Hace casi un mes que no asomo por aquí y, ya de paso, hace casi un mes que las cosas han cambiado bastante para una servidora. Ya había comentado más de una vez que estaba muy cansada de mi trabajo, que estaba muy, muy saturada. Que sí, que me vino muy bien cuando llegué aquí y encontré trabajo en dos días, pero a estas alturas estaba hasta las orejas de aguantar la misma porquería a diario. He tenido rachas mejores y rachas peores, claro está. A veces una está tan metida en su rutina y en su día a día que no es consciente de lo asqueada que puede llegar a estar, otras temporadas, en cambio, tenía ganas de mandar todo a la mierda en cero coma. Me solía decir a mí misma que era mejor esperar, que había que estirarlo lo más posible, que sería mejor encontrar algo antes de irme con las manos vacías y al final, solía convencerme. A veces pasaba días mirando ofertas de trabajo a ver si sonaba la flauta por casualidad y caía algo maravilloso de la nada. Porque aquí hay trabajo ¿saben? Hay bastante más que en otros sitios donde he vivido en los últimos tiempos. El problema es que no es el trabajo que nadie queremos tener. No son trabajos bonitos, ni tienen buenas condiciones, ni buenos sueldos, o no son de jornada completa y en estos tiempos que corren, no están las cosas como para trabajar menos horas de la cuenta. A veces me preocupaba llegar un día y encontrarme la empresa cerrada. No por nada, sino porque no he visto a nadie llevar una empresa de peor manera y mira que, a lo tonto, he trabajado en unos cuantos sitios. Mi empresa tiene tal nivel de pérdidas y el jefe tiene tal manera de pasar del tema como si no fuera con él que a veces me llevaba a pensar que sencillamente espera cumplir los requisitos para poder poner un ERE, como ya ha pasado en la delegación que tienen en Zaragoza.
Pero no fue así. Nunca me fui y nunca me encontré la puerta cerrada. Un miércoles por la tarde, en el que mi nivel de aburrimiento era bastante importante y durante el cual había estado comentando con Rhiwen lo harta que estaba, el poco tiempo libre que tenía y que me enviara lo más rápido posible las telas que le habíamos encargado para el Drachen ¡¡¡porque no había tiempo para todo lo que había que coser!!!, me llamaron al despacho y, mientras me sacaban unos cheques y unos papeles para firmar, me comunicaban que ya no tenía que volver al día siguiente. El jefe se deshacía en explicaciones. Que si la empresa va mal, que si ya sabemos todos cómo está el tema, que si no tenían nada en contra de mi trabajo. Mientras, yo miraba los cheques y valoraba el tema de no tener que volver ahí nunca más y qué quieren que les diga, me daban ganas de contestarle "no se preocupe, hombre, si me ha alegrado usted la tarde", pero me pareció como feo decirlo. Eso sí, el tipo se debió de quedar bastante mosqueado con mi actitud de "ah, pues muy bien ¿dónde tengo que firmar? y entonces de momento estoy de vacaciones ¿no? ¿y cuándo vuelvo por el finiquito?" De camino a casa, le comenté a Rhiwen que bueno, que ahora sí tenía tiempo para lo del Drachen y eso... aunque si nos mandaba las telas antes, mejor que después (pobre mujer, se ha ganado el cielo con lo de las telas).
Sé que no debería alegrarme de quedarme sin trabajo, que este país está hasta arriba de gente que está desesperada buscando trabajar de lo que sea, pero hoygan, es lo que hay. Que la cosa esté mal no quiere decir que tengamos que ser felices con cualquier cosa y yo estaba muy, pero que muy harta de mi trabajo. Nadie trabaja por gusto, pero es muy triste que cada vez que me preguntaran por mi trabajo me pusiera hasta de mala leche de harta que estaba. Supongo que, dentro de unos meses, si no he encontrado nada, me empezará a angustiar más el tema, pero a día de hoy, tengo paro y me puedo permitir, entre comillas, mirar con calma y buscar algo que me guste más, que no es difícil. Lo dicho... el trabajo es trabajo, si fuera bueno no nos pagarían por ello (aunque curiosamente pagan mejor cuanto menos se trabaja)... pero hasta ahora yo siempre me he considerado una persona a la que le gusta sacar el lado bueno de ir cada día a trabajar, que le gusta llevarse bien con los compañeros y hacer su trabajo de la mejor manera posible y en estos últimos meses lo único en lo que pensaba cuando sonaba el despertador por las mañanas era en que llegara el viernes de una vez. Y en que estaba muy cansada.
Y así estamos. De un día para otro me he quedado sin trabajo y no se crean que eso significa que me sobre el tiempo. Me he puesto fina de solucionar todas las cuestiones burocráticas del mundo (declaración de la Renta, papeleos pertinentes del Inem, etc.), he cosido buena parte de mi ropa para el Drachen, mi casa está condenadamente más limpia que los últimos meses. Hago más deporte, como mejor, hasta me levanto de buen humor y ni siquiera lo hago a las mil. Bueno, no al menos todos los días, la mayoría de ellos me levanto medianamente pronto para poder hacer todo lo que quiero. Estoy en modo zen, o algo así. Hasta tengo mejor cara y estoy de mejor humor, así da gusto. Hace unos días, además, me matriculé en el grado superior de Patronaje y Moda, que es algo que tengo ganas infinitas de hacer, de una vez. El único mal en toda esta historia es saber que no me puedo dormir en los laureles, que tarde o temprano tendré que encontrar algo y más me vale que sea antes de que se me termine el paro. De momento hay tiempo y me lo puedo tomar con relativa calma, pero el tiempo pasa condenadamente deprisa. En cualquier caso, mi intención es ponerme más en serio con este tema cuando volvamos del Drachen y aún más en serio a partir de septiembre, que es cuando se suelen mover más las cosas. En el peor de los casos, como ya digo, aquí hay más trabajo que en otros sitios aunque no sea el trabajo que me gustaría tener. Siempre será mejor que el que tenía, así que ya es una mejora... pero esperaré una temporada antes de echar curricula a cualquier porquería donde cojan gente. Ya que nos ponemos, lo hacemos bien.
Me despido con una canción de Last Prophecy. Verlos el otro día en su primer concierto en Pamplona en tantos años fue un lujazo. Recomiendo "Mil Horas" porque me hizo mucha ilusión volver a escucharla en directo después de nada menos que seis o siete años. Y una buena tetera de té verde con champagne y fresas, todo un clásico que no puede faltar.
mardi, juin 12, 2012
jeudi, mai 17, 2012
Dieç i siete de maii de MCCXVI: "Last Prophecy y el orgullo de hermana"
Tengo muchos amigos y familiares que se dedican a diversas artes. Los suficientes como para echarme a temblar cuando alguien me dice "escucha mi grupo" o "lee mi novela". Tengo miedo porque que sean amigos no quiere decir que tengan talento alguno. Sin embargo, he de decir que soy muy afortunada, que la gente que me rodea y que invierte tiempo, ilusión y talento en arte, en general, es muy buena en lo que hace. Lo que me da rabia de todo esto es que me da miedo que cuando recomiendo algo, el personal piense que es por amistad y punto.
Cuando mi hermanito montó un grupo musical con Pedro, me alegré con ellos, pero la cosa tampoco parecía ir a tirar mucho. No parecía ir a tirar mucho hasta que lograron dar con gente que tenía talento, como ellos y que tenía intención de dedicar tiempo y ganas al grupo. Y de ahí salió Espíritu de Contradicción, grupo que estarán cansados de ver recomendado por aquí. De nada sirve que diga que me saltaron las lágrimas la primera vez que mi hermano me tocó una de las primeras canciones que estaba escribiendo para el grupo (y cuando me acuerdo, que por algo soy una sentimentalona) o que todavía se me ponen los pelos como escarpias recordando el primer día que me pasó vídeos por youtube de algunos conciertos que estaban haciendo. No sirve, básicamente, porque es mi opinión personal y puede haber algo de orgullo de hermana en todo esto. Sin embargo, no debe de ser sólo eso cuando Espíritu de Contradicción es un grupo tremendamente consolidado en el panorama navarro y con cierto reconocimiento exterior que va creciendo, cuando ganan o consiguen puestos principales en todos los concursos donde se presentan, cuando únicamente reciben muy buenas críticas o cuando músicos reconocidos (como el guitarra de Marea) les han apoyado y ayudado a tirar para adelante.
Cuando a Mikel le ofrecieron tocar en Last Prophecy me alegré mucho por él y qué leches, me llené también de orgullo. Por supuesto, ser coleguilla de Aitor, el cantante, jugó mucho en su favor, pero Last Prophecy fue un grupo que sonó mucho, que fueron muy reconocidos en el panorama jebi nacional y que tenían un nivel muy superior a la mayoría de los grupos de este estilo en este país. Si ofrecieron a mi hermano tocar en el grupo es porque lo reconocían como muy buen músico, y eso, hoygan, llena de orgullo a una hermana. A fin de cuentas, conocíamos a Last Prophecy porque mi hermano se había comprado sus discos antes de conocerlos en persona, maldita sea, porque eran un grupo muy grande (y todavía recuerdo con cariño haberlos visto en concierto... eran tremendos). Por razones varias el grupo se había disuelto después del "Sin mirar atrás" de 2005 (discazo) y tenían muchas ganas de volver a juntarse, pero tenían alguna vacante en el grupo y fue entonces cuando lo hablaron con mi hermano.
Me llenó de orgullo que se lo ofrecieran, pero también que no por ello dejara Espíritu de Contradicción, qué leches. Tocar en un muy buen grupo jebi era condenadamente tentador para mi hermano, pero Espíritu eran su grupo, su proyecto y coñe, sus amigos, y encima no les está yendo nada mal. Total, que ahí tenemos al hermano tocando la guitarra en Espíritu de Contradicción y el bajo en Last Prophecy, un jefazo.
Esto viene a raíz de que Last Prophecy ha sacado un muy esperado nuevo disco y me fastidiaría mucho, mucho recomendarlo y que alguien piense que se trata de amiguismo. Que no es que necesiten que yo les haga bombo, que es mucha la gente que tiene muchas ganas de volverlos a ver en el escenario y de tener ese disco en sus manos, pero igualmente me gustaría que aquellos que pasen por aquí y no tenían la suerte de conocerlos de antes, dediquen unos minutos a escuchar ese disco que produce semejante orgullo de hermana porque, si los anteriores de la banda ya eran realmente buenos, éste es mucho mejor. Es un disco sólido, grande, cuidado, que respeta el estilo original del grupo pero que muestra una evolución tremenda. Que no sé si es que han pasado estos seis años de paréntesis dándole vueltas a la cabeza a hacer canciones nuevas o qué plan, pero que han superado con mucho sus temas anteriores y ya eran de lo mejorcito que se podía escuchar por esas tierras. A esto se añade que no se han andado con tonterías y no han escatimado a la hora de producir y de grabar y si algo da al oído nada más ponerlo es que no parece "un grupo jebi español", sino que tiene un sonido mucho más trabajado, a la altura de cualquier buen grupo internacional. El disco está ya subido a Spotify, bajo el nombre 2.0.13. Lo he podido escuchar pocas veces entre ayer (que fue cuando lo sacaron) y hoy pero, tras las primeras impresiones, recomiendo escuchar "Reconcilio de Supresión", "Sentencio mis Azares" (¡¡¡no puedo dejar de escucharla!!!) y la canción que han sacado con un videoclip como presentación que podéis clicar aquí mismo: "Hoy Quizá". Aunque, por supuesto, es mucho mejor escuchar el disco de tirón, de principio a fin, porque vaya si compensa.
Acompáñenlo de una Judas, porque se abren tiempos de gloria para el Metal.
Cuando mi hermanito montó un grupo musical con Pedro, me alegré con ellos, pero la cosa tampoco parecía ir a tirar mucho. No parecía ir a tirar mucho hasta que lograron dar con gente que tenía talento, como ellos y que tenía intención de dedicar tiempo y ganas al grupo. Y de ahí salió Espíritu de Contradicción, grupo que estarán cansados de ver recomendado por aquí. De nada sirve que diga que me saltaron las lágrimas la primera vez que mi hermano me tocó una de las primeras canciones que estaba escribiendo para el grupo (y cuando me acuerdo, que por algo soy una sentimentalona) o que todavía se me ponen los pelos como escarpias recordando el primer día que me pasó vídeos por youtube de algunos conciertos que estaban haciendo. No sirve, básicamente, porque es mi opinión personal y puede haber algo de orgullo de hermana en todo esto. Sin embargo, no debe de ser sólo eso cuando Espíritu de Contradicción es un grupo tremendamente consolidado en el panorama navarro y con cierto reconocimiento exterior que va creciendo, cuando ganan o consiguen puestos principales en todos los concursos donde se presentan, cuando únicamente reciben muy buenas críticas o cuando músicos reconocidos (como el guitarra de Marea) les han apoyado y ayudado a tirar para adelante.
Cuando a Mikel le ofrecieron tocar en Last Prophecy me alegré mucho por él y qué leches, me llené también de orgullo. Por supuesto, ser coleguilla de Aitor, el cantante, jugó mucho en su favor, pero Last Prophecy fue un grupo que sonó mucho, que fueron muy reconocidos en el panorama jebi nacional y que tenían un nivel muy superior a la mayoría de los grupos de este estilo en este país. Si ofrecieron a mi hermano tocar en el grupo es porque lo reconocían como muy buen músico, y eso, hoygan, llena de orgullo a una hermana. A fin de cuentas, conocíamos a Last Prophecy porque mi hermano se había comprado sus discos antes de conocerlos en persona, maldita sea, porque eran un grupo muy grande (y todavía recuerdo con cariño haberlos visto en concierto... eran tremendos). Por razones varias el grupo se había disuelto después del "Sin mirar atrás" de 2005 (discazo) y tenían muchas ganas de volver a juntarse, pero tenían alguna vacante en el grupo y fue entonces cuando lo hablaron con mi hermano.
Actual formación de Last Prophecy. Muchas ganas de ver toda esa tralla de nuevo en directo.
Me llenó de orgullo que se lo ofrecieran, pero también que no por ello dejara Espíritu de Contradicción, qué leches. Tocar en un muy buen grupo jebi era condenadamente tentador para mi hermano, pero Espíritu eran su grupo, su proyecto y coñe, sus amigos, y encima no les está yendo nada mal. Total, que ahí tenemos al hermano tocando la guitarra en Espíritu de Contradicción y el bajo en Last Prophecy, un jefazo.
El nuevo disco, ya a la venta. También se puede escuchar en Spotify.
Esto viene a raíz de que Last Prophecy ha sacado un muy esperado nuevo disco y me fastidiaría mucho, mucho recomendarlo y que alguien piense que se trata de amiguismo. Que no es que necesiten que yo les haga bombo, que es mucha la gente que tiene muchas ganas de volverlos a ver en el escenario y de tener ese disco en sus manos, pero igualmente me gustaría que aquellos que pasen por aquí y no tenían la suerte de conocerlos de antes, dediquen unos minutos a escuchar ese disco que produce semejante orgullo de hermana porque, si los anteriores de la banda ya eran realmente buenos, éste es mucho mejor. Es un disco sólido, grande, cuidado, que respeta el estilo original del grupo pero que muestra una evolución tremenda. Que no sé si es que han pasado estos seis años de paréntesis dándole vueltas a la cabeza a hacer canciones nuevas o qué plan, pero que han superado con mucho sus temas anteriores y ya eran de lo mejorcito que se podía escuchar por esas tierras. A esto se añade que no se han andado con tonterías y no han escatimado a la hora de producir y de grabar y si algo da al oído nada más ponerlo es que no parece "un grupo jebi español", sino que tiene un sonido mucho más trabajado, a la altura de cualquier buen grupo internacional. El disco está ya subido a Spotify, bajo el nombre 2.0.13. Lo he podido escuchar pocas veces entre ayer (que fue cuando lo sacaron) y hoy pero, tras las primeras impresiones, recomiendo escuchar "Reconcilio de Supresión", "Sentencio mis Azares" (¡¡¡no puedo dejar de escucharla!!!) y la canción que han sacado con un videoclip como presentación que podéis clicar aquí mismo: "Hoy Quizá". Aunque, por supuesto, es mucho mejor escuchar el disco de tirón, de principio a fin, porque vaya si compensa.
Acompáñenlo de una Judas, porque se abren tiempos de gloria para el Metal.
vendredi, mai 04, 2012
Quatro de maii de MCCVI: "Whedon"
Últimamente Josh Whedon es el hombre de moda para todo friki que se precie. El motivo no es otro que el estreno de la esperada película de los Vengadores, una semana atrás. Curiosamente el nombre de Josh Whedon a mí no se me queda, o no se me quedaba. Me sonaba, lo veía y decía "a éste lo he visto yo en alguna serie" y cosas así, pero nunca recordaba de qué y nunca me molestaba en mirar. En parte mejor, porque si se me hubiera quedado Whedon grabado en la cabeza como "el tío que hizo Buffy", creo que no me habría molestado en ver las restantes. Llámenme rara (y retírenme el saludo más de uno, que los conozco), pero creo que la serie de Buffy no hay por dónde cogerla. Que sí, que algún capítulo bueno hicieron. Que yo también tengo algún amigo megafan que quiso evangelizarme poniéndome aquel capítulo tan chulo en el que les roban la voz y alguno de calidad similar. La serie tuvo muchas temporadas y las habrá mejores y peores y hay capítulos que merecen la pena mucho, pero en general, me tragué demasiados capítulos por dormitar al lado de Juanki después de Friends y mi conclusión es que en general es un auténtico truñazo. Insulsa, con una trama que no tiene pies ni cabeza, una estética mala de narices y unos actores bastante mediocres. Se suele decir que para gustos hay colores pero, como dice Lothíriel sobre mí, soy yo y mi escala de grises es jodidamente reducida. También dice que me quieren igual pese a todo, así que bien, jajaja.
Me dijeron que el creador de Firefly era el mismo que el de Buffy, así que la descarté prudencialmente de series pendientes. Sin embargo, tiempo después recordaba que me habían dicho que el sujeto había hecho algo chungo pero no conseguía recordar qué, así que me descargué buena parte de la serie y me dispuse a verla. El hecho de que Josh Whedon fuera o no el creador de la serie no fue el motivo de que no consiga pasar del primer capítulo (y eso que lo he visto ya dos o tres veces), es que no puedo con esa estética. Entiendo que con esto me dejarán de saludar varias personas que aún lo harían después de poner a caldo a Buffy, pero es lo que hay... me da una pereza de mil pares ver Firefly. Y eso que el primer capítulo me gusta. El guión es bueno, los actores trabajan muy bien, la dirección es buena, la dirección artística es inmejorable... pero es que no puedo, hoygan, si el western ya me parece un género a eliminar, combinarlo con naves espaciales me parece mal asunto. No descarto echarle ganas y verla algún día de una vez y posiblemente me guste muchísimo, pero es lo que hay, a día de hoy, aún no me he puesto al tema.
Empecé a ver Dollhouse sin tener ni idea de quién era. Es más, me la descargué sin tener ni idea de que debía de ser algo de culto (también por la mano sacrosanta de Whedon, claro está), lo que me tentó fue un pequeño resumen que vino en Series Yonkis cuando anunciaron que la estrenaban y tal y cual. Empecé a verla hace nada y para cuando he querido darme cuenta, me he pulido las dos temporadas. ¿Merece la pena? No sabría decirles... hay capítulos que son completamente sin más... una fantasmada de acción que se puede ver sin hacer mucho caso y poco más, sin embargo, los capítulos que pertenecen a la trama general son impresionantes. Toda la historia de qué es realmente Dollhouse me parece de lo mejor que he visto, pero en general me parece una serie muy desequilibrada. Mi pregunta es qué hubiera pasado si la Fox hubiera dejado que Whedon hiciera lo que quería pasando de ellos. Cabe esperar que toda la serie hubiera estado a la altura de los capítulos (y las escenas) que molan, pero tengo mis dudas y vienen de que en una entrevista que leí por ahí, el hombre se queja de que la Fox le pedía más intriga y menos sexo. A mí el sexo o no sexo me da un poco igual en la serie, la pregunta es ¿más sexo implica más capítulos autoconclusivos de "yo me alquilo un activo para llevar a cabo mis más turbias fantasías? Quiero creer que no, pero no termino de ver el problema de "la Fox me pedía más intriga". En fin, diré que el último capítulo de cada temporada es sencillamente magistral y que me uno a los que lloriquean porque la tercera no llegó a rodarse.
Vengadores (ojito que es muy posible que aquí haya spoiler). Muchas expectativas puestas y muchas opiniones enfrentadas a la salida de las salas. Les adelanto que, en general y con muy grandiosas excepciones, el cine de superhéroes (y es más, el de cómics), me parece malo de ganas. Se hacen truños como panes y como ir a ver películas de superhéroes es una especie de actividad social de todo friki que se precie (aparte de que yo rara vez digo que no voy a ir al cine cuando me lo proponen), me he tragado más de las que me gustaría (y me he salvado de ver alguna que otra que todavía no sé cómo evité... como por ejemplo esa cosa que llamaron "Thor"). Si a eso le sumamos que hacer una película con tanto personaje gordo no tiene que ser nada fácil, yo no sé ustedes, pero yo fui al cine con el absoluto convencimiento de íbamos a ver una mierda de dimensiones considerables. Sin embargo y, contra todo pronóstico, me gustó y mucho. Es cierto que no tiene una trama complicada (tampoco los cómics la tenían... es Los Vengadores, no Watchmen), que hay actores que no están a la altura de los personajes (¿quién rayos escogió a Thor? ¿no había rubios de plástico musculados que además supieran actuar?) y que algunos personajes pasan a planos tan secundarios que casi pasan desapercibidos (adiós Ojo de Halcón... el actor no me pareció una mala elección, pero al pobre casi no le ponen guión, además de que se pasa media película por ahí de picos pardos). No me gusta nada la idea que tienen de Loki, porque poco tiene que ver con la mía y diría que tampoco tiene mucho que ver con el del cómic. Me gusta cómo lo hace el tío, no diré que no, pero creo que en algunos planos queda sobreactuado y no creo que la culpa sea del actor. No hablaré de su pelo aceitoso (ducha ya para Loki) ni de las pintacas que sale con su traje de feria (con razón dice Iron Man lo de si saben sus madres que se ponen sus trajes...), pero me parece que quien diseñó el vestuario y la estética del personaje se merece tortura eterna. Que sí, que en el cómic también sale con sus cuernos y unas pintas similares, pero coñe, es que es plasticacho del malo!!! que es un puñetero traje de carnaval. Con respecto a la actuación, no le faltó razón a Yazston cuando dijo que le hacen parecer un niñato con rabieta. Y Loki, señores, no era precisamente un niñato con rabieta. Con razón cuando apareció y dijeron "es Loki" dije yo "no" (y por cierto, que pensé mientras... "en cambio se da un aire a Landarion..."
Es cierto que la película tarda en entrar, también es cierto que vete y presenta a todos esos personajes. Porque sí, nosotros los conocemos de sobra, pero las películas, por mucho que nos duela a los frikis, son para todos los públicos, también para los que no leen cómics. Es cierto que Furia no fuma, Bardo, maldita sea, son yankis, ya nadie fuma en las películas. Todavía estoy asustada con los de Mad Men, que no tienen ningún empacho. Es cierto que no dicen "Vengadores reuníos" ¿tanto les costaba? Hubo un momento en el que creí que el Capitán estaba a punto de decirlo y... no. Y se puede decir "Hulk aplasta", pero Hulk no aplasta, Hulk MACHACA.
Con todo y pese a todo, es una película tremendamente divertida. Es entretenida, presenta a la panda de cafres que son los Vengadores a fin de cuentas, cómo están en todo momento a punto de cruncharse vivos hasta que viene otro de fuera al que crunchar. Hay escenas muy buenas. Me encantan las entradas de algunos de los personajes. Ese Iron Man entrando a ritmo de AC/DC o ese Thor que llega y se encarama con cara de mala leche (maldita sea, es la única escena buena que tiene). Es una película en la que la mitad son hostias y pese a todo no pude quitar ojo de la pantalla (y eso tiene mérito, porque generalmente en películas de ese palo una servidora desconecta y no se entera de nada)... y es que eran hostias muy buenas, es lo que hay. Hulk. Ese condenado Hulk que no tiene escena mala. Que es bueno como Bruce Banner (porque, de hecho, me encanta cómo lo hace el tipo, esa pinta de derrotado no tiene precio), pero es tremendo (en todos los sentidos) como Hulk. Sólo por ver cómo escacharra a Loki cuando éste le iba a dar el sermón mereció la pena pagar por sentarse en la butaca.
Supongo que a estas alturas procuraré recordar el nombre de Whedon. No todo lo que toca me gusta, como sí le pasa a más de uno por ahí... pero tiene cosas buenas y ante todo, tiene cosas mínimamente arriesgadas. Que salgan bien o salgan mal o que salgan conforme a lo que uno espera, es otra cuestión.
Me largo sin releer, perdonen ustedes las incorrecciones múltiples, que llego tarde al curro.
Tómensé una cervecita como estoy haciendo yo, que es viernes, qué leches. Y pónganse el "You could be mine" de los Guns and Roses a todo volumen. Lo he visto en el feisbuc de Nimrodel esta mañana y lleva todo el día sonando en mi cabeza... y eso que no lo he podido escuchar porque estaba en el curro. Háganlo por mí, jajaja.
Me dijeron que el creador de Firefly era el mismo que el de Buffy, así que la descarté prudencialmente de series pendientes. Sin embargo, tiempo después recordaba que me habían dicho que el sujeto había hecho algo chungo pero no conseguía recordar qué, así que me descargué buena parte de la serie y me dispuse a verla. El hecho de que Josh Whedon fuera o no el creador de la serie no fue el motivo de que no consiga pasar del primer capítulo (y eso que lo he visto ya dos o tres veces), es que no puedo con esa estética. Entiendo que con esto me dejarán de saludar varias personas que aún lo harían después de poner a caldo a Buffy, pero es lo que hay... me da una pereza de mil pares ver Firefly. Y eso que el primer capítulo me gusta. El guión es bueno, los actores trabajan muy bien, la dirección es buena, la dirección artística es inmejorable... pero es que no puedo, hoygan, si el western ya me parece un género a eliminar, combinarlo con naves espaciales me parece mal asunto. No descarto echarle ganas y verla algún día de una vez y posiblemente me guste muchísimo, pero es lo que hay, a día de hoy, aún no me he puesto al tema.
Empecé a ver Dollhouse sin tener ni idea de quién era. Es más, me la descargué sin tener ni idea de que debía de ser algo de culto (también por la mano sacrosanta de Whedon, claro está), lo que me tentó fue un pequeño resumen que vino en Series Yonkis cuando anunciaron que la estrenaban y tal y cual. Empecé a verla hace nada y para cuando he querido darme cuenta, me he pulido las dos temporadas. ¿Merece la pena? No sabría decirles... hay capítulos que son completamente sin más... una fantasmada de acción que se puede ver sin hacer mucho caso y poco más, sin embargo, los capítulos que pertenecen a la trama general son impresionantes. Toda la historia de qué es realmente Dollhouse me parece de lo mejor que he visto, pero en general me parece una serie muy desequilibrada. Mi pregunta es qué hubiera pasado si la Fox hubiera dejado que Whedon hiciera lo que quería pasando de ellos. Cabe esperar que toda la serie hubiera estado a la altura de los capítulos (y las escenas) que molan, pero tengo mis dudas y vienen de que en una entrevista que leí por ahí, el hombre se queja de que la Fox le pedía más intriga y menos sexo. A mí el sexo o no sexo me da un poco igual en la serie, la pregunta es ¿más sexo implica más capítulos autoconclusivos de "yo me alquilo un activo para llevar a cabo mis más turbias fantasías? Quiero creer que no, pero no termino de ver el problema de "la Fox me pedía más intriga". En fin, diré que el último capítulo de cada temporada es sencillamente magistral y que me uno a los que lloriquean porque la tercera no llegó a rodarse.
Vengadores (ojito que es muy posible que aquí haya spoiler). Muchas expectativas puestas y muchas opiniones enfrentadas a la salida de las salas. Les adelanto que, en general y con muy grandiosas excepciones, el cine de superhéroes (y es más, el de cómics), me parece malo de ganas. Se hacen truños como panes y como ir a ver películas de superhéroes es una especie de actividad social de todo friki que se precie (aparte de que yo rara vez digo que no voy a ir al cine cuando me lo proponen), me he tragado más de las que me gustaría (y me he salvado de ver alguna que otra que todavía no sé cómo evité... como por ejemplo esa cosa que llamaron "Thor"). Si a eso le sumamos que hacer una película con tanto personaje gordo no tiene que ser nada fácil, yo no sé ustedes, pero yo fui al cine con el absoluto convencimiento de íbamos a ver una mierda de dimensiones considerables. Sin embargo y, contra todo pronóstico, me gustó y mucho. Es cierto que no tiene una trama complicada (tampoco los cómics la tenían... es Los Vengadores, no Watchmen), que hay actores que no están a la altura de los personajes (¿quién rayos escogió a Thor? ¿no había rubios de plástico musculados que además supieran actuar?) y que algunos personajes pasan a planos tan secundarios que casi pasan desapercibidos (adiós Ojo de Halcón... el actor no me pareció una mala elección, pero al pobre casi no le ponen guión, además de que se pasa media película por ahí de picos pardos). No me gusta nada la idea que tienen de Loki, porque poco tiene que ver con la mía y diría que tampoco tiene mucho que ver con el del cómic. Me gusta cómo lo hace el tío, no diré que no, pero creo que en algunos planos queda sobreactuado y no creo que la culpa sea del actor. No hablaré de su pelo aceitoso (ducha ya para Loki) ni de las pintacas que sale con su traje de feria (con razón dice Iron Man lo de si saben sus madres que se ponen sus trajes...), pero me parece que quien diseñó el vestuario y la estética del personaje se merece tortura eterna. Que sí, que en el cómic también sale con sus cuernos y unas pintas similares, pero coñe, es que es plasticacho del malo!!! que es un puñetero traje de carnaval. Con respecto a la actuación, no le faltó razón a Yazston cuando dijo que le hacen parecer un niñato con rabieta. Y Loki, señores, no era precisamente un niñato con rabieta. Con razón cuando apareció y dijeron "es Loki" dije yo "no" (y por cierto, que pensé mientras... "en cambio se da un aire a Landarion..."
Es cierto que la película tarda en entrar, también es cierto que vete y presenta a todos esos personajes. Porque sí, nosotros los conocemos de sobra, pero las películas, por mucho que nos duela a los frikis, son para todos los públicos, también para los que no leen cómics. Es cierto que Furia no fuma, Bardo, maldita sea, son yankis, ya nadie fuma en las películas. Todavía estoy asustada con los de Mad Men, que no tienen ningún empacho. Es cierto que no dicen "Vengadores reuníos" ¿tanto les costaba? Hubo un momento en el que creí que el Capitán estaba a punto de decirlo y... no. Y se puede decir "Hulk aplasta", pero Hulk no aplasta, Hulk MACHACA.
Con todo y pese a todo, es una película tremendamente divertida. Es entretenida, presenta a la panda de cafres que son los Vengadores a fin de cuentas, cómo están en todo momento a punto de cruncharse vivos hasta que viene otro de fuera al que crunchar. Hay escenas muy buenas. Me encantan las entradas de algunos de los personajes. Ese Iron Man entrando a ritmo de AC/DC o ese Thor que llega y se encarama con cara de mala leche (maldita sea, es la única escena buena que tiene). Es una película en la que la mitad son hostias y pese a todo no pude quitar ojo de la pantalla (y eso tiene mérito, porque generalmente en películas de ese palo una servidora desconecta y no se entera de nada)... y es que eran hostias muy buenas, es lo que hay. Hulk. Ese condenado Hulk que no tiene escena mala. Que es bueno como Bruce Banner (porque, de hecho, me encanta cómo lo hace el tipo, esa pinta de derrotado no tiene precio), pero es tremendo (en todos los sentidos) como Hulk. Sólo por ver cómo escacharra a Loki cuando éste le iba a dar el sermón mereció la pena pagar por sentarse en la butaca.
Supongo que a estas alturas procuraré recordar el nombre de Whedon. No todo lo que toca me gusta, como sí le pasa a más de uno por ahí... pero tiene cosas buenas y ante todo, tiene cosas mínimamente arriesgadas. Que salgan bien o salgan mal o que salgan conforme a lo que uno espera, es otra cuestión.
Me largo sin releer, perdonen ustedes las incorrecciones múltiples, que llego tarde al curro.
Tómensé una cervecita como estoy haciendo yo, que es viernes, qué leches. Y pónganse el "You could be mine" de los Guns and Roses a todo volumen. Lo he visto en el feisbuc de Nimrodel esta mañana y lleva todo el día sonando en mi cabeza... y eso que no lo he podido escuchar porque estaba en el curro. Háganlo por mí, jajaja.
dimanche, avril 29, 2012
Vint i nuebe de avril de MCCXXVI: "Vestir en Tiempos Pasados"
Hace no mucho comentaba Bombur en su blog que, para él, un rol en vivo, una batalla o una recreación son en esencia lo mismo, porque consiste en introducirte en la piel de un personaje. Aunque en este sentido no le falta razón, es cierto que en el rol en vivo o en una batalla se pueden tomar licencias que no deberían tomarse en la recreación y sin embargo, también se llevan a cabo. La diferencia es que quien juega a rol en vivo habitualmente tiene muy claro que lo que está llevando no tiene por qué adecuarse con exactitud a la época que trata. También es verdad que rara vez se ve un rol en vivo de temática completamente historicista. Normalmente la ambientación, aunque sea "de época", tiene bastante de "fantasía". Jugamos en ambientaciones medievales-fantásticas, steam-punk y lo de más allá, de manera que las licencias quedan completamente justificadas. Alguna cosa circula por ahí de temática más "historicista", pero en todo momento se toman licencias y tampoco es especialmente mal visto el jugador que lleva una prenda de vestir que no se llevaba en este periodo (el clásico "no, es que yo tenía esta capa por casa, que no es nada medieval pero que me va a dar calorcito y no pienso prescindir de ella") o sencillamente, que no se ha llevado en ningún periodo.
Sin embargo, se tiende a intentar ser purista cuando se va a una recreación. Diré que no he estado en una "recreación" como tal, nunca. Quizá por eso no me ha venido nadie a contar milongas sobre que mis botones no son de la época o que no se usaban este tipo de remaches, pero más de uno me ha comentado que se lo han dicho en diversas ocasiones. Lo más parecido que me ha pasado a mí fue cuando en Rúnicos vino un tipo a comentarme que mi traje "no era de rusa, sino de americana". Mi respuesta fue sencilla y concisa: "mira majo, esto es una falda que me he hecho en un pis pas y que si la ves por dentro te asustas, con una camisa que compré en Blanco o tienda similar hace años y que cometí el error de lavar con mi túnica de Hogwarts en la lavadora y salió de este color, la gorra me la compré en Bayona y la corbata me la han prestado. Como tú comprenderás, no es que no vaya de rusa, es que no voy de rusa, ni de americana ni de nah, me he hecho cuatro apaños y voy de lo que me parece, hoygan". En cualquier caso, el sujeto habría sido el clásico visitante de Rúnicos con problemas de empatía y ganas de hacer amiguetes sin mucho éxito. En las recraciones, en cambio, el "tu traje no es ruso" suele ir con bastante más mala baba, lo cual tiene mucha gracia porque en este mundo, como en todas partes, hay mucha viga en ojo propio.
A lo que voy es a que, por mucho que queramos acercarnos y recrear una época, siempre vamos a cojear de muchas partes. Que sí, que me puedes acusar de no usar botones propios de tal o cual época, pero me adapto a lo que me puedo permitir, me resulta cómodo comprar o sencillamente estético poner, pero a fin de cuentas, seguro que has confeccionado tu traje a máquina (o lo has comprado a una empresa que la confecciona a modo industrial), que has comprado las telas fabricadas con métodos actuales y que, maldita sea, seguro que llevas ropa interior actual, por no hablar de que vas más limpio (por guarro que seas) de lo que se estilaba en tal época.
Hay fallos más que comunes en nuestra adaptación a épocas pasadas, principalmente porque por mucho que intentemos emular lo que nos parece y lo hagamos con mejor o peor tiento (siempre se acercará más al estilo de la época el que haya echado un ojo a libros especializados que el que quiera hacerse el traje que sale en tal película), siempre va a haber un problema de adaptación a la mentalidad de la época. Nunca nos vamos a vestir como alguien del siglo XIII porque no podemos meternos en la cabeza de ese alguien del XIII.
En primer lugar, es muy habitual pensar eso de "me voy a hacer un traje de principios del XIII". Bonito, sin lugar a dudas, pero poco realista. Si ahora la moda cambia anualmente, antaño una prenda de vestir era algo que costaba mucho más tiempo elaborar, costaba más dinero y tenía un valor diferente al que tienen para nosotros ahora las camisetas de estrafalarius que compramos hoy y tiramos cuando se deforman en tres meses. La ropa en el medievo (y hasta fechas sorprendentemente recientes), se conservaba, se reutilizaba y hasta se legaba en herencia. La ropa se utilizaba incluso como moneda de cambio y como garantía en los más que abundantes préstamos cotidianos que se llevaban a cabo en la Edad Media. Así, los testamentos refieren habitualmente cómo el testador solicita que se pague tal cantidad a tal o cual persona y que ésta devuelva a cambio "mi camisa", "mi falda", "mi capa". Los listados son tan impresionantes que hasta recuerdo el de un escudero del cual me planteé si se paseaba en gallumbos por la calle, porque había empeñado una cantidad de ropa, armas y piezas de armadura como para caerse de espaldas (y más considerando que luego refiere el resto de ropa que le queda y no es mucha), aunque no debiéramos soprendernos. No recuerdo cuál fue el rey de Aragón cuya coronación trajo serios quebraderos de cabeza a sus asistentes, puesto que tuvieron que recuperar todas las piezas de la corona que estaban empeñadas y no sabían ni dónde.
Volviendo a las ropas, al valor de lo material y a cómo no podemos comprenderlo, por pudiente que fuera la persona, la cantidad de posesiones personales era demencialmente reducida, no hay más que mirar un inventario de bienes (y los hay muy detallados) para verificar que la gente tenía escasísimos bienes materiales. Los pertenecientes a las clases más privilegiadas refieren listados muebles, ropas de cama, prendas de vestir (pocas), algunas joyas, escasos objetos de valor cultural (algún libro, rara vez)
En general apenas refieren los muebles más básicos (una cama, un armario, una silla tal vez) y escasas prendas de ropa especificada con toda suerte de detalles. Estas prendas eran legadas a los descendientes con especificaciones tales como "a mi hija le doy mi falda vieja". Con un par y eso si se podía recuperar del usurero. La falda vieja para la hija ¿por qué no? es una prenda ¿no? sin lugar a dudas la hija la llevó el tiempo que pudo y posiblemente luego la dejó en herencia especificando "y dejo la falda vieja que me legó mi madre".
Teniendo estas cuestiones en cuenta... si en una recreación llevamos un traje impoluto y procedente de una época concreta, sólo podemos ser el hijo de algún duque invitado a la boda real, poco menos, lo cual resulta muy divertido cuando quien lleva estas prendas va vestido de campesino, soldado o mercader. La ropa se llevaría vieja, sucia (no invertían tanto tiempo en higiene, de todos es sabido, y cualquier día de estos podríamos tratar también el tema de "¿a qué huele la Edad Media?") y remendada, además de adaptada al usuario, que bien podía llevar una saya hecha a su medida y sobre ella, un tabardo confeccionado cincuenta años antes, que fue propiedad de su abuelo, el cual tenía los hombros muy anchos. Si queremos ser fieles, por tanto, deberíamos llevar ropas combinadas como buenamente el Altísimo nos dé a entender, que no sean especialmente de nuestra talla, que estén remendadas y arregladas cien veces y que tiendan a estar bastante viejas. ¿No nos gusta ir así? Nos ha fastidiado. Las primeras prendas de ropa que confeccioné fueron para una obra de teatro en la Universidad. El director de la obra dijo que eran muy bonitas, que eran muy adecuadas para la obra ("Divinas Palabras", tenía que ser ropa de aldeanos), pero que con una ropa tan limpia, planchada y conjuntada parecía aquello un Belén y que tuviera a bien ponerme un par de trapos sucios encima de las vestimentas. Razón no le faltaba al hombre.
Abreviando: tendemos a pensar en tiempos pasados de una manera tremendamente dulcificada. No nos paramos a pensar en lo mal que olían, en lo mal que vestían, en la manera en que combinaban sus colores y en el "pequeño" detalle de que el gusto estético ha cambiado enormemente y que combinación de colores que antaño se consideraban de muy buen gusto a día de hoy nos parecen aberrantes. Así, a finales de la Edad Media se consideraba la mar de elegante llevar combinaciones tales como rojo con naranja y similares.
Con esto no diré que tenga la menor intención de envejecer la ropa que voy a llevar al Drachen ni de hacerle unos cuantos agujeros y coserlos a mano. Sencillamente digo que, si nos ponemos tiquis-miquis, no creo que se salve mucha gente en cuanto a purismo. Y esa gente que viste tan adecuadamente, tiene que oler bastante mal.
Y poco más ¿A qué viene esto? Supongo que a que estoy haciendo ya de una vez recopilación de material para hacer las ropas para el Drachen. Tengo que coser como una posesa porque quedan tres meses y de todo mi armario creo que sólo se puede utilizar una falda, cogiéndola un poco por los pelos. Afortunadamente Rober ya estuvo el año pasado y tiene ropa suficiente para ir, aunque me gustaría hacerle alguna camisa más y alguna otra cosilla, que siempre mola más tener unas cuantas cosas de quita y pon considerando que son cinco días y encima moviditos. En cualquier caso, para mí no tengo nada de nada y como no soy persona con mucho tiempo libre, voy a ver cómo me organizo para tener unas cuantas cosillas básicas para no tener que ir en vaqueros o algo, jajaja. Como somos un tanto frikazos, desde luego, la idea es que nuestras ropas sean lo más adecuadas a lo que habrían llevado los tercios en Flandes pero, teniendo en cuenta, para empezar, que ni siquiera creo que hubiera una miserable "tercia" por ahí suelta, partimos desde la humildad de saber que adaptaremos las cosas como nos parezca y que vamos para jugar y para pasárnoslo bien, no para ir de punta en blanco clavando el vestuario de la época, porque siempre vamos a estar muy lejos de adaptarlo plenamente. Que si hay que poner aquí una cremallera porque va a quedar mejor que sin ponerla, pues se pone y que si queremos comprar esta tela porque queda chula, no nos vamos a parar mucho a pensar que no existía en este periodo porque existían otras similares y da el pego. La cuera que le hice a Rober el año pasado era de antelina forrada. Obviamente no era válida para combatir y no era una cuera de verdad, pero quedaba bien en las fotos (y él se puso el gambesón debajo para que le sirviera igualmente... aunque de haberlo sabido, se la habría hecho más grande, claro), este año voy a intentar hacer la mía con serraje, a ver qué pasa. Si no me convence el resultado, tendré que apañar con un gambesón y lo que pille para dar el pego.
Y eso es todo. Habrá que ir preparando unos patrones y desempolvando la máquina de coser, que estaba muy tranquilita desde Rúnicos...
Recomendando un buen vino blanco como el Godelia que tomamos ayer (y contrarrecomendando El Casillero del Diablo, hoygan, no beban esa cosa... es peleón de ganas, sólo se nos ocurre a nosotros coger un vino chileno con nombre molón para ver qué pasa), y acompáñenlo de buena música del XVII como "Les Pleurs" de Sainte Colombe. Déjenlo en manos de Jordi Savall. Quizá no termina de sonar como sonaría en el XVII, a saber cómo sonaban entonces las cosas, pero si alguien puede acercarse a ese sonido, ése es el señor Savall.
Sin embargo, se tiende a intentar ser purista cuando se va a una recreación. Diré que no he estado en una "recreación" como tal, nunca. Quizá por eso no me ha venido nadie a contar milongas sobre que mis botones no son de la época o que no se usaban este tipo de remaches, pero más de uno me ha comentado que se lo han dicho en diversas ocasiones. Lo más parecido que me ha pasado a mí fue cuando en Rúnicos vino un tipo a comentarme que mi traje "no era de rusa, sino de americana". Mi respuesta fue sencilla y concisa: "mira majo, esto es una falda que me he hecho en un pis pas y que si la ves por dentro te asustas, con una camisa que compré en Blanco o tienda similar hace años y que cometí el error de lavar con mi túnica de Hogwarts en la lavadora y salió de este color, la gorra me la compré en Bayona y la corbata me la han prestado. Como tú comprenderás, no es que no vaya de rusa, es que no voy de rusa, ni de americana ni de nah, me he hecho cuatro apaños y voy de lo que me parece, hoygan". En cualquier caso, el sujeto habría sido el clásico visitante de Rúnicos con problemas de empatía y ganas de hacer amiguetes sin mucho éxito. En las recraciones, en cambio, el "tu traje no es ruso" suele ir con bastante más mala baba, lo cual tiene mucha gracia porque en este mundo, como en todas partes, hay mucha viga en ojo propio.
A lo que voy es a que, por mucho que queramos acercarnos y recrear una época, siempre vamos a cojear de muchas partes. Que sí, que me puedes acusar de no usar botones propios de tal o cual época, pero me adapto a lo que me puedo permitir, me resulta cómodo comprar o sencillamente estético poner, pero a fin de cuentas, seguro que has confeccionado tu traje a máquina (o lo has comprado a una empresa que la confecciona a modo industrial), que has comprado las telas fabricadas con métodos actuales y que, maldita sea, seguro que llevas ropa interior actual, por no hablar de que vas más limpio (por guarro que seas) de lo que se estilaba en tal época.
Hay fallos más que comunes en nuestra adaptación a épocas pasadas, principalmente porque por mucho que intentemos emular lo que nos parece y lo hagamos con mejor o peor tiento (siempre se acercará más al estilo de la época el que haya echado un ojo a libros especializados que el que quiera hacerse el traje que sale en tal película), siempre va a haber un problema de adaptación a la mentalidad de la época. Nunca nos vamos a vestir como alguien del siglo XIII porque no podemos meternos en la cabeza de ese alguien del XIII.
En primer lugar, es muy habitual pensar eso de "me voy a hacer un traje de principios del XIII". Bonito, sin lugar a dudas, pero poco realista. Si ahora la moda cambia anualmente, antaño una prenda de vestir era algo que costaba mucho más tiempo elaborar, costaba más dinero y tenía un valor diferente al que tienen para nosotros ahora las camisetas de estrafalarius que compramos hoy y tiramos cuando se deforman en tres meses. La ropa en el medievo (y hasta fechas sorprendentemente recientes), se conservaba, se reutilizaba y hasta se legaba en herencia. La ropa se utilizaba incluso como moneda de cambio y como garantía en los más que abundantes préstamos cotidianos que se llevaban a cabo en la Edad Media. Así, los testamentos refieren habitualmente cómo el testador solicita que se pague tal cantidad a tal o cual persona y que ésta devuelva a cambio "mi camisa", "mi falda", "mi capa". Los listados son tan impresionantes que hasta recuerdo el de un escudero del cual me planteé si se paseaba en gallumbos por la calle, porque había empeñado una cantidad de ropa, armas y piezas de armadura como para caerse de espaldas (y más considerando que luego refiere el resto de ropa que le queda y no es mucha), aunque no debiéramos soprendernos. No recuerdo cuál fue el rey de Aragón cuya coronación trajo serios quebraderos de cabeza a sus asistentes, puesto que tuvieron que recuperar todas las piezas de la corona que estaban empeñadas y no sabían ni dónde.
Volviendo a las ropas, al valor de lo material y a cómo no podemos comprenderlo, por pudiente que fuera la persona, la cantidad de posesiones personales era demencialmente reducida, no hay más que mirar un inventario de bienes (y los hay muy detallados) para verificar que la gente tenía escasísimos bienes materiales. Los pertenecientes a las clases más privilegiadas refieren listados muebles, ropas de cama, prendas de vestir (pocas), algunas joyas, escasos objetos de valor cultural (algún libro, rara vez)
En general apenas refieren los muebles más básicos (una cama, un armario, una silla tal vez) y escasas prendas de ropa especificada con toda suerte de detalles. Estas prendas eran legadas a los descendientes con especificaciones tales como "a mi hija le doy mi falda vieja". Con un par y eso si se podía recuperar del usurero. La falda vieja para la hija ¿por qué no? es una prenda ¿no? sin lugar a dudas la hija la llevó el tiempo que pudo y posiblemente luego la dejó en herencia especificando "y dejo la falda vieja que me legó mi madre".
Teniendo estas cuestiones en cuenta... si en una recreación llevamos un traje impoluto y procedente de una época concreta, sólo podemos ser el hijo de algún duque invitado a la boda real, poco menos, lo cual resulta muy divertido cuando quien lleva estas prendas va vestido de campesino, soldado o mercader. La ropa se llevaría vieja, sucia (no invertían tanto tiempo en higiene, de todos es sabido, y cualquier día de estos podríamos tratar también el tema de "¿a qué huele la Edad Media?") y remendada, además de adaptada al usuario, que bien podía llevar una saya hecha a su medida y sobre ella, un tabardo confeccionado cincuenta años antes, que fue propiedad de su abuelo, el cual tenía los hombros muy anchos. Si queremos ser fieles, por tanto, deberíamos llevar ropas combinadas como buenamente el Altísimo nos dé a entender, que no sean especialmente de nuestra talla, que estén remendadas y arregladas cien veces y que tiendan a estar bastante viejas. ¿No nos gusta ir así? Nos ha fastidiado. Las primeras prendas de ropa que confeccioné fueron para una obra de teatro en la Universidad. El director de la obra dijo que eran muy bonitas, que eran muy adecuadas para la obra ("Divinas Palabras", tenía que ser ropa de aldeanos), pero que con una ropa tan limpia, planchada y conjuntada parecía aquello un Belén y que tuviera a bien ponerme un par de trapos sucios encima de las vestimentas. Razón no le faltaba al hombre.
Abreviando: tendemos a pensar en tiempos pasados de una manera tremendamente dulcificada. No nos paramos a pensar en lo mal que olían, en lo mal que vestían, en la manera en que combinaban sus colores y en el "pequeño" detalle de que el gusto estético ha cambiado enormemente y que combinación de colores que antaño se consideraban de muy buen gusto a día de hoy nos parecen aberrantes. Así, a finales de la Edad Media se consideraba la mar de elegante llevar combinaciones tales como rojo con naranja y similares.
Con esto no diré que tenga la menor intención de envejecer la ropa que voy a llevar al Drachen ni de hacerle unos cuantos agujeros y coserlos a mano. Sencillamente digo que, si nos ponemos tiquis-miquis, no creo que se salve mucha gente en cuanto a purismo. Y esa gente que viste tan adecuadamente, tiene que oler bastante mal.
Y poco más ¿A qué viene esto? Supongo que a que estoy haciendo ya de una vez recopilación de material para hacer las ropas para el Drachen. Tengo que coser como una posesa porque quedan tres meses y de todo mi armario creo que sólo se puede utilizar una falda, cogiéndola un poco por los pelos. Afortunadamente Rober ya estuvo el año pasado y tiene ropa suficiente para ir, aunque me gustaría hacerle alguna camisa más y alguna otra cosilla, que siempre mola más tener unas cuantas cosas de quita y pon considerando que son cinco días y encima moviditos. En cualquier caso, para mí no tengo nada de nada y como no soy persona con mucho tiempo libre, voy a ver cómo me organizo para tener unas cuantas cosillas básicas para no tener que ir en vaqueros o algo, jajaja. Como somos un tanto frikazos, desde luego, la idea es que nuestras ropas sean lo más adecuadas a lo que habrían llevado los tercios en Flandes pero, teniendo en cuenta, para empezar, que ni siquiera creo que hubiera una miserable "tercia" por ahí suelta, partimos desde la humildad de saber que adaptaremos las cosas como nos parezca y que vamos para jugar y para pasárnoslo bien, no para ir de punta en blanco clavando el vestuario de la época, porque siempre vamos a estar muy lejos de adaptarlo plenamente. Que si hay que poner aquí una cremallera porque va a quedar mejor que sin ponerla, pues se pone y que si queremos comprar esta tela porque queda chula, no nos vamos a parar mucho a pensar que no existía en este periodo porque existían otras similares y da el pego. La cuera que le hice a Rober el año pasado era de antelina forrada. Obviamente no era válida para combatir y no era una cuera de verdad, pero quedaba bien en las fotos (y él se puso el gambesón debajo para que le sirviera igualmente... aunque de haberlo sabido, se la habría hecho más grande, claro), este año voy a intentar hacer la mía con serraje, a ver qué pasa. Si no me convence el resultado, tendré que apañar con un gambesón y lo que pille para dar el pego.
Y eso es todo. Habrá que ir preparando unos patrones y desempolvando la máquina de coser, que estaba muy tranquilita desde Rúnicos...
Recomendando un buen vino blanco como el Godelia que tomamos ayer (y contrarrecomendando El Casillero del Diablo, hoygan, no beban esa cosa... es peleón de ganas, sólo se nos ocurre a nosotros coger un vino chileno con nombre molón para ver qué pasa), y acompáñenlo de buena música del XVII como "Les Pleurs" de Sainte Colombe. Déjenlo en manos de Jordi Savall. Quizá no termina de sonar como sonaría en el XVII, a saber cómo sonaban entonces las cosas, pero si alguien puede acercarse a ese sonido, ése es el señor Savall.
vendredi, avril 20, 2012
Veynte de avril de MCCXXVI: "No con mis impuestos"
Hagan una sencilla evaluación: miren su nómina (considerando que todavía tengan trabajo, en los tiempos que corren no está muy claro si es un lujazo o un nuevo modelo de esclavitud), observen lo que cobran en bruto y lo que cobran en neto. Es posible que su empresa sea tan amable y cortés como la mía y su nómina incluya un apartado que especifica el coste que suponen para su empresa (el motivo por el que mi empresa pone eso es oscuro... no está muy claro si es una amenaza para que tengamos en cuenta lo caros que les salimos o una súplica para que les ayudemos a salvar la empresa ya que les salimos por un dinero... a mí una u otra me causan el mismo efecto: que les zurzan, hoygan, no es mi empresa y yo hago mi trabajo y me voy a mi casa, ya sólo me faltaba tener que preocuparme por sus cuentas). Si tienen acceso a ese misterioso dato o saben ustedes algo de contabilidad y nóminas (no es mi caso), observarán que la diferencia entre lo que su empresa apoquina y lo que aparece en su cuenta bancaria es bastante impresionante.
Obviamente no estoy diciendo nada que sorprenda a nadie. Todos sabemos que si trabajamos por vía legal, una buena parte de "lo que cobramos" va directamente a la Hacienda estatal, a la Inseguridad Social y a lo de más allá. Todo correcto porque, según se nos ha dicho, ese dinero que no aparece en nuestra cartilla pero sí paga nuestra empresa asegura que tengamos una jubilación, derecho a atención médica, descuento en los medicamentos, derecho a que nuestros hijos tengan una educación adecuada, derecho a... ¿perdón? No sé cómo lo ven ustedes, pero yo sólo veo que a mí cada vez se me retiene más dinero y no se me explica a dónde rayos va a pagar. Se me está reteniendo un dinero pero no se me asegura que vaya a tener una jubilación (de hecho, todo apunta a que no), ni que la Inseguridad Social siga siendo gratuita (¿cuánto falta para que funcionemos con seguros como los yankis?), se me va a cobrar más por mis medicamentos, se me sube el precio de la electricidad y del gas y encima empeoran mis condiciones laborales. Mientras, tengo que ver cómo el rey caza elefantes, los eurodiputados se niegan a que sólo se les abone el viaje en segunda, Bono pague 82.000 euros por un retrato, Patxi López una pasta salvaje por "aprender euskera" y Camps sea declarado inocente de todos sus cargos (y encima parece ser que ahora hay que "restituirle su dignidad"). Y digo yo... ¿somos imbéciles o qué?
A día de hoy, miro mi nómina, hago la resta entre lo que mi empresa paga y lo que yo cobro (con una retención bastante normalita) y pienso que si me pusiera esa cantidad mensualmente en una hucha (no en un banco, no cometan ese error), podría permitirme un seguro médico privado como el que debe de tener Rajoy, un plan de pensiones y hasta un colegio de señoritos para mis hijos si es que alguna vez me puedo permitir tenerlos y creo que me sobraría para hipotecarme y hasta hacer vacaciones como está mandado. Teniendo esto en cuenta, mi pregunta es por qué rayos no cobramos en negro. Si estuviera en mi mano, lo haría a partir de la próxima nómina y si puedo conseguir un trabajo en el que pueda cobrar todo o buena parte de mi sueldo en negro, lo cojo sin pestañear. Y creo que lo haré por beneficio, pero sólo por principios, que estoy harta en deslomarme de lunes a viernes para pagar las vacaciones de la Familia Real y el sueldo del obispo que dice que "la homosexualidad se puede curar".
En cualquier caso... ya lo ven: máxima rentabilidad, mínimo riesgo. Recuerden que, además, si amasan una pequeña fortuna en las Maldivas, no tendrán ningún problema en blanquear ese dinero legalmente por un mísero 10% y un par de palmaditas en la espalda. Todo son ventajas.
Este post va dedicado a Nuria y Edu, para que no se quejen de que escribo demasiado, jajajaja.
Por lo demás... me voy a tomar un austero sencha ahora mismo, con unas onzas de chocolate de lacasitos. ¿Música? Prueben con el Fallen Leaves de Billy Talent. De lo más original que he descubierto en los últimos tiempos.
Obviamente no estoy diciendo nada que sorprenda a nadie. Todos sabemos que si trabajamos por vía legal, una buena parte de "lo que cobramos" va directamente a la Hacienda estatal, a la Inseguridad Social y a lo de más allá. Todo correcto porque, según se nos ha dicho, ese dinero que no aparece en nuestra cartilla pero sí paga nuestra empresa asegura que tengamos una jubilación, derecho a atención médica, descuento en los medicamentos, derecho a que nuestros hijos tengan una educación adecuada, derecho a... ¿perdón? No sé cómo lo ven ustedes, pero yo sólo veo que a mí cada vez se me retiene más dinero y no se me explica a dónde rayos va a pagar. Se me está reteniendo un dinero pero no se me asegura que vaya a tener una jubilación (de hecho, todo apunta a que no), ni que la Inseguridad Social siga siendo gratuita (¿cuánto falta para que funcionemos con seguros como los yankis?), se me va a cobrar más por mis medicamentos, se me sube el precio de la electricidad y del gas y encima empeoran mis condiciones laborales. Mientras, tengo que ver cómo el rey caza elefantes, los eurodiputados se niegan a que sólo se les abone el viaje en segunda, Bono pague 82.000 euros por un retrato, Patxi López una pasta salvaje por "aprender euskera" y Camps sea declarado inocente de todos sus cargos (y encima parece ser que ahora hay que "restituirle su dignidad"). Y digo yo... ¿somos imbéciles o qué?
A día de hoy, miro mi nómina, hago la resta entre lo que mi empresa paga y lo que yo cobro (con una retención bastante normalita) y pienso que si me pusiera esa cantidad mensualmente en una hucha (no en un banco, no cometan ese error), podría permitirme un seguro médico privado como el que debe de tener Rajoy, un plan de pensiones y hasta un colegio de señoritos para mis hijos si es que alguna vez me puedo permitir tenerlos y creo que me sobraría para hipotecarme y hasta hacer vacaciones como está mandado. Teniendo esto en cuenta, mi pregunta es por qué rayos no cobramos en negro. Si estuviera en mi mano, lo haría a partir de la próxima nómina y si puedo conseguir un trabajo en el que pueda cobrar todo o buena parte de mi sueldo en negro, lo cojo sin pestañear. Y creo que lo haré por beneficio, pero sólo por principios, que estoy harta en deslomarme de lunes a viernes para pagar las vacaciones de la Familia Real y el sueldo del obispo que dice que "la homosexualidad se puede curar".
En cualquier caso... ya lo ven: máxima rentabilidad, mínimo riesgo. Recuerden que, además, si amasan una pequeña fortuna en las Maldivas, no tendrán ningún problema en blanquear ese dinero legalmente por un mísero 10% y un par de palmaditas en la espalda. Todo son ventajas.
Este post va dedicado a Nuria y Edu, para que no se quejen de que escribo demasiado, jajajaja.
Por lo demás... me voy a tomar un austero sencha ahora mismo, con unas onzas de chocolate de lacasitos. ¿Música? Prueben con el Fallen Leaves de Billy Talent. De lo más original que he descubierto en los últimos tiempos.
mercredi, avril 11, 2012
Onçe de avril de MCCXXVI: Rúnicos 194... 2012
Un año más, terminada la Semana Santa, toca recoger los bártulos y dar por finalizado todo lo referido a Rúnicos. Este año se comentaba repetidamente que han faltado días. Para el resto no lo sé, para mí, desde luego, han sido los Rúnicos más cortos que recuerdo y los Rúnicos en los que he jugado a menos juegos de mesa. Esto último me fastidia bastante pero, como dijo aquél, tenemos acceso a buena cantidad de juegos de mesa (aparte de los propios) y se puede compensar de alguna manera.
Este año no he jugado tanto como otros porque me ha tocado pringar un poquito más. Tampoco es que haya pringado mucho, pero estar unas cuantas veces en la mesa impide dedicar a los juegos tanto tiempo como se desea. Jugar, jugamos en la mesa a alguna que otra cosa, con mejor y peor suerte. Así, el Condottiere del viernes noche estuvo muy bien porque no nos dieron mucha guerra a esas horas, mientras que el Catan del sábado tarde fue un auténtico infierno. No me queda claro si ganó Héctor o sencillamente perdimos el resto de manera escandalosa. En cualquier caso, como cada año, he conocido algún juego nuevo y he jugado a alguno que no conocía. Así, no dejamos de lado a los grandes triunfadores del año pasado: la Rueda de Hamster ("Hamster Rolle") y "Bolas y Pinchos" (Bausack), juegos de ayer, hoy y siempre, como el Jungle Speed o el Catan y juegos que no conocía. Conocer juegos nuevos es una de las cosas que más me gustan en Rúnicos. Este año ha habido poca novedad para mí pero considerablemente interesante. Los miembros del grupo Hal nos enseñaron a Roac y a mí un juego curioso de piezas y palos de bambú cuyo nombre no recuerdo, cosa que me fastidia bastante porque tenía muy buena pinta y le dedicamos poco rato y encima jugamos mal y no nos quedó tiempo para restaurar nuestros errores. En cualquier caso, como los del grupo Hal son más que habituales, se lo preguntaré a la próxima (de no ser que alguien que lea esto se acuerde, claro).
El otro juego que he podido catar y al que tenía bastantes ganas es el Condottiere. Con unas reglas muy sencillas y una presentación muy bonita, se trata de un juego de estrategia que tiene que mejorar cuanto más se conoce (y más atención se presta, por cierto... renunciar a una batalla que consideré que no me interesaba y que resultó librarse en mi propio territorio no fue muy inteligente por mi parte... todavía estoy en estado de shock después de enterarme de mi error, pero eran las cinco de la mañana, era joven, necesitaba el dinero... blablabla). Juego muy recomendable que volverá a caer en próximos eventos o incluso en la ludoteca doméstica.
Marrones aparte, una servidora intentó, además de jugar, participar en todas las actividades posibles... desde las juergas nocturnas hasta el fotocall, que el año pasado me dio mucha pereza por el horario (maldita sea, las doce del mediodía no son horas para sacarse fotos, jajajaja). Este año en cambio me apetecía bastante porque la estética de estos Rúnicos me encanta y porque me gustaron mucho las fotos del año pasado. Participé en el fotocall de cine negro pero no pude participar en el de Militaria, porque estaba tremendamente saturado y andábamos un poco pillados de tiempo para comer y volver a tiempo para encargarnos de actividades. Me dio rabia porque la verdad es que el trabajo de fotografía y retoque que se pegaron Valhalla y Caballo fue muy bueno y mereció mucho la pena, aparte de que nos habíamos atrezado para la ocasión, jajajaja. Quien quiera ver las sesiones completas de fotos, están ya subidas en el feisbúc de Rúnicos.
Por lo demás... no me gusta tirar mucho de actividades con preinscripción, principalmente porque siempre tocan cuando menos gracia hace, o estás a mitad de jugar a algo, o justo has venido de comer y tienes un rato tonto hasta la partida a la que te has apuntado y que no puedes ocupar con nada. Por este motivo, siempre me apunto a un vivo y punto. Habitualmente me apunto al que organizan Raziel y Landarion (aunque el año pasado fue organizado por Landa y Yazston, ya que Raziel estaba viviendo en otras tierras y justo vino a pasar unos días). Este año, sin embargo, estaba más tentada por el vivo de Origen que organizaban Yazston y Raziel. Llevo viendo una buena temporada a estos marrajos preparando la partida y tratando de no enterarme absolutamente de nada (ya tengo mérito...). Sabía que la partida pintaba realmente bien y, aunque apenas había dieciséis plazas que tenían que llenarse durante las jornadas (sin posibilidad alguna de reserva ni siquiera para novias), yo ya dije que no me quedaba fuera ni loca y no me faltaban razones. El resultado fue tan bueno o mejor de lo esperado. Un vivo muy original, con una trama muy bien pensada y muy bien desarrollado. Pasamos intriga, tensión y un susto bastante gordo, así que el resultado fue impresionante. Los másters nos comentaron que no había salido como esperaron, en parte por un problema logístico y en parte por un descuido que tuvieron. Por nuestra parte y, aunque nos hubiera gustado que saliera tal y como ellos esperaban, nunca hubiéramos pensado que había ningún fallo en toda la historia. Enhorabuena a los dos y gracias a PNJs y jugadores. Ya sabéis que tenéis una plaza más que cubierta para próximos vivos.
Aunque el vivo de Origen conllevaba un esfuerzo bastante estupendo en organización y atrezzo, el señor Raziel al parecer es un poco masoca y volvió a repetir su tradicional vivo con Landarion y Rob, ayudados por David Arrarás. El clásico vivo de sábado noche en Rúnicos, de Cthulhu, vino en versión Hell Boy para profanos y yo no pensaba apuntarme hasta que vi el puño de Hell Boy en feisbuc. Inmediatamente tuve que enviar un guachap a Raziel para preguntarle si había hueco.
Sin embargo, el vivo de Hell Boy resultó ser un auténtico coitus interruptus para nuestro grupo. El asunto empezó bien, estábamos iniciando las investigaciones, conociendo a los grupos y, cuando por fin parecía que íbamos a tomar cartas en el asunto, nos metimos en una batalla bastante desafortunada (por cuestiones que no vienen al caso) y fuimos pulidos todos salvo Yazston (don Policarpo, el cura), que se hizo el muerto (táctica a aprender, practicar y desarrollar). Pena, porque la verdad es que nos lo estábamos pasando bastante bien. El problema que tienen estos vivos es que corren peligro de convertirse en gymkanas según el grupo que te toque. En este caso, nuestro grupo estaba compuesto por Melkia y Xabi, mi hermano (con el que nunca había jugado, ya tiene bemoles), Yazston y yo, que decidimos conventir a nuestra secta religiosa de caóticos buenos en unos paletos de pueblo un tanto bizarros que sólo querían echar a los extranjeros para poder hacer lo de siempre... ir a misa de doce y luego a la taberna del Miguel, a echar unos vermús con la aceitunica y unos bailables. La verdad es que nos echamos unas risas.
Fue además mi primer contacto con armas de gomaespuma, del que me siento muy orgullosa, porque me cargué a dos tipos sin recibir más que un toque no válido, porque me dio en toda la cara, jajajaja (al final me mataron las balas). Lástima que uno de mis combatientes resultara ser alérgico a la gomaespuma y que no entendiera que cuando se cuenta 1,2,3,4 y 5 en voz alta viene a ser que te han quitado los cinco puntos de vida y no sólo cuatro, pero lo considero en cualquier caso una victoria moral y que ese tipo tenía que estar bien muerto... En cualquier caso y aunque tampoco parecían gente muy acostumbrada a la gomaespuma, creo que ya estoy preparada para el entrenamiento pre-Drachen, jajajaja, aún hay posibilidades de que tarden más de diez minutos en mandarme a la muerte, ejem.
Buenos vivos y buenas actividades. Los Rúnicos anteriores dejaron el listón muy alto y este año había muchas expectativas puestas que creo que fueron más que satisfechas. Las mentes creadoras de tan magno evento creo que dieron buenas sorpresas a los asistentes, ya desde el alistamiento para los primeros en llegar por la mañana (la cantidad de gente que llegó y se inscribió el jueves fue tan brutal que ya había miedo de si íbamos a tener que echar las paredes abajo para poder alojar a tanta gente... al final la cosa se equilibró con una menor afluencia los días restantes... en cualquier caso, ver que la gente quiere estar desde el primer día es todo un subidón), con un atrezzo más que impresionante, una buena oferta de actividades y de juegos e incluso buenas fiestas y apaños con los bares y restaurantes de los alrededores. He de decir, además, que creo que este año he visto a la gente más implicada que nunca, las mesas del polideportivo estaban a reventar (hubo gente que incluso lamentó problemas para encontrar mesa en momentos puntuales), todas las actividades saturadas y con listas de espera. Mucha gente atrezada para la ocasión y con muchas ganas de participar en todo lo que le pusieran por delante.
Por lo demás y ya a nivel personal... no pude jugar a todo lo que quise pero al menos creo que sí pude reservar un poquito de tiempo para estar con la gente que tenía ganas de ver (y este año creo que ha sido más que nunca). La comisión gharbanza, a cargo de Bardet, Paula, Niket y compañía me hizo mucha ilu... porque ni sabía que venía Nico ni contaba con ver a Bardito los cuatro días, así que fue una gozada, aunque no pudimos estar tanto tiempo juntos como me hubiera gustado (por Dios, ¡este año ni siquiera he estado en la seta! ¡es una infamia!). Mis primos vinieron una vez más (esos dos no se pierden una), acompañados por una pequeña representación navarra. Este año además se asomaron por primera vez mi hermano (que me hizo mil ilusión, después de tantos años de insistencia en que se venga) y una pequeña representación de su cuadrilla, a manos de Iñako, Xabi y Melkia. Se me hacía condenadamente raro verlos por aquí, maldita sea, pero fue muy guay. También Rake y Boca pudieron acercarse el viernes con Lunita para vernos el careto a todos (y que se los viéramos a ellos), echar unos juegos y comer por ahí, aunque dio la casualidad de que fue el mismo día del vivo de Origen y no pudimos estar con ellos tanto como nos habría gustado. Darko pudo asomarse más rato del esperado y, además de verlo por el vivo de Hell Boy, estuvimos tomando unos obuses y unos bocatas con él y luego están Elro y Ancizu, que lamentando vivir habitualmente tan lejos de donde se come buena carne, nos convencieron a Yazston y a mí para irnos de sidrería el viernes noche y poder trincarnos unos buenos chuletones (que nosotros acompañamos de buena sidra). Fue por ahí donde me dejé la cámara de fotos, sigh... debido a esto, la mayoría de las fotos de este post son ajenas y espero que sus dueños no tengan ningún problema en que las suba con total desfachatez, jajajaja. En cualquier caso, pérdida de cámara incluida, fue una gozada compartir bebida y viandas con ustedes, así como ponernos los dientes largos para el Drachen.
Seguro que me dejo a gente en el tintero, porque es mucha la que viene y la que hay ganas de ver: Sul, Ibrah, Rhi... mucha, mucha gente que mola todo y a la que por desgracia no se puede ver a menudo. En la juega Metal Diesel del jueves creo que departí con buena parte de todos ellos. Las restantes juergas me las tuve que saltar, en gran medida por la laringitis que pillé y que me dura hasta ahora... en parte también porque el viernes ya me había ofrecido para hacer "guardia" en la mesa y el sábado, aunque cayó más de un obús durante la partida de Hell Boy, la partida en cuestión terminó tarde y estábamos todos bastante cansados (y en mi caso, incomunicada en sitios con ruido, así que para quedarme fuera del bar... pues me quedé en el polideportivo).
Y ése es muy por encima el resumen de Rúnicos 2012. He insistido mucho en convencer al personal de que os acerquéis y ya veis que merece mucho la pena. A ver si los remolones os dejáis caer por aquí el año que viene. ¿Temática? Pues han salido elegidos los Nórdicos. Diré que, aunque es una estética chula y todos contamos con ver un Drakkar gigante ahí expuesto y confeccionado por Hartxi (el autor del Mech de este año o del Stargate de las Umbras, entre otros muchos), me parece una temática tan trillada ya y más aún en ámbitos heavies, que yo no la habría elegido ni loca. Ni siquiera la habría propuesto como opción, pero bueno... en estas cosas se pliega a lo que decide la gente y habrá que cogerlo con ganas. La parte buena es que ya tenemos ropa reutilizable y si hago alguna cosa para la ocasión, será también reutilizable en otros eventos.
Haciendo el pata en los gimnasios-dormitorios. Ahora no podemos llevar esas vestimentas ni poner pose ni gesto de pin-up. El verde militar ha sido abolido hasta nuevo aviso y considerado de muy mal gusto, pero durante cuatro días, todo esto fue la moda imperante así que había que dejarlo hecho. Por lo demás... vale, sí, constaté que había perdido los zapatos negros de tacón antes de ir para allá... pero bueno, me apañé con esos, jajaja.
Dicho esto... recomiendo un Big Mama a todos los que se quedaron con las ganas de saborearlo. Un cóctel más ácido y fuerte que otros años, pero que sin embargo creo que gustó en general más que el del año pasado (aunque a mí la Ambrosía me gustó también mucho). Junto con esto, el gran temón de este año en Rúnicos... la intro de Hawaii 5.0 (aquí muy mejorada en cuanto a imágenes... las de la serie original dan yuyu, hoygan).
Este año no he jugado tanto como otros porque me ha tocado pringar un poquito más. Tampoco es que haya pringado mucho, pero estar unas cuantas veces en la mesa impide dedicar a los juegos tanto tiempo como se desea. Jugar, jugamos en la mesa a alguna que otra cosa, con mejor y peor suerte. Así, el Condottiere del viernes noche estuvo muy bien porque no nos dieron mucha guerra a esas horas, mientras que el Catan del sábado tarde fue un auténtico infierno. No me queda claro si ganó Héctor o sencillamente perdimos el resto de manera escandalosa. En cualquier caso, como cada año, he conocido algún juego nuevo y he jugado a alguno que no conocía. Así, no dejamos de lado a los grandes triunfadores del año pasado: la Rueda de Hamster ("Hamster Rolle") y "Bolas y Pinchos" (Bausack), juegos de ayer, hoy y siempre, como el Jungle Speed o el Catan y juegos que no conocía. Conocer juegos nuevos es una de las cosas que más me gustan en Rúnicos. Este año ha habido poca novedad para mí pero considerablemente interesante. Los miembros del grupo Hal nos enseñaron a Roac y a mí un juego curioso de piezas y palos de bambú cuyo nombre no recuerdo, cosa que me fastidia bastante porque tenía muy buena pinta y le dedicamos poco rato y encima jugamos mal y no nos quedó tiempo para restaurar nuestros errores. En cualquier caso, como los del grupo Hal son más que habituales, se lo preguntaré a la próxima (de no ser que alguien que lea esto se acuerde, claro).
Nuria y yo (secretaria de guerra yanki y secretaria de guerra soviética, respectivamente), tomándonos unos big mamas con Arrarás (oficial nazi) y Yazston (oficial soviético). No tengo clara la excusa que le podemos poner a esto... ehmm ¿negociaciones de paz o algo?
El otro juego que he podido catar y al que tenía bastantes ganas es el Condottiere. Con unas reglas muy sencillas y una presentación muy bonita, se trata de un juego de estrategia que tiene que mejorar cuanto más se conoce (y más atención se presta, por cierto... renunciar a una batalla que consideré que no me interesaba y que resultó librarse en mi propio territorio no fue muy inteligente por mi parte... todavía estoy en estado de shock después de enterarme de mi error, pero eran las cinco de la mañana, era joven, necesitaba el dinero... blablabla). Juego muy recomendable que volverá a caer en próximos eventos o incluso en la ludoteca doméstica.
Condottiere: bonito, sencillo y para toda la familia
Marrones aparte, una servidora intentó, además de jugar, participar en todas las actividades posibles... desde las juergas nocturnas hasta el fotocall, que el año pasado me dio mucha pereza por el horario (maldita sea, las doce del mediodía no son horas para sacarse fotos, jajajaja). Este año en cambio me apetecía bastante porque la estética de estos Rúnicos me encanta y porque me gustaron mucho las fotos del año pasado. Participé en el fotocall de cine negro pero no pude participar en el de Militaria, porque estaba tremendamente saturado y andábamos un poco pillados de tiempo para comer y volver a tiempo para encargarnos de actividades. Me dio rabia porque la verdad es que el trabajo de fotografía y retoque que se pegaron Valhalla y Caballo fue muy bueno y mereció mucho la pena, aparte de que nos habíamos atrezado para la ocasión, jajajaja. Quien quiera ver las sesiones completas de fotos, están ya subidas en el feisbúc de Rúnicos.
Un ejemplo de la calidad de las fotos que hicieron en el fotocall Caballo y Valhalla. Nos sacaron a todos mucho más guapos de lo que somos (que ya es decir, jajaja).
Tensión en el vivo de Origen. En una de las fases de sueño éramos nazis que dirigían una batalla contra Rusia cuando las cosas empezaron a salir mal... Una gozada de sesión de estrategia pura y dura, discusiones, prisas, redacción de órdenes, espera de noticias... todo un lujo. Otro año tenéis que proponer este juego como actividad al margen de vivos ni nada, sólo por el placer estratega, jajaja.
Aunque el vivo de Origen conllevaba un esfuerzo bastante estupendo en organización y atrezzo, el señor Raziel al parecer es un poco masoca y volvió a repetir su tradicional vivo con Landarion y Rob, ayudados por David Arrarás. El clásico vivo de sábado noche en Rúnicos, de Cthulhu, vino en versión Hell Boy para profanos y yo no pensaba apuntarme hasta que vi el puño de Hell Boy en feisbuc. Inmediatamente tuve que enviar un guachap a Raziel para preguntarle si había hueco.
Cuando me refiero al susto que nos llevamos en Origen me refiero a... habitación oscura, todo el mundo avanza a tientas, pisando cosas raras por el suelo y con miedo de tocar nada. De repente, Elro encuentra algo, lo comba, es luz química... cuando ooooh ¡¡¡tenemos a ese bicho en las narices!!!, creo que los alaridos debieron ser épicos. El bicho también se hizo para el vivo de Hell Boy, pero creo que no llegó a salir. Si fue así, yo ya estaba bien muerta.
Sin embargo, el vivo de Hell Boy resultó ser un auténtico coitus interruptus para nuestro grupo. El asunto empezó bien, estábamos iniciando las investigaciones, conociendo a los grupos y, cuando por fin parecía que íbamos a tomar cartas en el asunto, nos metimos en una batalla bastante desafortunada (por cuestiones que no vienen al caso) y fuimos pulidos todos salvo Yazston (don Policarpo, el cura), que se hizo el muerto (táctica a aprender, practicar y desarrollar). Pena, porque la verdad es que nos lo estábamos pasando bastante bien. El problema que tienen estos vivos es que corren peligro de convertirse en gymkanas según el grupo que te toque. En este caso, nuestro grupo estaba compuesto por Melkia y Xabi, mi hermano (con el que nunca había jugado, ya tiene bemoles), Yazston y yo, que decidimos conventir a nuestra secta religiosa de caóticos buenos en unos paletos de pueblo un tanto bizarros que sólo querían echar a los extranjeros para poder hacer lo de siempre... ir a misa de doce y luego a la taberna del Miguel, a echar unos vermús con la aceitunica y unos bailables. La verdad es que nos echamos unas risas.
Fue además mi primer contacto con armas de gomaespuma, del que me siento muy orgullosa, porque me cargué a dos tipos sin recibir más que un toque no válido, porque me dio en toda la cara, jajajaja (al final me mataron las balas). Lástima que uno de mis combatientes resultara ser alérgico a la gomaespuma y que no entendiera que cuando se cuenta 1,2,3,4 y 5 en voz alta viene a ser que te han quitado los cinco puntos de vida y no sólo cuatro, pero lo considero en cualquier caso una victoria moral y que ese tipo tenía que estar bien muerto... En cualquier caso y aunque tampoco parecían gente muy acostumbrada a la gomaespuma, creo que ya estoy preparada para el entrenamiento pre-Drachen, jajajaja, aún hay posibilidades de que tarden más de diez minutos en mandarme a la muerte, ejem.
Nuria y yo haciendo el pata con Savo, que iba impresionante. Nos sacamos unas cuantas fotos ahí con un grupete de gente que iba muy bien vestida: Pika, Ana, Arrarás... si alguien tiene fotos de entonces, por favor, que las suba a algún lado, maldita sea, que las nuestras están todas borrosas. No sé si es el aura de malignidad o qué.
Buenos vivos y buenas actividades. Los Rúnicos anteriores dejaron el listón muy alto y este año había muchas expectativas puestas que creo que fueron más que satisfechas. Las mentes creadoras de tan magno evento creo que dieron buenas sorpresas a los asistentes, ya desde el alistamiento para los primeros en llegar por la mañana (la cantidad de gente que llegó y se inscribió el jueves fue tan brutal que ya había miedo de si íbamos a tener que echar las paredes abajo para poder alojar a tanta gente... al final la cosa se equilibró con una menor afluencia los días restantes... en cualquier caso, ver que la gente quiere estar desde el primer día es todo un subidón), con un atrezzo más que impresionante, una buena oferta de actividades y de juegos e incluso buenas fiestas y apaños con los bares y restaurantes de los alrededores. He de decir, además, que creo que este año he visto a la gente más implicada que nunca, las mesas del polideportivo estaban a reventar (hubo gente que incluso lamentó problemas para encontrar mesa en momentos puntuales), todas las actividades saturadas y con listas de espera. Mucha gente atrezada para la ocasión y con muchas ganas de participar en todo lo que le pusieran por delante.
Un atrezzo fuera de serie. Como dice Savo... "esto tiene que ir cada año a mejor". Joer, pues el drakkar del año que viene tiene que ser a tamaño real y también tiene que volar o algo, jajaja.
Por lo demás y ya a nivel personal... no pude jugar a todo lo que quise pero al menos creo que sí pude reservar un poquito de tiempo para estar con la gente que tenía ganas de ver (y este año creo que ha sido más que nunca). La comisión gharbanza, a cargo de Bardet, Paula, Niket y compañía me hizo mucha ilu... porque ni sabía que venía Nico ni contaba con ver a Bardito los cuatro días, así que fue una gozada, aunque no pudimos estar tanto tiempo juntos como me hubiera gustado (por Dios, ¡este año ni siquiera he estado en la seta! ¡es una infamia!). Mis primos vinieron una vez más (esos dos no se pierden una), acompañados por una pequeña representación navarra. Este año además se asomaron por primera vez mi hermano (que me hizo mil ilusión, después de tantos años de insistencia en que se venga) y una pequeña representación de su cuadrilla, a manos de Iñako, Xabi y Melkia. Se me hacía condenadamente raro verlos por aquí, maldita sea, pero fue muy guay. También Rake y Boca pudieron acercarse el viernes con Lunita para vernos el careto a todos (y que se los viéramos a ellos), echar unos juegos y comer por ahí, aunque dio la casualidad de que fue el mismo día del vivo de Origen y no pudimos estar con ellos tanto como nos habría gustado. Darko pudo asomarse más rato del esperado y, además de verlo por el vivo de Hell Boy, estuvimos tomando unos obuses y unos bocatas con él y luego están Elro y Ancizu, que lamentando vivir habitualmente tan lejos de donde se come buena carne, nos convencieron a Yazston y a mí para irnos de sidrería el viernes noche y poder trincarnos unos buenos chuletones (que nosotros acompañamos de buena sidra). Fue por ahí donde me dejé la cámara de fotos, sigh... debido a esto, la mayoría de las fotos de este post son ajenas y espero que sus dueños no tengan ningún problema en que las suba con total desfachatez, jajajaja. En cualquier caso, pérdida de cámara incluida, fue una gozada compartir bebida y viandas con ustedes, así como ponernos los dientes largos para el Drachen.
El polideportivo a reventar el viernes sobre las ocho y pico de la tarde da una idea de la implicación de la gente en las jornadas.
Y ése es muy por encima el resumen de Rúnicos 2012. He insistido mucho en convencer al personal de que os acerquéis y ya veis que merece mucho la pena. A ver si los remolones os dejáis caer por aquí el año que viene. ¿Temática? Pues han salido elegidos los Nórdicos. Diré que, aunque es una estética chula y todos contamos con ver un Drakkar gigante ahí expuesto y confeccionado por Hartxi (el autor del Mech de este año o del Stargate de las Umbras, entre otros muchos), me parece una temática tan trillada ya y más aún en ámbitos heavies, que yo no la habría elegido ni loca. Ni siquiera la habría propuesto como opción, pero bueno... en estas cosas se pliega a lo que decide la gente y habrá que cogerlo con ganas. La parte buena es que ya tenemos ropa reutilizable y si hago alguna cosa para la ocasión, será también reutilizable en otros eventos.
Haciendo el pata en los gimnasios-dormitorios. Ahora no podemos llevar esas vestimentas ni poner pose ni gesto de pin-up. El verde militar ha sido abolido hasta nuevo aviso y considerado de muy mal gusto, pero durante cuatro días, todo esto fue la moda imperante así que había que dejarlo hecho. Por lo demás... vale, sí, constaté que había perdido los zapatos negros de tacón antes de ir para allá... pero bueno, me apañé con esos, jajaja.
Dicho esto... recomiendo un Big Mama a todos los que se quedaron con las ganas de saborearlo. Un cóctel más ácido y fuerte que otros años, pero que sin embargo creo que gustó en general más que el del año pasado (aunque a mí la Ambrosía me gustó también mucho). Junto con esto, el gran temón de este año en Rúnicos... la intro de Hawaii 5.0 (aquí muy mejorada en cuanto a imágenes... las de la serie original dan yuyu, hoygan).
Libellés :
Buenas compañías,
Frikismo,
Juegos de mesa,
Rol,
Videojuegos
samedi, mars 24, 2012
Vint i quatro de março de MCCXXVI: "Sí a la Huelga"
No queda nada para el día 29 y ésta será, en todos los años que una servidora lleva trabajando, su segunda huelga general. La anterior fue nada menos que en 2002, en tiempos en que el gobierno de Aznar empezó a tocarnos los mismísimos en materia de empleo. Con esto no quiero decir que me parecieran adecuadas las reformas que hicieron uno y otro partido, ni que pensara que las siguientes huelgas generales que se hicieron no tuvieran razón de ser, sencillamente no las llevé a cabo. Unas veces fue por considerar que se hacían tarde, mal y nunca, quizá en alguna no estaba trabajando en ese momento y no me lo tuve ni que plantear. En general he desestimado unirme a las huelgas porque siempre se convocan tarde, mal y nunca... y porque siempre pienso que no sirven de nada.
Y no, no sirven "de nada" o al menos no creo que vaya a servir para que el gobierno recapacite y eche atrás esa Reforma esclavista que nos van a imponer sí o sí, pero al menos sirve para dejar clara nuestra posición. En cuatro días que lleva el PP gobernando con mayoría absoluta ha hecho y deshecho lo que le ha dado la gana, si no protestamos con lo poco que tenemos en nuestras manos ¿qué será lo próximo que hagan? No servirá para echar abajo la Reforma, pero sí al menos para desprestigiarles un poco. Para que visto de fuera, se deje claro que el país no está satisfecho con las gestiones que se están llevando a cabo y para que se lo tengan que pensar dos veces antes de guarrearnos más y más.
Me toca las narices toda esa gente que dice "han salido elegidos con mayoría absoluta y no se les está dejando gobernar". Han salido elegidos con mayoría absoluta sólo porque una de cada cuatro personas ha considerado apropiado que estén ahí y ya de paso, porque buena parte de sus votantes los han elegido comprados por la sarta de metiras que soltaron durante la campaña. Ahí tienen, señores, cómo el PP iba a combatir el paro. No va a facilitar que se cree más empleo, no va a dejar de destruir puestos de trabajo, simple y llanamente va a permitir que nos puedan echar gratis de nuestros trabajos y que en nuestro puesto trabajen dos personas por el precio que antes se dejaban en uno. Trabajo para todos, oh sí, pero trabajo con el que nadie va a llegar a fin de mes. Sueldos más bajos, peores condiciones y encima, con la subida del IRPF y la próxima subida del IVA, nuestro escaso poder adquisitivo se va a ir a la mierda. ¿De verdad es momento de quedarnos en casa?
Iré a la huelga y recomiendo que todo quien tenga dos dedos de frente se lea la Reforma, recapacite con la almohada y valore si es conveniente o no hacer lo propio. Y es que una huelga que se lleva a cabo por las presiones de los compañeros o por miedo a los piquetes se deslegitima a sí misma. A la huelga hay que ir porque se quieren defender unos derechos. El que no los quiera defender, el que considere que le compensa más cobrar ese día que luchar por lo que valora, hará bien en trabajar como todos los benditos días. En el remoto caso de que se consiguiera algo gracias a la huelga ellos también se beneficiarían, sí, pero no se puede obligar a alguien a hacer huelga cuando no lo desea.
De igual modo, me parece ridículo y completamente fuera de lugar que tengamos que plantearnos si hacer huelga dependiendo de si lo van a hacer los compañeros y cómo se va a ver en nuestros trabajos. En el mío, sin ir más lejos, nunca se ha hecho una huelga y en gran medida es porque se da por sentado que al dueño de la empresa no le va a hacer ninguna gracia (ahora, esta vez más de una y más de dos, aparte de mí, se han cuestionado ir porque la Reforma es como para pensárselo). Digo en el mío pero me consta que es así en muchos sitios y no hacer huelga por miedo a lo que vayan a decirnos en la empresa es el fin de los fines. Que les den por saco a jefes, compañeros y piquetes. La huelga es a día de hoy un derecho del ciudadano y el único elemento de presión de que dispone para dejar constancia de su descontento. Y digo "a día de hoy" porque ya se está hablando de "revisión del derecho a huelga", por no hablar de "aplicar medidas violentas en las manifestaciones". Si no nos quejamos ahora, tal vez no podamos hacerlo luego.
Por último, uno de los motivos más escuchados para no ir a la huelga es el de "es que los sindicatos que las han organizado no me representan" ¿De quién estamos hablando? ¿No te representan CCOO ni UGT? Nos han fastidiado... a mí tampoco, pero que ellos sean quienes han convocado la huelga (en el resto del país, en Galicia y País Vasco, para empezar, estaba ya convocada por sindicatos locales) no quiere decir que sean los únicos que las suscriban. La huelga está suscrita prácticamente por todos los sindicatos y por muchos partidos políticos. Quizá tú, como yo, pienses que nadie de toda esa gente te representa realmente. En tal caso plantéate que la única huelga que puede servir de algo es la que se lleva a cabo por la mayor cantidad de gente posible. Puedo hacer huelga con mis colegas, que me representan mucho y será muy bonito para todos nosotros, pero para lo único que servirá será para tener faltas injustificadas en nuestros trabajos (los que tenemos, por cierto, que cada vez es más habitual oír que éste o éste otro ya no lo tienen). Que a mí me den asco el Toxo y Cándido Méndez no quiere decir que cuando hacen algo bueno tenga que mirar para otro lado. Aunque la huelga la convoquen para colgarse una medalla y para salvar sus panderos en un momento en el que el sillón en el que reposan tambalea... han convocado huelga y es para todos. Hagamos valer nuestros derechos.
Y hasta aquí hemos llegado. En mañana de sábado no se puede pedir mucho más. A cinco días del 29 de marzo... este blog dice sí a la Huelga y no a la Reforma (señores de Europa, señores del PP... métansela por donde les quepa, el resto no queremos ser esclavos, gracias).
Recomendando a Lisa Simpson en su mítico tema "nos manifestaremos" y un poco de té negro con vainilla y cítricos de la lata azul de Kusmi como el que una servidora se está desayunando.
Y no, no sirven "de nada" o al menos no creo que vaya a servir para que el gobierno recapacite y eche atrás esa Reforma esclavista que nos van a imponer sí o sí, pero al menos sirve para dejar clara nuestra posición. En cuatro días que lleva el PP gobernando con mayoría absoluta ha hecho y deshecho lo que le ha dado la gana, si no protestamos con lo poco que tenemos en nuestras manos ¿qué será lo próximo que hagan? No servirá para echar abajo la Reforma, pero sí al menos para desprestigiarles un poco. Para que visto de fuera, se deje claro que el país no está satisfecho con las gestiones que se están llevando a cabo y para que se lo tengan que pensar dos veces antes de guarrearnos más y más.
Me toca las narices toda esa gente que dice "han salido elegidos con mayoría absoluta y no se les está dejando gobernar". Han salido elegidos con mayoría absoluta sólo porque una de cada cuatro personas ha considerado apropiado que estén ahí y ya de paso, porque buena parte de sus votantes los han elegido comprados por la sarta de metiras que soltaron durante la campaña. Ahí tienen, señores, cómo el PP iba a combatir el paro. No va a facilitar que se cree más empleo, no va a dejar de destruir puestos de trabajo, simple y llanamente va a permitir que nos puedan echar gratis de nuestros trabajos y que en nuestro puesto trabajen dos personas por el precio que antes se dejaban en uno. Trabajo para todos, oh sí, pero trabajo con el que nadie va a llegar a fin de mes. Sueldos más bajos, peores condiciones y encima, con la subida del IRPF y la próxima subida del IVA, nuestro escaso poder adquisitivo se va a ir a la mierda. ¿De verdad es momento de quedarnos en casa?
Iré a la huelga y recomiendo que todo quien tenga dos dedos de frente se lea la Reforma, recapacite con la almohada y valore si es conveniente o no hacer lo propio. Y es que una huelga que se lleva a cabo por las presiones de los compañeros o por miedo a los piquetes se deslegitima a sí misma. A la huelga hay que ir porque se quieren defender unos derechos. El que no los quiera defender, el que considere que le compensa más cobrar ese día que luchar por lo que valora, hará bien en trabajar como todos los benditos días. En el remoto caso de que se consiguiera algo gracias a la huelga ellos también se beneficiarían, sí, pero no se puede obligar a alguien a hacer huelga cuando no lo desea.
De igual modo, me parece ridículo y completamente fuera de lugar que tengamos que plantearnos si hacer huelga dependiendo de si lo van a hacer los compañeros y cómo se va a ver en nuestros trabajos. En el mío, sin ir más lejos, nunca se ha hecho una huelga y en gran medida es porque se da por sentado que al dueño de la empresa no le va a hacer ninguna gracia (ahora, esta vez más de una y más de dos, aparte de mí, se han cuestionado ir porque la Reforma es como para pensárselo). Digo en el mío pero me consta que es así en muchos sitios y no hacer huelga por miedo a lo que vayan a decirnos en la empresa es el fin de los fines. Que les den por saco a jefes, compañeros y piquetes. La huelga es a día de hoy un derecho del ciudadano y el único elemento de presión de que dispone para dejar constancia de su descontento. Y digo "a día de hoy" porque ya se está hablando de "revisión del derecho a huelga", por no hablar de "aplicar medidas violentas en las manifestaciones". Si no nos quejamos ahora, tal vez no podamos hacerlo luego.
Por último, uno de los motivos más escuchados para no ir a la huelga es el de "es que los sindicatos que las han organizado no me representan" ¿De quién estamos hablando? ¿No te representan CCOO ni UGT? Nos han fastidiado... a mí tampoco, pero que ellos sean quienes han convocado la huelga (en el resto del país, en Galicia y País Vasco, para empezar, estaba ya convocada por sindicatos locales) no quiere decir que sean los únicos que las suscriban. La huelga está suscrita prácticamente por todos los sindicatos y por muchos partidos políticos. Quizá tú, como yo, pienses que nadie de toda esa gente te representa realmente. En tal caso plantéate que la única huelga que puede servir de algo es la que se lleva a cabo por la mayor cantidad de gente posible. Puedo hacer huelga con mis colegas, que me representan mucho y será muy bonito para todos nosotros, pero para lo único que servirá será para tener faltas injustificadas en nuestros trabajos (los que tenemos, por cierto, que cada vez es más habitual oír que éste o éste otro ya no lo tienen). Que a mí me den asco el Toxo y Cándido Méndez no quiere decir que cuando hacen algo bueno tenga que mirar para otro lado. Aunque la huelga la convoquen para colgarse una medalla y para salvar sus panderos en un momento en el que el sillón en el que reposan tambalea... han convocado huelga y es para todos. Hagamos valer nuestros derechos.
Y hasta aquí hemos llegado. En mañana de sábado no se puede pedir mucho más. A cinco días del 29 de marzo... este blog dice sí a la Huelga y no a la Reforma (señores de Europa, señores del PP... métansela por donde les quepa, el resto no queremos ser esclavos, gracias).
Recomendando a Lisa Simpson en su mítico tema "nos manifestaremos" y un poco de té negro con vainilla y cítricos de la lata azul de Kusmi como el que una servidora se está desayunando.
mardi, mars 20, 2012
Veynte de março de MCCXXVI: ¿Y si te apuntas a Rúnicos?
Se acerca Semana Santa y, como todos los años, tenemos una cita ineludible con Rúnicos. Buena parte de la gente que pasáis por aquí habéis estado más de una vez y seguramente nos volvamos a ver este año. Otros habéis valorado venir pero por unas cosas o por otras, al final nunca os habéis animado y quizá alguno no sabe de qué estamos hablando. Un año más os animo a todos los que estáis en duda y no habéis venido nunca a que hagáis el petate y os acerquéis por estos lares, porque siempre merece la pena.
¿Qué son los Encuentros Rúnicos? Pues básicamente son unas jornadas lúdicas en las que entra todo tipo de elemento friki: hay montañas de juegos de mesa para elegir, juegos de rol en mesa (cada vez se estila menos, pero hay libros y hay gente jugando), juegos de rol en vivo, consolas, talleres de manualidades, etc. A esto se suma alguna que otra juerga organizada y buenos ratos de cócteles por ahí. Todos los años se elige una ambientación y la de este año ha sido la Segunda Guerra Mundial. Temón ¿eh?
A día de hoy y desde que desaparecieron las CLN, Rúnicos suponen el único evento de estas características que tenemos en el norte del país y quizá diría que en el país entero, porque por ahí abajo aún están activas las TDN, pero si no me equivoco no terminan de ser lo mismo. Las diferencias obviamente serán diversas pero una es importante: los Encuentros Rúnicos de Rentería ofrecen alojamiento gratuito para todo quien no tenga problema en dormir en el suelo de las dependencias del polideportivo donde se celebran. Añadiré que todos los años hasta la fecha yo he dormido ahí (incluso teniendo casa a dos paradas de topo o cinco minutos de coche) y pienso seguir haciéndolo. No es el Ritz, pero es cómodo dormir donde se juega y es parte del encanto de los Rúnicos.
¿Motivos para ir? Hagamos un repaso:
1. El principal: es una oportunidad excelente para conocer juegos nuevos, jugar a los que ya se conoce, coincidir con frikis que andan dispersos por el país o incluso conocer gente nueva con aficiones similares. El programa es amplio y ofrece desde explicaciones de juegos hasta juergas organizadas. Si te gustan los juegos de mesa, el rol, el rol en vivo, las consolas o lo de más allá es imposible que no saques disfrute máximo a estas jornadas. Posiblemente volverás a tu casa con la sensación de "tenía que haber probado aquel juego o me tenía que haber apuntado a ese vivo que pintaba tan bien".
2. Se celebran siempre en Semana Santa, aprovechando que todo hijo de vecino (sí, vale, menos los que no libran en festivos), tiene fiesta en su curro o sus estudios, así que el "no tengo tiempo" no es una excusa.
3. Tampoco lo es el "no tengo dinero". No se cobra nada a los asistentes, cada cual se deja lo que se quiere o se puede dejar. Si no estás animado porque este año te ha pegado fuerte la crisis, tranquilamente puedes dormir en el polideportivo y llevar comida del supermercado, así que sólo harás una inversión en el viaje. Por lo demás, buena parte de los bares y restaurantes de la zona ofrecen a los inscritos en Rúnicos descuentos en sus productos. Algunos ofrecen descuento de tanto por ciento, otros, como telepizza, hacen incluso una pizza especial por año a un precio interesante y el plato fuerte es para todos la coctelería Stick, que todos los años prepara un cóctel especial adecuado a la temática y descuentos en todos sus cócteles. Adelanto que posiblemente no hayas gastado nada en el alojamiento y poco en la comida, pero es muy posible que te veas en la obligación de dejarte los cuartos en el Stick, porque merece la pena.
Si, por el contrario, te horroriza dormir rodeado de frikis, siempre puedes encontrar todo tipo de alojamientos adecuados a lo que te interese tanto en Rentería como en los alrededores. Es un lugar bien comunicado y, aunque Rentería no es especialmente turístico, sí lo es Donosti que está a cinco minutos en coche (y buena comunicación en trenes de cercanías y autobuses).
4. Ni siquiera valen excusas como "es que no me apunté a tiempo" o "no tengo cuatro días libres en Semana Santa". La organización recomienda insistentemente que todo el mundo se preinscriba en la web antes de ir y es cierto que el polideportivo tiene una capacidad limitada, pero no sé de nadie que se haya quedado sin poder entrar por no tener espacio ahí dentro (lo que no quiere decir que no vaya a pasar nunca, ojo, que si eso se llena hasta el tope, ahí no puede entrar nadie más... si te puedes apuntar antes ¡hazlo!). Es grande, vamos. Si tenías otros planes para Semana Santa y se te han caído, si te has animado en el último momento o si simplemente te quieres acercar un día o dos para ver si te gusta... puedes apuntarte en recepción nada más llegar y no habrá ningún problema.
5. Posiblemente eres un vago de tres al cuarto y estás pensando "este año no iré, ya lo dejo para el próximo". Todos los años se oye eso de "el año que viene igual no hay Rúnicos" y parece que no se lo cree ni el que lo dice. Sin embargo, tengamos en cuenta dos cosas: la primera es que, aunque siempre habrá gente que se ha ido y gente que ha empezado más tarde, la mayoría de los organizadores de Rúnicos lo están haciendo desde que eran unos chavalillos y la mayoría vivían con sus padres, posiblemente ni trabajaban. A estas alturas ya gastan más años (¡os hacéis mayores!), tienen su curro, sus responsabilidades y sus cosas y nadie nos asegura que en un momento dado no vayan a decir "hasta aquí hemos llegado". Pena mucha, sí, pero esto es un trabajo ingente que hacen por amor al arte y que pueden dejar de hacer si dejan de ser gente suficiente para sacarlo adelante.
Por otra parte, pensad que, aunque no se cobra nada a los asistentes, un evento de estas características necesita bastante capital. Hace falta bastante dinero para comprar juegos, material, para la decoración... etc. No digamos ya para el alquiler de la ambulancia, que es obligatoria. Evidentemente este dinero sale alguna parte y esa parte es principalmente el ayuntamiento de Rentería. Hasta la fecha han ido valorando positivamente la labor que hace esta gente y han ido dejando capital para las jornadas, pero todos sabemos lo chunga que está la cosa últimamente y los recortes que se van a llevar a cabo en adelante, por lo que nadie nos asegura que el año que viene o el siguiente no nos van a cerrar el grifo. Si tienes ganas de venir, no lo aplaces.
6. Quizá no te guste la temática. Sería extraño, porque la Segunda Guerra Mundial, los años 30 y 40 y el diesel punk son una oferta más que atractiva, pero cada cual tiene sus gustos y ancha es Castilla (y soleada). Aunque la ambientación y buena parte de las actividades giren en torno a esta temática, nadie te va a impedir que disfrutes con lo que te interese. Los juegos de mesa son los de siempre (y siempre alguno nuevo), hay un vivo de Cómo conocí a vuestra Madre e incluso un torneo de Mario Kart. La temática no te impide hacer el friki como mejor te parezca y el programa es lo suficientemente amplio como para que no te tenga que molestar en absoluto.
7. ¿Y si no tienes un traje acorde con la ambientación? Tampoco vale como excusa, compañero. Desde luego, la ambientación se propone por algo y a todos nos gusta ver cómo todo hijo de vecino se ambienta para la ocasión, sin embargo, la mayoría de la gente no lleva disfraz o al menos no durante los cuatro días que duran las jornadas. Hay gente a la que no le gusta disfrazarse y otra que no ha podido hacer acopio. Algunos sólo lo hacen para el rol en vivo de turno (algunos tienen como requisito un determinado atrezzo, otros ni siquiera lo requieren). No importa, cada cuál va a lo suyo, a pasárselo bien y no pasa nada por haberse pillado o no un traje acorde. De todas formas, si tienes mucho trauma, el primer día hay un taller para hacer gorricos de campaña, así que te puedes solucionar el tuyo y hoygan, ya es otra cosa.
¿Alguna duda? Muchas, espero... pero todas se solucionan aquí: www.encuentrosrunicos.com
Recomendando Lily Marlene en voz de la Dietrich. Y un digestivo fuerte, que estamos en guerra, señores.
¿Qué son los Encuentros Rúnicos? Pues básicamente son unas jornadas lúdicas en las que entra todo tipo de elemento friki: hay montañas de juegos de mesa para elegir, juegos de rol en mesa (cada vez se estila menos, pero hay libros y hay gente jugando), juegos de rol en vivo, consolas, talleres de manualidades, etc. A esto se suma alguna que otra juerga organizada y buenos ratos de cócteles por ahí. Todos los años se elige una ambientación y la de este año ha sido la Segunda Guerra Mundial. Temón ¿eh?
El cartel de este año deja bien clarita la ambientación. Impresionante, por cierto.
A día de hoy y desde que desaparecieron las CLN, Rúnicos suponen el único evento de estas características que tenemos en el norte del país y quizá diría que en el país entero, porque por ahí abajo aún están activas las TDN, pero si no me equivoco no terminan de ser lo mismo. Las diferencias obviamente serán diversas pero una es importante: los Encuentros Rúnicos de Rentería ofrecen alojamiento gratuito para todo quien no tenga problema en dormir en el suelo de las dependencias del polideportivo donde se celebran. Añadiré que todos los años hasta la fecha yo he dormido ahí (incluso teniendo casa a dos paradas de topo o cinco minutos de coche) y pienso seguir haciéndolo. No es el Ritz, pero es cómodo dormir donde se juega y es parte del encanto de los Rúnicos.
¿Motivos para ir? Hagamos un repaso:
1. El principal: es una oportunidad excelente para conocer juegos nuevos, jugar a los que ya se conoce, coincidir con frikis que andan dispersos por el país o incluso conocer gente nueva con aficiones similares. El programa es amplio y ofrece desde explicaciones de juegos hasta juergas organizadas. Si te gustan los juegos de mesa, el rol, el rol en vivo, las consolas o lo de más allá es imposible que no saques disfrute máximo a estas jornadas. Posiblemente volverás a tu casa con la sensación de "tenía que haber probado aquel juego o me tenía que haber apuntado a ese vivo que pintaba tan bien".
2. Se celebran siempre en Semana Santa, aprovechando que todo hijo de vecino (sí, vale, menos los que no libran en festivos), tiene fiesta en su curro o sus estudios, así que el "no tengo tiempo" no es una excusa.
3. Tampoco lo es el "no tengo dinero". No se cobra nada a los asistentes, cada cual se deja lo que se quiere o se puede dejar. Si no estás animado porque este año te ha pegado fuerte la crisis, tranquilamente puedes dormir en el polideportivo y llevar comida del supermercado, así que sólo harás una inversión en el viaje. Por lo demás, buena parte de los bares y restaurantes de la zona ofrecen a los inscritos en Rúnicos descuentos en sus productos. Algunos ofrecen descuento de tanto por ciento, otros, como telepizza, hacen incluso una pizza especial por año a un precio interesante y el plato fuerte es para todos la coctelería Stick, que todos los años prepara un cóctel especial adecuado a la temática y descuentos en todos sus cócteles. Adelanto que posiblemente no hayas gastado nada en el alojamiento y poco en la comida, pero es muy posible que te veas en la obligación de dejarte los cuartos en el Stick, porque merece la pena.
No puedo con este cartel, me dio la risa en el curro cuando lo vi. Joerse, Eneko, te has convertido en la imagen de Rúnicos 2012, en el papel de un maldito yanki. Vaya chungo.
Si, por el contrario, te horroriza dormir rodeado de frikis, siempre puedes encontrar todo tipo de alojamientos adecuados a lo que te interese tanto en Rentería como en los alrededores. Es un lugar bien comunicado y, aunque Rentería no es especialmente turístico, sí lo es Donosti que está a cinco minutos en coche (y buena comunicación en trenes de cercanías y autobuses).
4. Ni siquiera valen excusas como "es que no me apunté a tiempo" o "no tengo cuatro días libres en Semana Santa". La organización recomienda insistentemente que todo el mundo se preinscriba en la web antes de ir y es cierto que el polideportivo tiene una capacidad limitada, pero no sé de nadie que se haya quedado sin poder entrar por no tener espacio ahí dentro (lo que no quiere decir que no vaya a pasar nunca, ojo, que si eso se llena hasta el tope, ahí no puede entrar nadie más... si te puedes apuntar antes ¡hazlo!). Es grande, vamos. Si tenías otros planes para Semana Santa y se te han caído, si te has animado en el último momento o si simplemente te quieres acercar un día o dos para ver si te gusta... puedes apuntarte en recepción nada más llegar y no habrá ningún problema.
5. Posiblemente eres un vago de tres al cuarto y estás pensando "este año no iré, ya lo dejo para el próximo". Todos los años se oye eso de "el año que viene igual no hay Rúnicos" y parece que no se lo cree ni el que lo dice. Sin embargo, tengamos en cuenta dos cosas: la primera es que, aunque siempre habrá gente que se ha ido y gente que ha empezado más tarde, la mayoría de los organizadores de Rúnicos lo están haciendo desde que eran unos chavalillos y la mayoría vivían con sus padres, posiblemente ni trabajaban. A estas alturas ya gastan más años (¡os hacéis mayores!), tienen su curro, sus responsabilidades y sus cosas y nadie nos asegura que en un momento dado no vayan a decir "hasta aquí hemos llegado". Pena mucha, sí, pero esto es un trabajo ingente que hacen por amor al arte y que pueden dejar de hacer si dejan de ser gente suficiente para sacarlo adelante.
Por otra parte, pensad que, aunque no se cobra nada a los asistentes, un evento de estas características necesita bastante capital. Hace falta bastante dinero para comprar juegos, material, para la decoración... etc. No digamos ya para el alquiler de la ambulancia, que es obligatoria. Evidentemente este dinero sale alguna parte y esa parte es principalmente el ayuntamiento de Rentería. Hasta la fecha han ido valorando positivamente la labor que hace esta gente y han ido dejando capital para las jornadas, pero todos sabemos lo chunga que está la cosa últimamente y los recortes que se van a llevar a cabo en adelante, por lo que nadie nos asegura que el año que viene o el siguiente no nos van a cerrar el grifo. Si tienes ganas de venir, no lo aplaces.
6. Quizá no te guste la temática. Sería extraño, porque la Segunda Guerra Mundial, los años 30 y 40 y el diesel punk son una oferta más que atractiva, pero cada cual tiene sus gustos y ancha es Castilla (y soleada). Aunque la ambientación y buena parte de las actividades giren en torno a esta temática, nadie te va a impedir que disfrutes con lo que te interese. Los juegos de mesa son los de siempre (y siempre alguno nuevo), hay un vivo de Cómo conocí a vuestra Madre e incluso un torneo de Mario Kart. La temática no te impide hacer el friki como mejor te parezca y el programa es lo suficientemente amplio como para que no te tenga que molestar en absoluto.
7. ¿Y si no tienes un traje acorde con la ambientación? Tampoco vale como excusa, compañero. Desde luego, la ambientación se propone por algo y a todos nos gusta ver cómo todo hijo de vecino se ambienta para la ocasión, sin embargo, la mayoría de la gente no lleva disfraz o al menos no durante los cuatro días que duran las jornadas. Hay gente a la que no le gusta disfrazarse y otra que no ha podido hacer acopio. Algunos sólo lo hacen para el rol en vivo de turno (algunos tienen como requisito un determinado atrezzo, otros ni siquiera lo requieren). No importa, cada cuál va a lo suyo, a pasárselo bien y no pasa nada por haberse pillado o no un traje acorde. De todas formas, si tienes mucho trauma, el primer día hay un taller para hacer gorricos de campaña, así que te puedes solucionar el tuyo y hoygan, ya es otra cosa.
¿Alguna duda? Muchas, espero... pero todas se solucionan aquí: www.encuentrosrunicos.com
Recomendando Lily Marlene en voz de la Dietrich. Y un digestivo fuerte, que estamos en guerra, señores.
Libellés :
Frikismo,
Juegos de mesa,
Rol,
Videojuegos
samedi, mars 17, 2012
Dieç y siete de março de MCCXXVI: "Tiempo a buen precio para todos, por caridad"
Hace mil leí un post en el blog de Lothíriel sobre el tiempo que me dejó marcada. Venía a ser algo así como que nos pasamos la vida deseando que llegue la hora de salir del trabajo, de que llegue el fin de semana, de que lleguen las vacaciones... y luego no damos crédito a lo rápido que pasa el tiempo: ¿Ya estamos en verano? ¿eso fue el año pasado? ¿ya han pasado diez años desde que nos conocemos?
El tiempo no existe en el espacio y en la tierra es una medida inventada por el ser humano para situar el orden en el que suceden las cosas, o eso nos dicen en el cole. Que exista o no el tiempo no tiene que ver con que se nos estropee la fruta en el frigorífico o que Nicole Kidman se haga mayor por mucho bótox que se meta. Las cosas suceden igual, la fruta se oxida y Nicole Kidman también y aunque las horas parecen no transcurrir nunca en el trabajo, el tiempo pasa de manera inexorable y yo tengo la sensación de no tener tiempo para hacer nada de lo que quiero. Y es que admito que tengo una cabeza dispersa y me gustaría hacer muchas cosas.
En el trabajo suelen reírse de mí por esto mismo. Porque siempre digo que me gustaría hacer esto o esto otro pero no tengo tiempo. Siempre hay una que asegura que sí que hay tiempo, que tengo que organizármelo mejor y lo de más allá, pero no es cierto. Si sólo quisiera hacer deporte, aprender euskera o pasarme por tal tienda tendría tiempo de sobra para todo eso, pero no es así... en las escasas horas que nos deja el tiempo partido veo cómo se me acumulan las series pendientes, las películas o los libros, tengo libros y cómics míos que nunca he leído, no hablemos ya de los ajenos, no toco un videojuego desde ni me acuerdo, básicamente porque sé que no tengo medida y que no me basta con jugar una o dos horas al día (que ya de por sí, me impedirían hacer el resto de cosas ese día), sino que no soy capaz de jugar menos de ocho todos los días. Y no tengo ocho horas todos los días. No hablemos de las cosas que me gustaría aprender... me gustaría coser mejor, tengo recetas acumuladas que nunca tengo tiempo de hacer, me gustaría aprender idiomas, hace la tira que quiero ponerme a hacer cosas con cuero, se acercan Rúnicos y no tengo muy claro que vaya a tener tiempo para hacer algo de ropa para nosotros, aunque me gustaría mucho porque esta temática me encanta, maldita sea, llegará el día de irnos al Drachen y seguramente me iré con rabia de no haber hecho toda la ropa que quería, es lo que hay. Y por no hablar de las aficiones que tengo abandonadas y agónicas por falta de dedicación en los últimos años, como pintar o tocar instrumentos. Me da pena pero a todo no se puede dedicar una y no hay tiempo material para vivir. Aparte de todo esto, además, pretendemos tener vida social y como haciendo esto y lo otro hemos terminado por conocer a demasiada gente, es complicado mantener el contacto con todo el mundo, bien sea en persona, bien por una llamada telefónica de cuando en cuando, por el guachap que tenemos ahora casi todos o por el messenger de toda la vida.
Y no es que no haga cosas por dejadez, no. Muchas veces es por cansancio, pero generalmente llego a casa y me pongo a hacer esto o aquello. Lo malo es que "esto o aquello" muchas veces tiene que ser poner una lavadora, hacer la cena o recoger la cocina. Maldita sea este rollo de habernos hecho mayores, entre trabajar y asumir responsabilidades varias ¡no hay tiempo para nada!
El tiempo se nos escurre de las manos y nunca hay tiempo para hacer todo lo que queremos. Mientras, el personal va por ahí diciendo que está aburrido en casa. ¡Aburrido en casa! La gente se aburre en casa, atención, cuando otros no vemos la forma de sacar rendimiento a las escasas horas libres. Yo me aburro en el curro, pero no en casa. El tiempo se distribuye de manera injusta cuando a unos les sobra y otros tenemos que hacer encaje de bolillos con la agenda. Y digo yo... ¿alguien sabe cómo hacer cigarrillos de esos de los hombres grises? Digo por distribuir unos cuantos entre la gente que se aburre y quedarnos con su tiempo, maldita sea. Mala es la vida del que tiene más aficiones de las que normalmente disfruta el resto de la sociedad.
Hoy, sábado, me he levantado a la una y pico de la tarde porque estaba literalmente hecha unos zorros (no, una zorra no, hoy era hecha unos zorros). La primavera que va haciendo acto de presencia, supongo, ayudada por una semana sin parar, yendo de un lado para otro, cumpliendo cuatro días de cinco en el gimnasio (y porque el miércoles lo tengo de descanso... la comida la tengo ocupada y por la tarde tocaba partida). Me toca las narices mil y vuelta haberme saltado hoy la clase de confección, pero si he dormido casi doce horas de tirón, supongo que ya me iban haciendo falta.
En fin, menos cháchara y más actividad que tenemos una tarde ocupada... Recomendando "The man who sold the world" en la versión original, por supuesto, la de David Bowie. Como acompañamiento un té rojo de caramelo con vainilla como el que me voy a tomar yo ahora mismo y que tuvo fans y detractores cuando lo puse en la partida del otro día. A mí, personalmente, me encantó.
El tiempo no existe en el espacio y en la tierra es una medida inventada por el ser humano para situar el orden en el que suceden las cosas, o eso nos dicen en el cole. Que exista o no el tiempo no tiene que ver con que se nos estropee la fruta en el frigorífico o que Nicole Kidman se haga mayor por mucho bótox que se meta. Las cosas suceden igual, la fruta se oxida y Nicole Kidman también y aunque las horas parecen no transcurrir nunca en el trabajo, el tiempo pasa de manera inexorable y yo tengo la sensación de no tener tiempo para hacer nada de lo que quiero. Y es que admito que tengo una cabeza dispersa y me gustaría hacer muchas cosas.
En el trabajo suelen reírse de mí por esto mismo. Porque siempre digo que me gustaría hacer esto o esto otro pero no tengo tiempo. Siempre hay una que asegura que sí que hay tiempo, que tengo que organizármelo mejor y lo de más allá, pero no es cierto. Si sólo quisiera hacer deporte, aprender euskera o pasarme por tal tienda tendría tiempo de sobra para todo eso, pero no es así... en las escasas horas que nos deja el tiempo partido veo cómo se me acumulan las series pendientes, las películas o los libros, tengo libros y cómics míos que nunca he leído, no hablemos ya de los ajenos, no toco un videojuego desde ni me acuerdo, básicamente porque sé que no tengo medida y que no me basta con jugar una o dos horas al día (que ya de por sí, me impedirían hacer el resto de cosas ese día), sino que no soy capaz de jugar menos de ocho todos los días. Y no tengo ocho horas todos los días. No hablemos de las cosas que me gustaría aprender... me gustaría coser mejor, tengo recetas acumuladas que nunca tengo tiempo de hacer, me gustaría aprender idiomas, hace la tira que quiero ponerme a hacer cosas con cuero, se acercan Rúnicos y no tengo muy claro que vaya a tener tiempo para hacer algo de ropa para nosotros, aunque me gustaría mucho porque esta temática me encanta, maldita sea, llegará el día de irnos al Drachen y seguramente me iré con rabia de no haber hecho toda la ropa que quería, es lo que hay. Y por no hablar de las aficiones que tengo abandonadas y agónicas por falta de dedicación en los últimos años, como pintar o tocar instrumentos. Me da pena pero a todo no se puede dedicar una y no hay tiempo material para vivir. Aparte de todo esto, además, pretendemos tener vida social y como haciendo esto y lo otro hemos terminado por conocer a demasiada gente, es complicado mantener el contacto con todo el mundo, bien sea en persona, bien por una llamada telefónica de cuando en cuando, por el guachap que tenemos ahora casi todos o por el messenger de toda la vida.
Y no es que no haga cosas por dejadez, no. Muchas veces es por cansancio, pero generalmente llego a casa y me pongo a hacer esto o aquello. Lo malo es que "esto o aquello" muchas veces tiene que ser poner una lavadora, hacer la cena o recoger la cocina. Maldita sea este rollo de habernos hecho mayores, entre trabajar y asumir responsabilidades varias ¡no hay tiempo para nada!
El tiempo se nos escurre de las manos y nunca hay tiempo para hacer todo lo que queremos. Mientras, el personal va por ahí diciendo que está aburrido en casa. ¡Aburrido en casa! La gente se aburre en casa, atención, cuando otros no vemos la forma de sacar rendimiento a las escasas horas libres. Yo me aburro en el curro, pero no en casa. El tiempo se distribuye de manera injusta cuando a unos les sobra y otros tenemos que hacer encaje de bolillos con la agenda. Y digo yo... ¿alguien sabe cómo hacer cigarrillos de esos de los hombres grises? Digo por distribuir unos cuantos entre la gente que se aburre y quedarnos con su tiempo, maldita sea. Mala es la vida del que tiene más aficiones de las que normalmente disfruta el resto de la sociedad.
Hoy, sábado, me he levantado a la una y pico de la tarde porque estaba literalmente hecha unos zorros (no, una zorra no, hoy era hecha unos zorros). La primavera que va haciendo acto de presencia, supongo, ayudada por una semana sin parar, yendo de un lado para otro, cumpliendo cuatro días de cinco en el gimnasio (y porque el miércoles lo tengo de descanso... la comida la tengo ocupada y por la tarde tocaba partida). Me toca las narices mil y vuelta haberme saltado hoy la clase de confección, pero si he dormido casi doce horas de tirón, supongo que ya me iban haciendo falta.
En fin, menos cháchara y más actividad que tenemos una tarde ocupada... Recomendando "The man who sold the world" en la versión original, por supuesto, la de David Bowie. Como acompañamiento un té rojo de caramelo con vainilla como el que me voy a tomar yo ahora mismo y que tuvo fans y detractores cuando lo puse en la partida del otro día. A mí, personalmente, me encantó.
Libellés :
Absurdeces,
Egografía,
Frikismo,
Tiempo
dimanche, mars 11, 2012
Dieç de marzo de MCCXXVI: "Europa, Europa"
A ti, a mí, a toda nuestra generación, a parte de las anteriores y, sobre todo, a las siguientes, nos educaron para ser europeos. Europeos, hoygan. Sonaba estupendamente. Lejos de aquella España retrógrada, cutre y de pandereta con la que no conseguíamos sentirnos identificados, se nos ofrecía una vía de escape digna: ahora íbamos a ser europeos. Europa, esa vieja tierra manchada de la sangre derramada en infinitas batallas de repente se erigía como un gran titán que se opondría a Estados Unidos.
Creíamos, insensatos, que si nos uníamos todos los europeos frente al enemigo común, el coloso yanki que amenazaba con destruirnos, podríamos salvarnos. Europa se alzaría frente a Estados Unidos. Se alzaría manteniendo los grandes ideales europeos y así, frente a ese gran estigma del capitalismo, Europa se erigiría como guardiana de la cultura, las artes, el conocimiento y las labores sociales. Una gran Europa que sería justa para todos los ciudadanos, orgullosos de ser partícipes de un sueño común.
Era tan bonito que no podíamos creérnoslo y al mismo tiempo crecimos deseosos de que aquella idea que tenía raíces ya puestas, se convirtiera en realidad. De repente aprender inglés era crucial para cuando pudiéramos trabajar en Alemania o en Grecia, claro que sí. Veíamos en la tele los juegos aquéllos, como se llamaran. Esos en los que todos nos enteramos de que existía San Marino y que iban de amarillo a la vez que España era roja y Francia azul. Veíamos dibujos animados realizados por varios países en comunidad. La promesa se hizo más creíble cuando se empezó a hablar de la moneda común. El Ecu, nada menos. No habría diferencia entre nosotros y los italianos, o los ingleses, porque todos dominaríamos el inglés, usaríamos nuestros ecus y podríamos movernos libremente de aquí para allá sin llevar pasaporte. Una sola nacionalidad para todos. Exactamente igual que los yankis ¿no? que uno puede ser de Luisiana y otro de Virginia y oye, todos somos hermanos y crecemos en nuestra particular "tierra de las oportunidades".
El ecu no pasó de ser un interesante objeto del deseo para los numismáticos. Para el resto, el sueño de Europa empezó a empañarse cuando llegó la auténtica moneda común: el euro. Pobres insensatos. Después de las calculadoras conversoras, las tablas, las equivalencias (sí, hombre, que 30 euros son 5.000 pst. y 60 son 10.000) y conseguir hacer perder cordura a toda la tercera edad, el españolito de a pie descubrió que un café valía un euro cuando de toda la vida pagar más de 100 pst. había sido un robo. Y las cuentas no cuadraban. Vivir con 100.000 pst. era tener un sueldo digno con el que uno podía pagar su parte del alquiler, comprar su comida y sus vicios y hasta viajar, vivir con 600 euros nunca sirvió para nada. La diferencia entre estos dos sueldos... un par de meses. Aún hay quien inocentemente aún hace sus equivalencias: "pero entonces... ¡la cena nos ha salido por cincomil pesetas!" No, majo. Cincomil pesetas eran una cantidad importante y treinta euros se van de las manos en cuanto uno comete el error de sacarlos de la cartera.
España era España y Europa al mismo tiempo, pero nada parecía muy tangible. Que si Bruselas, que si los eurodiputados, pero nadie sabía nada de esa gente. Lo importante era si subía el ladrillo, si aquí se iba a vivir bien y si nos podíamos ir de vacaciones o no. A visitar esa Italia poblada europeos tan dignos como nosotros. Pero entonces llegó la crisis y la tragedia. Y ahí fue donde nos enteramos de que Europa existía, que formábamos parte de ella y, sorpresa, eso no era necesariamente bueno.
La gran Europa que velaría por todos sus habitantes ha resultado ser una copia malcarada de los yankis. Si vosotros sois capitalistas, nosotros neoconservadores. La cultura, el gasto social y lo de más allá importa poco menos que nada, lo importante es la solvencia de los países, las primas de riesgo y la puntuación otorgada por las agencias de calificación, de cuya existencia nadie estaba informado. Todos los ciudadanos tendrán sus puestos de trabajo, sí, pero con sueldos tan míseros y condiciones tan lamentables que rozan el esclavismo. ¿Cultura? ¿Seguridad Social? Por supuesto, para quien pueda permitírsela. ¿No era esto lo que esperaban? No se preocupen, no piensen que ha sido una mala elección, nadie les permitió elegir.
Nos están ahogando con la intención de cubrir un déficit para pagar una deuda que nadie tiene muy claro de dónde ha salido, "de haber vivido demasiado bien estos últimos años". Habrán vivido bien ustedes, porque el ciudadano medio ha trabajado como un capullo de sol a sol. Se nos extorsiona para pagar una deuda entre las clases menos favorecidas, mientras que los causantes de la crisis, ávidos de seguir chupando del bote que les da de comer, no sueltan una peseta, ecu, euro o lo que corresponda, pero el bote cada vez es más pequeño y los chupópteros se multiplican. El ciudadano de a pie está obligado a pagar una deuda para no sufrir represalias de una Europa que no concede ninguno de los beneficios prometidos, sino todo lo contrario. Y la pregunta, a fin de cuentas es... si no nos beneficia estar en la Unión Europea ¿por qué somos tan subnormales de seguir pagando para estar dentro?
Piensen en Argentina, después de su crisis optó por no pagar la deuda que tenían contraída, buscaron un mercado emergente en otros países y su crecimiento es muy superior al de cualquier país de su entorno (y del nuestro, dicho sea de paso). Piensen en Islandia, encarcelando a los causantes de la crisis, negándose a pagar su deuda con Europa, creciendo. Respetando a sus ciudadanos, mejorando su capacidad adquisitiva y creciendo económicamente. La pregunta es ¿por qué somos tan imbéciles de querer seguir pagando? ¿por qué no metemos a toda esa gentuza: banqueros, políticos, reyes en la cárcel y seguimos tirando para adelante?
No sé ustedes, pero a mí me repatea tener que pertenecer obligatoriamente a una Europa opresora donde mis intereses como persona importan un cuerno y yo, que iba para Europeísta, que siempre dije que el mundo tendía a la globalidad y había que adaptarse, ahora creo que me dan bastante por detrás la globalidad, el europeísmo y su bendita familia, que lo que quiero es vivir dignamente y que también lo haga la gente que me rodea y que si podemos mandarles a la mierda, no sé qué rayos estamos haciendo con nuestras vidas.
Tomando té de champagne con fresas porque hay costumbres que no se deben perder. Para escuchar recomiendo el "Speed of Sound" de Coldplay, porque incluso Coldplay tienen una canción que a mí me gusta ¿tiene la Merkel algo que me pueda gustar?
Creíamos, insensatos, que si nos uníamos todos los europeos frente al enemigo común, el coloso yanki que amenazaba con destruirnos, podríamos salvarnos. Europa se alzaría frente a Estados Unidos. Se alzaría manteniendo los grandes ideales europeos y así, frente a ese gran estigma del capitalismo, Europa se erigiría como guardiana de la cultura, las artes, el conocimiento y las labores sociales. Una gran Europa que sería justa para todos los ciudadanos, orgullosos de ser partícipes de un sueño común.
Era tan bonito que no podíamos creérnoslo y al mismo tiempo crecimos deseosos de que aquella idea que tenía raíces ya puestas, se convirtiera en realidad. De repente aprender inglés era crucial para cuando pudiéramos trabajar en Alemania o en Grecia, claro que sí. Veíamos en la tele los juegos aquéllos, como se llamaran. Esos en los que todos nos enteramos de que existía San Marino y que iban de amarillo a la vez que España era roja y Francia azul. Veíamos dibujos animados realizados por varios países en comunidad. La promesa se hizo más creíble cuando se empezó a hablar de la moneda común. El Ecu, nada menos. No habría diferencia entre nosotros y los italianos, o los ingleses, porque todos dominaríamos el inglés, usaríamos nuestros ecus y podríamos movernos libremente de aquí para allá sin llevar pasaporte. Una sola nacionalidad para todos. Exactamente igual que los yankis ¿no? que uno puede ser de Luisiana y otro de Virginia y oye, todos somos hermanos y crecemos en nuestra particular "tierra de las oportunidades".
El ecu no pasó de ser un interesante objeto del deseo para los numismáticos. Para el resto, el sueño de Europa empezó a empañarse cuando llegó la auténtica moneda común: el euro. Pobres insensatos. Después de las calculadoras conversoras, las tablas, las equivalencias (sí, hombre, que 30 euros son 5.000 pst. y 60 son 10.000) y conseguir hacer perder cordura a toda la tercera edad, el españolito de a pie descubrió que un café valía un euro cuando de toda la vida pagar más de 100 pst. había sido un robo. Y las cuentas no cuadraban. Vivir con 100.000 pst. era tener un sueldo digno con el que uno podía pagar su parte del alquiler, comprar su comida y sus vicios y hasta viajar, vivir con 600 euros nunca sirvió para nada. La diferencia entre estos dos sueldos... un par de meses. Aún hay quien inocentemente aún hace sus equivalencias: "pero entonces... ¡la cena nos ha salido por cincomil pesetas!" No, majo. Cincomil pesetas eran una cantidad importante y treinta euros se van de las manos en cuanto uno comete el error de sacarlos de la cartera.
España era España y Europa al mismo tiempo, pero nada parecía muy tangible. Que si Bruselas, que si los eurodiputados, pero nadie sabía nada de esa gente. Lo importante era si subía el ladrillo, si aquí se iba a vivir bien y si nos podíamos ir de vacaciones o no. A visitar esa Italia poblada europeos tan dignos como nosotros. Pero entonces llegó la crisis y la tragedia. Y ahí fue donde nos enteramos de que Europa existía, que formábamos parte de ella y, sorpresa, eso no era necesariamente bueno.
La gran Europa que velaría por todos sus habitantes ha resultado ser una copia malcarada de los yankis. Si vosotros sois capitalistas, nosotros neoconservadores. La cultura, el gasto social y lo de más allá importa poco menos que nada, lo importante es la solvencia de los países, las primas de riesgo y la puntuación otorgada por las agencias de calificación, de cuya existencia nadie estaba informado. Todos los ciudadanos tendrán sus puestos de trabajo, sí, pero con sueldos tan míseros y condiciones tan lamentables que rozan el esclavismo. ¿Cultura? ¿Seguridad Social? Por supuesto, para quien pueda permitírsela. ¿No era esto lo que esperaban? No se preocupen, no piensen que ha sido una mala elección, nadie les permitió elegir.
Nos están ahogando con la intención de cubrir un déficit para pagar una deuda que nadie tiene muy claro de dónde ha salido, "de haber vivido demasiado bien estos últimos años". Habrán vivido bien ustedes, porque el ciudadano medio ha trabajado como un capullo de sol a sol. Se nos extorsiona para pagar una deuda entre las clases menos favorecidas, mientras que los causantes de la crisis, ávidos de seguir chupando del bote que les da de comer, no sueltan una peseta, ecu, euro o lo que corresponda, pero el bote cada vez es más pequeño y los chupópteros se multiplican. El ciudadano de a pie está obligado a pagar una deuda para no sufrir represalias de una Europa que no concede ninguno de los beneficios prometidos, sino todo lo contrario. Y la pregunta, a fin de cuentas es... si no nos beneficia estar en la Unión Europea ¿por qué somos tan subnormales de seguir pagando para estar dentro?
Piensen en Argentina, después de su crisis optó por no pagar la deuda que tenían contraída, buscaron un mercado emergente en otros países y su crecimiento es muy superior al de cualquier país de su entorno (y del nuestro, dicho sea de paso). Piensen en Islandia, encarcelando a los causantes de la crisis, negándose a pagar su deuda con Europa, creciendo. Respetando a sus ciudadanos, mejorando su capacidad adquisitiva y creciendo económicamente. La pregunta es ¿por qué somos tan imbéciles de querer seguir pagando? ¿por qué no metemos a toda esa gentuza: banqueros, políticos, reyes en la cárcel y seguimos tirando para adelante?
No sé ustedes, pero a mí me repatea tener que pertenecer obligatoriamente a una Europa opresora donde mis intereses como persona importan un cuerno y yo, que iba para Europeísta, que siempre dije que el mundo tendía a la globalidad y había que adaptarse, ahora creo que me dan bastante por detrás la globalidad, el europeísmo y su bendita familia, que lo que quiero es vivir dignamente y que también lo haga la gente que me rodea y que si podemos mandarles a la mierda, no sé qué rayos estamos haciendo con nuestras vidas.
Tomando té de champagne con fresas porque hay costumbres que no se deben perder. Para escuchar recomiendo el "Speed of Sound" de Coldplay, porque incluso Coldplay tienen una canción que a mí me gusta ¿tiene la Merkel algo que me pueda gustar?
Libellés :
Política,
Políticamente Incorrecto
lundi, février 27, 2012
Vint i ocho de febbrero de MCCXXVI: "XIII Symposium de la Universidad de Miskatonic"
Como ya adelanté hace unas entradas, habíamos reservado este finde para ir al vivo de Cthulhu que organizaban Carlos (Lemur), Héctor (Joju) y esta gente de Barcelona. Ya he comentado en muchas ocasiones que me producen cierta suspicacia las partidas de Cthulhu porque he tenido unas cuantas experiencias desastrosas. Sin embargo, había oído hablar con bastante entusiasmo de las partidas de mesa que Carlos organizaba en Barcelona y, conociéndolo, sabía que eso tenía que ser tremendo. Además, Joju, Marc, Joan, Marta y toda esta gente hacen un equipo estupendo y teníamos muchas ganas de ver a toda esta gente. Abreviando... que no me apunté por ser un vivo de Cthulhu, sino porque sabía que necesariamente sería muy bueno.
La calidad del vivo se dejó ver tiempo antes de la partida. En todo momento tuvimos absoluta disponibilidad de los másters y recibimos información, reglamentos e incluso buena parte del contenido de las fichas de personaje con algo más de un mes de plazo, lo que se agradeció muchísimo a la hora de preparar vestuario y atrezzo y de ir haciéndonos a la idea de lo que íbamos a jugar.
Sobre la temática, consiguieron reunir toda clase de clichés que un jugador quiere ver cuando se apunta a un vivo de estas características: había sectas chungas, dioses varios, antiguos sanatorios, cementerios indios, espíritus, criaturas malignas... un poco de todo y todo entremezclado de manera impresionante. Los fanáticos de Cthulhu y de Lovecraft dijeron que se habían permitido más de una licencia, pero ya estábamos previamente avisados de que eso podía suceder con objeto de conseguir una buena trama y no creo que a nadie le pareciera mal que los perros de Tíndalos no nos mataran conforme aparecieron la noche del sábado.
Eneko y yo haciendo el subnormal con las cabezas de los Perros de Tíndalos. Eran tan impresionantes que tuvimos que sacarnos la foto aunque Carlos nos mirara con terror, jajaja. Los bichos no eran sólo cabezas, por cierto: tenían garras y cola. Los unos llevaban espinas en la espalda y el otro capa y unas hombreras enormes. Todavía no doy crédito a cómo podían molar tanto.
El vivo se desarrolló en dos partes: en primer lugar, la Universidad de Miskatonic celebraba un Symposium al que fuimos convocados una treintena de científicos expertos en toda suerte de temas paranormales: ovnis, fenómenos "naturales", fantasmas, religiones, criaturas extrañas... etc. La intención era conocernos y que cada uno preparara y presentara su ponencia para conseguir ganar el premio que se adjudicaba al mejor. A lo largo del viernes y el sábado fuimos estudiando las diferentes materias, compartiendo información, conociendo al resto de los científicos y viendo cómo la Universidad pintaba más chunga que si nos hubieran convocado en el cementerio de la mansión de Drácula con el personal a su servicio. Poco a poco íbamos viendo que se iban concentrando demasiados elementos alarmantes: presencia evidente de sectas en la universidad, criaturas dispuestas a terminar con nosotros (el limo verde y el mejillón, grandes protagonistas del Symposium), un dios malísimo y para colmo de males, una estrella roja que amenazaba con engullir la Tierra. Mientras tratábamos de salvar el mundo y nos indignábamos con la Universidad, las investigaciones prosiguieron hasta el momento de las ponencias.
El "Desbrumador", causante de que nos fuéramos todos a freír churros. Por cierto, una pasada el aparato y las gafas, cómo se lo curra la gente...
Sin embargo, la trama cambia drásticamente cuando uno de los participantes, que presentaba una máquina para viajar entre planos; el "Desbrumador", abre un portal equivocado que hace que nos quedemos atrapados, absolutamente colgados en un plano desconocido y perseguidos por unas criaturas muy chungas. El cambio de argumento me pareció absolutamente magistral. La interrupción de la partida del sábado fue una mezcla de "nooooo parar ahora nooooo!!!" y "¿cómo rayos vamos a continuar mañana? ¡si estamos condenados y nuestras tramas anteriores no tienen ningún sentido ahora!". Pero no, el domingo nos dedicamos todos a salvar el pellejo, solitariamente o en compañía, a investigar los portales que estaban abiertos por la casa y a huir de los perros de Tíndalos que afortunadamente no atacaban a nadie que se estuviera quieto. Sí, vale, debió de ser otra licencia, pero estaba ya avisado en las profecías de San Vaselino. Por cierto, que menudo yuyu más grande daban los perros. Hacían que ver el cielo rojo desde las ventanas de la sala principal fuera "sin más".
Hay dos apectos muy importantes a destacar en cómo llevaron a cabo toda esta ida de olla: en primer lugar, las tramas eran impresionantes. No había ningún personaje malo, todos tenían tramas muy elaboradas y todo lo que estaba en juego estaba relacionado de una u otra manera con lo demás (el esquema de todo esto tiene que ser de locos). Además, las habilidades de cada personaje no bastaban para poder realizar sus objetivos y sus investigaciones, así que todos los jugadores nos vimos obligados a interactuar unos con otros y al ayudarnos íbamos desvelando cómo lo que estaba buscando éste se parecía al objeto de la investigación de este otro, o estaba relacionado con algo que uno había leído en un libro o que el de más allá había oído hablar al del fondo.
Por otra parte, los másters trabajaron con un sistema de juego bastante diferente a lo que estamos acostumbrados a ver. Prácticamente todas las acciones importantes para la trama (investigar, utilizar un objeto para hacer algo, abrir cerraduras, solicitar un tomo de la biblioteca...) se resolvían por medio de tarjetas que los jugadores entregábamos a los másters. El número de tarjetas por jugador estaba delimitado y perder cordura (y sufrir un trastorno) ocasionaba también una pérdida de tarjetas de acción. Se recuperaban tarjetas en algunos momentos de la partida y también al interpretar bien los trastornos generados por la pérdida de cordura.
El sistema de cordura era también muy bueno... Cada uno teníamos nuestro sobre de puntos de cordura que teníamos que entregar a los másters cada vez que una acción nos perturbaba. Lo interesante es que en el sobre venían también sobres de trastornos (leve, grave e incapacitante) con más puntos dentro si se nos acababan los que estaban sueltos. Obviamente, al abrir los sobres de trastorno, el jugador sufría el daño en cuestión y los había finos. Por desgracia, no perdí cordura suficiente para abrir ninguno de mis sobres. Maldita sea, con las ganas que tenía yo de hacer el pata.
Yazston y yo posando un poco en la habitación antes de bajar a jugar
El sistema de juego era, en resumidas cuentas, muy sencillo y muy jugable. Todos los jugadores lo habíamos recibido en nuestros correos con bastante margen antes de la partida, en unos documentos de apenas cuatro páginas cada uno en el que todo estaba perfectamente detallado. Una gozada. Me gustó mucho desde el principio aunque, como explicaré luego, podía presentar ciertas complicaciones.
A esto se le suma la buena calidad de los jugadores que fueron. No diré que haya sido un vivo "para colegas" porque estaba abierto para todo quien pudiera apuntarse. Sin embargo, las plazas eran reducidas y los que teníamos claro que eso iba a merecer mucho la pena copamos buena parte en poquito tiempo. El resultado fue una muy buena calidad de jugadores. Mucha gente con muchas ganas de jugar y que no se anduvo con tonterías. Todo el mundo se metió en su papel, colaboró con el resto, desarrolló sus tramas y las de los demás y disfrutamos como enanos.
Asistentes a las ponencias. Unos con unos intereses y otros con intereses muy diferentes. A destacar el buen nivel de jugadores.
¿Fue todo perfecto? No, la ley de Murphy determina que siempre hay algo que se escapa y en esta ocasión, por desgracia, fue un tema logístico. Habían probado el sistema de tarjetas en una partida de testeo anterior y no había dado ningún problema, así que no esperaban tenerlo en ésta. Sin embargo, varios problemas encadenados (sistemas operativos diferentes, impresoras tocando la moral...) derivaron en retrasos a la hora de recoger las tarjetas y entregar la información que se solicitaba con ellas. Además, cuando el asunto funcionaba bien, se había acumulado tarea y no había posibilidad de imprimir todo lo que se solicitaba. Esto hizo que la partida se entorpeciera en algunos momentos e incluso que hubiera un par de horas el sábado por la tarde en la que prácticamente no se pudo avanzar a partir de tarjetas. La situación se solventó bastante bien porque las tramas eran tan buenas y la gente estaba tan metida en los papeles que el personal se dedicó a compartir tramas, tratar de sacar conclusiones a partir de lo que ya se sabía... etc. En cualquier caso, a partir de media tarde se fue solucionando el tema y tarjetas e información volvieron a circular con fluidez y no volvió a haber ninguna interrupción.
¿Qué se podía haber hecho para que no se atascara el tema de las tarjetas? Aunque el sistema en general gustó mucho, hay quien opina que fluiría mejor si las tarjetas sirvieran únicamente para la búsqueda de información y no para resolver todas las acciones. Yo creo que simplemente habría salido perfecto si no habieran tenido ningún problema informático. En cualquier caso, estoy segura de que se estudiarán las opciones y se buscarán alternativas para solventar estos problemas logísticos en la próxima partida.
Como digo, el balance general de la partida es muy bueno pese a estas cuestiones y creo que puedo decir que fue una de las mejores partidas de rol que he tenido la suerte de jugar. Muchas gracias a todos los organizadores por todo el trabajo que se tomaron, porque fue increíble (así de agotados estaban los pobres el último día). Másters y PNJs hicieron una labor realmente buena, tanto previamente como durante la partida, pese a los problemas que se les presentaron. Agradezco también a todos los jugadores por sus interpretaciones (y por majos, coñe) y por supuesto, a la delegación norteña. Una vez más, ha sido un placer jugar con ustedes, caballeros.
Delegación norteña. Me gusta más la foto de Savo en la que salimos haciendo el imbécil, pero aquí también estamos estupendos, qué leches.
Recomendando... dormir. Ni té, ni música, ni cuernos (cuernos muchísimo menos, ni portales, ni nada, por favor), dormir y descansar como está mandado.
Inscription à :
Articles (Atom)















