Hace no mucho comentaba Bombur en su blog que, para él, un rol en vivo, una batalla o una recreación son en esencia lo mismo, porque consiste en introducirte en la piel de un personaje. Aunque en este sentido no le falta razón, es cierto que en el rol en vivo o en una batalla se pueden tomar licencias que no deberían tomarse en la recreación y sin embargo, también se llevan a cabo. La diferencia es que quien juega a rol en vivo habitualmente tiene muy claro que lo que está llevando no tiene por qué adecuarse con exactitud a la época que trata. También es verdad que rara vez se ve un rol en vivo de temática completamente historicista. Normalmente la ambientación, aunque sea "de época", tiene bastante de "fantasía". Jugamos en ambientaciones medievales-fantásticas, steam-punk y lo de más allá, de manera que las licencias quedan completamente justificadas. Alguna cosa circula por ahí de temática más "historicista", pero en todo momento se toman licencias y tampoco es especialmente mal visto el jugador que lleva una prenda de vestir que no se llevaba en este periodo (el clásico "no, es que yo tenía esta capa por casa, que no es nada medieval pero que me va a dar calorcito y no pienso prescindir de ella") o sencillamente, que no se ha llevado en ningún periodo.
Sin embargo, se tiende a intentar ser purista cuando se va a una recreación. Diré que no he estado en una "recreación" como tal, nunca. Quizá por eso no me ha venido nadie a contar milongas sobre que mis botones no son de la época o que no se usaban este tipo de remaches, pero más de uno me ha comentado que se lo han dicho en diversas ocasiones. Lo más parecido que me ha pasado a mí fue cuando en Rúnicos vino un tipo a comentarme que mi traje "no era de rusa, sino de americana". Mi respuesta fue sencilla y concisa: "mira majo, esto es una falda que me he hecho en un pis pas y que si la ves por dentro te asustas, con una camisa que compré en Blanco o tienda similar hace años y que cometí el error de lavar con mi túnica de Hogwarts en la lavadora y salió de este color, la gorra me la compré en Bayona y la corbata me la han prestado. Como tú comprenderás, no es que no vaya de rusa, es que no voy de rusa, ni de americana ni de nah, me he hecho cuatro apaños y voy de lo que me parece, hoygan". En cualquier caso, el sujeto habría sido el clásico visitante de Rúnicos con problemas de empatía y ganas de hacer amiguetes sin mucho éxito. En las recraciones, en cambio, el "tu traje no es ruso" suele ir con bastante más mala baba, lo cual tiene mucha gracia porque en este mundo, como en todas partes, hay mucha viga en ojo propio.
A lo que voy es a que, por mucho que queramos acercarnos y recrear una época, siempre vamos a cojear de muchas partes. Que sí, que me puedes acusar de no usar botones propios de tal o cual época, pero me adapto a lo que me puedo permitir, me resulta cómodo comprar o sencillamente estético poner, pero a fin de cuentas, seguro que has confeccionado tu traje a máquina (o lo has comprado a una empresa que la confecciona a modo industrial), que has comprado las telas fabricadas con métodos actuales y que, maldita sea, seguro que llevas ropa interior actual, por no hablar de que vas más limpio (por guarro que seas) de lo que se estilaba en tal época.
Hay fallos más que comunes en nuestra adaptación a épocas pasadas, principalmente porque por mucho que intentemos emular lo que nos parece y lo hagamos con mejor o peor tiento (siempre se acercará más al estilo de la época el que haya echado un ojo a libros especializados que el que quiera hacerse el traje que sale en tal película), siempre va a haber un problema de adaptación a la mentalidad de la época. Nunca nos vamos a vestir como alguien del siglo XIII porque no podemos meternos en la cabeza de ese alguien del XIII.
En primer lugar, es muy habitual pensar eso de "me voy a hacer un traje de principios del XIII". Bonito, sin lugar a dudas, pero poco realista. Si ahora la moda cambia anualmente, antaño una prenda de vestir era algo que costaba mucho más tiempo elaborar, costaba más dinero y tenía un valor diferente al que tienen para nosotros ahora las camisetas de estrafalarius que compramos hoy y tiramos cuando se deforman en tres meses. La ropa en el medievo (y hasta fechas sorprendentemente recientes), se conservaba, se reutilizaba y hasta se legaba en herencia. La ropa se utilizaba incluso como moneda de cambio y como garantía en los más que abundantes préstamos cotidianos que se llevaban a cabo en la Edad Media. Así, los testamentos refieren habitualmente cómo el testador solicita que se pague tal cantidad a tal o cual persona y que ésta devuelva a cambio "mi camisa", "mi falda", "mi capa". Los listados son tan impresionantes que hasta recuerdo el de un escudero del cual me planteé si se paseaba en gallumbos por la calle, porque había empeñado una cantidad de ropa, armas y piezas de armadura como para caerse de espaldas (y más considerando que luego refiere el resto de ropa que le queda y no es mucha), aunque no debiéramos soprendernos. No recuerdo cuál fue el rey de Aragón cuya coronación trajo serios quebraderos de cabeza a sus asistentes, puesto que tuvieron que recuperar todas las piezas de la corona que estaban empeñadas y no sabían ni dónde.
Volviendo a las ropas, al valor de lo material y a cómo no podemos comprenderlo, por pudiente que fuera la persona, la cantidad de posesiones personales era demencialmente reducida, no hay más que mirar un inventario de bienes (y los hay muy detallados) para verificar que la gente tenía escasísimos bienes materiales. Los pertenecientes a las clases más privilegiadas refieren listados muebles, ropas de cama, prendas de vestir (pocas), algunas joyas, escasos objetos de valor cultural (algún libro, rara vez)
En general apenas refieren los muebles más básicos (una cama, un armario, una silla tal vez) y escasas prendas de ropa especificada con toda suerte de detalles. Estas prendas eran legadas a los descendientes con especificaciones tales como "a mi hija le doy mi falda vieja". Con un par y eso si se podía recuperar del usurero. La falda vieja para la hija ¿por qué no? es una prenda ¿no? sin lugar a dudas la hija la llevó el tiempo que pudo y posiblemente luego la dejó en herencia especificando "y dejo la falda vieja que me legó mi madre".
Teniendo estas cuestiones en cuenta... si en una recreación llevamos un traje impoluto y procedente de una época concreta, sólo podemos ser el hijo de algún duque invitado a la boda real, poco menos, lo cual resulta muy divertido cuando quien lleva estas prendas va vestido de campesino, soldado o mercader. La ropa se llevaría vieja, sucia (no invertían tanto tiempo en higiene, de todos es sabido, y cualquier día de estos podríamos tratar también el tema de "¿a qué huele la Edad Media?") y remendada, además de adaptada al usuario, que bien podía llevar una saya hecha a su medida y sobre ella, un tabardo confeccionado cincuenta años antes, que fue propiedad de su abuelo, el cual tenía los hombros muy anchos. Si queremos ser fieles, por tanto, deberíamos llevar ropas combinadas como buenamente el Altísimo nos dé a entender, que no sean especialmente de nuestra talla, que estén remendadas y arregladas cien veces y que tiendan a estar bastante viejas. ¿No nos gusta ir así? Nos ha fastidiado. Las primeras prendas de ropa que confeccioné fueron para una obra de teatro en la Universidad. El director de la obra dijo que eran muy bonitas, que eran muy adecuadas para la obra ("Divinas Palabras", tenía que ser ropa de aldeanos), pero que con una ropa tan limpia, planchada y conjuntada parecía aquello un Belén y que tuviera a bien ponerme un par de trapos sucios encima de las vestimentas. Razón no le faltaba al hombre.
Abreviando: tendemos a pensar en tiempos pasados de una manera
tremendamente dulcificada. No nos paramos a pensar en lo mal que olían,
en lo mal que vestían, en la manera en que combinaban sus colores y en
el "pequeño" detalle de que el gusto estético ha cambiado enormemente y
que combinación de colores que antaño se consideraban de muy buen gusto a
día de hoy nos parecen aberrantes. Así, a finales de la Edad Media se
consideraba la mar de elegante llevar combinaciones tales como rojo con
naranja y similares.
Con esto no diré que tenga la menor intención de envejecer la ropa que voy a llevar al Drachen ni de hacerle unos cuantos agujeros y coserlos a mano. Sencillamente digo que, si nos ponemos tiquis-miquis, no creo que se salve mucha gente en cuanto a purismo. Y esa gente que viste tan adecuadamente, tiene que oler bastante mal.
Y poco más ¿A qué viene esto? Supongo que a que estoy haciendo ya de una vez recopilación de material para hacer las ropas para el Drachen. Tengo que coser como una posesa porque quedan tres meses y de todo mi armario creo que sólo se puede utilizar una falda, cogiéndola un poco por los pelos. Afortunadamente Rober ya estuvo el año pasado y tiene ropa suficiente para ir, aunque me gustaría hacerle alguna camisa más y alguna otra cosilla, que siempre mola más tener unas cuantas cosas de quita y pon considerando que son cinco días y encima moviditos. En cualquier caso, para mí no tengo nada de nada y como no soy persona con mucho tiempo libre, voy a ver cómo me organizo para tener unas cuantas cosillas básicas para no tener que ir en vaqueros o algo, jajaja. Como somos un tanto frikazos, desde luego, la idea es que nuestras ropas sean lo más adecuadas a lo que habrían llevado los tercios en Flandes pero, teniendo en cuenta, para empezar, que ni siquiera creo que hubiera una miserable "tercia" por ahí suelta, partimos desde la humildad de saber que adaptaremos las cosas como nos parezca y que vamos para jugar y para pasárnoslo bien, no para ir de punta en blanco clavando el vestuario de la época, porque siempre vamos a estar muy lejos de adaptarlo plenamente. Que si hay que poner aquí una cremallera porque va a quedar mejor que sin ponerla, pues se pone y que si queremos comprar esta tela porque queda chula, no nos vamos a parar mucho a pensar que no existía en este periodo porque existían otras similares y da el pego. La cuera que le hice a Rober el año pasado era de antelina forrada. Obviamente no era válida para combatir y no era una cuera de verdad, pero quedaba bien en las fotos (y él se puso el gambesón debajo para que le sirviera igualmente... aunque de haberlo sabido, se la habría hecho más grande, claro), este año voy a intentar hacer la mía con serraje, a ver qué pasa. Si no me convence el resultado, tendré que apañar con un gambesón y lo que pille para dar el pego.
Y eso es todo. Habrá que ir preparando unos patrones y desempolvando la máquina de coser, que estaba muy tranquilita desde Rúnicos...
Recomendando un buen vino blanco como el Godelia que tomamos ayer (y contrarrecomendando El Casillero del Diablo, hoygan, no beban esa cosa... es peleón de ganas, sólo se nos ocurre a nosotros coger un vino chileno con nombre molón para ver qué pasa), y acompáñenlo de buena música del XVII como "Les Pleurs" de Sainte Colombe. Déjenlo en manos de Jordi Savall. Quizá no termina de sonar como sonaría en el XVII, a saber cómo sonaban entonces las cosas, pero si alguien puede acercarse a ese sonido, ése es el señor Savall.
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dimanche, avril 29, 2012
mercredi, octobre 19, 2011
Veynte de ottubre de MCCXXV: "César, Bruto, Cicerón y romanos del montón"
Últimamente estamos volviendo a ver Roma. Nos pusimos a verla de la manera más tonta y ya nos quedan un par de capitulillos de la primera temporada que espero que no pasen de hoy o mañana. Curiosamente, los dos hemos caído en la cuenta de que no hemos visto la segunda temporada. Yo la empecé en su día, pero no me acuerdo por qué razón dejé de verla. Me quiere sonar que fue cuando me enganché al "Whitcher" y dejé de tener una vida. En cualquier caso, el asunto es que la hemos retomado con ganas y lo cierto es que, puestos a ver la segunda temporada, no está ma volver a ver la primera, porque es de lo mejorcito que se ha rodado para la tele, y mira que es un título disputado.
Cómo me gusta Roma, qué grandísima obra de arte es. Qué buen acierto tuvieron en querer narrar una de las etapas más importantes de la Historia y qué buen tiento tuvieron al hacerlo retratando a cada uno de los personajes, algunos de los más fascinantes que han existido: Cesar, Augusto, Cleopatra, Cicerón... se han escrito ríos de tinta sobre cada uno de ellos y todavía queda mucho por saberse y por escribirse. Me gusta mucho, pero mucho, cómo han sabido contar esta época, pese a las licencias que son habituales en cualquier serie de corte histórico (y que en este caso son menores que en otras, la verdad). Que sí, que la HBO busca morbo donde no lo hay, que si mucha violencia y mucho sexo para captar público (que luego ni siquiera es tan exagerado como lo pintan), que la fama de la pobre Atia nunca volverá a ser lo mismo después de la víbora que la HBO ha hecho de ella (y qué gran víbora, por cierto... venida a menos, pero zorra y manipuladora como la que más... niñas que vais de zorras y me leéis, a ver si tomáis ejemplo). Sin embargo, también sacan detalles que podrían pasar inadvertidos para cualquiera y son condenadamente fieles a la Historia. Sin ir más lejos, casi pego un bote el otro día cuando, antes de Farsalia, dijo César "aquí sólo se puede vencer o morir" ("aut vincere, aut mori", frase que muchos estudiantes de letras recordarán haber traducido).
Me gusta mucho cómo aparece César. Me gusta que no sea, como sí se le suele ver, un tirano déspota que se ha apropiado de un puesto que no le corresponde. César condenó a la República, pero precisamente porque quería sanarla (la maté porque era mía y todo eso). Que tuviera razón o no la tuviera no es un tema que nos incumba ahora mismo, el caso es que César se creía un instrumento necesario para la salvación de la República, aunque para lograrlo tuviera que gozar de cargos fuera de ley (y adaptar la ley para que esto fuera posible). César no era un cabrón, como se refleja a menudo. Megalómano, quizá, ególatra, sin duda, pero no un cabrón. Era buena gente, muy apreciado por sus seres queridos, enormemente carismático, aclamado (y muy llorado) por el pueblo, para el que concedió algunos beneficios que ya podían poner en práctica los políticos actuales (como ya suelo decir yo habitualmente... mejor sería un tirano bien encaminado que un gobierno constituido por subnormales y elegido por necios).
Fue un estratega invencible en la batalla, pero también en el Senado. Supo mover y manejar todas las herramientas para hacer de sí mismo un líder. Supo delegar elecciones y trabajos importantes a gente competente y supo maniobrar sin mancharse las manos. Con todo, hubo un grupo de nobles que no supieron perdonarle el daño que hizo a la República acumulando en su persona tantos privilegios. No digo que no lo odiaran y envidiaran algunos de ellos, pero desde luego no fue éste el motivo de que decidieran matarlo. Desde luego, no fueron la envidia ni el odio los que movieron a Bruto a asesinar a quien prácticamente había sido su mentor, sino la seguridad de que así estaba salvando a la República.
Augusto, otro grande. Me gusta mucho cómo lo retratan en la película: frío, calculador, estudioso... fue mucho lo que aprendió de César, sólo que Augusto, curiosamente, pasó bastante de la cuestión República y se centró más en el asunto de convertirse en un avatar del Imperio Romano. Obtuvo el poder de la propia República, pero ya nunca más fue devuelto. Augusto, y no César, como la gente de a pie piensa (los que piensan que hubo una República y después un Imperio, claro está), fue el primer emperador de Roma. Reunió poder político y religioso, fue Emperador a la vez que Pontífice Máximo y deificó su propia figura hasta límites insospechados. Siempre habían considerado las familias patricias que provenían de los dioses, a partir de Augusto, quizá con cierto contagio de Oriente, el emperador fue directamente considerado un dios en la tierra. Aunque seamos realistas... a diferencia de Oriente, en Roma tampoco se tenía demasiada veneración por los dioses. Esto es lo que espero ver en la segunda temporada. El ascenso de Augusto, la creación de un mito, de un icono, para una Roma en la que la República ya no era una opción válida en un territorio que se había expandido demasiado (no en vano, tras algunos años buenos con Augusto... el Imperio Romano siempre tuvo serios problemas en cuanto a gobernabilidad).
Me han dicho que la segunda temporada no está a la altura de la primera, pero probaremos suerte. Si se refleja lo que espero ver, estaré más que agradecida a los guionistas que hacen posible este pedazo de serie.
He de decir que en la primera temporada veo un muy buen retrato del Augusto niño. Calculador, estudioso y con un cierto asperger o algo similar. Aún no se había gastado ningún Px en carisma ni en habilidades sociales varias, pero todo estaba por llegar... Me gusta mucho el retrato que hacen de él, pero curiosamente no es la imagen que Roma tuvo del Octavio niño. Principalmente porque no se tuvo mucha idea de Augusto hasta que César lo nombró heredero político. Si bien era sobrino suyo y había tenido cierta dedicación hacia él... lo cierto es que este nombramiento desconcertó a no pocos y cuando se habla del origen de Augusto siempre se habla de un origen bastante oscuro y misterioso. Resumiendo... me gusta el Augusto que sale, pero quizá sería mejor que no saliera, que se lo reservaran para soltarlo por las buenas, así como hizo el Augusto de verdad. En cualquier caso, la tele es la tele y cascar a un personaje bueno por gracia divina en la segunda temporada cuando te has cargado a uno muy grande en la primera puede funcionar o puede salir desastroso... así que bueno, no está mal que presenten a Augusto y a Octavia, porque ambos fueron lo que fueron en años posteriores.
Cleopatra, otro gran personaje muy bien representado, aunque tampoco la tocan demasiado. Es lo que hay... la serie es "Roma" y no "Egipto" y aunque se podría sacar mucho de la última grande entre los egipcios, no entran al trapo. Pena, porque me hubiera gustado verla en Roma, cuando tiene que salir por patas tras la muerte de César. En cualquier caso, me gusta la imagen que hacen de ella, lejos de las Cleopatras petardas y manipuladoras que el cine se ha cansado de retratar. Cleopatra fue manipulada, más que manipuladora. Hija de diferentes culturas, receptora de una formación impresionante, buena política, estratega, con un bagaje cultural aplastante, preparada para ser una diosa en su tierra, no fue más que una marioneta en manos de Roma. Del Egipto de los faraones no quedaba más que el recuerdo y los Ptolomeos tenían escasa sangre egipcia en vena... el pueblo egipcio, el granero de Roma, poco recordaba ya de su paseo glorioso. César apoyó a Cleopatra para asegurarse el servilismo de Egipto y aún así, Cleopatra consiguió recoger en su persona la larga tradición del Egipto de los faraones. No en vano es uno de los personajes más conocidos del antiguo Egipto, aunque su imagen popular está distorsionada, trasladándola a una época muy anterior.

Con todo esto, no quiero dejar de lado a Tito Pullo y a Lucio Voreno, ese dúo cómico (son como Astérix y Obélix, según Yazston) para el que se concede toda clase de licencias históricas pero que, a la vez, consiguen transmitir una idea bastante cercana de lo que era la vida en el ejército, al principio y la vida cotidiana, posteriormente. Una idea muy acertada la de meter a estos dos como elementos aglutinantes de la serie, además de que los personajes son de traca. Aquí, como en todas partes, somos fans declarados de Pullo, por si había dudas, jajaja.
Y poco más... hablaría más. Hablaría de Cicerón (tremendo, aunque apenas lo saquen al pobre), o de la relación entre Cleopatra y Dido, pero para eso tendría que estar más inspirada y no termino de hallarme, jajaja. Así que recomiendo... uhmm una sopita caliente, que ya llega el invierno. Y para escuchar... el "Tranquille sommeil" de Persée de Lully.
Cómo me gusta Roma, qué grandísima obra de arte es. Qué buen acierto tuvieron en querer narrar una de las etapas más importantes de la Historia y qué buen tiento tuvieron al hacerlo retratando a cada uno de los personajes, algunos de los más fascinantes que han existido: Cesar, Augusto, Cleopatra, Cicerón... se han escrito ríos de tinta sobre cada uno de ellos y todavía queda mucho por saberse y por escribirse. Me gusta mucho, pero mucho, cómo han sabido contar esta época, pese a las licencias que son habituales en cualquier serie de corte histórico (y que en este caso son menores que en otras, la verdad). Que sí, que la HBO busca morbo donde no lo hay, que si mucha violencia y mucho sexo para captar público (que luego ni siquiera es tan exagerado como lo pintan), que la fama de la pobre Atia nunca volverá a ser lo mismo después de la víbora que la HBO ha hecho de ella (y qué gran víbora, por cierto... venida a menos, pero zorra y manipuladora como la que más... niñas que vais de zorras y me leéis, a ver si tomáis ejemplo). Sin embargo, también sacan detalles que podrían pasar inadvertidos para cualquiera y son condenadamente fieles a la Historia. Sin ir más lejos, casi pego un bote el otro día cuando, antes de Farsalia, dijo César "aquí sólo se puede vencer o morir" ("aut vincere, aut mori", frase que muchos estudiantes de letras recordarán haber traducido).
Me gusta mucho cómo aparece César. Me gusta que no sea, como sí se le suele ver, un tirano déspota que se ha apropiado de un puesto que no le corresponde. César condenó a la República, pero precisamente porque quería sanarla (la maté porque era mía y todo eso). Que tuviera razón o no la tuviera no es un tema que nos incumba ahora mismo, el caso es que César se creía un instrumento necesario para la salvación de la República, aunque para lograrlo tuviera que gozar de cargos fuera de ley (y adaptar la ley para que esto fuera posible). César no era un cabrón, como se refleja a menudo. Megalómano, quizá, ególatra, sin duda, pero no un cabrón. Era buena gente, muy apreciado por sus seres queridos, enormemente carismático, aclamado (y muy llorado) por el pueblo, para el que concedió algunos beneficios que ya podían poner en práctica los políticos actuales (como ya suelo decir yo habitualmente... mejor sería un tirano bien encaminado que un gobierno constituido por subnormales y elegido por necios).
Fue un estratega invencible en la batalla, pero también en el Senado. Supo mover y manejar todas las herramientas para hacer de sí mismo un líder. Supo delegar elecciones y trabajos importantes a gente competente y supo maniobrar sin mancharse las manos. Con todo, hubo un grupo de nobles que no supieron perdonarle el daño que hizo a la República acumulando en su persona tantos privilegios. No digo que no lo odiaran y envidiaran algunos de ellos, pero desde luego no fue éste el motivo de que decidieran matarlo. Desde luego, no fueron la envidia ni el odio los que movieron a Bruto a asesinar a quien prácticamente había sido su mentor, sino la seguridad de que así estaba salvando a la República.
Augusto, otro grande. Me gusta mucho cómo lo retratan en la película: frío, calculador, estudioso... fue mucho lo que aprendió de César, sólo que Augusto, curiosamente, pasó bastante de la cuestión República y se centró más en el asunto de convertirse en un avatar del Imperio Romano. Obtuvo el poder de la propia República, pero ya nunca más fue devuelto. Augusto, y no César, como la gente de a pie piensa (los que piensan que hubo una República y después un Imperio, claro está), fue el primer emperador de Roma. Reunió poder político y religioso, fue Emperador a la vez que Pontífice Máximo y deificó su propia figura hasta límites insospechados. Siempre habían considerado las familias patricias que provenían de los dioses, a partir de Augusto, quizá con cierto contagio de Oriente, el emperador fue directamente considerado un dios en la tierra. Aunque seamos realistas... a diferencia de Oriente, en Roma tampoco se tenía demasiada veneración por los dioses. Esto es lo que espero ver en la segunda temporada. El ascenso de Augusto, la creación de un mito, de un icono, para una Roma en la que la República ya no era una opción válida en un territorio que se había expandido demasiado (no en vano, tras algunos años buenos con Augusto... el Imperio Romano siempre tuvo serios problemas en cuanto a gobernabilidad).
Me han dicho que la segunda temporada no está a la altura de la primera, pero probaremos suerte. Si se refleja lo que espero ver, estaré más que agradecida a los guionistas que hacen posible este pedazo de serie.
He de decir que en la primera temporada veo un muy buen retrato del Augusto niño. Calculador, estudioso y con un cierto asperger o algo similar. Aún no se había gastado ningún Px en carisma ni en habilidades sociales varias, pero todo estaba por llegar... Me gusta mucho el retrato que hacen de él, pero curiosamente no es la imagen que Roma tuvo del Octavio niño. Principalmente porque no se tuvo mucha idea de Augusto hasta que César lo nombró heredero político. Si bien era sobrino suyo y había tenido cierta dedicación hacia él... lo cierto es que este nombramiento desconcertó a no pocos y cuando se habla del origen de Augusto siempre se habla de un origen bastante oscuro y misterioso. Resumiendo... me gusta el Augusto que sale, pero quizá sería mejor que no saliera, que se lo reservaran para soltarlo por las buenas, así como hizo el Augusto de verdad. En cualquier caso, la tele es la tele y cascar a un personaje bueno por gracia divina en la segunda temporada cuando te has cargado a uno muy grande en la primera puede funcionar o puede salir desastroso... así que bueno, no está mal que presenten a Augusto y a Octavia, porque ambos fueron lo que fueron en años posteriores.
Cleopatra, otro gran personaje muy bien representado, aunque tampoco la tocan demasiado. Es lo que hay... la serie es "Roma" y no "Egipto" y aunque se podría sacar mucho de la última grande entre los egipcios, no entran al trapo. Pena, porque me hubiera gustado verla en Roma, cuando tiene que salir por patas tras la muerte de César. En cualquier caso, me gusta la imagen que hacen de ella, lejos de las Cleopatras petardas y manipuladoras que el cine se ha cansado de retratar. Cleopatra fue manipulada, más que manipuladora. Hija de diferentes culturas, receptora de una formación impresionante, buena política, estratega, con un bagaje cultural aplastante, preparada para ser una diosa en su tierra, no fue más que una marioneta en manos de Roma. Del Egipto de los faraones no quedaba más que el recuerdo y los Ptolomeos tenían escasa sangre egipcia en vena... el pueblo egipcio, el granero de Roma, poco recordaba ya de su paseo glorioso. César apoyó a Cleopatra para asegurarse el servilismo de Egipto y aún así, Cleopatra consiguió recoger en su persona la larga tradición del Egipto de los faraones. No en vano es uno de los personajes más conocidos del antiguo Egipto, aunque su imagen popular está distorsionada, trasladándola a una época muy anterior.

Con todo esto, no quiero dejar de lado a Tito Pullo y a Lucio Voreno, ese dúo cómico (son como Astérix y Obélix, según Yazston) para el que se concede toda clase de licencias históricas pero que, a la vez, consiguen transmitir una idea bastante cercana de lo que era la vida en el ejército, al principio y la vida cotidiana, posteriormente. Una idea muy acertada la de meter a estos dos como elementos aglutinantes de la serie, además de que los personajes son de traca. Aquí, como en todas partes, somos fans declarados de Pullo, por si había dudas, jajaja.
Y poco más... hablaría más. Hablaría de Cicerón (tremendo, aunque apenas lo saquen al pobre), o de la relación entre Cleopatra y Dido, pero para eso tendría que estar más inspirada y no termino de hallarme, jajaja. Así que recomiendo... uhmm una sopita caliente, que ya llega el invierno. Y para escuchar... el "Tranquille sommeil" de Persée de Lully.
dimanche, septembre 11, 2011
Onçe de settiembre de MCCXXV: "Costura y Patrimonio"
Mi última visita a la capital del reino coincidió con la celebración del Privilegio de la Unión. Esto, que conmemora la unión de los tres burgos de Pamplona bajo una misma bandera, fueros y mandato, no es otra cosa que una excusa para montar el típico festejo medieval que se cada vez más se va viendo en todas partes. Os habréis ido percatando de que las fiestas medievales van cundiendo de mala manera en este país. Diré que a mí me parece estupendo, ya que todos conocemos a gente que saca buena parte de sus ingresos de mercadillos y festejos de este tipo. Además, salir a ver puestos y disfrutar de las actuaciones siempre es una buena opción para pasar el día. Puestos y actuaciones que, ya se sabe, no tienen por qué ser medievales ni nada que se le asemeje, pero es fácil hacer la vista gorda aunque se estén ofreciendo patatas cocidas y platillos de vidrio trabajado con métodos actuales, o que los vendedores estén atrezados con vestimentas de corte bastante actual, inspirada en películas y en dibujos de lo que podemos considerar "la Edad Media imaginada", que bien poco tiene que ver con la real. Un año de estos me gustaría hablar largamente sobre lo que se piensa sobre ciertas costumbres y ciertos asuntos relativos a la vida privada en la Edad Media. En cualquier caso, lo dicho, es divertido darse una vuelta y de paso apreciar la labor de ciertos artesanos. Había puestos muy buenos de artículos de cuero o de madera, asuntos en los que me encantaría probar suerte algún año, pero suele suceder, nunca hay tiempo para todo y a estas cosas hay que dedicarles bastante.
Me gustó mucho también ver una exhibición de cetrería. Es cierto que cada vez más se va incluyendo como espectáculo en estos eventos, pero hasta la fecha no había tenido la suerte de ver a estos bichejos en acción. Los bichos, preciosos, hicieron gala de un buen adiestramiento y se me pusieron los dientes largos, así que he decretado que de mayor quiero un azor y un mochuelo. Si alguien me los quiere regalar, le estaré más que agradecida. Que me los envíe ya educados y con un cuidador experto, por favor, que tampoco ando muy bien de tiempo para ocuparme de estos asuntos, ejem.
No se podía sacar fotos con flash de los bichos, por si se asustaban, así que he sacado varias fotos en las que se les ve en oscurillo mientras que se ve con total claridad a la gente que estaba viéndolos. Es lo que hay. Pero eran tan guapos que no pude menos que sacarles unas cuantas fotos.
Coincidiendo con estos festejos, me comentó mi madre que había estado hacía pocos días en una exposición de trajes y tocados medievales y renacentistas en el Palacio del Condestable. Para quien no se haya paseado por mis tierras, el Palacio del Condestable era el único palacio del siglo XVI conservado en Pamplona, en pleno centro. Digo "era", porque a día de hoy, y tras una lamentable restauración finalizada en 2008 y prepetrada bajo el beneplácito de Principe de Viana, institución más que controlada por el gobierno de UPN (nuevamente, Barcina, so zorra, te apreciamos mucho, oh sí), se ha convertido en un bonito edificio del otro día. Visto el horrendo estado en el que habían dejado la fachada (una horrorosa pantalla de cemento armado donde antaño hubo sillares), me había negado a entrar hasta la fecha, por miedo más que por otra cosa. Sin embargo, como el tema de la exposición de trajes me interesó bastante, no me quedó otra que poner las patas dentro.
Pues bien... si la fachada ha quedado en un estado lamentable, el interior no os quiero ni contar. Paredes de cemento armado con un estilo del otro día, vigas de madera de factura tan reciente que olían a nuevo... estremecedor. Esta clase de atentados contra el patrimonio deberían ser penados por ley, puesto que desgraciadamente se trata de daños irreparables. Digustos aparte, diré que la exposición me gustó bastante. No se trata de trajes realizados por modistas actuales basados en diferentes pinturas de época. Son trajes y tocados que datan principalmente del periodo medieval, aunque alguno se escapa hasta el siglo XVII. Se tomaron como modelos vestimentas principalmente navarras, completando la colección con trajes vascos y de Iparralde. Diré que la reproducción del vestuario es muy buena y la factura espectacular. La exposición está además muy bien presentada, con tarjetas informativas de lo que se expone y fotografías de las pinturas originales en las que se basan los modelos. Sencilla, pequeñita pero muy bien realizada. Aviso, eso sí, que no tiene nada que ver con lo que se encuentra alguien que visita un museo del traje. A fin de cuentas, son reproducciones y no modelos originales y, además, apenas es una sala de visita.
Señora roncalesa del siglo XVI. Había que tenerlos muy bien puestos para llevar esos tocados en la cabeza, y ni siquiera es de los peores... El modelito, en cambio, me encantó.
Sin embargo, si tengo que poner alguna pega, será en lo referente a los tejidos utilizados. Aunque algunos trajes sí están confeccionados en linos y otras telas habituales en las diferentes épocas, en algunos el poliéster o el terciopelo chirriaban un poco "a nuevo". Es eso o que una tiene una cierta deformación profesional cuando va a ver esta clase de cosas, reconozco que en todo lo referente a exposiciones de corte medieval soy bastante tiquis-miquis. En cualquier caso, insisto en que es una visita muy recomendable y muy original para los tiempos que corren, siempre que podáis superar el tremendo asco que conlleva ver el estado en el que han dejado el palacio. Por lo demás y, como podéis imaginar, una friki, y más una que le da a la costura en sus ratos libres, no puede menos que entrar y sacar fotos hasta de los carteles. Entré en modo bershérker y fotografié todo lo que me pareció. No sé si la gente que andaba por ahí de visita me miró mal entonces o fue cuando vi un traje del XV y dije "ahí va, si éste me lo hice yo hace años" y mi madre contestó "huy sí, el otro día se lo comenté a una amiga mía cuando vinimos a ver la exposición". Os podéis imaginar el concepto que tendrá de mí la buena mujer. Aunque, para qué nos vamos a engañar, supongo que es el que tienen los que os rodean de buena parte de los que asomáis por aquí. Poco más.
Recomiendo a los Muse cantando "Feeling Good". Me encanta esa versión. Eso y un té turco de manzana como el que me compré en los puestos y me dejé en Pamplona. Sigh... tendré que esperar a mi próxima escapada por el reino para probarlo.
Me gustó mucho también ver una exhibición de cetrería. Es cierto que cada vez más se va incluyendo como espectáculo en estos eventos, pero hasta la fecha no había tenido la suerte de ver a estos bichejos en acción. Los bichos, preciosos, hicieron gala de un buen adiestramiento y se me pusieron los dientes largos, así que he decretado que de mayor quiero un azor y un mochuelo. Si alguien me los quiere regalar, le estaré más que agradecida. Que me los envíe ya educados y con un cuidador experto, por favor, que tampoco ando muy bien de tiempo para ocuparme de estos asuntos, ejem.
Coincidiendo con estos festejos, me comentó mi madre que había estado hacía pocos días en una exposición de trajes y tocados medievales y renacentistas en el Palacio del Condestable. Para quien no se haya paseado por mis tierras, el Palacio del Condestable era el único palacio del siglo XVI conservado en Pamplona, en pleno centro. Digo "era", porque a día de hoy, y tras una lamentable restauración finalizada en 2008 y prepetrada bajo el beneplácito de Principe de Viana, institución más que controlada por el gobierno de UPN (nuevamente, Barcina, so zorra, te apreciamos mucho, oh sí), se ha convertido en un bonito edificio del otro día. Visto el horrendo estado en el que habían dejado la fachada (una horrorosa pantalla de cemento armado donde antaño hubo sillares), me había negado a entrar hasta la fecha, por miedo más que por otra cosa. Sin embargo, como el tema de la exposición de trajes me interesó bastante, no me quedó otra que poner las patas dentro.
Pues bien... si la fachada ha quedado en un estado lamentable, el interior no os quiero ni contar. Paredes de cemento armado con un estilo del otro día, vigas de madera de factura tan reciente que olían a nuevo... estremecedor. Esta clase de atentados contra el patrimonio deberían ser penados por ley, puesto que desgraciadamente se trata de daños irreparables. Digustos aparte, diré que la exposición me gustó bastante. No se trata de trajes realizados por modistas actuales basados en diferentes pinturas de época. Son trajes y tocados que datan principalmente del periodo medieval, aunque alguno se escapa hasta el siglo XVII. Se tomaron como modelos vestimentas principalmente navarras, completando la colección con trajes vascos y de Iparralde. Diré que la reproducción del vestuario es muy buena y la factura espectacular. La exposición está además muy bien presentada, con tarjetas informativas de lo que se expone y fotografías de las pinturas originales en las que se basan los modelos. Sencilla, pequeñita pero muy bien realizada. Aviso, eso sí, que no tiene nada que ver con lo que se encuentra alguien que visita un museo del traje. A fin de cuentas, son reproducciones y no modelos originales y, además, apenas es una sala de visita.
Sin embargo, si tengo que poner alguna pega, será en lo referente a los tejidos utilizados. Aunque algunos trajes sí están confeccionados en linos y otras telas habituales en las diferentes épocas, en algunos el poliéster o el terciopelo chirriaban un poco "a nuevo". Es eso o que una tiene una cierta deformación profesional cuando va a ver esta clase de cosas, reconozco que en todo lo referente a exposiciones de corte medieval soy bastante tiquis-miquis. En cualquier caso, insisto en que es una visita muy recomendable y muy original para los tiempos que corren, siempre que podáis superar el tremendo asco que conlleva ver el estado en el que han dejado el palacio. Por lo demás y, como podéis imaginar, una friki, y más una que le da a la costura en sus ratos libres, no puede menos que entrar y sacar fotos hasta de los carteles. Entré en modo bershérker y fotografié todo lo que me pareció. No sé si la gente que andaba por ahí de visita me miró mal entonces o fue cuando vi un traje del XV y dije "ahí va, si éste me lo hice yo hace años" y mi madre contestó "huy sí, el otro día se lo comenté a una amiga mía cuando vinimos a ver la exposición". Os podéis imaginar el concepto que tendrá de mí la buena mujer. Aunque, para qué nos vamos a engañar, supongo que es el que tienen los que os rodean de buena parte de los que asomáis por aquí. Poco más.
Recomiendo a los Muse cantando "Feeling Good". Me encanta esa versión. Eso y un té turco de manzana como el que me compré en los puestos y me dejé en Pamplona. Sigh... tendré que esperar a mi próxima escapada por el reino para probarlo.
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jeudi, juin 16, 2011
Dieç i seys de junnio de MCCXV: "Historia y Cine"
Ya lo dije, con la excusa de sacar ideas para vestuario, estoy aprovechando para volver a ver diferentes películas ambientadas en el siglo XVII. El cine histórico es como la literatura histórica. Muy vistoso, pero generalmente malo de ganas. Abunda menos que la literatura porque en el caso del cine supone un desembolso bastante importante en ambientación y vestuario, pero abunda igualmente. Y bueno, para modas vistosas pero con cero enjundia nada como la moda actual de hacer series supuestamente de época en las televisiones españolas. Claro está, considerando que la ambientación y el vestuario van a durar para unos cuantos capítulos y el buen tirón que tienen estas series actualmente... pues les sale a cuenta aunque sean una basura. Porquerías que no hacen mucho por camuflar su condición de telenovela (soy incapaz de recordar ningún título para poner un ejemplo, pero supongo que las conocéis sobradamente), supuestas series "de capa y espada", como "Piratas" o "Águila Roja" o peor, series que van de "historicistas", como "Hispania", que realmente deberían ser catalogadas dentro del género fantasía, como ya lo suelo sugerir para sus homólogos literarios (como "Los Pilares de la Tierra" o "El Código da Vinci". Series malas en las que no puede faltar nunca el elenco de actores resultantes de "Al Salir de Clase" y demases. A eso se añade un gran mal (entre otros muchos) del cine y la televisión española... y es que no hay nada como que le pongan a uno un traje de otra época para que se ponga a sobreactuar de mala manera como si pagaran el doble.
El cine español genera pequeñas obras maestras y toneladas ingentes de mierda. El cine de otros países también, pero aquí ya nos llega algo cribado. Y no sale de nuestras arcas públicas, así que nos importa menos. Como era de esperar, en cuestión de películas históricas es tan lamentable como en el resto, salvo gloriosísimas excepciones, como podría ser "El Perro del Hortelano". Cada vez que recuerdo cuando vi "La Celestina" tengo ganas de llorar. Y no sé quién se merece más somanta de leches... si Juan Diego Botto o nuestra amiga Pe. Tampoco sé cómo convencieron a Terele Pávez para formar parte de semejante engendro pero bueno, es lo que hay. Sin embargo, si queremos hablar de calidad de ambientación, nos encontramos con el caso inquietante de Vicente Aranda. "Juana la Loca", "Carmen"... probablemente les suenan, posiblemente las han visto, seguramente se aburrieron como nunca. Son películas correctísimas, cuidadas, con un asesoramiento impecable, pero tremendamente aburridas. Una lástima. El funeral que aparece en "Juana la Loca" pone los pelos como escarpias, es posiblemente una de las mejores escenas de película que he visto en mi vida pero... la película es un auténtico tostonazo.
Hace días, como dije, me puse "Alatriste" por eso de sacar ideas para vestimenta del XVII. Era tan mala o peor de lo que recordaba. No me entra en la cabeza cómo pudieron llevar a cabo semejante ponzoña con ambientación tan trabajada, asesoramiento histórico evidente, vestuario impecable, fotografía... etc, Por no hablar del excelente elenco de actores, eso sí, con dos salvedades: la primera, no sabemos qué hace Blanca Portillo en el papel de inquisidor. No digo que sea mala actriz, porque no me lo parece pero, maldita sea, todos sabemos que es señora y no puedes hacer el menor caso a su interpretación cuando estás pensando "¿a quién rayos le pareció bien darle este papel". El otro gran error fue Viggo Mortensen para Alatriste. Ojo, que no digo que quede mal en las fotos (ya digo yo que con esa película podían haber editado un álbum de fotos y a todos nos habría parecido maravilloso), pero da vergüenza ajena verlo hablando ese castellano raro con esa vocecilla. Pues nada, todo este derroche de buen hacer para no saber sacar un guión decente de los libros. Mira que hay que ser cafre. Se empeñaron en meter cinco libros en una película y el resultado es un bonito videoclip de una serie que estaría bien que rodaran. Un desastre. Podrían haber adaptado el primer libro (con intención o no de continuar en otras películas) o podían haber seleccionado una trama general entre las muchas que aparecen. Querer meter todo y hacerlo tan mal, tiene delito.
Podría hablar durante horas de cine histórico clásico, de la época que me concierne ahora mismo o de cualquier otra. Sin embargo, en el cine clásico en general importaba más la historia que se contaba que la veracidad histórica, así que no tendría mucho que decir. O sí, pero en otro post, que si ya me explayo de normal...
Podría hablar también de cine yanki, pero aquí se acusa un hecho evidente: los yankis no han tenido apenas Historia, amigos, y de lo que han tenido, conocen bien poco. La suya empieza con todo aquello de la Guerra de Independencia y todo eso. Y oye, con ambientación decimonónica tienen cosas bastante interesantes, pero ambientando películas de temática histórica europea son tremebundos. Su concepto y su conocimiento de la Edad Media, de la Edad Moderna o de la Historia, en general es un poco... iba a ser políticamente correcta pero yo no soy de eso, así que diré que es lamentable.
Hablaré (algo) de cine francés porque en general tienen bastante más cultura en este campo de la que tenemos nosotros. Hacen superproducciones en las que invierten sus buenos dineros, pero también películas modestas sin descuidar un respeto a la época que quieren retratar. Hubo un periodo en torno a los años 90 en el que se desarrolló una especialización tremenda en cine de época. Es posible que esta moda continúe, pero he de reconocer que no ando muy puesta en cine de los últimos años. De este tiempo salieron grandes películas como "La Reina Margot", "Cyrano de Bergerac" o la más discreta, pero divertida, "Fan Fan la Toulipe". Películas muy cuidadas, con una ambientación impresionante y grandes actores que no parecen subnormales cuando se ponen ropa de época: Depardieu, Isabelle Adjani, Daniel Auteuil o Vincent Pérez entre otros muchos, aparecen en buena parte de estas películas y sus actuaciones son prácticamente perfectas.
Volviendo al XVII, el otro día me bajé "Todas las mañanas del mundo", que siempre ha sido una de mis películas favoritas. No es una película precisamente animada, como ya comentaba Lothi y tampoco creo que sea para cualquier gusto. A fin de cuentas es una película lenta y triste sobre la vida de dos compositores no precisamente conocidos por nuestras tierras: Marais Marin y Sainte-Colombe. Protagonizada por la gran Anne Brochet (la de Cyrano de Bergerac, para que nos entendamos) y Guillaume Depardieu (obviamente hijo de Gerard) en el papel de Marais de joven y Gerard Depardieu en el Marais adulto. Es una película lenta, austera y con pocas florituras, además de una impresionante banda sonora (lógicamente a base de música de ambos compositores) a cargo nada menos que de Jordi Savall. Poca trama, pero contada de una forma impresionante. Huelga decir que como película "historicista" resulta completamente impecable.
No tengo nada claro si recomendarla porque, como digo, a quien no le guste la obra de estos dos autores posiblemente se le haga lenta y pesada. En cualquier caso, es una obra maestra.
Finalmente, me gustaría hablar de otra película bastante más conocida y bastante denostada por crítica y público a partes iguales: "El Pacto de los Lobos". Se me escapa de fechas, porque en realidad está ambientada a mediados-finales del XVIII, cuando la crisis del Antiguo Régimen era más que palpable. Sin embargo, en la página donde descargo habitualmente estaba etiquetada como siglo XVII y como estaba ahí, me apeteció mucho verla aunque no me sirviera de mucho para el tema. A mi modo de ver, si se ha criticado mucho es porque se vendió mal. Se invirtió mucho dinero en la película y se quiso compensar y no lo hicieron de la mejor manera. Venderlo como "película de terror" (no hay más que ver el tráiler) fue un error tremendo. Se trata de una película entretenida y bien elaborada que a mi modo de ver trata más de reflejar la crisis del sistema a finales del siglo XVIII que de contar una historia de hombres lobos y bestias malignas, aunque se usa como excusa. Me parece impresionante la forma en que se refleja el tremendo abismo entre la corte de Luis XV y la "Francia de provincias". El trabajo de investigación histórica es más que impresionante y se refleja tanto en la ambientación como en el vestuario, escapándose únicamente por el pequeño asunto de que los investigadores enviados por la corte se dedican a hacer artes marciales por ahí, con un par. Supongo que se trata de una licencia estética ideada por el director artístico. He de decir que a mí no me molesta, aunque puedo entender que a más de uno le chirríen las tripas al verlo.
Y dicho esto, me voy callando que si no, me extiendo, me extiendo y no termino. Y una se tiene que ir ya mismo a trabajar. Recomiendo escuchar "Une jeune fillette" tal y como aparece en "Todas las mañanas del mundo", ya puestos viendo la escena de la película. Impresionante. Acompáñese de un buen té verde.
El cine español genera pequeñas obras maestras y toneladas ingentes de mierda. El cine de otros países también, pero aquí ya nos llega algo cribado. Y no sale de nuestras arcas públicas, así que nos importa menos. Como era de esperar, en cuestión de películas históricas es tan lamentable como en el resto, salvo gloriosísimas excepciones, como podría ser "El Perro del Hortelano". Cada vez que recuerdo cuando vi "La Celestina" tengo ganas de llorar. Y no sé quién se merece más somanta de leches... si Juan Diego Botto o nuestra amiga Pe. Tampoco sé cómo convencieron a Terele Pávez para formar parte de semejante engendro pero bueno, es lo que hay. Sin embargo, si queremos hablar de calidad de ambientación, nos encontramos con el caso inquietante de Vicente Aranda. "Juana la Loca", "Carmen"... probablemente les suenan, posiblemente las han visto, seguramente se aburrieron como nunca. Son películas correctísimas, cuidadas, con un asesoramiento impecable, pero tremendamente aburridas. Una lástima. El funeral que aparece en "Juana la Loca" pone los pelos como escarpias, es posiblemente una de las mejores escenas de película que he visto en mi vida pero... la película es un auténtico tostonazo.
Hace días, como dije, me puse "Alatriste" por eso de sacar ideas para vestimenta del XVII. Era tan mala o peor de lo que recordaba. No me entra en la cabeza cómo pudieron llevar a cabo semejante ponzoña con ambientación tan trabajada, asesoramiento histórico evidente, vestuario impecable, fotografía... etc, Por no hablar del excelente elenco de actores, eso sí, con dos salvedades: la primera, no sabemos qué hace Blanca Portillo en el papel de inquisidor. No digo que sea mala actriz, porque no me lo parece pero, maldita sea, todos sabemos que es señora y no puedes hacer el menor caso a su interpretación cuando estás pensando "¿a quién rayos le pareció bien darle este papel". El otro gran error fue Viggo Mortensen para Alatriste. Ojo, que no digo que quede mal en las fotos (ya digo yo que con esa película podían haber editado un álbum de fotos y a todos nos habría parecido maravilloso), pero da vergüenza ajena verlo hablando ese castellano raro con esa vocecilla. Pues nada, todo este derroche de buen hacer para no saber sacar un guión decente de los libros. Mira que hay que ser cafre. Se empeñaron en meter cinco libros en una película y el resultado es un bonito videoclip de una serie que estaría bien que rodaran. Un desastre. Podrían haber adaptado el primer libro (con intención o no de continuar en otras películas) o podían haber seleccionado una trama general entre las muchas que aparecen. Querer meter todo y hacerlo tan mal, tiene delito.
Podría hablar durante horas de cine histórico clásico, de la época que me concierne ahora mismo o de cualquier otra. Sin embargo, en el cine clásico en general importaba más la historia que se contaba que la veracidad histórica, así que no tendría mucho que decir. O sí, pero en otro post, que si ya me explayo de normal...
Podría hablar también de cine yanki, pero aquí se acusa un hecho evidente: los yankis no han tenido apenas Historia, amigos, y de lo que han tenido, conocen bien poco. La suya empieza con todo aquello de la Guerra de Independencia y todo eso. Y oye, con ambientación decimonónica tienen cosas bastante interesantes, pero ambientando películas de temática histórica europea son tremebundos. Su concepto y su conocimiento de la Edad Media, de la Edad Moderna o de la Historia, en general es un poco... iba a ser políticamente correcta pero yo no soy de eso, así que diré que es lamentable.
Hablaré (algo) de cine francés porque en general tienen bastante más cultura en este campo de la que tenemos nosotros. Hacen superproducciones en las que invierten sus buenos dineros, pero también películas modestas sin descuidar un respeto a la época que quieren retratar. Hubo un periodo en torno a los años 90 en el que se desarrolló una especialización tremenda en cine de época. Es posible que esta moda continúe, pero he de reconocer que no ando muy puesta en cine de los últimos años. De este tiempo salieron grandes películas como "La Reina Margot", "Cyrano de Bergerac" o la más discreta, pero divertida, "Fan Fan la Toulipe". Películas muy cuidadas, con una ambientación impresionante y grandes actores que no parecen subnormales cuando se ponen ropa de época: Depardieu, Isabelle Adjani, Daniel Auteuil o Vincent Pérez entre otros muchos, aparecen en buena parte de estas películas y sus actuaciones son prácticamente perfectas.
Volviendo al XVII, el otro día me bajé "Todas las mañanas del mundo", que siempre ha sido una de mis películas favoritas. No es una película precisamente animada, como ya comentaba Lothi y tampoco creo que sea para cualquier gusto. A fin de cuentas es una película lenta y triste sobre la vida de dos compositores no precisamente conocidos por nuestras tierras: Marais Marin y Sainte-Colombe. Protagonizada por la gran Anne Brochet (la de Cyrano de Bergerac, para que nos entendamos) y Guillaume Depardieu (obviamente hijo de Gerard) en el papel de Marais de joven y Gerard Depardieu en el Marais adulto. Es una película lenta, austera y con pocas florituras, además de una impresionante banda sonora (lógicamente a base de música de ambos compositores) a cargo nada menos que de Jordi Savall. Poca trama, pero contada de una forma impresionante. Huelga decir que como película "historicista" resulta completamente impecable.
No tengo nada claro si recomendarla porque, como digo, a quien no le guste la obra de estos dos autores posiblemente se le haga lenta y pesada. En cualquier caso, es una obra maestra.
Finalmente, me gustaría hablar de otra película bastante más conocida y bastante denostada por crítica y público a partes iguales: "El Pacto de los Lobos". Se me escapa de fechas, porque en realidad está ambientada a mediados-finales del XVIII, cuando la crisis del Antiguo Régimen era más que palpable. Sin embargo, en la página donde descargo habitualmente estaba etiquetada como siglo XVII y como estaba ahí, me apeteció mucho verla aunque no me sirviera de mucho para el tema. A mi modo de ver, si se ha criticado mucho es porque se vendió mal. Se invirtió mucho dinero en la película y se quiso compensar y no lo hicieron de la mejor manera. Venderlo como "película de terror" (no hay más que ver el tráiler) fue un error tremendo. Se trata de una película entretenida y bien elaborada que a mi modo de ver trata más de reflejar la crisis del sistema a finales del siglo XVIII que de contar una historia de hombres lobos y bestias malignas, aunque se usa como excusa. Me parece impresionante la forma en que se refleja el tremendo abismo entre la corte de Luis XV y la "Francia de provincias". El trabajo de investigación histórica es más que impresionante y se refleja tanto en la ambientación como en el vestuario, escapándose únicamente por el pequeño asunto de que los investigadores enviados por la corte se dedican a hacer artes marciales por ahí, con un par. Supongo que se trata de una licencia estética ideada por el director artístico. He de decir que a mí no me molesta, aunque puedo entender que a más de uno le chirríen las tripas al verlo.
Y dicho esto, me voy callando que si no, me extiendo, me extiendo y no termino. Y una se tiene que ir ya mismo a trabajar. Recomiendo escuchar "Une jeune fillette" tal y como aparece en "Todas las mañanas del mundo", ya puestos viendo la escena de la película. Impresionante. Acompáñese de un buen té verde.
dimanche, juillet 18, 2010
Diez y ueyto de julio de MCCXXIIII: "Catalanes y catalanistas"
Pocas cosas me molestan tanto como la manipulación de la Historia para apoyar pretensiones actuales. De ahí que en los últimos tiempos me pique tanto toda esta invención catalana de Jaume I de Cataluña, de la corona catalo-aragonesa y demases, sobre todo cuando la cuestión es tan evidente. Cuando un monarca se titula a sí mismo "rey de Aragón, conde de Barcelona", creo que no puede estar más claro: el reino era el de Aragón, Barcelona era un condado. Todo lo que se salga de aquí es una vil mentira y me parece directamente denunciable que se eduque a la gente para creer semejantes patrañas, porque lo mejor de todo es que, quien se cree todas estas historias, lo apoya con un "pues a mí me lo enseñaron así".
En cualquier caso, supongo que no me parecería mucho más estúpido defender la independencia o la autodeterminación de Cataluña con hechos históricos si estos hubieran sido reales. Si algo tiene que determinar o no la independencia de una región es la situación actual, no la de hace siete siglos. Por eso me agradó mucho oír palabras similares el otro día de boca de Eöl. No diré las palabras textuales, vaya a ser que desvaríe y me quiera crujir (que para entonces ya habían mediado algunas cervezas, ejem), pero me alegra ver que no todo está perdido, que hay gente catalanista que quiere la independencia o bien la autodeterminación como consecuencia de la realidad actual, independientemente de lo que se haya hecho aquí en plena Edad Media. Que esté yo de acuerdo con esto o no, es otra cuestión. En primer lugar, porque ni siquiera me incumbe. Y ¡eh! si Cataluña fuera independiente, nosotros aquí seríamos guiris (os podéis reír, pero esto nos supondría enormes beneficios. Por ejemplo, podríamos disponer de médico de cabecera sin necesidad de empadronarnos aquí, jojo). En resumen, por mí, que se emancipen si quieren los catalanes y que se lleven con ellos a los valencianos y a los mallorquines si les parece y ambas partes están de acuerdo, pero que no malversen la Historia, oigan, que hay documentos de sobra para demostrar lo que hubo.
Recomendando... un poco de té verde con siete tesoros del emperador (riquísimo, oigan) y de escuchar... la partita num. 1 para violoncello de Bach.
En cualquier caso, supongo que no me parecería mucho más estúpido defender la independencia o la autodeterminación de Cataluña con hechos históricos si estos hubieran sido reales. Si algo tiene que determinar o no la independencia de una región es la situación actual, no la de hace siete siglos. Por eso me agradó mucho oír palabras similares el otro día de boca de Eöl. No diré las palabras textuales, vaya a ser que desvaríe y me quiera crujir (que para entonces ya habían mediado algunas cervezas, ejem), pero me alegra ver que no todo está perdido, que hay gente catalanista que quiere la independencia o bien la autodeterminación como consecuencia de la realidad actual, independientemente de lo que se haya hecho aquí en plena Edad Media. Que esté yo de acuerdo con esto o no, es otra cuestión. En primer lugar, porque ni siquiera me incumbe. Y ¡eh! si Cataluña fuera independiente, nosotros aquí seríamos guiris (os podéis reír, pero esto nos supondría enormes beneficios. Por ejemplo, podríamos disponer de médico de cabecera sin necesidad de empadronarnos aquí, jojo). En resumen, por mí, que se emancipen si quieren los catalanes y que se lleven con ellos a los valencianos y a los mallorquines si les parece y ambas partes están de acuerdo, pero que no malversen la Historia, oigan, que hay documentos de sobra para demostrar lo que hubo.
Recomendando... un poco de té verde con siete tesoros del emperador (riquísimo, oigan) y de escuchar... la partita num. 1 para violoncello de Bach.
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dimanche, juin 08, 2008
Siete de junio del anyo que se contara de MCCXXII: Diario becario
Pos no me prodigo mucho por aquí, no. Casi se me había olvidado hasta la contraseña, jeje. En fin... dicen que estar ocupado es bueno, aunque me gustaría probar un poco lo contrario, ¡para variar! Estoy en periodo de cuenta atrás para presentar el DEA. En principio la fecha límite es el 15 de junio, pero evidentemente aún quedarán muchas cosas pendientes en ese momento... y es que últimamente no paro de leer, de revisar los testamentos que tengo, de aplazar un más que necesario viaje a Huesca y cada vez salen más y más cosas y estoy muy contenta. Creo que va a quedar un trabajo muy interesante. Aunque siempre van a quedar cabos sueltos de los que habrá que tirar si al final hago la tesis sobre testamentos en Huesca. La verdad es que me gustaría tirar por ahí ahora que la cosa se pone interesante, jaja. Eso sí... me gustaría ampliar el campo y no quedarme sólo en Huesca ciudad (con lo que mola, con sus Gurrea y sus Urriés y esas cosas), sino hacer de toda la provincia. O al menos de la Hoya de Huesca. Y ampliar también el contexto cronológico. La segunda mitad del XV está bien, pero hay documentos desde el XIV y hay que aprovecharlos, jeje.
Me gusta lo que estoy sacando porque es diferente a lo que veo que se ha estudiado en otros sitios. Al principio me costó darme cuenta. Me daba cuenta de que a mis testamentos les faltaban cosas que veía en otros de otros sitios. Apenas se habla del cortejo fúnebre ni de las comidas que se hacían por el alma del muerto. Hay datos, pero justitos, justitos. En cambio, me he ido dando cuenta de que a cambio de eso, tengo bastantes cosas interesantes... sobre todo referidas a las relaciones personales de los testadores con familiares, amigos y algún amante. Y también respecto a las herencias, a las opciones de transmitirlas y a las causas de que algunos decidieran legar todo a una persona mientras otros repartían sus bienes a partes iguales. Ains.. es obsesivo esto, oigan. Me comentó mi tutora que una chica que conozco del departamento de Medieval de la Universidad de Navarra, le dijo hace poco que a ella no le gustaban los testamentos. ¡Me dejó de piedra! Si no hay documento más marujo, por favor... te enteras de cosas morbosísimas (¿verdad Lothi?) y puedes estudiar temas de lo más variado. Ufff algo peor tiene que ser estudiar comandas, ventas o albaranes. Y las bibliotecas están llenas de estudios que se han sacado de esas documentaciones. De hecho hablo en primera persona, porque para terminar la carrera hice un trabajo de créditos (una investigación que se convalidaba por créditos) sobre el vino en Navarra en la Baja Edad Media a partir de ventas, donaciones y demases. Y hombre... los documentos son siempre adictivos, pero no hay color, jajajja.
En fin... la cosa es que el tiempo aprieta y no paro de escribir. Bufff ya llevo 200 páginas de documentos transcritos y unas 100 de trabajo... pero no es suficiente, claro, no debería quedar por debajo de las 500 páginas en total y desde luego, hay información para rato. Lo malo es que readactar un trabajo tan largo se hace inabarcable. Pensar que lo más largo que había escrito hasta ahora rondaba las 50 páginas... Ahora no sé por dónde organizarme. He pensado dividir los capítulos en diferentes archivos pero eso también resulta complicado. Arfs. Y no veáis cómo está mi habitación... una mesa llena de testamentos y la otra llena de ordenador, libros, testamentos, testamentos transcritos, texto impreso, papelitos, post-it, señaladores, hojas en sucio, fotocopias de artículos, guía telefónica de Huesca (es una larga historia y oye, no sabéis lo útil que es), planta carnívora, taza de té vacía y chocolate, mucho chocolate (bendito Montignac que nos ha enseñado a comer chocolate y poder mirar la báscula sin terror, jajajaja). En fin... la cosa saldrá adelante porque tiene que salir, así que bueno... con calma pero sin parar. Eso sí, creo que cuando lo presente me voy a tomar unas laaargas vacaciones mentales, jajaja.
Por lo demás... hago poca vida social últimamente. Quedé con Lameri para tomar un café, quedé con Paula, fuimos a ver Indiana Jones con Alberto y Paula... pero jos, estamos todos hasta arriba de curro y no es fácil apañar horarios. Y eso que tengo ganas de correrme una juerga en condiciones con Rosa y las de Sitel, que ya vale de hablarnos por el messenger y no quedar ni para un café. En fin, cuando pase el día 15 me plantearé muy en serio quedar a tomar como poco dos cafés por semana. Lameri, tronca, que vives aquí al lado, no tenemos perdón de Diooox, jajaja.
Y luego está el trabajo, trabajo. Ese que da de comer, si ustedes me entienden. Dejar sitel fue una de las mejores ideas que he podido tener. No se estaba mal, pero eso de que me timaran dos meses seguidos con la nómina no me terminó de sentar bien, así que bueno... decidí no trabajar de momento y centrarme en el doctorado, con el apoyo de la beca, de Marcos, de las encuestas que algunos tanto conocéis y de intentar dar clases particulares con las academias con las que estuve trabajando antes.
La cosa es que contra todo pronóstico, lo de las clases no va nada mal, hasta el punto de que si la cosa sigue así, este verano no voy a necesitar buscar otra cosa. Principalmente por el tema de las clases (el de las encuestas no creo que lo pueda alargar mucho más tiempo, las cosas como son). Cada vez me salen más alumnos y con mejores precios. Con los que tengo ahora mismo, mi sueldo es mayor al que tenía en sitel habitualmente, además de que lo hago trabajando menos horas y en algo que me gusta. La parte mala es que de los cuatro que tengo, tres terminan el curso en breves y sólo una está para todo el verano (claro, que "una" es de segundo de bachiller y necesita tres clases de hora y media a la semana... lo que equivale a un cuarto del sueldo de ocho horas en sitel, jeje... con tres más así estaría el cupo cubiertísimo), así que a ver qué pasa después. Espero que la cosa vaya bien porque las de las academias están contentas conmigo y están dispuestas a mandarme a más alumnos. Además, estoy ampliando mis posibilidades, jajaja. A los de bachiller sigo dándoles sólo asignaturas de letras, pero aquí donde me veis, he estado dando matemáticas, física o tecnología a chavales de secundaria y primaria. Y oye, que aprueban, jajajaja. ¡Impresionada me hallo!. El objetivo ahora es arrastrar a chavales a darles clase en casa, aprovechando los consejos y la experiencia de Rosa, que tenemos sitio para dar a grupos y que Marcos también se quiere apuntar al carro. La semana que viene empezamos a anunciarnos por ahí.... a ver si hay suerte y nos salen unos cuantos, jeje, porque entonces sí que se acabaron los trabajos de otra clase.
Y eso viene a ser todo... seguiremos informando.
Recomendando... pues yo me estoy tomando un té de varios hierbajos que tenía por ahí. Uhmmm creo que lleva menta, ortiga y no sé qué más. Así que bueno... cualquiera del estilo vale, jajaja. Y de escuchar... "Empty Walls" de Serj Tankian. Pelín gore el vídeo, por así decirlo. Soberbia la canción.
Me gusta lo que estoy sacando porque es diferente a lo que veo que se ha estudiado en otros sitios. Al principio me costó darme cuenta. Me daba cuenta de que a mis testamentos les faltaban cosas que veía en otros de otros sitios. Apenas se habla del cortejo fúnebre ni de las comidas que se hacían por el alma del muerto. Hay datos, pero justitos, justitos. En cambio, me he ido dando cuenta de que a cambio de eso, tengo bastantes cosas interesantes... sobre todo referidas a las relaciones personales de los testadores con familiares, amigos y algún amante. Y también respecto a las herencias, a las opciones de transmitirlas y a las causas de que algunos decidieran legar todo a una persona mientras otros repartían sus bienes a partes iguales. Ains.. es obsesivo esto, oigan. Me comentó mi tutora que una chica que conozco del departamento de Medieval de la Universidad de Navarra, le dijo hace poco que a ella no le gustaban los testamentos. ¡Me dejó de piedra! Si no hay documento más marujo, por favor... te enteras de cosas morbosísimas (¿verdad Lothi?) y puedes estudiar temas de lo más variado. Ufff algo peor tiene que ser estudiar comandas, ventas o albaranes. Y las bibliotecas están llenas de estudios que se han sacado de esas documentaciones. De hecho hablo en primera persona, porque para terminar la carrera hice un trabajo de créditos (una investigación que se convalidaba por créditos) sobre el vino en Navarra en la Baja Edad Media a partir de ventas, donaciones y demases. Y hombre... los documentos son siempre adictivos, pero no hay color, jajajja.
En fin... la cosa es que el tiempo aprieta y no paro de escribir. Bufff ya llevo 200 páginas de documentos transcritos y unas 100 de trabajo... pero no es suficiente, claro, no debería quedar por debajo de las 500 páginas en total y desde luego, hay información para rato. Lo malo es que readactar un trabajo tan largo se hace inabarcable. Pensar que lo más largo que había escrito hasta ahora rondaba las 50 páginas... Ahora no sé por dónde organizarme. He pensado dividir los capítulos en diferentes archivos pero eso también resulta complicado. Arfs. Y no veáis cómo está mi habitación... una mesa llena de testamentos y la otra llena de ordenador, libros, testamentos, testamentos transcritos, texto impreso, papelitos, post-it, señaladores, hojas en sucio, fotocopias de artículos, guía telefónica de Huesca (es una larga historia y oye, no sabéis lo útil que es), planta carnívora, taza de té vacía y chocolate, mucho chocolate (bendito Montignac que nos ha enseñado a comer chocolate y poder mirar la báscula sin terror, jajajaja). En fin... la cosa saldrá adelante porque tiene que salir, así que bueno... con calma pero sin parar. Eso sí, creo que cuando lo presente me voy a tomar unas laaargas vacaciones mentales, jajaja.
Por lo demás... hago poca vida social últimamente. Quedé con Lameri para tomar un café, quedé con Paula, fuimos a ver Indiana Jones con Alberto y Paula... pero jos, estamos todos hasta arriba de curro y no es fácil apañar horarios. Y eso que tengo ganas de correrme una juerga en condiciones con Rosa y las de Sitel, que ya vale de hablarnos por el messenger y no quedar ni para un café. En fin, cuando pase el día 15 me plantearé muy en serio quedar a tomar como poco dos cafés por semana. Lameri, tronca, que vives aquí al lado, no tenemos perdón de Diooox, jajaja.
Y luego está el trabajo, trabajo. Ese que da de comer, si ustedes me entienden. Dejar sitel fue una de las mejores ideas que he podido tener. No se estaba mal, pero eso de que me timaran dos meses seguidos con la nómina no me terminó de sentar bien, así que bueno... decidí no trabajar de momento y centrarme en el doctorado, con el apoyo de la beca, de Marcos, de las encuestas que algunos tanto conocéis y de intentar dar clases particulares con las academias con las que estuve trabajando antes.
La cosa es que contra todo pronóstico, lo de las clases no va nada mal, hasta el punto de que si la cosa sigue así, este verano no voy a necesitar buscar otra cosa. Principalmente por el tema de las clases (el de las encuestas no creo que lo pueda alargar mucho más tiempo, las cosas como son). Cada vez me salen más alumnos y con mejores precios. Con los que tengo ahora mismo, mi sueldo es mayor al que tenía en sitel habitualmente, además de que lo hago trabajando menos horas y en algo que me gusta. La parte mala es que de los cuatro que tengo, tres terminan el curso en breves y sólo una está para todo el verano (claro, que "una" es de segundo de bachiller y necesita tres clases de hora y media a la semana... lo que equivale a un cuarto del sueldo de ocho horas en sitel, jeje... con tres más así estaría el cupo cubiertísimo), así que a ver qué pasa después. Espero que la cosa vaya bien porque las de las academias están contentas conmigo y están dispuestas a mandarme a más alumnos. Además, estoy ampliando mis posibilidades, jajaja. A los de bachiller sigo dándoles sólo asignaturas de letras, pero aquí donde me veis, he estado dando matemáticas, física o tecnología a chavales de secundaria y primaria. Y oye, que aprueban, jajajaja. ¡Impresionada me hallo!. El objetivo ahora es arrastrar a chavales a darles clase en casa, aprovechando los consejos y la experiencia de Rosa, que tenemos sitio para dar a grupos y que Marcos también se quiere apuntar al carro. La semana que viene empezamos a anunciarnos por ahí.... a ver si hay suerte y nos salen unos cuantos, jeje, porque entonces sí que se acabaron los trabajos de otra clase.
Y eso viene a ser todo... seguiremos informando.
Recomendando... pues yo me estoy tomando un té de varios hierbajos que tenía por ahí. Uhmmm creo que lleva menta, ortiga y no sé qué más. Así que bueno... cualquiera del estilo vale, jajaja. Y de escuchar... "Empty Walls" de Serj Tankian. Pelín gore el vídeo, por así decirlo. Soberbia la canción.
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mardi, février 19, 2008
Diez i nueve de febrero de mildoscientos vint i dos: Tomate medieval
Supongo que me empecé a preocupar por mi salud mental cuando llegaba a casa después de un montón de horas de archivo y no tenía mejor cosa que hacer que ponerme a clasificar los suculentos testamentos, o cuando cada vez que voy al archivo y me gasto más dinero que la vez anterior en fotocopias, me parece que ha sido un gran día (por cierto, que hoy he superado todos los records, jeje y eso que he llevado el portátil para hacer fichas de algunos testamentos que no necesito transcribir). Pero creo que me hice a la idea de que estaba definitivamente perdida cuando, leyendo un artículo sobre la vida en Huesca en tiempos de los Reyes Católicos, me enteré de que a una de mis testadoras la habían condenado por judaizante y pensé "menudo escándalo, qué fuerte". Llegados a este punto, creo que estoy más inmersa en la vida social oscense bajomedieval que en la de ahora mismo y encima he abducido a Lothiriel, que por ahí está buscando artículos por la red.
Y es que Huesca en la segunda mitad del XV tenía de todo: peste, judíos que fueron expulsados, inquisición, pugnas eclesiásticas por controlar el capital de la zona, intrigas, coaliciones de nobles y hasta dos familias rivales enfrentadas al más puro estilo de Montescos y Capuletos (los Gurrea y los Urriés) pero, digamos... algo más estratégico. En lugar de matarse entre ellos, más bien jugaban al ajedrez. Esto es, antes de matar al rey, se iban comiendo los peones, los alfiles... que llevado a la práctica venía a ser plantarse en un pueblo, propiedad del contrincante y cargarse a un par de subordinados. A esto se sumaban broncas callejeras la mar de truculentas, como cuando el Urriés y sus secuaces fueron a buscar a Gurrea y los suyos donde se supone que estaban reunidos y al no encontrarlos, fueron a montar bronca en la puerta de la catedral. Parece que lograron reducir a los Gurrea en un callejón, donde gritaban "¡a muerte! ¡a muerte!", cuando fueron detenidos por las autoridades oscenses, que buena paciencia tenían. Por cierto, nosotras somos partidarias de los Urriés, una vez que se mete una a esto, se tiene que posicionar.
Total, que voy a por testamentos y acabo leyéndome las cartas públicas, presa del morbo rosa. De todas formas, los testamentos no tienen tampoco desperdicio. A estas alturas creo que ya estoy informada de todos los lazos sociales del momento, los evidentes y los "no tan evidentes", porque Lothi está conmigo en que Violant de Santángel (la judía) era muy infiel a su esposo con su concuñado. No era la única, ahí está también el que dice que deja sus bienes a su esposa si esta es honrada. Este testamento está inconcluso. El tío volvió a testar varios días después y no vuelve a mencionar a la citada esposa. A mí me da que alguno de los testigos le debió de soplar que muy honrada no era.
En fin... entre la baja laboral que he conseguido gracias a una afonía importante y las vacaciones que me he cogido después, la verdad es que he podido meterme mucho más en el trabajo y es que es apasionante y variado. Porque lo mismo estoy visitando iglesias que archivos, leyendo artículos sobre vida social, que transcribiendo testamentos, leyendo libros sobre la historia de la construcción de las principales dependencias eclesiásticas y sociales o revisando libros de cuentas. ¿Quién da más? ¿Alguien gusta de hacerse unas transcripciones? Presentamos al señor Juan La Fuente. Notario y hombre de armas:

Recomendando un cafecito con leche. Y para escuchar, una del rey Teobaldo, "Li rois de Navarre": "Deus est ensi conme li pellicanz" (el título no tiene precio, pero la canción es preciosa)
Y es que Huesca en la segunda mitad del XV tenía de todo: peste, judíos que fueron expulsados, inquisición, pugnas eclesiásticas por controlar el capital de la zona, intrigas, coaliciones de nobles y hasta dos familias rivales enfrentadas al más puro estilo de Montescos y Capuletos (los Gurrea y los Urriés) pero, digamos... algo más estratégico. En lugar de matarse entre ellos, más bien jugaban al ajedrez. Esto es, antes de matar al rey, se iban comiendo los peones, los alfiles... que llevado a la práctica venía a ser plantarse en un pueblo, propiedad del contrincante y cargarse a un par de subordinados. A esto se sumaban broncas callejeras la mar de truculentas, como cuando el Urriés y sus secuaces fueron a buscar a Gurrea y los suyos donde se supone que estaban reunidos y al no encontrarlos, fueron a montar bronca en la puerta de la catedral. Parece que lograron reducir a los Gurrea en un callejón, donde gritaban "¡a muerte! ¡a muerte!", cuando fueron detenidos por las autoridades oscenses, que buena paciencia tenían. Por cierto, nosotras somos partidarias de los Urriés, una vez que se mete una a esto, se tiene que posicionar.
Total, que voy a por testamentos y acabo leyéndome las cartas públicas, presa del morbo rosa. De todas formas, los testamentos no tienen tampoco desperdicio. A estas alturas creo que ya estoy informada de todos los lazos sociales del momento, los evidentes y los "no tan evidentes", porque Lothi está conmigo en que Violant de Santángel (la judía) era muy infiel a su esposo con su concuñado. No era la única, ahí está también el que dice que deja sus bienes a su esposa si esta es honrada. Este testamento está inconcluso. El tío volvió a testar varios días después y no vuelve a mencionar a la citada esposa. A mí me da que alguno de los testigos le debió de soplar que muy honrada no era.
En fin... entre la baja laboral que he conseguido gracias a una afonía importante y las vacaciones que me he cogido después, la verdad es que he podido meterme mucho más en el trabajo y es que es apasionante y variado. Porque lo mismo estoy visitando iglesias que archivos, leyendo artículos sobre vida social, que transcribiendo testamentos, leyendo libros sobre la historia de la construcción de las principales dependencias eclesiásticas y sociales o revisando libros de cuentas. ¿Quién da más? ¿Alguien gusta de hacerse unas transcripciones? Presentamos al señor Juan La Fuente. Notario y hombre de armas:
Recomendando un cafecito con leche. Y para escuchar, una del rey Teobaldo, "Li rois de Navarre": "Deus est ensi conme li pellicanz" (el título no tiene precio, pero la canción es preciosa)
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lundi, février 11, 2008
Onze de febbraio de mildoscientos veinte i dos: "Sit tibi terra levis"
Hay abierta en el museo de Navarra una exposición acerca de la muerte. A diferencia de la que estuve viendo hace meses en el Baluarte, en este caso se nota que los que la han organizado no lo hacen por aparentar que gastan bien el dinero de los contribuyentes, sino por mostrar, además de parte del inmenso patrimonio que se encuentra en las excavaciones, una forma diferente de aprender Historia. A fin de cuentas, de restos de cosas están los museos llenos. Resulta mucho más interesante poder ver el encuadre que tienen determinados objetos dentro de un contexto. Este tipo de exposiciones temáticas resultan especialmente interesantes porque aportan perspectiva sobre la Historia.
Por otra parte, si algo no entiendo del Museo de Navarra, es que realicen tan poca variación en su exposición permanente. Llevan anclados en lo mismo que hace treinta años. Siguen enseñando al público como gran joya del museo, un retrato de Goya bastante normalito. Las cosas como son... no tenemos Picassos ni Van Goghs para mostrar en el museo. Ni siquiera Goyas más interesantes. Pero coñe, en Navarra se trabaja mucho en arqueología (siempre la misma gente y con una importante costumbre de abusar del enchufismo... pero eso es otro tema) y material arqueológico hay de sobra. Deberían darle más vida. Pero bueno... al menos de vez en cuando hacen exposiciones temáticas tan interesantes como esta y se salvan un poco.
La exposición trata sobre los ritos en torno a la Muerte desde la Prehistoria hasta la Baja Edad Media. Eso sí, todo sea dicho, no sé si porque lo vimos en visita guiada (otro día haremos visita libre) o porque realmente es así, me dio la impresión de que se extendían mucho más en la parte prehistórica y en la romana y que la medieval quedaba un poco escasa. Quizá es deformación profesional, todo sea dicho. Quizá también por deformación profesional me sentí un poco molesta con algunas de las afirmaciones de la guía. Tengo que reconocer, que a diferencia de otros guías que me resultan incultos y petardos licenciados en turismo (aunque cuando tuve que rechazar un trabajo de guía en vista de lo escaso que pagan, dejé de molestarme por el detalle de que trabajaran en museos y edificios históricos varios), en este caso la mujer había estudiado Historia y se la veía más docta en el tema. Reconocía su ignorancia en tal o cual aspecto, lo que se agradece mucho. Y, tema importante, había hablado con los arqueólogos que habían realizado las excavaciones, para informarse sobre la función de unos y otros elementos. En resumidas cuentas, era una guía excepcional, en comparación con lo que se mueve por ahí.
Sin embargo, hubo un par de cosas que me resultaron molestas. En primer lugar, me resulta completamente estúpida la manía de no hacer estudios multidisciplinares. De nada sirve conocer tal forma de enterramiento y distinguir los diferentes ajuares si no se investiga qué se pensaba de la muerte en ese momento. Un cadáver enterrado con un óbolo en la boca no tiene el mismo sentido en el siglo III que en el XIII y el hecho de que este señor fuera enterrado con una moneda para pagar a Caronte no quiere decir que no haya realizado testamento y haya encargado un aniversario perpetuo por su alma en la catedral. En algo con tantas lagunas como la Historia, ninguna ciencia o técnica es suficiente para comprender un determinado comportamiento. Hace falta tirar de todos los estudios posibles.
Lo otro que me chirrió de forma terrible fue cuando la guía explicó la primera vitrina diciendo que "al principio, se dejaban los cadáveres tirados, después, como ya empezaron a pensar que había vida después de la muerte, se pusieron a realizar más ritos" ¿¿¿Cómo??? ¿En dónde ponía que habían abandonado el cadáver por ahí porque no sabían que podía tener otra vida? Rellenar huecos con suposiciones es peligroso aunque todos lo utilizamos más de la cuenta, sin embargo, aquí creo que la mujer patinó de mala manera. Si algo caracteriza al ser humano es su actitud frente a la muerte, y de hecho, de algunas culturas sólo conocemos sus ritos en torno a la muerte. El Hombre, desde que empieza a pensar -y por tanto, a ser considerado como tal- ha intentado encontrarle un sentido. Las evidencias son muchas; no sólo las obtenemos a través de los enterramientos, sino también a través de culturas que han sobrevivido hasta tiempo bastante reciente y que han sido estudiadas por antropólogos. No hay cultura que no tenga su propia interpretación de la muerte: espíritus, otra vida, reencarnación... En resumidas cuentas, no creo que nunca haya sido un cadáver abandonado "porque no se piensa que vaya a poder tener otra vida". Además, para más datos, el cadáver en cuestión se encontró enterrado con una pequeña cuchilla de sílex. ¿Para que necesitaría objeto alguno un despojo?.

En fin... por lo demás... lo dicho. La exposición es estupenda, así que si os pasáis por Pamplona os recomiendo que le echéis un vistazo. Quien quiera más información, aquí tiene el enlace.
Por lo demás, recomiendo un vaso de leche calentita con miel, que es por la mañana y entra de maravilla para templar la voz. Claro, que yo la he perdido del todo... lo que me condena a estar de baja (qué drama, no puedo dormir ni comer). Para escuchar... "Photographic", de Depeche Mode.
Por otra parte, si algo no entiendo del Museo de Navarra, es que realicen tan poca variación en su exposición permanente. Llevan anclados en lo mismo que hace treinta años. Siguen enseñando al público como gran joya del museo, un retrato de Goya bastante normalito. Las cosas como son... no tenemos Picassos ni Van Goghs para mostrar en el museo. Ni siquiera Goyas más interesantes. Pero coñe, en Navarra se trabaja mucho en arqueología (siempre la misma gente y con una importante costumbre de abusar del enchufismo... pero eso es otro tema) y material arqueológico hay de sobra. Deberían darle más vida. Pero bueno... al menos de vez en cuando hacen exposiciones temáticas tan interesantes como esta y se salvan un poco.
La exposición trata sobre los ritos en torno a la Muerte desde la Prehistoria hasta la Baja Edad Media. Eso sí, todo sea dicho, no sé si porque lo vimos en visita guiada (otro día haremos visita libre) o porque realmente es así, me dio la impresión de que se extendían mucho más en la parte prehistórica y en la romana y que la medieval quedaba un poco escasa. Quizá es deformación profesional, todo sea dicho. Quizá también por deformación profesional me sentí un poco molesta con algunas de las afirmaciones de la guía. Tengo que reconocer, que a diferencia de otros guías que me resultan incultos y petardos licenciados en turismo (aunque cuando tuve que rechazar un trabajo de guía en vista de lo escaso que pagan, dejé de molestarme por el detalle de que trabajaran en museos y edificios históricos varios), en este caso la mujer había estudiado Historia y se la veía más docta en el tema. Reconocía su ignorancia en tal o cual aspecto, lo que se agradece mucho. Y, tema importante, había hablado con los arqueólogos que habían realizado las excavaciones, para informarse sobre la función de unos y otros elementos. En resumidas cuentas, era una guía excepcional, en comparación con lo que se mueve por ahí.
Sin embargo, hubo un par de cosas que me resultaron molestas. En primer lugar, me resulta completamente estúpida la manía de no hacer estudios multidisciplinares. De nada sirve conocer tal forma de enterramiento y distinguir los diferentes ajuares si no se investiga qué se pensaba de la muerte en ese momento. Un cadáver enterrado con un óbolo en la boca no tiene el mismo sentido en el siglo III que en el XIII y el hecho de que este señor fuera enterrado con una moneda para pagar a Caronte no quiere decir que no haya realizado testamento y haya encargado un aniversario perpetuo por su alma en la catedral. En algo con tantas lagunas como la Historia, ninguna ciencia o técnica es suficiente para comprender un determinado comportamiento. Hace falta tirar de todos los estudios posibles.
Lo otro que me chirrió de forma terrible fue cuando la guía explicó la primera vitrina diciendo que "al principio, se dejaban los cadáveres tirados, después, como ya empezaron a pensar que había vida después de la muerte, se pusieron a realizar más ritos" ¿¿¿Cómo??? ¿En dónde ponía que habían abandonado el cadáver por ahí porque no sabían que podía tener otra vida? Rellenar huecos con suposiciones es peligroso aunque todos lo utilizamos más de la cuenta, sin embargo, aquí creo que la mujer patinó de mala manera. Si algo caracteriza al ser humano es su actitud frente a la muerte, y de hecho, de algunas culturas sólo conocemos sus ritos en torno a la muerte. El Hombre, desde que empieza a pensar -y por tanto, a ser considerado como tal- ha intentado encontrarle un sentido. Las evidencias son muchas; no sólo las obtenemos a través de los enterramientos, sino también a través de culturas que han sobrevivido hasta tiempo bastante reciente y que han sido estudiadas por antropólogos. No hay cultura que no tenga su propia interpretación de la muerte: espíritus, otra vida, reencarnación... En resumidas cuentas, no creo que nunca haya sido un cadáver abandonado "porque no se piensa que vaya a poder tener otra vida". Además, para más datos, el cadáver en cuestión se encontró enterrado con una pequeña cuchilla de sílex. ¿Para que necesitaría objeto alguno un despojo?.

En fin... por lo demás... lo dicho. La exposición es estupenda, así que si os pasáis por Pamplona os recomiendo que le echéis un vistazo. Quien quiera más información, aquí tiene el enlace.
Por lo demás, recomiendo un vaso de leche calentita con miel, que es por la mañana y entra de maravilla para templar la voz. Claro, que yo la he perdido del todo... lo que me condena a estar de baja (qué drama, no puedo dormir ni comer). Para escuchar... "Photographic", de Depeche Mode.
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vendredi, février 23, 2007
Veinte y tres de fevrero de mildoscientos veinte y uno: I turn to you oh my precious Jerusalem
Volvimos el martes de Italia. Ya os podéis imaginar... diez días... tres ciudades (porque Milán y Bérgamo, igual que Poggibonsi no cuentan.. no las vimos), muchas agujetas y muchas cosas que sea frikismo o necesidad de arte... nos vimos en la obligación de ver. No me voy a meter en el apartado gastronómico porque me va a costar desengancharme. Hace unos días, para estas horas de la mañana mi cuerpo ya se había alegrado con dos fritelle y un trozo de pizza, menos mal que con tanto subir y bajar escaleras de puentes la balanza se equilibraba. Si no, ahora abultaríamos mucho más, qué vergüenza, jajaja.
Muchos son los temas que se podrían plantear sobre el viaje. Porque el cambio de aires, la visita a otras tierras y sobretodo diez días de visita y charlas dan para mucha, mucha reflexión personal. Sintiéndolo mucho, tengo la mala costumbre de escribir en los post deprisa y sin corregir demasiado (a veces releo algo y me estremezco por haber dejado una frase a medias o una idea buena miserablemente elaborada). Mea culpa. Y lo peor es que no suelo poner mucho de mi parte para solucionarlo. Es igual. El viaje ha sido largo y los temas que puedo exponer son muchos. A ver cuántos salen de las teclas.
Volví a ver la Basílica de San Marcos. Era la primera vez que Marcos (valga la redundancia) estaba ahí, pero mi cuarto viaje a Venecia, que sigue siendo mi ciudad favorita. Venecia es la ciudad más bonita del mundo. No hay casas feas (buenooo vale, alguna construcción nueva cerca de la estación, pero más bien escasas). Cualquier esquina tiene una escultura, un balcón impresionante, un grabado en la pared...
Pero el conjunto de San Marcos es especial. Toda la impresionante plaza, el palacio ducal y esa impresionante salida al mar, con sus dos columnas. Y todo enmarcando la edificación más impresionante que yo conozco (quizá las hay más impresionantes, pero he visto unas cuantas con las que ha tenido que competir muy duramente y sale ganando): San Marcos, representación perfecta de tantas y tan variadas cosas.
San Marcos de Venecia, para quien no lo sepa o para quien aun así le apetezca escuchar pedanterías de cualquier manera, es una iglesia realizada en un extraño estilo neo-bizantino. La elección de este estilo no es casual: los intercambios de Venecia con lo que todavía era el imperio bizantino la llevaron a buscar un lugar nada fácil de conseguir: Venecia quería ser la Bizancio de Occidente. Por encima de Roma o de cualquier otro lugar. Quería ser representación de lo que el imperio Bizantino había heredado de Roma y quería hacerlo en occidente.

Pero no sólo era eso. También se hace dueña de una tradición religiosa largamente buscada. Algo que funciona como un leit motiv a lo largo de toda la Edad Media. Se busca en la construcción de edificios, en miniaturas de miles de manuscritos, está en las paredes de los templos y las bocas de los filósofos y fue causa importante de la ideología que movió a las Cruzadas. Venecia quiere tener en su basílica la representación de la Jerusalen celestial, pero en la tierra. Quería ser una imagen espejada de lo que para el hombre medieval debía ser la Jerusalen del cielo, una especie de nuevo Paraíso terrenal.
El fundamento de búsqueda estaba servido y en distintos lugares quisieron encontrar diferentes soluciones. Venecia optó por la más ampulosa. "Esto es ya hasta obsceno" dijo Marcos al entrar en un interior todo realizado a base de pan de oro. Un interior complejo, una planta de cruz griega, al estilo bizantino y toda una decoración a base de mosaicos y pan de oro. Y el altar. Las estructuras que hay entre el asistente y el ritual de la eucaristía imposibilitan la visión completa de las cosas. El fiel está alejado de un misterio que no es digno de comprender. Tras el altar, la multiplicación de vanos en una iglesia por lo demás bastante oscura, hacen que un efecto de "luz mística" ilumine todos los ritos. Quien entra ahí, además de pensar que es obscena semejante concentración de lujo, no puede dejar de creer que ha entrado en un lugar sagrado.
Jerusalen, eterno motivo medieval. Objeto de toda clase de teorías y expresiones artísticas. Por fin, en un momento dado deciden que ya va siendo hora de recuperar la "verdadera" Jerusalen y arrebatársela a quienes la habían tomado. Cuántas vidas humanas, esperanzas, proyectos derrotados por un sólo sueño, un ideal que había tomado una forma excesivamente corpórea. Y de ahí la tan manida frase de "las ideas son las que matan".
Ha pasado ya semana y media desde que estuvimos ahí. De noche, suenan en mi ordenador los Blind Guardian con ese disco tan desprestigiado y tan aplastantemente bueno: A Night at the Opera. Canción primera: "Precious Jerusalem". El leit motiv sigue y sigue. Jerusalen, como un estandarte del pasado ha quedado hundido en el pozo de conciencia cultural colectiva. En tres culturas diferentes, casi nada. No ha quedado anclado en el pasado como tantos y tantos modelos referenciales antiguos. Jerusalen deja un poso plagado de significados, plagado de representaciones posteriores.
Muchos son los temas que se podrían plantear sobre el viaje. Porque el cambio de aires, la visita a otras tierras y sobretodo diez días de visita y charlas dan para mucha, mucha reflexión personal. Sintiéndolo mucho, tengo la mala costumbre de escribir en los post deprisa y sin corregir demasiado (a veces releo algo y me estremezco por haber dejado una frase a medias o una idea buena miserablemente elaborada). Mea culpa. Y lo peor es que no suelo poner mucho de mi parte para solucionarlo. Es igual. El viaje ha sido largo y los temas que puedo exponer son muchos. A ver cuántos salen de las teclas.
Volví a ver la Basílica de San Marcos. Era la primera vez que Marcos (valga la redundancia) estaba ahí, pero mi cuarto viaje a Venecia, que sigue siendo mi ciudad favorita. Venecia es la ciudad más bonita del mundo. No hay casas feas (buenooo vale, alguna construcción nueva cerca de la estación, pero más bien escasas). Cualquier esquina tiene una escultura, un balcón impresionante, un grabado en la pared...
Pero el conjunto de San Marcos es especial. Toda la impresionante plaza, el palacio ducal y esa impresionante salida al mar, con sus dos columnas. Y todo enmarcando la edificación más impresionante que yo conozco (quizá las hay más impresionantes, pero he visto unas cuantas con las que ha tenido que competir muy duramente y sale ganando): San Marcos, representación perfecta de tantas y tan variadas cosas. San Marcos de Venecia, para quien no lo sepa o para quien aun así le apetezca escuchar pedanterías de cualquier manera, es una iglesia realizada en un extraño estilo neo-bizantino. La elección de este estilo no es casual: los intercambios de Venecia con lo que todavía era el imperio bizantino la llevaron a buscar un lugar nada fácil de conseguir: Venecia quería ser la Bizancio de Occidente. Por encima de Roma o de cualquier otro lugar. Quería ser representación de lo que el imperio Bizantino había heredado de Roma y quería hacerlo en occidente.

Pero no sólo era eso. También se hace dueña de una tradición religiosa largamente buscada. Algo que funciona como un leit motiv a lo largo de toda la Edad Media. Se busca en la construcción de edificios, en miniaturas de miles de manuscritos, está en las paredes de los templos y las bocas de los filósofos y fue causa importante de la ideología que movió a las Cruzadas. Venecia quiere tener en su basílica la representación de la Jerusalen celestial, pero en la tierra. Quería ser una imagen espejada de lo que para el hombre medieval debía ser la Jerusalen del cielo, una especie de nuevo Paraíso terrenal.
El fundamento de búsqueda estaba servido y en distintos lugares quisieron encontrar diferentes soluciones. Venecia optó por la más ampulosa. "Esto es ya hasta obsceno" dijo Marcos al entrar en un interior todo realizado a base de pan de oro. Un interior complejo, una planta de cruz griega, al estilo bizantino y toda una decoración a base de mosaicos y pan de oro. Y el altar. Las estructuras que hay entre el asistente y el ritual de la eucaristía imposibilitan la visión completa de las cosas. El fiel está alejado de un misterio que no es digno de comprender. Tras el altar, la multiplicación de vanos en una iglesia por lo demás bastante oscura, hacen que un efecto de "luz mística" ilumine todos los ritos. Quien entra ahí, además de pensar que es obscena semejante concentración de lujo, no puede dejar de creer que ha entrado en un lugar sagrado.
Jerusalen, eterno motivo medieval. Objeto de toda clase de teorías y expresiones artísticas. Por fin, en un momento dado deciden que ya va siendo hora de recuperar la "verdadera" Jerusalen y arrebatársela a quienes la habían tomado. Cuántas vidas humanas, esperanzas, proyectos derrotados por un sólo sueño, un ideal que había tomado una forma excesivamente corpórea. Y de ahí la tan manida frase de "las ideas son las que matan".
Ha pasado ya semana y media desde que estuvimos ahí. De noche, suenan en mi ordenador los Blind Guardian con ese disco tan desprestigiado y tan aplastantemente bueno: A Night at the Opera. Canción primera: "Precious Jerusalem". El leit motiv sigue y sigue. Jerusalen, como un estandarte del pasado ha quedado hundido en el pozo de conciencia cultural colectiva. En tres culturas diferentes, casi nada. No ha quedado anclado en el pasado como tantos y tantos modelos referenciales antiguos. Jerusalen deja un poso plagado de significados, plagado de representaciones posteriores.
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mercredi, mai 18, 2005
Diez i ocho de mayo de mildoscientosdiezynueve: De Montségur y otros refugios
Ayer no escribí nada. El motivo es sin duda un gran motivo: mi Elfito ya tiene grupo ebi. Ya está, ya lo he dicho. Ayer estaba yo plácidamente escribiendo en el blog cuando vino para cenar y contarme que le habían cogido. Normal, ¿tenéis idea de lo bien que canta mi Elfo? Enhorabuena, guapísimo, el resto del mundo también tiene derecho a escucharte!.
Tema aparte, no os libráis de lo de ayer. Clase de nuevo con García-Guijarro. No os preocupéis porque ya sólo me queda una clase con este señor, sigh... y luego una de "despedida" para hablar sobre los trabajos que tendremos hechos (esperemos). Bien, por fin hicimos la exposición. Abreviando fue un desastre por parte de los dos, pero el hombre nos dijo que le parecía un gran esfuerzo por nuestra parte y que era imposible que saliera mejor considerando que era la primera vez que lo hacíamos. Después hicimos cada uno un esquema para hablar de otro tema. Tuve suerte y mi tema fue una comparación entre la Cruzada de Jerusalén y la Cruzada contra las herejías, centrándonos en la albigense, pero también hablando un poquito de los cátaros. Al hombre le gustó bastante mi esquema y hombre, a una le hace ilusión. Supongo que mis conclusiones no os interesan en absoluto, pero como esto es para escribir lo que a uno le parece... lamento comunicaros que a mí me parece bien escribirlas (eh, no paso lista, podéis pasar de este post y leeros el de mañana, jeje).
Bien, pues allá vamos... ¿qué similitudes existen entre la primera Cruzada, la de Jerusalen del 1095 y la de los albigenses, cien años después?
En primer lugar deberíamos hablar sobre los cambios que se desarrollan en la Iglesia reformista del siglo XI. Ahí, observamos que en una Iglesia que se inserta en un mundo feudal, el concepto de la guerra empieza a tomar sentido. Si en el siglo X la guerra defensiva era apoyada por la Iglesia, en el XI ese concepto evoluciona. La Iglesia quiere supeditar bajo su poder al Imperio y centralizar todo el poder eclesiástico como si de compromisos feudovasalláticos se tratara. A la cabeza de la Iglesia está el papa, representante de Dios en la Tierra. Su opinión no puede ser discutida ni contrariada, de manera que quien se oponga al papa es contrario a Dios y como tal, considerado infiel.
Como la Iglesia considera que el poder espiritual está por encima del secular, todos los vasallos del Imperio son a la vez vasallos de la Iglesia y le deben un compromiso.
Por otra parte, la Iglesia busca nuevas formas de espiritualidad. Antes, la vida perfecta del creyente era la de la oración contemplativa: el retiro a la vida monástica. Ahora se buscan nuevas formas de cumplir el compromiso con Dios, con la posibilidad de hacer votos monásticos, si se desea y si no, simplemente como cuestión temporal, o como opción a la que volver de cuando en cuando. Así surgen la orden del cister, centrada en el "laboro" además de en el "oro", las órdenes mendicantes, que salen de los monasterios para predicar y las órdenes militares, cuya función es la lucha contra el infiel.
La primera vez en la que esto toma forma es en la primera Cruzada. Por primera vez se plantea la guerra contra el infiel. Los Cruzados hacen un voto religioso y se les concede la redención de sus pecados. Así, los nobles, los que no conocen otra forma de "trabajar" que la guerra, tienen un medio de llevarlo a cabo y al mismo tiempo hacer vida religiosa. Es en este contexto en el que algunos Cruzados quieren llevar este voto más allá y convertirse en clérigos militares. Así surgirán los Templarios. En Jerusalén, una orden de hospitalarios se dedicará también a la guerra. Es la Orden del Hospital de Jerusalén (aún vigente).
Esta nueva Iglesia, sin embargo, no es del gusto de todos los creyentes. Algunos piensan que en este contexto de feudalización y de guerras, se están dejando de lado los verdaderos valores espirituales. Este es el germen de nacimiento de los "herejes", como son los cátaros y los albigenses. Quieren retomar los verdaderos valores que predica el cristianismo.
Como podemos comprender, la Iglesia no los considera así. Además, entre sus filas había una gran profusión de nobles, así que los muchachos eran llamativos. Bien, como podemos imaginar, al oponerse contra la opinión de la Santa Sede, fueron inmediatamente llamados herejes e infieles.
Así, el papa consideró legítima la realización de una Cruzada religiosa (como él mismo denominó) contra los infieles que se oponían a la Iglesia. De esta manera, la ideología que subyace bajo esta Cruzada es la misma que la que vemos en la Cruzada de Jerusalén.
Ya sé que queda todo como muy resumido y esquematizado... qué le vamos a hacer... es que ahí hay tema de sobra para hacer un libro. A mí me han pedido unos cinco folios para la semana que viene, que voy a disfrutar bastante más que con el trabajo de prosopografía, todo sea dicho.
Os recomiendo... uhmmm... sigamos en el mundo de los caballeros justos y nobles y escuchad de mi parte al rey Arturo en "Dragon, Island, Cathedral" de "Once and Future King".
Buenas noches...
Tema aparte, no os libráis de lo de ayer. Clase de nuevo con García-Guijarro. No os preocupéis porque ya sólo me queda una clase con este señor, sigh... y luego una de "despedida" para hablar sobre los trabajos que tendremos hechos (esperemos). Bien, por fin hicimos la exposición. Abreviando fue un desastre por parte de los dos, pero el hombre nos dijo que le parecía un gran esfuerzo por nuestra parte y que era imposible que saliera mejor considerando que era la primera vez que lo hacíamos. Después hicimos cada uno un esquema para hablar de otro tema. Tuve suerte y mi tema fue una comparación entre la Cruzada de Jerusalén y la Cruzada contra las herejías, centrándonos en la albigense, pero también hablando un poquito de los cátaros. Al hombre le gustó bastante mi esquema y hombre, a una le hace ilusión. Supongo que mis conclusiones no os interesan en absoluto, pero como esto es para escribir lo que a uno le parece... lamento comunicaros que a mí me parece bien escribirlas (eh, no paso lista, podéis pasar de este post y leeros el de mañana, jeje).
Bien, pues allá vamos... ¿qué similitudes existen entre la primera Cruzada, la de Jerusalen del 1095 y la de los albigenses, cien años después?
En primer lugar deberíamos hablar sobre los cambios que se desarrollan en la Iglesia reformista del siglo XI. Ahí, observamos que en una Iglesia que se inserta en un mundo feudal, el concepto de la guerra empieza a tomar sentido. Si en el siglo X la guerra defensiva era apoyada por la Iglesia, en el XI ese concepto evoluciona. La Iglesia quiere supeditar bajo su poder al Imperio y centralizar todo el poder eclesiástico como si de compromisos feudovasalláticos se tratara. A la cabeza de la Iglesia está el papa, representante de Dios en la Tierra. Su opinión no puede ser discutida ni contrariada, de manera que quien se oponga al papa es contrario a Dios y como tal, considerado infiel.
Como la Iglesia considera que el poder espiritual está por encima del secular, todos los vasallos del Imperio son a la vez vasallos de la Iglesia y le deben un compromiso.
Por otra parte, la Iglesia busca nuevas formas de espiritualidad. Antes, la vida perfecta del creyente era la de la oración contemplativa: el retiro a la vida monástica. Ahora se buscan nuevas formas de cumplir el compromiso con Dios, con la posibilidad de hacer votos monásticos, si se desea y si no, simplemente como cuestión temporal, o como opción a la que volver de cuando en cuando. Así surgen la orden del cister, centrada en el "laboro" además de en el "oro", las órdenes mendicantes, que salen de los monasterios para predicar y las órdenes militares, cuya función es la lucha contra el infiel.
La primera vez en la que esto toma forma es en la primera Cruzada. Por primera vez se plantea la guerra contra el infiel. Los Cruzados hacen un voto religioso y se les concede la redención de sus pecados. Así, los nobles, los que no conocen otra forma de "trabajar" que la guerra, tienen un medio de llevarlo a cabo y al mismo tiempo hacer vida religiosa. Es en este contexto en el que algunos Cruzados quieren llevar este voto más allá y convertirse en clérigos militares. Así surgirán los Templarios. En Jerusalén, una orden de hospitalarios se dedicará también a la guerra. Es la Orden del Hospital de Jerusalén (aún vigente).
Esta nueva Iglesia, sin embargo, no es del gusto de todos los creyentes. Algunos piensan que en este contexto de feudalización y de guerras, se están dejando de lado los verdaderos valores espirituales. Este es el germen de nacimiento de los "herejes", como son los cátaros y los albigenses. Quieren retomar los verdaderos valores que predica el cristianismo.
Como podemos comprender, la Iglesia no los considera así. Además, entre sus filas había una gran profusión de nobles, así que los muchachos eran llamativos. Bien, como podemos imaginar, al oponerse contra la opinión de la Santa Sede, fueron inmediatamente llamados herejes e infieles.
Así, el papa consideró legítima la realización de una Cruzada religiosa (como él mismo denominó) contra los infieles que se oponían a la Iglesia. De esta manera, la ideología que subyace bajo esta Cruzada es la misma que la que vemos en la Cruzada de Jerusalén.
Ya sé que queda todo como muy resumido y esquematizado... qué le vamos a hacer... es que ahí hay tema de sobra para hacer un libro. A mí me han pedido unos cinco folios para la semana que viene, que voy a disfrutar bastante más que con el trabajo de prosopografía, todo sea dicho.
Os recomiendo... uhmmm... sigamos en el mundo de los caballeros justos y nobles y escuchad de mi parte al rey Arturo en "Dragon, Island, Cathedral" de "Once and Future King".
Buenas noches...
mardi, mai 10, 2005
Diez de mayo de mildoscientosdiecynueve
Bueno, pues ya está. Superado el primer día. Ahora llega el segundo post, se supone que es cuando hay que poner algo interesante, pero no, no tengo ni la menor idea de qué escribir.
Salvo una cosa. Hacer un blog es malo, muy malo. Yo vivía tranquila poniendo el ordenador lo justo para hacer los trabajos, comentar alguna cosilla, engancharme al condenado messenger y poco más. Pues he traicionado mi costumbre ancestral. Ayer estuve dos horas yendo de un blog a otro, hasta que se me petó la conexión, muy amables los señores de auna, por su parte. Y hoy lo he tenido que hacer. Me he levantado de la camita y hala, a mirar el blog, a ver si alguien había dicho algo a mis cuatro tonterías de ayer. Y como he visto que nadie más de los dos de ayer (gracias majos, me habéis bautizado el blog) pues nada, he empezado a buscar, pues hala, me he puesto a mirar blogs ajenos. Lo menos cuarenta me he debido de leer. En fin. Menos mal que de la mayoría me he leído sólo el último post... porque algunos enganchan y te los tienes que leer todos. En uno incluso he encontrado a Muerte, de los Eternos, sonriendo en una foto. Qué categoría... nunca había visto nada de Sandman por ahí. En Nochevieja nos disfrazamos de Muerte (qué pasa, en Pamplona todo el mundo se disfraza en Nochevieja, es la mejor noche del año) y estábamos la mar de elegantes. Cuando me de por empezar a publicar fotos igual escaneo alguna.
Y yo que me tengo que leer un libro para la clase de esta tarde... Me lo tenía que haber leído para la de ayer, pero conseguimos zafarnos y sobrevivir con las 180 páginas que me había leído yo y nosecuántas que se ha leído el otro. No todo el libro, la verdad. Fue un fallo técnico. Creíamos que nos podíamos leer un libro de 300 páginas en un fin de semana, y sí, se puede. Pero no ESE libro. Y mira que está bien... pero es demasiado denso. De esas cosas que además de leer te tienes que meditar largas horas. Y encima es que estamos sólo dos en clase (éramos tres, pero el otro nos traicionó ayer y no vino... qué ruin). Dos, el profesor (qué tipo, una de las personas más cultas del mundo, estoy convencida) y una profesora invitada de Israel (!), como para hacer el paripé de haber leído algo que no hemos acabado... Y encima hoy tenemos que hablar entre el otro compañero y yo. Hala, ahí dando la clase nosotros dos, explicando nuestros inmensos conocimientos sobre las Cruzadas, las Órdenes Militares y toda su familia. Terror. Y no es una clase de una hora, no. SON CUATRO HORAS. Tengo miedo.
Ayer no me pude contener. Pensé que igual sí era bueno que alguien tuviera la dirección del blog porque si no nadie me lo leería, juaz. Por eso te lo di a tí, Joel, para que te rías un poco de mis bazofias. Tampoco pude evitar llamar a mi Elfo a eso de la una de la mañana (no lo dejo en paz, me estoy convirtiendo en la auténtica novia-plasta de la que siempre me he reído... debería controlarme un poco con lo de llamarle a todas horas o me mandará al cuerno, juaz) y le tuve que decir que me he hecho un blog, pero no le he dado la dirección. Busca, busca, le dije. Y él me contestó "te buscaré y te empontraré". Sí, emponnnntraré, ¿qué pasa? es como lo de "te pomeré" y tal.
Pos eso... ¿me has empontrado ya? Toy aquí. Es fácil, usas el mismo ordeñador que yo, así que no tardarás en ver esto, jajajaa. Espero que me dejes un comentario al menos, no sólo que me vengas diciendo "¡te he empontrado! ¡te he empontrado!".
Pues eso... a este paso escribiré más chorradas de aquí a un rato, porque no me apetece nada terminarme el libro de las Cruzadas (para temeraria yo) y es lo que me queda por hacer esta mañana. Bueno, eso y fregar, que me tocaba ayer, y darme una ducha, que es sano.
De momento recomiendo una canción, que la de ayer ya me la han criticado, jajaja. A ver si la habéis escuchado, se llama "Love" y está en "The Human Equation" de Ayreon.
Salvo una cosa. Hacer un blog es malo, muy malo. Yo vivía tranquila poniendo el ordenador lo justo para hacer los trabajos, comentar alguna cosilla, engancharme al condenado messenger y poco más. Pues he traicionado mi costumbre ancestral. Ayer estuve dos horas yendo de un blog a otro, hasta que se me petó la conexión, muy amables los señores de auna, por su parte. Y hoy lo he tenido que hacer. Me he levantado de la camita y hala, a mirar el blog, a ver si alguien había dicho algo a mis cuatro tonterías de ayer. Y como he visto que nadie más de los dos de ayer (gracias majos, me habéis bautizado el blog) pues nada, he empezado a buscar, pues hala, me he puesto a mirar blogs ajenos. Lo menos cuarenta me he debido de leer. En fin. Menos mal que de la mayoría me he leído sólo el último post... porque algunos enganchan y te los tienes que leer todos. En uno incluso he encontrado a Muerte, de los Eternos, sonriendo en una foto. Qué categoría... nunca había visto nada de Sandman por ahí. En Nochevieja nos disfrazamos de Muerte (qué pasa, en Pamplona todo el mundo se disfraza en Nochevieja, es la mejor noche del año) y estábamos la mar de elegantes. Cuando me de por empezar a publicar fotos igual escaneo alguna.
Y yo que me tengo que leer un libro para la clase de esta tarde... Me lo tenía que haber leído para la de ayer, pero conseguimos zafarnos y sobrevivir con las 180 páginas que me había leído yo y nosecuántas que se ha leído el otro. No todo el libro, la verdad. Fue un fallo técnico. Creíamos que nos podíamos leer un libro de 300 páginas en un fin de semana, y sí, se puede. Pero no ESE libro. Y mira que está bien... pero es demasiado denso. De esas cosas que además de leer te tienes que meditar largas horas. Y encima es que estamos sólo dos en clase (éramos tres, pero el otro nos traicionó ayer y no vino... qué ruin). Dos, el profesor (qué tipo, una de las personas más cultas del mundo, estoy convencida) y una profesora invitada de Israel (!), como para hacer el paripé de haber leído algo que no hemos acabado... Y encima hoy tenemos que hablar entre el otro compañero y yo. Hala, ahí dando la clase nosotros dos, explicando nuestros inmensos conocimientos sobre las Cruzadas, las Órdenes Militares y toda su familia. Terror. Y no es una clase de una hora, no. SON CUATRO HORAS. Tengo miedo.
Ayer no me pude contener. Pensé que igual sí era bueno que alguien tuviera la dirección del blog porque si no nadie me lo leería, juaz. Por eso te lo di a tí, Joel, para que te rías un poco de mis bazofias. Tampoco pude evitar llamar a mi Elfo a eso de la una de la mañana (no lo dejo en paz, me estoy convirtiendo en la auténtica novia-plasta de la que siempre me he reído... debería controlarme un poco con lo de llamarle a todas horas o me mandará al cuerno, juaz) y le tuve que decir que me he hecho un blog, pero no le he dado la dirección. Busca, busca, le dije. Y él me contestó "te buscaré y te empontraré". Sí, emponnnntraré, ¿qué pasa? es como lo de "te pomeré" y tal.
Pos eso... ¿me has empontrado ya? Toy aquí. Es fácil, usas el mismo ordeñador que yo, así que no tardarás en ver esto, jajajaa. Espero que me dejes un comentario al menos, no sólo que me vengas diciendo "¡te he empontrado! ¡te he empontrado!".
Pues eso... a este paso escribiré más chorradas de aquí a un rato, porque no me apetece nada terminarme el libro de las Cruzadas (para temeraria yo) y es lo que me queda por hacer esta mañana. Bueno, eso y fregar, que me tocaba ayer, y darme una ducha, que es sano.
De momento recomiendo una canción, que la de ayer ya me la han criticado, jajaja. A ver si la habéis escuchado, se llama "Love" y está en "The Human Equation" de Ayreon.
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