Hace no mucho comentaba Bombur en su blog que, para él, un rol en vivo, una batalla o una recreación son en esencia lo mismo, porque consiste en introducirte en la piel de un personaje. Aunque en este sentido no le falta razón, es cierto que en el rol en vivo o en una batalla se pueden tomar licencias que no deberían tomarse en la recreación y sin embargo, también se llevan a cabo. La diferencia es que quien juega a rol en vivo habitualmente tiene muy claro que lo que está llevando no tiene por qué adecuarse con exactitud a la época que trata. También es verdad que rara vez se ve un rol en vivo de temática completamente historicista. Normalmente la ambientación, aunque sea "de época", tiene bastante de "fantasía". Jugamos en ambientaciones medievales-fantásticas, steam-punk y lo de más allá, de manera que las licencias quedan completamente justificadas. Alguna cosa circula por ahí de temática más "historicista", pero en todo momento se toman licencias y tampoco es especialmente mal visto el jugador que lleva una prenda de vestir que no se llevaba en este periodo (el clásico "no, es que yo tenía esta capa por casa, que no es nada medieval pero que me va a dar calorcito y no pienso prescindir de ella") o sencillamente, que no se ha llevado en ningún periodo.
Sin embargo, se tiende a intentar ser purista cuando se va a una recreación. Diré que no he estado en una "recreación" como tal, nunca. Quizá por eso no me ha venido nadie a contar milongas sobre que mis botones no son de la época o que no se usaban este tipo de remaches, pero más de uno me ha comentado que se lo han dicho en diversas ocasiones. Lo más parecido que me ha pasado a mí fue cuando en Rúnicos vino un tipo a comentarme que mi traje "no era de rusa, sino de americana". Mi respuesta fue sencilla y concisa: "mira majo, esto es una falda que me he hecho en un pis pas y que si la ves por dentro te asustas, con una camisa que compré en Blanco o tienda similar hace años y que cometí el error de lavar con mi túnica de Hogwarts en la lavadora y salió de este color, la gorra me la compré en Bayona y la corbata me la han prestado. Como tú comprenderás, no es que no vaya de rusa, es que no voy de rusa, ni de americana ni de nah, me he hecho cuatro apaños y voy de lo que me parece, hoygan". En cualquier caso, el sujeto habría sido el clásico visitante de Rúnicos con problemas de empatía y ganas de hacer amiguetes sin mucho éxito. En las recraciones, en cambio, el "tu traje no es ruso" suele ir con bastante más mala baba, lo cual tiene mucha gracia porque en este mundo, como en todas partes, hay mucha viga en ojo propio.
A lo que voy es a que, por mucho que queramos acercarnos y recrear una época, siempre vamos a cojear de muchas partes. Que sí, que me puedes acusar de no usar botones propios de tal o cual época, pero me adapto a lo que me puedo permitir, me resulta cómodo comprar o sencillamente estético poner, pero a fin de cuentas, seguro que has confeccionado tu traje a máquina (o lo has comprado a una empresa que la confecciona a modo industrial), que has comprado las telas fabricadas con métodos actuales y que, maldita sea, seguro que llevas ropa interior actual, por no hablar de que vas más limpio (por guarro que seas) de lo que se estilaba en tal época.
Hay fallos más que comunes en nuestra adaptación a épocas pasadas, principalmente porque por mucho que intentemos emular lo que nos parece y lo hagamos con mejor o peor tiento (siempre se acercará más al estilo de la época el que haya echado un ojo a libros especializados que el que quiera hacerse el traje que sale en tal película), siempre va a haber un problema de adaptación a la mentalidad de la época. Nunca nos vamos a vestir como alguien del siglo XIII porque no podemos meternos en la cabeza de ese alguien del XIII.
En primer lugar, es muy habitual pensar eso de "me voy a hacer un traje de principios del XIII". Bonito, sin lugar a dudas, pero poco realista. Si ahora la moda cambia anualmente, antaño una prenda de vestir era algo que costaba mucho más tiempo elaborar, costaba más dinero y tenía un valor diferente al que tienen para nosotros ahora las camisetas de estrafalarius que compramos hoy y tiramos cuando se deforman en tres meses. La ropa en el medievo (y hasta fechas sorprendentemente recientes), se conservaba, se reutilizaba y hasta se legaba en herencia. La ropa se utilizaba incluso como moneda de cambio y como garantía en los más que abundantes préstamos cotidianos que se llevaban a cabo en la Edad Media. Así, los testamentos refieren habitualmente cómo el testador solicita que se pague tal cantidad a tal o cual persona y que ésta devuelva a cambio "mi camisa", "mi falda", "mi capa". Los listados son tan impresionantes que hasta recuerdo el de un escudero del cual me planteé si se paseaba en gallumbos por la calle, porque había empeñado una cantidad de ropa, armas y piezas de armadura como para caerse de espaldas (y más considerando que luego refiere el resto de ropa que le queda y no es mucha), aunque no debiéramos soprendernos. No recuerdo cuál fue el rey de Aragón cuya coronación trajo serios quebraderos de cabeza a sus asistentes, puesto que tuvieron que recuperar todas las piezas de la corona que estaban empeñadas y no sabían ni dónde.
Volviendo a las ropas, al valor de lo material y a cómo no podemos comprenderlo, por pudiente que fuera la persona, la cantidad de posesiones personales era demencialmente reducida, no hay más que mirar un inventario de bienes (y los hay muy detallados) para verificar que la gente tenía escasísimos bienes materiales. Los pertenecientes a las clases más privilegiadas refieren listados muebles, ropas de cama, prendas de vestir (pocas), algunas joyas, escasos objetos de valor cultural (algún libro, rara vez)
En general apenas refieren los muebles más básicos (una cama, un armario, una silla tal vez) y escasas prendas de ropa especificada con toda suerte de detalles. Estas prendas eran legadas a los descendientes con especificaciones tales como "a mi hija le doy mi falda vieja". Con un par y eso si se podía recuperar del usurero. La falda vieja para la hija ¿por qué no? es una prenda ¿no? sin lugar a dudas la hija la llevó el tiempo que pudo y posiblemente luego la dejó en herencia especificando "y dejo la falda vieja que me legó mi madre".
Teniendo estas cuestiones en cuenta... si en una recreación llevamos un traje impoluto y procedente de una época concreta, sólo podemos ser el hijo de algún duque invitado a la boda real, poco menos, lo cual resulta muy divertido cuando quien lleva estas prendas va vestido de campesino, soldado o mercader. La ropa se llevaría vieja, sucia (no invertían tanto tiempo en higiene, de todos es sabido, y cualquier día de estos podríamos tratar también el tema de "¿a qué huele la Edad Media?") y remendada, además de adaptada al usuario, que bien podía llevar una saya hecha a su medida y sobre ella, un tabardo confeccionado cincuenta años antes, que fue propiedad de su abuelo, el cual tenía los hombros muy anchos. Si queremos ser fieles, por tanto, deberíamos llevar ropas combinadas como buenamente el Altísimo nos dé a entender, que no sean especialmente de nuestra talla, que estén remendadas y arregladas cien veces y que tiendan a estar bastante viejas. ¿No nos gusta ir así? Nos ha fastidiado. Las primeras prendas de ropa que confeccioné fueron para una obra de teatro en la Universidad. El director de la obra dijo que eran muy bonitas, que eran muy adecuadas para la obra ("Divinas Palabras", tenía que ser ropa de aldeanos), pero que con una ropa tan limpia, planchada y conjuntada parecía aquello un Belén y que tuviera a bien ponerme un par de trapos sucios encima de las vestimentas. Razón no le faltaba al hombre.
Abreviando: tendemos a pensar en tiempos pasados de una manera
tremendamente dulcificada. No nos paramos a pensar en lo mal que olían,
en lo mal que vestían, en la manera en que combinaban sus colores y en
el "pequeño" detalle de que el gusto estético ha cambiado enormemente y
que combinación de colores que antaño se consideraban de muy buen gusto a
día de hoy nos parecen aberrantes. Así, a finales de la Edad Media se
consideraba la mar de elegante llevar combinaciones tales como rojo con
naranja y similares.
Con esto no diré que tenga la menor intención de envejecer la ropa que voy a llevar al Drachen ni de hacerle unos cuantos agujeros y coserlos a mano. Sencillamente digo que, si nos ponemos tiquis-miquis, no creo que se salve mucha gente en cuanto a purismo. Y esa gente que viste tan adecuadamente, tiene que oler bastante mal.
Y poco más ¿A qué viene esto? Supongo que a que estoy haciendo ya de una vez recopilación de material para hacer las ropas para el Drachen. Tengo que coser como una posesa porque quedan tres meses y de todo mi armario creo que sólo se puede utilizar una falda, cogiéndola un poco por los pelos. Afortunadamente Rober ya estuvo el año pasado y tiene ropa suficiente para ir, aunque me gustaría hacerle alguna camisa más y alguna otra cosilla, que siempre mola más tener unas cuantas cosas de quita y pon considerando que son cinco días y encima moviditos. En cualquier caso, para mí no tengo nada de nada y como no soy persona con mucho tiempo libre, voy a ver cómo me organizo para tener unas cuantas cosillas básicas para no tener que ir en vaqueros o algo, jajaja. Como somos un tanto frikazos, desde luego, la idea es que nuestras ropas sean lo más adecuadas a lo que habrían llevado los tercios en Flandes pero, teniendo en cuenta, para empezar, que ni siquiera creo que hubiera una miserable "tercia" por ahí suelta, partimos desde la humildad de saber que adaptaremos las cosas como nos parezca y que vamos para jugar y para pasárnoslo bien, no para ir de punta en blanco clavando el vestuario de la época, porque siempre vamos a estar muy lejos de adaptarlo plenamente. Que si hay que poner aquí una cremallera porque va a quedar mejor que sin ponerla, pues se pone y que si queremos comprar esta tela porque queda chula, no nos vamos a parar mucho a pensar que no existía en este periodo porque existían otras similares y da el pego. La cuera que le hice a Rober el año pasado era de antelina forrada. Obviamente no era válida para combatir y no era una cuera de verdad, pero quedaba bien en las fotos (y él se puso el gambesón debajo para que le sirviera igualmente... aunque de haberlo sabido, se la habría hecho más grande, claro), este año voy a intentar hacer la mía con serraje, a ver qué pasa. Si no me convence el resultado, tendré que apañar con un gambesón y lo que pille para dar el pego.
Y eso es todo. Habrá que ir preparando unos patrones y desempolvando la máquina de coser, que estaba muy tranquilita desde Rúnicos...
Recomendando un buen vino blanco como el Godelia que tomamos ayer (y contrarrecomendando El Casillero del Diablo, hoygan, no beban esa cosa... es peleón de ganas, sólo se nos ocurre a nosotros coger un vino chileno con nombre molón para ver qué pasa), y acompáñenlo de buena música del XVII como "Les Pleurs" de Sainte Colombe. Déjenlo en manos de Jordi Savall. Quizá no termina de sonar como sonaría en el XVII, a saber cómo sonaban entonces las cosas, pero si alguien puede acercarse a ese sonido, ése es el señor Savall.
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dimanche, avril 29, 2012
dimanche, septembre 11, 2011
Onçe de settiembre de MCCXXV: "Costura y Patrimonio"
Mi última visita a la capital del reino coincidió con la celebración del Privilegio de la Unión. Esto, que conmemora la unión de los tres burgos de Pamplona bajo una misma bandera, fueros y mandato, no es otra cosa que una excusa para montar el típico festejo medieval que se cada vez más se va viendo en todas partes. Os habréis ido percatando de que las fiestas medievales van cundiendo de mala manera en este país. Diré que a mí me parece estupendo, ya que todos conocemos a gente que saca buena parte de sus ingresos de mercadillos y festejos de este tipo. Además, salir a ver puestos y disfrutar de las actuaciones siempre es una buena opción para pasar el día. Puestos y actuaciones que, ya se sabe, no tienen por qué ser medievales ni nada que se le asemeje, pero es fácil hacer la vista gorda aunque se estén ofreciendo patatas cocidas y platillos de vidrio trabajado con métodos actuales, o que los vendedores estén atrezados con vestimentas de corte bastante actual, inspirada en películas y en dibujos de lo que podemos considerar "la Edad Media imaginada", que bien poco tiene que ver con la real. Un año de estos me gustaría hablar largamente sobre lo que se piensa sobre ciertas costumbres y ciertos asuntos relativos a la vida privada en la Edad Media. En cualquier caso, lo dicho, es divertido darse una vuelta y de paso apreciar la labor de ciertos artesanos. Había puestos muy buenos de artículos de cuero o de madera, asuntos en los que me encantaría probar suerte algún año, pero suele suceder, nunca hay tiempo para todo y a estas cosas hay que dedicarles bastante.
Me gustó mucho también ver una exhibición de cetrería. Es cierto que cada vez más se va incluyendo como espectáculo en estos eventos, pero hasta la fecha no había tenido la suerte de ver a estos bichejos en acción. Los bichos, preciosos, hicieron gala de un buen adiestramiento y se me pusieron los dientes largos, así que he decretado que de mayor quiero un azor y un mochuelo. Si alguien me los quiere regalar, le estaré más que agradecida. Que me los envíe ya educados y con un cuidador experto, por favor, que tampoco ando muy bien de tiempo para ocuparme de estos asuntos, ejem.
No se podía sacar fotos con flash de los bichos, por si se asustaban, así que he sacado varias fotos en las que se les ve en oscurillo mientras que se ve con total claridad a la gente que estaba viéndolos. Es lo que hay. Pero eran tan guapos que no pude menos que sacarles unas cuantas fotos.
Coincidiendo con estos festejos, me comentó mi madre que había estado hacía pocos días en una exposición de trajes y tocados medievales y renacentistas en el Palacio del Condestable. Para quien no se haya paseado por mis tierras, el Palacio del Condestable era el único palacio del siglo XVI conservado en Pamplona, en pleno centro. Digo "era", porque a día de hoy, y tras una lamentable restauración finalizada en 2008 y prepetrada bajo el beneplácito de Principe de Viana, institución más que controlada por el gobierno de UPN (nuevamente, Barcina, so zorra, te apreciamos mucho, oh sí), se ha convertido en un bonito edificio del otro día. Visto el horrendo estado en el que habían dejado la fachada (una horrorosa pantalla de cemento armado donde antaño hubo sillares), me había negado a entrar hasta la fecha, por miedo más que por otra cosa. Sin embargo, como el tema de la exposición de trajes me interesó bastante, no me quedó otra que poner las patas dentro.
Pues bien... si la fachada ha quedado en un estado lamentable, el interior no os quiero ni contar. Paredes de cemento armado con un estilo del otro día, vigas de madera de factura tan reciente que olían a nuevo... estremecedor. Esta clase de atentados contra el patrimonio deberían ser penados por ley, puesto que desgraciadamente se trata de daños irreparables. Digustos aparte, diré que la exposición me gustó bastante. No se trata de trajes realizados por modistas actuales basados en diferentes pinturas de época. Son trajes y tocados que datan principalmente del periodo medieval, aunque alguno se escapa hasta el siglo XVII. Se tomaron como modelos vestimentas principalmente navarras, completando la colección con trajes vascos y de Iparralde. Diré que la reproducción del vestuario es muy buena y la factura espectacular. La exposición está además muy bien presentada, con tarjetas informativas de lo que se expone y fotografías de las pinturas originales en las que se basan los modelos. Sencilla, pequeñita pero muy bien realizada. Aviso, eso sí, que no tiene nada que ver con lo que se encuentra alguien que visita un museo del traje. A fin de cuentas, son reproducciones y no modelos originales y, además, apenas es una sala de visita.
Señora roncalesa del siglo XVI. Había que tenerlos muy bien puestos para llevar esos tocados en la cabeza, y ni siquiera es de los peores... El modelito, en cambio, me encantó.
Sin embargo, si tengo que poner alguna pega, será en lo referente a los tejidos utilizados. Aunque algunos trajes sí están confeccionados en linos y otras telas habituales en las diferentes épocas, en algunos el poliéster o el terciopelo chirriaban un poco "a nuevo". Es eso o que una tiene una cierta deformación profesional cuando va a ver esta clase de cosas, reconozco que en todo lo referente a exposiciones de corte medieval soy bastante tiquis-miquis. En cualquier caso, insisto en que es una visita muy recomendable y muy original para los tiempos que corren, siempre que podáis superar el tremendo asco que conlleva ver el estado en el que han dejado el palacio. Por lo demás y, como podéis imaginar, una friki, y más una que le da a la costura en sus ratos libres, no puede menos que entrar y sacar fotos hasta de los carteles. Entré en modo bershérker y fotografié todo lo que me pareció. No sé si la gente que andaba por ahí de visita me miró mal entonces o fue cuando vi un traje del XV y dije "ahí va, si éste me lo hice yo hace años" y mi madre contestó "huy sí, el otro día se lo comenté a una amiga mía cuando vinimos a ver la exposición". Os podéis imaginar el concepto que tendrá de mí la buena mujer. Aunque, para qué nos vamos a engañar, supongo que es el que tienen los que os rodean de buena parte de los que asomáis por aquí. Poco más.
Recomiendo a los Muse cantando "Feeling Good". Me encanta esa versión. Eso y un té turco de manzana como el que me compré en los puestos y me dejé en Pamplona. Sigh... tendré que esperar a mi próxima escapada por el reino para probarlo.
Me gustó mucho también ver una exhibición de cetrería. Es cierto que cada vez más se va incluyendo como espectáculo en estos eventos, pero hasta la fecha no había tenido la suerte de ver a estos bichejos en acción. Los bichos, preciosos, hicieron gala de un buen adiestramiento y se me pusieron los dientes largos, así que he decretado que de mayor quiero un azor y un mochuelo. Si alguien me los quiere regalar, le estaré más que agradecida. Que me los envíe ya educados y con un cuidador experto, por favor, que tampoco ando muy bien de tiempo para ocuparme de estos asuntos, ejem.
Coincidiendo con estos festejos, me comentó mi madre que había estado hacía pocos días en una exposición de trajes y tocados medievales y renacentistas en el Palacio del Condestable. Para quien no se haya paseado por mis tierras, el Palacio del Condestable era el único palacio del siglo XVI conservado en Pamplona, en pleno centro. Digo "era", porque a día de hoy, y tras una lamentable restauración finalizada en 2008 y prepetrada bajo el beneplácito de Principe de Viana, institución más que controlada por el gobierno de UPN (nuevamente, Barcina, so zorra, te apreciamos mucho, oh sí), se ha convertido en un bonito edificio del otro día. Visto el horrendo estado en el que habían dejado la fachada (una horrorosa pantalla de cemento armado donde antaño hubo sillares), me había negado a entrar hasta la fecha, por miedo más que por otra cosa. Sin embargo, como el tema de la exposición de trajes me interesó bastante, no me quedó otra que poner las patas dentro.
Pues bien... si la fachada ha quedado en un estado lamentable, el interior no os quiero ni contar. Paredes de cemento armado con un estilo del otro día, vigas de madera de factura tan reciente que olían a nuevo... estremecedor. Esta clase de atentados contra el patrimonio deberían ser penados por ley, puesto que desgraciadamente se trata de daños irreparables. Digustos aparte, diré que la exposición me gustó bastante. No se trata de trajes realizados por modistas actuales basados en diferentes pinturas de época. Son trajes y tocados que datan principalmente del periodo medieval, aunque alguno se escapa hasta el siglo XVII. Se tomaron como modelos vestimentas principalmente navarras, completando la colección con trajes vascos y de Iparralde. Diré que la reproducción del vestuario es muy buena y la factura espectacular. La exposición está además muy bien presentada, con tarjetas informativas de lo que se expone y fotografías de las pinturas originales en las que se basan los modelos. Sencilla, pequeñita pero muy bien realizada. Aviso, eso sí, que no tiene nada que ver con lo que se encuentra alguien que visita un museo del traje. A fin de cuentas, son reproducciones y no modelos originales y, además, apenas es una sala de visita.
Sin embargo, si tengo que poner alguna pega, será en lo referente a los tejidos utilizados. Aunque algunos trajes sí están confeccionados en linos y otras telas habituales en las diferentes épocas, en algunos el poliéster o el terciopelo chirriaban un poco "a nuevo". Es eso o que una tiene una cierta deformación profesional cuando va a ver esta clase de cosas, reconozco que en todo lo referente a exposiciones de corte medieval soy bastante tiquis-miquis. En cualquier caso, insisto en que es una visita muy recomendable y muy original para los tiempos que corren, siempre que podáis superar el tremendo asco que conlleva ver el estado en el que han dejado el palacio. Por lo demás y, como podéis imaginar, una friki, y más una que le da a la costura en sus ratos libres, no puede menos que entrar y sacar fotos hasta de los carteles. Entré en modo bershérker y fotografié todo lo que me pareció. No sé si la gente que andaba por ahí de visita me miró mal entonces o fue cuando vi un traje del XV y dije "ahí va, si éste me lo hice yo hace años" y mi madre contestó "huy sí, el otro día se lo comenté a una amiga mía cuando vinimos a ver la exposición". Os podéis imaginar el concepto que tendrá de mí la buena mujer. Aunque, para qué nos vamos a engañar, supongo que es el que tienen los que os rodean de buena parte de los que asomáis por aquí. Poco más.
Recomiendo a los Muse cantando "Feeling Good". Me encanta esa versión. Eso y un té turco de manzana como el que me compré en los puestos y me dejé en Pamplona. Sigh... tendré que esperar a mi próxima escapada por el reino para probarlo.
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dimanche, juillet 18, 2010
Diez y ueyto de julio de MCCXXIIII: "Catalanes y catalanistas"
Pocas cosas me molestan tanto como la manipulación de la Historia para apoyar pretensiones actuales. De ahí que en los últimos tiempos me pique tanto toda esta invención catalana de Jaume I de Cataluña, de la corona catalo-aragonesa y demases, sobre todo cuando la cuestión es tan evidente. Cuando un monarca se titula a sí mismo "rey de Aragón, conde de Barcelona", creo que no puede estar más claro: el reino era el de Aragón, Barcelona era un condado. Todo lo que se salga de aquí es una vil mentira y me parece directamente denunciable que se eduque a la gente para creer semejantes patrañas, porque lo mejor de todo es que, quien se cree todas estas historias, lo apoya con un "pues a mí me lo enseñaron así".
En cualquier caso, supongo que no me parecería mucho más estúpido defender la independencia o la autodeterminación de Cataluña con hechos históricos si estos hubieran sido reales. Si algo tiene que determinar o no la independencia de una región es la situación actual, no la de hace siete siglos. Por eso me agradó mucho oír palabras similares el otro día de boca de Eöl. No diré las palabras textuales, vaya a ser que desvaríe y me quiera crujir (que para entonces ya habían mediado algunas cervezas, ejem), pero me alegra ver que no todo está perdido, que hay gente catalanista que quiere la independencia o bien la autodeterminación como consecuencia de la realidad actual, independientemente de lo que se haya hecho aquí en plena Edad Media. Que esté yo de acuerdo con esto o no, es otra cuestión. En primer lugar, porque ni siquiera me incumbe. Y ¡eh! si Cataluña fuera independiente, nosotros aquí seríamos guiris (os podéis reír, pero esto nos supondría enormes beneficios. Por ejemplo, podríamos disponer de médico de cabecera sin necesidad de empadronarnos aquí, jojo). En resumen, por mí, que se emancipen si quieren los catalanes y que se lleven con ellos a los valencianos y a los mallorquines si les parece y ambas partes están de acuerdo, pero que no malversen la Historia, oigan, que hay documentos de sobra para demostrar lo que hubo.
Recomendando... un poco de té verde con siete tesoros del emperador (riquísimo, oigan) y de escuchar... la partita num. 1 para violoncello de Bach.
En cualquier caso, supongo que no me parecería mucho más estúpido defender la independencia o la autodeterminación de Cataluña con hechos históricos si estos hubieran sido reales. Si algo tiene que determinar o no la independencia de una región es la situación actual, no la de hace siete siglos. Por eso me agradó mucho oír palabras similares el otro día de boca de Eöl. No diré las palabras textuales, vaya a ser que desvaríe y me quiera crujir (que para entonces ya habían mediado algunas cervezas, ejem), pero me alegra ver que no todo está perdido, que hay gente catalanista que quiere la independencia o bien la autodeterminación como consecuencia de la realidad actual, independientemente de lo que se haya hecho aquí en plena Edad Media. Que esté yo de acuerdo con esto o no, es otra cuestión. En primer lugar, porque ni siquiera me incumbe. Y ¡eh! si Cataluña fuera independiente, nosotros aquí seríamos guiris (os podéis reír, pero esto nos supondría enormes beneficios. Por ejemplo, podríamos disponer de médico de cabecera sin necesidad de empadronarnos aquí, jojo). En resumen, por mí, que se emancipen si quieren los catalanes y que se lleven con ellos a los valencianos y a los mallorquines si les parece y ambas partes están de acuerdo, pero que no malversen la Historia, oigan, que hay documentos de sobra para demostrar lo que hubo.
Recomendando... un poco de té verde con siete tesoros del emperador (riquísimo, oigan) y de escuchar... la partita num. 1 para violoncello de Bach.
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dimanche, juin 08, 2008
Siete de junio del anyo que se contara de MCCXXII: Diario becario
Pos no me prodigo mucho por aquí, no. Casi se me había olvidado hasta la contraseña, jeje. En fin... dicen que estar ocupado es bueno, aunque me gustaría probar un poco lo contrario, ¡para variar! Estoy en periodo de cuenta atrás para presentar el DEA. En principio la fecha límite es el 15 de junio, pero evidentemente aún quedarán muchas cosas pendientes en ese momento... y es que últimamente no paro de leer, de revisar los testamentos que tengo, de aplazar un más que necesario viaje a Huesca y cada vez salen más y más cosas y estoy muy contenta. Creo que va a quedar un trabajo muy interesante. Aunque siempre van a quedar cabos sueltos de los que habrá que tirar si al final hago la tesis sobre testamentos en Huesca. La verdad es que me gustaría tirar por ahí ahora que la cosa se pone interesante, jaja. Eso sí... me gustaría ampliar el campo y no quedarme sólo en Huesca ciudad (con lo que mola, con sus Gurrea y sus Urriés y esas cosas), sino hacer de toda la provincia. O al menos de la Hoya de Huesca. Y ampliar también el contexto cronológico. La segunda mitad del XV está bien, pero hay documentos desde el XIV y hay que aprovecharlos, jeje.
Me gusta lo que estoy sacando porque es diferente a lo que veo que se ha estudiado en otros sitios. Al principio me costó darme cuenta. Me daba cuenta de que a mis testamentos les faltaban cosas que veía en otros de otros sitios. Apenas se habla del cortejo fúnebre ni de las comidas que se hacían por el alma del muerto. Hay datos, pero justitos, justitos. En cambio, me he ido dando cuenta de que a cambio de eso, tengo bastantes cosas interesantes... sobre todo referidas a las relaciones personales de los testadores con familiares, amigos y algún amante. Y también respecto a las herencias, a las opciones de transmitirlas y a las causas de que algunos decidieran legar todo a una persona mientras otros repartían sus bienes a partes iguales. Ains.. es obsesivo esto, oigan. Me comentó mi tutora que una chica que conozco del departamento de Medieval de la Universidad de Navarra, le dijo hace poco que a ella no le gustaban los testamentos. ¡Me dejó de piedra! Si no hay documento más marujo, por favor... te enteras de cosas morbosísimas (¿verdad Lothi?) y puedes estudiar temas de lo más variado. Ufff algo peor tiene que ser estudiar comandas, ventas o albaranes. Y las bibliotecas están llenas de estudios que se han sacado de esas documentaciones. De hecho hablo en primera persona, porque para terminar la carrera hice un trabajo de créditos (una investigación que se convalidaba por créditos) sobre el vino en Navarra en la Baja Edad Media a partir de ventas, donaciones y demases. Y hombre... los documentos son siempre adictivos, pero no hay color, jajajja.
En fin... la cosa es que el tiempo aprieta y no paro de escribir. Bufff ya llevo 200 páginas de documentos transcritos y unas 100 de trabajo... pero no es suficiente, claro, no debería quedar por debajo de las 500 páginas en total y desde luego, hay información para rato. Lo malo es que readactar un trabajo tan largo se hace inabarcable. Pensar que lo más largo que había escrito hasta ahora rondaba las 50 páginas... Ahora no sé por dónde organizarme. He pensado dividir los capítulos en diferentes archivos pero eso también resulta complicado. Arfs. Y no veáis cómo está mi habitación... una mesa llena de testamentos y la otra llena de ordenador, libros, testamentos, testamentos transcritos, texto impreso, papelitos, post-it, señaladores, hojas en sucio, fotocopias de artículos, guía telefónica de Huesca (es una larga historia y oye, no sabéis lo útil que es), planta carnívora, taza de té vacía y chocolate, mucho chocolate (bendito Montignac que nos ha enseñado a comer chocolate y poder mirar la báscula sin terror, jajajaja). En fin... la cosa saldrá adelante porque tiene que salir, así que bueno... con calma pero sin parar. Eso sí, creo que cuando lo presente me voy a tomar unas laaargas vacaciones mentales, jajaja.
Por lo demás... hago poca vida social últimamente. Quedé con Lameri para tomar un café, quedé con Paula, fuimos a ver Indiana Jones con Alberto y Paula... pero jos, estamos todos hasta arriba de curro y no es fácil apañar horarios. Y eso que tengo ganas de correrme una juerga en condiciones con Rosa y las de Sitel, que ya vale de hablarnos por el messenger y no quedar ni para un café. En fin, cuando pase el día 15 me plantearé muy en serio quedar a tomar como poco dos cafés por semana. Lameri, tronca, que vives aquí al lado, no tenemos perdón de Diooox, jajaja.
Y luego está el trabajo, trabajo. Ese que da de comer, si ustedes me entienden. Dejar sitel fue una de las mejores ideas que he podido tener. No se estaba mal, pero eso de que me timaran dos meses seguidos con la nómina no me terminó de sentar bien, así que bueno... decidí no trabajar de momento y centrarme en el doctorado, con el apoyo de la beca, de Marcos, de las encuestas que algunos tanto conocéis y de intentar dar clases particulares con las academias con las que estuve trabajando antes.
La cosa es que contra todo pronóstico, lo de las clases no va nada mal, hasta el punto de que si la cosa sigue así, este verano no voy a necesitar buscar otra cosa. Principalmente por el tema de las clases (el de las encuestas no creo que lo pueda alargar mucho más tiempo, las cosas como son). Cada vez me salen más alumnos y con mejores precios. Con los que tengo ahora mismo, mi sueldo es mayor al que tenía en sitel habitualmente, además de que lo hago trabajando menos horas y en algo que me gusta. La parte mala es que de los cuatro que tengo, tres terminan el curso en breves y sólo una está para todo el verano (claro, que "una" es de segundo de bachiller y necesita tres clases de hora y media a la semana... lo que equivale a un cuarto del sueldo de ocho horas en sitel, jeje... con tres más así estaría el cupo cubiertísimo), así que a ver qué pasa después. Espero que la cosa vaya bien porque las de las academias están contentas conmigo y están dispuestas a mandarme a más alumnos. Además, estoy ampliando mis posibilidades, jajaja. A los de bachiller sigo dándoles sólo asignaturas de letras, pero aquí donde me veis, he estado dando matemáticas, física o tecnología a chavales de secundaria y primaria. Y oye, que aprueban, jajajaja. ¡Impresionada me hallo!. El objetivo ahora es arrastrar a chavales a darles clase en casa, aprovechando los consejos y la experiencia de Rosa, que tenemos sitio para dar a grupos y que Marcos también se quiere apuntar al carro. La semana que viene empezamos a anunciarnos por ahí.... a ver si hay suerte y nos salen unos cuantos, jeje, porque entonces sí que se acabaron los trabajos de otra clase.
Y eso viene a ser todo... seguiremos informando.
Recomendando... pues yo me estoy tomando un té de varios hierbajos que tenía por ahí. Uhmmm creo que lleva menta, ortiga y no sé qué más. Así que bueno... cualquiera del estilo vale, jajaja. Y de escuchar... "Empty Walls" de Serj Tankian. Pelín gore el vídeo, por así decirlo. Soberbia la canción.
Me gusta lo que estoy sacando porque es diferente a lo que veo que se ha estudiado en otros sitios. Al principio me costó darme cuenta. Me daba cuenta de que a mis testamentos les faltaban cosas que veía en otros de otros sitios. Apenas se habla del cortejo fúnebre ni de las comidas que se hacían por el alma del muerto. Hay datos, pero justitos, justitos. En cambio, me he ido dando cuenta de que a cambio de eso, tengo bastantes cosas interesantes... sobre todo referidas a las relaciones personales de los testadores con familiares, amigos y algún amante. Y también respecto a las herencias, a las opciones de transmitirlas y a las causas de que algunos decidieran legar todo a una persona mientras otros repartían sus bienes a partes iguales. Ains.. es obsesivo esto, oigan. Me comentó mi tutora que una chica que conozco del departamento de Medieval de la Universidad de Navarra, le dijo hace poco que a ella no le gustaban los testamentos. ¡Me dejó de piedra! Si no hay documento más marujo, por favor... te enteras de cosas morbosísimas (¿verdad Lothi?) y puedes estudiar temas de lo más variado. Ufff algo peor tiene que ser estudiar comandas, ventas o albaranes. Y las bibliotecas están llenas de estudios que se han sacado de esas documentaciones. De hecho hablo en primera persona, porque para terminar la carrera hice un trabajo de créditos (una investigación que se convalidaba por créditos) sobre el vino en Navarra en la Baja Edad Media a partir de ventas, donaciones y demases. Y hombre... los documentos son siempre adictivos, pero no hay color, jajajja.
En fin... la cosa es que el tiempo aprieta y no paro de escribir. Bufff ya llevo 200 páginas de documentos transcritos y unas 100 de trabajo... pero no es suficiente, claro, no debería quedar por debajo de las 500 páginas en total y desde luego, hay información para rato. Lo malo es que readactar un trabajo tan largo se hace inabarcable. Pensar que lo más largo que había escrito hasta ahora rondaba las 50 páginas... Ahora no sé por dónde organizarme. He pensado dividir los capítulos en diferentes archivos pero eso también resulta complicado. Arfs. Y no veáis cómo está mi habitación... una mesa llena de testamentos y la otra llena de ordenador, libros, testamentos, testamentos transcritos, texto impreso, papelitos, post-it, señaladores, hojas en sucio, fotocopias de artículos, guía telefónica de Huesca (es una larga historia y oye, no sabéis lo útil que es), planta carnívora, taza de té vacía y chocolate, mucho chocolate (bendito Montignac que nos ha enseñado a comer chocolate y poder mirar la báscula sin terror, jajajaja). En fin... la cosa saldrá adelante porque tiene que salir, así que bueno... con calma pero sin parar. Eso sí, creo que cuando lo presente me voy a tomar unas laaargas vacaciones mentales, jajaja.
Por lo demás... hago poca vida social últimamente. Quedé con Lameri para tomar un café, quedé con Paula, fuimos a ver Indiana Jones con Alberto y Paula... pero jos, estamos todos hasta arriba de curro y no es fácil apañar horarios. Y eso que tengo ganas de correrme una juerga en condiciones con Rosa y las de Sitel, que ya vale de hablarnos por el messenger y no quedar ni para un café. En fin, cuando pase el día 15 me plantearé muy en serio quedar a tomar como poco dos cafés por semana. Lameri, tronca, que vives aquí al lado, no tenemos perdón de Diooox, jajaja.
Y luego está el trabajo, trabajo. Ese que da de comer, si ustedes me entienden. Dejar sitel fue una de las mejores ideas que he podido tener. No se estaba mal, pero eso de que me timaran dos meses seguidos con la nómina no me terminó de sentar bien, así que bueno... decidí no trabajar de momento y centrarme en el doctorado, con el apoyo de la beca, de Marcos, de las encuestas que algunos tanto conocéis y de intentar dar clases particulares con las academias con las que estuve trabajando antes.
La cosa es que contra todo pronóstico, lo de las clases no va nada mal, hasta el punto de que si la cosa sigue así, este verano no voy a necesitar buscar otra cosa. Principalmente por el tema de las clases (el de las encuestas no creo que lo pueda alargar mucho más tiempo, las cosas como son). Cada vez me salen más alumnos y con mejores precios. Con los que tengo ahora mismo, mi sueldo es mayor al que tenía en sitel habitualmente, además de que lo hago trabajando menos horas y en algo que me gusta. La parte mala es que de los cuatro que tengo, tres terminan el curso en breves y sólo una está para todo el verano (claro, que "una" es de segundo de bachiller y necesita tres clases de hora y media a la semana... lo que equivale a un cuarto del sueldo de ocho horas en sitel, jeje... con tres más así estaría el cupo cubiertísimo), así que a ver qué pasa después. Espero que la cosa vaya bien porque las de las academias están contentas conmigo y están dispuestas a mandarme a más alumnos. Además, estoy ampliando mis posibilidades, jajaja. A los de bachiller sigo dándoles sólo asignaturas de letras, pero aquí donde me veis, he estado dando matemáticas, física o tecnología a chavales de secundaria y primaria. Y oye, que aprueban, jajajaja. ¡Impresionada me hallo!. El objetivo ahora es arrastrar a chavales a darles clase en casa, aprovechando los consejos y la experiencia de Rosa, que tenemos sitio para dar a grupos y que Marcos también se quiere apuntar al carro. La semana que viene empezamos a anunciarnos por ahí.... a ver si hay suerte y nos salen unos cuantos, jeje, porque entonces sí que se acabaron los trabajos de otra clase.
Y eso viene a ser todo... seguiremos informando.
Recomendando... pues yo me estoy tomando un té de varios hierbajos que tenía por ahí. Uhmmm creo que lleva menta, ortiga y no sé qué más. Así que bueno... cualquiera del estilo vale, jajaja. Y de escuchar... "Empty Walls" de Serj Tankian. Pelín gore el vídeo, por así decirlo. Soberbia la canción.
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mardi, février 19, 2008
Diez i nueve de febrero de mildoscientos vint i dos: Tomate medieval
Supongo que me empecé a preocupar por mi salud mental cuando llegaba a casa después de un montón de horas de archivo y no tenía mejor cosa que hacer que ponerme a clasificar los suculentos testamentos, o cuando cada vez que voy al archivo y me gasto más dinero que la vez anterior en fotocopias, me parece que ha sido un gran día (por cierto, que hoy he superado todos los records, jeje y eso que he llevado el portátil para hacer fichas de algunos testamentos que no necesito transcribir). Pero creo que me hice a la idea de que estaba definitivamente perdida cuando, leyendo un artículo sobre la vida en Huesca en tiempos de los Reyes Católicos, me enteré de que a una de mis testadoras la habían condenado por judaizante y pensé "menudo escándalo, qué fuerte". Llegados a este punto, creo que estoy más inmersa en la vida social oscense bajomedieval que en la de ahora mismo y encima he abducido a Lothiriel, que por ahí está buscando artículos por la red.
Y es que Huesca en la segunda mitad del XV tenía de todo: peste, judíos que fueron expulsados, inquisición, pugnas eclesiásticas por controlar el capital de la zona, intrigas, coaliciones de nobles y hasta dos familias rivales enfrentadas al más puro estilo de Montescos y Capuletos (los Gurrea y los Urriés) pero, digamos... algo más estratégico. En lugar de matarse entre ellos, más bien jugaban al ajedrez. Esto es, antes de matar al rey, se iban comiendo los peones, los alfiles... que llevado a la práctica venía a ser plantarse en un pueblo, propiedad del contrincante y cargarse a un par de subordinados. A esto se sumaban broncas callejeras la mar de truculentas, como cuando el Urriés y sus secuaces fueron a buscar a Gurrea y los suyos donde se supone que estaban reunidos y al no encontrarlos, fueron a montar bronca en la puerta de la catedral. Parece que lograron reducir a los Gurrea en un callejón, donde gritaban "¡a muerte! ¡a muerte!", cuando fueron detenidos por las autoridades oscenses, que buena paciencia tenían. Por cierto, nosotras somos partidarias de los Urriés, una vez que se mete una a esto, se tiene que posicionar.
Total, que voy a por testamentos y acabo leyéndome las cartas públicas, presa del morbo rosa. De todas formas, los testamentos no tienen tampoco desperdicio. A estas alturas creo que ya estoy informada de todos los lazos sociales del momento, los evidentes y los "no tan evidentes", porque Lothi está conmigo en que Violant de Santángel (la judía) era muy infiel a su esposo con su concuñado. No era la única, ahí está también el que dice que deja sus bienes a su esposa si esta es honrada. Este testamento está inconcluso. El tío volvió a testar varios días después y no vuelve a mencionar a la citada esposa. A mí me da que alguno de los testigos le debió de soplar que muy honrada no era.
En fin... entre la baja laboral que he conseguido gracias a una afonía importante y las vacaciones que me he cogido después, la verdad es que he podido meterme mucho más en el trabajo y es que es apasionante y variado. Porque lo mismo estoy visitando iglesias que archivos, leyendo artículos sobre vida social, que transcribiendo testamentos, leyendo libros sobre la historia de la construcción de las principales dependencias eclesiásticas y sociales o revisando libros de cuentas. ¿Quién da más? ¿Alguien gusta de hacerse unas transcripciones? Presentamos al señor Juan La Fuente. Notario y hombre de armas:

Recomendando un cafecito con leche. Y para escuchar, una del rey Teobaldo, "Li rois de Navarre": "Deus est ensi conme li pellicanz" (el título no tiene precio, pero la canción es preciosa)
Y es que Huesca en la segunda mitad del XV tenía de todo: peste, judíos que fueron expulsados, inquisición, pugnas eclesiásticas por controlar el capital de la zona, intrigas, coaliciones de nobles y hasta dos familias rivales enfrentadas al más puro estilo de Montescos y Capuletos (los Gurrea y los Urriés) pero, digamos... algo más estratégico. En lugar de matarse entre ellos, más bien jugaban al ajedrez. Esto es, antes de matar al rey, se iban comiendo los peones, los alfiles... que llevado a la práctica venía a ser plantarse en un pueblo, propiedad del contrincante y cargarse a un par de subordinados. A esto se sumaban broncas callejeras la mar de truculentas, como cuando el Urriés y sus secuaces fueron a buscar a Gurrea y los suyos donde se supone que estaban reunidos y al no encontrarlos, fueron a montar bronca en la puerta de la catedral. Parece que lograron reducir a los Gurrea en un callejón, donde gritaban "¡a muerte! ¡a muerte!", cuando fueron detenidos por las autoridades oscenses, que buena paciencia tenían. Por cierto, nosotras somos partidarias de los Urriés, una vez que se mete una a esto, se tiene que posicionar.
Total, que voy a por testamentos y acabo leyéndome las cartas públicas, presa del morbo rosa. De todas formas, los testamentos no tienen tampoco desperdicio. A estas alturas creo que ya estoy informada de todos los lazos sociales del momento, los evidentes y los "no tan evidentes", porque Lothi está conmigo en que Violant de Santángel (la judía) era muy infiel a su esposo con su concuñado. No era la única, ahí está también el que dice que deja sus bienes a su esposa si esta es honrada. Este testamento está inconcluso. El tío volvió a testar varios días después y no vuelve a mencionar a la citada esposa. A mí me da que alguno de los testigos le debió de soplar que muy honrada no era.
En fin... entre la baja laboral que he conseguido gracias a una afonía importante y las vacaciones que me he cogido después, la verdad es que he podido meterme mucho más en el trabajo y es que es apasionante y variado. Porque lo mismo estoy visitando iglesias que archivos, leyendo artículos sobre vida social, que transcribiendo testamentos, leyendo libros sobre la historia de la construcción de las principales dependencias eclesiásticas y sociales o revisando libros de cuentas. ¿Quién da más? ¿Alguien gusta de hacerse unas transcripciones? Presentamos al señor Juan La Fuente. Notario y hombre de armas:
Recomendando un cafecito con leche. Y para escuchar, una del rey Teobaldo, "Li rois de Navarre": "Deus est ensi conme li pellicanz" (el título no tiene precio, pero la canción es preciosa)
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lundi, février 11, 2008
Onze de febbraio de mildoscientos veinte i dos: "Sit tibi terra levis"
Hay abierta en el museo de Navarra una exposición acerca de la muerte. A diferencia de la que estuve viendo hace meses en el Baluarte, en este caso se nota que los que la han organizado no lo hacen por aparentar que gastan bien el dinero de los contribuyentes, sino por mostrar, además de parte del inmenso patrimonio que se encuentra en las excavaciones, una forma diferente de aprender Historia. A fin de cuentas, de restos de cosas están los museos llenos. Resulta mucho más interesante poder ver el encuadre que tienen determinados objetos dentro de un contexto. Este tipo de exposiciones temáticas resultan especialmente interesantes porque aportan perspectiva sobre la Historia.
Por otra parte, si algo no entiendo del Museo de Navarra, es que realicen tan poca variación en su exposición permanente. Llevan anclados en lo mismo que hace treinta años. Siguen enseñando al público como gran joya del museo, un retrato de Goya bastante normalito. Las cosas como son... no tenemos Picassos ni Van Goghs para mostrar en el museo. Ni siquiera Goyas más interesantes. Pero coñe, en Navarra se trabaja mucho en arqueología (siempre la misma gente y con una importante costumbre de abusar del enchufismo... pero eso es otro tema) y material arqueológico hay de sobra. Deberían darle más vida. Pero bueno... al menos de vez en cuando hacen exposiciones temáticas tan interesantes como esta y se salvan un poco.
La exposición trata sobre los ritos en torno a la Muerte desde la Prehistoria hasta la Baja Edad Media. Eso sí, todo sea dicho, no sé si porque lo vimos en visita guiada (otro día haremos visita libre) o porque realmente es así, me dio la impresión de que se extendían mucho más en la parte prehistórica y en la romana y que la medieval quedaba un poco escasa. Quizá es deformación profesional, todo sea dicho. Quizá también por deformación profesional me sentí un poco molesta con algunas de las afirmaciones de la guía. Tengo que reconocer, que a diferencia de otros guías que me resultan incultos y petardos licenciados en turismo (aunque cuando tuve que rechazar un trabajo de guía en vista de lo escaso que pagan, dejé de molestarme por el detalle de que trabajaran en museos y edificios históricos varios), en este caso la mujer había estudiado Historia y se la veía más docta en el tema. Reconocía su ignorancia en tal o cual aspecto, lo que se agradece mucho. Y, tema importante, había hablado con los arqueólogos que habían realizado las excavaciones, para informarse sobre la función de unos y otros elementos. En resumidas cuentas, era una guía excepcional, en comparación con lo que se mueve por ahí.
Sin embargo, hubo un par de cosas que me resultaron molestas. En primer lugar, me resulta completamente estúpida la manía de no hacer estudios multidisciplinares. De nada sirve conocer tal forma de enterramiento y distinguir los diferentes ajuares si no se investiga qué se pensaba de la muerte en ese momento. Un cadáver enterrado con un óbolo en la boca no tiene el mismo sentido en el siglo III que en el XIII y el hecho de que este señor fuera enterrado con una moneda para pagar a Caronte no quiere decir que no haya realizado testamento y haya encargado un aniversario perpetuo por su alma en la catedral. En algo con tantas lagunas como la Historia, ninguna ciencia o técnica es suficiente para comprender un determinado comportamiento. Hace falta tirar de todos los estudios posibles.
Lo otro que me chirrió de forma terrible fue cuando la guía explicó la primera vitrina diciendo que "al principio, se dejaban los cadáveres tirados, después, como ya empezaron a pensar que había vida después de la muerte, se pusieron a realizar más ritos" ¿¿¿Cómo??? ¿En dónde ponía que habían abandonado el cadáver por ahí porque no sabían que podía tener otra vida? Rellenar huecos con suposiciones es peligroso aunque todos lo utilizamos más de la cuenta, sin embargo, aquí creo que la mujer patinó de mala manera. Si algo caracteriza al ser humano es su actitud frente a la muerte, y de hecho, de algunas culturas sólo conocemos sus ritos en torno a la muerte. El Hombre, desde que empieza a pensar -y por tanto, a ser considerado como tal- ha intentado encontrarle un sentido. Las evidencias son muchas; no sólo las obtenemos a través de los enterramientos, sino también a través de culturas que han sobrevivido hasta tiempo bastante reciente y que han sido estudiadas por antropólogos. No hay cultura que no tenga su propia interpretación de la muerte: espíritus, otra vida, reencarnación... En resumidas cuentas, no creo que nunca haya sido un cadáver abandonado "porque no se piensa que vaya a poder tener otra vida". Además, para más datos, el cadáver en cuestión se encontró enterrado con una pequeña cuchilla de sílex. ¿Para que necesitaría objeto alguno un despojo?.

En fin... por lo demás... lo dicho. La exposición es estupenda, así que si os pasáis por Pamplona os recomiendo que le echéis un vistazo. Quien quiera más información, aquí tiene el enlace.
Por lo demás, recomiendo un vaso de leche calentita con miel, que es por la mañana y entra de maravilla para templar la voz. Claro, que yo la he perdido del todo... lo que me condena a estar de baja (qué drama, no puedo dormir ni comer). Para escuchar... "Photographic", de Depeche Mode.
Por otra parte, si algo no entiendo del Museo de Navarra, es que realicen tan poca variación en su exposición permanente. Llevan anclados en lo mismo que hace treinta años. Siguen enseñando al público como gran joya del museo, un retrato de Goya bastante normalito. Las cosas como son... no tenemos Picassos ni Van Goghs para mostrar en el museo. Ni siquiera Goyas más interesantes. Pero coñe, en Navarra se trabaja mucho en arqueología (siempre la misma gente y con una importante costumbre de abusar del enchufismo... pero eso es otro tema) y material arqueológico hay de sobra. Deberían darle más vida. Pero bueno... al menos de vez en cuando hacen exposiciones temáticas tan interesantes como esta y se salvan un poco.
La exposición trata sobre los ritos en torno a la Muerte desde la Prehistoria hasta la Baja Edad Media. Eso sí, todo sea dicho, no sé si porque lo vimos en visita guiada (otro día haremos visita libre) o porque realmente es así, me dio la impresión de que se extendían mucho más en la parte prehistórica y en la romana y que la medieval quedaba un poco escasa. Quizá es deformación profesional, todo sea dicho. Quizá también por deformación profesional me sentí un poco molesta con algunas de las afirmaciones de la guía. Tengo que reconocer, que a diferencia de otros guías que me resultan incultos y petardos licenciados en turismo (aunque cuando tuve que rechazar un trabajo de guía en vista de lo escaso que pagan, dejé de molestarme por el detalle de que trabajaran en museos y edificios históricos varios), en este caso la mujer había estudiado Historia y se la veía más docta en el tema. Reconocía su ignorancia en tal o cual aspecto, lo que se agradece mucho. Y, tema importante, había hablado con los arqueólogos que habían realizado las excavaciones, para informarse sobre la función de unos y otros elementos. En resumidas cuentas, era una guía excepcional, en comparación con lo que se mueve por ahí.
Sin embargo, hubo un par de cosas que me resultaron molestas. En primer lugar, me resulta completamente estúpida la manía de no hacer estudios multidisciplinares. De nada sirve conocer tal forma de enterramiento y distinguir los diferentes ajuares si no se investiga qué se pensaba de la muerte en ese momento. Un cadáver enterrado con un óbolo en la boca no tiene el mismo sentido en el siglo III que en el XIII y el hecho de que este señor fuera enterrado con una moneda para pagar a Caronte no quiere decir que no haya realizado testamento y haya encargado un aniversario perpetuo por su alma en la catedral. En algo con tantas lagunas como la Historia, ninguna ciencia o técnica es suficiente para comprender un determinado comportamiento. Hace falta tirar de todos los estudios posibles.
Lo otro que me chirrió de forma terrible fue cuando la guía explicó la primera vitrina diciendo que "al principio, se dejaban los cadáveres tirados, después, como ya empezaron a pensar que había vida después de la muerte, se pusieron a realizar más ritos" ¿¿¿Cómo??? ¿En dónde ponía que habían abandonado el cadáver por ahí porque no sabían que podía tener otra vida? Rellenar huecos con suposiciones es peligroso aunque todos lo utilizamos más de la cuenta, sin embargo, aquí creo que la mujer patinó de mala manera. Si algo caracteriza al ser humano es su actitud frente a la muerte, y de hecho, de algunas culturas sólo conocemos sus ritos en torno a la muerte. El Hombre, desde que empieza a pensar -y por tanto, a ser considerado como tal- ha intentado encontrarle un sentido. Las evidencias son muchas; no sólo las obtenemos a través de los enterramientos, sino también a través de culturas que han sobrevivido hasta tiempo bastante reciente y que han sido estudiadas por antropólogos. No hay cultura que no tenga su propia interpretación de la muerte: espíritus, otra vida, reencarnación... En resumidas cuentas, no creo que nunca haya sido un cadáver abandonado "porque no se piensa que vaya a poder tener otra vida". Además, para más datos, el cadáver en cuestión se encontró enterrado con una pequeña cuchilla de sílex. ¿Para que necesitaría objeto alguno un despojo?.

En fin... por lo demás... lo dicho. La exposición es estupenda, así que si os pasáis por Pamplona os recomiendo que le echéis un vistazo. Quien quiera más información, aquí tiene el enlace.
Por lo demás, recomiendo un vaso de leche calentita con miel, que es por la mañana y entra de maravilla para templar la voz. Claro, que yo la he perdido del todo... lo que me condena a estar de baja (qué drama, no puedo dormir ni comer). Para escuchar... "Photographic", de Depeche Mode.
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vendredi, août 24, 2007
Veinte y quatro de agosto de mildoscientosveinte y uno: de la muert corporal
Volviendo al tema central de este blog... la verdad es que tengo una suerte enorme de estar estudiando un tema como la Muerte y ya de paso de haber encontrado una tutora como la que tengo. Lo digo porque estoy preparando el papeleo para pedir una beca y me doy cuenta de que aunque llevo el tema despacio, he aprendido mucho a lo largo de todos estos años y eso que me queda un mundo por delante. Lo gracioso es que aunque era un tema que siempre me había interesado, no fue mi primera idea al escoger un doctorado acerca de la cultura medieval. El caso es que de repente me encontré haciendo todo el periodo docente como si fuera un estudio multidisciplinar sobre la Muerte: en la música, la imaginería, la representación del infierno o incluso dentro de las cruzadas. Y es que si nos paramos a pensar es fácil, enormemente fácil, encararse con el tema de la Nuerte cuando se estudia la cultura de una determinada sociedad. A fin de cuentas es el tema más constante y reiterativo dentro de todos los modelos culturales.
Sin embargo, decía Ariès acertadamente que se ha convertido en el gran tabú de nuestra época como en otra época lo fue el sexo. Lo realmente divertido es que no somos conscientes de esto y todavía pensamos que el tabú de la sociedad sigue siendo el sexo, qué inocentes somos. A fin de cuentas estamos atestados de publicidad de imágenes sexuales en todas partes y todo el mundo hablamos con total desparpajo del tema, pero ¿alguien habla alguna vez de la Muerte?. La verdad es que yo ni siquiera suelo comentar el tema de mi tesis si no me lo preguntan directamente. El motivo es sencillo, la mayoría de la gente te mira con cara de "qué rara es esta tía" (eso si no habían puesto esa cara ya cuando les dices que estás estudiando doctorado) y te dicen cosas del estilo de "¿no pudiste hacer sobre otro tema mejor?". ¿Mejor? Eso sí que tiene su gracia. No somos conscientes de la manera que afecta a nuestra vida el hecho de que esta tiene un límite y no sabemos realmente qué pasa cuando se supera el límite, independientemente de la fe de cada cuál. Nadie ha vuelto, que se sepa, para contar qué pasa cuando uno muere.
Nos vemos totalmente coaccionados por el tiempo de vida, de tal manera que todos intentamos evitar el paso del tiempo. Intentamos hacer como que el tiempo no pasa, no deja huella. Todos "somos" exactamente iguales que hace diez años y consideramos un ideal de vida aferrarnos a nuestra juventud. Nos pasamos la vida rememorando la infancia y los tiempos pasados, sin tener muchas narices de mirar hacia adelante. Y no digo buscando metas, sino pensando en los malos momentos que quedan por delante: la muerte de nuestros seres queridos y nuestra hora, quizá precedida por una larga agonía. Y lo mejor son los continuos comentarios alusivos a lo limitado del tiempo de vida: "Tenía que haber aprendido a hacer eso de joven, ahora ya es tarde", "ya te va llegando el momento de tener hijos, que se te va a pasar el arroz" (¿?), "una vez cumplidos los treinta ya se ha pasado lo mejor de la vida", etc. etc. Tenemos miedo a que el tiempo pase cada vez más deprisa. Tememos envejecer y tememos encontrarnos con la muerte directamente. En otra época y en otros lugares resulta habital no esperar a envejecer, ya que la Muerte puede llegar en cualquier momento.
Se piensa habitualmente que en la Edad Media había una visión pesimista de la Vida porque la Muerte siempre extendía su sombra sobre el ser humano. Sin embargo, de alguna manera, esa continua presencia de la Muerte en la Vida convertía esta en algo mucho más interesante. El tiempo es limitado, por lo que no se pueden dejar pasar los días como si fueran a repetirse una y otra vez. Qué pocas veces nos damos cuenta de esto y de qué poco nos sirve...
Lo dejo por el momento. No sin un par de recomendaciones... un té de menta y una canción de London After Midnight: "Sacrifice".
Buenas noches...
Sin embargo, decía Ariès acertadamente que se ha convertido en el gran tabú de nuestra época como en otra época lo fue el sexo. Lo realmente divertido es que no somos conscientes de esto y todavía pensamos que el tabú de la sociedad sigue siendo el sexo, qué inocentes somos. A fin de cuentas estamos atestados de publicidad de imágenes sexuales en todas partes y todo el mundo hablamos con total desparpajo del tema, pero ¿alguien habla alguna vez de la Muerte?. La verdad es que yo ni siquiera suelo comentar el tema de mi tesis si no me lo preguntan directamente. El motivo es sencillo, la mayoría de la gente te mira con cara de "qué rara es esta tía" (eso si no habían puesto esa cara ya cuando les dices que estás estudiando doctorado) y te dicen cosas del estilo de "¿no pudiste hacer sobre otro tema mejor?". ¿Mejor? Eso sí que tiene su gracia. No somos conscientes de la manera que afecta a nuestra vida el hecho de que esta tiene un límite y no sabemos realmente qué pasa cuando se supera el límite, independientemente de la fe de cada cuál. Nadie ha vuelto, que se sepa, para contar qué pasa cuando uno muere.
Nos vemos totalmente coaccionados por el tiempo de vida, de tal manera que todos intentamos evitar el paso del tiempo. Intentamos hacer como que el tiempo no pasa, no deja huella. Todos "somos" exactamente iguales que hace diez años y consideramos un ideal de vida aferrarnos a nuestra juventud. Nos pasamos la vida rememorando la infancia y los tiempos pasados, sin tener muchas narices de mirar hacia adelante. Y no digo buscando metas, sino pensando en los malos momentos que quedan por delante: la muerte de nuestros seres queridos y nuestra hora, quizá precedida por una larga agonía. Y lo mejor son los continuos comentarios alusivos a lo limitado del tiempo de vida: "Tenía que haber aprendido a hacer eso de joven, ahora ya es tarde", "ya te va llegando el momento de tener hijos, que se te va a pasar el arroz" (¿?), "una vez cumplidos los treinta ya se ha pasado lo mejor de la vida", etc. etc. Tenemos miedo a que el tiempo pase cada vez más deprisa. Tememos envejecer y tememos encontrarnos con la muerte directamente. En otra época y en otros lugares resulta habital no esperar a envejecer, ya que la Muerte puede llegar en cualquier momento.
Se piensa habitualmente que en la Edad Media había una visión pesimista de la Vida porque la Muerte siempre extendía su sombra sobre el ser humano. Sin embargo, de alguna manera, esa continua presencia de la Muerte en la Vida convertía esta en algo mucho más interesante. El tiempo es limitado, por lo que no se pueden dejar pasar los días como si fueran a repetirse una y otra vez. Qué pocas veces nos damos cuenta de esto y de qué poco nos sirve...
Lo dejo por el momento. No sin un par de recomendaciones... un té de menta y una canción de London After Midnight: "Sacrifice".
Buenas noches...
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vendredi, février 23, 2007
Veinte y tres de fevrero de mildoscientos veinte y uno: I turn to you oh my precious Jerusalem
Volvimos el martes de Italia. Ya os podéis imaginar... diez días... tres ciudades (porque Milán y Bérgamo, igual que Poggibonsi no cuentan.. no las vimos), muchas agujetas y muchas cosas que sea frikismo o necesidad de arte... nos vimos en la obligación de ver. No me voy a meter en el apartado gastronómico porque me va a costar desengancharme. Hace unos días, para estas horas de la mañana mi cuerpo ya se había alegrado con dos fritelle y un trozo de pizza, menos mal que con tanto subir y bajar escaleras de puentes la balanza se equilibraba. Si no, ahora abultaríamos mucho más, qué vergüenza, jajaja.
Muchos son los temas que se podrían plantear sobre el viaje. Porque el cambio de aires, la visita a otras tierras y sobretodo diez días de visita y charlas dan para mucha, mucha reflexión personal. Sintiéndolo mucho, tengo la mala costumbre de escribir en los post deprisa y sin corregir demasiado (a veces releo algo y me estremezco por haber dejado una frase a medias o una idea buena miserablemente elaborada). Mea culpa. Y lo peor es que no suelo poner mucho de mi parte para solucionarlo. Es igual. El viaje ha sido largo y los temas que puedo exponer son muchos. A ver cuántos salen de las teclas.
Volví a ver la Basílica de San Marcos. Era la primera vez que Marcos (valga la redundancia) estaba ahí, pero mi cuarto viaje a Venecia, que sigue siendo mi ciudad favorita. Venecia es la ciudad más bonita del mundo. No hay casas feas (buenooo vale, alguna construcción nueva cerca de la estación, pero más bien escasas). Cualquier esquina tiene una escultura, un balcón impresionante, un grabado en la pared...
Pero el conjunto de San Marcos es especial. Toda la impresionante plaza, el palacio ducal y esa impresionante salida al mar, con sus dos columnas. Y todo enmarcando la edificación más impresionante que yo conozco (quizá las hay más impresionantes, pero he visto unas cuantas con las que ha tenido que competir muy duramente y sale ganando): San Marcos, representación perfecta de tantas y tan variadas cosas.
San Marcos de Venecia, para quien no lo sepa o para quien aun así le apetezca escuchar pedanterías de cualquier manera, es una iglesia realizada en un extraño estilo neo-bizantino. La elección de este estilo no es casual: los intercambios de Venecia con lo que todavía era el imperio bizantino la llevaron a buscar un lugar nada fácil de conseguir: Venecia quería ser la Bizancio de Occidente. Por encima de Roma o de cualquier otro lugar. Quería ser representación de lo que el imperio Bizantino había heredado de Roma y quería hacerlo en occidente.

Pero no sólo era eso. También se hace dueña de una tradición religiosa largamente buscada. Algo que funciona como un leit motiv a lo largo de toda la Edad Media. Se busca en la construcción de edificios, en miniaturas de miles de manuscritos, está en las paredes de los templos y las bocas de los filósofos y fue causa importante de la ideología que movió a las Cruzadas. Venecia quiere tener en su basílica la representación de la Jerusalen celestial, pero en la tierra. Quería ser una imagen espejada de lo que para el hombre medieval debía ser la Jerusalen del cielo, una especie de nuevo Paraíso terrenal.
El fundamento de búsqueda estaba servido y en distintos lugares quisieron encontrar diferentes soluciones. Venecia optó por la más ampulosa. "Esto es ya hasta obsceno" dijo Marcos al entrar en un interior todo realizado a base de pan de oro. Un interior complejo, una planta de cruz griega, al estilo bizantino y toda una decoración a base de mosaicos y pan de oro. Y el altar. Las estructuras que hay entre el asistente y el ritual de la eucaristía imposibilitan la visión completa de las cosas. El fiel está alejado de un misterio que no es digno de comprender. Tras el altar, la multiplicación de vanos en una iglesia por lo demás bastante oscura, hacen que un efecto de "luz mística" ilumine todos los ritos. Quien entra ahí, además de pensar que es obscena semejante concentración de lujo, no puede dejar de creer que ha entrado en un lugar sagrado.
Jerusalen, eterno motivo medieval. Objeto de toda clase de teorías y expresiones artísticas. Por fin, en un momento dado deciden que ya va siendo hora de recuperar la "verdadera" Jerusalen y arrebatársela a quienes la habían tomado. Cuántas vidas humanas, esperanzas, proyectos derrotados por un sólo sueño, un ideal que había tomado una forma excesivamente corpórea. Y de ahí la tan manida frase de "las ideas son las que matan".
Ha pasado ya semana y media desde que estuvimos ahí. De noche, suenan en mi ordenador los Blind Guardian con ese disco tan desprestigiado y tan aplastantemente bueno: A Night at the Opera. Canción primera: "Precious Jerusalem". El leit motiv sigue y sigue. Jerusalen, como un estandarte del pasado ha quedado hundido en el pozo de conciencia cultural colectiva. En tres culturas diferentes, casi nada. No ha quedado anclado en el pasado como tantos y tantos modelos referenciales antiguos. Jerusalen deja un poso plagado de significados, plagado de representaciones posteriores.
Muchos son los temas que se podrían plantear sobre el viaje. Porque el cambio de aires, la visita a otras tierras y sobretodo diez días de visita y charlas dan para mucha, mucha reflexión personal. Sintiéndolo mucho, tengo la mala costumbre de escribir en los post deprisa y sin corregir demasiado (a veces releo algo y me estremezco por haber dejado una frase a medias o una idea buena miserablemente elaborada). Mea culpa. Y lo peor es que no suelo poner mucho de mi parte para solucionarlo. Es igual. El viaje ha sido largo y los temas que puedo exponer son muchos. A ver cuántos salen de las teclas.
Volví a ver la Basílica de San Marcos. Era la primera vez que Marcos (valga la redundancia) estaba ahí, pero mi cuarto viaje a Venecia, que sigue siendo mi ciudad favorita. Venecia es la ciudad más bonita del mundo. No hay casas feas (buenooo vale, alguna construcción nueva cerca de la estación, pero más bien escasas). Cualquier esquina tiene una escultura, un balcón impresionante, un grabado en la pared...
Pero el conjunto de San Marcos es especial. Toda la impresionante plaza, el palacio ducal y esa impresionante salida al mar, con sus dos columnas. Y todo enmarcando la edificación más impresionante que yo conozco (quizá las hay más impresionantes, pero he visto unas cuantas con las que ha tenido que competir muy duramente y sale ganando): San Marcos, representación perfecta de tantas y tan variadas cosas. San Marcos de Venecia, para quien no lo sepa o para quien aun así le apetezca escuchar pedanterías de cualquier manera, es una iglesia realizada en un extraño estilo neo-bizantino. La elección de este estilo no es casual: los intercambios de Venecia con lo que todavía era el imperio bizantino la llevaron a buscar un lugar nada fácil de conseguir: Venecia quería ser la Bizancio de Occidente. Por encima de Roma o de cualquier otro lugar. Quería ser representación de lo que el imperio Bizantino había heredado de Roma y quería hacerlo en occidente.

Pero no sólo era eso. También se hace dueña de una tradición religiosa largamente buscada. Algo que funciona como un leit motiv a lo largo de toda la Edad Media. Se busca en la construcción de edificios, en miniaturas de miles de manuscritos, está en las paredes de los templos y las bocas de los filósofos y fue causa importante de la ideología que movió a las Cruzadas. Venecia quiere tener en su basílica la representación de la Jerusalen celestial, pero en la tierra. Quería ser una imagen espejada de lo que para el hombre medieval debía ser la Jerusalen del cielo, una especie de nuevo Paraíso terrenal.
El fundamento de búsqueda estaba servido y en distintos lugares quisieron encontrar diferentes soluciones. Venecia optó por la más ampulosa. "Esto es ya hasta obsceno" dijo Marcos al entrar en un interior todo realizado a base de pan de oro. Un interior complejo, una planta de cruz griega, al estilo bizantino y toda una decoración a base de mosaicos y pan de oro. Y el altar. Las estructuras que hay entre el asistente y el ritual de la eucaristía imposibilitan la visión completa de las cosas. El fiel está alejado de un misterio que no es digno de comprender. Tras el altar, la multiplicación de vanos en una iglesia por lo demás bastante oscura, hacen que un efecto de "luz mística" ilumine todos los ritos. Quien entra ahí, además de pensar que es obscena semejante concentración de lujo, no puede dejar de creer que ha entrado en un lugar sagrado.
Jerusalen, eterno motivo medieval. Objeto de toda clase de teorías y expresiones artísticas. Por fin, en un momento dado deciden que ya va siendo hora de recuperar la "verdadera" Jerusalen y arrebatársela a quienes la habían tomado. Cuántas vidas humanas, esperanzas, proyectos derrotados por un sólo sueño, un ideal que había tomado una forma excesivamente corpórea. Y de ahí la tan manida frase de "las ideas son las que matan".
Ha pasado ya semana y media desde que estuvimos ahí. De noche, suenan en mi ordenador los Blind Guardian con ese disco tan desprestigiado y tan aplastantemente bueno: A Night at the Opera. Canción primera: "Precious Jerusalem". El leit motiv sigue y sigue. Jerusalen, como un estandarte del pasado ha quedado hundido en el pozo de conciencia cultural colectiva. En tres culturas diferentes, casi nada. No ha quedado anclado en el pasado como tantos y tantos modelos referenciales antiguos. Jerusalen deja un poso plagado de significados, plagado de representaciones posteriores.
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jeudi, juin 02, 2005
Dosde junio de mildoscientosdiezynueve: La Muerte a todos nos iguala (de Thanatos II)
Con las narices metidas dentro de mis apuntes sobre la Muerte en la Edad Media, he incluido en el trabajo un apartado que he titulado, como el epitafio, "La Muerte a todos nos Iguala".
¿Hasta qué punto es falsa esa frase? Desde luego, a todos los niveles, así es. Del mismo modo que no tenemos derecho a vivir los unos igual que los otros (entiéndase esto a todos los niveles... el económico, el entorno familiar, el sanitario...). En la Edad Media, que (¡sorpresa!) es la época donde tengo más dominado este tema (y como dije el otro día, una época especialmente destacable, puesto que el lugar que ocupaba la Muerte en la vida cotidiana era privilegiado), la diferencia sanitaria era importante: el noble generalmente podía optar a la asistencia de un médico que residía en su propia casa, junto a sus familiares. Personas menos favorecidas no podían permitirse este lujo y se conformaban con la atención de sus familiares, que estaban aleccionados para percibir los síntomas de la muerte (esto no es ninguna tontería, por cierto, en más de un caso se enterraron personas, principalmente niños, que todavía no habían muerto, aunque en el caso de estos últimos, posiblemente no estaban tan equivocados al enterrarlos, jeje). Los más desfavorecidos, en el mejor de los casos, podían aspirar a la atención llevada a cabo por las instituciones benéficas destinadas al cuidado de los moribundos y preparación de exequias para estos. Véase el punto hasta el cual la Muerte cobra suma importancia en la Edad Media. Se consideraba que no había peor cristiano que el que dejaba morir a su hermano sin proporcionarle los debidos rituales (confesión y comunión a poder ser, entierro en lugar sagrado si era posible y si no en tierra, con las debidas oraciones), puesto que no estaba destruyendo el cuerpo mortal de el hermano, sino contribuyendo a la muerte del alma. Casi nada.
Pasemos al tema económico: el noble tenía derecho a ser enterrado en un lugar interesante. Según su categoría de nobleza, más interesante o no. Así, el rey se podía permitir su sepulcrillo en el altar de una catedral, mientras el pobre era enterrado fuera de la Iglesia. Sin losa ni nada, con tierra apelmazada encima, con las consecuencias que esto supone... muy a menudo, la tierra pisoteada era removida hasta el punto de que a menudo asomaban huesos de los sepultados. A nadie parecía importarle demasiado, puesto que el llamado azylum circam ecclesiam era utilizado como "plaza del pueblo". Vamos... de mercado, lugar de reunión, sede de fiestas y demás.
El aspecto más importante es el de la salvación del alma. En todo testamento medieval observamos un reparto de bienes del finado entre sus familiares y ser queridos. No sólo esto: toda la primera parte del testamento (que no era poca cosa, porque los hay de laaaargas páginas) estaba destinado al reparto de bienes monetarios para obras eclesiásticas (caritativas, militares... etc.) y para el reparto de dinero a determinada Iglesia donde desea que se organicen misas por la salvación de su alma. Huelga decir que cuanto más acaudalado hubiera sido el fallecido, mayor era su inversión eclesiástica, podía permitirse mayor número de misas y por lo tanto, hete aquí que su alma tenía un mayor número de posibilidades de ser salvada.
El asunto no queda ahí... el Nuevo Testamento nos enseña a "dejar tus bienes para seguir a Cristo". Bien, las propias órdenes mendicantes medievales predicaban cómo esto no era necesario hasta el momento de la Muerte. Esto es: uno podía disponer de sus bienes en vida como le apeteciera, siempre que al terminar sus días los repartiera entre la Iglesia. Ahí queda eso.
El rico tenía más sencillo el acceso al Cielo que el pobre. Claro, que los pobres se consolaban con la idea de que tenían el Cielo ganado por su condición de pobres (y los ricos se aprovechaban de este pequeño detalle para no permitir que dejaran de ser pobres... qué caritativos).
Terminada esta reflexión medieval... vuelvo a lo mío (otro día os torturaré con los ritos que se realizaban en torno a la Muerte, porque los hay apasionantes. Como adelanto os cuento que los cátaros guardaban el cabello y las uñas del difunto para que no se los llevara el diablo. Miedooo).
Como recomendación, hoy toca Therion, de quienes os recomiendo "Flesh of the Gods", donde además de todos esos señores, canta un invitado muy simpático, jeje.
Buenas noches...
¿Hasta qué punto es falsa esa frase? Desde luego, a todos los niveles, así es. Del mismo modo que no tenemos derecho a vivir los unos igual que los otros (entiéndase esto a todos los niveles... el económico, el entorno familiar, el sanitario...). En la Edad Media, que (¡sorpresa!) es la época donde tengo más dominado este tema (y como dije el otro día, una época especialmente destacable, puesto que el lugar que ocupaba la Muerte en la vida cotidiana era privilegiado), la diferencia sanitaria era importante: el noble generalmente podía optar a la asistencia de un médico que residía en su propia casa, junto a sus familiares. Personas menos favorecidas no podían permitirse este lujo y se conformaban con la atención de sus familiares, que estaban aleccionados para percibir los síntomas de la muerte (esto no es ninguna tontería, por cierto, en más de un caso se enterraron personas, principalmente niños, que todavía no habían muerto, aunque en el caso de estos últimos, posiblemente no estaban tan equivocados al enterrarlos, jeje). Los más desfavorecidos, en el mejor de los casos, podían aspirar a la atención llevada a cabo por las instituciones benéficas destinadas al cuidado de los moribundos y preparación de exequias para estos. Véase el punto hasta el cual la Muerte cobra suma importancia en la Edad Media. Se consideraba que no había peor cristiano que el que dejaba morir a su hermano sin proporcionarle los debidos rituales (confesión y comunión a poder ser, entierro en lugar sagrado si era posible y si no en tierra, con las debidas oraciones), puesto que no estaba destruyendo el cuerpo mortal de el hermano, sino contribuyendo a la muerte del alma. Casi nada.
Pasemos al tema económico: el noble tenía derecho a ser enterrado en un lugar interesante. Según su categoría de nobleza, más interesante o no. Así, el rey se podía permitir su sepulcrillo en el altar de una catedral, mientras el pobre era enterrado fuera de la Iglesia. Sin losa ni nada, con tierra apelmazada encima, con las consecuencias que esto supone... muy a menudo, la tierra pisoteada era removida hasta el punto de que a menudo asomaban huesos de los sepultados. A nadie parecía importarle demasiado, puesto que el llamado azylum circam ecclesiam era utilizado como "plaza del pueblo". Vamos... de mercado, lugar de reunión, sede de fiestas y demás.
El aspecto más importante es el de la salvación del alma. En todo testamento medieval observamos un reparto de bienes del finado entre sus familiares y ser queridos. No sólo esto: toda la primera parte del testamento (que no era poca cosa, porque los hay de laaaargas páginas) estaba destinado al reparto de bienes monetarios para obras eclesiásticas (caritativas, militares... etc.) y para el reparto de dinero a determinada Iglesia donde desea que se organicen misas por la salvación de su alma. Huelga decir que cuanto más acaudalado hubiera sido el fallecido, mayor era su inversión eclesiástica, podía permitirse mayor número de misas y por lo tanto, hete aquí que su alma tenía un mayor número de posibilidades de ser salvada.
El asunto no queda ahí... el Nuevo Testamento nos enseña a "dejar tus bienes para seguir a Cristo". Bien, las propias órdenes mendicantes medievales predicaban cómo esto no era necesario hasta el momento de la Muerte. Esto es: uno podía disponer de sus bienes en vida como le apeteciera, siempre que al terminar sus días los repartiera entre la Iglesia. Ahí queda eso.
El rico tenía más sencillo el acceso al Cielo que el pobre. Claro, que los pobres se consolaban con la idea de que tenían el Cielo ganado por su condición de pobres (y los ricos se aprovechaban de este pequeño detalle para no permitir que dejaran de ser pobres... qué caritativos).
Terminada esta reflexión medieval... vuelvo a lo mío (otro día os torturaré con los ritos que se realizaban en torno a la Muerte, porque los hay apasionantes. Como adelanto os cuento que los cátaros guardaban el cabello y las uñas del difunto para que no se los llevara el diablo. Miedooo).
Como recomendación, hoy toca Therion, de quienes os recomiendo "Flesh of the Gods", donde además de todos esos señores, canta un invitado muy simpático, jeje.
Buenas noches...
mercredi, mai 18, 2005
Diez i ocho de mayo de mildoscientosdiezynueve: De Montségur y otros refugios
Ayer no escribí nada. El motivo es sin duda un gran motivo: mi Elfito ya tiene grupo ebi. Ya está, ya lo he dicho. Ayer estaba yo plácidamente escribiendo en el blog cuando vino para cenar y contarme que le habían cogido. Normal, ¿tenéis idea de lo bien que canta mi Elfo? Enhorabuena, guapísimo, el resto del mundo también tiene derecho a escucharte!.
Tema aparte, no os libráis de lo de ayer. Clase de nuevo con García-Guijarro. No os preocupéis porque ya sólo me queda una clase con este señor, sigh... y luego una de "despedida" para hablar sobre los trabajos que tendremos hechos (esperemos). Bien, por fin hicimos la exposición. Abreviando fue un desastre por parte de los dos, pero el hombre nos dijo que le parecía un gran esfuerzo por nuestra parte y que era imposible que saliera mejor considerando que era la primera vez que lo hacíamos. Después hicimos cada uno un esquema para hablar de otro tema. Tuve suerte y mi tema fue una comparación entre la Cruzada de Jerusalén y la Cruzada contra las herejías, centrándonos en la albigense, pero también hablando un poquito de los cátaros. Al hombre le gustó bastante mi esquema y hombre, a una le hace ilusión. Supongo que mis conclusiones no os interesan en absoluto, pero como esto es para escribir lo que a uno le parece... lamento comunicaros que a mí me parece bien escribirlas (eh, no paso lista, podéis pasar de este post y leeros el de mañana, jeje).
Bien, pues allá vamos... ¿qué similitudes existen entre la primera Cruzada, la de Jerusalen del 1095 y la de los albigenses, cien años después?
En primer lugar deberíamos hablar sobre los cambios que se desarrollan en la Iglesia reformista del siglo XI. Ahí, observamos que en una Iglesia que se inserta en un mundo feudal, el concepto de la guerra empieza a tomar sentido. Si en el siglo X la guerra defensiva era apoyada por la Iglesia, en el XI ese concepto evoluciona. La Iglesia quiere supeditar bajo su poder al Imperio y centralizar todo el poder eclesiástico como si de compromisos feudovasalláticos se tratara. A la cabeza de la Iglesia está el papa, representante de Dios en la Tierra. Su opinión no puede ser discutida ni contrariada, de manera que quien se oponga al papa es contrario a Dios y como tal, considerado infiel.
Como la Iglesia considera que el poder espiritual está por encima del secular, todos los vasallos del Imperio son a la vez vasallos de la Iglesia y le deben un compromiso.
Por otra parte, la Iglesia busca nuevas formas de espiritualidad. Antes, la vida perfecta del creyente era la de la oración contemplativa: el retiro a la vida monástica. Ahora se buscan nuevas formas de cumplir el compromiso con Dios, con la posibilidad de hacer votos monásticos, si se desea y si no, simplemente como cuestión temporal, o como opción a la que volver de cuando en cuando. Así surgen la orden del cister, centrada en el "laboro" además de en el "oro", las órdenes mendicantes, que salen de los monasterios para predicar y las órdenes militares, cuya función es la lucha contra el infiel.
La primera vez en la que esto toma forma es en la primera Cruzada. Por primera vez se plantea la guerra contra el infiel. Los Cruzados hacen un voto religioso y se les concede la redención de sus pecados. Así, los nobles, los que no conocen otra forma de "trabajar" que la guerra, tienen un medio de llevarlo a cabo y al mismo tiempo hacer vida religiosa. Es en este contexto en el que algunos Cruzados quieren llevar este voto más allá y convertirse en clérigos militares. Así surgirán los Templarios. En Jerusalén, una orden de hospitalarios se dedicará también a la guerra. Es la Orden del Hospital de Jerusalén (aún vigente).
Esta nueva Iglesia, sin embargo, no es del gusto de todos los creyentes. Algunos piensan que en este contexto de feudalización y de guerras, se están dejando de lado los verdaderos valores espirituales. Este es el germen de nacimiento de los "herejes", como son los cátaros y los albigenses. Quieren retomar los verdaderos valores que predica el cristianismo.
Como podemos comprender, la Iglesia no los considera así. Además, entre sus filas había una gran profusión de nobles, así que los muchachos eran llamativos. Bien, como podemos imaginar, al oponerse contra la opinión de la Santa Sede, fueron inmediatamente llamados herejes e infieles.
Así, el papa consideró legítima la realización de una Cruzada religiosa (como él mismo denominó) contra los infieles que se oponían a la Iglesia. De esta manera, la ideología que subyace bajo esta Cruzada es la misma que la que vemos en la Cruzada de Jerusalén.
Ya sé que queda todo como muy resumido y esquematizado... qué le vamos a hacer... es que ahí hay tema de sobra para hacer un libro. A mí me han pedido unos cinco folios para la semana que viene, que voy a disfrutar bastante más que con el trabajo de prosopografía, todo sea dicho.
Os recomiendo... uhmmm... sigamos en el mundo de los caballeros justos y nobles y escuchad de mi parte al rey Arturo en "Dragon, Island, Cathedral" de "Once and Future King".
Buenas noches...
Tema aparte, no os libráis de lo de ayer. Clase de nuevo con García-Guijarro. No os preocupéis porque ya sólo me queda una clase con este señor, sigh... y luego una de "despedida" para hablar sobre los trabajos que tendremos hechos (esperemos). Bien, por fin hicimos la exposición. Abreviando fue un desastre por parte de los dos, pero el hombre nos dijo que le parecía un gran esfuerzo por nuestra parte y que era imposible que saliera mejor considerando que era la primera vez que lo hacíamos. Después hicimos cada uno un esquema para hablar de otro tema. Tuve suerte y mi tema fue una comparación entre la Cruzada de Jerusalén y la Cruzada contra las herejías, centrándonos en la albigense, pero también hablando un poquito de los cátaros. Al hombre le gustó bastante mi esquema y hombre, a una le hace ilusión. Supongo que mis conclusiones no os interesan en absoluto, pero como esto es para escribir lo que a uno le parece... lamento comunicaros que a mí me parece bien escribirlas (eh, no paso lista, podéis pasar de este post y leeros el de mañana, jeje).
Bien, pues allá vamos... ¿qué similitudes existen entre la primera Cruzada, la de Jerusalen del 1095 y la de los albigenses, cien años después?
En primer lugar deberíamos hablar sobre los cambios que se desarrollan en la Iglesia reformista del siglo XI. Ahí, observamos que en una Iglesia que se inserta en un mundo feudal, el concepto de la guerra empieza a tomar sentido. Si en el siglo X la guerra defensiva era apoyada por la Iglesia, en el XI ese concepto evoluciona. La Iglesia quiere supeditar bajo su poder al Imperio y centralizar todo el poder eclesiástico como si de compromisos feudovasalláticos se tratara. A la cabeza de la Iglesia está el papa, representante de Dios en la Tierra. Su opinión no puede ser discutida ni contrariada, de manera que quien se oponga al papa es contrario a Dios y como tal, considerado infiel.
Como la Iglesia considera que el poder espiritual está por encima del secular, todos los vasallos del Imperio son a la vez vasallos de la Iglesia y le deben un compromiso.
Por otra parte, la Iglesia busca nuevas formas de espiritualidad. Antes, la vida perfecta del creyente era la de la oración contemplativa: el retiro a la vida monástica. Ahora se buscan nuevas formas de cumplir el compromiso con Dios, con la posibilidad de hacer votos monásticos, si se desea y si no, simplemente como cuestión temporal, o como opción a la que volver de cuando en cuando. Así surgen la orden del cister, centrada en el "laboro" además de en el "oro", las órdenes mendicantes, que salen de los monasterios para predicar y las órdenes militares, cuya función es la lucha contra el infiel.
La primera vez en la que esto toma forma es en la primera Cruzada. Por primera vez se plantea la guerra contra el infiel. Los Cruzados hacen un voto religioso y se les concede la redención de sus pecados. Así, los nobles, los que no conocen otra forma de "trabajar" que la guerra, tienen un medio de llevarlo a cabo y al mismo tiempo hacer vida religiosa. Es en este contexto en el que algunos Cruzados quieren llevar este voto más allá y convertirse en clérigos militares. Así surgirán los Templarios. En Jerusalén, una orden de hospitalarios se dedicará también a la guerra. Es la Orden del Hospital de Jerusalén (aún vigente).
Esta nueva Iglesia, sin embargo, no es del gusto de todos los creyentes. Algunos piensan que en este contexto de feudalización y de guerras, se están dejando de lado los verdaderos valores espirituales. Este es el germen de nacimiento de los "herejes", como son los cátaros y los albigenses. Quieren retomar los verdaderos valores que predica el cristianismo.
Como podemos comprender, la Iglesia no los considera así. Además, entre sus filas había una gran profusión de nobles, así que los muchachos eran llamativos. Bien, como podemos imaginar, al oponerse contra la opinión de la Santa Sede, fueron inmediatamente llamados herejes e infieles.
Así, el papa consideró legítima la realización de una Cruzada religiosa (como él mismo denominó) contra los infieles que se oponían a la Iglesia. De esta manera, la ideología que subyace bajo esta Cruzada es la misma que la que vemos en la Cruzada de Jerusalén.
Ya sé que queda todo como muy resumido y esquematizado... qué le vamos a hacer... es que ahí hay tema de sobra para hacer un libro. A mí me han pedido unos cinco folios para la semana que viene, que voy a disfrutar bastante más que con el trabajo de prosopografía, todo sea dicho.
Os recomiendo... uhmmm... sigamos en el mundo de los caballeros justos y nobles y escuchad de mi parte al rey Arturo en "Dragon, Island, Cathedral" de "Once and Future King".
Buenas noches...
lundi, mai 16, 2005
Diez i seys de mayo de mildoscientosdiezynueve: Del charco al cielo
Esta tarde hemos tenido que exponer el tema en clase. Trataba sobre la relación del Imperio con la Iglesia en el siglo XI. Tema interesante donde los haya (que se lo pregunten a Eleder). Pero este no es el tema. Mi compañero de clase tenía que estudiar el tema del concepto de la guerra dentro de la Iglesia y cómo de esto se llega a las Cruzadas. Quizá un tema más interesante aún. Este tampoco es el tema.
El caso es que los dos hemos llegado a la misma situación por diferente camino: a nada. Yo he llegado con un esquema que me habría permitido hablar diez, quince minutos, no más. Tenía que hablar media hora. El motivo es sencillo... todas mis conclusiones apuntaban directas a las mismas causas, de manera que era incapaz de extender más el tema. A mi compañero le ha pasado lo contrario. Sus conclusiones apuntaban a tantas direcciones que le ha resultado completamente imposible tejer un hilo conductor.
Al profesor, sin embargo, en cierta manera le ha parecido estimulante el hecho de que ninguno de los dos hayamos conseguido concluir nuestra labor. ¿Por qué somos incapaces de llevar a cabo una ponencia de media hora? ¿nos falta el conocimiento teórico? Lo dudo. No seremos las mentes más privilegiadas del reino (o quizá sí, esto consistía en lanzarse flores y molarse mucho uno mismo ¿no?), pero tras estas semanas de lecturas acerca del tema y de las estupendas sesiones a cargo de Judith Bronstein puedo asegurar que sobre todo el tema que gira en torno a las Cruzadas, sabemos bastante más que la inmensa mayoría de la población. Nos falta mucho por saber, pero no tanto que nos pueda bloquear a la hora de formarnos una opinión sobre el tema.
¿No nos gusta opinar? Ya lo creo que sí. Ya lo dije ayer. Nos gusta molarnos a nosotros mismos, demostrar que sabemos más que nadie sobre esto o aquello. Satisfacer al mundo demostrando que tenemos una opinión a la que nadie antes ha llegado de forma tan original. Entonces ¿qué es lo que nos frena?. Hemos estado hablando largamente sobre el tema. Perdón, el profesor, don Luis García-Guijarro, ha estado hablando largamente sobre el tema y de vez en cuando nosotros dábamos nuestro punto de vista. Sobretodo porque nos lo pedía, ejem.
El motivo es sencillo... no se nos forma para que podamos opinar en público (y se nos recomienda que tampoco lo hagamos con mucho empeño en privado). No se nos forma siquiera para opinar. Sin embargo, un universitario debe ser ante todo un pensador. No debe ser alguien capaz de resolver preguntas. Para eso ya hay libros y ordenadores que sin lugar a dudas retendrán los datos mucho mejor de lo que nosotros podemos intentar. Estamos acostumbrados a resolver las preguntas que un profesor nos ha formulado. Hacer trabajos conforme a unas directrices que nos han pedido, responder preguntas en los exámenes... En definitiva, abrir los cajetines donde tenemos la información referente a tal tema y volcarla directamente sobre el papel. Algunos nos enorgullecemos (yo entre ellos) de tener un armario mental lleno de cajones con información de muy distinta clase (quizá cajones más pequeños o menos profundos que los de otra gente, pero ante todo un armario multidisciplinar) y de poder mezclar nuestar información antes de volcarla en el examen. Estamos sin lugar a dudas a miles de kilómetros de esos que tiran de un cajón toda su vida... pero tampoco conocemos el verdadero camino.
¿Qué pasará cuando en lugar de responder a las preguntas que se nos plantean tengamos que ser nosotros quienes las planteemos? No me refiero a otros posibles alumnos. Eso es fácil... consiste en combinar cajones y ofrecer una pregunta lo suficientemente capulla para que también los supuestos alumnos tengan que revolver en sus cajones. Para que piensen de nosotros (posibles futuros profesores) "es un cabrón, pone preguntas jodidas". No, la pregunta es... si nos dedicamos a investigar ¿qué será de nosotros cuando estemos perdidos, junto a un montón de información extraída de cientos de documentos y una hoja, sólo una hoja en blanco frente a nosotros? ¿Qué pregunta escribiremos ahí? ¿cómo sabremos qué pregunta formular a toda esa información objetiva, impersonal, hueca?.
Es el motivo por el que muchas personas directamente no se hacen preguntas: resumen la información y la comunican al mundo. "Es un erudito objetivo". Sí, lo es. Un técnico de la información, más objetivo cuanto menos cribada haya sido su información y más directamente nos la haya ofrecido. Pero ¿qué nos dice con eso? Nada. ¿Qué podremos decir nosotros? Nada. No sabremos qué información sacar si no aprendemos a amueblar primero nuestro pequeño armario con cajones, cerrarlo y tratar de olvidar que está ahí y dejemos de usar las neuronas para combinar conocimiento y las utilicemos para pensar a palo seco.
Puede parecer una reflexión por y para historiadores, pero no. Es para estudiantes en general. ¿Qué es una universidad? Debería ser un centro de debate, un lugar de opinión, de tendencias, de innovación, de oposición al tradicionalismo. Pero no. Una universidad es un lugar pagado por el estado (y papis forrados) para conservar el saber ancestral sin cambiar un ápice. Donde muere la originalidad al servicio de objetivos grises. Sí, seremos capaces de rellenar muchas hojas de preguntas y seremos eficientes trabajadores. Pero ¿seremos también capaces de ser diferentes, de aportar un punto de vista nunca antes observado? ¿De innovar? Quizá aún estemos a tiempo.
Todo se aprende, aunque haya que quemar muchos cajones sucios. Si no lo hacemos, nos limitaremos siempre a responder preguntas y estar orgullosos de nuestra eficiencia. Y discutir con los amigos y escribir blogs donde además demostremos, eso sí, que tenemos capacidad de opinar mejor que nadie.
Recomendando hoy... "Montségur", de Iron Maiden
Buenas noches...
El caso es que los dos hemos llegado a la misma situación por diferente camino: a nada. Yo he llegado con un esquema que me habría permitido hablar diez, quince minutos, no más. Tenía que hablar media hora. El motivo es sencillo... todas mis conclusiones apuntaban directas a las mismas causas, de manera que era incapaz de extender más el tema. A mi compañero le ha pasado lo contrario. Sus conclusiones apuntaban a tantas direcciones que le ha resultado completamente imposible tejer un hilo conductor.
Al profesor, sin embargo, en cierta manera le ha parecido estimulante el hecho de que ninguno de los dos hayamos conseguido concluir nuestra labor. ¿Por qué somos incapaces de llevar a cabo una ponencia de media hora? ¿nos falta el conocimiento teórico? Lo dudo. No seremos las mentes más privilegiadas del reino (o quizá sí, esto consistía en lanzarse flores y molarse mucho uno mismo ¿no?), pero tras estas semanas de lecturas acerca del tema y de las estupendas sesiones a cargo de Judith Bronstein puedo asegurar que sobre todo el tema que gira en torno a las Cruzadas, sabemos bastante más que la inmensa mayoría de la población. Nos falta mucho por saber, pero no tanto que nos pueda bloquear a la hora de formarnos una opinión sobre el tema.
¿No nos gusta opinar? Ya lo creo que sí. Ya lo dije ayer. Nos gusta molarnos a nosotros mismos, demostrar que sabemos más que nadie sobre esto o aquello. Satisfacer al mundo demostrando que tenemos una opinión a la que nadie antes ha llegado de forma tan original. Entonces ¿qué es lo que nos frena?. Hemos estado hablando largamente sobre el tema. Perdón, el profesor, don Luis García-Guijarro, ha estado hablando largamente sobre el tema y de vez en cuando nosotros dábamos nuestro punto de vista. Sobretodo porque nos lo pedía, ejem.
El motivo es sencillo... no se nos forma para que podamos opinar en público (y se nos recomienda que tampoco lo hagamos con mucho empeño en privado). No se nos forma siquiera para opinar. Sin embargo, un universitario debe ser ante todo un pensador. No debe ser alguien capaz de resolver preguntas. Para eso ya hay libros y ordenadores que sin lugar a dudas retendrán los datos mucho mejor de lo que nosotros podemos intentar. Estamos acostumbrados a resolver las preguntas que un profesor nos ha formulado. Hacer trabajos conforme a unas directrices que nos han pedido, responder preguntas en los exámenes... En definitiva, abrir los cajetines donde tenemos la información referente a tal tema y volcarla directamente sobre el papel. Algunos nos enorgullecemos (yo entre ellos) de tener un armario mental lleno de cajones con información de muy distinta clase (quizá cajones más pequeños o menos profundos que los de otra gente, pero ante todo un armario multidisciplinar) y de poder mezclar nuestar información antes de volcarla en el examen. Estamos sin lugar a dudas a miles de kilómetros de esos que tiran de un cajón toda su vida... pero tampoco conocemos el verdadero camino.
¿Qué pasará cuando en lugar de responder a las preguntas que se nos plantean tengamos que ser nosotros quienes las planteemos? No me refiero a otros posibles alumnos. Eso es fácil... consiste en combinar cajones y ofrecer una pregunta lo suficientemente capulla para que también los supuestos alumnos tengan que revolver en sus cajones. Para que piensen de nosotros (posibles futuros profesores) "es un cabrón, pone preguntas jodidas". No, la pregunta es... si nos dedicamos a investigar ¿qué será de nosotros cuando estemos perdidos, junto a un montón de información extraída de cientos de documentos y una hoja, sólo una hoja en blanco frente a nosotros? ¿Qué pregunta escribiremos ahí? ¿cómo sabremos qué pregunta formular a toda esa información objetiva, impersonal, hueca?.
Es el motivo por el que muchas personas directamente no se hacen preguntas: resumen la información y la comunican al mundo. "Es un erudito objetivo". Sí, lo es. Un técnico de la información, más objetivo cuanto menos cribada haya sido su información y más directamente nos la haya ofrecido. Pero ¿qué nos dice con eso? Nada. ¿Qué podremos decir nosotros? Nada. No sabremos qué información sacar si no aprendemos a amueblar primero nuestro pequeño armario con cajones, cerrarlo y tratar de olvidar que está ahí y dejemos de usar las neuronas para combinar conocimiento y las utilicemos para pensar a palo seco.
Puede parecer una reflexión por y para historiadores, pero no. Es para estudiantes en general. ¿Qué es una universidad? Debería ser un centro de debate, un lugar de opinión, de tendencias, de innovación, de oposición al tradicionalismo. Pero no. Una universidad es un lugar pagado por el estado (y papis forrados) para conservar el saber ancestral sin cambiar un ápice. Donde muere la originalidad al servicio de objetivos grises. Sí, seremos capaces de rellenar muchas hojas de preguntas y seremos eficientes trabajadores. Pero ¿seremos también capaces de ser diferentes, de aportar un punto de vista nunca antes observado? ¿De innovar? Quizá aún estemos a tiempo.
Todo se aprende, aunque haya que quemar muchos cajones sucios. Si no lo hacemos, nos limitaremos siempre a responder preguntas y estar orgullosos de nuestra eficiencia. Y discutir con los amigos y escribir blogs donde además demostremos, eso sí, que tenemos capacidad de opinar mejor que nadie.
Recomendando hoy... "Montségur", de Iron Maiden
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vendredi, mai 13, 2005
Treze de mayo de mildoscientosdiecynueve... Lluvia, batallas y templarios
Ha dejado de llover. Me ha venido bien, no diré que no. Al menos he podido tender parte de la ropa. No toda, tenía toda mi ropa fuera de los armarios, yo creo. Debería tomarme esto como una oportunidad de oro para ordenar mi habitación, pero buena voy...
He avanzado bastante con el trabajo de monstruos del arte gótico. El texto está bastante terminado, sólo le faltan las imágenes. Lo malo es que como no tengo escaner era mejor plan bajarlas por internet, y me he tirado media tarde bajando fotos, aunque debo confesar que en gran medida ha sido satisfactorio como no suele ser buscar fotos de arte en internet. Pretendía poner un par de fotografías para demostrarlo pero no consigo hacerlo, así que otro año será.
Por lo demás, he convencido al Elfo para que se haga un blog, jejeje. Y lo peor de todo es que se lo ha hecho tan contento. Estoy enferma y empiezo a contagiar a los que me rodean. Como andaba con prisilla el muchacho no ha llegado a escribir nada, pero en cuanto empiece a usar su blog pondré un enlace desde el mío para que urguéis ahí también.
Y poco más... ayer estuvimos reflexionando más sobre el tema de El Reino de los Cielos. Realmente no me preocupan tanto los anacronismos como determinadas cosas terribles que yo considero fallos de guión. Por ejemplo... ¿en qué cabeza cabe que se deje la defensa de Jerusalén en manos de un herrero? Vamos, hombre. ¿No habría sido más lógico que se quedara Tiberias también en Jerusalén y ordenara la defensa de la ciudad? O ¿por qué un herrero sabe mucho más sobre defensa y estrategia que un caballero, que ha sido educado para serlo?. Tampoco me gusta nada la imagen que se da de los templarios. Nuevamente una imagen influida por la fama. Los templarios tienden a figurar como "los malos" ¿por qué? porque fueron abolidos. Sí, ¿en 1315? No recuerdo la fecha, pero fue a principios del XIV. En cualquier caso y aunque esto no lo he estudiado, juraría que gran parte de las acusaciones que reciben fuern más bien debidas a causas económicas que a lo que realmente se les atribuía.
Bien, si los Templarios eran los malos ¿por qué tras la pérdida de Jerusalén todos los nobles huyen a Europa y sólo quedan en pie las órdenes militares? ¿qué beneficio extraían de permanecer ahí? Pérdidas de vidas, capital (y mucho, por cierto, tuvieron que reconstruir todos sus grandes castillos para defenderse de los musulmanes... y menudos castillos) y lejanía de Europa. Mientras los nobles hacían un compromiso y unos votos temporales de cruzados, los templarios hacían votos de por vida y luchaban por llevarlos a su realización. Jerusalén no volvió a ser recuperada como reino después del 1187. Sí fue recuperada como ciudad a manos de Federico II, pero por cierto, estaba excomulgado y tuvo un escaso apoyo europeo. En cualquier caso no duró 20 años bajo su mando. Durante todo este tiempo y hasta la definitiva expulsión de los cristianos de Tierra Santa las órdenes militares permanecen ahí con la idea fija de reconquistar Jerusalén. Y si sólo era cuestión de tierras, no me cabe la menor duda de que se habrían largado a otro lugar que no fuera santo para tanta gente.
Una de las personas que más insistió en llevar a cabo la batalla de Hattin fue precisamente el gran maestre de la Orden del Temple. ¿Debe ser por eso un tipo guarro y asquerosete calificable como "el malo de la película" junto con Guy de Lusignan?. No. Hattin fue un gran error militar, desde luego, pero me gustaría que se entrara más en el origen de la discusión y en lo que la motivó. No eran unos suicidas en absoluto, la ciudad estaba sentenciada, y la defensa de los Cuernos de Hattin era importante. Más difícil de llevar a cabo que la defensa de Jerusalen, pero igualmente necesaria. Caído Hattin, Jerusalén tenía los días contados. La única diferencia habría sido que no se habrían perdido tantas vidas como se perdieron en Hattin. Pero había un riesgo, y fueron personas que decidieron que eran mejor arriesgarlo todo que perderlo por capítulos.
En fin... y aquí dejo el tema, que si no no termino nunca (y alguien me dijo por ahí que mis post eran demasiado largos, ejem). Recomendación para esta noche: "Sign" del "Human Equation" de Ayreon que tanto le debemos a Celebcita.
Buenas noches...
He avanzado bastante con el trabajo de monstruos del arte gótico. El texto está bastante terminado, sólo le faltan las imágenes. Lo malo es que como no tengo escaner era mejor plan bajarlas por internet, y me he tirado media tarde bajando fotos, aunque debo confesar que en gran medida ha sido satisfactorio como no suele ser buscar fotos de arte en internet. Pretendía poner un par de fotografías para demostrarlo pero no consigo hacerlo, así que otro año será.
Por lo demás, he convencido al Elfo para que se haga un blog, jejeje. Y lo peor de todo es que se lo ha hecho tan contento. Estoy enferma y empiezo a contagiar a los que me rodean. Como andaba con prisilla el muchacho no ha llegado a escribir nada, pero en cuanto empiece a usar su blog pondré un enlace desde el mío para que urguéis ahí también.
Y poco más... ayer estuvimos reflexionando más sobre el tema de El Reino de los Cielos. Realmente no me preocupan tanto los anacronismos como determinadas cosas terribles que yo considero fallos de guión. Por ejemplo... ¿en qué cabeza cabe que se deje la defensa de Jerusalén en manos de un herrero? Vamos, hombre. ¿No habría sido más lógico que se quedara Tiberias también en Jerusalén y ordenara la defensa de la ciudad? O ¿por qué un herrero sabe mucho más sobre defensa y estrategia que un caballero, que ha sido educado para serlo?. Tampoco me gusta nada la imagen que se da de los templarios. Nuevamente una imagen influida por la fama. Los templarios tienden a figurar como "los malos" ¿por qué? porque fueron abolidos. Sí, ¿en 1315? No recuerdo la fecha, pero fue a principios del XIV. En cualquier caso y aunque esto no lo he estudiado, juraría que gran parte de las acusaciones que reciben fuern más bien debidas a causas económicas que a lo que realmente se les atribuía.
Bien, si los Templarios eran los malos ¿por qué tras la pérdida de Jerusalén todos los nobles huyen a Europa y sólo quedan en pie las órdenes militares? ¿qué beneficio extraían de permanecer ahí? Pérdidas de vidas, capital (y mucho, por cierto, tuvieron que reconstruir todos sus grandes castillos para defenderse de los musulmanes... y menudos castillos) y lejanía de Europa. Mientras los nobles hacían un compromiso y unos votos temporales de cruzados, los templarios hacían votos de por vida y luchaban por llevarlos a su realización. Jerusalén no volvió a ser recuperada como reino después del 1187. Sí fue recuperada como ciudad a manos de Federico II, pero por cierto, estaba excomulgado y tuvo un escaso apoyo europeo. En cualquier caso no duró 20 años bajo su mando. Durante todo este tiempo y hasta la definitiva expulsión de los cristianos de Tierra Santa las órdenes militares permanecen ahí con la idea fija de reconquistar Jerusalén. Y si sólo era cuestión de tierras, no me cabe la menor duda de que se habrían largado a otro lugar que no fuera santo para tanta gente.
Una de las personas que más insistió en llevar a cabo la batalla de Hattin fue precisamente el gran maestre de la Orden del Temple. ¿Debe ser por eso un tipo guarro y asquerosete calificable como "el malo de la película" junto con Guy de Lusignan?. No. Hattin fue un gran error militar, desde luego, pero me gustaría que se entrara más en el origen de la discusión y en lo que la motivó. No eran unos suicidas en absoluto, la ciudad estaba sentenciada, y la defensa de los Cuernos de Hattin era importante. Más difícil de llevar a cabo que la defensa de Jerusalen, pero igualmente necesaria. Caído Hattin, Jerusalén tenía los días contados. La única diferencia habría sido que no se habrían perdido tantas vidas como se perdieron en Hattin. Pero había un riesgo, y fueron personas que decidieron que eran mejor arriesgarlo todo que perderlo por capítulos.
En fin... y aquí dejo el tema, que si no no termino nunca (y alguien me dijo por ahí que mis post eran demasiado largos, ejem). Recomendación para esta noche: "Sign" del "Human Equation" de Ayreon que tanto le debemos a Celebcita.
Buenas noches...
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mercredi, mai 11, 2005
Once de mayo de mil doscientos diecynueve: El Reino de los Cielos
Como ya dije ayer, tocaba ir a verla. Nos lo pidió el profesor, pero no negaré que tenía ganas; el trailer pintaba bien, el tema de las cruzadas me apasiona y los actores me parecían bastante decentes. He ido con el Elfito (la de tiempo que hacía que no íbamos él y yo solitos al cine... de hecho la de tiempo que hacía que no íbamos al cine... lo de ser pobre es muy duro) y la verdad es que dos horas después de haber salido de la película tengo las cosas un poco confusas. Me ha gustado quizá más de lo que esperaba, aunque cuando estábamos ahí la hemos puesto a parir... A favor debemos considerar en primer lugar al personaje de Saladino, muy bien retratado y muy elegante. Y lo visualmente bonitas que resultaban algunas escenas. En contra, esa maldita manía de atribuír a gentes de otra época pensamientos de finales del siglo XX. Y es que no es así, la gente de hace mil años tenía cosas en la cabeza que hacían que funcionaran de forma muy diferente a nosotros. Un tipo de la Edad Media no es un abogado con cota de malla, semper-warrens, que va por ahí a luchar porque sí, con la concepción capitalista de un americano de clase media. No es así. Y admito que quizá atribuir pensamientos tan actuales a el señor guarro en cuestión hace el producto mucho más masticado para toda la gente que va al cine a ver la película, director de cine y guionista incluidos. Y entiendo que traten de acercar el producto a la gente, pero señores ¿a costa de qué?. A veces se pasan un poco de la raya y muestran cosas completamente anacrónicas. En fin... es el sino.
Toda este asunto nos ha dado al Elfo y a mí un debate más que interesante para la vuelta a casa y la cena... y seguiríamos de no ser porque el pobre se me está quedando sobadito ya y no es para menos... es ya la una (¡la una y echándome ya a la cama! con lo que yo he sido... o tempora, o mores). Supongo que nos justifica el hecho de que mañana tenemos que levantarnos a las nueve y más nos vale estar descansados, porque las pastillas de momento no nos están haciendo mucho, por más ging-seng, vitaminas y jalea real que tengan.
¿Recomendación para esta noche? Un producto medieval de los de verdad, a ver si le echáis el guante... la canción se llama "Stella splendens in Monte", del Llibre Vermell. Es una canción de peregrinaje a Santiago, una auténtica maravilla de lo poco que se conserva del siglo XIV. Disfrutadla.
Buenas noches...
Toda este asunto nos ha dado al Elfo y a mí un debate más que interesante para la vuelta a casa y la cena... y seguiríamos de no ser porque el pobre se me está quedando sobadito ya y no es para menos... es ya la una (¡la una y echándome ya a la cama! con lo que yo he sido... o tempora, o mores). Supongo que nos justifica el hecho de que mañana tenemos que levantarnos a las nueve y más nos vale estar descansados, porque las pastillas de momento no nos están haciendo mucho, por más ging-seng, vitaminas y jalea real que tengan.
¿Recomendación para esta noche? Un producto medieval de los de verdad, a ver si le echáis el guante... la canción se llama "Stella splendens in Monte", del Llibre Vermell. Es una canción de peregrinaje a Santiago, una auténtica maravilla de lo poco que se conserva del siglo XIV. Disfrutadla.
Buenas noches...
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