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mercredi, avril 03, 2013

Tres de avril de MCCXVI: "Apagados, desconectados, fuera de cobertura"

Vacaciones, vacaciones. Para éste, para aquél e incluso para mí misma, que trabajar como tal, no trabajo, pero me las iba mereciendo igual. Lo cierto es que las Navidades, con todo el curro de lo de Carnaval, fueron poco disfrutadas y desde entonces no he tenido tiempo ni para respirar: ponerme mala, hacer trabajos para clase, mala otra vez, encargos, otra vez mala (joer, es que últimamente mi sistema inmunológico ha reventado del todo, qué asco, hoygan), y exámenes y de repente... nada. Bueno, nada no. Trabajos para clase, nuevamente, y un par de encargos que tengo para Hyboria. Pero da tiempo como para respirar, en serio, como para ver la luz del sol y socializar, y hacer un poco el vago, y dormir un poquito de más, que ya tocaba.

Dos semanas de vacaciones, para adelantar trabajos, para coser los encargos que tengo pendientes, para empezar a mirar qué cosemos para el Drachen, para publicar novedades en Atemporalia, para buscar curro, para esto, para aquello, ver gente y hasta para desconectar cuatro días en la Salamanca profunda. Porque Yazston tiene familia por ahí y solía pasarse por estas fechas hasta que empezó a tener la Semana Santa ocupada por los Rúnicos, así que, a falta de Rúnicos, le toca reencontrarse con sus tierras por estos tiempos y para allá que he ido yo también, a desaparecer unos días.

La idea era vegetar panza arriba, o eso creía yo cuando metí en la mochila unos apuntes de clase, un libro de patronaje y una novela. Justo, justo he podido ponerme dos minutos con los apuntes de clase. Y dos contados, porque cada vez que poníamos culo en asiento aparecía alguien proponiéndonos ir a tal o cual sitio. Y mira, descansar está bien, pero pasearse y socializar tampoco está nada mal cuando en los últimos tiempos no he hecho más que ir del cole a casa y de casa al cole. Así que ha habido de todo un poco: paseos por el monte (con zapatos), cena apañada estilo sidrería en pleno Vitigudino y hasta una escapadita a ver a Oswaldo y señora, tan majos como siempre.

Diré que me sorprendió mucho ver Salamanca verde y lluviosa. Hasta que fui con Rober hace un par de añitos de visita por esas tierras nunca había pisado yo tan allá, y es que Castilla y León la tengo muy desconocida (pocos vivos y pocas merith por ahí, témome), pero poco a poco lo vamos solucionando. Hasta la fecha sólo habíamos ido en verano y la verdad es que el cambio, yendo en estas fechas, es brutal.

Ha llovido tanto estos días que media Castilla está encharcada. Aquí, en un lugar aleatorio en la Sierra, entre Ávila y Madrid, a la salida del restaurante donde fuimos con Oswaldo y su señora. Pondría fotos del menú, pero qué quieren que les diga, estábamos demasiado ocupados dándole fin (seis postres para cuatro personas creo que dan idea de los hechos)

Eso sí, como todas las veces anteriores, me quedo con visitas pendientes en el tintero: visitar con más calma Salamanca capital, pasarnos por Portugal... y esta vez, además, me quedo con las ganas de visitar con calma Ávila. Como Oswaldo andaba de guardia, no nos pudimos alejar mucho de su clínica. Eso no nos impidió visitar la pedazo clínica que tiene montada el señor veterinario (¡yo llevaría ahí a mis mininos de no ser porque serían un porrón de horas de viaje!), además de ponernos finos de comer en un restaurante perdido en un hotel rural perdido monte arriba en mitad de la Sierra y dar un paseo por un jardín botánico y temático que tienen ahí en San Martín de Valdeiglesias. Disfrutando de la visita y del placer de la compañía de nuestros anfitriones.

 Un Eduardo Manostijeras se ha montado un jardincito en San Martín de Valdeiglesias en el que encontramos "esculturas" (recorturas, más bien) de este calibre.

 Ya desde el pueblo del Bicho nos acercamos a ver el Pozo de los Humos, una cascada que nos habían recomendado ver a menudo, pero como siempre íbamos en verano, ya nos decían que agua caía más bien poca. Esta vez, con todo lo que ha llovido, se pueden ustedes imaginar que estaba a tope y si no lo creen, vean las fotos.

Yazston, disfrutando del paisaje.

Claro que, como para no disfrutar...

Aprovechamos también para ver la presa de Aldeadávila. Coñe, cuando trabajaba en Patrimonio con Lameri me tocó ver unas cuantas presas y unas cuantas centrales hidroeléctricas, pero ninguna tan enorme como ésta. Un rato impresionante ya es, hoygan, y les recomiendo que se acerquen si caen por esas tierras.

El Duero repletito de agua, subiendo de camino a la presa.

 Impresionantes vistas de la presa de Aldeadávila. No apto para gentes vertigosas.

El resto... se pueden imaginar... mucho de comer y bastante de beber, porque esas visitas siempre acaban siendo gastronómicas perdidas. Días tranquilos aunque ajetreados. Unos días fuera siempre vienen bien para volver con las pilas cargadas y bueno, aún venía con una semana antes de volver a las clases, así que todavía estoy ahí intentando sacar partido a las vacaciones como está mandado. Ya ven, no es que haya mucha novedad, pero una pretende mantener el blog activo y eso.

Disfruten de un buen té verde con cítricos, que llega la primavera y lo uno llama a lo otro. Disfruten también de buena música, "The State", de Poisonblack, siempre es una buena opción. Nos leemos.

jeudi, août 02, 2012

Dos de agosto de MCCXVI: "DrachenFest 2012"

Después de muchos preparativos, echarle muchas ganas y envidiar mucho a toda esta panda de desarrapados que fueron el año pasado, por fin hemos ido (y hemos vuelto, sigh) de Alemania, de ese pedazo de evento que supone la DrachenFest. El año pasado fueron como Tercios españoles, con Elro como capitán. Este año (y los sucesivos) la intención era repetir la misma estética y plan de juego. La idea mola, pero a la vez es una forma de dar rendimiento a la inversión de tiempo y dinero que cada cual ha hecho en sus vestimentas y pertrechos.

Buena parte de la Primera Escuadra del Tercio, a órdenes del Cabo Llamazares. A la izquierda, el portaestandarte, el alférez Ancizu.

Tenemos la suerte de que el año pasado gustó mucho el juego que los españoles dieron en el Campamento Azul, campamento que tradicionalmente había sido poco o nada combatiente y que se consideraba uno de los campamentos facilones para atacar. Se quería dar un cambio a esta idea y esta panda apareció en un momento en que se buscaba gente organizada y que jugara limpiamente para las batallas. Dieron buen juego y no os podéis imaginar cómo lo valoraron los alemanes, que cuando se enteran de que uno es "de los Tercios del campamento azul" es casi recibido como héroe de guerra, por no hablar de que los Tercios ya cuentan con una escuadra de alemanes ¡y una milicia!, un grupete de chavalillos que decidieron participar como levas junto a los Tercios. Unos campeones, no os podéis imaginar.

Este año me alegra decir que hemos podido mantener la buena fama del pasado haciendo lo mismo: jugar limpiamente, respetar las normas y combatir de una manera organizada. A esto se añade el buen juego que hizo el campamento Azul (pese a que una de las primeras decisiones no nos hizo ninguna gracia y decidimos pasárnosla por el forro, nosotros y unos cuantos más... y resultó salirnos muy bien la jugada). Tuvimos suerte y buen juego en los combates, se hicieron pactos que nos dieron muy buen resultado (los tradicionales pactos con el Gris y con el Verde, pero también los Enanos y los Lansquenetes colaboraron con nosotros) y se tuvo éxito en los rituales mágicos y en varias cosas más de las que no nos enteramos gracias a nuestro nivel de alemán y a que pasan tantas cosas y hay tanta gente en los campamentos que es difícil enterarse de todo lo que sucede. Al final y, contra todo pronóstico, gracias a la suma de todas estas cosas, ganó el Campamento Azul. No íbamos al Drachen con intención de ganar ni nada parecido, pero sigue siendo un subidón haber contribuido a la primera victoria del campamento Azul. Y vaya si fue festejado...

Eneko y yo pertrechados como los hermanos Petrikorena, una panda de cazurros norteños y carlistas (al parecer veníamos de futuro, éramos Tercios de ciencia-ficción). Ains... perdí mi txapela blanca. Diré que la txapela me queda como cien patadas, pero tenía su coña que la escuadra vasca lleváramos txapela en lugar de sombrero.


 
Instrucción en el propio campamento. Aprendiendo a usar la pica como está mandado. Diré que la pica es un arma espectacular para alguien que, como yo, no tenga por costumbre coger personajes combatientes y encima sea tirando a torpe. Es fácil de manejar, da una buena distancia con respecto al enemigo y proporciona mucha jugabilidad. Lo dicho, aún no habiendo cogido una en mi vida, le saqué mucho partido y creo que di mucho más de lo que recibí, cosa que me sorprendió enormemente porque yo ya me veía pasándome el vivo en manos de los curanderos (que mi rato pasé, todo sea dicho, pero bastante menos del esperado).

De caminito a la ceremonia de clausura tras la victoria del campamento Azul. Limpitos, arreglados y bien vestidicos. Cansados por la batalla, pero con ganas de farrote. 
  
Quien no haya pisado un vivo en país extranjero no se hace a la idea de qué es el Drachen, de verdad. A nosotros nos parece una barbaridad que en un rol en vivo se junten 300 personas, no os podéis imaginar lo que suponen las 6000 aproximadas que andan por el Drachen (los rumores dicen que el año pasado fueron más de 6000 y este año menos, ni idea, no he visto datos oficiales por ningún lado y es imposible hacer cuentas). No os podéis imaginar lo que supone en cuanto a ambientación, porque al ser tanta gente y ser gestionado el evento por una empresa, el DrachenFest mueve mucho capital y eso se refleja en cientos de cosas: la ambientación de las murallas, el atrezzo, la existencia de puestos de comida, tabernas, etc... la ciudad estaba compuesta por un montón de tiendas impresionantemente ambientadas, con toda suerte de cosas, desde hidromiel a armas para rol en vivo, pasando por ropa, pieles e incluso pasamanerías, botones y demás para confeccionar ropa. Para flipar. Todo esto proporciona unas escenas imposibles de ver en ningún vivo que conozcamos: participar en una batalla con tantísima gente es impresionante

Herrería en el pueblo. Ríete de cualquier feria medieval en la que hayamos estado. La ambientación se cuida al detalle, tanto por parte de la organización como por buena parte de los jugadores que llevan pabellones. 
Tienda de hidromiel. El dependiente era un señor muy amable y muy empeñado en dar a probar todas sus variedades. Después de una pequeña cata, me hice con un hidromiel de cerezas que está de muerte. El año que viene creo que pillaré varias botellas más, jajaja.

Por otra parte, teníamos la idea de que el DrachenFest era básicamente una batalla, que los alemanes eran "muy burros" jugando, muy dados a hacer cargas y demás y que no tenían por costumbre interpretar mucho. El año pasado ya quedó claro que no podíamos estar más equivocados. Aunque nosotros vayamos de combatientes (en gran medida porque la barrera idiomática no facilita tirar por otros derroteros), hay toda suerte de tramas que no implican en absoluto participar en combates. Muchísimos de los participantes en el Drachen no son combatientes. Hay tramas para magos y además, se cuelgan quest de todo tipo en las tabernas y hay gente que simplemente va de camping... se monta un personaje, se pertrecha y se dedica a ver lo que hacen los otros, hacer guardia, pasarse por la taberna y darse una vuelta por las tiendas. De verdad que, incluso para eso, merece mucho la pena pasarse por ahí.

Gente que mola. De verdad que no os imagináis lo bien que se maquea el personal. Los orcos son lo más llamativo, pero podríamos tirarnos horas hablando de faunos, de topos artilleros, de gólems o de los lupinos que curaban heridas lamiéndolas. Impresionante.

Respecto a la interpretación... nada que ver con la idea inicial, todo lo contrario. Allí el personal se toma las cosas muchísimo más en serio que nosotros, quizá también porque, al haber tanta gente y tantas opciones de juego, cada cual se toma en serio su campo. Así, los rituales que hacen los magos están a años luz de los que nosotros hacemos por estos lares, los gremios de oficios enseñan especialidades a cada uno de sus miembros, pero lo que sí que resulta fascinante es ver cómo se lo toman en serio los curanderos, todo el paripé que organizan y lo bien que lo hacen. Y coñe, si el señor que te cura se limita a romper un papelito y decir "hala, ya estás curado" como pasa por aquí, pues te levantas y te vas. En el Drachen, la gente te lleva en volandas a la enfermería de campaña, los curanderos inspeccionan la supuesta herida, retiran la ropa que la cubre (polainas y botas incluidas si es en la pierna, por poner un ejemplo... o partes de corazas si es en otras zonas), limpian la herida, sacan "supuestas esquiras o puntas de lanza" con pinzas, "cosen" la herida (a veces haciendo una falsa herida con látex, otras veces simplemente haciendo el paripé y la cauterizan. Impresionante. Resultado: mientras el curandero hace su trabajo, el herido grita como si le fuera la vida en ello, le llama "hijo de puta", se acuerda de sus muertos y lo de más allá. Y una vez más vemos cómo, el hecho de que la gente que nos rodea se tome en serio sus personajes,  ayuda a que todos interpretemos mejor y disfrutemos más del juego.

El mago-jefe del campamento Azul, Pei Pei. También clasificable como "gente que mola mucho".

He hablado un par de veces acerca de la barrera idiomática pero he de decir que esa barrera no es tan grande en el sentido de que los alemanes están más que dispuestos a traducir todo al inglés en cuanto ven que no entendemos, pero es lo que hay... la mayoría de nosotros no hablamos un inglés muy elaborado y mucho me temo que la mayoría de los alemanes tampoco lo hacen, así que cada cual acaba hablando con quien mejor se puede entender y eso, a fin de cuentas, nos limita. Un par de las chicas que vinieron, Isa y María, se apañaban bastante bien en alemán y nos hicieron muy bien de intérpretes, así como alguno de los alemanes que estaban permanentemente con nosotros, sobre todo Jürgen (Jorge el Rubio), nos tradujeron toda clase de cosas con mucha paciencia, pero es lo que hay, no se tiene la misma libertad que tenemos en un vivo en castellano.

Ambientazo en la taberna: músicos profesionales, buena bebida y farrote continuo. Si me dicen que esta misma gente frecuentaba el Pony Pisador, me lo creo.

Agotados en la taberna. La iluminación era toda natural tanto en la taberna como en la ciudad, donde incluso fue avistado un farolero por la mañana...

Podría contar más y más cosas pero, como le ha pasado a la mayoría de la gente que hemos estado ahí, no tenemos nada claro qué fue cuándo y cómo, jajaja. Todos prescindimos de relojes y demás y nadie tenía nada claro qué hora era ni qué día. El nivel de desconexión del mundo exterior fue bastante serio. Sí que tengo que agradecer a todo el grupete que vinimos desde España el buen rollo en el campamento. Desde el Leinad que trajo jamón hasta el Ancizu bailando "esta no es mi vieja yegua gris" en la taberna. Somos gente que, en general, nos conocemos de hace muchos años, que hemos podido tener roces o diferentes posiciones en algún momento y que hemos ido con la intención principal de pasarlo bien y que el resto también lo pasen bien con nosotros. Gracias a los que nos animaron a ir el año pasado (a Elro y a Yazston, sobre todo, por lo que a mí respecta...), pero también a los que hemos hecho grupo este año. Los Tercios del Drachen 2012 hemos sido un gran grupete.

Grupete de los Tercios al completo, después de la batalla final. Triunfantes pero hechos unos trapos.

Podría hablar de muchas otras cuestiones, como reglamento, caracterización del personal o inmersión en el juego. Me gustaría, de hecho, hablar de todas estas cosas, pero la verdad es que no sé ni por dónde empezar, así que quizá vaya contando cositas poco a poco. De momento creo que las fotos se acercan bastante a transmitir lo que hemos vivido estos días, aunque lo cierto es que recomiendo a todo el mundo que se acerque a vivirlo en persona. Creo que al menos una vez en la vida puede ser una gran experiencia para cualquiera, independientemente de si ha jugado antes a rol o de su nivel de frikismo.

 Beban hidromiel, compañeros, miren qué cara de felicidad se queda. Ah, y cósanse las cosas antes de ir ahí, ajustar tirantes a bola es muy complicado y ocultar los imperdibles más aún.


Recomiendo una buena jarra de hidromiel (met) semidulce, de ese que ponían en la taberna del campamento Azul (que teóricamente no era del campamento pero, considerando que el Avatar estaba felizmente ahí instalado...) y de música lo que más cantamos en los días que estuvimos ahí, incluso inventándonos la letra, que fue "Aussatz" de Cultus Ferox, pero escúchenla cantada por Rochus der Barde, el bardo del Azul, un grande (la tipa que hace los coros sobra mil veces, pero no he encontrado una versión mejor)

dimanche, juillet 22, 2012

Domingo vint i dos de iulio de MCCXXVI: "¡Todo a punto para el Drachenfest (y lo que se tercie)!"

Después de varios meses de preparativos por fin en unas horas salimos para el Drachenfest. Para quien no sepa de qué hablamos, el tema es que vamos a plantarnos aquí para pasárnoslo como hicieron el año pasado y Yazston narraba a su vuelta por aquí. La diferencia es que el año pasado fueron veinte personas desde estas tierras y este año ya somos sesenta. Las últimas semanas han sido de locura: planificando todo lo que teníamos que llevar, cosiendo, comprando partes varias de atrezzo y útiles (como las polainas, la bota, txapelas...), y con la casa hecha un campamento de guerra. Mientras, Yazston ha metido horas intensivas en preparar unas armas que yo no había visto hasta hoy y la verdad es que son chulísimas. Pena no haber llevado la cámara o el móvil esta tarde, pero la verdad es que tiene una pintaza todo lo que tienen preparado en el local. Se ponen los pelos como escarpias de pensar que vamos a ser un buen montón los que venimos desde aquí, ataviados como tercios y armados con las picas y los arcabuces. No os quepa la menor duda de que habrá fotos en grandes cantidades.

Maleta casi a punto... ¡Nos vamos!

Por lo demás, os podéis imaginar que andamos ultimando todos los preparativos, como siempre a última hora, y héme aquí terminando de poner corchetes o cintas a varias prendas. Afortunadamente, de mejor o peor manera, he conseguido terminar todo lo que me había propuesto excepto una casaca que me hubiera gustado hacerle a Yazston. Lo gracioso es que al final la descarté, no por falta de tiempo, sino por falta de telas decentes en Donosti. La próxima vez haré más compras a telas.es, y que les zurzan a las tiendas de aquí, que son caras, sí, pero lo peor de todo ni siquiera es eso, sino que no tienen nada.

Taller de camisas en casa. "Se puede hacer este tipo de cuello, o éste que es más sencillo... y luego están las mangas que se pueden hacer de varios tipos y... joer, qué montón de camisas hemos organizado" 

Turno de camisas y pantalones. Sí, señores y señoras, tenemos la casa hecha un desastre.

Por mi parte, he constatado que quien mucho abarca, poco aprieta, porque de haber hecho menos cosas, no me cabe la menor duda de que hubiera conseguido mejores resultados. Sin embargo, para mí no tenía absolutamente nada que pudiera utilizar en esta ambientación y son cinco días, así que no me servía de mucho hacerme una camisa chulísima y una cuera ideal de la muerte... a ver qué me ponía el resto de los días. A esto se suma que me da rabia hacerme cosas para mí sola y, aunque Rober tenía una buen suministro de ropa entre la que reaprovechó el año pasado y lo que pude hacerle, he aprovechado para hacerle un par de pantalones y otra camisa. Para mí he conseguido terminar de mejor o peor manera tres camisas, un corset, una falda, una cuera y dos pantalones. Obviamente, si no hubiera estado en paro, supongo que me habría hecho las camisas, un pantalón y contenta.

 Corset y falda que me hice por puro interés investigativo en modalidad "foto tuenti": "porque todas tenemos derecho a tener nuestro momento Ana Bolena", o algo. Hoygan, que me saco fotos a mí misma porque me paso el día sola en casa mientras el Bicho anda hacieno armas ¿qué pasa? jajaja. Pensaba que no tendría mucha excusa para ponerme de largo cuando voy de soldado, pero mira, resulta que han hecho un baile de Máscaras y la que me hizo mi prima para el Makimura me va que ni hecha adrede con este traje. Mola.

Sin embargo, lo de "quien mucho abarca poco aprieta" no parece haber convencido a mi pobre máquina de coser, que se considera altamente abarcada y apretada y a día de hoy, digamos que ya no es la que fue. El viernes por la tarde-noche empezó a coser considerablemente despacio. Al menos ha cumplido con gloria y me ha permitido terminar todo lo que quería. A la vuelta, habrá que practicarle cuidados intensivos.

Y poco más, caballeros, una tiene que terminar la maleta, recoger un poquito la casa y partir hacia Alemania. Nos vemos a la vuelta.


 Recomendando un poco de música de la época, la "March pour la cérémonie des Turcs" de Lully, a cargo de Savall, como debe ser. De beber un colacao y hala, en marcha.

samedi, décembre 10, 2011

Dieç de diziembre de MCCXXV: "Incursión consumista a la France"

El otro día hicimos una minivisita a Bayona, con el mero afán consumista de asaltar el mercado de Navidad. Hacía tiempo que queríamos darnos un paseo por ahí para visitar alguna que otra tiendecilla y sobre todo para ver alguna de las tiendas militares que hay por esos lares y el mercado nos dio la excusa. Otra excusa fue aprovechar la fiesta de la Constitución, porque teníamos fiesta nosotros y obviamente los franceses no, pero desgraciadamente no fuimos pocos los españoles que tuvimos esa misma idea. En cualquier caso, supongo que todo estaba mucho más transitable que cualquier sábado. La visita al mercado navideño fue bastante decepcionante, la verdad. Tenían algunas tiendas con bisutería y platería monas (que quieren, estas tiendas me pierden, siempre encuentro cosas de interés), comida varia (ains, el vino especiado que al final no degustamos) y demás, pero nada que no se pueda encontrar en cualquier otro mercado y, si me apuran, tampoco me pareció especialmente grande. En Pamplona, en Zaragoza y en cualquier otra ciudad con mercado navideño ofrecen cosas similares sin tener que ir hasta allá. Rober y Nuria comentaron que otros años sí se ven más cosas, que a fin de cuentas los puestos se alquilan y claro, la cosa cambia mucho según quién los tenga. Con esto no quiero decir que la visita no mereciera la pena. Me gustó mucho el paseo por el centro de la ciudad. Las afueras, como es característico en Francia, tenían una pinta horrorosa pero fue todo pasar el río y... la ciudad es preciosa y os recomiendo mucho la visita. Eso sí, siempre que no seáis como Raziel y penséis que no mola visitar ciudades viejas, sucias y rotas. Yo soy de las que creemos que tienen mucho encanto. ¿Nos gustaría vivir ahí? Más bien no, la verdad, pero visitar Bayona es un lujo.

Juraría haber sacado muchas más fotos, pero resultó ser que no... me encantó Bayona, en cualquier caso. Habrá que dejar más constancia en la próxima visita.

Tampoco diré que fracasara el plan consumista, no os vayáis a pens
ar. Visitamos la tienda militar que tenían éstos fichada y bueno... diré que tampoco era para caerse de espaldas. Había mucha ropa, pero no especialmente fascinante. No había casacas de soviets ni uniformes de las SS, quiero decir, aunque sí había alguna cosa maja. Cantimploras, teléfonos de la II Guerra Mundial (por 100 euros, que tampoco es un atraco a mano armada)... etc. En cualquier caso, como no vimos nada que nos tirara de los pelos, no hicimos mucho más que darnos una vuelta... y comprarnos unos gorricos de esos planos. Empezamos sacando fotos desde todos los ángulos posibles con intención de sacar patrones y hacerlos... y luego nos dimos cuenta de que, por siete euros, era una tontería no comprarlos así que... en la primera visita me cogí yo uno y luego éstos se picaron y, cuando volvimos por la tarde, hubo gran entusiasmo en la compra de gorricos. Con esto no descarto hacer alguno que otro con vistas a Rúnicos. No tienen complicación alguna y quedan aparentes.

Estilo Rúnicos 2012 (se hagan o no, ya han marcado tendencia) gracias a los gorricos masmolan. En realidad estaba bebiendo patxaran pero doy el pego para soviet ¿no?

El otro objetivo consumista del día ya lo habíamos fraguado Nuria y yo antes de ir... y no era otro que visitar todas esas tiendas de delikatessen y productos varios que los franceses tienen y nosotros no. Nos tiramos una hora deliberando qué comprábamos en "La Belle-Iloise", una conservería con unos productos impresionantes (deliberando las chicas, ellos nos abandonaron para irse a la tienda militar... una vez que comprendieron que la cosa iba para largo). Al final terminamos por comprar una selección de patés de diversos productos... de atún blanco a la albahaca, de atún a la parmesana o de salmón al estragón... siete latitas que cogimos para repartir entre Nuria, Bea y yo. Después de hincarle el diente a la de sardinas al whisky he llegado a la conclusión de que teníamos que haber comprado más cositas, aprovechando el viaje y que, a fin de cuentas, tampoco son productos caros para lo que son. Evidentemente cuestan algo más que el paté de la piara o el atún calvo pero... no tiene color. A ver si en la próxima incursión probamos las sopas o las conservas para consumir con pan calentito...

Visitamos también una charcutería donde
vendían delikatessen varias a precios más elevados pero que, según nos dijo Nuria... eran completamente adecuados a lo que se vendía, así que hicimos caso y, como somos muy formales, las tres compramos alguna cosilla para probar. En mi caso me quedé con una lata de pato desmigado que tiene una pinta fina.

Terminamos con el centro de la ciudad investigando u
na tienda de té, como no podía ser menos. Se trata de la "Compagnie Anglaise des Thes". Las selecciones eran estupendas, el té de muy buena calidad y la dependienta encantadora. Ahí la tuvimos sacando latas para que oliéramos éste o aquél. El único fallo que les vi fue que no tenían una carta con lo que contenía cada mezcla, con lo cual había que preguntarle para decidir lo que queríamos. ¿Qué quieren que les diga? es que con el té soy muy friki y prefiero hacer una selección preliminar, jajajaja. De todas formas, me quedé con un verde con cítricos, "Corsica", y un Earl Grey con flores azules. Ambos muy ricos aunque creo que me habrían gustado más otras mezclas. Lo dicho, es lo que tiene consumir tanto té...

Lo dicho, no hice fotos suficientes, así que se las mango con todo mi morro a Savo, que hizo algunas bien chulas. Aquí, buena parte de la comitiva, en pleno paseo.

Finalmente, en las afueras, visitamos un supermercado de productos orientales que deja el súper chino de Zaragoza en tienda de barrio. Madre mía qué cantidad de producto había ahí dentro. Como no teníamos planificado comprar nada del estilo, cogimos un poco al buen tun tun productos varios, como mirin, ramen, sake o fideos. En mi próxima visita creo que iré con lista de la compra.

¡Botín! Tenía que sacarle una foto, soy así de friki. Faltan las latitas de "La Belle-Iloise", pero se quedaron en casa de Nuria pendientes de redistribución. Beaaa si me lees, tengo tus latas, jajajaa. De hecho, no tengo claro cuáles son mías y cuáles no, así que prudencialmente he probado la de whisky, que seguro que era para mí. Está buenísima.

Y bueno, esto es un poquito lo que hicimos por ahí... amen de comer unos crêpes estupendos a mediodía y dejar sin tocar el vino especiado. Pendiente quedó comprar chocolate aunque estuvimos mirando con ojos golositos un par de escaparates. Supongo que nos daba un poco de yuyu dejarnos más cuartos de la cuenta... a fin de cuentas queríamos probar de todo un poco, jajaja. Lo dicho, para la próxima vez ya iremos con lista de la compra y diversos productos ya catados. Por cierto, que la carta "excursión consumista a Bayona" hacía combo plus plus con la carta "llevarse a Nuria". Como la moza ha estado viviendo por esos lares, tiene más que calculadas las tiendas que hay que visitar, lo que resulta un lujazo para guiris inexpertos de nuestra categoría, ejem.

"Disfrutando" de un bourdeaux que resultó no ser tan rico como podía... jajaja. Amos, que nos pusieron el vino de la casa y no estaba muy allá, pero los crêpes y los postres estaban estupendos. Otra foto usurpada a Savo.

Por lo demás... la compañía, inmejorable. Ya hacía tiempo que teníamos pendiente Rober y yo ese viaje y luego lo apañamos con Nuria... pero al final fuimos una buena comitiva y terminó por ser una excursión estupenda, a ver cuán do apañamos más del estilo, gente, que mereció mucho la pena. Sospecho que la próxima vez se nos va a apuntar gente a saco, jajaja. Mención aparte fue la cuestión del tiempo. Cuando pusimos el pie en Bayona estaba cayendo toda el agua del mundo y no quiero ni hablar de cuando nos fuimos... pero en general el tiempo se portó bastante bien y nos pudimos pasear sin tener que sacar los remos. ¡Menos mal! Para una vez que nos animamos a montar algo fuera...

Ya que le he mangoneado con todo mi morro las fotos a Savo, subo ésta en la que sale todo guapetón. El gorrico militar combinado con blanco y negro da un bono al molonaje, aunque aquí además tiró de carisma ¿que no?

Recomendando... el Earl Grey con flores azules, por supuesto, y un poco de música... esta vez el "Quutamo" de Apocalyptica.

mardi, août 23, 2011

Vint i nuebe de agosto de MCCXV: "Turismo y patrimonio"

Hace unos días se debatía en el blog de Amandil un tema que me tiene particularmente interesada desde hace mucho tiempo: la incultura que existe en este país respecto al patrimonio propio. Esta incultura, que podría darnos bastante igual (que cada cual haga con su vida lo que quiera, esto y lo otro), repercute en aspectos como la preservación de este amplísimo patrimonio o el rendimiento económico que se pueda sacar de esto. Y es que este país, donde el turismo representa una baza fundamental en las arcas, lleva demasiado tiempo vendiendo al extranjero el mismo sol, la misma playa y las mismas tapitas y debería replantearse seriamente esta oferta en la que no cree tener competencia. Son unos cuantos los países que ofertan sol y playa al mismo nivel que España, salvo que disponen de instalaciones considerablemente más atractivas (el paraíso playero setentero que ofrece este país está más que desfasado a estas alturas) y que su oferta turística no termina ahí. Italia, Francia o Grecia ofrecen tanto sol y tanta playa como tenemos por aquí. Quizá no tengan tapas, pero no es que se coma precisamente mal ni precisamente caro. Ofrecen también buen nivel de juerga para el que quiera trasnochar. Curiosamente, cuando pensamos en Italia, Francia o Grecia no pensamos en sol, playa y juerga, sino que pensamos en la Capilla Sixtina, en la Acrópolis o en Nôtre Dame.

España quizá no dispone de una Acrópolis o de un Miguel Ángel, pero sí tiene el Monasterio de Silos, la Sagrada Familia, Roncesvalles o el castillo de Loarre. Esto, que en algunos sitios se conoce, se cuida y se intenta promocionar, en otros se tiene absurdamente dejado y abandonado. O sencillamente no se da a conocer, porque no interesa ni siquiera a los habitantes del lugar. Hace cosa de una semana estuvimos de visita por Carcassonne. Pasear por las murallas, visitar las estancias del castillo que son accesibles o dar un paseo por la iglesia resulta una gozada, además de que ofrece mucha informaci
ón al visitante sobre toda la historia de la ciudad, pero Carcassonne ofrece al visitante muchísimas tiendecitas, hoteles de toda clase, restaurantes... etc. El turista que visita Carcassonne disfruta de una ciudad muy bien reconstruida y documentada, pero al mismo tiempo recibe una buena acogida que no tiene, por ejemplo, la persona que quiere visitar Loarre.

Más que recomendable la visita de Carcassonne, aunque más de uno ya lo sabéis de primera mano. Las enormes murallas dobles, el atractivo que tiene todo lo relacionado con los cátaros, la visita al castillo donde pasaba sus días Raymond Roger de Trencavel o la ingesta de la famosa cassoulet (yo no tuve valor para hincarle el diente) atraen a centenares de turistas que disfrutan de una muy buena musealización y toda clase de servicios turísticos. Se me olvidó meter la tarjeta SD en la cámara de fotos una vez más. Tendré que robarle a Yazston las suyas...

Desgraciadamente, debemos echar la culpa de esto a una cuestión educacional. En Francia o en Italia, el estudio de la Historia está muy bien valora
do y la preservación del patrimonio se considera de importancia fundamental. Sin embargo, el nivel de desconocimiento en estas materias en nuestro país es más que lamentable y tristemente en algunas zonas es peor que en otras.

Loarre. Más pequeñito que Carcassonne, sí, pero con mucho material que ofrecer al visitante y sin que Violet le Duc haya metido mano. Desgraciadamente, aunque es visitable, está bastante dejado y muy mal presentado al público, con una de estas guías turísticas que saben menos del tema que cualquiera de los visitantes (ya es triste, con la de gente bien formada que hay en este país). Al menos así fue cuando yo lo visité hace ya un tiempecillo. Me alegraría saber que ha mejorado el tema.

Me sorprendió mucho, cuando cursaba el CAP, el escaso interés que tenían mis compañeros de clase en visitar cosas. Estamos hablando de gente que teóricamente está interesada en patrimonio y en historia, puesto que
éramos todos licenciados de Humanidades, Historia e Historia del Arte. Sin embargo, cuando el profesor preguntaba quién había estado en sitios como Daroca, Teruel o Huesca... ¡no había estado nadie! Levantábamos la mano cuatro y una de ellas era yo. Tremendo. Estamos hablando de Aragón, donde el patrimonio histórico no es precisamente reducido. Disponen de castillos, iglesias, monasterios, patrimonio romano o casas palaciegas hasta hartarse, pero ni los conocen, ni los preservan, ni los musealizan correctamente, ni los explotan debidamente. Y hablo de Aragón porque ahí he vivido y he visto el percal de primera mano. No me cabe la menor duda de que en muchos sitios se cuecen las mismas habas.

No queda sino culpar de esto a los programas educativos. Si no se enseña a la gente a a
preciar, valorar y proteger lo propio desde la infancia, se harán mayores y no verán ningún interés en mantener tal castillo o tal iglesia cuando se puede invertir en capital en cosas que "dan más dinero que cuatro piedras viejas". Diré que en Navarra en general se cuida mucho más ese aspecto educativo (o se cuidaba, al menos, cuando yo era una cría... vaya usted a saber qué pasa ahora) y desde pequeños nos llevaban a conocer Estella o Roncesvalles, o nos hacían recorridos por Pamplona para que aprendiéramos por qué se construyó la iglesia de San Cernin o qué tiene de importante el claustro de la catedral. En este sentido, y durante mucho tiempo, creo que podemos presumir de una buena gestión de ese patrimonio, que ha combinado buenas reconstrucciones con buena exposición al visitante, además de que se ha explotado mucho a la hora de ofrecerlo al turista. Desgraciadamente, estos últimos tiempos, la desastrosa gestión de UPN ha hecho mucho daño al patrimonio, destrozando irremediablemente obras importantes como el palacio del condestable (edificio que fue del siglo XVI y ahora es de antes de ayer) o levantando la plaza del castillo arruinando todos los restos arqueológicos que se conservaban gracias a una intervención chapucera. Eso sí, han tenido a bien hacer un museo de los Sanfermines (¿¿¿???). Gracias, Yolanda Barcina, el pueblo te aprecia, no creas.

Política aparte, la musealización de lugares patrimoniales es un tema
que me interesa más que mucho. Visitar un lugar histórico no tiene que ser un mero "qué bonito es todo, como me ha gustado, qué ventanas más bonitas tenía esa casa", sino que debe ser una oportunidad para aprender, para saber cómo se vivía en esa época, para qué se construyó tal o cual edificio y qué uso ha tenido a lo largo de los siglos. En este sentido me quedé gratamente sorprendida por todo lo que pudimos conocer recientemente en una escapadilla a Salamanca. Visitamos la casa de las Conchas, paseamos, estuvimos en un museo sobre Guerra Civil y Masonería que, aunque pequeñito, estaba muy bien documentado y ofrecía muchísima información, tanto en folletos como en un pequeño vídeo que se ponía cada poco tiempo. Pero donde más tiempo invertimos, por razones más que evidentes, (no había cosas ni nada para ver ahí dentro) fue en las dos catedrales. Impresionante y monumental la nueva, pero me pareció que tenía mayor encanto la vieja. Conserva con muy buena calidad una importante cantidad de pinturas originales, dispone de un retablo impresionante y a nivel personal he de decir que me encantaron los múltiples sepulcros que se conservan, tanto los monumentales como los que son simples losas en el suelo (losas que no se localizan ya en demasiados templos...).

Uno de los muros que conserva en estado bastante encomiable su pintura gótica.

Sepulcro ornamentado y pintado. Una auténtica preciosidad.

Pero si algo me pareció particularmente bien expuesto fue el recorrido que tienen organizado por las torres de la catedral vieja. Aparte de que es impresionante poder disfrutar de las vistas que se encuentra uno tanto en exteriores como en el interior de la catedral, en las salitas tienen montada una exposición con toda clase de objetos, esculturas, libros, instrumentos musicales, etc. que buscan mostrar al visitante toda la vida que giraba en torno a la catedral. De qué manera ésta no era un edificio muy bonito en el que se gastó mucho dinero y al que se podía asistir a los oficios religiosos si uno quería, sino un centro importante de la vida en Salamanca.

Planos explicativos de los momentos constructivos de la catedral, dentro de una de las salas musealizadas.

Como os podéis imaginar (quienes no lo conozcáis ya), los folletos, carteles e incluso el audio ofrecen una cantidad ingente de información sin por ello entorpecer la visita. En resumidas cuentas, una gozada. A ver si aprenden de esto en muchos otros lugares... que ya nos vale.

Subir hasta aquí merece mucho la pena. Las salitas musealizadas en el interior de las torres, las privilegiadas vistas al interior del templo y estas vistas de exteriores creo que son motivos más que suficientes.

Dicho esto, recomiendo un poco de Blind Guardian, que últimamente estamos en plan remember o algo... "Nightfall". Y de acompañamiento, un batido natural de fresa, rico, rico.

lundi, janvier 24, 2011

Vint i quatro de jannuario de MCCXXV: "Crónica larga de un fin de semana más largo aún"

Después de todo un año oyendo hablar grandiosidades al respecto... ya he sobrevivido a mi primer día de San Sebastián por estas tierras. Y he de decir que mola, aunque dentro de lo que cabe hicimos una juerga bastante moderada. La conclusión generada al respecto de todo el evento es la siguiente: los robasetas están como cabras. Además de que están entrenados desde su más tierna infancia para invadir Polonia. Echaos a temblar si les da por invadir Polonia o por invadir, en general, porque están organizadísimos (de hecho, "todo está organizado" fue la frase del finde).

Como pasa si
empre en estas cosas, el que lo ha vivido desde niño echa la lagrimita y se emociona, como hago yo el seis de julio en Pamplona... pero, aunque no nos emocionemos como hacen los giputxis, he de decir que me lo pasé muy bien, que la verdad es que es muy chulo, pero mucho, ver cómo sacuden el tambor y cómo lo tienen montado. Es una gozada ver cómo van vestidos y cómo la gente se planta ahí con su tambor con intenciones de montar ruido aunque no estén en ninguna compañía. Eso sí, como siempre hay que dejar alguna queja... la mía es que estos giputxis no me dieron el pack tamborrada ni me enseñaron las coreografías ni las canciones antes del fiestón (aunque Marta me echó una mano dejándome tocar su tambor con una clase improvisada sobre la marcha, jaja). Claro, luego pasa lo que pasa, que está una haciendo el pata y los del fondo de la plaza saben que es "la de fuera" por saltar cuando no tocaba. Mal, muy mal. Para el año que viene exijo entrenamiento previo y mi pack tamborrada con un tambor para aporrear. Y miedo me da seguir quejándome porque a Yazston ya se le iluminó la idea de llevarme el año que viene vestida de cantinera, para educarme al respecto desde el principio (parece que las niñas pequeñas van vestidas de cantinera, antes de que les dejen tocar tambores ni cosas del estilo), para que haga el tonto saludando con la mano. Así que no insistiré mucho más... Pero quiero mi pack.

Foto de grupillo que nos sacó Fiondil... que se vino de visita relámpago y se volvió a Bilbao después de la tamborrada... ¡y eso que le ofrecimos asilo político en el pumpuño!

Por otra parte, el viernes tenía puente en el curro y, ya que me habían amenazado mis antiguos jefes del Samsara con retirarme la palabra si no me presentaba en no recuerdo qué plazo... pues me fui con Yazston a Barc
elona el viernes por la tarde haciendo una obligada paradita en Zaragoza en la que pudimos tomar un cafecito con Maya y Clara en primer lugar y con Lameri, Tuor y compañía en segundo... una gozada poder veros y una pena no poder ver a toda la gente que echo de menos de por ahí. La próxima vez a ver si hago finde en Zaragoza y así puedo veros a los que llevo sin veros desde antes de irme a Barcelona... al abuelito, a Danny y Myrian y a Paula y Alberto, sobre todo, que sus echo de menos mil o más. De sobra sabéis que tenéis casa en Donosti para cuando saquéis un finde libre.

En Barcelona pretendía pegar un toque a Eöl, que no lo veo desde que estuvo Bardo de visita en verano, pero me pasó lo habitual... me levanté a las mil y medio en coma, así que, tras jugar un rato al Heroes y marujear con Ortzi, quedamos para comer con Rober en un wok que resulto no ser nada del otro jueves... y por la tarde ya habíamos quedado con Gato y con la Gata, con los que nos echamos unos cafecillos y unas risas. Luego resultó que Bardo también ha debido de andar por Barcelona, pero como ha sido tan discreto con su escapada como nosotros... pues nos enteramos cuando nos estábamos poniendo de camino a Donosti. Ainsfl... mira que podíamos haber ido juntos y haberte devuelto la camiseta que aún tengo tuya, Bardet.

La noche del sábado teníamos el plato fuerte del finde, que fue la cena en el Samsara. Convocamos a gentuza como Marc y Héctor, que vinieron bien acompañados y con Ortzi, que no podía faltar, como habitual del garito. Inte
ntamos convocar también a Chuzo y, cuando dio señales de vida, se plantó por ahí... no para cenar, pero sí para echar unas copas. La cena fue tan genial como siempre... nos pusimos hasta arriba de zampar los platos habituales (no pueden faltar el tartar de atún, las neulas o las bravas de boniato) y también dimos buena cuenta de las novedades de la carta: las croquetas de boletus que ya había catado antes de irme, un timbal de bacalao buenísimo y también se pidió un cordero que debía de estar de miedo, porque no duró nada en la mesa. Todo esto lo regamos con el habitual Martín Códax (somos gente de costumbres) y luego nos zampamos los postres de siempre (cualquiera osa ir con estos y no pedir los buñuelos y el coulant de chocolate... aunque también cayeron un brownie y una tarta tatin). Una gozada. Para todo el que no haya estado nunca... está en la calle Terol y debe de ser una de las mejores opciones de cena que hay en Barcelona.

Una vez cenados, tuvimos que dar cuenta de la nueva carta de cócteles y cubatas, donde los fans del gin-tonic se pusieron locos con la ampliación de la carta de ginebras.

Ginebras y cócteles en el Samsara, después de cenar

A la buena mesa se suma el personal que trabaja por ahí. Una gozada poder saludar a Roser y a Pedro, que son amor los dos y cocinan como no se ha visto. Siguen tan guapos y tan majos como siempre. Además, coincidió que trabajaban los dos camareros más majos que andan por ahí, que son Christian y Natalia. Una gozada también poder marujear un rato con ellos y echarnos unas risas.

Foto de grupo en el Merlín

Salimos, como viene siendo habitual, cuando ya cerraban el sitio (aunque intentamos contribuir recogiendo algún banco, jajaja)... dado el estado en el que nos encontrábamos, unos cuantos continuamos la juerga por Marina, pena que ya estaba cerrado el Cefe y tuvimos que ir directamente a un antro llamado Merlín. Un desastre, pero bueno... tal y como íbamos, tampoco creáis que nos importó. Como podéis apreciar, estábamos bastante animados.

Rober y Marc poseídos por el espíritu del Metal. Es muy posible que estuvieran poniendo de música Shakira o Bisbal o a saber qué... pero se les ve convencidos

Y dicho esto, retírome, que ya tenéis parrafada para días. R
ecomiendo tomar un buen té rojo acompañado de buena música... en este caso de "Hallowed be thy name" de Maiden, que nos salió en el coche de vuelta... y moló.

vendredi, octobre 15, 2010

Quinze de octubre de MCCXXIIII: "Donosti-Pamplona"

Cuando vivía en Zaragoza viajaba mucho más. Es lo que hay... estaba mucho más cerca de cualquiera de mis destinos habituales y, por cierto, salía mucho más económico coger el bus. Ahora, viviendo en Barcelona, todo queda a tomar por saco y no termina de compensar coger las maletas y pagar un viaje nada barato para invertir buena parte del fin de semana en ir y venir y tan sólo estar día y pico de visita.

Vamos, que aunque alguna visita de esas relámpago sí que he hecho... en los últimos tiempos he hecho la de apañar horarios y demases para poder aprovechar. Este finde ha sido la segunda vez en no demasiado tiempo que he hecho una minivisita de cuatro días Donosti-Pamplona. Y mola. La otra vez la excusa la pusieron Savo y compañía, que hicieron un Engranajes en Pamplona con motivo de las jornadas de las Umbras. El plan era tentador y ahí nos plantamos, previa visita a Donosti, eso sí, que alguno ya estaba por ahí de vacaciones.

Eso que tienen ustedes ahí soy yo haciéndome una autofoto junto a un bicho del averno (representado por Bombur) que apareció en la partida. Eso sí, en ese momento estaba petrificado y había que aprovechar. A ver cuándo subo las fotos de Engranajes de una vez.

Esta vez la excusa era que el sábado era la boda de dos amig
os de Yazston, muy majos ellos. Unos robasetas que decidieron que era buena idea celebrar la boda en San Miguel de Aralar. Normal. Si es que no hacen cosas tan bonitas por Giputxilandia. Así que fuimos a la ceremonia (tuve que andar vigilando porque alguno se quería llevar al "angelico" para su tierra, poca vergüenza...) y luego se fueron a comer por ahí mientras nosotros teníamos otros compromisos por Donosti. Eso sí, por la noche hubo grandes festejos con motivo de la boda y vaya si festejamos bien. Reservaron un local muy chulo al ladito del mar, donde la bebida corrió de mala manera y una fue de modosita y acabó bailando por encima de los sofás. Por Diox, qué vergüenza. Y no, no pienso poner fotos de eso.

Esto... sí, nada más llegar. Típica foto de posado modelo Élite y con la idea "saquémonos fotos ahora que aún vamos serenos, luego saldremos horrorosos". Y así fue.

El día siguiente, como imaginaréis, fue un día condenadamente corto. Nos despertamos a eso de las cuatro y nos encontramos con un montón de mensajes apasionados de Bardito tales como "tú, puta servil, escoria, basura maloliente, vamos a Donosti esta tarde, si estáis ahí podemos quedar" jajaja. Claro, ante semejante proposición no pudimos menos que acudir, y como ya teníamos fraguado el plan de visitar las bravas de la Meji para ver si se mantienen tan ricas (y vaya si mantienen el nivel), aprovechamos y seguimos la noche de pintxos por Donosti aprovechando que tenemos buen guía (el cual no descansó hasta que escuchó el "oooooh" de Bardo cuando cató el txangurro). Queda aquí expuesto que el amigo Bardo tuvo a bien decir que "al menos que él supiera" en Pamplona no se puede salir de pintxos. Ha firmado su sentencia de muerte, caballero, espero que venga un finde a Pamplona para remediar semejante agravio.

Cenita en Donosti, dos menús a compartir entre cuatro, dado que para entonces ya habían caído unos cuantos pintxos. Y txakolis.

Llegado el lunes, como a Yazston le tocaba currar, una servidora cogió sus pertenencias y se fue a Pamplona, a hacer un poco de vida familiar, comer pintxos de los navarros, beber té y jugar al Heroes IV. Planazo. Eso sí, el robasetas se vino más tarde (apoyado por la presencia de Bardo, robasetas de nacimiento y espíritu, jaja), porque había un plan maligno fraguado para la noche: cenorrio en la peña, como en los viejos tiempos. Eso sí, Urko insistió en que fuera en la Aldapa y no en la Anaita, como solemos otras veces. La verdad es que no había estado nunca por ahí, pero no se puede decir que tenga nada que envidiar a la Anaita.

Ahí tenemos a los artífices del cenorrio. Con la dirección de Urko, era de esperar un gran resultado, jeje

La cena fue espectacular, como suele pasar cuando estos caballeros se meten en la cocina y nos pusimos como el kiko de zampar y darle a la sidra. Así nos fue. Y, como no podía ser menos, terminadas las ceremonias, terminamos la noche en el Atxiki, que, como dice mi hermanito "es un poco de todos, así que hay que ir".

Buena cena, cerveza y más sidra y txakoli ¿qué más se puede pedir? Bueno, claro, y la demostración de que la técnica vasca y la navarra de perforar corchos para escanciar bien la sidra es similar.

Como podéis ver, fin de semana de lux, en el que no ha faltado de nada. Además, tuve a bien "encargar lluvias y cielos nublados" y se me concedieron tal cual los había pedido (gracias, ¡así da gusto!). Pisar tierras giputxis y navarras siempre es una gozada y que a una le organicen planes tan estupendos es un lujazo como hay pocos. Así que nada, toca frotarse las manos porque en breves... hay traslado de guarida.

Horas después, tras asaltar la barra del Atxiki y en buena compañía. Ahí, el amigo Pablo, de Dreamwalker, que estaba muy ocupado cantando todo lo que pusieron. El resto, una panda de alcohólicos. No quieran ustedes saber cómo acabamos la noche en casita de Edurne y Diego que tuvieron a bien, no sólo acogernos, sino incluso darnos ramen por eso de restaurarnos un poco, jaja.

Poco más. Recomiendo un Pai mu tan como el que me puso mi hermanito el otro día (otro que tal cojea con lo del té) y algo de lo que se cantó el lunes-noche. El "Warriors of the World" de Manowar, mismamente, que es buena canción de batalla.