Ya estamos con el pie dentro de Semana Santa y por primera vez en muchos, muchos años, los Encuentros Rúnicos no han podido salir adelante. Después de muchos años de "disfrutad esto bien, que no se sabe hasta cuándo se podrán hacer", al final hemos llegado al año de "no se pueden hacer". Y no es que no se puedan hacer por cansancio de Atlas ni por ningún motivo mínimamente esperable, sino por el más absurdo e inesperado de todos: el Ayuntamiento de Rentería no ha movido un dedo para que salgan adelante.
Quiero que quede claro, antes de nada, que no soy miembro de la organización de Rúnicos. Soy socia de Atlas, sí, pero apenas hace unos meses y no puedo decir que haya hecho una gran labor dentro de la asociación, así que las opiniones que dejo caer por aquí son meramente personales, aunque creo que no me falta información para poder opinar. Si alguien quiere saber qué dice Atlas de todo esto, hay un comunicado en el que dejan todo bien claro y que podéis leer aquí. Si se quiere saber también qué dice el Ayuntamiento, también hay un comunicado que se puede leer aquí (y que se recomienda contestar con total tranquilidad, que parece ser que les molesta a los señores). Hasta donde yo sé, el "comunicado" del Ayuntamiento se ha compartido únicamente por facebook y a mi modo de entender, es una sarta de excusas baratas y de intentar hacer responsables al Gobierno Vasco (de refilón) y a Atlas directamente de la suspensión de Rúnicos. Como ustedes comprenderan, ya que Atlas hasta la fecha ha realizado los Encuentros de manera completamente voluntaria, sin ánimo de lucro y por amor al arte, resulta poco creíble que de repente les haya dado por poner impedimentos para que salgan adelante.
Y es que es cierto que el Ayuntamiento de Rentería nunca, en ningún momento, ha dicho que los Juegos Rúnicos (como los denomina el "responsable" de Juventud, que ni siquiera se ha tomado la molestia en enterarse de cómo se llama la actividad) no puedan seguir adelante o tengan que ser suspendidos. El problema es que tampoco han dicho que sí. O mejor dicho, han dicho que sí se pueden hacer actividades en el Polideportivo, pero que "no aseguran que se pueda dormir ahí". Claro, lo más normal del mundo es traer a 400, 500 no sé, un huevo de gente a Rentería y no ofrecerles un sitio para dormir ¿Dónde esperan que se queden? ¿En la calle? ¿En casa de alguien? Si aún fueran los responsables de algún hotel que esperan llenar, aún tendría cierta lógica, pero lo realmente fascinante de todo esto es que Rentería ni siquiera dispone de albergues, pensiones y hoteles suficientes para albergar a tanta gente. Y esto es porque Rentería jamás ha sido un sitio turístico. Y si jamás ha sido un lugar turístico y jamás han contado con tener que alojar a tanta gente, se pueden ustedes hacer a la idea de lo bien que viene al pueblo que se celebren los Encuentros. Porque esa gente que no pagaba por dormir, sí tenía costumbre de comer, beber y todo lo conveniente. Porque hay gente que viene con su paquete de bimbo y sus latas de atún, (opción muy digna que más de una vez he llevado yo misma a cabo) pero incluso esa gente se pasa por tal cafetería para echar un café, o se pasa por la fiesta de la cerveza del Aratz, o por el Stick a probar el cóctel de ese año, o por el Telepizza o el Amonaren Txokoa, o el Blue Chip, para "comer caliente hoy, que llevamos tres días de sandwich". Y seiscientas y pico personas vagando por un pueblo son mucha gente, y consumen mucho, y encima no dan problema alguno porque vienen a pasárselo bien y su principal actividad es jugar a rol o a juegos de mesa dentro de un polideportivo. Pues bien, el Ayuntamiento de Rentería no ha considerado que toda esa gente sea importante, ni que haya que procurar que tengan un lugar para dormir. Y ¿quieren saber por qué? Pues muy sencillo, en palabras del "responsable", el tal Unai Unsuain "Porque eso no interesa a nadie, sólo a vosotros y a los que son como vosotros".
Y resulta que da igual que nosotros y los que son como nosotros seamos seiscientas y pico personas, que estemos dando vida al pueblo, que hagamos consumo en bares, restaurantes, cafeterías y supermercados en unas fechas en las que ni Rita estaría pensando en pasar unos días en Rentería, porque para eso se van a Donosti, o a Zarautz, o a Getaria, que son sitios bastante más turísticos y con bastantes más cosas que hacer. Les da igual que esa gente haya ido trayendo a otra gente aquí. Que gente como yo, que jamás habíamos pisado Rentería, a día de hoy llevemos siempre al Stick, a echar un cóctel, a todos los colegas que vienen de fuera y que esa gente traiga a más gente. Les importa un pie, porque toda esa gente, y los hosteleros, y las familias de los hosteleros, por lo visto no somos nadie. Sólo nosotros y los que son como nosotros.
Y es cierto que ha habido cambios en la normativa, quizá por el Madrid Arena, sí, pero en definitiva viene a ser que no hay una normativa adecuada. Que no hay nada, ningún reglamento, ni una normativa, ni una lista de instrucciones de qué hay que hacer cuando duermen 300 ó 400 personas en el polideportivo de Rentería, así que nos han aplicado la normativa de albergues y se han quedado tan anchos. ¿Y qué dice la normativa de albergues? Pues cosas muy diversas, como que tiene que haber un baño por nosécuántas personas o que tiene que haber un espacio de tal para cada "cama". Y si nos ceñimos a esa normativa, apenas pueden dormir 180 personas en el polideportivo. A eso podemos añadir que ni siquiera nos aseguran que esas personas puedan dormir ahí, que por lo visto hay que enviar un informe al Gobierno Vasco y ¿saben qué ha pasado con ese informe? Nosotros tampoco. Sólo sabemos que Atlas se vio en la obligación de poner una fecha límite. Una fecha a partir de la cual ya era absurdo ponernos a organizar nada, dejar que la gente siguiera haciendo reservas o que las editoriales que vienen a echar una mano se siguieran enmarronando, porque si luego no salía adelante, iba a ser un marrón para todos. Y no, nunca dijeron que "no se podrían hacer", pero tampoco dijeron que sí, ni que harían todo lo que estuviera en sus manos, ni que se estuvieran desviviendo. ¿Y el informe? Pues en la fecha límite que Atlas se vio en la obligación de poner, ni siquiera se habían molestado en enviarlo.
Se les han pedido soluciones. Se habló de utilizar una sala que el Ayuntamiento tiene donde el centro comercial Niessen, pero de repente esa opción no era viable, sin mayor explicación. Se les pidió que mediaran para conseguir espacio en un colegio cercano, pero dijeron que eso no era asunto del Ayuntamiento (aunque el colegio reciba dinero para actividades por parte del Ayuntamiento) o que se plantearan utilizar también el polideportivo de Beraun, también en Rentería, aunque a cierta distancia. La única opción que tuvieron a bien ofrecer fue el albergue de Belabaratz, con ochenta plazas y a tomar por saco monte arriba. Que la ofrecieron sabiendo que no era una opción ni siquiera viable.
Y esto es, amiguitos, lo que ha pasado con Rúnicos. Los motivos, sólo los sabrán ellos. Supongo que viene a ser una mezcla de muchas cosas. En primer lugar, los Rúnicos cuestan pasta, pero ya me diréis qué actividad que se desarrolle en Rentería implica a una cantidad de gente similar.
En segundo lugar, el Ayuntamiento actual, en manos de Bildu, lleva apenas un año funcionando. El año pasado firmaron todo a regañadientes porque no tuvieron tiempo ni de planteárselo, pero este año llevan desde octubre viendo a ver cómo se quitan el tema de Rúnicos de encima y mareando la perdiz. Porque empezaron que si sí, que si no, que si ahora sí pero sin actividades nocturnas, que si ahora se pueden hacer actividades nocturnas pero no se puede dormir, que si ahora se puede dormir en el Niessen, que si ¿quién ha hablado del Niessen? Y en el fondo cabe sospechar que también tiene un punto político, que esto era una actividad que protegía el anterior Ayuntamiento y que "no tenemos por qué hacer nosotros". Y así, porque un partido protegía una determinada actividad, el siguiente decide que le den por saco. Y es una lástima, de verdad que lo es, porque los Rúnicos ni tienen ni han tenido nunca ninguna implicación política. Aquí viene gente de todas partes, de cualquier ideología, con intención de pasar unos días tranquilos y jugar a rol. Y seguramente vienen votantes del PSOE, pero también vienen votantes de Bildu y qué quieren que les diga. En el pasado yo misma me he planteado votar a Bildu porque me parecían una opción interesante. En vista de cómo gestionan los ayuntamientos locales, ahora no tengo la menor intención pero una cosa tengo clarita. Si viviera en Rentería y hubiera votado a Bildu, me estaría defecando en sus ancestros y en la condenada vida les vuelvo a votar. Me da igual que salga el PSOE, IU o la malnacida de Rosa Díez (que insulte a Rosa Díez no quiere decir que exculpe a PSOE e IU, no me malinterpreten). No les voto y además, hago lo posible y lo imposible porque a nadie de mi entorno se le vuelva a ocurrir meter un miserable voto para Bildu en las urnas porque una cosa tengo clara: mi vida ni ha mejorado ni ha empeorado porque el PSOE o Bildu estén saliendo en Rentería. Pero resulta que con el PSOE tenía Rúnicos y con Bildu no. Y Dios me libre de defender al PSOE o pedir votos para ellos.
Total, que este año nos hemos quedado compuestos y sin jornadas y aquí, unos servidores, cogen las maletas y se largan a pasar unos días a la Salamanca profunda. A desconectar un poquillo de todo esto y pasar unos días tranquilos. El año que viene ya se verá. En el fondo queda la esperanza de que el tal Unai Unsuain asuma de una condenada vez que haya metido la pata hasta el fondo y haga lo posible para que los Encuentros Rúnicos puedan tener lugar el año que viene. Quizá sí, quizá no. También puede ser que se planteen en otra localidad. Sería una pena, las cosas como son. Son muchos años haciéndolo en Rentería, disfrutando de la colaboración de los comercios locales, que llevan años implicándose y echando una mano con todo, por no hablar de que a todos nos gusta disfrutar de la actividad en el polideportivo. Pero las cosas como son... si aquí no se puede y se puede en otro lado, pues adiós Rentería, hasta más ver.
Y sus dejo ya, que iba a empezar a escribir la entrada con intención de seguir por la noche y coñe, me he calentado.
Tómense un té de kusmi de chocolate, como una servidora. Y acompáñenlo del "Dead Winter Dead" de Savatage. Enterito. Para qué decir una canción cuando todo el disco es como una canción con variaciones.
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mardi, mars 26, 2013
mercredi, avril 11, 2012
Onçe de avril de MCCXXVI: Rúnicos 194... 2012
Un año más, terminada la Semana Santa, toca recoger los bártulos y dar por finalizado todo lo referido a Rúnicos. Este año se comentaba repetidamente que han faltado días. Para el resto no lo sé, para mí, desde luego, han sido los Rúnicos más cortos que recuerdo y los Rúnicos en los que he jugado a menos juegos de mesa. Esto último me fastidia bastante pero, como dijo aquél, tenemos acceso a buena cantidad de juegos de mesa (aparte de los propios) y se puede compensar de alguna manera.
Este año no he jugado tanto como otros porque me ha tocado pringar un poquito más. Tampoco es que haya pringado mucho, pero estar unas cuantas veces en la mesa impide dedicar a los juegos tanto tiempo como se desea. Jugar, jugamos en la mesa a alguna que otra cosa, con mejor y peor suerte. Así, el Condottiere del viernes noche estuvo muy bien porque no nos dieron mucha guerra a esas horas, mientras que el Catan del sábado tarde fue un auténtico infierno. No me queda claro si ganó Héctor o sencillamente perdimos el resto de manera escandalosa. En cualquier caso, como cada año, he conocido algún juego nuevo y he jugado a alguno que no conocía. Así, no dejamos de lado a los grandes triunfadores del año pasado: la Rueda de Hamster ("Hamster Rolle") y "Bolas y Pinchos" (Bausack), juegos de ayer, hoy y siempre, como el Jungle Speed o el Catan y juegos que no conocía. Conocer juegos nuevos es una de las cosas que más me gustan en Rúnicos. Este año ha habido poca novedad para mí pero considerablemente interesante. Los miembros del grupo Hal nos enseñaron a Roac y a mí un juego curioso de piezas y palos de bambú cuyo nombre no recuerdo, cosa que me fastidia bastante porque tenía muy buena pinta y le dedicamos poco rato y encima jugamos mal y no nos quedó tiempo para restaurar nuestros errores. En cualquier caso, como los del grupo Hal son más que habituales, se lo preguntaré a la próxima (de no ser que alguien que lea esto se acuerde, claro).
El otro juego que he podido catar y al que tenía bastantes ganas es el Condottiere. Con unas reglas muy sencillas y una presentación muy bonita, se trata de un juego de estrategia que tiene que mejorar cuanto más se conoce (y más atención se presta, por cierto... renunciar a una batalla que consideré que no me interesaba y que resultó librarse en mi propio territorio no fue muy inteligente por mi parte... todavía estoy en estado de shock después de enterarme de mi error, pero eran las cinco de la mañana, era joven, necesitaba el dinero... blablabla). Juego muy recomendable que volverá a caer en próximos eventos o incluso en la ludoteca doméstica.
Marrones aparte, una servidora intentó, además de jugar, participar en todas las actividades posibles... desde las juergas nocturnas hasta el fotocall, que el año pasado me dio mucha pereza por el horario (maldita sea, las doce del mediodía no son horas para sacarse fotos, jajajaja). Este año en cambio me apetecía bastante porque la estética de estos Rúnicos me encanta y porque me gustaron mucho las fotos del año pasado. Participé en el fotocall de cine negro pero no pude participar en el de Militaria, porque estaba tremendamente saturado y andábamos un poco pillados de tiempo para comer y volver a tiempo para encargarnos de actividades. Me dio rabia porque la verdad es que el trabajo de fotografía y retoque que se pegaron Valhalla y Caballo fue muy bueno y mereció mucho la pena, aparte de que nos habíamos atrezado para la ocasión, jajajaja. Quien quiera ver las sesiones completas de fotos, están ya subidas en el feisbúc de Rúnicos.
Por lo demás... no me gusta tirar mucho de actividades con preinscripción, principalmente porque siempre tocan cuando menos gracia hace, o estás a mitad de jugar a algo, o justo has venido de comer y tienes un rato tonto hasta la partida a la que te has apuntado y que no puedes ocupar con nada. Por este motivo, siempre me apunto a un vivo y punto. Habitualmente me apunto al que organizan Raziel y Landarion (aunque el año pasado fue organizado por Landa y Yazston, ya que Raziel estaba viviendo en otras tierras y justo vino a pasar unos días). Este año, sin embargo, estaba más tentada por el vivo de Origen que organizaban Yazston y Raziel. Llevo viendo una buena temporada a estos marrajos preparando la partida y tratando de no enterarme absolutamente de nada (ya tengo mérito...). Sabía que la partida pintaba realmente bien y, aunque apenas había dieciséis plazas que tenían que llenarse durante las jornadas (sin posibilidad alguna de reserva ni siquiera para novias), yo ya dije que no me quedaba fuera ni loca y no me faltaban razones. El resultado fue tan bueno o mejor de lo esperado. Un vivo muy original, con una trama muy bien pensada y muy bien desarrollado. Pasamos intriga, tensión y un susto bastante gordo, así que el resultado fue impresionante. Los másters nos comentaron que no había salido como esperaron, en parte por un problema logístico y en parte por un descuido que tuvieron. Por nuestra parte y, aunque nos hubiera gustado que saliera tal y como ellos esperaban, nunca hubiéramos pensado que había ningún fallo en toda la historia. Enhorabuena a los dos y gracias a PNJs y jugadores. Ya sabéis que tenéis una plaza más que cubierta para próximos vivos.
Aunque el vivo de Origen conllevaba un esfuerzo bastante estupendo en organización y atrezzo, el señor Raziel al parecer es un poco masoca y volvió a repetir su tradicional vivo con Landarion y Rob, ayudados por David Arrarás. El clásico vivo de sábado noche en Rúnicos, de Cthulhu, vino en versión Hell Boy para profanos y yo no pensaba apuntarme hasta que vi el puño de Hell Boy en feisbuc. Inmediatamente tuve que enviar un guachap a Raziel para preguntarle si había hueco.
Sin embargo, el vivo de Hell Boy resultó ser un auténtico coitus interruptus para nuestro grupo. El asunto empezó bien, estábamos iniciando las investigaciones, conociendo a los grupos y, cuando por fin parecía que íbamos a tomar cartas en el asunto, nos metimos en una batalla bastante desafortunada (por cuestiones que no vienen al caso) y fuimos pulidos todos salvo Yazston (don Policarpo, el cura), que se hizo el muerto (táctica a aprender, practicar y desarrollar). Pena, porque la verdad es que nos lo estábamos pasando bastante bien. El problema que tienen estos vivos es que corren peligro de convertirse en gymkanas según el grupo que te toque. En este caso, nuestro grupo estaba compuesto por Melkia y Xabi, mi hermano (con el que nunca había jugado, ya tiene bemoles), Yazston y yo, que decidimos conventir a nuestra secta religiosa de caóticos buenos en unos paletos de pueblo un tanto bizarros que sólo querían echar a los extranjeros para poder hacer lo de siempre... ir a misa de doce y luego a la taberna del Miguel, a echar unos vermús con la aceitunica y unos bailables. La verdad es que nos echamos unas risas.
Fue además mi primer contacto con armas de gomaespuma, del que me siento muy orgullosa, porque me cargué a dos tipos sin recibir más que un toque no válido, porque me dio en toda la cara, jajajaja (al final me mataron las balas). Lástima que uno de mis combatientes resultara ser alérgico a la gomaespuma y que no entendiera que cuando se cuenta 1,2,3,4 y 5 en voz alta viene a ser que te han quitado los cinco puntos de vida y no sólo cuatro, pero lo considero en cualquier caso una victoria moral y que ese tipo tenía que estar bien muerto... En cualquier caso y aunque tampoco parecían gente muy acostumbrada a la gomaespuma, creo que ya estoy preparada para el entrenamiento pre-Drachen, jajajaja, aún hay posibilidades de que tarden más de diez minutos en mandarme a la muerte, ejem.
Buenos vivos y buenas actividades. Los Rúnicos anteriores dejaron el listón muy alto y este año había muchas expectativas puestas que creo que fueron más que satisfechas. Las mentes creadoras de tan magno evento creo que dieron buenas sorpresas a los asistentes, ya desde el alistamiento para los primeros en llegar por la mañana (la cantidad de gente que llegó y se inscribió el jueves fue tan brutal que ya había miedo de si íbamos a tener que echar las paredes abajo para poder alojar a tanta gente... al final la cosa se equilibró con una menor afluencia los días restantes... en cualquier caso, ver que la gente quiere estar desde el primer día es todo un subidón), con un atrezzo más que impresionante, una buena oferta de actividades y de juegos e incluso buenas fiestas y apaños con los bares y restaurantes de los alrededores. He de decir, además, que creo que este año he visto a la gente más implicada que nunca, las mesas del polideportivo estaban a reventar (hubo gente que incluso lamentó problemas para encontrar mesa en momentos puntuales), todas las actividades saturadas y con listas de espera. Mucha gente atrezada para la ocasión y con muchas ganas de participar en todo lo que le pusieran por delante.
Por lo demás y ya a nivel personal... no pude jugar a todo lo que quise pero al menos creo que sí pude reservar un poquito de tiempo para estar con la gente que tenía ganas de ver (y este año creo que ha sido más que nunca). La comisión gharbanza, a cargo de Bardet, Paula, Niket y compañía me hizo mucha ilu... porque ni sabía que venía Nico ni contaba con ver a Bardito los cuatro días, así que fue una gozada, aunque no pudimos estar tanto tiempo juntos como me hubiera gustado (por Dios, ¡este año ni siquiera he estado en la seta! ¡es una infamia!). Mis primos vinieron una vez más (esos dos no se pierden una), acompañados por una pequeña representación navarra. Este año además se asomaron por primera vez mi hermano (que me hizo mil ilusión, después de tantos años de insistencia en que se venga) y una pequeña representación de su cuadrilla, a manos de Iñako, Xabi y Melkia. Se me hacía condenadamente raro verlos por aquí, maldita sea, pero fue muy guay. También Rake y Boca pudieron acercarse el viernes con Lunita para vernos el careto a todos (y que se los viéramos a ellos), echar unos juegos y comer por ahí, aunque dio la casualidad de que fue el mismo día del vivo de Origen y no pudimos estar con ellos tanto como nos habría gustado. Darko pudo asomarse más rato del esperado y, además de verlo por el vivo de Hell Boy, estuvimos tomando unos obuses y unos bocatas con él y luego están Elro y Ancizu, que lamentando vivir habitualmente tan lejos de donde se come buena carne, nos convencieron a Yazston y a mí para irnos de sidrería el viernes noche y poder trincarnos unos buenos chuletones (que nosotros acompañamos de buena sidra). Fue por ahí donde me dejé la cámara de fotos, sigh... debido a esto, la mayoría de las fotos de este post son ajenas y espero que sus dueños no tengan ningún problema en que las suba con total desfachatez, jajajaja. En cualquier caso, pérdida de cámara incluida, fue una gozada compartir bebida y viandas con ustedes, así como ponernos los dientes largos para el Drachen.
Seguro que me dejo a gente en el tintero, porque es mucha la que viene y la que hay ganas de ver: Sul, Ibrah, Rhi... mucha, mucha gente que mola todo y a la que por desgracia no se puede ver a menudo. En la juega Metal Diesel del jueves creo que departí con buena parte de todos ellos. Las restantes juergas me las tuve que saltar, en gran medida por la laringitis que pillé y que me dura hasta ahora... en parte también porque el viernes ya me había ofrecido para hacer "guardia" en la mesa y el sábado, aunque cayó más de un obús durante la partida de Hell Boy, la partida en cuestión terminó tarde y estábamos todos bastante cansados (y en mi caso, incomunicada en sitios con ruido, así que para quedarme fuera del bar... pues me quedé en el polideportivo).
Y ése es muy por encima el resumen de Rúnicos 2012. He insistido mucho en convencer al personal de que os acerquéis y ya veis que merece mucho la pena. A ver si los remolones os dejáis caer por aquí el año que viene. ¿Temática? Pues han salido elegidos los Nórdicos. Diré que, aunque es una estética chula y todos contamos con ver un Drakkar gigante ahí expuesto y confeccionado por Hartxi (el autor del Mech de este año o del Stargate de las Umbras, entre otros muchos), me parece una temática tan trillada ya y más aún en ámbitos heavies, que yo no la habría elegido ni loca. Ni siquiera la habría propuesto como opción, pero bueno... en estas cosas se pliega a lo que decide la gente y habrá que cogerlo con ganas. La parte buena es que ya tenemos ropa reutilizable y si hago alguna cosa para la ocasión, será también reutilizable en otros eventos.
Haciendo el pata en los gimnasios-dormitorios. Ahora no podemos llevar esas vestimentas ni poner pose ni gesto de pin-up. El verde militar ha sido abolido hasta nuevo aviso y considerado de muy mal gusto, pero durante cuatro días, todo esto fue la moda imperante así que había que dejarlo hecho. Por lo demás... vale, sí, constaté que había perdido los zapatos negros de tacón antes de ir para allá... pero bueno, me apañé con esos, jajaja.
Dicho esto... recomiendo un Big Mama a todos los que se quedaron con las ganas de saborearlo. Un cóctel más ácido y fuerte que otros años, pero que sin embargo creo que gustó en general más que el del año pasado (aunque a mí la Ambrosía me gustó también mucho). Junto con esto, el gran temón de este año en Rúnicos... la intro de Hawaii 5.0 (aquí muy mejorada en cuanto a imágenes... las de la serie original dan yuyu, hoygan).
Este año no he jugado tanto como otros porque me ha tocado pringar un poquito más. Tampoco es que haya pringado mucho, pero estar unas cuantas veces en la mesa impide dedicar a los juegos tanto tiempo como se desea. Jugar, jugamos en la mesa a alguna que otra cosa, con mejor y peor suerte. Así, el Condottiere del viernes noche estuvo muy bien porque no nos dieron mucha guerra a esas horas, mientras que el Catan del sábado tarde fue un auténtico infierno. No me queda claro si ganó Héctor o sencillamente perdimos el resto de manera escandalosa. En cualquier caso, como cada año, he conocido algún juego nuevo y he jugado a alguno que no conocía. Así, no dejamos de lado a los grandes triunfadores del año pasado: la Rueda de Hamster ("Hamster Rolle") y "Bolas y Pinchos" (Bausack), juegos de ayer, hoy y siempre, como el Jungle Speed o el Catan y juegos que no conocía. Conocer juegos nuevos es una de las cosas que más me gustan en Rúnicos. Este año ha habido poca novedad para mí pero considerablemente interesante. Los miembros del grupo Hal nos enseñaron a Roac y a mí un juego curioso de piezas y palos de bambú cuyo nombre no recuerdo, cosa que me fastidia bastante porque tenía muy buena pinta y le dedicamos poco rato y encima jugamos mal y no nos quedó tiempo para restaurar nuestros errores. En cualquier caso, como los del grupo Hal son más que habituales, se lo preguntaré a la próxima (de no ser que alguien que lea esto se acuerde, claro).
Nuria y yo (secretaria de guerra yanki y secretaria de guerra soviética, respectivamente), tomándonos unos big mamas con Arrarás (oficial nazi) y Yazston (oficial soviético). No tengo clara la excusa que le podemos poner a esto... ehmm ¿negociaciones de paz o algo?
El otro juego que he podido catar y al que tenía bastantes ganas es el Condottiere. Con unas reglas muy sencillas y una presentación muy bonita, se trata de un juego de estrategia que tiene que mejorar cuanto más se conoce (y más atención se presta, por cierto... renunciar a una batalla que consideré que no me interesaba y que resultó librarse en mi propio territorio no fue muy inteligente por mi parte... todavía estoy en estado de shock después de enterarme de mi error, pero eran las cinco de la mañana, era joven, necesitaba el dinero... blablabla). Juego muy recomendable que volverá a caer en próximos eventos o incluso en la ludoteca doméstica.
Condottiere: bonito, sencillo y para toda la familia
Marrones aparte, una servidora intentó, además de jugar, participar en todas las actividades posibles... desde las juergas nocturnas hasta el fotocall, que el año pasado me dio mucha pereza por el horario (maldita sea, las doce del mediodía no son horas para sacarse fotos, jajajaja). Este año en cambio me apetecía bastante porque la estética de estos Rúnicos me encanta y porque me gustaron mucho las fotos del año pasado. Participé en el fotocall de cine negro pero no pude participar en el de Militaria, porque estaba tremendamente saturado y andábamos un poco pillados de tiempo para comer y volver a tiempo para encargarnos de actividades. Me dio rabia porque la verdad es que el trabajo de fotografía y retoque que se pegaron Valhalla y Caballo fue muy bueno y mereció mucho la pena, aparte de que nos habíamos atrezado para la ocasión, jajajaja. Quien quiera ver las sesiones completas de fotos, están ya subidas en el feisbúc de Rúnicos.
Un ejemplo de la calidad de las fotos que hicieron en el fotocall Caballo y Valhalla. Nos sacaron a todos mucho más guapos de lo que somos (que ya es decir, jajaja).
Tensión en el vivo de Origen. En una de las fases de sueño éramos nazis que dirigían una batalla contra Rusia cuando las cosas empezaron a salir mal... Una gozada de sesión de estrategia pura y dura, discusiones, prisas, redacción de órdenes, espera de noticias... todo un lujo. Otro año tenéis que proponer este juego como actividad al margen de vivos ni nada, sólo por el placer estratega, jajaja.
Aunque el vivo de Origen conllevaba un esfuerzo bastante estupendo en organización y atrezzo, el señor Raziel al parecer es un poco masoca y volvió a repetir su tradicional vivo con Landarion y Rob, ayudados por David Arrarás. El clásico vivo de sábado noche en Rúnicos, de Cthulhu, vino en versión Hell Boy para profanos y yo no pensaba apuntarme hasta que vi el puño de Hell Boy en feisbuc. Inmediatamente tuve que enviar un guachap a Raziel para preguntarle si había hueco.
Cuando me refiero al susto que nos llevamos en Origen me refiero a... habitación oscura, todo el mundo avanza a tientas, pisando cosas raras por el suelo y con miedo de tocar nada. De repente, Elro encuentra algo, lo comba, es luz química... cuando ooooh ¡¡¡tenemos a ese bicho en las narices!!!, creo que los alaridos debieron ser épicos. El bicho también se hizo para el vivo de Hell Boy, pero creo que no llegó a salir. Si fue así, yo ya estaba bien muerta.
Sin embargo, el vivo de Hell Boy resultó ser un auténtico coitus interruptus para nuestro grupo. El asunto empezó bien, estábamos iniciando las investigaciones, conociendo a los grupos y, cuando por fin parecía que íbamos a tomar cartas en el asunto, nos metimos en una batalla bastante desafortunada (por cuestiones que no vienen al caso) y fuimos pulidos todos salvo Yazston (don Policarpo, el cura), que se hizo el muerto (táctica a aprender, practicar y desarrollar). Pena, porque la verdad es que nos lo estábamos pasando bastante bien. El problema que tienen estos vivos es que corren peligro de convertirse en gymkanas según el grupo que te toque. En este caso, nuestro grupo estaba compuesto por Melkia y Xabi, mi hermano (con el que nunca había jugado, ya tiene bemoles), Yazston y yo, que decidimos conventir a nuestra secta religiosa de caóticos buenos en unos paletos de pueblo un tanto bizarros que sólo querían echar a los extranjeros para poder hacer lo de siempre... ir a misa de doce y luego a la taberna del Miguel, a echar unos vermús con la aceitunica y unos bailables. La verdad es que nos echamos unas risas.
Fue además mi primer contacto con armas de gomaespuma, del que me siento muy orgullosa, porque me cargué a dos tipos sin recibir más que un toque no válido, porque me dio en toda la cara, jajajaja (al final me mataron las balas). Lástima que uno de mis combatientes resultara ser alérgico a la gomaespuma y que no entendiera que cuando se cuenta 1,2,3,4 y 5 en voz alta viene a ser que te han quitado los cinco puntos de vida y no sólo cuatro, pero lo considero en cualquier caso una victoria moral y que ese tipo tenía que estar bien muerto... En cualquier caso y aunque tampoco parecían gente muy acostumbrada a la gomaespuma, creo que ya estoy preparada para el entrenamiento pre-Drachen, jajajaja, aún hay posibilidades de que tarden más de diez minutos en mandarme a la muerte, ejem.
Nuria y yo haciendo el pata con Savo, que iba impresionante. Nos sacamos unas cuantas fotos ahí con un grupete de gente que iba muy bien vestida: Pika, Ana, Arrarás... si alguien tiene fotos de entonces, por favor, que las suba a algún lado, maldita sea, que las nuestras están todas borrosas. No sé si es el aura de malignidad o qué.
Buenos vivos y buenas actividades. Los Rúnicos anteriores dejaron el listón muy alto y este año había muchas expectativas puestas que creo que fueron más que satisfechas. Las mentes creadoras de tan magno evento creo que dieron buenas sorpresas a los asistentes, ya desde el alistamiento para los primeros en llegar por la mañana (la cantidad de gente que llegó y se inscribió el jueves fue tan brutal que ya había miedo de si íbamos a tener que echar las paredes abajo para poder alojar a tanta gente... al final la cosa se equilibró con una menor afluencia los días restantes... en cualquier caso, ver que la gente quiere estar desde el primer día es todo un subidón), con un atrezzo más que impresionante, una buena oferta de actividades y de juegos e incluso buenas fiestas y apaños con los bares y restaurantes de los alrededores. He de decir, además, que creo que este año he visto a la gente más implicada que nunca, las mesas del polideportivo estaban a reventar (hubo gente que incluso lamentó problemas para encontrar mesa en momentos puntuales), todas las actividades saturadas y con listas de espera. Mucha gente atrezada para la ocasión y con muchas ganas de participar en todo lo que le pusieran por delante.
Un atrezzo fuera de serie. Como dice Savo... "esto tiene que ir cada año a mejor". Joer, pues el drakkar del año que viene tiene que ser a tamaño real y también tiene que volar o algo, jajaja.
Por lo demás y ya a nivel personal... no pude jugar a todo lo que quise pero al menos creo que sí pude reservar un poquito de tiempo para estar con la gente que tenía ganas de ver (y este año creo que ha sido más que nunca). La comisión gharbanza, a cargo de Bardet, Paula, Niket y compañía me hizo mucha ilu... porque ni sabía que venía Nico ni contaba con ver a Bardito los cuatro días, así que fue una gozada, aunque no pudimos estar tanto tiempo juntos como me hubiera gustado (por Dios, ¡este año ni siquiera he estado en la seta! ¡es una infamia!). Mis primos vinieron una vez más (esos dos no se pierden una), acompañados por una pequeña representación navarra. Este año además se asomaron por primera vez mi hermano (que me hizo mil ilusión, después de tantos años de insistencia en que se venga) y una pequeña representación de su cuadrilla, a manos de Iñako, Xabi y Melkia. Se me hacía condenadamente raro verlos por aquí, maldita sea, pero fue muy guay. También Rake y Boca pudieron acercarse el viernes con Lunita para vernos el careto a todos (y que se los viéramos a ellos), echar unos juegos y comer por ahí, aunque dio la casualidad de que fue el mismo día del vivo de Origen y no pudimos estar con ellos tanto como nos habría gustado. Darko pudo asomarse más rato del esperado y, además de verlo por el vivo de Hell Boy, estuvimos tomando unos obuses y unos bocatas con él y luego están Elro y Ancizu, que lamentando vivir habitualmente tan lejos de donde se come buena carne, nos convencieron a Yazston y a mí para irnos de sidrería el viernes noche y poder trincarnos unos buenos chuletones (que nosotros acompañamos de buena sidra). Fue por ahí donde me dejé la cámara de fotos, sigh... debido a esto, la mayoría de las fotos de este post son ajenas y espero que sus dueños no tengan ningún problema en que las suba con total desfachatez, jajajaja. En cualquier caso, pérdida de cámara incluida, fue una gozada compartir bebida y viandas con ustedes, así como ponernos los dientes largos para el Drachen.
El polideportivo a reventar el viernes sobre las ocho y pico de la tarde da una idea de la implicación de la gente en las jornadas.
Y ése es muy por encima el resumen de Rúnicos 2012. He insistido mucho en convencer al personal de que os acerquéis y ya veis que merece mucho la pena. A ver si los remolones os dejáis caer por aquí el año que viene. ¿Temática? Pues han salido elegidos los Nórdicos. Diré que, aunque es una estética chula y todos contamos con ver un Drakkar gigante ahí expuesto y confeccionado por Hartxi (el autor del Mech de este año o del Stargate de las Umbras, entre otros muchos), me parece una temática tan trillada ya y más aún en ámbitos heavies, que yo no la habría elegido ni loca. Ni siquiera la habría propuesto como opción, pero bueno... en estas cosas se pliega a lo que decide la gente y habrá que cogerlo con ganas. La parte buena es que ya tenemos ropa reutilizable y si hago alguna cosa para la ocasión, será también reutilizable en otros eventos.
Haciendo el pata en los gimnasios-dormitorios. Ahora no podemos llevar esas vestimentas ni poner pose ni gesto de pin-up. El verde militar ha sido abolido hasta nuevo aviso y considerado de muy mal gusto, pero durante cuatro días, todo esto fue la moda imperante así que había que dejarlo hecho. Por lo demás... vale, sí, constaté que había perdido los zapatos negros de tacón antes de ir para allá... pero bueno, me apañé con esos, jajaja.
Dicho esto... recomiendo un Big Mama a todos los que se quedaron con las ganas de saborearlo. Un cóctel más ácido y fuerte que otros años, pero que sin embargo creo que gustó en general más que el del año pasado (aunque a mí la Ambrosía me gustó también mucho). Junto con esto, el gran temón de este año en Rúnicos... la intro de Hawaii 5.0 (aquí muy mejorada en cuanto a imágenes... las de la serie original dan yuyu, hoygan).
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mardi, mars 20, 2012
Veynte de março de MCCXXVI: ¿Y si te apuntas a Rúnicos?
Se acerca Semana Santa y, como todos los años, tenemos una cita ineludible con Rúnicos. Buena parte de la gente que pasáis por aquí habéis estado más de una vez y seguramente nos volvamos a ver este año. Otros habéis valorado venir pero por unas cosas o por otras, al final nunca os habéis animado y quizá alguno no sabe de qué estamos hablando. Un año más os animo a todos los que estáis en duda y no habéis venido nunca a que hagáis el petate y os acerquéis por estos lares, porque siempre merece la pena.
¿Qué son los Encuentros Rúnicos? Pues básicamente son unas jornadas lúdicas en las que entra todo tipo de elemento friki: hay montañas de juegos de mesa para elegir, juegos de rol en mesa (cada vez se estila menos, pero hay libros y hay gente jugando), juegos de rol en vivo, consolas, talleres de manualidades, etc. A esto se suma alguna que otra juerga organizada y buenos ratos de cócteles por ahí. Todos los años se elige una ambientación y la de este año ha sido la Segunda Guerra Mundial. Temón ¿eh?
A día de hoy y desde que desaparecieron las CLN, Rúnicos suponen el único evento de estas características que tenemos en el norte del país y quizá diría que en el país entero, porque por ahí abajo aún están activas las TDN, pero si no me equivoco no terminan de ser lo mismo. Las diferencias obviamente serán diversas pero una es importante: los Encuentros Rúnicos de Rentería ofrecen alojamiento gratuito para todo quien no tenga problema en dormir en el suelo de las dependencias del polideportivo donde se celebran. Añadiré que todos los años hasta la fecha yo he dormido ahí (incluso teniendo casa a dos paradas de topo o cinco minutos de coche) y pienso seguir haciéndolo. No es el Ritz, pero es cómodo dormir donde se juega y es parte del encanto de los Rúnicos.
¿Motivos para ir? Hagamos un repaso:
1. El principal: es una oportunidad excelente para conocer juegos nuevos, jugar a los que ya se conoce, coincidir con frikis que andan dispersos por el país o incluso conocer gente nueva con aficiones similares. El programa es amplio y ofrece desde explicaciones de juegos hasta juergas organizadas. Si te gustan los juegos de mesa, el rol, el rol en vivo, las consolas o lo de más allá es imposible que no saques disfrute máximo a estas jornadas. Posiblemente volverás a tu casa con la sensación de "tenía que haber probado aquel juego o me tenía que haber apuntado a ese vivo que pintaba tan bien".
2. Se celebran siempre en Semana Santa, aprovechando que todo hijo de vecino (sí, vale, menos los que no libran en festivos), tiene fiesta en su curro o sus estudios, así que el "no tengo tiempo" no es una excusa.
3. Tampoco lo es el "no tengo dinero". No se cobra nada a los asistentes, cada cual se deja lo que se quiere o se puede dejar. Si no estás animado porque este año te ha pegado fuerte la crisis, tranquilamente puedes dormir en el polideportivo y llevar comida del supermercado, así que sólo harás una inversión en el viaje. Por lo demás, buena parte de los bares y restaurantes de la zona ofrecen a los inscritos en Rúnicos descuentos en sus productos. Algunos ofrecen descuento de tanto por ciento, otros, como telepizza, hacen incluso una pizza especial por año a un precio interesante y el plato fuerte es para todos la coctelería Stick, que todos los años prepara un cóctel especial adecuado a la temática y descuentos en todos sus cócteles. Adelanto que posiblemente no hayas gastado nada en el alojamiento y poco en la comida, pero es muy posible que te veas en la obligación de dejarte los cuartos en el Stick, porque merece la pena.
Si, por el contrario, te horroriza dormir rodeado de frikis, siempre puedes encontrar todo tipo de alojamientos adecuados a lo que te interese tanto en Rentería como en los alrededores. Es un lugar bien comunicado y, aunque Rentería no es especialmente turístico, sí lo es Donosti que está a cinco minutos en coche (y buena comunicación en trenes de cercanías y autobuses).
4. Ni siquiera valen excusas como "es que no me apunté a tiempo" o "no tengo cuatro días libres en Semana Santa". La organización recomienda insistentemente que todo el mundo se preinscriba en la web antes de ir y es cierto que el polideportivo tiene una capacidad limitada, pero no sé de nadie que se haya quedado sin poder entrar por no tener espacio ahí dentro (lo que no quiere decir que no vaya a pasar nunca, ojo, que si eso se llena hasta el tope, ahí no puede entrar nadie más... si te puedes apuntar antes ¡hazlo!). Es grande, vamos. Si tenías otros planes para Semana Santa y se te han caído, si te has animado en el último momento o si simplemente te quieres acercar un día o dos para ver si te gusta... puedes apuntarte en recepción nada más llegar y no habrá ningún problema.
5. Posiblemente eres un vago de tres al cuarto y estás pensando "este año no iré, ya lo dejo para el próximo". Todos los años se oye eso de "el año que viene igual no hay Rúnicos" y parece que no se lo cree ni el que lo dice. Sin embargo, tengamos en cuenta dos cosas: la primera es que, aunque siempre habrá gente que se ha ido y gente que ha empezado más tarde, la mayoría de los organizadores de Rúnicos lo están haciendo desde que eran unos chavalillos y la mayoría vivían con sus padres, posiblemente ni trabajaban. A estas alturas ya gastan más años (¡os hacéis mayores!), tienen su curro, sus responsabilidades y sus cosas y nadie nos asegura que en un momento dado no vayan a decir "hasta aquí hemos llegado". Pena mucha, sí, pero esto es un trabajo ingente que hacen por amor al arte y que pueden dejar de hacer si dejan de ser gente suficiente para sacarlo adelante.
Por otra parte, pensad que, aunque no se cobra nada a los asistentes, un evento de estas características necesita bastante capital. Hace falta bastante dinero para comprar juegos, material, para la decoración... etc. No digamos ya para el alquiler de la ambulancia, que es obligatoria. Evidentemente este dinero sale alguna parte y esa parte es principalmente el ayuntamiento de Rentería. Hasta la fecha han ido valorando positivamente la labor que hace esta gente y han ido dejando capital para las jornadas, pero todos sabemos lo chunga que está la cosa últimamente y los recortes que se van a llevar a cabo en adelante, por lo que nadie nos asegura que el año que viene o el siguiente no nos van a cerrar el grifo. Si tienes ganas de venir, no lo aplaces.
6. Quizá no te guste la temática. Sería extraño, porque la Segunda Guerra Mundial, los años 30 y 40 y el diesel punk son una oferta más que atractiva, pero cada cual tiene sus gustos y ancha es Castilla (y soleada). Aunque la ambientación y buena parte de las actividades giren en torno a esta temática, nadie te va a impedir que disfrutes con lo que te interese. Los juegos de mesa son los de siempre (y siempre alguno nuevo), hay un vivo de Cómo conocí a vuestra Madre e incluso un torneo de Mario Kart. La temática no te impide hacer el friki como mejor te parezca y el programa es lo suficientemente amplio como para que no te tenga que molestar en absoluto.
7. ¿Y si no tienes un traje acorde con la ambientación? Tampoco vale como excusa, compañero. Desde luego, la ambientación se propone por algo y a todos nos gusta ver cómo todo hijo de vecino se ambienta para la ocasión, sin embargo, la mayoría de la gente no lleva disfraz o al menos no durante los cuatro días que duran las jornadas. Hay gente a la que no le gusta disfrazarse y otra que no ha podido hacer acopio. Algunos sólo lo hacen para el rol en vivo de turno (algunos tienen como requisito un determinado atrezzo, otros ni siquiera lo requieren). No importa, cada cuál va a lo suyo, a pasárselo bien y no pasa nada por haberse pillado o no un traje acorde. De todas formas, si tienes mucho trauma, el primer día hay un taller para hacer gorricos de campaña, así que te puedes solucionar el tuyo y hoygan, ya es otra cosa.
¿Alguna duda? Muchas, espero... pero todas se solucionan aquí: www.encuentrosrunicos.com
Recomendando Lily Marlene en voz de la Dietrich. Y un digestivo fuerte, que estamos en guerra, señores.
¿Qué son los Encuentros Rúnicos? Pues básicamente son unas jornadas lúdicas en las que entra todo tipo de elemento friki: hay montañas de juegos de mesa para elegir, juegos de rol en mesa (cada vez se estila menos, pero hay libros y hay gente jugando), juegos de rol en vivo, consolas, talleres de manualidades, etc. A esto se suma alguna que otra juerga organizada y buenos ratos de cócteles por ahí. Todos los años se elige una ambientación y la de este año ha sido la Segunda Guerra Mundial. Temón ¿eh?
El cartel de este año deja bien clarita la ambientación. Impresionante, por cierto.
A día de hoy y desde que desaparecieron las CLN, Rúnicos suponen el único evento de estas características que tenemos en el norte del país y quizá diría que en el país entero, porque por ahí abajo aún están activas las TDN, pero si no me equivoco no terminan de ser lo mismo. Las diferencias obviamente serán diversas pero una es importante: los Encuentros Rúnicos de Rentería ofrecen alojamiento gratuito para todo quien no tenga problema en dormir en el suelo de las dependencias del polideportivo donde se celebran. Añadiré que todos los años hasta la fecha yo he dormido ahí (incluso teniendo casa a dos paradas de topo o cinco minutos de coche) y pienso seguir haciéndolo. No es el Ritz, pero es cómodo dormir donde se juega y es parte del encanto de los Rúnicos.
¿Motivos para ir? Hagamos un repaso:
1. El principal: es una oportunidad excelente para conocer juegos nuevos, jugar a los que ya se conoce, coincidir con frikis que andan dispersos por el país o incluso conocer gente nueva con aficiones similares. El programa es amplio y ofrece desde explicaciones de juegos hasta juergas organizadas. Si te gustan los juegos de mesa, el rol, el rol en vivo, las consolas o lo de más allá es imposible que no saques disfrute máximo a estas jornadas. Posiblemente volverás a tu casa con la sensación de "tenía que haber probado aquel juego o me tenía que haber apuntado a ese vivo que pintaba tan bien".
2. Se celebran siempre en Semana Santa, aprovechando que todo hijo de vecino (sí, vale, menos los que no libran en festivos), tiene fiesta en su curro o sus estudios, así que el "no tengo tiempo" no es una excusa.
3. Tampoco lo es el "no tengo dinero". No se cobra nada a los asistentes, cada cual se deja lo que se quiere o se puede dejar. Si no estás animado porque este año te ha pegado fuerte la crisis, tranquilamente puedes dormir en el polideportivo y llevar comida del supermercado, así que sólo harás una inversión en el viaje. Por lo demás, buena parte de los bares y restaurantes de la zona ofrecen a los inscritos en Rúnicos descuentos en sus productos. Algunos ofrecen descuento de tanto por ciento, otros, como telepizza, hacen incluso una pizza especial por año a un precio interesante y el plato fuerte es para todos la coctelería Stick, que todos los años prepara un cóctel especial adecuado a la temática y descuentos en todos sus cócteles. Adelanto que posiblemente no hayas gastado nada en el alojamiento y poco en la comida, pero es muy posible que te veas en la obligación de dejarte los cuartos en el Stick, porque merece la pena.
No puedo con este cartel, me dio la risa en el curro cuando lo vi. Joerse, Eneko, te has convertido en la imagen de Rúnicos 2012, en el papel de un maldito yanki. Vaya chungo.
Si, por el contrario, te horroriza dormir rodeado de frikis, siempre puedes encontrar todo tipo de alojamientos adecuados a lo que te interese tanto en Rentería como en los alrededores. Es un lugar bien comunicado y, aunque Rentería no es especialmente turístico, sí lo es Donosti que está a cinco minutos en coche (y buena comunicación en trenes de cercanías y autobuses).
4. Ni siquiera valen excusas como "es que no me apunté a tiempo" o "no tengo cuatro días libres en Semana Santa". La organización recomienda insistentemente que todo el mundo se preinscriba en la web antes de ir y es cierto que el polideportivo tiene una capacidad limitada, pero no sé de nadie que se haya quedado sin poder entrar por no tener espacio ahí dentro (lo que no quiere decir que no vaya a pasar nunca, ojo, que si eso se llena hasta el tope, ahí no puede entrar nadie más... si te puedes apuntar antes ¡hazlo!). Es grande, vamos. Si tenías otros planes para Semana Santa y se te han caído, si te has animado en el último momento o si simplemente te quieres acercar un día o dos para ver si te gusta... puedes apuntarte en recepción nada más llegar y no habrá ningún problema.
5. Posiblemente eres un vago de tres al cuarto y estás pensando "este año no iré, ya lo dejo para el próximo". Todos los años se oye eso de "el año que viene igual no hay Rúnicos" y parece que no se lo cree ni el que lo dice. Sin embargo, tengamos en cuenta dos cosas: la primera es que, aunque siempre habrá gente que se ha ido y gente que ha empezado más tarde, la mayoría de los organizadores de Rúnicos lo están haciendo desde que eran unos chavalillos y la mayoría vivían con sus padres, posiblemente ni trabajaban. A estas alturas ya gastan más años (¡os hacéis mayores!), tienen su curro, sus responsabilidades y sus cosas y nadie nos asegura que en un momento dado no vayan a decir "hasta aquí hemos llegado". Pena mucha, sí, pero esto es un trabajo ingente que hacen por amor al arte y que pueden dejar de hacer si dejan de ser gente suficiente para sacarlo adelante.
Por otra parte, pensad que, aunque no se cobra nada a los asistentes, un evento de estas características necesita bastante capital. Hace falta bastante dinero para comprar juegos, material, para la decoración... etc. No digamos ya para el alquiler de la ambulancia, que es obligatoria. Evidentemente este dinero sale alguna parte y esa parte es principalmente el ayuntamiento de Rentería. Hasta la fecha han ido valorando positivamente la labor que hace esta gente y han ido dejando capital para las jornadas, pero todos sabemos lo chunga que está la cosa últimamente y los recortes que se van a llevar a cabo en adelante, por lo que nadie nos asegura que el año que viene o el siguiente no nos van a cerrar el grifo. Si tienes ganas de venir, no lo aplaces.
6. Quizá no te guste la temática. Sería extraño, porque la Segunda Guerra Mundial, los años 30 y 40 y el diesel punk son una oferta más que atractiva, pero cada cual tiene sus gustos y ancha es Castilla (y soleada). Aunque la ambientación y buena parte de las actividades giren en torno a esta temática, nadie te va a impedir que disfrutes con lo que te interese. Los juegos de mesa son los de siempre (y siempre alguno nuevo), hay un vivo de Cómo conocí a vuestra Madre e incluso un torneo de Mario Kart. La temática no te impide hacer el friki como mejor te parezca y el programa es lo suficientemente amplio como para que no te tenga que molestar en absoluto.
7. ¿Y si no tienes un traje acorde con la ambientación? Tampoco vale como excusa, compañero. Desde luego, la ambientación se propone por algo y a todos nos gusta ver cómo todo hijo de vecino se ambienta para la ocasión, sin embargo, la mayoría de la gente no lleva disfraz o al menos no durante los cuatro días que duran las jornadas. Hay gente a la que no le gusta disfrazarse y otra que no ha podido hacer acopio. Algunos sólo lo hacen para el rol en vivo de turno (algunos tienen como requisito un determinado atrezzo, otros ni siquiera lo requieren). No importa, cada cuál va a lo suyo, a pasárselo bien y no pasa nada por haberse pillado o no un traje acorde. De todas formas, si tienes mucho trauma, el primer día hay un taller para hacer gorricos de campaña, así que te puedes solucionar el tuyo y hoygan, ya es otra cosa.
¿Alguna duda? Muchas, espero... pero todas se solucionan aquí: www.encuentrosrunicos.com
Recomendando Lily Marlene en voz de la Dietrich. Y un digestivo fuerte, que estamos en guerra, señores.
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samedi, avril 30, 2011
Treynta de avril de MCCXXV: "Rúnicos MMXI"
Estoy tremendamente cansada, para variar. Estoy tan cansada que me voy durmiendo por las esquinas y la causa es, sin lugar a dudas, Rúnicos, así que no me puedo quejar... salvo de lo rápido que han pasado, maldita sea. Llevaba semanas pensando en los cinco días sin acercarme al curro, cuatro de ellos en ludopatía extrema, viendo el careto a personal caro de ver y disfrutando como los enanos... y, maldita sea, se me pasaron los cuatro días como si fueran medio (y el de descanso también voló rápido) ¿qué rayos hay que hacer para que las horas de curro sean tan cortas como las que se invierten jugando? ¿jugar o qué?.
En cualquier caso, un año más ha vuelto a merecer la pena acarrear nuestras cosas e ir hasta... aquí al lado (jurjurjur, por una vez en mi vida no tengo que hacer la maleta pensando en todo lo que me puedo estar dejando en casa...) a aprovechar lo que yo sigo considerando el mejor evento friki del año. Y es que habrá muchos vivos que merecen la pena, pero Rúnicos ofrece de todo y en buena cantidad, unos organizadores impresionantes y una afluencia de frikis tan tremenda que los convierten en todo un referente friki del Norte. Telita. Llevan 11 años al pie del cañón y esperemos que les queden unos cuantos por delante. Procuraremos no perdernos ni uno de los próximos.
Lo bueno que tienen los Rúnicos es que hay un montón de opciones de cosas para hacer y de grupos de gente con las que juntarse según las ganas que tenga uno y que a estas alturas ya sabemos qué nos gusta más, qué no nos suele apetecer después de habernos apuntados y, en definitiva, a qué hemos venido. Lo digo porque recuerdo que hace un montón de años me apunté a todos los vivos que vi y fue un error tremendo. La mitad no me hicieron ninguna gracia y encima me perdí un montón de actividades y juegos que sí me apetecían. Últimamente tengo claro que con uno o dos vivos basta y sobra y, si otros años no me había perdido el que han hecho Raziel y Landarion, este año no podía faltar al que organizaron Landarion y Yazston. En este caso, acorde con la ambientación de estos Rúnicos (mundo clásico), participamos en un vivo sobre una escuela de gladiadores que salió muy bien. Desde un principio ya dije que quería tener un papel de noble pija y este par de capullos me hicieron, para variar, una guarra de tres al cuarto. Para colmo, mi personaje estaba enfrentado con el de Nuria, lo que nos dio a las dos para pasárnoslo muy bien, menudo par de zorras hicimos. Al final nos aliamos y todo cuando vimos peligrar nuestro modo de vida. Tremendo.
Por lo demás... tengo más que probado que si algo me gusta hacer en Rúnicos es jugar a todos los juegos de mesa que puedo. Además, es una buena oportunidad para testear cosas que no conozco. Este año, el gran triunfador entre nuestro grupete ha debido de ser el Pandemic, un juego cooperativo y, pese a todo, realmente bueno. Y eso que jugué dos veces y ambas en el nivel inicial (la segunda vez jugué con diferente gente y no me creían cuando dije que el nivel inicial era "superable"). Los siguientes niveles tienen pinta de complicar mucho la cosa y, para los muy machos, también hay una ampliación cuyas cartas dan miedo sólo de verlas.
Roac y Richi salvando el mundo con el Pandemic. Me encanta la cara de Roac de "no me toques ese mazo..." y es que de ese mazo de cartas en concreto no salía nada bueno.
Invertimos también tiempo por un tubo en juegos de piezas de madera (ríete tú de la arquitectura de cuando éramos pequeños). La Rueda de Hámster fue un juego más que demandado, no duraba mucho tiempo en las estanterías. Es sencillo, rápido de jugar y tiene gracia para ratillos tontos. El de los palitos (no me preguntéis cómo se llama) ya tiene más enjundia, aunque el que realmente me gustó a mí fue el Bausack, también denominado por nosotros "Bolas y pinchos", porque básicamente se compone de bolas y pinchos que hay que apilar. Pasamos buenos ratos en jugar a la cosa esta, que admite muchas variedades de juego (que no tuviéramos la menor gana de leer las instrucciones noooo tiene nada que ver con el tipo de juego que hicimos). No tuvo precio la versión extendida: "Bolas y pinchos 2: ahora borrachos".
Me gustó mucho también el Dominion, un juego de cartas quizá tipo al Ciudadela. Pena que ya dijo Roac que el nivel inicial era quizá demasiado sencillo y poco interactivo y sí, supongo que tiene que molar bastante más eligiendo otro tipo de cartas. De todas formas, me gustó mucho probarlo aunque me quedé con las ganas de volver a jugar durante las jornadas. A ver cuándo tengo la oportunidad de engancharlo otro día.
Por último, hubo un par de juegos a los que no he jugado mucho y que tuve la oportunidad de aprovechar: por un lado hicimos una partida de Alta Tensión. Conocía este juego de casa de Carlos y había jugado sólo una vez. Me gustó bastante pero, aunque es bastante sencillo, hasta bien avanzada la partida no empecé a ver qué estrategias funcionan o cómo aprovechar unas cartas u otras. Esta vez jugué ya con la lección aprendida y la verdad es que me parece un juegazo, que tengo muchas ganas de repetir.
Alta Tensión: un juego sencillo de aprender pero con mucha estrategia que desarrollar. Véase el careto de pocos amigos que tenía Eneko, que yo lo desplumara no tiene nada que ver. Hay que admitir que un error en la distribución al principio del juego dejó al pobre en una situación nada favorable.
El otro fue La Fuga de Colditz. Habré jugado a éste tres o cuatro veces y en general me gustaba bastante. Sin embargo, esta vez probamos con el máximo de jugadores permitidos (seis) y, entre eso y que ya era una hora bastante avanzada de la noche... resultó bastante pesado. Supongo que funciona mucho mejor cuando todos los jugadores lo conocen bien, que no era el caso (de los que estábamos ahí, los que más lo habíamos jugado no habríamos pasado de la cuarta partida... para varios era su primera) y que participar seis personas hace que los propios prisioneros no paren de entorpecerse el paso unos a otros. Aparte de que se tarda mucho más tiempo en hacer el turno y en conseguir los resultados. Para el alemán también tiene que ser bastante infame tener que controlar a tanto colorín distinto. También es cierto que haciendo algunos cambios en el reglamento se puede mejorar bastante la partida, como nos comentó Raziel. Supongo que la próxima vez le haremos caso y cambiaremos unas cuantas cosillas.
Y ésta es mi crónica sobre los juegos de mesa que trasteamos este año. Diré que no me gusta jugar a rol de mesa en Rúnicos (pese a la polémica que hay al respecto) porque no me hacen muy feliz las partidas autoconclusivas y cortitas y tampoco me apetece tirarme los cuatro días jugando a algo con mi grupo de amigos. Menos aún ahora que tengo la suerte de estar jugando con éstos la partida de Runequest semanalmente. Hace un par de años, que no estaba jugando ninguna partida, igual sí que estaba más desesperada por jugar a lo que fuera por cortito que sea, jajaja, pero ahora mismo tengo las necesidades roleras todo lo cubiertas que se pueden tener de aquí a que nos jubilemos y tengamos mucho tiempo, jajaja.
El resto... ya se sabe. Una gozada ver a la gente de siempre, aunque he echado de menos a unos cuantos habituales. El cóctel de este año del Stick, la Ambrosía, fue una triunfada. Nuevamente hay que decir que tenía una presentación espectacular y a mí particularmente es el cóctel que más me ha gustado en los últimos años. Ya supondréis que sobre eso hay opiniones para parar un carro y es que sobre gustos... ya se sabe.
Por lo demás, hubo de todo un poco y todo bueno: hacer el gañán, disfrazarnos un poco para hacer el pata, alguna que otra fiesta (de bares o en la seta), dormir poco, marujear, despellejar también y en general, disfrutar como críos. También hubo alguna cosa que a mí me hace particularmente feliz porque soy una ñoña pero que no voy a comentar porque es un tema privado y además, ajeno, así que quedaos con la intriga, jajaja.
Hacer el gañán y disfrazarnos un poco. En pack. Me reí un montón con Edurne y Paula, son unas jefas. Nuevamente gracias a Edurne y Diego por el carcaj, el arco, las flechas y la luna que al final no me puse por problemas logísticos, ainsfl... Esta vez además no les confeccioné trapitos porque no nos coordinamos con lo de las telas. Prometidos los kimonos para la Leyenda.
Me encanta esta foto porque estamos aquí medio Olimpo, jajaja. Por si no queda suficientemente claro, de izquierda a derecha: Dionisos, Hades, Hermes, Atenea, Artemis, Apolo (más arriba que a la izquierda, la verdad) y Hefesto. En la vida real, buena parte de las mejores personas que conozco. Con gente como vosotros, merece la pena ir siempre a cualquier sitio. Gracias, gentuza (sí, me pongo tontorrona, os mataré si usáis estas palabras en mi contra, jajaja).
He de decir que este año, como ando por aquí instalada, he visto mucho más de cerca toda la currada que supone montar unos Rúnicos y también he de decir que es mucho mayor de lo que se ve de fuera. Parece que no tiene ningún misterio preparar un par de estanterías con juegos y coordinar las actividades que hay, pero no es así ni muy lejanamente. Hay muchísimo (pero muchísimo) trabajo por parte de determinadas personas en temas como decoración, lidiar con el ayuntamiento, gestionar las actividades y garantizar que todo quien organice algo tenga todo lo necesario para su actividad, el coste de las cosas, la seguridad de las instalaciones, la preparación del polideportivo y lo de más allá, además del tiempo que invierten en estar en recepción, preparando salas, en consigna y lo de más allá. Que están curtidísimos en estos asuntos, pero eso no quita para que se tomen un esfuerzo tremendo para que todo salga tan increíblemente bien como siempre. Muchas gracias a todos, sois los más mejores, no me canso de decirlo.
Y dicho esto, nuevamente asumo que me he extendido de mala manera. Intentaré hacer post más a menudo y más cortos, pero no prometo nada. Al menos he mejorado la constancia ¿no? Pues hala, a ver si dejáis de leer y comentáis, que igual os creéis que escribo sólo para que leáis, oñe ya, que también quiero ver qué opináis vosotros del tema y marujear al respecto, jajaja.
Recomendando... "Douce dame jolie", de Machaut, que me pasó ayer el abuelito este enlace con imágenes de los Tudor y jos, mira que Machaut es uno de mis favoritos... hacía mil que no la escuchaba. Gracias, awe. Para acompañar un buen té negro.
En cualquier caso, un año más ha vuelto a merecer la pena acarrear nuestras cosas e ir hasta... aquí al lado (jurjurjur, por una vez en mi vida no tengo que hacer la maleta pensando en todo lo que me puedo estar dejando en casa...) a aprovechar lo que yo sigo considerando el mejor evento friki del año. Y es que habrá muchos vivos que merecen la pena, pero Rúnicos ofrece de todo y en buena cantidad, unos organizadores impresionantes y una afluencia de frikis tan tremenda que los convierten en todo un referente friki del Norte. Telita. Llevan 11 años al pie del cañón y esperemos que les queden unos cuantos por delante. Procuraremos no perdernos ni uno de los próximos.
Lo bueno que tienen los Rúnicos es que hay un montón de opciones de cosas para hacer y de grupos de gente con las que juntarse según las ganas que tenga uno y que a estas alturas ya sabemos qué nos gusta más, qué no nos suele apetecer después de habernos apuntados y, en definitiva, a qué hemos venido. Lo digo porque recuerdo que hace un montón de años me apunté a todos los vivos que vi y fue un error tremendo. La mitad no me hicieron ninguna gracia y encima me perdí un montón de actividades y juegos que sí me apetecían. Últimamente tengo claro que con uno o dos vivos basta y sobra y, si otros años no me había perdido el que han hecho Raziel y Landarion, este año no podía faltar al que organizaron Landarion y Yazston. En este caso, acorde con la ambientación de estos Rúnicos (mundo clásico), participamos en un vivo sobre una escuela de gladiadores que salió muy bien. Desde un principio ya dije que quería tener un papel de noble pija y este par de capullos me hicieron, para variar, una guarra de tres al cuarto. Para colmo, mi personaje estaba enfrentado con el de Nuria, lo que nos dio a las dos para pasárnoslo muy bien, menudo par de zorras hicimos. Al final nos aliamos y todo cuando vimos peligrar nuestro modo de vida. Tremendo.
Por lo demás... tengo más que probado que si algo me gusta hacer en Rúnicos es jugar a todos los juegos de mesa que puedo. Además, es una buena oportunidad para testear cosas que no conozco. Este año, el gran triunfador entre nuestro grupete ha debido de ser el Pandemic, un juego cooperativo y, pese a todo, realmente bueno. Y eso que jugué dos veces y ambas en el nivel inicial (la segunda vez jugué con diferente gente y no me creían cuando dije que el nivel inicial era "superable"). Los siguientes niveles tienen pinta de complicar mucho la cosa y, para los muy machos, también hay una ampliación cuyas cartas dan miedo sólo de verlas.
Invertimos también tiempo por un tubo en juegos de piezas de madera (ríete tú de la arquitectura de cuando éramos pequeños). La Rueda de Hámster fue un juego más que demandado, no duraba mucho tiempo en las estanterías. Es sencillo, rápido de jugar y tiene gracia para ratillos tontos. El de los palitos (no me preguntéis cómo se llama) ya tiene más enjundia, aunque el que realmente me gustó a mí fue el Bausack, también denominado por nosotros "Bolas y pinchos", porque básicamente se compone de bolas y pinchos que hay que apilar. Pasamos buenos ratos en jugar a la cosa esta, que admite muchas variedades de juego (que no tuviéramos la menor gana de leer las instrucciones noooo tiene nada que ver con el tipo de juego que hicimos). No tuvo precio la versión extendida: "Bolas y pinchos 2: ahora borrachos".
Me gustó mucho también el Dominion, un juego de cartas quizá tipo al Ciudadela. Pena que ya dijo Roac que el nivel inicial era quizá demasiado sencillo y poco interactivo y sí, supongo que tiene que molar bastante más eligiendo otro tipo de cartas. De todas formas, me gustó mucho probarlo aunque me quedé con las ganas de volver a jugar durante las jornadas. A ver cuándo tengo la oportunidad de engancharlo otro día.
Por último, hubo un par de juegos a los que no he jugado mucho y que tuve la oportunidad de aprovechar: por un lado hicimos una partida de Alta Tensión. Conocía este juego de casa de Carlos y había jugado sólo una vez. Me gustó bastante pero, aunque es bastante sencillo, hasta bien avanzada la partida no empecé a ver qué estrategias funcionan o cómo aprovechar unas cartas u otras. Esta vez jugué ya con la lección aprendida y la verdad es que me parece un juegazo, que tengo muchas ganas de repetir.
El otro fue La Fuga de Colditz. Habré jugado a éste tres o cuatro veces y en general me gustaba bastante. Sin embargo, esta vez probamos con el máximo de jugadores permitidos (seis) y, entre eso y que ya era una hora bastante avanzada de la noche... resultó bastante pesado. Supongo que funciona mucho mejor cuando todos los jugadores lo conocen bien, que no era el caso (de los que estábamos ahí, los que más lo habíamos jugado no habríamos pasado de la cuarta partida... para varios era su primera) y que participar seis personas hace que los propios prisioneros no paren de entorpecerse el paso unos a otros. Aparte de que se tarda mucho más tiempo en hacer el turno y en conseguir los resultados. Para el alemán también tiene que ser bastante infame tener que controlar a tanto colorín distinto. También es cierto que haciendo algunos cambios en el reglamento se puede mejorar bastante la partida, como nos comentó Raziel. Supongo que la próxima vez le haremos caso y cambiaremos unas cuantas cosillas.
Y ésta es mi crónica sobre los juegos de mesa que trasteamos este año. Diré que no me gusta jugar a rol de mesa en Rúnicos (pese a la polémica que hay al respecto) porque no me hacen muy feliz las partidas autoconclusivas y cortitas y tampoco me apetece tirarme los cuatro días jugando a algo con mi grupo de amigos. Menos aún ahora que tengo la suerte de estar jugando con éstos la partida de Runequest semanalmente. Hace un par de años, que no estaba jugando ninguna partida, igual sí que estaba más desesperada por jugar a lo que fuera por cortito que sea, jajaja, pero ahora mismo tengo las necesidades roleras todo lo cubiertas que se pueden tener de aquí a que nos jubilemos y tengamos mucho tiempo, jajaja.
El resto... ya se sabe. Una gozada ver a la gente de siempre, aunque he echado de menos a unos cuantos habituales. El cóctel de este año del Stick, la Ambrosía, fue una triunfada. Nuevamente hay que decir que tenía una presentación espectacular y a mí particularmente es el cóctel que más me ha gustado en los últimos años. Ya supondréis que sobre eso hay opiniones para parar un carro y es que sobre gustos... ya se sabe.
Por lo demás, hubo de todo un poco y todo bueno: hacer el gañán, disfrazarnos un poco para hacer el pata, alguna que otra fiesta (de bares o en la seta), dormir poco, marujear, despellejar también y en general, disfrutar como críos. También hubo alguna cosa que a mí me hace particularmente feliz porque soy una ñoña pero que no voy a comentar porque es un tema privado y además, ajeno, así que quedaos con la intriga, jajaja.
He de decir que este año, como ando por aquí instalada, he visto mucho más de cerca toda la currada que supone montar unos Rúnicos y también he de decir que es mucho mayor de lo que se ve de fuera. Parece que no tiene ningún misterio preparar un par de estanterías con juegos y coordinar las actividades que hay, pero no es así ni muy lejanamente. Hay muchísimo (pero muchísimo) trabajo por parte de determinadas personas en temas como decoración, lidiar con el ayuntamiento, gestionar las actividades y garantizar que todo quien organice algo tenga todo lo necesario para su actividad, el coste de las cosas, la seguridad de las instalaciones, la preparación del polideportivo y lo de más allá, además del tiempo que invierten en estar en recepción, preparando salas, en consigna y lo de más allá. Que están curtidísimos en estos asuntos, pero eso no quita para que se tomen un esfuerzo tremendo para que todo salga tan increíblemente bien como siempre. Muchas gracias a todos, sois los más mejores, no me canso de decirlo.
Y dicho esto, nuevamente asumo que me he extendido de mala manera. Intentaré hacer post más a menudo y más cortos, pero no prometo nada. Al menos he mejorado la constancia ¿no? Pues hala, a ver si dejáis de leer y comentáis, que igual os creéis que escribo sólo para que leáis, oñe ya, que también quiero ver qué opináis vosotros del tema y marujear al respecto, jajaja.
Recomendando... "Douce dame jolie", de Machaut, que me pasó ayer el abuelito este enlace con imágenes de los Tudor y jos, mira que Machaut es uno de mis favoritos... hacía mil que no la escuchaba. Gracias, awe. Para acompañar un buen té negro.
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vendredi, février 27, 2009
Veinte y siet de febrero de MCCXXIII: "Ludopatía in extremo"
Suavizando un poco el tono del blog (y batiendo un montón de records personales en publicación de entradas por mes)... hablemos un poco de ludopatía. Son las seis de la mañana, acabo de volver de casa del abuelo Fëanor después de batirnos durante largas horas con el felfo, Nando y Clara en una gran batalla por dominar Italia. No había jugado nunca al Machiavelli (de hecho, de los cinco participantes, sólo Fëanor había jugado) y puedo asegurar que hacía la tira que no disfrutaba tanto con un juego de estos "tipo risk". De los muchos tipos de juegos de mapas que circulan, éste es de los que permiten periodo de diplomacia con los demás jugadores. Ya saben: pactos, alianzas, puñaladas traperas... esas cosas. El juego ofrece posibilidades de invasiones, diferentes tipos de ejércitos, guarniciones y perrerías varias a la hora de operar: se puede conspirar y sobornar a los ejércitos del enemigo. Se pueden pedir préstamos a la banca (malditos judíos usureros) y quedar completamente endeudado (y sufrir las consecuencias). Si a esto sumamos que prácticamente no hay tiradas de dados, el juego resulta muy original, porque las alianzas con otros jugadores resultan imprescindibles. Y claro, ningún jugador puede ser fiel a todos sus pactos, jajaja. Eso sí, habré de decir que la más trapera de la noche he sido yo, que he vendido a Clara de la peor de las maneras y encima, por un error de desconocimiento de reglas, me he metido con ella en unas guerras terroríficas que siempre quedaban en tablas, jajajaja. La próxima vez haré la puñeta mejor.
La cosa ha gustado, pese a que el desconocimiento de reglas nos ha llevado a todos a cometer gloriosas meteduras de pata. Sabiendo jugar, tiene que ser impresionante. El caso es que, como el juego ha triunfado, hemos decidido comenzar una partida por e-mail. Con juegos tan largos como este, la verdad es que jugar por correo puede ser más que interesante. En modo presencial es realmente chungo terminar sacar tiempo para terminar una partida, porque se pueden eternizar más que mucho. La de hoy ha tenido que ser abortada porque teníamos la cabeza ya espesísima. Nunca he jugado una partida de estrategia por mail, así que a ver si de verdad la llevamos a cabo, que como somos unos merluzos... o nos ponemos ya, mañana mismo o así, o no sé si llegará a buen puerto. ¡Espero que sí!
Como ya dije hace un par de post, últimamente la ludopatía friki puede conmigo. Sola o acompañada, igual da. El finde pasado vinieron Diego y Banune y volvimos a repetir el mismo esquema de siempre: viernes juerga, sábado Ikea por la tarde (¡por la mañana estuve con la guapetonísima de Altáriel!) y noche de juegos que tampoco estuvo nada mal. Aparte de una partida de zombies que no nos hizo mucho chiste a ninguno, el resto de la noche (y gran parte del domingo) fue invertido en jugar a un infierno llamado "Jungle Speed" que trajeron estos. Un maléfico y terriblemente adictivo juego de cartas de estos de velocidad y concentración que casi termina con nosotros. De hecho, juraría que se nos pegaron varios tics, jajaja. Si cae en vuestras manos, os lo recomiendo más que mucho. Nosotros tenemos plan de comprarlo en nada.
Pero como no siempre se disfruta de tan gratas compañías, descargo mis ansias ludópatas por otros lados y ahora mismo el que más tiempo me está haciendo invertir es el "Castlevania: Dawn of Sorrow" de la DS. Menuda gozada. No disfrutaba de un juego de arcade de semejante forma desde que nos hartamos de la Sega y me dediqué completamente a los juegos de aventura gráfica, rol o estrategia. Merece la pena un montón recuperar el género, la verdad, y es que los Castlevanias siempre han sido juegos de calidad asegurada.
Por lo demás, no paro de ver películas últimamente, me estoy poniendo al día con un montón que tenía pendientes. Aunque la verdad es que esta vez mi adicción peliculera viene de la mano de la necesidad (real y psicológica) de hacer punto como una abuela. Por Dios, no hacía punto desde que era criaja. De hecho ni me acordaba de cómo se hacía, pero nada, en un ratillo que me explicó mi madre las cuatro tonterías necesarias en Pamplona, ya me hice mis apaños y una semana después ya tenía terminada mi primera bufanda, jajaja. No veáis qué satisfacción y qué orgullo. Es mullidita, acolchadita y calentita. Me ha quedado majísima, así que la he estrenado y la he llevado unas cuantas veces. Es la mar de "ponible", como dice Sûl, jeje. Por supuesto, no se me habría pasado por la cabeza ponerme al tema de no ser porque necesitaba una bufanda Slytherin para el vivo de Hogwarts (así que sí, lo habéis adivinado, la bufanda es a franjas grises y verdes). Pero oye, resulta que hacer punto es toda una adicción y que por lo visto no se me da nada mal, así que, como he pactado también hacer las bufandas de Diego y Álvaro, tengo trabajo para rato (aunque no por mucho tiempo, la de Diego ya tiene unas cuantas franjas). Cuando termine con esto y con las túnicas que también les dije a Diego y Edurne que les haría (no, no soy tan solidaria, no creáis, a ver si pensáis que me voy a hacer yo la varita y el caldero, jeje), es posible que me plantee sacarle partido a mi recién descubierta habilidad y me plantee hacerme una chaqueta o algo. También es posible que no vuelva a coger unas agujas en la vida, que todos sabemos que vivo en la parra, pero bueno, ahístá la posibilidad.
Y dicho esto, me voy a la camita, que no he puesto la calefacción al llegar y estoy empezando a tener bastante freshko y tal. Y sueño, todo sea dicho. Recomiendo un buen traguillo de aguardiente de hierbas, como el que nos ha ofrecido el patriarca (y vive Dios que ha hecho falta para acompañar ciertos "amargos tragos", ejem) y de música la "Marcia alla turca" de Mozart, que también ha sonado y me he puesto tierna. Buenas noches...
La cosa ha gustado, pese a que el desconocimiento de reglas nos ha llevado a todos a cometer gloriosas meteduras de pata. Sabiendo jugar, tiene que ser impresionante. El caso es que, como el juego ha triunfado, hemos decidido comenzar una partida por e-mail. Con juegos tan largos como este, la verdad es que jugar por correo puede ser más que interesante. En modo presencial es realmente chungo terminar sacar tiempo para terminar una partida, porque se pueden eternizar más que mucho. La de hoy ha tenido que ser abortada porque teníamos la cabeza ya espesísima. Nunca he jugado una partida de estrategia por mail, así que a ver si de verdad la llevamos a cabo, que como somos unos merluzos... o nos ponemos ya, mañana mismo o así, o no sé si llegará a buen puerto. ¡Espero que sí!
Como ya dije hace un par de post, últimamente la ludopatía friki puede conmigo. Sola o acompañada, igual da. El finde pasado vinieron Diego y Banune y volvimos a repetir el mismo esquema de siempre: viernes juerga, sábado Ikea por la tarde (¡por la mañana estuve con la guapetonísima de Altáriel!) y noche de juegos que tampoco estuvo nada mal. Aparte de una partida de zombies que no nos hizo mucho chiste a ninguno, el resto de la noche (y gran parte del domingo) fue invertido en jugar a un infierno llamado "Jungle Speed" que trajeron estos. Un maléfico y terriblemente adictivo juego de cartas de estos de velocidad y concentración que casi termina con nosotros. De hecho, juraría que se nos pegaron varios tics, jajaja. Si cae en vuestras manos, os lo recomiendo más que mucho. Nosotros tenemos plan de comprarlo en nada.
Pero como no siempre se disfruta de tan gratas compañías, descargo mis ansias ludópatas por otros lados y ahora mismo el que más tiempo me está haciendo invertir es el "Castlevania: Dawn of Sorrow" de la DS. Menuda gozada. No disfrutaba de un juego de arcade de semejante forma desde que nos hartamos de la Sega y me dediqué completamente a los juegos de aventura gráfica, rol o estrategia. Merece la pena un montón recuperar el género, la verdad, y es que los Castlevanias siempre han sido juegos de calidad asegurada.
Por lo demás, no paro de ver películas últimamente, me estoy poniendo al día con un montón que tenía pendientes. Aunque la verdad es que esta vez mi adicción peliculera viene de la mano de la necesidad (real y psicológica) de hacer punto como una abuela. Por Dios, no hacía punto desde que era criaja. De hecho ni me acordaba de cómo se hacía, pero nada, en un ratillo que me explicó mi madre las cuatro tonterías necesarias en Pamplona, ya me hice mis apaños y una semana después ya tenía terminada mi primera bufanda, jajaja. No veáis qué satisfacción y qué orgullo. Es mullidita, acolchadita y calentita. Me ha quedado majísima, así que la he estrenado y la he llevado unas cuantas veces. Es la mar de "ponible", como dice Sûl, jeje. Por supuesto, no se me habría pasado por la cabeza ponerme al tema de no ser porque necesitaba una bufanda Slytherin para el vivo de Hogwarts (así que sí, lo habéis adivinado, la bufanda es a franjas grises y verdes). Pero oye, resulta que hacer punto es toda una adicción y que por lo visto no se me da nada mal, así que, como he pactado también hacer las bufandas de Diego y Álvaro, tengo trabajo para rato (aunque no por mucho tiempo, la de Diego ya tiene unas cuantas franjas). Cuando termine con esto y con las túnicas que también les dije a Diego y Edurne que les haría (no, no soy tan solidaria, no creáis, a ver si pensáis que me voy a hacer yo la varita y el caldero, jeje), es posible que me plantee sacarle partido a mi recién descubierta habilidad y me plantee hacerme una chaqueta o algo. También es posible que no vuelva a coger unas agujas en la vida, que todos sabemos que vivo en la parra, pero bueno, ahístá la posibilidad.
Y dicho esto, me voy a la camita, que no he puesto la calefacción al llegar y estoy empezando a tener bastante freshko y tal. Y sueño, todo sea dicho. Recomiendo un buen traguillo de aguardiente de hierbas, como el que nos ha ofrecido el patriarca (y vive Dios que ha hecho falta para acompañar ciertos "amargos tragos", ejem) y de música la "Marcia alla turca" de Mozart, que también ha sonado y me he puesto tierna. Buenas noches...
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