Ya estamos con el pie dentro de Semana Santa y por primera vez en muchos, muchos años, los Encuentros Rúnicos no han podido salir adelante. Después de muchos años de "disfrutad esto bien, que no se sabe hasta cuándo se podrán hacer", al final hemos llegado al año de "no se pueden hacer". Y no es que no se puedan hacer por cansancio de Atlas ni por ningún motivo mínimamente esperable, sino por el más absurdo e inesperado de todos: el Ayuntamiento de Rentería no ha movido un dedo para que salgan adelante.
Quiero que quede claro, antes de nada, que no soy miembro de la organización de Rúnicos. Soy socia de Atlas, sí, pero apenas hace unos meses y no puedo decir que haya hecho una gran labor dentro de la asociación, así que las opiniones que dejo caer por aquí son meramente personales, aunque creo que no me falta información para poder opinar. Si alguien quiere saber qué dice Atlas de todo esto, hay un comunicado en el que dejan todo bien claro y que podéis leer aquí. Si se quiere saber también qué dice el Ayuntamiento, también hay un comunicado que se puede leer aquí (y que se recomienda contestar con total tranquilidad, que parece ser que les molesta a los señores). Hasta donde yo sé, el "comunicado" del Ayuntamiento se ha compartido únicamente por facebook y a mi modo de entender, es una sarta de excusas baratas y de intentar hacer responsables al Gobierno Vasco (de refilón) y a Atlas directamente de la suspensión de Rúnicos. Como ustedes comprenderan, ya que Atlas hasta la fecha ha realizado los Encuentros de manera completamente voluntaria, sin ánimo de lucro y por amor al arte, resulta poco creíble que de repente les haya dado por poner impedimentos para que salgan adelante.
Y es que es cierto que el Ayuntamiento de Rentería nunca, en ningún momento, ha dicho que los Juegos Rúnicos (como los denomina el "responsable" de Juventud, que ni siquiera se ha tomado la molestia en enterarse de cómo se llama la actividad) no puedan seguir adelante o tengan que ser suspendidos. El problema es que tampoco han dicho que sí. O mejor dicho, han dicho que sí se pueden hacer actividades en el Polideportivo, pero que "no aseguran que se pueda dormir ahí". Claro, lo más normal del mundo es traer a 400, 500 no sé, un huevo de gente a Rentería y no ofrecerles un sitio para dormir ¿Dónde esperan que se queden? ¿En la calle? ¿En casa de alguien? Si aún fueran los responsables de algún hotel que esperan llenar, aún tendría cierta lógica, pero lo realmente fascinante de todo esto es que Rentería ni siquiera dispone de albergues, pensiones y hoteles suficientes para albergar a tanta gente. Y esto es porque Rentería jamás ha sido un sitio turístico. Y si jamás ha sido un lugar turístico y jamás han contado con tener que alojar a tanta gente, se pueden ustedes hacer a la idea de lo bien que viene al pueblo que se celebren los Encuentros. Porque esa gente que no pagaba por dormir, sí tenía costumbre de comer, beber y todo lo conveniente. Porque hay gente que viene con su paquete de bimbo y sus latas de atún, (opción muy digna que más de una vez he llevado yo misma a cabo) pero incluso esa gente se pasa por tal cafetería para echar un café, o se pasa por la fiesta de la cerveza del Aratz, o por el Stick a probar el cóctel de ese año, o por el Telepizza o el Amonaren Txokoa, o el Blue Chip, para "comer caliente hoy, que llevamos tres días de sandwich". Y seiscientas y pico personas vagando por un pueblo son mucha gente, y consumen mucho, y encima no dan problema alguno porque vienen a pasárselo bien y su principal actividad es jugar a rol o a juegos de mesa dentro de un polideportivo. Pues bien, el Ayuntamiento de Rentería no ha considerado que toda esa gente sea importante, ni que haya que procurar que tengan un lugar para dormir. Y ¿quieren saber por qué? Pues muy sencillo, en palabras del "responsable", el tal Unai Unsuain "Porque eso no interesa a nadie, sólo a vosotros y a los que son como vosotros".
Y resulta que da igual que nosotros y los que son como nosotros seamos seiscientas y pico personas, que estemos dando vida al pueblo, que hagamos consumo en bares, restaurantes, cafeterías y supermercados en unas fechas en las que ni Rita estaría pensando en pasar unos días en Rentería, porque para eso se van a Donosti, o a Zarautz, o a Getaria, que son sitios bastante más turísticos y con bastantes más cosas que hacer. Les da igual que esa gente haya ido trayendo a otra gente aquí. Que gente como yo, que jamás habíamos pisado Rentería, a día de hoy llevemos siempre al Stick, a echar un cóctel, a todos los colegas que vienen de fuera y que esa gente traiga a más gente. Les importa un pie, porque toda esa gente, y los hosteleros, y las familias de los hosteleros, por lo visto no somos nadie. Sólo nosotros y los que son como nosotros.
Y es cierto que ha habido cambios en la normativa, quizá por el Madrid Arena, sí, pero en definitiva viene a ser que no hay una normativa adecuada. Que no hay nada, ningún reglamento, ni una normativa, ni una lista de instrucciones de qué hay que hacer cuando duermen 300 ó 400 personas en el polideportivo de Rentería, así que nos han aplicado la normativa de albergues y se han quedado tan anchos. ¿Y qué dice la normativa de albergues? Pues cosas muy diversas, como que tiene que haber un baño por nosécuántas personas o que tiene que haber un espacio de tal para cada "cama". Y si nos ceñimos a esa normativa, apenas pueden dormir 180 personas en el polideportivo. A eso podemos añadir que ni siquiera nos aseguran que esas personas puedan dormir ahí, que por lo visto hay que enviar un informe al Gobierno Vasco y ¿saben qué ha pasado con ese informe? Nosotros tampoco. Sólo sabemos que Atlas se vio en la obligación de poner una fecha límite. Una fecha a partir de la cual ya era absurdo ponernos a organizar nada, dejar que la gente siguiera haciendo reservas o que las editoriales que vienen a echar una mano se siguieran enmarronando, porque si luego no salía adelante, iba a ser un marrón para todos. Y no, nunca dijeron que "no se podrían hacer", pero tampoco dijeron que sí, ni que harían todo lo que estuviera en sus manos, ni que se estuvieran desviviendo. ¿Y el informe? Pues en la fecha límite que Atlas se vio en la obligación de poner, ni siquiera se habían molestado en enviarlo.
Se les han pedido soluciones. Se habló de utilizar una sala que el Ayuntamiento tiene donde el centro comercial Niessen, pero de repente esa opción no era viable, sin mayor explicación. Se les pidió que mediaran para conseguir espacio en un colegio cercano, pero dijeron que eso no era asunto del Ayuntamiento (aunque el colegio reciba dinero para actividades por parte del Ayuntamiento) o que se plantearan utilizar también el polideportivo de Beraun, también en Rentería, aunque a cierta distancia. La única opción que tuvieron a bien ofrecer fue el albergue de Belabaratz, con ochenta plazas y a tomar por saco monte arriba. Que la ofrecieron sabiendo que no era una opción ni siquiera viable.
Y esto es, amiguitos, lo que ha pasado con Rúnicos. Los motivos, sólo los sabrán ellos. Supongo que viene a ser una mezcla de muchas cosas. En primer lugar, los Rúnicos cuestan pasta, pero ya me diréis qué actividad que se desarrolle en Rentería implica a una cantidad de gente similar.
En segundo lugar, el Ayuntamiento actual, en manos de Bildu, lleva apenas un año funcionando. El año pasado firmaron todo a regañadientes porque no tuvieron tiempo ni de planteárselo, pero este año llevan desde octubre viendo a ver cómo se quitan el tema de Rúnicos de encima y mareando la perdiz. Porque empezaron que si sí, que si no, que si ahora sí pero sin actividades nocturnas, que si ahora se pueden hacer actividades nocturnas pero no se puede dormir, que si ahora se puede dormir en el Niessen, que si ¿quién ha hablado del Niessen? Y en el fondo cabe sospechar que también tiene un punto político, que esto era una actividad que protegía el anterior Ayuntamiento y que "no tenemos por qué hacer nosotros". Y así, porque un partido protegía una determinada actividad, el siguiente decide que le den por saco. Y es una lástima, de verdad que lo es, porque los Rúnicos ni tienen ni han tenido nunca ninguna implicación política. Aquí viene gente de todas partes, de cualquier ideología, con intención de pasar unos días tranquilos y jugar a rol. Y seguramente vienen votantes del PSOE, pero también vienen votantes de Bildu y qué quieren que les diga. En el pasado yo misma me he planteado votar a Bildu porque me parecían una opción interesante. En vista de cómo gestionan los ayuntamientos locales, ahora no tengo la menor intención pero una cosa tengo clarita. Si viviera en Rentería y hubiera votado a Bildu, me estaría defecando en sus ancestros y en la condenada vida les vuelvo a votar. Me da igual que salga el PSOE, IU o la malnacida de Rosa Díez (que insulte a Rosa Díez no quiere decir que exculpe a PSOE e IU, no me malinterpreten). No les voto y además, hago lo posible y lo imposible porque a nadie de mi entorno se le vuelva a ocurrir meter un miserable voto para Bildu en las urnas porque una cosa tengo clara: mi vida ni ha mejorado ni ha empeorado porque el PSOE o Bildu estén saliendo en Rentería. Pero resulta que con el PSOE tenía Rúnicos y con Bildu no. Y Dios me libre de defender al PSOE o pedir votos para ellos.
Total, que este año nos hemos quedado compuestos y sin jornadas y aquí, unos servidores, cogen las maletas y se largan a pasar unos días a la Salamanca profunda. A desconectar un poquillo de todo esto y pasar unos días tranquilos. El año que viene ya se verá. En el fondo queda la esperanza de que el tal Unai Unsuain asuma de una condenada vez que haya metido la pata hasta el fondo y haga lo posible para que los Encuentros Rúnicos puedan tener lugar el año que viene. Quizá sí, quizá no. También puede ser que se planteen en otra localidad. Sería una pena, las cosas como son. Son muchos años haciéndolo en Rentería, disfrutando de la colaboración de los comercios locales, que llevan años implicándose y echando una mano con todo, por no hablar de que a todos nos gusta disfrutar de la actividad en el polideportivo. Pero las cosas como son... si aquí no se puede y se puede en otro lado, pues adiós Rentería, hasta más ver.
Y sus dejo ya, que iba a empezar a escribir la entrada con intención de seguir por la noche y coñe, me he calentado.
Tómense un té de kusmi de chocolate, como una servidora. Y acompáñenlo del "Dead Winter Dead" de Savatage. Enterito. Para qué decir una canción cuando todo el disco es como una canción con variaciones.
Affichage des articles dont le libellé est Rol. Afficher tous les articles
Affichage des articles dont le libellé est Rol. Afficher tous les articles
mardi, mars 26, 2013
jeudi, août 02, 2012
Dos de agosto de MCCXVI: "DrachenFest 2012"
Después de muchos preparativos, echarle muchas ganas y envidiar mucho a toda esta panda de desarrapados que fueron el año pasado, por fin hemos ido (y hemos vuelto, sigh) de Alemania, de ese pedazo de evento que supone la DrachenFest. El año pasado fueron como Tercios españoles, con Elro como capitán. Este año (y los sucesivos) la intención era repetir la misma estética y plan de juego. La idea mola, pero a la vez es una forma de dar rendimiento a la inversión de tiempo y dinero que cada cual ha hecho en sus vestimentas y pertrechos.
Tenemos la suerte de que el año pasado gustó mucho el juego que los españoles dieron en el Campamento Azul, campamento que tradicionalmente había sido poco o nada combatiente y que se consideraba uno de los campamentos facilones para atacar. Se quería dar un cambio a esta idea y esta panda apareció en un momento en que se buscaba gente organizada y que jugara limpiamente para las batallas. Dieron buen juego y no os podéis imaginar cómo lo valoraron los alemanes, que cuando se enteran de que uno es "de los Tercios del campamento azul" es casi recibido como héroe de guerra, por no hablar de que los Tercios ya cuentan con una escuadra de alemanes ¡y una milicia!, un grupete de chavalillos que decidieron participar como levas junto a los Tercios. Unos campeones, no os podéis imaginar.
Este año me alegra decir que hemos podido mantener la buena fama del pasado haciendo lo mismo: jugar limpiamente, respetar las normas y combatir de una manera organizada. A esto se añade el buen juego que hizo el campamento Azul (pese a que una de las primeras decisiones no nos hizo ninguna gracia y decidimos pasárnosla por el forro, nosotros y unos cuantos más... y resultó salirnos muy bien la jugada). Tuvimos suerte y buen juego en los combates, se hicieron pactos que nos dieron muy buen resultado (los tradicionales pactos con el Gris y con el Verde, pero también los Enanos y los Lansquenetes colaboraron con nosotros) y se tuvo éxito en los rituales mágicos y en varias cosas más de las que no nos enteramos gracias a nuestro nivel de alemán y a que pasan tantas cosas y hay tanta gente en los campamentos que es difícil enterarse de todo lo que sucede. Al final y, contra todo pronóstico, gracias a la suma de todas estas cosas, ganó el Campamento Azul. No íbamos al Drachen con intención de ganar ni nada parecido, pero sigue siendo un subidón haber contribuido a la primera victoria del campamento Azul. Y vaya si fue festejado...
Quien no haya pisado un vivo en país extranjero no se hace a la idea de qué es el Drachen, de verdad. A nosotros nos parece una barbaridad que en un rol en vivo se junten 300 personas, no os podéis imaginar lo que suponen las 6000 aproximadas que andan por el Drachen (los rumores dicen que el año pasado fueron más de 6000 y este año menos, ni idea, no he visto datos oficiales por ningún lado y es imposible hacer cuentas). No os podéis imaginar lo que supone en cuanto a ambientación, porque al ser tanta gente y ser gestionado el evento por una empresa, el DrachenFest mueve mucho capital y eso se refleja en cientos de cosas: la ambientación de las murallas, el atrezzo, la existencia de puestos de comida, tabernas, etc... la ciudad estaba compuesta por un montón de tiendas impresionantemente ambientadas, con toda suerte de cosas, desde hidromiel a armas para rol en vivo, pasando por ropa, pieles e incluso pasamanerías, botones y demás para confeccionar ropa. Para flipar. Todo esto proporciona unas escenas imposibles de ver en ningún vivo que conozcamos: participar en una batalla con tantísima gente es impresionante
Por otra parte, teníamos la idea de que el DrachenFest era básicamente una batalla, que los alemanes eran "muy burros" jugando, muy dados a hacer cargas y demás y que no tenían por costumbre interpretar mucho. El año pasado ya quedó claro que no podíamos estar más equivocados. Aunque nosotros vayamos de combatientes (en gran medida porque la barrera idiomática no facilita tirar por otros derroteros), hay toda suerte de tramas que no implican en absoluto participar en combates. Muchísimos de los participantes en el Drachen no son combatientes. Hay tramas para magos y además, se cuelgan quest de todo tipo en las tabernas y hay gente que simplemente va de camping... se monta un personaje, se pertrecha y se dedica a ver lo que hacen los otros, hacer guardia, pasarse por la taberna y darse una vuelta por las tiendas. De verdad que, incluso para eso, merece mucho la pena pasarse por ahí.
Respecto a la interpretación... nada que ver con la idea inicial, todo lo contrario. Allí el personal se toma las cosas muchísimo más en serio que nosotros, quizá también porque, al haber tanta gente y tantas opciones de juego, cada cual se toma en serio su campo. Así, los rituales que hacen los magos están a años luz de los que nosotros hacemos por estos lares, los gremios de oficios enseñan especialidades a cada uno de sus miembros, pero lo que sí que resulta fascinante es ver cómo se lo toman en serio los curanderos, todo el paripé que organizan y lo bien que lo hacen. Y coñe, si el señor que te cura se limita a romper un papelito y decir "hala, ya estás curado" como pasa por aquí, pues te levantas y te vas. En el Drachen, la gente te lleva en volandas a la enfermería de campaña, los curanderos inspeccionan la supuesta herida, retiran la ropa que la cubre (polainas y botas incluidas si es en la pierna, por poner un ejemplo... o partes de corazas si es en otras zonas), limpian la herida, sacan "supuestas esquiras o puntas de lanza" con pinzas, "cosen" la herida (a veces haciendo una falsa herida con látex, otras veces simplemente haciendo el paripé y la cauterizan. Impresionante. Resultado: mientras el curandero hace su trabajo, el herido grita como si le fuera la vida en ello, le llama "hijo de puta", se acuerda de sus muertos y lo de más allá. Y una vez más vemos cómo, el hecho de que la gente que nos rodea se tome en serio sus personajes, ayuda a que todos interpretemos mejor y disfrutemos más del juego.
He hablado un par de veces acerca de la barrera idiomática pero he de decir que esa barrera no es tan grande en el sentido de que los alemanes están más que dispuestos a traducir todo al inglés en cuanto ven que no entendemos, pero es lo que hay... la mayoría de nosotros no hablamos un inglés muy elaborado y mucho me temo que la mayoría de los alemanes tampoco lo hacen, así que cada cual acaba hablando con quien mejor se puede entender y eso, a fin de cuentas, nos limita. Un par de las chicas que vinieron, Isa y María, se apañaban bastante bien en alemán y nos hicieron muy bien de intérpretes, así como alguno de los alemanes que estaban permanentemente con nosotros, sobre todo Jürgen (Jorge el Rubio), nos tradujeron toda clase de cosas con mucha paciencia, pero es lo que hay, no se tiene la misma libertad que tenemos en un vivo en castellano.
Podría contar más y más cosas pero, como le ha pasado a la mayoría de la gente que hemos estado ahí, no tenemos nada claro qué fue cuándo y cómo, jajaja. Todos prescindimos de relojes y demás y nadie tenía nada claro qué hora era ni qué día. El nivel de desconexión del mundo exterior fue bastante serio. Sí que tengo que agradecer a todo el grupete que vinimos desde España el buen rollo en el campamento. Desde el Leinad que trajo jamón hasta el Ancizu bailando "esta no es mi vieja yegua gris" en la taberna. Somos gente que, en general, nos conocemos de hace muchos años, que hemos podido tener roces o diferentes posiciones en algún momento y que hemos ido con la intención principal de pasarlo bien y que el resto también lo pasen bien con nosotros. Gracias a los que nos animaron a ir el año pasado (a Elro y a Yazston, sobre todo, por lo que a mí respecta...), pero también a los que hemos hecho grupo este año. Los Tercios del Drachen 2012 hemos sido un gran grupete.
Podría hablar de muchas otras cuestiones, como reglamento, caracterización del personal o inmersión en el juego. Me gustaría, de hecho, hablar de todas estas cosas, pero la verdad es que no sé ni por dónde empezar, así que quizá vaya contando cositas poco a poco. De momento creo que las fotos se acercan bastante a transmitir lo que hemos vivido estos días, aunque lo cierto es que recomiendo a todo el mundo que se acerque a vivirlo en persona. Creo que al menos una vez en la vida puede ser una gran experiencia para cualquiera, independientemente de si ha jugado antes a rol o de su nivel de frikismo.
Recomiendo una buena jarra de hidromiel (met) semidulce, de ese que ponían en la taberna del campamento Azul (que teóricamente no era del campamento pero, considerando que el Avatar estaba felizmente ahí instalado...) y de música lo que más cantamos en los días que estuvimos ahí, incluso inventándonos la letra, que fue "Aussatz" de Cultus Ferox, pero escúchenla cantada por Rochus der Barde, el bardo del Azul, un grande (la tipa que hace los coros sobra mil veces, pero no he encontrado una versión mejor)
Buena parte de la Primera Escuadra del Tercio, a órdenes del Cabo Llamazares. A la izquierda, el portaestandarte, el alférez Ancizu.
Tenemos la suerte de que el año pasado gustó mucho el juego que los españoles dieron en el Campamento Azul, campamento que tradicionalmente había sido poco o nada combatiente y que se consideraba uno de los campamentos facilones para atacar. Se quería dar un cambio a esta idea y esta panda apareció en un momento en que se buscaba gente organizada y que jugara limpiamente para las batallas. Dieron buen juego y no os podéis imaginar cómo lo valoraron los alemanes, que cuando se enteran de que uno es "de los Tercios del campamento azul" es casi recibido como héroe de guerra, por no hablar de que los Tercios ya cuentan con una escuadra de alemanes ¡y una milicia!, un grupete de chavalillos que decidieron participar como levas junto a los Tercios. Unos campeones, no os podéis imaginar.
Este año me alegra decir que hemos podido mantener la buena fama del pasado haciendo lo mismo: jugar limpiamente, respetar las normas y combatir de una manera organizada. A esto se añade el buen juego que hizo el campamento Azul (pese a que una de las primeras decisiones no nos hizo ninguna gracia y decidimos pasárnosla por el forro, nosotros y unos cuantos más... y resultó salirnos muy bien la jugada). Tuvimos suerte y buen juego en los combates, se hicieron pactos que nos dieron muy buen resultado (los tradicionales pactos con el Gris y con el Verde, pero también los Enanos y los Lansquenetes colaboraron con nosotros) y se tuvo éxito en los rituales mágicos y en varias cosas más de las que no nos enteramos gracias a nuestro nivel de alemán y a que pasan tantas cosas y hay tanta gente en los campamentos que es difícil enterarse de todo lo que sucede. Al final y, contra todo pronóstico, gracias a la suma de todas estas cosas, ganó el Campamento Azul. No íbamos al Drachen con intención de ganar ni nada parecido, pero sigue siendo un subidón haber contribuido a la primera victoria del campamento Azul. Y vaya si fue festejado...
Eneko y yo pertrechados como los hermanos Petrikorena, una panda de cazurros norteños y carlistas (al parecer veníamos de futuro, éramos Tercios de ciencia-ficción). Ains... perdí mi txapela blanca. Diré que la txapela me queda como cien patadas, pero tenía su coña que la escuadra vasca lleváramos txapela en lugar de sombrero.
Instrucción en el propio campamento. Aprendiendo a usar la pica como está mandado. Diré que la pica es un arma espectacular para alguien que, como yo, no tenga por costumbre coger personajes combatientes y encima sea tirando a torpe. Es fácil de manejar, da una buena distancia con respecto al enemigo y proporciona mucha jugabilidad. Lo dicho, aún no habiendo cogido una en mi vida, le saqué mucho partido y creo que di mucho más de lo que recibí, cosa que me sorprendió enormemente porque yo ya me veía pasándome el vivo en manos de los curanderos (que mi rato pasé, todo sea dicho, pero bastante menos del esperado).
De
caminito a la ceremonia de clausura tras la victoria del campamento Azul. Limpitos, arreglados y bien
vestidicos. Cansados por la batalla, pero con ganas de farrote.
Quien no haya pisado un vivo en país extranjero no se hace a la idea de qué es el Drachen, de verdad. A nosotros nos parece una barbaridad que en un rol en vivo se junten 300 personas, no os podéis imaginar lo que suponen las 6000 aproximadas que andan por el Drachen (los rumores dicen que el año pasado fueron más de 6000 y este año menos, ni idea, no he visto datos oficiales por ningún lado y es imposible hacer cuentas). No os podéis imaginar lo que supone en cuanto a ambientación, porque al ser tanta gente y ser gestionado el evento por una empresa, el DrachenFest mueve mucho capital y eso se refleja en cientos de cosas: la ambientación de las murallas, el atrezzo, la existencia de puestos de comida, tabernas, etc... la ciudad estaba compuesta por un montón de tiendas impresionantemente ambientadas, con toda suerte de cosas, desde hidromiel a armas para rol en vivo, pasando por ropa, pieles e incluso pasamanerías, botones y demás para confeccionar ropa. Para flipar. Todo esto proporciona unas escenas imposibles de ver en ningún vivo que conozcamos: participar en una batalla con tantísima gente es impresionante
Herrería en el pueblo. Ríete de cualquier feria medieval en la que hayamos estado. La ambientación se cuida al detalle, tanto por parte de la organización como por buena parte de los jugadores que llevan pabellones.
Tienda de hidromiel. El dependiente era un señor muy amable y muy empeñado en dar a probar todas sus variedades. Después de una pequeña cata, me hice con un hidromiel de cerezas que está de muerte. El año que viene creo que pillaré varias botellas más, jajaja.
Por otra parte, teníamos la idea de que el DrachenFest era básicamente una batalla, que los alemanes eran "muy burros" jugando, muy dados a hacer cargas y demás y que no tenían por costumbre interpretar mucho. El año pasado ya quedó claro que no podíamos estar más equivocados. Aunque nosotros vayamos de combatientes (en gran medida porque la barrera idiomática no facilita tirar por otros derroteros), hay toda suerte de tramas que no implican en absoluto participar en combates. Muchísimos de los participantes en el Drachen no son combatientes. Hay tramas para magos y además, se cuelgan quest de todo tipo en las tabernas y hay gente que simplemente va de camping... se monta un personaje, se pertrecha y se dedica a ver lo que hacen los otros, hacer guardia, pasarse por la taberna y darse una vuelta por las tiendas. De verdad que, incluso para eso, merece mucho la pena pasarse por ahí.
Gente que mola. De verdad que no os imagináis lo bien que se maquea el personal. Los orcos son lo más llamativo, pero podríamos tirarnos horas hablando de faunos, de topos artilleros, de gólems o de los lupinos que curaban heridas lamiéndolas. Impresionante.
Respecto a la interpretación... nada que ver con la idea inicial, todo lo contrario. Allí el personal se toma las cosas muchísimo más en serio que nosotros, quizá también porque, al haber tanta gente y tantas opciones de juego, cada cual se toma en serio su campo. Así, los rituales que hacen los magos están a años luz de los que nosotros hacemos por estos lares, los gremios de oficios enseñan especialidades a cada uno de sus miembros, pero lo que sí que resulta fascinante es ver cómo se lo toman en serio los curanderos, todo el paripé que organizan y lo bien que lo hacen. Y coñe, si el señor que te cura se limita a romper un papelito y decir "hala, ya estás curado" como pasa por aquí, pues te levantas y te vas. En el Drachen, la gente te lleva en volandas a la enfermería de campaña, los curanderos inspeccionan la supuesta herida, retiran la ropa que la cubre (polainas y botas incluidas si es en la pierna, por poner un ejemplo... o partes de corazas si es en otras zonas), limpian la herida, sacan "supuestas esquiras o puntas de lanza" con pinzas, "cosen" la herida (a veces haciendo una falsa herida con látex, otras veces simplemente haciendo el paripé y la cauterizan. Impresionante. Resultado: mientras el curandero hace su trabajo, el herido grita como si le fuera la vida en ello, le llama "hijo de puta", se acuerda de sus muertos y lo de más allá. Y una vez más vemos cómo, el hecho de que la gente que nos rodea se tome en serio sus personajes, ayuda a que todos interpretemos mejor y disfrutemos más del juego.
El mago-jefe del campamento Azul, Pei Pei. También clasificable como "gente que mola mucho".
He hablado un par de veces acerca de la barrera idiomática pero he de decir que esa barrera no es tan grande en el sentido de que los alemanes están más que dispuestos a traducir todo al inglés en cuanto ven que no entendemos, pero es lo que hay... la mayoría de nosotros no hablamos un inglés muy elaborado y mucho me temo que la mayoría de los alemanes tampoco lo hacen, así que cada cual acaba hablando con quien mejor se puede entender y eso, a fin de cuentas, nos limita. Un par de las chicas que vinieron, Isa y María, se apañaban bastante bien en alemán y nos hicieron muy bien de intérpretes, así como alguno de los alemanes que estaban permanentemente con nosotros, sobre todo Jürgen (Jorge el Rubio), nos tradujeron toda clase de cosas con mucha paciencia, pero es lo que hay, no se tiene la misma libertad que tenemos en un vivo en castellano.
Ambientazo en la taberna: músicos profesionales, buena bebida y farrote continuo. Si me dicen que esta misma gente frecuentaba el Pony Pisador, me lo creo.
Agotados en la taberna. La iluminación era toda natural tanto en la taberna como en la ciudad, donde incluso fue avistado un farolero por la mañana...
Podría contar más y más cosas pero, como le ha pasado a la mayoría de la gente que hemos estado ahí, no tenemos nada claro qué fue cuándo y cómo, jajaja. Todos prescindimos de relojes y demás y nadie tenía nada claro qué hora era ni qué día. El nivel de desconexión del mundo exterior fue bastante serio. Sí que tengo que agradecer a todo el grupete que vinimos desde España el buen rollo en el campamento. Desde el Leinad que trajo jamón hasta el Ancizu bailando "esta no es mi vieja yegua gris" en la taberna. Somos gente que, en general, nos conocemos de hace muchos años, que hemos podido tener roces o diferentes posiciones en algún momento y que hemos ido con la intención principal de pasarlo bien y que el resto también lo pasen bien con nosotros. Gracias a los que nos animaron a ir el año pasado (a Elro y a Yazston, sobre todo, por lo que a mí respecta...), pero también a los que hemos hecho grupo este año. Los Tercios del Drachen 2012 hemos sido un gran grupete.
Grupete de los Tercios al completo, después de la batalla final. Triunfantes pero hechos unos trapos.
Podría hablar de muchas otras cuestiones, como reglamento, caracterización del personal o inmersión en el juego. Me gustaría, de hecho, hablar de todas estas cosas, pero la verdad es que no sé ni por dónde empezar, así que quizá vaya contando cositas poco a poco. De momento creo que las fotos se acercan bastante a transmitir lo que hemos vivido estos días, aunque lo cierto es que recomiendo a todo el mundo que se acerque a vivirlo en persona. Creo que al menos una vez en la vida puede ser una gran experiencia para cualquiera, independientemente de si ha jugado antes a rol o de su nivel de frikismo.
Beban hidromiel, compañeros, miren qué cara de felicidad se queda. Ah, y cósanse las cosas antes de ir ahí, ajustar tirantes a bola es muy complicado y ocultar los imperdibles más aún.
Recomiendo una buena jarra de hidromiel (met) semidulce, de ese que ponían en la taberna del campamento Azul (que teóricamente no era del campamento pero, considerando que el Avatar estaba felizmente ahí instalado...) y de música lo que más cantamos en los días que estuvimos ahí, incluso inventándonos la letra, que fue "Aussatz" de Cultus Ferox, pero escúchenla cantada por Rochus der Barde, el bardo del Azul, un grande (la tipa que hace los coros sobra mil veces, pero no he encontrado una versión mejor)
Libellés :
Buenas compañías,
Frikismo,
Rol,
Viajes
dimanche, juillet 22, 2012
Domingo vint i dos de iulio de MCCXXVI: "¡Todo a punto para el Drachenfest (y lo que se tercie)!"
Después de varios meses de preparativos por fin en unas horas salimos para el Drachenfest. Para quien no sepa de qué hablamos, el tema es que vamos a plantarnos aquí para pasárnoslo como hicieron el año pasado y Yazston narraba a su vuelta por aquí. La diferencia es que el año pasado fueron veinte personas desde estas tierras y este año ya somos sesenta. Las últimas semanas han sido de locura: planificando todo lo que teníamos que llevar, cosiendo, comprando partes varias de atrezzo y útiles (como las polainas, la bota, txapelas...), y con la casa hecha un campamento de guerra. Mientras, Yazston ha metido horas intensivas en preparar unas armas que yo no había visto hasta hoy y la verdad es que son chulísimas. Pena no haber llevado la cámara o el móvil esta tarde, pero la verdad es que tiene una pintaza todo lo que tienen preparado en el local. Se ponen los pelos como escarpias de pensar que vamos a ser un buen montón los que venimos desde aquí, ataviados como tercios y armados con las picas y los arcabuces. No os quepa la menor duda de que habrá fotos en grandes cantidades.
Por lo demás, os podéis imaginar que andamos ultimando todos los preparativos, como siempre a última hora, y héme aquí terminando de poner corchetes o cintas a varias prendas. Afortunadamente, de mejor o peor manera, he conseguido terminar todo lo que me había propuesto excepto una casaca que me hubiera gustado hacerle a Yazston. Lo gracioso es que al final la descarté, no por falta de tiempo, sino por falta de telas decentes en Donosti. La próxima vez haré más compras a telas.es, y que les zurzan a las tiendas de aquí, que son caras, sí, pero lo peor de todo ni siquiera es eso, sino que no tienen nada.
Por mi parte, he constatado que quien mucho abarca, poco aprieta, porque de haber hecho menos cosas, no me cabe la menor duda de que hubiera conseguido mejores resultados. Sin embargo, para mí no tenía absolutamente nada que pudiera utilizar en esta ambientación y son cinco días, así que no me servía de mucho hacerme una camisa chulísima y una cuera ideal de la muerte... a ver qué me ponía el resto de los días. A esto se suma que me da rabia hacerme cosas para mí sola y, aunque Rober tenía una buen suministro de ropa entre la que reaprovechó el año pasado y lo que pude hacerle, he aprovechado para hacerle un par de pantalones y otra camisa. Para mí he conseguido terminar de mejor o peor manera tres camisas, un corset, una falda, una cuera y dos pantalones. Obviamente, si no hubiera estado en paro, supongo que me habría hecho las camisas, un pantalón y contenta.
Sin embargo, lo de "quien mucho abarca poco aprieta" no parece haber convencido a mi pobre máquina de coser, que se considera altamente abarcada y apretada y a día de hoy, digamos que ya no es la que fue. El viernes por la tarde-noche empezó a coser considerablemente despacio. Al menos ha cumplido con gloria y me ha permitido terminar todo lo que quería. A la vuelta, habrá que practicarle cuidados intensivos.
Y poco más, caballeros, una tiene que terminar la maleta, recoger un poquito la casa y partir hacia Alemania. Nos vemos a la vuelta.
Recomendando un poco de música de la época, la "March pour la cérémonie des Turcs" de Lully, a cargo de Savall, como debe ser. De beber un colacao y hala, en marcha.
Maleta casi a punto... ¡Nos vamos!
Taller de camisas en casa. "Se puede hacer este tipo de cuello, o éste que es más sencillo... y luego están las mangas que se pueden hacer de varios tipos y... joer, qué montón de camisas hemos organizado"
Turno de camisas y pantalones. Sí, señores y señoras, tenemos la casa hecha un desastre.
Por mi parte, he constatado que quien mucho abarca, poco aprieta, porque de haber hecho menos cosas, no me cabe la menor duda de que hubiera conseguido mejores resultados. Sin embargo, para mí no tenía absolutamente nada que pudiera utilizar en esta ambientación y son cinco días, así que no me servía de mucho hacerme una camisa chulísima y una cuera ideal de la muerte... a ver qué me ponía el resto de los días. A esto se suma que me da rabia hacerme cosas para mí sola y, aunque Rober tenía una buen suministro de ropa entre la que reaprovechó el año pasado y lo que pude hacerle, he aprovechado para hacerle un par de pantalones y otra camisa. Para mí he conseguido terminar de mejor o peor manera tres camisas, un corset, una falda, una cuera y dos pantalones. Obviamente, si no hubiera estado en paro, supongo que me habría hecho las camisas, un pantalón y contenta.
Corset y falda que me hice por puro interés investigativo en modalidad "foto tuenti": "porque todas tenemos derecho a tener nuestro momento Ana Bolena", o algo. Hoygan, que me saco fotos a mí misma porque me paso el día sola en casa mientras el Bicho anda hacieno armas ¿qué pasa? jajaja. Pensaba que no tendría mucha excusa para ponerme de largo cuando voy de soldado, pero mira, resulta que han hecho un baile de Máscaras y la que me hizo mi prima para el Makimura me va que ni hecha adrede con este traje. Mola.
Sin embargo, lo de "quien mucho abarca poco aprieta" no parece haber convencido a mi pobre máquina de coser, que se considera altamente abarcada y apretada y a día de hoy, digamos que ya no es la que fue. El viernes por la tarde-noche empezó a coser considerablemente despacio. Al menos ha cumplido con gloria y me ha permitido terminar todo lo que quería. A la vuelta, habrá que practicarle cuidados intensivos.
Y poco más, caballeros, una tiene que terminar la maleta, recoger un poquito la casa y partir hacia Alemania. Nos vemos a la vuelta.
Recomendando un poco de música de la época, la "March pour la cérémonie des Turcs" de Lully, a cargo de Savall, como debe ser. De beber un colacao y hala, en marcha.
dimanche, avril 29, 2012
Vint i nuebe de avril de MCCXXVI: "Vestir en Tiempos Pasados"
Hace no mucho comentaba Bombur en su blog que, para él, un rol en vivo, una batalla o una recreación son en esencia lo mismo, porque consiste en introducirte en la piel de un personaje. Aunque en este sentido no le falta razón, es cierto que en el rol en vivo o en una batalla se pueden tomar licencias que no deberían tomarse en la recreación y sin embargo, también se llevan a cabo. La diferencia es que quien juega a rol en vivo habitualmente tiene muy claro que lo que está llevando no tiene por qué adecuarse con exactitud a la época que trata. También es verdad que rara vez se ve un rol en vivo de temática completamente historicista. Normalmente la ambientación, aunque sea "de época", tiene bastante de "fantasía". Jugamos en ambientaciones medievales-fantásticas, steam-punk y lo de más allá, de manera que las licencias quedan completamente justificadas. Alguna cosa circula por ahí de temática más "historicista", pero en todo momento se toman licencias y tampoco es especialmente mal visto el jugador que lleva una prenda de vestir que no se llevaba en este periodo (el clásico "no, es que yo tenía esta capa por casa, que no es nada medieval pero que me va a dar calorcito y no pienso prescindir de ella") o sencillamente, que no se ha llevado en ningún periodo.
Sin embargo, se tiende a intentar ser purista cuando se va a una recreación. Diré que no he estado en una "recreación" como tal, nunca. Quizá por eso no me ha venido nadie a contar milongas sobre que mis botones no son de la época o que no se usaban este tipo de remaches, pero más de uno me ha comentado que se lo han dicho en diversas ocasiones. Lo más parecido que me ha pasado a mí fue cuando en Rúnicos vino un tipo a comentarme que mi traje "no era de rusa, sino de americana". Mi respuesta fue sencilla y concisa: "mira majo, esto es una falda que me he hecho en un pis pas y que si la ves por dentro te asustas, con una camisa que compré en Blanco o tienda similar hace años y que cometí el error de lavar con mi túnica de Hogwarts en la lavadora y salió de este color, la gorra me la compré en Bayona y la corbata me la han prestado. Como tú comprenderás, no es que no vaya de rusa, es que no voy de rusa, ni de americana ni de nah, me he hecho cuatro apaños y voy de lo que me parece, hoygan". En cualquier caso, el sujeto habría sido el clásico visitante de Rúnicos con problemas de empatía y ganas de hacer amiguetes sin mucho éxito. En las recraciones, en cambio, el "tu traje no es ruso" suele ir con bastante más mala baba, lo cual tiene mucha gracia porque en este mundo, como en todas partes, hay mucha viga en ojo propio.
A lo que voy es a que, por mucho que queramos acercarnos y recrear una época, siempre vamos a cojear de muchas partes. Que sí, que me puedes acusar de no usar botones propios de tal o cual época, pero me adapto a lo que me puedo permitir, me resulta cómodo comprar o sencillamente estético poner, pero a fin de cuentas, seguro que has confeccionado tu traje a máquina (o lo has comprado a una empresa que la confecciona a modo industrial), que has comprado las telas fabricadas con métodos actuales y que, maldita sea, seguro que llevas ropa interior actual, por no hablar de que vas más limpio (por guarro que seas) de lo que se estilaba en tal época.
Hay fallos más que comunes en nuestra adaptación a épocas pasadas, principalmente porque por mucho que intentemos emular lo que nos parece y lo hagamos con mejor o peor tiento (siempre se acercará más al estilo de la época el que haya echado un ojo a libros especializados que el que quiera hacerse el traje que sale en tal película), siempre va a haber un problema de adaptación a la mentalidad de la época. Nunca nos vamos a vestir como alguien del siglo XIII porque no podemos meternos en la cabeza de ese alguien del XIII.
En primer lugar, es muy habitual pensar eso de "me voy a hacer un traje de principios del XIII". Bonito, sin lugar a dudas, pero poco realista. Si ahora la moda cambia anualmente, antaño una prenda de vestir era algo que costaba mucho más tiempo elaborar, costaba más dinero y tenía un valor diferente al que tienen para nosotros ahora las camisetas de estrafalarius que compramos hoy y tiramos cuando se deforman en tres meses. La ropa en el medievo (y hasta fechas sorprendentemente recientes), se conservaba, se reutilizaba y hasta se legaba en herencia. La ropa se utilizaba incluso como moneda de cambio y como garantía en los más que abundantes préstamos cotidianos que se llevaban a cabo en la Edad Media. Así, los testamentos refieren habitualmente cómo el testador solicita que se pague tal cantidad a tal o cual persona y que ésta devuelva a cambio "mi camisa", "mi falda", "mi capa". Los listados son tan impresionantes que hasta recuerdo el de un escudero del cual me planteé si se paseaba en gallumbos por la calle, porque había empeñado una cantidad de ropa, armas y piezas de armadura como para caerse de espaldas (y más considerando que luego refiere el resto de ropa que le queda y no es mucha), aunque no debiéramos soprendernos. No recuerdo cuál fue el rey de Aragón cuya coronación trajo serios quebraderos de cabeza a sus asistentes, puesto que tuvieron que recuperar todas las piezas de la corona que estaban empeñadas y no sabían ni dónde.
Volviendo a las ropas, al valor de lo material y a cómo no podemos comprenderlo, por pudiente que fuera la persona, la cantidad de posesiones personales era demencialmente reducida, no hay más que mirar un inventario de bienes (y los hay muy detallados) para verificar que la gente tenía escasísimos bienes materiales. Los pertenecientes a las clases más privilegiadas refieren listados muebles, ropas de cama, prendas de vestir (pocas), algunas joyas, escasos objetos de valor cultural (algún libro, rara vez)
En general apenas refieren los muebles más básicos (una cama, un armario, una silla tal vez) y escasas prendas de ropa especificada con toda suerte de detalles. Estas prendas eran legadas a los descendientes con especificaciones tales como "a mi hija le doy mi falda vieja". Con un par y eso si se podía recuperar del usurero. La falda vieja para la hija ¿por qué no? es una prenda ¿no? sin lugar a dudas la hija la llevó el tiempo que pudo y posiblemente luego la dejó en herencia especificando "y dejo la falda vieja que me legó mi madre".
Teniendo estas cuestiones en cuenta... si en una recreación llevamos un traje impoluto y procedente de una época concreta, sólo podemos ser el hijo de algún duque invitado a la boda real, poco menos, lo cual resulta muy divertido cuando quien lleva estas prendas va vestido de campesino, soldado o mercader. La ropa se llevaría vieja, sucia (no invertían tanto tiempo en higiene, de todos es sabido, y cualquier día de estos podríamos tratar también el tema de "¿a qué huele la Edad Media?") y remendada, además de adaptada al usuario, que bien podía llevar una saya hecha a su medida y sobre ella, un tabardo confeccionado cincuenta años antes, que fue propiedad de su abuelo, el cual tenía los hombros muy anchos. Si queremos ser fieles, por tanto, deberíamos llevar ropas combinadas como buenamente el Altísimo nos dé a entender, que no sean especialmente de nuestra talla, que estén remendadas y arregladas cien veces y que tiendan a estar bastante viejas. ¿No nos gusta ir así? Nos ha fastidiado. Las primeras prendas de ropa que confeccioné fueron para una obra de teatro en la Universidad. El director de la obra dijo que eran muy bonitas, que eran muy adecuadas para la obra ("Divinas Palabras", tenía que ser ropa de aldeanos), pero que con una ropa tan limpia, planchada y conjuntada parecía aquello un Belén y que tuviera a bien ponerme un par de trapos sucios encima de las vestimentas. Razón no le faltaba al hombre.
Abreviando: tendemos a pensar en tiempos pasados de una manera tremendamente dulcificada. No nos paramos a pensar en lo mal que olían, en lo mal que vestían, en la manera en que combinaban sus colores y en el "pequeño" detalle de que el gusto estético ha cambiado enormemente y que combinación de colores que antaño se consideraban de muy buen gusto a día de hoy nos parecen aberrantes. Así, a finales de la Edad Media se consideraba la mar de elegante llevar combinaciones tales como rojo con naranja y similares.
Con esto no diré que tenga la menor intención de envejecer la ropa que voy a llevar al Drachen ni de hacerle unos cuantos agujeros y coserlos a mano. Sencillamente digo que, si nos ponemos tiquis-miquis, no creo que se salve mucha gente en cuanto a purismo. Y esa gente que viste tan adecuadamente, tiene que oler bastante mal.
Y poco más ¿A qué viene esto? Supongo que a que estoy haciendo ya de una vez recopilación de material para hacer las ropas para el Drachen. Tengo que coser como una posesa porque quedan tres meses y de todo mi armario creo que sólo se puede utilizar una falda, cogiéndola un poco por los pelos. Afortunadamente Rober ya estuvo el año pasado y tiene ropa suficiente para ir, aunque me gustaría hacerle alguna camisa más y alguna otra cosilla, que siempre mola más tener unas cuantas cosas de quita y pon considerando que son cinco días y encima moviditos. En cualquier caso, para mí no tengo nada de nada y como no soy persona con mucho tiempo libre, voy a ver cómo me organizo para tener unas cuantas cosillas básicas para no tener que ir en vaqueros o algo, jajaja. Como somos un tanto frikazos, desde luego, la idea es que nuestras ropas sean lo más adecuadas a lo que habrían llevado los tercios en Flandes pero, teniendo en cuenta, para empezar, que ni siquiera creo que hubiera una miserable "tercia" por ahí suelta, partimos desde la humildad de saber que adaptaremos las cosas como nos parezca y que vamos para jugar y para pasárnoslo bien, no para ir de punta en blanco clavando el vestuario de la época, porque siempre vamos a estar muy lejos de adaptarlo plenamente. Que si hay que poner aquí una cremallera porque va a quedar mejor que sin ponerla, pues se pone y que si queremos comprar esta tela porque queda chula, no nos vamos a parar mucho a pensar que no existía en este periodo porque existían otras similares y da el pego. La cuera que le hice a Rober el año pasado era de antelina forrada. Obviamente no era válida para combatir y no era una cuera de verdad, pero quedaba bien en las fotos (y él se puso el gambesón debajo para que le sirviera igualmente... aunque de haberlo sabido, se la habría hecho más grande, claro), este año voy a intentar hacer la mía con serraje, a ver qué pasa. Si no me convence el resultado, tendré que apañar con un gambesón y lo que pille para dar el pego.
Y eso es todo. Habrá que ir preparando unos patrones y desempolvando la máquina de coser, que estaba muy tranquilita desde Rúnicos...
Recomendando un buen vino blanco como el Godelia que tomamos ayer (y contrarrecomendando El Casillero del Diablo, hoygan, no beban esa cosa... es peleón de ganas, sólo se nos ocurre a nosotros coger un vino chileno con nombre molón para ver qué pasa), y acompáñenlo de buena música del XVII como "Les Pleurs" de Sainte Colombe. Déjenlo en manos de Jordi Savall. Quizá no termina de sonar como sonaría en el XVII, a saber cómo sonaban entonces las cosas, pero si alguien puede acercarse a ese sonido, ése es el señor Savall.
Sin embargo, se tiende a intentar ser purista cuando se va a una recreación. Diré que no he estado en una "recreación" como tal, nunca. Quizá por eso no me ha venido nadie a contar milongas sobre que mis botones no son de la época o que no se usaban este tipo de remaches, pero más de uno me ha comentado que se lo han dicho en diversas ocasiones. Lo más parecido que me ha pasado a mí fue cuando en Rúnicos vino un tipo a comentarme que mi traje "no era de rusa, sino de americana". Mi respuesta fue sencilla y concisa: "mira majo, esto es una falda que me he hecho en un pis pas y que si la ves por dentro te asustas, con una camisa que compré en Blanco o tienda similar hace años y que cometí el error de lavar con mi túnica de Hogwarts en la lavadora y salió de este color, la gorra me la compré en Bayona y la corbata me la han prestado. Como tú comprenderás, no es que no vaya de rusa, es que no voy de rusa, ni de americana ni de nah, me he hecho cuatro apaños y voy de lo que me parece, hoygan". En cualquier caso, el sujeto habría sido el clásico visitante de Rúnicos con problemas de empatía y ganas de hacer amiguetes sin mucho éxito. En las recraciones, en cambio, el "tu traje no es ruso" suele ir con bastante más mala baba, lo cual tiene mucha gracia porque en este mundo, como en todas partes, hay mucha viga en ojo propio.
A lo que voy es a que, por mucho que queramos acercarnos y recrear una época, siempre vamos a cojear de muchas partes. Que sí, que me puedes acusar de no usar botones propios de tal o cual época, pero me adapto a lo que me puedo permitir, me resulta cómodo comprar o sencillamente estético poner, pero a fin de cuentas, seguro que has confeccionado tu traje a máquina (o lo has comprado a una empresa que la confecciona a modo industrial), que has comprado las telas fabricadas con métodos actuales y que, maldita sea, seguro que llevas ropa interior actual, por no hablar de que vas más limpio (por guarro que seas) de lo que se estilaba en tal época.
Hay fallos más que comunes en nuestra adaptación a épocas pasadas, principalmente porque por mucho que intentemos emular lo que nos parece y lo hagamos con mejor o peor tiento (siempre se acercará más al estilo de la época el que haya echado un ojo a libros especializados que el que quiera hacerse el traje que sale en tal película), siempre va a haber un problema de adaptación a la mentalidad de la época. Nunca nos vamos a vestir como alguien del siglo XIII porque no podemos meternos en la cabeza de ese alguien del XIII.
En primer lugar, es muy habitual pensar eso de "me voy a hacer un traje de principios del XIII". Bonito, sin lugar a dudas, pero poco realista. Si ahora la moda cambia anualmente, antaño una prenda de vestir era algo que costaba mucho más tiempo elaborar, costaba más dinero y tenía un valor diferente al que tienen para nosotros ahora las camisetas de estrafalarius que compramos hoy y tiramos cuando se deforman en tres meses. La ropa en el medievo (y hasta fechas sorprendentemente recientes), se conservaba, se reutilizaba y hasta se legaba en herencia. La ropa se utilizaba incluso como moneda de cambio y como garantía en los más que abundantes préstamos cotidianos que se llevaban a cabo en la Edad Media. Así, los testamentos refieren habitualmente cómo el testador solicita que se pague tal cantidad a tal o cual persona y que ésta devuelva a cambio "mi camisa", "mi falda", "mi capa". Los listados son tan impresionantes que hasta recuerdo el de un escudero del cual me planteé si se paseaba en gallumbos por la calle, porque había empeñado una cantidad de ropa, armas y piezas de armadura como para caerse de espaldas (y más considerando que luego refiere el resto de ropa que le queda y no es mucha), aunque no debiéramos soprendernos. No recuerdo cuál fue el rey de Aragón cuya coronación trajo serios quebraderos de cabeza a sus asistentes, puesto que tuvieron que recuperar todas las piezas de la corona que estaban empeñadas y no sabían ni dónde.
Volviendo a las ropas, al valor de lo material y a cómo no podemos comprenderlo, por pudiente que fuera la persona, la cantidad de posesiones personales era demencialmente reducida, no hay más que mirar un inventario de bienes (y los hay muy detallados) para verificar que la gente tenía escasísimos bienes materiales. Los pertenecientes a las clases más privilegiadas refieren listados muebles, ropas de cama, prendas de vestir (pocas), algunas joyas, escasos objetos de valor cultural (algún libro, rara vez)
En general apenas refieren los muebles más básicos (una cama, un armario, una silla tal vez) y escasas prendas de ropa especificada con toda suerte de detalles. Estas prendas eran legadas a los descendientes con especificaciones tales como "a mi hija le doy mi falda vieja". Con un par y eso si se podía recuperar del usurero. La falda vieja para la hija ¿por qué no? es una prenda ¿no? sin lugar a dudas la hija la llevó el tiempo que pudo y posiblemente luego la dejó en herencia especificando "y dejo la falda vieja que me legó mi madre".
Teniendo estas cuestiones en cuenta... si en una recreación llevamos un traje impoluto y procedente de una época concreta, sólo podemos ser el hijo de algún duque invitado a la boda real, poco menos, lo cual resulta muy divertido cuando quien lleva estas prendas va vestido de campesino, soldado o mercader. La ropa se llevaría vieja, sucia (no invertían tanto tiempo en higiene, de todos es sabido, y cualquier día de estos podríamos tratar también el tema de "¿a qué huele la Edad Media?") y remendada, además de adaptada al usuario, que bien podía llevar una saya hecha a su medida y sobre ella, un tabardo confeccionado cincuenta años antes, que fue propiedad de su abuelo, el cual tenía los hombros muy anchos. Si queremos ser fieles, por tanto, deberíamos llevar ropas combinadas como buenamente el Altísimo nos dé a entender, que no sean especialmente de nuestra talla, que estén remendadas y arregladas cien veces y que tiendan a estar bastante viejas. ¿No nos gusta ir así? Nos ha fastidiado. Las primeras prendas de ropa que confeccioné fueron para una obra de teatro en la Universidad. El director de la obra dijo que eran muy bonitas, que eran muy adecuadas para la obra ("Divinas Palabras", tenía que ser ropa de aldeanos), pero que con una ropa tan limpia, planchada y conjuntada parecía aquello un Belén y que tuviera a bien ponerme un par de trapos sucios encima de las vestimentas. Razón no le faltaba al hombre.
Abreviando: tendemos a pensar en tiempos pasados de una manera tremendamente dulcificada. No nos paramos a pensar en lo mal que olían, en lo mal que vestían, en la manera en que combinaban sus colores y en el "pequeño" detalle de que el gusto estético ha cambiado enormemente y que combinación de colores que antaño se consideraban de muy buen gusto a día de hoy nos parecen aberrantes. Así, a finales de la Edad Media se consideraba la mar de elegante llevar combinaciones tales como rojo con naranja y similares.
Con esto no diré que tenga la menor intención de envejecer la ropa que voy a llevar al Drachen ni de hacerle unos cuantos agujeros y coserlos a mano. Sencillamente digo que, si nos ponemos tiquis-miquis, no creo que se salve mucha gente en cuanto a purismo. Y esa gente que viste tan adecuadamente, tiene que oler bastante mal.
Y poco más ¿A qué viene esto? Supongo que a que estoy haciendo ya de una vez recopilación de material para hacer las ropas para el Drachen. Tengo que coser como una posesa porque quedan tres meses y de todo mi armario creo que sólo se puede utilizar una falda, cogiéndola un poco por los pelos. Afortunadamente Rober ya estuvo el año pasado y tiene ropa suficiente para ir, aunque me gustaría hacerle alguna camisa más y alguna otra cosilla, que siempre mola más tener unas cuantas cosas de quita y pon considerando que son cinco días y encima moviditos. En cualquier caso, para mí no tengo nada de nada y como no soy persona con mucho tiempo libre, voy a ver cómo me organizo para tener unas cuantas cosillas básicas para no tener que ir en vaqueros o algo, jajaja. Como somos un tanto frikazos, desde luego, la idea es que nuestras ropas sean lo más adecuadas a lo que habrían llevado los tercios en Flandes pero, teniendo en cuenta, para empezar, que ni siquiera creo que hubiera una miserable "tercia" por ahí suelta, partimos desde la humildad de saber que adaptaremos las cosas como nos parezca y que vamos para jugar y para pasárnoslo bien, no para ir de punta en blanco clavando el vestuario de la época, porque siempre vamos a estar muy lejos de adaptarlo plenamente. Que si hay que poner aquí una cremallera porque va a quedar mejor que sin ponerla, pues se pone y que si queremos comprar esta tela porque queda chula, no nos vamos a parar mucho a pensar que no existía en este periodo porque existían otras similares y da el pego. La cuera que le hice a Rober el año pasado era de antelina forrada. Obviamente no era válida para combatir y no era una cuera de verdad, pero quedaba bien en las fotos (y él se puso el gambesón debajo para que le sirviera igualmente... aunque de haberlo sabido, se la habría hecho más grande, claro), este año voy a intentar hacer la mía con serraje, a ver qué pasa. Si no me convence el resultado, tendré que apañar con un gambesón y lo que pille para dar el pego.
Y eso es todo. Habrá que ir preparando unos patrones y desempolvando la máquina de coser, que estaba muy tranquilita desde Rúnicos...
Recomendando un buen vino blanco como el Godelia que tomamos ayer (y contrarrecomendando El Casillero del Diablo, hoygan, no beban esa cosa... es peleón de ganas, sólo se nos ocurre a nosotros coger un vino chileno con nombre molón para ver qué pasa), y acompáñenlo de buena música del XVII como "Les Pleurs" de Sainte Colombe. Déjenlo en manos de Jordi Savall. Quizá no termina de sonar como sonaría en el XVII, a saber cómo sonaban entonces las cosas, pero si alguien puede acercarse a ese sonido, ése es el señor Savall.
mercredi, avril 11, 2012
Onçe de avril de MCCXXVI: Rúnicos 194... 2012
Un año más, terminada la Semana Santa, toca recoger los bártulos y dar por finalizado todo lo referido a Rúnicos. Este año se comentaba repetidamente que han faltado días. Para el resto no lo sé, para mí, desde luego, han sido los Rúnicos más cortos que recuerdo y los Rúnicos en los que he jugado a menos juegos de mesa. Esto último me fastidia bastante pero, como dijo aquél, tenemos acceso a buena cantidad de juegos de mesa (aparte de los propios) y se puede compensar de alguna manera.
Este año no he jugado tanto como otros porque me ha tocado pringar un poquito más. Tampoco es que haya pringado mucho, pero estar unas cuantas veces en la mesa impide dedicar a los juegos tanto tiempo como se desea. Jugar, jugamos en la mesa a alguna que otra cosa, con mejor y peor suerte. Así, el Condottiere del viernes noche estuvo muy bien porque no nos dieron mucha guerra a esas horas, mientras que el Catan del sábado tarde fue un auténtico infierno. No me queda claro si ganó Héctor o sencillamente perdimos el resto de manera escandalosa. En cualquier caso, como cada año, he conocido algún juego nuevo y he jugado a alguno que no conocía. Así, no dejamos de lado a los grandes triunfadores del año pasado: la Rueda de Hamster ("Hamster Rolle") y "Bolas y Pinchos" (Bausack), juegos de ayer, hoy y siempre, como el Jungle Speed o el Catan y juegos que no conocía. Conocer juegos nuevos es una de las cosas que más me gustan en Rúnicos. Este año ha habido poca novedad para mí pero considerablemente interesante. Los miembros del grupo Hal nos enseñaron a Roac y a mí un juego curioso de piezas y palos de bambú cuyo nombre no recuerdo, cosa que me fastidia bastante porque tenía muy buena pinta y le dedicamos poco rato y encima jugamos mal y no nos quedó tiempo para restaurar nuestros errores. En cualquier caso, como los del grupo Hal son más que habituales, se lo preguntaré a la próxima (de no ser que alguien que lea esto se acuerde, claro).
El otro juego que he podido catar y al que tenía bastantes ganas es el Condottiere. Con unas reglas muy sencillas y una presentación muy bonita, se trata de un juego de estrategia que tiene que mejorar cuanto más se conoce (y más atención se presta, por cierto... renunciar a una batalla que consideré que no me interesaba y que resultó librarse en mi propio territorio no fue muy inteligente por mi parte... todavía estoy en estado de shock después de enterarme de mi error, pero eran las cinco de la mañana, era joven, necesitaba el dinero... blablabla). Juego muy recomendable que volverá a caer en próximos eventos o incluso en la ludoteca doméstica.
Marrones aparte, una servidora intentó, además de jugar, participar en todas las actividades posibles... desde las juergas nocturnas hasta el fotocall, que el año pasado me dio mucha pereza por el horario (maldita sea, las doce del mediodía no son horas para sacarse fotos, jajajaja). Este año en cambio me apetecía bastante porque la estética de estos Rúnicos me encanta y porque me gustaron mucho las fotos del año pasado. Participé en el fotocall de cine negro pero no pude participar en el de Militaria, porque estaba tremendamente saturado y andábamos un poco pillados de tiempo para comer y volver a tiempo para encargarnos de actividades. Me dio rabia porque la verdad es que el trabajo de fotografía y retoque que se pegaron Valhalla y Caballo fue muy bueno y mereció mucho la pena, aparte de que nos habíamos atrezado para la ocasión, jajajaja. Quien quiera ver las sesiones completas de fotos, están ya subidas en el feisbúc de Rúnicos.
Por lo demás... no me gusta tirar mucho de actividades con preinscripción, principalmente porque siempre tocan cuando menos gracia hace, o estás a mitad de jugar a algo, o justo has venido de comer y tienes un rato tonto hasta la partida a la que te has apuntado y que no puedes ocupar con nada. Por este motivo, siempre me apunto a un vivo y punto. Habitualmente me apunto al que organizan Raziel y Landarion (aunque el año pasado fue organizado por Landa y Yazston, ya que Raziel estaba viviendo en otras tierras y justo vino a pasar unos días). Este año, sin embargo, estaba más tentada por el vivo de Origen que organizaban Yazston y Raziel. Llevo viendo una buena temporada a estos marrajos preparando la partida y tratando de no enterarme absolutamente de nada (ya tengo mérito...). Sabía que la partida pintaba realmente bien y, aunque apenas había dieciséis plazas que tenían que llenarse durante las jornadas (sin posibilidad alguna de reserva ni siquiera para novias), yo ya dije que no me quedaba fuera ni loca y no me faltaban razones. El resultado fue tan bueno o mejor de lo esperado. Un vivo muy original, con una trama muy bien pensada y muy bien desarrollado. Pasamos intriga, tensión y un susto bastante gordo, así que el resultado fue impresionante. Los másters nos comentaron que no había salido como esperaron, en parte por un problema logístico y en parte por un descuido que tuvieron. Por nuestra parte y, aunque nos hubiera gustado que saliera tal y como ellos esperaban, nunca hubiéramos pensado que había ningún fallo en toda la historia. Enhorabuena a los dos y gracias a PNJs y jugadores. Ya sabéis que tenéis una plaza más que cubierta para próximos vivos.
Aunque el vivo de Origen conllevaba un esfuerzo bastante estupendo en organización y atrezzo, el señor Raziel al parecer es un poco masoca y volvió a repetir su tradicional vivo con Landarion y Rob, ayudados por David Arrarás. El clásico vivo de sábado noche en Rúnicos, de Cthulhu, vino en versión Hell Boy para profanos y yo no pensaba apuntarme hasta que vi el puño de Hell Boy en feisbuc. Inmediatamente tuve que enviar un guachap a Raziel para preguntarle si había hueco.
Sin embargo, el vivo de Hell Boy resultó ser un auténtico coitus interruptus para nuestro grupo. El asunto empezó bien, estábamos iniciando las investigaciones, conociendo a los grupos y, cuando por fin parecía que íbamos a tomar cartas en el asunto, nos metimos en una batalla bastante desafortunada (por cuestiones que no vienen al caso) y fuimos pulidos todos salvo Yazston (don Policarpo, el cura), que se hizo el muerto (táctica a aprender, practicar y desarrollar). Pena, porque la verdad es que nos lo estábamos pasando bastante bien. El problema que tienen estos vivos es que corren peligro de convertirse en gymkanas según el grupo que te toque. En este caso, nuestro grupo estaba compuesto por Melkia y Xabi, mi hermano (con el que nunca había jugado, ya tiene bemoles), Yazston y yo, que decidimos conventir a nuestra secta religiosa de caóticos buenos en unos paletos de pueblo un tanto bizarros que sólo querían echar a los extranjeros para poder hacer lo de siempre... ir a misa de doce y luego a la taberna del Miguel, a echar unos vermús con la aceitunica y unos bailables. La verdad es que nos echamos unas risas.
Fue además mi primer contacto con armas de gomaespuma, del que me siento muy orgullosa, porque me cargué a dos tipos sin recibir más que un toque no válido, porque me dio en toda la cara, jajajaja (al final me mataron las balas). Lástima que uno de mis combatientes resultara ser alérgico a la gomaespuma y que no entendiera que cuando se cuenta 1,2,3,4 y 5 en voz alta viene a ser que te han quitado los cinco puntos de vida y no sólo cuatro, pero lo considero en cualquier caso una victoria moral y que ese tipo tenía que estar bien muerto... En cualquier caso y aunque tampoco parecían gente muy acostumbrada a la gomaespuma, creo que ya estoy preparada para el entrenamiento pre-Drachen, jajajaja, aún hay posibilidades de que tarden más de diez minutos en mandarme a la muerte, ejem.
Buenos vivos y buenas actividades. Los Rúnicos anteriores dejaron el listón muy alto y este año había muchas expectativas puestas que creo que fueron más que satisfechas. Las mentes creadoras de tan magno evento creo que dieron buenas sorpresas a los asistentes, ya desde el alistamiento para los primeros en llegar por la mañana (la cantidad de gente que llegó y se inscribió el jueves fue tan brutal que ya había miedo de si íbamos a tener que echar las paredes abajo para poder alojar a tanta gente... al final la cosa se equilibró con una menor afluencia los días restantes... en cualquier caso, ver que la gente quiere estar desde el primer día es todo un subidón), con un atrezzo más que impresionante, una buena oferta de actividades y de juegos e incluso buenas fiestas y apaños con los bares y restaurantes de los alrededores. He de decir, además, que creo que este año he visto a la gente más implicada que nunca, las mesas del polideportivo estaban a reventar (hubo gente que incluso lamentó problemas para encontrar mesa en momentos puntuales), todas las actividades saturadas y con listas de espera. Mucha gente atrezada para la ocasión y con muchas ganas de participar en todo lo que le pusieran por delante.
Por lo demás y ya a nivel personal... no pude jugar a todo lo que quise pero al menos creo que sí pude reservar un poquito de tiempo para estar con la gente que tenía ganas de ver (y este año creo que ha sido más que nunca). La comisión gharbanza, a cargo de Bardet, Paula, Niket y compañía me hizo mucha ilu... porque ni sabía que venía Nico ni contaba con ver a Bardito los cuatro días, así que fue una gozada, aunque no pudimos estar tanto tiempo juntos como me hubiera gustado (por Dios, ¡este año ni siquiera he estado en la seta! ¡es una infamia!). Mis primos vinieron una vez más (esos dos no se pierden una), acompañados por una pequeña representación navarra. Este año además se asomaron por primera vez mi hermano (que me hizo mil ilusión, después de tantos años de insistencia en que se venga) y una pequeña representación de su cuadrilla, a manos de Iñako, Xabi y Melkia. Se me hacía condenadamente raro verlos por aquí, maldita sea, pero fue muy guay. También Rake y Boca pudieron acercarse el viernes con Lunita para vernos el careto a todos (y que se los viéramos a ellos), echar unos juegos y comer por ahí, aunque dio la casualidad de que fue el mismo día del vivo de Origen y no pudimos estar con ellos tanto como nos habría gustado. Darko pudo asomarse más rato del esperado y, además de verlo por el vivo de Hell Boy, estuvimos tomando unos obuses y unos bocatas con él y luego están Elro y Ancizu, que lamentando vivir habitualmente tan lejos de donde se come buena carne, nos convencieron a Yazston y a mí para irnos de sidrería el viernes noche y poder trincarnos unos buenos chuletones (que nosotros acompañamos de buena sidra). Fue por ahí donde me dejé la cámara de fotos, sigh... debido a esto, la mayoría de las fotos de este post son ajenas y espero que sus dueños no tengan ningún problema en que las suba con total desfachatez, jajajaja. En cualquier caso, pérdida de cámara incluida, fue una gozada compartir bebida y viandas con ustedes, así como ponernos los dientes largos para el Drachen.
Seguro que me dejo a gente en el tintero, porque es mucha la que viene y la que hay ganas de ver: Sul, Ibrah, Rhi... mucha, mucha gente que mola todo y a la que por desgracia no se puede ver a menudo. En la juega Metal Diesel del jueves creo que departí con buena parte de todos ellos. Las restantes juergas me las tuve que saltar, en gran medida por la laringitis que pillé y que me dura hasta ahora... en parte también porque el viernes ya me había ofrecido para hacer "guardia" en la mesa y el sábado, aunque cayó más de un obús durante la partida de Hell Boy, la partida en cuestión terminó tarde y estábamos todos bastante cansados (y en mi caso, incomunicada en sitios con ruido, así que para quedarme fuera del bar... pues me quedé en el polideportivo).
Y ése es muy por encima el resumen de Rúnicos 2012. He insistido mucho en convencer al personal de que os acerquéis y ya veis que merece mucho la pena. A ver si los remolones os dejáis caer por aquí el año que viene. ¿Temática? Pues han salido elegidos los Nórdicos. Diré que, aunque es una estética chula y todos contamos con ver un Drakkar gigante ahí expuesto y confeccionado por Hartxi (el autor del Mech de este año o del Stargate de las Umbras, entre otros muchos), me parece una temática tan trillada ya y más aún en ámbitos heavies, que yo no la habría elegido ni loca. Ni siquiera la habría propuesto como opción, pero bueno... en estas cosas se pliega a lo que decide la gente y habrá que cogerlo con ganas. La parte buena es que ya tenemos ropa reutilizable y si hago alguna cosa para la ocasión, será también reutilizable en otros eventos.
Haciendo el pata en los gimnasios-dormitorios. Ahora no podemos llevar esas vestimentas ni poner pose ni gesto de pin-up. El verde militar ha sido abolido hasta nuevo aviso y considerado de muy mal gusto, pero durante cuatro días, todo esto fue la moda imperante así que había que dejarlo hecho. Por lo demás... vale, sí, constaté que había perdido los zapatos negros de tacón antes de ir para allá... pero bueno, me apañé con esos, jajaja.
Dicho esto... recomiendo un Big Mama a todos los que se quedaron con las ganas de saborearlo. Un cóctel más ácido y fuerte que otros años, pero que sin embargo creo que gustó en general más que el del año pasado (aunque a mí la Ambrosía me gustó también mucho). Junto con esto, el gran temón de este año en Rúnicos... la intro de Hawaii 5.0 (aquí muy mejorada en cuanto a imágenes... las de la serie original dan yuyu, hoygan).
Este año no he jugado tanto como otros porque me ha tocado pringar un poquito más. Tampoco es que haya pringado mucho, pero estar unas cuantas veces en la mesa impide dedicar a los juegos tanto tiempo como se desea. Jugar, jugamos en la mesa a alguna que otra cosa, con mejor y peor suerte. Así, el Condottiere del viernes noche estuvo muy bien porque no nos dieron mucha guerra a esas horas, mientras que el Catan del sábado tarde fue un auténtico infierno. No me queda claro si ganó Héctor o sencillamente perdimos el resto de manera escandalosa. En cualquier caso, como cada año, he conocido algún juego nuevo y he jugado a alguno que no conocía. Así, no dejamos de lado a los grandes triunfadores del año pasado: la Rueda de Hamster ("Hamster Rolle") y "Bolas y Pinchos" (Bausack), juegos de ayer, hoy y siempre, como el Jungle Speed o el Catan y juegos que no conocía. Conocer juegos nuevos es una de las cosas que más me gustan en Rúnicos. Este año ha habido poca novedad para mí pero considerablemente interesante. Los miembros del grupo Hal nos enseñaron a Roac y a mí un juego curioso de piezas y palos de bambú cuyo nombre no recuerdo, cosa que me fastidia bastante porque tenía muy buena pinta y le dedicamos poco rato y encima jugamos mal y no nos quedó tiempo para restaurar nuestros errores. En cualquier caso, como los del grupo Hal son más que habituales, se lo preguntaré a la próxima (de no ser que alguien que lea esto se acuerde, claro).
Nuria y yo (secretaria de guerra yanki y secretaria de guerra soviética, respectivamente), tomándonos unos big mamas con Arrarás (oficial nazi) y Yazston (oficial soviético). No tengo clara la excusa que le podemos poner a esto... ehmm ¿negociaciones de paz o algo?
El otro juego que he podido catar y al que tenía bastantes ganas es el Condottiere. Con unas reglas muy sencillas y una presentación muy bonita, se trata de un juego de estrategia que tiene que mejorar cuanto más se conoce (y más atención se presta, por cierto... renunciar a una batalla que consideré que no me interesaba y que resultó librarse en mi propio territorio no fue muy inteligente por mi parte... todavía estoy en estado de shock después de enterarme de mi error, pero eran las cinco de la mañana, era joven, necesitaba el dinero... blablabla). Juego muy recomendable que volverá a caer en próximos eventos o incluso en la ludoteca doméstica.
Condottiere: bonito, sencillo y para toda la familia
Marrones aparte, una servidora intentó, además de jugar, participar en todas las actividades posibles... desde las juergas nocturnas hasta el fotocall, que el año pasado me dio mucha pereza por el horario (maldita sea, las doce del mediodía no son horas para sacarse fotos, jajajaja). Este año en cambio me apetecía bastante porque la estética de estos Rúnicos me encanta y porque me gustaron mucho las fotos del año pasado. Participé en el fotocall de cine negro pero no pude participar en el de Militaria, porque estaba tremendamente saturado y andábamos un poco pillados de tiempo para comer y volver a tiempo para encargarnos de actividades. Me dio rabia porque la verdad es que el trabajo de fotografía y retoque que se pegaron Valhalla y Caballo fue muy bueno y mereció mucho la pena, aparte de que nos habíamos atrezado para la ocasión, jajajaja. Quien quiera ver las sesiones completas de fotos, están ya subidas en el feisbúc de Rúnicos.
Un ejemplo de la calidad de las fotos que hicieron en el fotocall Caballo y Valhalla. Nos sacaron a todos mucho más guapos de lo que somos (que ya es decir, jajaja).
Tensión en el vivo de Origen. En una de las fases de sueño éramos nazis que dirigían una batalla contra Rusia cuando las cosas empezaron a salir mal... Una gozada de sesión de estrategia pura y dura, discusiones, prisas, redacción de órdenes, espera de noticias... todo un lujo. Otro año tenéis que proponer este juego como actividad al margen de vivos ni nada, sólo por el placer estratega, jajaja.
Aunque el vivo de Origen conllevaba un esfuerzo bastante estupendo en organización y atrezzo, el señor Raziel al parecer es un poco masoca y volvió a repetir su tradicional vivo con Landarion y Rob, ayudados por David Arrarás. El clásico vivo de sábado noche en Rúnicos, de Cthulhu, vino en versión Hell Boy para profanos y yo no pensaba apuntarme hasta que vi el puño de Hell Boy en feisbuc. Inmediatamente tuve que enviar un guachap a Raziel para preguntarle si había hueco.
Cuando me refiero al susto que nos llevamos en Origen me refiero a... habitación oscura, todo el mundo avanza a tientas, pisando cosas raras por el suelo y con miedo de tocar nada. De repente, Elro encuentra algo, lo comba, es luz química... cuando ooooh ¡¡¡tenemos a ese bicho en las narices!!!, creo que los alaridos debieron ser épicos. El bicho también se hizo para el vivo de Hell Boy, pero creo que no llegó a salir. Si fue así, yo ya estaba bien muerta.
Sin embargo, el vivo de Hell Boy resultó ser un auténtico coitus interruptus para nuestro grupo. El asunto empezó bien, estábamos iniciando las investigaciones, conociendo a los grupos y, cuando por fin parecía que íbamos a tomar cartas en el asunto, nos metimos en una batalla bastante desafortunada (por cuestiones que no vienen al caso) y fuimos pulidos todos salvo Yazston (don Policarpo, el cura), que se hizo el muerto (táctica a aprender, practicar y desarrollar). Pena, porque la verdad es que nos lo estábamos pasando bastante bien. El problema que tienen estos vivos es que corren peligro de convertirse en gymkanas según el grupo que te toque. En este caso, nuestro grupo estaba compuesto por Melkia y Xabi, mi hermano (con el que nunca había jugado, ya tiene bemoles), Yazston y yo, que decidimos conventir a nuestra secta religiosa de caóticos buenos en unos paletos de pueblo un tanto bizarros que sólo querían echar a los extranjeros para poder hacer lo de siempre... ir a misa de doce y luego a la taberna del Miguel, a echar unos vermús con la aceitunica y unos bailables. La verdad es que nos echamos unas risas.
Fue además mi primer contacto con armas de gomaespuma, del que me siento muy orgullosa, porque me cargué a dos tipos sin recibir más que un toque no válido, porque me dio en toda la cara, jajajaja (al final me mataron las balas). Lástima que uno de mis combatientes resultara ser alérgico a la gomaespuma y que no entendiera que cuando se cuenta 1,2,3,4 y 5 en voz alta viene a ser que te han quitado los cinco puntos de vida y no sólo cuatro, pero lo considero en cualquier caso una victoria moral y que ese tipo tenía que estar bien muerto... En cualquier caso y aunque tampoco parecían gente muy acostumbrada a la gomaespuma, creo que ya estoy preparada para el entrenamiento pre-Drachen, jajajaja, aún hay posibilidades de que tarden más de diez minutos en mandarme a la muerte, ejem.
Nuria y yo haciendo el pata con Savo, que iba impresionante. Nos sacamos unas cuantas fotos ahí con un grupete de gente que iba muy bien vestida: Pika, Ana, Arrarás... si alguien tiene fotos de entonces, por favor, que las suba a algún lado, maldita sea, que las nuestras están todas borrosas. No sé si es el aura de malignidad o qué.
Buenos vivos y buenas actividades. Los Rúnicos anteriores dejaron el listón muy alto y este año había muchas expectativas puestas que creo que fueron más que satisfechas. Las mentes creadoras de tan magno evento creo que dieron buenas sorpresas a los asistentes, ya desde el alistamiento para los primeros en llegar por la mañana (la cantidad de gente que llegó y se inscribió el jueves fue tan brutal que ya había miedo de si íbamos a tener que echar las paredes abajo para poder alojar a tanta gente... al final la cosa se equilibró con una menor afluencia los días restantes... en cualquier caso, ver que la gente quiere estar desde el primer día es todo un subidón), con un atrezzo más que impresionante, una buena oferta de actividades y de juegos e incluso buenas fiestas y apaños con los bares y restaurantes de los alrededores. He de decir, además, que creo que este año he visto a la gente más implicada que nunca, las mesas del polideportivo estaban a reventar (hubo gente que incluso lamentó problemas para encontrar mesa en momentos puntuales), todas las actividades saturadas y con listas de espera. Mucha gente atrezada para la ocasión y con muchas ganas de participar en todo lo que le pusieran por delante.
Un atrezzo fuera de serie. Como dice Savo... "esto tiene que ir cada año a mejor". Joer, pues el drakkar del año que viene tiene que ser a tamaño real y también tiene que volar o algo, jajaja.
Por lo demás y ya a nivel personal... no pude jugar a todo lo que quise pero al menos creo que sí pude reservar un poquito de tiempo para estar con la gente que tenía ganas de ver (y este año creo que ha sido más que nunca). La comisión gharbanza, a cargo de Bardet, Paula, Niket y compañía me hizo mucha ilu... porque ni sabía que venía Nico ni contaba con ver a Bardito los cuatro días, así que fue una gozada, aunque no pudimos estar tanto tiempo juntos como me hubiera gustado (por Dios, ¡este año ni siquiera he estado en la seta! ¡es una infamia!). Mis primos vinieron una vez más (esos dos no se pierden una), acompañados por una pequeña representación navarra. Este año además se asomaron por primera vez mi hermano (que me hizo mil ilusión, después de tantos años de insistencia en que se venga) y una pequeña representación de su cuadrilla, a manos de Iñako, Xabi y Melkia. Se me hacía condenadamente raro verlos por aquí, maldita sea, pero fue muy guay. También Rake y Boca pudieron acercarse el viernes con Lunita para vernos el careto a todos (y que se los viéramos a ellos), echar unos juegos y comer por ahí, aunque dio la casualidad de que fue el mismo día del vivo de Origen y no pudimos estar con ellos tanto como nos habría gustado. Darko pudo asomarse más rato del esperado y, además de verlo por el vivo de Hell Boy, estuvimos tomando unos obuses y unos bocatas con él y luego están Elro y Ancizu, que lamentando vivir habitualmente tan lejos de donde se come buena carne, nos convencieron a Yazston y a mí para irnos de sidrería el viernes noche y poder trincarnos unos buenos chuletones (que nosotros acompañamos de buena sidra). Fue por ahí donde me dejé la cámara de fotos, sigh... debido a esto, la mayoría de las fotos de este post son ajenas y espero que sus dueños no tengan ningún problema en que las suba con total desfachatez, jajajaja. En cualquier caso, pérdida de cámara incluida, fue una gozada compartir bebida y viandas con ustedes, así como ponernos los dientes largos para el Drachen.
El polideportivo a reventar el viernes sobre las ocho y pico de la tarde da una idea de la implicación de la gente en las jornadas.
Y ése es muy por encima el resumen de Rúnicos 2012. He insistido mucho en convencer al personal de que os acerquéis y ya veis que merece mucho la pena. A ver si los remolones os dejáis caer por aquí el año que viene. ¿Temática? Pues han salido elegidos los Nórdicos. Diré que, aunque es una estética chula y todos contamos con ver un Drakkar gigante ahí expuesto y confeccionado por Hartxi (el autor del Mech de este año o del Stargate de las Umbras, entre otros muchos), me parece una temática tan trillada ya y más aún en ámbitos heavies, que yo no la habría elegido ni loca. Ni siquiera la habría propuesto como opción, pero bueno... en estas cosas se pliega a lo que decide la gente y habrá que cogerlo con ganas. La parte buena es que ya tenemos ropa reutilizable y si hago alguna cosa para la ocasión, será también reutilizable en otros eventos.
Haciendo el pata en los gimnasios-dormitorios. Ahora no podemos llevar esas vestimentas ni poner pose ni gesto de pin-up. El verde militar ha sido abolido hasta nuevo aviso y considerado de muy mal gusto, pero durante cuatro días, todo esto fue la moda imperante así que había que dejarlo hecho. Por lo demás... vale, sí, constaté que había perdido los zapatos negros de tacón antes de ir para allá... pero bueno, me apañé con esos, jajaja.
Dicho esto... recomiendo un Big Mama a todos los que se quedaron con las ganas de saborearlo. Un cóctel más ácido y fuerte que otros años, pero que sin embargo creo que gustó en general más que el del año pasado (aunque a mí la Ambrosía me gustó también mucho). Junto con esto, el gran temón de este año en Rúnicos... la intro de Hawaii 5.0 (aquí muy mejorada en cuanto a imágenes... las de la serie original dan yuyu, hoygan).
Libellés :
Buenas compañías,
Frikismo,
Juegos de mesa,
Rol,
Videojuegos
mardi, mars 20, 2012
Veynte de março de MCCXXVI: ¿Y si te apuntas a Rúnicos?
Se acerca Semana Santa y, como todos los años, tenemos una cita ineludible con Rúnicos. Buena parte de la gente que pasáis por aquí habéis estado más de una vez y seguramente nos volvamos a ver este año. Otros habéis valorado venir pero por unas cosas o por otras, al final nunca os habéis animado y quizá alguno no sabe de qué estamos hablando. Un año más os animo a todos los que estáis en duda y no habéis venido nunca a que hagáis el petate y os acerquéis por estos lares, porque siempre merece la pena.
¿Qué son los Encuentros Rúnicos? Pues básicamente son unas jornadas lúdicas en las que entra todo tipo de elemento friki: hay montañas de juegos de mesa para elegir, juegos de rol en mesa (cada vez se estila menos, pero hay libros y hay gente jugando), juegos de rol en vivo, consolas, talleres de manualidades, etc. A esto se suma alguna que otra juerga organizada y buenos ratos de cócteles por ahí. Todos los años se elige una ambientación y la de este año ha sido la Segunda Guerra Mundial. Temón ¿eh?
A día de hoy y desde que desaparecieron las CLN, Rúnicos suponen el único evento de estas características que tenemos en el norte del país y quizá diría que en el país entero, porque por ahí abajo aún están activas las TDN, pero si no me equivoco no terminan de ser lo mismo. Las diferencias obviamente serán diversas pero una es importante: los Encuentros Rúnicos de Rentería ofrecen alojamiento gratuito para todo quien no tenga problema en dormir en el suelo de las dependencias del polideportivo donde se celebran. Añadiré que todos los años hasta la fecha yo he dormido ahí (incluso teniendo casa a dos paradas de topo o cinco minutos de coche) y pienso seguir haciéndolo. No es el Ritz, pero es cómodo dormir donde se juega y es parte del encanto de los Rúnicos.
¿Motivos para ir? Hagamos un repaso:
1. El principal: es una oportunidad excelente para conocer juegos nuevos, jugar a los que ya se conoce, coincidir con frikis que andan dispersos por el país o incluso conocer gente nueva con aficiones similares. El programa es amplio y ofrece desde explicaciones de juegos hasta juergas organizadas. Si te gustan los juegos de mesa, el rol, el rol en vivo, las consolas o lo de más allá es imposible que no saques disfrute máximo a estas jornadas. Posiblemente volverás a tu casa con la sensación de "tenía que haber probado aquel juego o me tenía que haber apuntado a ese vivo que pintaba tan bien".
2. Se celebran siempre en Semana Santa, aprovechando que todo hijo de vecino (sí, vale, menos los que no libran en festivos), tiene fiesta en su curro o sus estudios, así que el "no tengo tiempo" no es una excusa.
3. Tampoco lo es el "no tengo dinero". No se cobra nada a los asistentes, cada cual se deja lo que se quiere o se puede dejar. Si no estás animado porque este año te ha pegado fuerte la crisis, tranquilamente puedes dormir en el polideportivo y llevar comida del supermercado, así que sólo harás una inversión en el viaje. Por lo demás, buena parte de los bares y restaurantes de la zona ofrecen a los inscritos en Rúnicos descuentos en sus productos. Algunos ofrecen descuento de tanto por ciento, otros, como telepizza, hacen incluso una pizza especial por año a un precio interesante y el plato fuerte es para todos la coctelería Stick, que todos los años prepara un cóctel especial adecuado a la temática y descuentos en todos sus cócteles. Adelanto que posiblemente no hayas gastado nada en el alojamiento y poco en la comida, pero es muy posible que te veas en la obligación de dejarte los cuartos en el Stick, porque merece la pena.
Si, por el contrario, te horroriza dormir rodeado de frikis, siempre puedes encontrar todo tipo de alojamientos adecuados a lo que te interese tanto en Rentería como en los alrededores. Es un lugar bien comunicado y, aunque Rentería no es especialmente turístico, sí lo es Donosti que está a cinco minutos en coche (y buena comunicación en trenes de cercanías y autobuses).
4. Ni siquiera valen excusas como "es que no me apunté a tiempo" o "no tengo cuatro días libres en Semana Santa". La organización recomienda insistentemente que todo el mundo se preinscriba en la web antes de ir y es cierto que el polideportivo tiene una capacidad limitada, pero no sé de nadie que se haya quedado sin poder entrar por no tener espacio ahí dentro (lo que no quiere decir que no vaya a pasar nunca, ojo, que si eso se llena hasta el tope, ahí no puede entrar nadie más... si te puedes apuntar antes ¡hazlo!). Es grande, vamos. Si tenías otros planes para Semana Santa y se te han caído, si te has animado en el último momento o si simplemente te quieres acercar un día o dos para ver si te gusta... puedes apuntarte en recepción nada más llegar y no habrá ningún problema.
5. Posiblemente eres un vago de tres al cuarto y estás pensando "este año no iré, ya lo dejo para el próximo". Todos los años se oye eso de "el año que viene igual no hay Rúnicos" y parece que no se lo cree ni el que lo dice. Sin embargo, tengamos en cuenta dos cosas: la primera es que, aunque siempre habrá gente que se ha ido y gente que ha empezado más tarde, la mayoría de los organizadores de Rúnicos lo están haciendo desde que eran unos chavalillos y la mayoría vivían con sus padres, posiblemente ni trabajaban. A estas alturas ya gastan más años (¡os hacéis mayores!), tienen su curro, sus responsabilidades y sus cosas y nadie nos asegura que en un momento dado no vayan a decir "hasta aquí hemos llegado". Pena mucha, sí, pero esto es un trabajo ingente que hacen por amor al arte y que pueden dejar de hacer si dejan de ser gente suficiente para sacarlo adelante.
Por otra parte, pensad que, aunque no se cobra nada a los asistentes, un evento de estas características necesita bastante capital. Hace falta bastante dinero para comprar juegos, material, para la decoración... etc. No digamos ya para el alquiler de la ambulancia, que es obligatoria. Evidentemente este dinero sale alguna parte y esa parte es principalmente el ayuntamiento de Rentería. Hasta la fecha han ido valorando positivamente la labor que hace esta gente y han ido dejando capital para las jornadas, pero todos sabemos lo chunga que está la cosa últimamente y los recortes que se van a llevar a cabo en adelante, por lo que nadie nos asegura que el año que viene o el siguiente no nos van a cerrar el grifo. Si tienes ganas de venir, no lo aplaces.
6. Quizá no te guste la temática. Sería extraño, porque la Segunda Guerra Mundial, los años 30 y 40 y el diesel punk son una oferta más que atractiva, pero cada cual tiene sus gustos y ancha es Castilla (y soleada). Aunque la ambientación y buena parte de las actividades giren en torno a esta temática, nadie te va a impedir que disfrutes con lo que te interese. Los juegos de mesa son los de siempre (y siempre alguno nuevo), hay un vivo de Cómo conocí a vuestra Madre e incluso un torneo de Mario Kart. La temática no te impide hacer el friki como mejor te parezca y el programa es lo suficientemente amplio como para que no te tenga que molestar en absoluto.
7. ¿Y si no tienes un traje acorde con la ambientación? Tampoco vale como excusa, compañero. Desde luego, la ambientación se propone por algo y a todos nos gusta ver cómo todo hijo de vecino se ambienta para la ocasión, sin embargo, la mayoría de la gente no lleva disfraz o al menos no durante los cuatro días que duran las jornadas. Hay gente a la que no le gusta disfrazarse y otra que no ha podido hacer acopio. Algunos sólo lo hacen para el rol en vivo de turno (algunos tienen como requisito un determinado atrezzo, otros ni siquiera lo requieren). No importa, cada cuál va a lo suyo, a pasárselo bien y no pasa nada por haberse pillado o no un traje acorde. De todas formas, si tienes mucho trauma, el primer día hay un taller para hacer gorricos de campaña, así que te puedes solucionar el tuyo y hoygan, ya es otra cosa.
¿Alguna duda? Muchas, espero... pero todas se solucionan aquí: www.encuentrosrunicos.com
Recomendando Lily Marlene en voz de la Dietrich. Y un digestivo fuerte, que estamos en guerra, señores.
¿Qué son los Encuentros Rúnicos? Pues básicamente son unas jornadas lúdicas en las que entra todo tipo de elemento friki: hay montañas de juegos de mesa para elegir, juegos de rol en mesa (cada vez se estila menos, pero hay libros y hay gente jugando), juegos de rol en vivo, consolas, talleres de manualidades, etc. A esto se suma alguna que otra juerga organizada y buenos ratos de cócteles por ahí. Todos los años se elige una ambientación y la de este año ha sido la Segunda Guerra Mundial. Temón ¿eh?
El cartel de este año deja bien clarita la ambientación. Impresionante, por cierto.
A día de hoy y desde que desaparecieron las CLN, Rúnicos suponen el único evento de estas características que tenemos en el norte del país y quizá diría que en el país entero, porque por ahí abajo aún están activas las TDN, pero si no me equivoco no terminan de ser lo mismo. Las diferencias obviamente serán diversas pero una es importante: los Encuentros Rúnicos de Rentería ofrecen alojamiento gratuito para todo quien no tenga problema en dormir en el suelo de las dependencias del polideportivo donde se celebran. Añadiré que todos los años hasta la fecha yo he dormido ahí (incluso teniendo casa a dos paradas de topo o cinco minutos de coche) y pienso seguir haciéndolo. No es el Ritz, pero es cómodo dormir donde se juega y es parte del encanto de los Rúnicos.
¿Motivos para ir? Hagamos un repaso:
1. El principal: es una oportunidad excelente para conocer juegos nuevos, jugar a los que ya se conoce, coincidir con frikis que andan dispersos por el país o incluso conocer gente nueva con aficiones similares. El programa es amplio y ofrece desde explicaciones de juegos hasta juergas organizadas. Si te gustan los juegos de mesa, el rol, el rol en vivo, las consolas o lo de más allá es imposible que no saques disfrute máximo a estas jornadas. Posiblemente volverás a tu casa con la sensación de "tenía que haber probado aquel juego o me tenía que haber apuntado a ese vivo que pintaba tan bien".
2. Se celebran siempre en Semana Santa, aprovechando que todo hijo de vecino (sí, vale, menos los que no libran en festivos), tiene fiesta en su curro o sus estudios, así que el "no tengo tiempo" no es una excusa.
3. Tampoco lo es el "no tengo dinero". No se cobra nada a los asistentes, cada cual se deja lo que se quiere o se puede dejar. Si no estás animado porque este año te ha pegado fuerte la crisis, tranquilamente puedes dormir en el polideportivo y llevar comida del supermercado, así que sólo harás una inversión en el viaje. Por lo demás, buena parte de los bares y restaurantes de la zona ofrecen a los inscritos en Rúnicos descuentos en sus productos. Algunos ofrecen descuento de tanto por ciento, otros, como telepizza, hacen incluso una pizza especial por año a un precio interesante y el plato fuerte es para todos la coctelería Stick, que todos los años prepara un cóctel especial adecuado a la temática y descuentos en todos sus cócteles. Adelanto que posiblemente no hayas gastado nada en el alojamiento y poco en la comida, pero es muy posible que te veas en la obligación de dejarte los cuartos en el Stick, porque merece la pena.
No puedo con este cartel, me dio la risa en el curro cuando lo vi. Joerse, Eneko, te has convertido en la imagen de Rúnicos 2012, en el papel de un maldito yanki. Vaya chungo.
Si, por el contrario, te horroriza dormir rodeado de frikis, siempre puedes encontrar todo tipo de alojamientos adecuados a lo que te interese tanto en Rentería como en los alrededores. Es un lugar bien comunicado y, aunque Rentería no es especialmente turístico, sí lo es Donosti que está a cinco minutos en coche (y buena comunicación en trenes de cercanías y autobuses).
4. Ni siquiera valen excusas como "es que no me apunté a tiempo" o "no tengo cuatro días libres en Semana Santa". La organización recomienda insistentemente que todo el mundo se preinscriba en la web antes de ir y es cierto que el polideportivo tiene una capacidad limitada, pero no sé de nadie que se haya quedado sin poder entrar por no tener espacio ahí dentro (lo que no quiere decir que no vaya a pasar nunca, ojo, que si eso se llena hasta el tope, ahí no puede entrar nadie más... si te puedes apuntar antes ¡hazlo!). Es grande, vamos. Si tenías otros planes para Semana Santa y se te han caído, si te has animado en el último momento o si simplemente te quieres acercar un día o dos para ver si te gusta... puedes apuntarte en recepción nada más llegar y no habrá ningún problema.
5. Posiblemente eres un vago de tres al cuarto y estás pensando "este año no iré, ya lo dejo para el próximo". Todos los años se oye eso de "el año que viene igual no hay Rúnicos" y parece que no se lo cree ni el que lo dice. Sin embargo, tengamos en cuenta dos cosas: la primera es que, aunque siempre habrá gente que se ha ido y gente que ha empezado más tarde, la mayoría de los organizadores de Rúnicos lo están haciendo desde que eran unos chavalillos y la mayoría vivían con sus padres, posiblemente ni trabajaban. A estas alturas ya gastan más años (¡os hacéis mayores!), tienen su curro, sus responsabilidades y sus cosas y nadie nos asegura que en un momento dado no vayan a decir "hasta aquí hemos llegado". Pena mucha, sí, pero esto es un trabajo ingente que hacen por amor al arte y que pueden dejar de hacer si dejan de ser gente suficiente para sacarlo adelante.
Por otra parte, pensad que, aunque no se cobra nada a los asistentes, un evento de estas características necesita bastante capital. Hace falta bastante dinero para comprar juegos, material, para la decoración... etc. No digamos ya para el alquiler de la ambulancia, que es obligatoria. Evidentemente este dinero sale alguna parte y esa parte es principalmente el ayuntamiento de Rentería. Hasta la fecha han ido valorando positivamente la labor que hace esta gente y han ido dejando capital para las jornadas, pero todos sabemos lo chunga que está la cosa últimamente y los recortes que se van a llevar a cabo en adelante, por lo que nadie nos asegura que el año que viene o el siguiente no nos van a cerrar el grifo. Si tienes ganas de venir, no lo aplaces.
6. Quizá no te guste la temática. Sería extraño, porque la Segunda Guerra Mundial, los años 30 y 40 y el diesel punk son una oferta más que atractiva, pero cada cual tiene sus gustos y ancha es Castilla (y soleada). Aunque la ambientación y buena parte de las actividades giren en torno a esta temática, nadie te va a impedir que disfrutes con lo que te interese. Los juegos de mesa son los de siempre (y siempre alguno nuevo), hay un vivo de Cómo conocí a vuestra Madre e incluso un torneo de Mario Kart. La temática no te impide hacer el friki como mejor te parezca y el programa es lo suficientemente amplio como para que no te tenga que molestar en absoluto.
7. ¿Y si no tienes un traje acorde con la ambientación? Tampoco vale como excusa, compañero. Desde luego, la ambientación se propone por algo y a todos nos gusta ver cómo todo hijo de vecino se ambienta para la ocasión, sin embargo, la mayoría de la gente no lleva disfraz o al menos no durante los cuatro días que duran las jornadas. Hay gente a la que no le gusta disfrazarse y otra que no ha podido hacer acopio. Algunos sólo lo hacen para el rol en vivo de turno (algunos tienen como requisito un determinado atrezzo, otros ni siquiera lo requieren). No importa, cada cuál va a lo suyo, a pasárselo bien y no pasa nada por haberse pillado o no un traje acorde. De todas formas, si tienes mucho trauma, el primer día hay un taller para hacer gorricos de campaña, así que te puedes solucionar el tuyo y hoygan, ya es otra cosa.
¿Alguna duda? Muchas, espero... pero todas se solucionan aquí: www.encuentrosrunicos.com
Recomendando Lily Marlene en voz de la Dietrich. Y un digestivo fuerte, que estamos en guerra, señores.
Libellés :
Frikismo,
Juegos de mesa,
Rol,
Videojuegos
lundi, février 27, 2012
Vint i ocho de febbrero de MCCXXVI: "XIII Symposium de la Universidad de Miskatonic"
Como ya adelanté hace unas entradas, habíamos reservado este finde para ir al vivo de Cthulhu que organizaban Carlos (Lemur), Héctor (Joju) y esta gente de Barcelona. Ya he comentado en muchas ocasiones que me producen cierta suspicacia las partidas de Cthulhu porque he tenido unas cuantas experiencias desastrosas. Sin embargo, había oído hablar con bastante entusiasmo de las partidas de mesa que Carlos organizaba en Barcelona y, conociéndolo, sabía que eso tenía que ser tremendo. Además, Joju, Marc, Joan, Marta y toda esta gente hacen un equipo estupendo y teníamos muchas ganas de ver a toda esta gente. Abreviando... que no me apunté por ser un vivo de Cthulhu, sino porque sabía que necesariamente sería muy bueno.
La calidad del vivo se dejó ver tiempo antes de la partida. En todo momento tuvimos absoluta disponibilidad de los másters y recibimos información, reglamentos e incluso buena parte del contenido de las fichas de personaje con algo más de un mes de plazo, lo que se agradeció muchísimo a la hora de preparar vestuario y atrezzo y de ir haciéndonos a la idea de lo que íbamos a jugar.
Sobre la temática, consiguieron reunir toda clase de clichés que un jugador quiere ver cuando se apunta a un vivo de estas características: había sectas chungas, dioses varios, antiguos sanatorios, cementerios indios, espíritus, criaturas malignas... un poco de todo y todo entremezclado de manera impresionante. Los fanáticos de Cthulhu y de Lovecraft dijeron que se habían permitido más de una licencia, pero ya estábamos previamente avisados de que eso podía suceder con objeto de conseguir una buena trama y no creo que a nadie le pareciera mal que los perros de Tíndalos no nos mataran conforme aparecieron la noche del sábado.
Eneko y yo haciendo el subnormal con las cabezas de los Perros de Tíndalos. Eran tan impresionantes que tuvimos que sacarnos la foto aunque Carlos nos mirara con terror, jajaja. Los bichos no eran sólo cabezas, por cierto: tenían garras y cola. Los unos llevaban espinas en la espalda y el otro capa y unas hombreras enormes. Todavía no doy crédito a cómo podían molar tanto.
El vivo se desarrolló en dos partes: en primer lugar, la Universidad de Miskatonic celebraba un Symposium al que fuimos convocados una treintena de científicos expertos en toda suerte de temas paranormales: ovnis, fenómenos "naturales", fantasmas, religiones, criaturas extrañas... etc. La intención era conocernos y que cada uno preparara y presentara su ponencia para conseguir ganar el premio que se adjudicaba al mejor. A lo largo del viernes y el sábado fuimos estudiando las diferentes materias, compartiendo información, conociendo al resto de los científicos y viendo cómo la Universidad pintaba más chunga que si nos hubieran convocado en el cementerio de la mansión de Drácula con el personal a su servicio. Poco a poco íbamos viendo que se iban concentrando demasiados elementos alarmantes: presencia evidente de sectas en la universidad, criaturas dispuestas a terminar con nosotros (el limo verde y el mejillón, grandes protagonistas del Symposium), un dios malísimo y para colmo de males, una estrella roja que amenazaba con engullir la Tierra. Mientras tratábamos de salvar el mundo y nos indignábamos con la Universidad, las investigaciones prosiguieron hasta el momento de las ponencias.
El "Desbrumador", causante de que nos fuéramos todos a freír churros. Por cierto, una pasada el aparato y las gafas, cómo se lo curra la gente...
Sin embargo, la trama cambia drásticamente cuando uno de los participantes, que presentaba una máquina para viajar entre planos; el "Desbrumador", abre un portal equivocado que hace que nos quedemos atrapados, absolutamente colgados en un plano desconocido y perseguidos por unas criaturas muy chungas. El cambio de argumento me pareció absolutamente magistral. La interrupción de la partida del sábado fue una mezcla de "nooooo parar ahora nooooo!!!" y "¿cómo rayos vamos a continuar mañana? ¡si estamos condenados y nuestras tramas anteriores no tienen ningún sentido ahora!". Pero no, el domingo nos dedicamos todos a salvar el pellejo, solitariamente o en compañía, a investigar los portales que estaban abiertos por la casa y a huir de los perros de Tíndalos que afortunadamente no atacaban a nadie que se estuviera quieto. Sí, vale, debió de ser otra licencia, pero estaba ya avisado en las profecías de San Vaselino. Por cierto, que menudo yuyu más grande daban los perros. Hacían que ver el cielo rojo desde las ventanas de la sala principal fuera "sin más".
Hay dos apectos muy importantes a destacar en cómo llevaron a cabo toda esta ida de olla: en primer lugar, las tramas eran impresionantes. No había ningún personaje malo, todos tenían tramas muy elaboradas y todo lo que estaba en juego estaba relacionado de una u otra manera con lo demás (el esquema de todo esto tiene que ser de locos). Además, las habilidades de cada personaje no bastaban para poder realizar sus objetivos y sus investigaciones, así que todos los jugadores nos vimos obligados a interactuar unos con otros y al ayudarnos íbamos desvelando cómo lo que estaba buscando éste se parecía al objeto de la investigación de este otro, o estaba relacionado con algo que uno había leído en un libro o que el de más allá había oído hablar al del fondo.
Por otra parte, los másters trabajaron con un sistema de juego bastante diferente a lo que estamos acostumbrados a ver. Prácticamente todas las acciones importantes para la trama (investigar, utilizar un objeto para hacer algo, abrir cerraduras, solicitar un tomo de la biblioteca...) se resolvían por medio de tarjetas que los jugadores entregábamos a los másters. El número de tarjetas por jugador estaba delimitado y perder cordura (y sufrir un trastorno) ocasionaba también una pérdida de tarjetas de acción. Se recuperaban tarjetas en algunos momentos de la partida y también al interpretar bien los trastornos generados por la pérdida de cordura.
El sistema de cordura era también muy bueno... Cada uno teníamos nuestro sobre de puntos de cordura que teníamos que entregar a los másters cada vez que una acción nos perturbaba. Lo interesante es que en el sobre venían también sobres de trastornos (leve, grave e incapacitante) con más puntos dentro si se nos acababan los que estaban sueltos. Obviamente, al abrir los sobres de trastorno, el jugador sufría el daño en cuestión y los había finos. Por desgracia, no perdí cordura suficiente para abrir ninguno de mis sobres. Maldita sea, con las ganas que tenía yo de hacer el pata.
Yazston y yo posando un poco en la habitación antes de bajar a jugar
El sistema de juego era, en resumidas cuentas, muy sencillo y muy jugable. Todos los jugadores lo habíamos recibido en nuestros correos con bastante margen antes de la partida, en unos documentos de apenas cuatro páginas cada uno en el que todo estaba perfectamente detallado. Una gozada. Me gustó mucho desde el principio aunque, como explicaré luego, podía presentar ciertas complicaciones.
A esto se le suma la buena calidad de los jugadores que fueron. No diré que haya sido un vivo "para colegas" porque estaba abierto para todo quien pudiera apuntarse. Sin embargo, las plazas eran reducidas y los que teníamos claro que eso iba a merecer mucho la pena copamos buena parte en poquito tiempo. El resultado fue una muy buena calidad de jugadores. Mucha gente con muchas ganas de jugar y que no se anduvo con tonterías. Todo el mundo se metió en su papel, colaboró con el resto, desarrolló sus tramas y las de los demás y disfrutamos como enanos.
Asistentes a las ponencias. Unos con unos intereses y otros con intereses muy diferentes. A destacar el buen nivel de jugadores.
¿Fue todo perfecto? No, la ley de Murphy determina que siempre hay algo que se escapa y en esta ocasión, por desgracia, fue un tema logístico. Habían probado el sistema de tarjetas en una partida de testeo anterior y no había dado ningún problema, así que no esperaban tenerlo en ésta. Sin embargo, varios problemas encadenados (sistemas operativos diferentes, impresoras tocando la moral...) derivaron en retrasos a la hora de recoger las tarjetas y entregar la información que se solicitaba con ellas. Además, cuando el asunto funcionaba bien, se había acumulado tarea y no había posibilidad de imprimir todo lo que se solicitaba. Esto hizo que la partida se entorpeciera en algunos momentos e incluso que hubiera un par de horas el sábado por la tarde en la que prácticamente no se pudo avanzar a partir de tarjetas. La situación se solventó bastante bien porque las tramas eran tan buenas y la gente estaba tan metida en los papeles que el personal se dedicó a compartir tramas, tratar de sacar conclusiones a partir de lo que ya se sabía... etc. En cualquier caso, a partir de media tarde se fue solucionando el tema y tarjetas e información volvieron a circular con fluidez y no volvió a haber ninguna interrupción.
¿Qué se podía haber hecho para que no se atascara el tema de las tarjetas? Aunque el sistema en general gustó mucho, hay quien opina que fluiría mejor si las tarjetas sirvieran únicamente para la búsqueda de información y no para resolver todas las acciones. Yo creo que simplemente habría salido perfecto si no habieran tenido ningún problema informático. En cualquier caso, estoy segura de que se estudiarán las opciones y se buscarán alternativas para solventar estos problemas logísticos en la próxima partida.
Como digo, el balance general de la partida es muy bueno pese a estas cuestiones y creo que puedo decir que fue una de las mejores partidas de rol que he tenido la suerte de jugar. Muchas gracias a todos los organizadores por todo el trabajo que se tomaron, porque fue increíble (así de agotados estaban los pobres el último día). Másters y PNJs hicieron una labor realmente buena, tanto previamente como durante la partida, pese a los problemas que se les presentaron. Agradezco también a todos los jugadores por sus interpretaciones (y por majos, coñe) y por supuesto, a la delegación norteña. Una vez más, ha sido un placer jugar con ustedes, caballeros.
Delegación norteña. Me gusta más la foto de Savo en la que salimos haciendo el imbécil, pero aquí también estamos estupendos, qué leches.
Recomendando... dormir. Ni té, ni música, ni cuernos (cuernos muchísimo menos, ni portales, ni nada, por favor), dormir y descansar como está mandado.
Inscription à :
Articles (Atom)
















