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samedi, octobre 26, 2013

Vint i seys de octubre de MCCXXVII: Sin tiempo para nah

¡Sigo viva! Va, venga, hacía mucho que no lo decía, así que menos quejas. No tengo tiempo para nada, compañeros del Metal, para nada. Estudio, trabajo, hago tarea y duermo, así están las cosas. Y hoy me permito escribir un poco porque cambian la hora y bueno, ¡tenemos una hora extra! Jajaja. En fin, como me pasa siempre que no tengo tiempo para nada, sí que tengo ganas de usar el blog, pero ya se sabe... una quiere escribir esto y aquello y para cuando hay tiempo para hacerlo, ya está un poco caducado. O algo.

Tengo un post a medio escribir sobre el Drachen de este año. Lo tengo que releer y posiblemente lo reescriba (y posiblemente no), porque está claro que si tuviera que escribir ahora, en frío, lo que recuerdo del Drachen de este año, tendrá poco que ver con lo que empecé hace unos meses en calentito. Igual da. El Drachen mola, pero este año fue como el final de una etapa, con todo el punto agridulce que todo ello conlleva. No sé cuándo volveremos a ir ni de qué iremos. No lo sé, de verdad. Quizá volvamos a ir el año que viene y volvamos como Tercios, aunque el Tercio, como tal, ya no esté, quizá no volvamos a ir, posiblemente vayamos en dos años como piratas. Tampoco es algo que me quite el sueño. A día de hoy no creo que podamos ir este año por cuestiones varias, pero tampoco lo puedo asegurar. En cualquier caso, hará falta tiempo, organización, planificación, pasta y lo de más allá y a día de hoy, no tengo yo nada de eso, así que ya veremos.

Pero vaya, que me enrollo a hablar del Drachen, pero el Drachen está a tomar por saco de tiempo. A día de hoy me urge más saber qué voy a hacer en dos meses, en uno, mañana. Qué sindiós, compañeros, así no hay modo de organizarse, así que yo hago lo que siempre he hecho... planificar como si las cosas fueran a estar dentro de un año igual que están ahora, porque si uno tiene que contemplar todas las variables que afectan a su vida, no podría ni hacer la lista de la compra. A día de hoy tengo trabajo, pero mañana no lo sé, porque en mi empresa y durante el primer año uno no tiene lo que se dice estabilidad. Me fiaré más si supero el periodo de prueba el mes que viene, pero ya veremos.

El mes que viene, sin comerlo ni beberlo, ni ponerlo en el menú (bueno, bien pensado igual eso sí), ya nos entran los primeros exámenes. Primera evaluación de un año en el que tenemos dos así que ya saben... Tampoco estoy agobiada. No llevo mal las cosas, lo cual me tiene bastante contenta, porque estoy rascando tiempo de donde no hay para ir haciendo los trabajos varios para clase. También es verdad que este año no tenemos tantos como el año pasado y también es cierto que parte de los que tenemos son para la segunda evaluación y habría que no dejarlos para el último momento, porque luego ya se sabe.

Y luego las prácticas. Las prácticas molan, hoygan, o eso me parece... Por mi parte, le eché morro y fui a hablar directamente con un sastre que me gusta bastante, a ver si me dejaba hacer las prácticas con él y resultó ser que sí, así que... la verdad es que tengo ganas mil de ponerme al tema, pero igualmente, aún faltan muchos meses. Ésa es la parte buena. La parte mala es que mientras haga las prácticas tengo que hacer mientras el proyecto y procurar seguir currando.

Y así están las cosas... toca aguantar los horarios salvajes que llevo, acostumbrarme a apañarme para comer todos los días (porque muchos ni como por falta de tiempo, apuff), apañar para hacer bien todo lo que toca y ya vendrán tiempos mejores y más liberados. Eshperemosh.

mercredi, avril 03, 2013

Tres de avril de MCCXVI: "Apagados, desconectados, fuera de cobertura"

Vacaciones, vacaciones. Para éste, para aquél e incluso para mí misma, que trabajar como tal, no trabajo, pero me las iba mereciendo igual. Lo cierto es que las Navidades, con todo el curro de lo de Carnaval, fueron poco disfrutadas y desde entonces no he tenido tiempo ni para respirar: ponerme mala, hacer trabajos para clase, mala otra vez, encargos, otra vez mala (joer, es que últimamente mi sistema inmunológico ha reventado del todo, qué asco, hoygan), y exámenes y de repente... nada. Bueno, nada no. Trabajos para clase, nuevamente, y un par de encargos que tengo para Hyboria. Pero da tiempo como para respirar, en serio, como para ver la luz del sol y socializar, y hacer un poco el vago, y dormir un poquito de más, que ya tocaba.

Dos semanas de vacaciones, para adelantar trabajos, para coser los encargos que tengo pendientes, para empezar a mirar qué cosemos para el Drachen, para publicar novedades en Atemporalia, para buscar curro, para esto, para aquello, ver gente y hasta para desconectar cuatro días en la Salamanca profunda. Porque Yazston tiene familia por ahí y solía pasarse por estas fechas hasta que empezó a tener la Semana Santa ocupada por los Rúnicos, así que, a falta de Rúnicos, le toca reencontrarse con sus tierras por estos tiempos y para allá que he ido yo también, a desaparecer unos días.

La idea era vegetar panza arriba, o eso creía yo cuando metí en la mochila unos apuntes de clase, un libro de patronaje y una novela. Justo, justo he podido ponerme dos minutos con los apuntes de clase. Y dos contados, porque cada vez que poníamos culo en asiento aparecía alguien proponiéndonos ir a tal o cual sitio. Y mira, descansar está bien, pero pasearse y socializar tampoco está nada mal cuando en los últimos tiempos no he hecho más que ir del cole a casa y de casa al cole. Así que ha habido de todo un poco: paseos por el monte (con zapatos), cena apañada estilo sidrería en pleno Vitigudino y hasta una escapadita a ver a Oswaldo y señora, tan majos como siempre.

Diré que me sorprendió mucho ver Salamanca verde y lluviosa. Hasta que fui con Rober hace un par de añitos de visita por esas tierras nunca había pisado yo tan allá, y es que Castilla y León la tengo muy desconocida (pocos vivos y pocas merith por ahí, témome), pero poco a poco lo vamos solucionando. Hasta la fecha sólo habíamos ido en verano y la verdad es que el cambio, yendo en estas fechas, es brutal.

Ha llovido tanto estos días que media Castilla está encharcada. Aquí, en un lugar aleatorio en la Sierra, entre Ávila y Madrid, a la salida del restaurante donde fuimos con Oswaldo y su señora. Pondría fotos del menú, pero qué quieren que les diga, estábamos demasiado ocupados dándole fin (seis postres para cuatro personas creo que dan idea de los hechos)

Eso sí, como todas las veces anteriores, me quedo con visitas pendientes en el tintero: visitar con más calma Salamanca capital, pasarnos por Portugal... y esta vez, además, me quedo con las ganas de visitar con calma Ávila. Como Oswaldo andaba de guardia, no nos pudimos alejar mucho de su clínica. Eso no nos impidió visitar la pedazo clínica que tiene montada el señor veterinario (¡yo llevaría ahí a mis mininos de no ser porque serían un porrón de horas de viaje!), además de ponernos finos de comer en un restaurante perdido en un hotel rural perdido monte arriba en mitad de la Sierra y dar un paseo por un jardín botánico y temático que tienen ahí en San Martín de Valdeiglesias. Disfrutando de la visita y del placer de la compañía de nuestros anfitriones.

 Un Eduardo Manostijeras se ha montado un jardincito en San Martín de Valdeiglesias en el que encontramos "esculturas" (recorturas, más bien) de este calibre.

 Ya desde el pueblo del Bicho nos acercamos a ver el Pozo de los Humos, una cascada que nos habían recomendado ver a menudo, pero como siempre íbamos en verano, ya nos decían que agua caía más bien poca. Esta vez, con todo lo que ha llovido, se pueden ustedes imaginar que estaba a tope y si no lo creen, vean las fotos.

Yazston, disfrutando del paisaje.

Claro que, como para no disfrutar...

Aprovechamos también para ver la presa de Aldeadávila. Coñe, cuando trabajaba en Patrimonio con Lameri me tocó ver unas cuantas presas y unas cuantas centrales hidroeléctricas, pero ninguna tan enorme como ésta. Un rato impresionante ya es, hoygan, y les recomiendo que se acerquen si caen por esas tierras.

El Duero repletito de agua, subiendo de camino a la presa.

 Impresionantes vistas de la presa de Aldeadávila. No apto para gentes vertigosas.

El resto... se pueden imaginar... mucho de comer y bastante de beber, porque esas visitas siempre acaban siendo gastronómicas perdidas. Días tranquilos aunque ajetreados. Unos días fuera siempre vienen bien para volver con las pilas cargadas y bueno, aún venía con una semana antes de volver a las clases, así que todavía estoy ahí intentando sacar partido a las vacaciones como está mandado. Ya ven, no es que haya mucha novedad, pero una pretende mantener el blog activo y eso.

Disfruten de un buen té verde con cítricos, que llega la primavera y lo uno llama a lo otro. Disfruten también de buena música, "The State", de Poisonblack, siempre es una buena opción. Nos leemos.

mercredi, mars 13, 2013

Treze de março de MCCXXVII: "De todo un poco"

¡Nuevo post de "sigo viva"! Increíble. De vez en cuando cae uno. No importa lo hiperactiva que esté una en el blog, de cuando en cuando, se va a hacer puñetas, es lo que hay.

Pues eso, que sigo viva o algo. Que llevo una temporada que casi me tengo que encomendar al Altísimo para salir de casa, porque cuando no pillo un catarro, pillo una gastroenteritis. En los últimos meses he pasado más tiempo mala que bien, yo creo. Estoy hasta los mismísimos. Está visto que mi sistema inmunológico ha caducado y ni siquiera ha esperado a durar hasta los setenta o así, lo habitual, no sé.

Obviamente, cuando no he estado mala en los últimos tiempos, he tenido que compensar para hacer todo lo que tenía pendiente, que no era poco. Trajes para carnaval, trabajos para clase, estudiar para los exámenes :S. Llevo tres meses que lo único que hago es agonizar, ir a clase y volver a casa a hacer trabajos y así en bucle.

Hoy, for pin, último examen. Último examen no, porque el viernes tenemos otro, pero no veáis la preocupación que me trae en el cuerpo. El de hoy era gordo, sí, era Patronaje. Había que entregar el archivador con todo lo que hemos hecho estos últimos meses. Patrones en grande y apuntes a escala y no podía faltar nada. Tres horas y media de examen a ritmo asesino. Tocaba hacer el patrón de una chaqueta con manga sastre y cuello solapa. Sencillo, para lo que podía haber sido, pero con el tiempo justo para no andar pensándose una las cosas demasiado tiempo. Lo he entregado cuando quedaban cinco minutos. Lo podía haber hecho mejor, maldita sea, y da mucha rabia pensar que tal cosa no la he hecho bien porque se me ha ido la pinza en el momento. Por cansancio de tantos días haciendo vida monacal, supongo. Pero bueno, todo lo demás creo que está bien. Es simplemente el fastidio de saber que lo podía haber hecho mejor.

Hoy he hecho el último examen gordo y de repente ¡no sé qué hacer! Siestaca de dos horas ha caído, eso sí. Hay previsión de limpiar la casa pero parece que no me animo. En cualquier caso, a ver si en un rato recojo un poco y no sé, hago algo, ¡¡¡algo!!! Y no es por falta de ideas, es por exceso, maldita sea, por exceso.

Habemus papam, compañeros. No tenemos ni idea de quién es porque aún no lo han dicho, pero voto por Scola, el cual ni me va, ni me viene. Hace tiempo que decidí borrarme de católica porque no me termina de convencer que mi máxima autoridad sea ningún papa, por el sencillo hecho de que muchas veces no me gusta lo que dicen, ni lo que hacen, y no termino de ver yo eso de que Dios hable por el papa, no. No obstante, me parece muy curiosa la actitud de muchos católicos de que a los no católicos no tiene por qué importarnos quién es el nuevo papa. Pues nos importa, claro que nos importa. Tampoco soy yanki y me interesa saber quién es el presidente de Estados Unidos, por mucha tirria que les tenga como país. Y me interesa saber quién va a suceder a Chávez, ¿cómo no me va a interesar? Es, a fin de cuentas, actualidad internacional y el papa es, lo miremos como lo miremos, un jefe de estado, además del líder religioso de millones de personas ¿De verdad no nos interesa quién va a ostentar ese cargo y qué giro puede dar a la Iglesia Católica? Por mi parte, no puedo dejar de esperar que haya vientos de cambio, aunque no confío en que los haya.

Más cosas... no hay Rúnicos. Así, por la brava. Me gustaría hablar de esto más extensamente porque el tema trae cola, pero baste con decir, para quien no lo sepa ya, que a los responsables de tramitar cuatro papeles en el Ayuntamiento de Rentería no se les ha puesto en sus santos miembros pendulantes hacer su trabajo. Han decidido no valorar una actividad que a día de hoy, acerca a unas 600 personas todos los años a Rentería. Personas que en buena parte no conocían esta localidad y pasan ahí cuatro días, realizando una actividad cultural y de convivencia y que, por cierto, consumían más que mucho. Pues nada, compañeros, el Ayuntamiento de Rentería ha decidido que "es una actividad que nos interesa a nosotros y a los que son como nosotros" y no han movido un dedo. Eso sí, a día de hoy, tienen los mismísimos de decir que vaya, que la culpa de todo esto es de Atlas, que son ellos los que han decidido no seguir adelante, que desde el ayuntamiento sencillamente "no podían asegurar que hubiera un sitio para alojar a todas esas personas en los plazos exigidos por Atlas". Pues tú me dirás... si a tres semanas del evento no sabes si vas a poder alojar a la gente que viene... ¿en qué sitio esperas que duerman, anormal? Lo dicho... me gustaría hablar más largamente porque el tema trae cola, pero como se suele decir en estos casos... si te cabrea que Rúnicos no hayan salido adelante, no tienes más que escribir al ayuntamiento (tienen twitter y facebook, además de mail) y comentarles lo que piensas de su enorme metedura de pata. Parece ser que están muy ofendidos con el aluvión de mails que les están llegando así que ya podéis seguir enviando más.

Lo dicho... muchas cosas y poco tiempo. Otro día hablamos con más calma. O no. Les dejo, en cualquier caso, que esta entrada empieza a ser muy larga (siempre me pasa lo mismo). Voy a ver quién sale de Papa, que he hecho apuestas y de momento he perdido en el número de fumatas por uno.

Tomen té, riiiico Earl Grey de Kusmi. Madre de Dioorrrr qué rica está esta cosa. De escuchar, no sé. Últimamente estoy muy volcada yo con los Maiden, sobre todo con el Seven Son... así que les recomiendo "Only the good die young", que siempre me ha gustado mucho.

lundi, décembre 31, 2012

Treinta i uno de diziembre de MCCXVI: Feliz Navidad, próspero año nuevo!!!

Estoy más liada que Don Pimpón en una cama de velcro, compañeros. De ahí que no dé ninguna señal de vida por ésta, mi comunidad y poca por el mundo real. El blog que más activo tengo a día de hoy es el de Ropinajes y Pertrechos, por eso de que el 80% de mi actividad vital últimamente es coser. El otro 20% creo que es dormir, así que bueeeeeno... Tengo dos encargos bastante grandes para dos comparsas de carnavales, así que eso... estoy contenta porque es mucho curro, pero me gustaría tener también algo de tiempo libre... aunque todo llega.

Por lo demás, me he venido un par de días de relax y farra a Pamplona, a terminar el año como está mandado. Los que me conocéis, bien sabéis que para mí la Nochevieja se debe pasar por estas tierras. Se puede estar en otro sitio, sí, pero no va a molar tanto. Nochevieja en Pamplona es mejor que cualquier día de Sanfermines. A fin de cuentas, en Nochevieja estamos básicamente los de aquí (que ya es gente, pero no tanta como hay en Sanfermines, claro), salimos todos disfrazados y la gente sale a pasarlo bien. Es el día con mejor ambiente. Diré que este año ando flojilla de ganas. He estado algo malita estos días y además estoy cansada pero ya se sabe... no hay nada como salir sin ganas, jajaja. Vamos, que espero desayunar antes de llegar a casa.

Así que, con todo, feliz Navidad con retraso. Un año más, feliz Navidad para todos los que lo celebráis. Para el resto, espero que haya sido lo más llevadero posible. Feliz año para todos. Para mí, para mi entorno en general, el 2012 ha sido un año de mierda, así que sin hacer muchas cábalas, auguro que el 2013 tiene que ser mejor por narices. Recordemos las cosas buenas que ha tenido este año (que también las ha habido), superemos las malas y oye, que el próximo sea mejor para todos. Feliz año, urte berri on (urte barrigón).

lundi, octobre 15, 2012

Quinçe de ottubre de MCCXXVI: Tempus Transit...

Septiembre de 2012 es el peor mes que recuerdo en años. El peor mes que recuerdo, quizá sería más adecuado decir. Los motivos... varios, pero no corresponde dejarlo por aquí, esto es más público incluso que el feisbuc y no es que sean motivos especialmente ocultos (de hecho, buena parte de los que pasáis por aquí estáis más que puestos al corriente), pero sí privados, de esa privacidad que una gusta de cerrar en su propia casa, a cal y canto. Curiosamente, septiembre iba a ser un mes bonito ¿saben? previo a empezar el nuevo curso, con ganas y, al mismo tiempo, disfrutando de los últimos días de inactividad absoluta, recogiendo fuerzas para empezar algo que tenía muchas ganas de comenzar. En cualquier caso y, como suelo decir habitualmente (y todos sabemos que me encanta citarme a mí misma)... todo pasa, de todo se aprende. Está bien pasarlo mal una temporada pero mal revolcarse en las propias miserias, así que poco a poco hay que ir

El curso ha empezado, en cualquier caso, y la verdad es que todo va muy bien. Nos meten mucha caña, cosa que se agradece mucho, a fin de cuentas ya somos mayorcitos y no compensa perder tiempo en tonterías. Al menos en mi caso, ni siquiera me he matriculado por el título, no creo que sirva de demasiado tener el título de Patronaje y Moda, sobre todo porque hay mucha gente que ha aprendido de manera no reglada y trabaja muy bien. A lo que me refiero es a que no importa tanto el título como demostrar que se sabe trabajar y eso es lo que nos enseñan: confección, patronaje, materiales textiles, modos de trabajo... el grado en sí es una auténtica gozada que recomiendo a todo friki de la aguja que suele pasearse por aquí. Se trabaja duro ¿eh? y exigen lo suyo, pero merece la pena.

Por lo demás... tenemos un nuevo inquilino en casa, el pequeño Kyubi, un personaje de cuenta que ahora mismo está durmiendo en mi regazo. Vino "en suplencia" de mi pequeña Metal, en suplencia física, se entiende, no dejo de decir que no buscamos un sustituto ni algo que nos haga olvidar a mi peluda... pero en esta casa consideramos que podemos ocuparnos de dos felinos y que es un buen número para que uno no se sienta solo. Y hacía falta un poquito de alegría en casa cubil. Y vaya si nos echamos risas con este pequeño delincuente, no se hace querer ni nada. Algún día hablaré de Metal, porque era algo que tenía pendiente tiempo ha y porque creo que se lo merece. Un pequeño homenaje para una bola de pelo que me acompañó mucho tiempo y que me dio mucho cariño.

¿Más cosas? En los últimos tiempos he decretado que esta humilde servidora, que lleva una buena temporadilla haciendo ropa para sí misma y para sus amigos, también puede aceptar encargos de ropa para recreaciones, teatro, etc. He dado de alta una cuenta de correo para encargos (azescrovegni@yahoo.es) y también he abierto un nuevo blog para todos los temas relacionados con costura. Posiblemente incluso corte y pegue algún post de este blog para ponerlo en el otro. En el blog hablaré de proyectos, de patronaje, de moda, de confección... etc., aunque hasta la fecha sólo he ido subiendo algunos ejemplos de lo que cosía antes. En principio aquí no volveré a tratar estos temas. Sobre todo porque me gustaría extenderme más y para eso es mejor dejarlo en un lugar aparte para quien pueda interesar. El blog es: www.ropinajesypertrechos.blogspot.com. En cuanto haga cuatro cambios que tengo pendientes en la lista de blogs, lo enlazo.

Y eso es todo, por de momento. Siempre que dejo de escribir un tiempo me cuesta arrancar y me parece que tengo que justificar mi ausencia o dejar constancia de lo que he hecho estos tiempos y qué novedades hay. Esto tiene bastante coña, porque un blog, a fin de cuentas, es una cuestión bastante personal pero ya saben, es como si de alguna manera cobrara vida propia o algo. Y porque una es educada y le gusta serlo con quien se moleste en pasarse por aquí.

Dejaré una canción recomendada, como siempre, en este caso "Navigate the seas of the Sun" de Bruce Dickinson, que últimamente está sonando bastante en mi lista de spotify. Prueben un té de chocolate de kusmi y añándanle "una nube de leche". Dior, lo he probado antes y no tengo palabras para describirlo... mejor incluso que solo, que ya es decir.

mardi, juin 12, 2012

Doçe de junnio de MCCXXVI: "Modo Zen"

Hace casi un mes que no asomo por aquí y, ya de paso, hace casi un mes que las cosas han cambiado bastante para una servidora. Ya había comentado más de una vez que estaba muy cansada de mi trabajo, que estaba muy, muy saturada. Que sí, que me vino muy bien cuando llegué aquí y encontré trabajo en dos días, pero a estas alturas estaba hasta las orejas de aguantar la misma porquería a diario. He tenido rachas mejores y rachas peores, claro está. A veces una está tan metida en su rutina y en su día a día que no es consciente de lo asqueada que puede llegar a estar, otras temporadas, en cambio, tenía ganas de mandar todo a la mierda en cero coma. Me solía decir a mí misma que era mejor esperar, que había que estirarlo lo más posible, que sería mejor encontrar algo antes de irme con las manos vacías y al final, solía convencerme. A veces pasaba días mirando ofertas de trabajo a ver si sonaba la flauta por casualidad y caía algo maravilloso de la nada. Porque aquí hay trabajo ¿saben? Hay bastante más que en otros sitios donde he vivido en los últimos tiempos. El problema es que no es el trabajo que nadie queremos tener. No son trabajos bonitos, ni tienen buenas condiciones, ni buenos sueldos, o no son de jornada completa y en estos tiempos que corren, no están las cosas como para trabajar menos horas de la cuenta. A veces me preocupaba llegar un día y encontrarme la empresa cerrada. No por nada, sino porque no he visto a nadie llevar una empresa de peor manera y mira que, a lo tonto, he trabajado en unos cuantos sitios. Mi empresa tiene tal nivel de pérdidas y el jefe tiene tal manera de pasar del tema como si no fuera con él que a veces me llevaba a pensar que sencillamente espera cumplir los requisitos para poder poner un ERE, como ya ha pasado en la delegación que tienen en Zaragoza.

Pero no fue así. Nunca me fui y nunca me encontré la puerta cerrada. Un miércoles por la tarde, en el que mi nivel de aburrimiento era bastante importante y durante el cual había estado comentando con Rhiwen lo harta que estaba, el poco tiempo libre que tenía y que me enviara lo más rápido posible las telas que le habíamos encargado para el Drachen ¡¡¡porque no había tiempo para todo lo que había que coser!!!, me llamaron al despacho y, mientras me sacaban unos cheques y unos papeles para firmar, me comunicaban que ya no tenía que volver al día siguiente. El jefe se deshacía en explicaciones. Que si la empresa va mal, que si ya sabemos todos cómo está el tema, que si no tenían nada en contra de mi trabajo. Mientras, yo miraba los cheques y valoraba el tema de no tener que volver ahí nunca más y qué quieren que les diga, me daban ganas de contestarle "no se preocupe, hombre, si me ha alegrado usted la tarde", pero me pareció como feo decirlo. Eso sí, el tipo se debió de quedar bastante mosqueado con mi actitud de "ah, pues muy bien ¿dónde tengo que firmar? y entonces de momento estoy de vacaciones ¿no? ¿y cuándo vuelvo por el finiquito?" De camino a casa, le comenté a Rhiwen que bueno, que ahora sí tenía tiempo para lo del Drachen y eso... aunque si nos mandaba las telas antes, mejor que después (pobre mujer, se ha ganado el cielo con lo de las telas).

Sé que no debería alegrarme de quedarme sin trabajo, que este país está hasta arriba de gente que está desesperada buscando trabajar de lo que sea, pero hoygan, es lo que hay. Que la cosa esté mal no quiere decir que tengamos que ser felices con cualquier cosa y yo estaba muy, pero que muy harta de mi trabajo. Nadie trabaja por gusto, pero es muy triste que cada vez que me preguntaran por mi trabajo me pusiera hasta de mala leche de harta que estaba. Supongo que, dentro de unos meses, si no he encontrado nada, me empezará a angustiar más el tema, pero a día de hoy, tengo paro y me puedo permitir, entre comillas, mirar con calma y buscar algo que me guste más, que no es difícil. Lo dicho... el trabajo es trabajo, si fuera bueno no nos pagarían por ello (aunque curiosamente pagan mejor cuanto menos se trabaja)... pero hasta ahora yo siempre me he considerado una persona a la que le gusta sacar el lado bueno de ir cada día a trabajar, que le gusta llevarse bien con los compañeros y hacer su trabajo de la mejor manera posible y en estos últimos meses lo único en lo que pensaba cuando sonaba el despertador por las mañanas era en que llegara el viernes de una vez. Y en que estaba muy cansada.

Y así estamos. De un día para otro me he quedado sin trabajo y no se crean que eso significa que me sobre el tiempo. Me he puesto fina de solucionar todas las cuestiones burocráticas del mundo (declaración de la Renta, papeleos pertinentes del Inem, etc.), he cosido buena parte de mi ropa para el Drachen, mi casa está condenadamente más limpia que los últimos meses. Hago más deporte, como mejor, hasta me levanto de buen humor y ni siquiera lo hago a las mil. Bueno, no al menos todos los días, la mayoría de ellos me levanto medianamente pronto para poder hacer todo lo que quiero. Estoy en modo zen, o algo así. Hasta tengo mejor cara y estoy de mejor humor, así da gusto. Hace unos días, además, me matriculé en el grado superior de Patronaje y Moda, que es algo que tengo ganas infinitas de hacer, de una vez. El único mal en toda esta historia es saber que no me puedo dormir en los laureles, que tarde o temprano tendré que encontrar algo y más me vale que sea antes de que se me termine el paro. De momento hay tiempo y me lo puedo tomar con relativa calma, pero el tiempo pasa condenadamente deprisa. En cualquier caso, mi intención es ponerme más en serio con este tema cuando volvamos del Drachen y aún más en serio a partir de septiembre, que es cuando se suelen mover más las cosas. En el peor de los casos, como ya digo, aquí hay más trabajo que en otros sitios aunque no sea el trabajo que me gustaría tener. Siempre será mejor que el que tenía, así que ya es una mejora... pero esperaré una temporada antes de echar curricula a cualquier porquería donde cojan gente. Ya que nos ponemos, lo hacemos bien.

Me despido con una canción de Last Prophecy. Verlos el otro día en su primer concierto en Pamplona en tantos años fue un lujazo. Recomiendo "Mil Horas" porque me hizo mucha ilusión volver a escucharla en directo después de nada menos que seis o siete años. Y una buena tetera de té verde con champagne y fresas, todo un clásico que no puede faltar.

samedi, mars 17, 2012

Dieç y siete de março de MCCXXVI: "Tiempo a buen precio para todos, por caridad"

Hace mil leí un post en el blog de Lothíriel sobre el tiempo que me dejó marcada. Venía a ser algo así como que nos pasamos la vida deseando que llegue la hora de salir del trabajo, de que llegue el fin de semana, de que lleguen las vacaciones... y luego no damos crédito a lo rápido que pasa el tiempo: ¿Ya estamos en verano? ¿eso fue el año pasado? ¿ya han pasado diez años desde que nos conocemos?

El tiempo no existe en el espacio y en la tierra es una medida inventada por el ser humano para situar el orden en el que suceden las cosas, o eso nos dicen en el cole. Que exista o no el tiempo no tiene que ver con que se nos estropee la fruta en el frigorífico o que Nicole Kidman se haga mayor por mucho bótox que se meta. Las cosas suceden igual, la fruta se oxida y Nicole Kidman también y aunque las horas parecen no transcurrir nunca en el trabajo, el tiempo pasa de manera inexorable y yo tengo la sensación de no tener tiempo para hacer nada de lo que quiero. Y es que admito que tengo una cabeza dispersa y me gustaría hacer muchas cosas.

En el trabajo suelen reírse de mí por esto mismo. Porque siempre digo que me gustaría hacer esto o esto otro pero no tengo tiempo. Siempre hay una que asegura que sí que hay tiempo, que tengo que organizármelo mejor y lo de más allá, pero no es cierto. Si sólo quisiera hacer deporte, aprender euskera o pasarme por tal tienda tendría tiempo de sobra para todo eso, pero no es así... en las escasas horas que nos deja el tiempo partido veo cómo se me acumulan las series pendientes, las películas o los libros, tengo libros y cómics míos que nunca he leído, no hablemos ya de los ajenos, no toco un videojuego desde ni me acuerdo, básicamente porque sé que no tengo medida y que no me basta con jugar una o dos horas al día (que ya de por sí, me impedirían hacer el resto de cosas ese día), sino que no soy capaz de jugar menos de ocho todos los días. Y no tengo ocho horas todos los días. No hablemos de las cosas que me gustaría aprender... me gustaría coser mejor, tengo recetas acumuladas que nunca tengo tiempo de hacer, me gustaría aprender idiomas, hace la tira que quiero ponerme a hacer cosas con cuero, se acercan Rúnicos y no tengo muy claro que vaya a tener tiempo para hacer algo de ropa para nosotros, aunque me gustaría mucho porque esta temática me encanta, maldita sea, llegará el día de irnos al Drachen y seguramente me iré con rabia de no haber hecho toda la ropa que quería, es lo que hay. Y por no hablar de las aficiones que tengo abandonadas y agónicas por falta de dedicación en los últimos años, como pintar o tocar instrumentos. Me da pena pero a todo no se puede dedicar una y no hay tiempo material para vivir. Aparte de todo esto, además, pretendemos tener vida social y como haciendo esto y lo otro hemos terminado por conocer a demasiada gente, es complicado mantener el contacto con todo el mundo, bien sea en persona, bien por una llamada telefónica de cuando en cuando, por el guachap que tenemos ahora casi todos o por el messenger de toda la vida.

Y no es que no haga cosas por dejadez, no. Muchas veces es por cansancio, pero generalmente llego a casa y me pongo a hacer esto o aquello. Lo malo es que "esto o aquello" muchas veces tiene que ser poner una lavadora, hacer la cena o recoger la cocina. Maldita sea este rollo de habernos hecho mayores, entre trabajar y asumir responsabilidades varias ¡no hay tiempo para nada!

El tiempo se nos escurre de las manos y nunca hay tiempo para hacer todo lo que queremos. Mientras, el personal va por ahí diciendo que está aburrido en casa. ¡Aburrido en casa! La gente se aburre en casa, atención, cuando otros no vemos la forma de sacar rendimiento a las escasas horas libres. Yo me aburro en el curro, pero no en casa. El tiempo se distribuye de manera injusta cuando a unos les sobra y otros tenemos que hacer encaje de bolillos con la agenda. Y digo yo... ¿alguien sabe cómo hacer cigarrillos de esos de los hombres grises? Digo por distribuir unos cuantos entre la gente que se aburre y quedarnos con su tiempo, maldita sea. Mala es la vida del que tiene más aficiones de las que normalmente disfruta el resto de la sociedad.

Hoy, sábado, me he levantado a la una y pico de la tarde porque estaba literalmente hecha unos zorros (no, una zorra no, hoy era hecha unos zorros). La primavera que va haciendo acto de presencia, supongo, ayudada por una semana sin parar, yendo de un lado para otro, cumpliendo cuatro días de cinco en el gimnasio (y porque el miércoles lo tengo de descanso... la comida la tengo ocupada y por la tarde tocaba partida). Me toca las narices mil y vuelta haberme saltado hoy la clase de confección, pero si he dormido casi doce horas de tirón, supongo que ya me iban haciendo falta.

En fin, menos cháchara y más actividad que tenemos una tarde ocupada... Recomendando "The man who sold the world" en la versión original, por supuesto, la de David Bowie. Como acompañamiento un té rojo de caramelo con vainilla como el que me voy a tomar yo ahora mismo y que tuvo fans y detractores cuando lo puse en la partida del otro día. A mí, personalmente, me encantó.

dimanche, janvier 15, 2012

Quinze de januario de MCCXXVI: "Agendando 2012"

No me gustan los nuevos propósitos de año nuevo. No porque no vea correcto hacer buenos propósitos, todo lo contrario. Si no hacemos propósitos de mejora vital, apañados vamos, porque nos quedamos atascados en donde estamos. Sin embargo y, como ya he dicho en más de una ocasión, no puedo evitar pensar que el año empieza en septiembre, cosas que pasan después de tantos años llevando vida de estudiante.

Así que buenos propósitos ya hice en septiembre pero los rehago ahora porque algunas situaciones han cambiado y para mejor. Los más importantes son dos: hacer ejercicio y encontrar un curro mejor. Lo de hacer ejercicio viene porque el año pasado tuve la sensación de haberme tirado un año entero sentada. Voy sentada al trabajo, trabajo sentada, vuelvo a casa y me tiro en el sofá. Entre idas y venidas paso unas dos horas diarias sentada en el autobús, de vergüenza. Hace algunos meses empecé a quedarme a mediodía por los alrededores del trabajo. En septiembre-octubre nos dimos buenos paseos por la playa a modo de "movernos algo" una compi de curro y yo. Estos últimos meses el tiempo acompaña menos, pero eso no quita para que nos quedemos unos cuantos días a pasear por los alrededores. A lo tonto, cogemos buen ritmo y, desde que me bajé el endomondo al móvil (si alguien lo tiene, que avise, así nos picamos un poco), estoy observando que, los días que me quedo, suelo andar más de diez kilómetros a buen ritmo. No está nada mal. Sin embargo, a la vuelta de vacaciones de Navidad y con mucho turrón en el cuerpo, he decidido aprovechar para sacarme por fin la tarjeta de los polideportivos, para poder aprovechar también los días de mal tiempo. Ahora es el momento perfecto porque los abonos son cuatrimestrales, así que esta misma semana me apunto. Además, tengo un polideportivo moderadamente cerquita de mi trabajo y me va a dejar aprovechar bien esos mediodías. Pensé apuntarme la semana pasada (como en todo el país, la operación bikini empieza justo después de la operación polvorón), pero cogí un catarro de mil pares y no terminó de ser buen plan. De esta semana no pasa.

El propósito de mejora de curro viene por razones obvias... el curro no me entusiasma, los horarios son malos y varias cosas más que no me voy a molestar en comentar (básicamente porque, como digo yo siempre, lo que escribe uno en internet pasa a ser público y puede ser usado en su contra). No estoy contenta con mi trabajo pero sigo en él porque en los tiempos que corren, tener trabajo es todo un logro. Sin embargo, siempre nos ponemos a buscar cuando no tenemos, mientras tenemos es muy cómodo pensar que nos pagan a fin de mes y que ya sabemos de qué pie cojean en nuestra empresa. En resumidas cuentas... que me he acomodado pero que asumo que tengo que ponerme ya las pilas para encontrar algo que me guste más. Bien por horarios, bien por oficina, bien por opción a elegir vacaciones... lo que sea, pero hay que mejorar en esta vida. Siempre hay que ir hacia adelante.

Pero no es sólo cuestión de buenos propósitos. Llega 2012 y hay que organizarse. Salen eventos como churros y hay que hacer calendario para saber qué se puede hacer y qué hay que descartar. Este año, como ya he dicho repetidamente, no me quería quedar sin poner mis patitas en la Drachenfest. Hace un par de días comentó Elro que ya nos podíamos dar vida los que aún no estábamos inscritos porque han limitado las plazas del campamento azul y podríamos no tener hueco. Tenía intención de apuntarme el mes que viene, pero eso fue determinante y ya tengo la inscripción hecha. Una cosa menos...

Nos apuntamos también hace unas semanas a un vivo que organiza Carlos en Barcelona y que hacía tiempo que nos tenía avisados. El vivo está ambientado en Cthulhu y está amparado por Colesterrol. He de decir que, hasta la fecha y salvando el que organizó el pasado año Alter Paradox en Pamplona, todos los vivos de Cthulhu en los que he participado han sido un auténtico truño. No mediocres no, nefastos. Poco mejor puedo decir de las partidas de mesa. En general es una ambientación que no niego que pueda tener posibilidades, pero hasta la fecha he tenido la mala suerte de tener partidas bastante mediocres en mesa y malas con saña en vivo. Digo esto para que tengáis en cuenta que, pese a todo, me apunté de cabeza a éste vivo por una sencilla razón... lo organiza Carlos. He oído decir cosas tremendas de sus partidas de Cthulhu en mesa, tres cuartos de lo mismo sobre sus vivos y qué leches, Carlos es tremendo hasta jugando a cartas. Abreviando, Yazston, Savo y yo nos apuntamos en cuanto salió la web (y Savo lleva eones sin pisar un vivo y asiste a éste precisamente por lo mismo que yo), os recomiendo que hagáis lo mismo porque va a merecer la pena. Más información, aquí: http://www.colesterrol.org/cthulhu/

Lo otro que ya está en marcha pero que no hay que valorar si se va o no se va porque se da por descontado es Rúnicos 2012. El ayuntamiento de Rentería dio por fin el visto bueno hace algunas semanas y, aunque supongo que la mayoría estáis informados, los Rúnicos de este año ya están en marcha, con ambientación Dieselpunk, Segunda Guerra Mundial, años 30-40, Pin-ups y lo que cada cual considere apropiado. Buena ambientación y buenas ideas que se están gestando. Un año más tengo la suerte de tener información privilegiada (porque invitamos a Savo a cenar a casa y larga cosas, jajaja) y la verdad es que tienen una pintaza, aunque a estas alturas eso no sorprende a nadie. Por si alguien no se ha enterado (cosa que dudo), la página web ya está en funcionamiento y la organización agradece que el personal se tome unos segundos para apuntarse: www.encuentrosrunicos.com

Por último, se ha abierto ya la temporada del txotx y hay que ir planificando para pisar este año más sidrerías que el año pasado (cosa nada complicada). La comisión garbanza ya tiene un día reservado el mes que viene para beber toda la sidra que sea menester, seguramente organizaremos otra sidracon con el grupete de catalanes que vinieron el año pasado (sospecho que se quedaron con ganas de repetir), ganas no faltan tampoco de probar sidra navarra en Aldatz con mi hermano y demás y bueno... a ver cómo organizamos para hacer agenda porque no hay tantos fines de semana ni cartera que pueda llevar según qué trote.

¿Aparte? San Sebastián la semana que viene (y yo sigo sin mi pack tamborrada), carnavales el mes que viene y lo de más allá. Y tengo que coser mucho. Maldita sea la gente que se aburre ¡¡¡regaladme vuestro tiempo!!!

Y poco más. Recomiendo un té negro con especias y cítricos como "el de la lata azul" de Kusmi que hemos tenido a bien desayunar... y "All that Jazz" cantado por Catherine Z Jones en Chicago. Volví a ver la escena el otro día y me encanta.

mercredi, janvier 04, 2012

Quatro de januario de MCCXXVI: Tiempo de Navidad

Más de uno me vais a mirar raro por felicitar la Navidad y el Año Nuevo a estas alturas, pero yo tampoco lo considero pasado de fechas. Supongo que el causante es el dichoso calendario escolar que muchos tenemos implantado a sangre en nuestro cerebro, en el cual las Navidades son "ese tiempo comprendido entre el día de la lotería, el 22 de diciembre, hasta el día de Reyes... si éste cae en fin de semana, la Navidad se alarga hasta el día de la vuelta al cole". Así, tal cual. Tampoco lo considero una opción tan peregrina, se celebre lo que se celebre. El Año Nuevo lleva cuatro días en activo, aún no ha dado tiempo ni de mandar a la porra los buenos propósitos, así que no es tan extraño felicitarlo a estas alturas. En cuanto a la Navidad... quien celebra la Venida de Cristo al mundo no lo celebra un día y ya está. De hecho, por algo las misas navideñas se prolongan hasta la de Reyes. Quien celebra la oda al consumismo, la de las vacaciones o simplemente la de reunirse con los familiares y amigos, lo sigue haciendo igualmente hasta el día de Reyes (y aquí, en el País Vasco, desde el día de Santo Tomás... que un año más no he podido disfrutar como está mandado). De manera que, para no dar más vueltas, feliz Navidad y Año Nuevo a todos los que pasáis por aquí y lo celebráis. Feliz Yule, consumismo o vacaciones para otra gente y que os sea leve a los que os da por saco. Ya queda poco.

Un año más me reafirmo en que es una de mis épocas favoritas del año. Se dice que las Navidades son para los niños, porque a fin de cuentas son los que
más lo disfrutan... pero uno se va haciendo mayor y va creando otras costumbres, otras celebraciones, otras cosas que celebrar (recibir un ramo de rosas enorme me dejó con cara de idiota para todo el día... ¡gracias!), otra gente con la que celebrarlo. Un año más es bonito celebrarlo con la familia, la propia y la ajena, en torno a una buena mesa de cocina casera o, como ha sucedido este año por causas ajenas a la organización, en un restaurante árabe (toma herejía). Qué más da. Lo importante es estar juntos, echarnos unas risas, dedicar un tiempo a saber cómo le va a éste o a éste otro o hacer los chistes de todos los años.

Un año más, también, es bonito reencontrarnos con gente que no podemos ver tanto como quisiéramos, sobre todo los que hemos vivido fuera y más aún los que seguimos lejos de nuestra tierra (aunque ahora bien cerquita). La vuelta a casa (por Navidad, como el Almendro) nos ha permitido pasar buenos ratos con gente a la que apenas vemos: cenar con Ortzi y su chica (y echarnos unos buenos cubatas el día de Nochebuena), tomar cafés con Álvaro y Paula, echar unos pin
txos con mi hermanito por Pamplona cuando teníamos que estar apañando los trajes de Nochevieja... ver a éstos y aquéllos. Si eso no merece la pena...

Nochevieja: grupete inicial. Un inesperado buen tiempo nos permitió hacer el idiota un buen rato, sacarnos unas fotos y ver los trajes que llevaba el personal. Este año hubo algunos tremendos.

Un año más el día de Nochevieja me ha permitido coincidir con gente a la que apenas he podido ver este año. No sólo Álvaro y compañía. No sólo mi prima, Dieguito y Paula, que se fueron en seguida a casa, malditos, sino también a los colegas de mi hermano, a Manu (joer, qué ilu me hizo verle... últimamente no había manera de coincidir), Melkia, Xabi y a Urko, con quien terminé en juerga del Metal. Este año, además, he tenido la suerte de coincidir con gente que hacía años que no veía... y es bonito, mucho, darse una cuenta de que toda esa gente que recuerda, aún se acuerdan de una y se alegran de verla bien y contenta, de la misma forma que una se alegra por ellos. Me pongo tontorrona porque me alegro mucho de ver que siempre me he rodeado de gente que merece la pena y que, aunque hayamos perdido contacto, ahí siguen tirando para adelante. Con sus cosas buenas y sus cosas malas. Con sus problemas de curro, de familia, de cuadrilla, pero tirando para adelante de mejor o peor manera. Alguno dando muy buenas noticias: ése se ha echado novia y está todo tonto, el de allá está en cuenta atrás para conocer a su primer vástago, otros han hecho buena carrera profesional y otros muchos sencillamente viven bien, que no es ninguna tontería, por cierto (un año hablaré de cuánta razón tenía Horacio con la cuestión de la Aurea Mediocritas, pese a lo que pensé al respecto cuando lo estudié de adolescente).

Como no tengo ninguna en la que coincidan Álvaro y Paulatxa, subo dos y fuera. Al clan oriental se nos sumó un romano. Cuginooo

Cenas con la familia, pintxos con amigos, quebraderos de cabeza para decidir qué vamos a regalar a la gente que nos importa... Un año más me declaro fan oficial de las Navidades, aunque en los tiempos que corren, esto resulta de transgresor para arriba.
Y hasta ahí sigo leyendo, que menudo arrebato ñoño os casco todos los años. Recomiendo un té con esencia de ron como el "ponche nórdico" que compré el otro día y "Song of the Sage" de Amorphis, que para nórdicos, ellos.

samedi, décembre 10, 2011

Dieç de diziembre de MCCXXV: "Incursión consumista a la France"

El otro día hicimos una minivisita a Bayona, con el mero afán consumista de asaltar el mercado de Navidad. Hacía tiempo que queríamos darnos un paseo por ahí para visitar alguna que otra tiendecilla y sobre todo para ver alguna de las tiendas militares que hay por esos lares y el mercado nos dio la excusa. Otra excusa fue aprovechar la fiesta de la Constitución, porque teníamos fiesta nosotros y obviamente los franceses no, pero desgraciadamente no fuimos pocos los españoles que tuvimos esa misma idea. En cualquier caso, supongo que todo estaba mucho más transitable que cualquier sábado. La visita al mercado navideño fue bastante decepcionante, la verdad. Tenían algunas tiendas con bisutería y platería monas (que quieren, estas tiendas me pierden, siempre encuentro cosas de interés), comida varia (ains, el vino especiado que al final no degustamos) y demás, pero nada que no se pueda encontrar en cualquier otro mercado y, si me apuran, tampoco me pareció especialmente grande. En Pamplona, en Zaragoza y en cualquier otra ciudad con mercado navideño ofrecen cosas similares sin tener que ir hasta allá. Rober y Nuria comentaron que otros años sí se ven más cosas, que a fin de cuentas los puestos se alquilan y claro, la cosa cambia mucho según quién los tenga. Con esto no quiero decir que la visita no mereciera la pena. Me gustó mucho el paseo por el centro de la ciudad. Las afueras, como es característico en Francia, tenían una pinta horrorosa pero fue todo pasar el río y... la ciudad es preciosa y os recomiendo mucho la visita. Eso sí, siempre que no seáis como Raziel y penséis que no mola visitar ciudades viejas, sucias y rotas. Yo soy de las que creemos que tienen mucho encanto. ¿Nos gustaría vivir ahí? Más bien no, la verdad, pero visitar Bayona es un lujo.

Juraría haber sacado muchas más fotos, pero resultó ser que no... me encantó Bayona, en cualquier caso. Habrá que dejar más constancia en la próxima visita.

Tampoco diré que fracasara el plan consumista, no os vayáis a pens
ar. Visitamos la tienda militar que tenían éstos fichada y bueno... diré que tampoco era para caerse de espaldas. Había mucha ropa, pero no especialmente fascinante. No había casacas de soviets ni uniformes de las SS, quiero decir, aunque sí había alguna cosa maja. Cantimploras, teléfonos de la II Guerra Mundial (por 100 euros, que tampoco es un atraco a mano armada)... etc. En cualquier caso, como no vimos nada que nos tirara de los pelos, no hicimos mucho más que darnos una vuelta... y comprarnos unos gorricos de esos planos. Empezamos sacando fotos desde todos los ángulos posibles con intención de sacar patrones y hacerlos... y luego nos dimos cuenta de que, por siete euros, era una tontería no comprarlos así que... en la primera visita me cogí yo uno y luego éstos se picaron y, cuando volvimos por la tarde, hubo gran entusiasmo en la compra de gorricos. Con esto no descarto hacer alguno que otro con vistas a Rúnicos. No tienen complicación alguna y quedan aparentes.

Estilo Rúnicos 2012 (se hagan o no, ya han marcado tendencia) gracias a los gorricos masmolan. En realidad estaba bebiendo patxaran pero doy el pego para soviet ¿no?

El otro objetivo consumista del día ya lo habíamos fraguado Nuria y yo antes de ir... y no era otro que visitar todas esas tiendas de delikatessen y productos varios que los franceses tienen y nosotros no. Nos tiramos una hora deliberando qué comprábamos en "La Belle-Iloise", una conservería con unos productos impresionantes (deliberando las chicas, ellos nos abandonaron para irse a la tienda militar... una vez que comprendieron que la cosa iba para largo). Al final terminamos por comprar una selección de patés de diversos productos... de atún blanco a la albahaca, de atún a la parmesana o de salmón al estragón... siete latitas que cogimos para repartir entre Nuria, Bea y yo. Después de hincarle el diente a la de sardinas al whisky he llegado a la conclusión de que teníamos que haber comprado más cositas, aprovechando el viaje y que, a fin de cuentas, tampoco son productos caros para lo que son. Evidentemente cuestan algo más que el paté de la piara o el atún calvo pero... no tiene color. A ver si en la próxima incursión probamos las sopas o las conservas para consumir con pan calentito...

Visitamos también una charcutería donde
vendían delikatessen varias a precios más elevados pero que, según nos dijo Nuria... eran completamente adecuados a lo que se vendía, así que hicimos caso y, como somos muy formales, las tres compramos alguna cosilla para probar. En mi caso me quedé con una lata de pato desmigado que tiene una pinta fina.

Terminamos con el centro de la ciudad investigando u
na tienda de té, como no podía ser menos. Se trata de la "Compagnie Anglaise des Thes". Las selecciones eran estupendas, el té de muy buena calidad y la dependienta encantadora. Ahí la tuvimos sacando latas para que oliéramos éste o aquél. El único fallo que les vi fue que no tenían una carta con lo que contenía cada mezcla, con lo cual había que preguntarle para decidir lo que queríamos. ¿Qué quieren que les diga? es que con el té soy muy friki y prefiero hacer una selección preliminar, jajajaja. De todas formas, me quedé con un verde con cítricos, "Corsica", y un Earl Grey con flores azules. Ambos muy ricos aunque creo que me habrían gustado más otras mezclas. Lo dicho, es lo que tiene consumir tanto té...

Lo dicho, no hice fotos suficientes, así que se las mango con todo mi morro a Savo, que hizo algunas bien chulas. Aquí, buena parte de la comitiva, en pleno paseo.

Finalmente, en las afueras, visitamos un supermercado de productos orientales que deja el súper chino de Zaragoza en tienda de barrio. Madre mía qué cantidad de producto había ahí dentro. Como no teníamos planificado comprar nada del estilo, cogimos un poco al buen tun tun productos varios, como mirin, ramen, sake o fideos. En mi próxima visita creo que iré con lista de la compra.

¡Botín! Tenía que sacarle una foto, soy así de friki. Faltan las latitas de "La Belle-Iloise", pero se quedaron en casa de Nuria pendientes de redistribución. Beaaa si me lees, tengo tus latas, jajajaa. De hecho, no tengo claro cuáles son mías y cuáles no, así que prudencialmente he probado la de whisky, que seguro que era para mí. Está buenísima.

Y bueno, esto es un poquito lo que hicimos por ahí... amen de comer unos crêpes estupendos a mediodía y dejar sin tocar el vino especiado. Pendiente quedó comprar chocolate aunque estuvimos mirando con ojos golositos un par de escaparates. Supongo que nos daba un poco de yuyu dejarnos más cuartos de la cuenta... a fin de cuentas queríamos probar de todo un poco, jajaja. Lo dicho, para la próxima vez ya iremos con lista de la compra y diversos productos ya catados. Por cierto, que la carta "excursión consumista a Bayona" hacía combo plus plus con la carta "llevarse a Nuria". Como la moza ha estado viviendo por esos lares, tiene más que calculadas las tiendas que hay que visitar, lo que resulta un lujazo para guiris inexpertos de nuestra categoría, ejem.

"Disfrutando" de un bourdeaux que resultó no ser tan rico como podía... jajaja. Amos, que nos pusieron el vino de la casa y no estaba muy allá, pero los crêpes y los postres estaban estupendos. Otra foto usurpada a Savo.

Por lo demás... la compañía, inmejorable. Ya hacía tiempo que teníamos pendiente Rober y yo ese viaje y luego lo apañamos con Nuria... pero al final fuimos una buena comitiva y terminó por ser una excursión estupenda, a ver cuán do apañamos más del estilo, gente, que mereció mucho la pena. Sospecho que la próxima vez se nos va a apuntar gente a saco, jajaja. Mención aparte fue la cuestión del tiempo. Cuando pusimos el pie en Bayona estaba cayendo toda el agua del mundo y no quiero ni hablar de cuando nos fuimos... pero en general el tiempo se portó bastante bien y nos pudimos pasear sin tener que sacar los remos. ¡Menos mal! Para una vez que nos animamos a montar algo fuera...

Ya que le he mangoneado con todo mi morro las fotos a Savo, subo ésta en la que sale todo guapetón. El gorrico militar combinado con blanco y negro da un bono al molonaje, aunque aquí además tiró de carisma ¿que no?

Recomendando... el Earl Grey con flores azules, por supuesto, y un poco de música... esta vez el "Quutamo" de Apocalyptica.

mercredi, décembre 07, 2011

Siete de diziembre de MCCXXV: "Apagada, fuera de cobertura"

Me he vendido barato, como una cualquiera. Me he vendido a Movistar (pornostar), además, con la manía que les tengo desde hace un porrón de años. Yo, encima, que considero que la función primordial del móvil es el temporizador, para calcular el tiempo del té.

Llevo tiempos inmemoriales diciendo que tener internet en el móvil no sirve para nada, que para eso ya tengo el portátil, que no necesito tener conexión todas las horas del día... sin embargo, las ocho horas de curro se hacen muy largas y soy muy mala mirando al infinito. Total, que quería un móvil con internet y Orange no me ofreció ninguna opción interesante. Normal, por otra parte, considerando que llevaba más de un año con móvil de tarjeta y gastando un máximo de 10 euros al mes. Eso sí, se lucieron con la campaña de recuperarme como cliente: en primer lugar me llamaron para ofrecerme un móvil de tarjeta. No me parecía mala opción del todo (aunque ya estaba bastante convencida de hacer contrato), pero entre que me lo tenían que enviar a casa y unas tonterías y otras, acabé por decirles que no. Al día siguiente me volvieron a llamar para preguntarme por qué no me había convencido la oferta. Respuesta: "porque quería contrato". "Muy bien, voy a mirar qué ofertas tenemos para usted en contrato" unos segundos después... "uy, es que verá... no podemos ofrecerle nada porque su banco la tiene bloqueada para estas opciones" "¿perdón?" "sí, esto está pasando mucho ¿sabe? aunque no se tenga nada pendiente, a veces los bancos bloquean a los clientes... el problema es que tampoco se va a poder quedar en movistar, seguramente le llamarán para decirle que le rechazan como cliente". (...) Aún estoy esperando a que me llamen de movistar. La única respuesta que encuentro lógica es que, efectivamente, no tenían nada mejor que ofrecerme y pasaron a asustarme para que no cambiara de compañía. Para flipar. No les guardo rencor porque total, todas las compañías hacen la misma mierda, jajaja.

Por lo demás, con todo lo que pongo verde a Pornostar, tiene delito que haya acabado con ellos, pero mis motivos tuve. Primero miré en Yoigo, no me gustó un pelo lo que tenían, además de que me exigían tener algún recibo domiciliado en mi cuenta para poder hacerme contrato y lo cierto es que no tengo ninguno. La siguiente opción que me daban era hacer el contrato a nombre de otra persona, pero me pareció molesto tener que enmarronar a nadie para hacer un contrato de móvil, hoygan, que tengo unos años, una nómina mensual y esas cosas. Miré también en Vodafone y tampoco me gustó nada lo que me ofrecieron. Contra todo pronóstico, en Movistar las opciones fueron mejores. No espectaculares, pero sí mejores. Tampoco digo que vaya a seguir cuando termine la permanencia, lo dudo mucho. A día de hoy creo que las tarifas de Orange son las mejores que hay en el mercado, aunque todo depende del uso que cada uno le dé al móvil.

Yo no uso el móvil, como digo. Lo tengo de adorno. Lo uso para calcular tiempos, para ver la hora y para cosas similares. Perdí la agenda hace unos meses y a día de hoy sólo tengo 25 números de teléfono en contactos, debido a que yo casi no llamo y casi nadie me llama ya, porque han desistido de llamar y que no coja nunca. No me gusta coger el teléfono en el curro. No me han dicho que no pueda hacerlo, pero me resulta muy desagradable estar hablando a la vista de todo el mundo, así que no lo hago. Suelo silenciarlo, cuando salgo del curro lo meto al bolso y me olvido de que no le he puesto sonido. Cuando me llaman y no me entero, además, pienso en contestar a la llamada más tarde, pero luego se me olvida y no lo hago. Soy un completo desastre con el móvil, es lo que hay.

El caso es que tengo el teléfono en activo desde el lunes y hoygan, es muy chupi y molón, con todas sus aplicaciones y sus tonterías. Y su guachap y su gtalk, su "voy a hacer una foto chorra y la voy a subir a feisbúc". Es adictivo con saña, maldita sea, espero que la tontería me dure dos días. Tampoco es plan de seguir dejando el móvil en el bolso y no enterarme de que lo tengo (aunque, tonterías aparte, me resulta altamente intrusiva la hora de "tener que estar disponible para todo el que quiera llamar todas las horas del día... así que tampoco digo que lo quiera tener siempre conectado), pero vamos, que mi idea era tener un entretenimiento en el curro y poder usar el guachap y esas cosas para la función que tienen... que es básicamente no tener que gastar en llamadas ni en mensajes para quedar con los amigos y esas cosas.

Abreviando, gentuza, ya tengo guachap, internés y de tó. Y como estoy ahí como una niña pequeña y me he vendido barato, ahora mismo se me puede localizar por el móvil (aunque con tanta chorrerida el primer día no calculé bien e hice dos llamadas erróneas, ejem, creo que ya voy apañando, jajaja). En cualquier caso, para cualquier cosa urgente, sigo siendo más localizable por internet. ¡Y si no contesto es que no he quedado! jajaja.

Pos eso, finalizo aquí mi monográfico sobre móviles y sigo recomendando a Muse, con "Hyper Music" y una taza de té verde con cítricos (predominantemente con pomelo) como el que compramos ayer en Bayona... rico, rico.

lundi, octobre 31, 2011

Treynta i uno de ottubre de MCCXXV: "Mar en fotos"

El otro día estaba inspirada y fui a ver el mar desde el Paseo Nuevo. A lo tonto, desde que vivo aquí, no había ido a verlo y es una auténtica gozada. Al poco de venir yo a vivir por estas tierras, el Cantábrico decidió estar en abierto desacuerdo con el paseo en cuestión y preparó una estupenda, dejando un escenario digno de grandes clásicos postapocalípticos, pero ya hace unos cuantos meses que lo habían reabierto.

En cualquier caso, hacía tiempo que tenía ganas de darme un paseo por ahí y todavía no lo había hecho. En septiembre cogí gusto a comer en la playa y hacer unas buenas caminatas hasta la hora de volver al trabajo. Ahora, que no termina de hacer tiempo playero (aunque todos sabemos que a mí los "días playeros" no son los que más me gustan), he decidido aprovechar para dar caminatas por otras zonas que tenía en "pendientes" y el Paseo Nuevo fue la de ayer. Quizá la semana que viene vuelva a subir a Urgull, que nos llevó el bicho en verano y se me olvidó la tarjeta de la cámara de fotos (un clásico).


Me obsesiona el mar desde que era una cría. No es nada extraño, ya lo sé. No hace falta tener una sensibilidad especial, ni un ancestro elfo, ni escuchar el sonido de las Nereidas por la noche. El mar le fascina a cualquiera y supongo que más aún a quienes básicamente hemos vivido en interior.


Afortunadamente, mi "interior" es más "exterior" que otros. A fin de cuentas, la playa está a una hora de Pamplona y según cierta regla de tres... si Madrid tiene Vallecas, Pamplona tiene mar, o eso llevo diciendo desde el año de la zambomba. Pamplona no tiene mar, no, pero está lo suficientemente cerca para que todos hiciéramos visitas cuando éramos críos: Donosti, Zarautz... quincenas de vacaciones y visitas a parientes que vivían por aquí. Y luego están las colonias de Fuenterrabía (porque entonces eran de Fuenterrabía y no de Hondarribi), que parecían un campo de entrenamiento militar más que un campamento, pero que inexplicablemente a todo el mundo le encantaban. Se hacían en turnos de "niños" y de "niñas", dormíamos hacinados (hacinadas en mi caso) en habitaciones de 52 niñas y paseábamos en fila de a dos y en uniforme (lo que está bien para los pobres monitores que tenían que tener localizados a la friolera de 26 niños por cabeza, cosa que ahora es bastante ilegal). Nos llevaban a la playa pero sólo nos dejaban bañarnos un cuarto de hora en toda la mañana. Un cuarto de hora siempre que hiciera buen tiempo, hubiera bandera verde y no estuviera la playa plagada de gente. Pero nos lo pasamos bien, maldita sea, yo tengo un desconcertante gran recuerdo de todo aquello. Total, que me fascina el mar y que no es nada sorprendente.

Total, que todo esto es una mera excusa para dar salida al tropollón de fotos que tengo metidas en el ordenador y que ya no es plan de seguir subiendo al feisbúc, porque principalmente me interesan a mí misma. Y a fin de cuentas este es mi blog y me interesa a mí misma. A mí misma, a los cuatro de siempre, al misterioso visitante habitual de Barañáin y a un montón de frikis convenidos de que Geralt de Rivia se llama Gerard o Gerald o de cualquier otra manera. Qué cruz más grande.
Ahí os dejo las fotos, espero que os gusten...

Igeldo y Santa Clara desde el Paseo. Como se ve, el día estaba revueltillo, aunque queda en tintero hacer un paseo con una tormenta en condiciones. Aunque casi mejor lo haré un día que no me toque volver al trabajo por la tarde...

Un año me haré con un trípode. Hasta entonces me tocará confiar en mi buen pulso o algo así. ¿Verdad que impresiona ver sólo el cielo y el mar? Creo que quería hacer estas fotos precisamente por esto. En las playas, con los montes rodeándolas y la isla de Santa Clara delante, da menos respeto...

Mar revuelto

Urgull. ¿Recordáis cuando estudiabais los estratos de la tierra en geología? Pues eso. Me encanta esta foto.

Piedros que intentan impedir que el mar se coma el mundo. Lo tienen complicado.

El mundo desde la Zurriola

El Paseo Nuevo avistado desde la playa de Gros, con el monte al fondo. las pelotillas negras que se ven en el mar son surfistas, que no pierden una. Lo bueno de que no haga sol es que la playa se vacía de gente, pero a los surfistas no se les pierde de vista fácilmente...

Y ya que estoy en modo "fondo de pantalla" on, aprovecho para subir otras que hice un amanecer lluvioso que quedaron bastante chulas:

Urgull y Santa Clara al amanecer. Cómo me gustan las fotos en sepia.

Amaneciendo en la Concha después de toda una noche de lluvia...

Parecida, pero con color natural. Tampoco desmerece mucho, la verdad.

Amanecer en la Concha y no hay ni un alma...

Pues nada, con esto y un bizcocho (un phoskito, de hecho). Me despido. Blogspot me está tocando las narices con los caracteres últimamente. La madre que los trajo. Pues es lo que hay y así se queda.

Dicho esto... recomiendo el "Viens jusqu'à moi" de Élodie Frégé y Michal, que sólo nos gusta a Álvaro y a mí porque es una moñada como un piano, pero que mola. Y de beber, el té negro Irish Cream que estamos desayunando por aquí. Sí, a estas horas.