Voz destrozada, pies hechos polvo, cansancio generalizado. Es el parte que registra una servidora después de mi breve paso por los Sanfermines 2012. Un año más me he podido asomar por ahí pero no he podido alargar la fiesta tanto como me hubiera gustado. Este año no me puedo quejar de distancia, ni de incompatiblidad laboral, y reconozco que me había planteado bastante quedarme un par de días más. Sin embargo, con el Drachenfest encima y mucho curro por delante, después de una honda reflexión, no me ha quedado otra que asumir que era mejor volver a Donosti para seguir cosiendo. Además, todo sea dicho, hay que tener buen bolsillo para aguantar la fiesta todos los Sanfermines y me gustaría reservar algo para el Drachen y para alguna escapadilla en agosto. También es cierto que cuando se va para todos los días, se suele llevar otro plan... se come más en casa de los padres o en las de colegas, se compran bocatas y bebida en sitios civilizados... esa clase de cosas. Y es que se le queda a uno buena cara de póker cuando va a pagar dos katxis de cerveza y una cocacola y le dicen que "veinte cincuenta".
En cualquier caso un año más no me he querido dejar de disfrutar un par de días por ahí. Es un asco ir en fin de semana porque todo está mucho más saturado pero, por otra parte, supone una gozada aprovechar para ver a la gentuza que anda viviendo fuera y a la que es difícil dver durante el año. Son los días de "los exiliados", como dijo aquél. Además, este año ha tocado que el día seis y el siete han sido viernes y sábado, y son los mejores días. El mismo jueves a mediodía llegué a Pamplona y nos volvimos el domingo después de comer, tras un par de días de mucha tralla.
Y es que, como suele suceder, ha habido de todo.
Lo bueno ha sido lo de siempre: por encima de todo, disfrutar de la fiesta con las personas importantes. Siempre queda en el tintero quedar con éste o con éste otro, o se echa de menos a aquél que no ha podido venir, pero este año, en concreto, he tenido la suerte de disfrutar de la compañía de mucha gente que llevaba tiempo sin ver, así como compartir la fiesta con los que sí tengo la suerte de ver habitualmente (a alguno todos los días, jajaja). Muchos nos hemos juntado y nos lo hemos pasado realmente bien: de pintxos, de farra o de desayuno, cualquier opción ha sido buena.
Ha sido tremendo, además, como decía, poder participar en los actos de los días seis y siete, que siempre son los mejores. Desde el almuerzo sanferminero hasta la procesión del día siete, pasando por el txupinazo, las dantzas de la plaza de los Fueros o la farra a la salida de las peñas. A todo trapo aprovechando todo lo que se celebra de día (aunque también hubo farrote nocturno, claro), que es lo que más mola.
Sin embargo y, como digo, desafortunadamente no todo ha sido bueno, aunque dentro de lo que cabe, nos lo hemos tomado con humor y no hemos permitido que nos fastidie la fiesta. El día seis se pretendió, una vez más, recuperar una parte de la fiesta que por desgracia lleva muchos años sin poder llevarse a cabo como debe, que es el Riau Riau. Para los profanos, el Riau Riau viene a ser simplemente el acto de acompañar a la corporación desde el ayuntamiento hasta la iglesia de San Lorenzo, donde van a escuchar la misa de la víspera de San Fermín. Esta tontería tan tremenda pasó, de ser el acto solemne que debió de ser en su día, a la fiesta del milenio, puesto que se les acompaña cantando y bailando, en plena farra total, mientras desfila la banda de música de la Pamplonesa, la comparsa de Gigantes y lo de más allá. Una fiesta bonita en la que van desde el abuelo con el nieto hasta el que lleva empinando el codo desde el almuerzo de por la mañana (a menudo incluso iban juntos los unos con los otros), independientemente de edades, intereses o ideas políticas. Pero hete aquí que por lo visto eso molesta a mucha gente y hace ya varios años que se empezó a suspender por culpa de cuatro imbéciles que impedían la salida de la corporación del ayuntamiento, reventando todo el acto. Dadas las circunstancias, en un momento dado, directamente pasó a ser eliminado del programa. Triste, cuando posiblemente debió de ser uno de los actos más bonitos de las fiestas, pero así de incivilizado es el ser humano.
En los últimos tiempos ha habido varios intentos de recuperación del Riau Riau, primero a cargo de grupos de jubilados y después, además, con la participación de la banda de música en un acto que, se seguía llevando a cabo fuera de programa, por iniciativa popular y sin la participación de la corporación (que iban a la misa en coches y por otro camino). Pues bien, el actual alcalde de Pamplona, el "señor" Maya, dijo ya hace un tiempo que su intención era recuperar el acto. Tristemente, del dicho al hecho...
El seis de julio a las cinco y media de la tarde estaba congregada ahí una cantidad de gente similar a la del txupinazo, con la diferencia de que había un ambiente mucho menos "movidito", hasta el punto de que la gente se animó a ir con abueletes, críos y de todo. La gente estaba cantando como si no hubiera un mañana, había un ambiente impresionante. Cuando salió la banda de la Pamplonesa, la gente cantaba tan fuerte que ni se les oía, así que la banda intentaba seguir la canción cuando la gente la cantaba a su bola. Impresionante, de verdad. Aplausos a la Pamplonesa, muchísimos aplausos a los Gigantes cuando aparecieron... parecía que, a lo mejor, incluso podríamos disfrutar de un acto que hacía mucho que no existía. Pues no, señores, en un momento dado, una panda de imbéciles (porque no se les puede llamar de otra manera), que eran cuatro o cinco, porque no eran más, decidieron arremeter contra el cordón policial que rodeaba a la banda y liarla parda, tirando cosas, a puñetazos y lo de más allá. Y así es como bastan diez minutos para que se vaya todo a tomar vientos. La banda se metió adentro y veinte minutos después, se anunció por megafonía la suspensión del Riau Riau debido a los altercados.
Y ¿qué quieren que les diga? mi cabreo es, sobre todo, para los anormales que decidieron cargarse la fiesta porque les daba la gana, pero no dejaría fuera de castigo al Ayuntamiento de Pamplona. Una vez que la gentuza fue dispersada no hicieron mayor ademán de salir ni por ver qué pasaba. En tiempos se suspendió varias veces, sí, pero al menos intentaban salir tres o cuatro antes de confirmar que no se podría. Y yo creo que el otro día podía haber salido adelante. Por otra parte, han sido muchas las cartas en los periódicos de gente que no entiende cómo se pueden dispersar broncas mucho más gordas en partidos de fútbol y demases y en cambio cuatro imbéciles se pueden cargar una celebración acordonada por policías. Si queremos pensar bien, podemos hablar de falta de previsión. De fíjate, es que no se les había ocurrido que se podía armar bronca. Claro, se montaba con Chourraut, pero con el señor Maya no se iba a montar. Cabe esperar que, a día de hoy, en plena crisis (no en tiempos de bonanza como antaño), con la gente muy descontenta por la pésima gestión del Ayuntamiento de Pamplona, con UPN gobernando en minoría, resulta que a nadie se le iba a pasar por la cabeza liarla. No justifico a los que la liaron, Dios me libre, pero si los señores de protocolo y el señor Maya tienen dos dedos de frente, se les podía haber ocurrido desarrollar una estrategia que impidiera que se reventara la fiesta. Tristemente, esto nos lleva a pensar (pensando mal, sí) que en cierto modo no les parecía tan mal que se interrumpiera el Riau Riau, para poner de manifiesto que en Pamplona sigue habiendo mucho subnormal suelto y erigirse en salvadores del Reyno y todo eso. Por la noche ya se comentaba eso de "a saber si hay más de un policía infiltrado entre los que reventaron el Riau Riau. Yo he de decir que tristemente conozco de tercer oído a uno de los imbéciles que la liaron y no era precisamente policía, sino que ya arrastra varios juicios por kale borroka, además de ser un anormal reconocido en Pamplona. Pero nada de esto quita que poco empeño puso el Ayuntamiento en prevenir altercados y en intentar continuar con la celebración.
Sin embargo, y por encima de todas las cosas, mi cabreo va por esos subnormales que tardaron unos minutos en mandar a tomar vientos una celebración en la que estábamos participando todos, como antaño, independientemente de ideas políticas, edades o posición social, maldita sea. Dejando de un lado odios y tonterías por el mero hecho de pasarlo bien. Que es un día, malditos sean, un miserable día. Que tienen todo el año para manifestarse, dar alaridos o tirar tres tartas a la Porcina, como hicieron aquéllos que fueron tan aplaudidos (y que ahora parece ser que igual van a la cárcel por tan tremendísimo delito). Que una cosa es que aprovechen para gritar mierda contra el ayuntamiento aprovechando las circunstancias, pero de hacer gritos jocosos a entrar en acciones violentas hay un trecho.
Lo que más me revienta de esta gente es que monten ahí su discurso de libertad. De libertad para los presos, para los navarros, para los oprimidos y todas esas mierdas. Anormal, si no sabes respetar la voluntad de tus conciudadanos, si no sabes respetar que a lo mejor hay gente en el mundo que quiere disfrutar de la fiesta de la que, paradójicamente, es la tierra que tanto dices defender, si tienes que imponer tu opinión a costa de todos los demás (de tus amigos, de tu familia, que quizá estaban ahí metidos, con críos y de todo), plantéate cuál es tu concepto de libertad y no nos toques las narices con toda tu mierda.
Añadiré que no he vuelto a ver las fotos y no me fijé en el momento, pero me dijeron que uno de esos cretinos llevaba un blusón de la peña Alegría. Es MUY gore que ostentes el blusón de una de las peñas de esta ciudad a la hora de reventarnos la fiesta. Oí decir el sábado "ójala lo cojan entre todos los de la peña y le den una somanta de hostias". Y chico, no lo harán porque, a diferencia de ese sujeto, afortunadamente, la mayoría de la gente tiene mucho civismo, pero el muy cerdo casi lo pide a gritos.
Lo dicho... aunque el nivel de cabreo a eso de las seis era supremo, afortunadamente, no le dimos muchas vueltas y hoygan, disfrutamos como enanos el resto del tiempo que estuvimos por esas tierras.
En fin... recomendando una buena cerveza (no paguen 10 euros por ella, hagan el favor) y el vals de Astráin, a ver si hay suerte y algún año llegamos a bailarlo durante cuatro o cinco horas a lo largo de todo el recorrido del Riau Riau, como se hacía antes que, por lo visto, la gente era más civilizada o algo.
Affichage des articles dont le libellé est Pamplona. Afficher tous les articles
Affichage des articles dont le libellé est Pamplona. Afficher tous les articles
mardi, juillet 10, 2012
lundi, novembre 24, 2008
Veynte et quatro de nobiembre de mildoscientosvint y dos: Reyno de Pamplona
No tenía la menor gana de salir de viaje el viernes pasado por la tarde. Sobre todo porque después de toda las semana agobiada, me apetecía tumbarme en mi sofá, hacerme un té, ver una película... esas cosas. No tenía humor para hacer la maleta y salir a toda prisa para Pamplona. Sin embargo, mereció muchísimo la pena.
-"Esta es la Pamplona que me produce nostalgia" -decía Santi, mientras tomábamos un café en el Vienés. Y tanto que nostalgia. Podía hacer tranquilamente siete años que no nos veíamos y sin embargo fue una gozada estar ahí sentados los cuatro, completando anécdotas que, por separado, llevábamos años recordando fragmentariamente. Sólo faltaban Nico, Paula y Cecilia, para tener todas las piezas. Pero ya habrá otros momentos y otros escenarios.
No le faltaba razón a Santi. No fue sólo ese café de un par de horas y la larga conversación en el tren hacia Zaragoza. Supongo que a él, a Cecilia o a mí (entre tantos otros) se nos pasa por la cabeza pocas veces la posibilidad de volver a Pamplona. En cierto modo, muchas cosas serían infinitamente más sencillas. Sin embargo, en parte por interés profesional, en parte por el deseo de crearnos nuestra propia vida fuera del nido, hace años que decidimos voluntariamente coger nuestras cosas y marcharnos fuera. Al menos temporalmente, claro, a saber en dónde acabaremos. Aunque unos más, otros menos, ya no contamos con volver. O contamos pocas veces. Y de alguna manera, tengo la impresión de que aprovechamos poco el tiempo que vivimos ahí.
Este era un fin de semana de esos que realmente me dolió vivir alejada de lo que, de forma irreemplazable, sigue siendo mi hogar. Me siento "en casa" en Zaragoza, llegué a sentirlo en Madrid y en Siena, e incluso un poquito en París, pero no de una manera tan intensa como en Pamplona. Pamplona es, y siempre será, por alejada que viva de ella, mi lugar. El lugar donde siempre se puede regresar. De alguna manera lo siento, en algún momento, en todas mis estancias. Pero como dijo Santi el domingo... no es lo mismo ir en Sanfermines o en verano. La Pamplona "de verdad", la que viene a nuestras cabezas siempre que pensamos "en casa", es esa ciudad otoñal, donde las hojas de los árboles caen continuamente y no para de llover. Esa donde los lugares lógicos para quedar con los amigos (o donde salir a tomar un café mientras se lee un libro) son la tetería de la Mañueta, la cervecería Internacional o el café Vienés, situado en los Jardines de la Taconera. Donde para llegar, hay que atravesar los jardines, llenos de charcos con hojas secas.
Recomendando... un té moruno en el árabe de Carlos III (o en casa de uno, a falta del recomendado). Para escuchar, el capricho vasco de Sarasate, tocado por él mismo, para qué andarnos con tonterías.
-"Esta es la Pamplona que me produce nostalgia" -decía Santi, mientras tomábamos un café en el Vienés. Y tanto que nostalgia. Podía hacer tranquilamente siete años que no nos veíamos y sin embargo fue una gozada estar ahí sentados los cuatro, completando anécdotas que, por separado, llevábamos años recordando fragmentariamente. Sólo faltaban Nico, Paula y Cecilia, para tener todas las piezas. Pero ya habrá otros momentos y otros escenarios.
No le faltaba razón a Santi. No fue sólo ese café de un par de horas y la larga conversación en el tren hacia Zaragoza. Supongo que a él, a Cecilia o a mí (entre tantos otros) se nos pasa por la cabeza pocas veces la posibilidad de volver a Pamplona. En cierto modo, muchas cosas serían infinitamente más sencillas. Sin embargo, en parte por interés profesional, en parte por el deseo de crearnos nuestra propia vida fuera del nido, hace años que decidimos voluntariamente coger nuestras cosas y marcharnos fuera. Al menos temporalmente, claro, a saber en dónde acabaremos. Aunque unos más, otros menos, ya no contamos con volver. O contamos pocas veces. Y de alguna manera, tengo la impresión de que aprovechamos poco el tiempo que vivimos ahí.
Recomendando... un té moruno en el árabe de Carlos III (o en casa de uno, a falta del recomendado). Para escuchar, el capricho vasco de Sarasate, tocado por él mismo, para qué andarnos con tonterías.
Libellés :
Buenas compañías,
Egografía,
Pamplona
lundi, juillet 21, 2008
Veinte y uno de junii de MCCXXII: Que quiten el Sol, por favor
Pues sí, debería haber pensado que el día de hoy iba a ser apocalíptico cuando he puesto la tele esta mañana y no ponían "La mirada crítica". ¿Cómooooo? ¿No bastó con la despedida de ayer de Iker Jiménez? Jos, entiendo que esta gente quiera irse de vacaciones, pero ¿no pueden poner un suplente? ¡¡¡que una tiene sus rutinas!!!. Claro, luego he ido a coger el bus de las diez y resulta que ha tenido un problema y no ha aparecido... amos, que hemos tenido que esperar al de las diez y media. Menuda gracia. En esa media hora podía haber desayunado, coñe, que aviseeeen.
En fin, por lo demás no se ha destruido el multiverso ni nada parecido... de hecho me han llamado de la París para decirme que ya me ha llegado "Corazón tan blanco" (weee igual consigo leérmelo a tiempo y todo) y me estoy haciendo una merlucita con nata, que hacía días que no caía y me estaba apeteciendo.
¿Veis? por eso no escribo a menudo, porque tampoco hago nada más con mi vida, jajajaja. Podría hacer largas disertaciones sobre la muerte y tal, pero ya tengo un DEA que cada día que pasa abulta más y bastantes horas le dedico al día. Afortunadamente me ha entrado una diarrea verbal más que efectiva y cuando hace un mes el trabajo abultaba 80 páginas en neto (amosss sin las 200 de apéndice, todas las gráficas, fotos, bibliografía, separaciones entre capítulos y tal), y pensaba que no iba a poder subir de ahí... pues oye, que ahora son 130 y considerablemente mejor escritas. Pero aún queda tema y apenas un mes y medio, arfssss!!!. Lameriiiii ¿cómo lo hicisteeeeeee? jajaja
En cuanto al más bien escaso ocio... supongo que ya estáis todos informados de la cuestión "Metalway", brrrr. Para quien no esté al corriente, poco antes del concierto de Twisted Sister durante el Monsters cayó una señora tormenta que duró en torno a un cuarto de hora. El resultado fue desastroso: el escenario destrozado y el equipo inutilizable, así que ahí acabó el Monsters y pese a que tuvieron doce horas para arreglar los desperfectos antes de que empezaran los primeros conciertos del día siguiente (los más prescindibles, para la mayoría), "no se pudo hacer nada". Entiendo que la tormenta fuera impresionante pero llevaban una semana anunciando tormentas para ese día ¿qué clase de previsión tuvo la organización? ¿y qué clase de escenario de festival se destroza por una tormenta, por gorda que fuera? Y sobre todo ¿cómo pueden no arreglar los desperfectos y encontrar un equipo para sustituir el dañado en todas las horas que hubo desde la suspensión del monsters al inicio programado del Metalway en todo ese tiempo? La verdad es que la mala leche que hicimos el sábado fue monumental y no me quiero imaginar la que hizo la gente que vino de fuera. Menos mal que os rajasteis todos los que habíais amenazado con colonizar mi casa, majos, porque me habría sentido fatal por vosotros. Y eso que nos lo habríamos pasado guay, hubo gente que había pagado por acampar en la feria de muestras y no tuvo lugar donde dormir, pese a que pidieron que se abrieran los pabellones vacíos. En fin... un cero absoluto a la organización del Monsters. Después de las pérdidas que van a tener este año (eso sí, por lo menos nos devuelven el precio de la entrada, pero ¡sólo faltaría!), no creo que vuelvan a celebrar un festival de este tipo en Zaragoza durante una buena temporada, pero si el año que viene se hiciera, no me atrevería a recomendar a nadie que se anime a venir.
Y sobre conciertos... estuvo MUY bien el de Espíritu de Contradicción en Sanfermines. Y eso que no sé cómo se las apañó Jaione, porque llevaba dos días sin parar de trabajar y estuvo realmente bien en directo. Y bueno, el resto también estuvieron sobradamente a la altura. No los veía desde el año pasado y desde luego mereció mucho la pena. A ver si no vuelvo a tardar tanto en veros y es más... a ver si venís a Zaragoza, también.
No saqué fotos muy monas del concierto... pero en esta de la prueba de sonido están bien majos ¿que no? Sin maquear, pero tan majos.
No puedo decir lo mismo del concierto de Gates of Valhalla en Zuera, pero no por cómo lo hicieron ellos, sino por cómo lo oímos nosotros. Hubo serios problemas en sonorizarlos desde la mesa de sonido y el resultado fue bastante confuso. Vamos, que no sé si lo hicieron bien o mal (aunque seguro que estuvieron muy bien!), pero desde abajo los escuchamos muy embarullados... sigh... una penita, la verdad, porque no sólo llevábamos desde noviembre sin escuchar un concierto de Gates (salvo las cuatro canciones del mes pasado en Reset) sino que además en este presentaban dos canciones nuevas: una versión de "Infinite Dreams" de Maiden y ¡una canción propia!: "Kingdom", que pintó muy bien pero tuvo la mala suerte de ser la segunda que tocaron y las primeras fueron las que peor se escucharon, sigh. A ver si en el próximo la podemos apreciar como se merece.
Disfruten ustedes de un buen té rojo con vainilla. Y para escuchar... como el otro día puse una de los Valhallos, esta vez recomiendo una de los Contradictorios. En su myspace vienen tres (todas ellas grandes), así que escuchen ustedes la que les parezca. Yo recomiendo "Cuesta Arriba".
En fin, por lo demás no se ha destruido el multiverso ni nada parecido... de hecho me han llamado de la París para decirme que ya me ha llegado "Corazón tan blanco" (weee igual consigo leérmelo a tiempo y todo) y me estoy haciendo una merlucita con nata, que hacía días que no caía y me estaba apeteciendo.
¿Veis? por eso no escribo a menudo, porque tampoco hago nada más con mi vida, jajajaja. Podría hacer largas disertaciones sobre la muerte y tal, pero ya tengo un DEA que cada día que pasa abulta más y bastantes horas le dedico al día. Afortunadamente me ha entrado una diarrea verbal más que efectiva y cuando hace un mes el trabajo abultaba 80 páginas en neto (amosss sin las 200 de apéndice, todas las gráficas, fotos, bibliografía, separaciones entre capítulos y tal), y pensaba que no iba a poder subir de ahí... pues oye, que ahora son 130 y considerablemente mejor escritas. Pero aún queda tema y apenas un mes y medio, arfssss!!!. Lameriiiii ¿cómo lo hicisteeeeeee? jajaja
En cuanto al más bien escaso ocio... supongo que ya estáis todos informados de la cuestión "Metalway", brrrr. Para quien no esté al corriente, poco antes del concierto de Twisted Sister durante el Monsters cayó una señora tormenta que duró en torno a un cuarto de hora. El resultado fue desastroso: el escenario destrozado y el equipo inutilizable, así que ahí acabó el Monsters y pese a que tuvieron doce horas para arreglar los desperfectos antes de que empezaran los primeros conciertos del día siguiente (los más prescindibles, para la mayoría), "no se pudo hacer nada". Entiendo que la tormenta fuera impresionante pero llevaban una semana anunciando tormentas para ese día ¿qué clase de previsión tuvo la organización? ¿y qué clase de escenario de festival se destroza por una tormenta, por gorda que fuera? Y sobre todo ¿cómo pueden no arreglar los desperfectos y encontrar un equipo para sustituir el dañado en todas las horas que hubo desde la suspensión del monsters al inicio programado del Metalway en todo ese tiempo? La verdad es que la mala leche que hicimos el sábado fue monumental y no me quiero imaginar la que hizo la gente que vino de fuera. Menos mal que os rajasteis todos los que habíais amenazado con colonizar mi casa, majos, porque me habría sentido fatal por vosotros. Y eso que nos lo habríamos pasado guay, hubo gente que había pagado por acampar en la feria de muestras y no tuvo lugar donde dormir, pese a que pidieron que se abrieran los pabellones vacíos. En fin... un cero absoluto a la organización del Monsters. Después de las pérdidas que van a tener este año (eso sí, por lo menos nos devuelven el precio de la entrada, pero ¡sólo faltaría!), no creo que vuelvan a celebrar un festival de este tipo en Zaragoza durante una buena temporada, pero si el año que viene se hiciera, no me atrevería a recomendar a nadie que se anime a venir.
Pero bueno, hemos tenido más cositas este mes y los Sanfermines se han llevado la palma. ¡Por fin cinco días de no trabajar nada! Fui un par de días antes y pude aprovechar para... ehm... salir, jajajaja (-"oye, que dice Jaione que la llamemos si salimos" -"¿¿¿Hoy???" -"Ehmm sí" -"Bueno"...), pero además pude quedar con Ariencita, hacer alguna compra, ver a mis tíos y otras muchas cosas porque el domingooooo estábamos en directo, jajaja. De la misma forma que hice el año pasado, intenté aprovechar para hacer un poco de todo: juerga, mucha, claro, pero también estuve en el chupinazo (aunque lejos, que a mí me da pánico meterme ahí dentro), en la procesión, en las danzas de la plaza de los fueros (y sí, bailé la era, hubo bebos, jaja), de pintxos y txarangas con mis padres y mi hermano... y aproveché también para quedar con Álvaro ¡que hacía año y medio que no nos veíamos y ahora no paramos! jaja. Hubo algún episodio memorable en las fiestas, pero no sé si es plan de contarlo por aquí o ya no me miraréis igual, jajajajaa. Eso sí, sobreviví por aquello que contaba mi hermano por teléfono a nosequién el martes por la mañana cuando me estaba despertando... "Pues sí, yo creo que el capotico de San Fermín te protege... en el encierro no sé, porque ahí no puedo opinar, pero no es normal beber de la manera que bebimos ayer y oye, que hoy estoy como una rosa... y claro, dentro de tres horas voy a estar con el jarro en la mano otra vez" jajaja. Pos eso... intensos y sin desaprovechar un sólo momento.
Por algo ponía en esta foto que ahora sí que Mikel es el más grande
Por algo ponía en esta foto que ahora sí que Mikel es el más grande
Y sobre conciertos... estuvo MUY bien el de Espíritu de Contradicción en Sanfermines. Y eso que no sé cómo se las apañó Jaione, porque llevaba dos días sin parar de trabajar y estuvo realmente bien en directo. Y bueno, el resto también estuvieron sobradamente a la altura. No los veía desde el año pasado y desde luego mereció mucho la pena. A ver si no vuelvo a tardar tanto en veros y es más... a ver si venís a Zaragoza, también.
No puedo decir lo mismo del concierto de Gates of Valhalla en Zuera, pero no por cómo lo hicieron ellos, sino por cómo lo oímos nosotros. Hubo serios problemas en sonorizarlos desde la mesa de sonido y el resultado fue bastante confuso. Vamos, que no sé si lo hicieron bien o mal (aunque seguro que estuvieron muy bien!), pero desde abajo los escuchamos muy embarullados... sigh... una penita, la verdad, porque no sólo llevábamos desde noviembre sin escuchar un concierto de Gates (salvo las cuatro canciones del mes pasado en Reset) sino que además en este presentaban dos canciones nuevas: una versión de "Infinite Dreams" de Maiden y ¡una canción propia!: "Kingdom", que pintó muy bien pero tuvo la mala suerte de ser la segunda que tocaron y las primeras fueron las que peor se escucharon, sigh. A ver si en el próximo la podemos apreciar como se merece.
Disfruten ustedes de un buen té rojo con vainilla. Y para escuchar... como el otro día puse una de los Valhallos, esta vez recomiendo una de los Contradictorios. En su myspace vienen tres (todas ellas grandes), así que escuchen ustedes la que les parezca. Yo recomiendo "Cuesta Arriba".
Libellés :
Conciertos,
Egografía,
Pamplona,
San Fermín
Inscription à :
Articles (Atom)