La cruda realidad es que a mí Puccini no me convence. Ya sé que más de uno me retirará la palabra después de estas tajantes declaraciones, pero esto es así, Puccini, en general, se me hace denso y aburrido. Y no es que no lo haya escuchado suficiente, no crean, tuve Il Trittico y tuve Tosca y ésta última la escuché bastante. Sin embargo, y aunque Tosca no me desagrada, il Trittico se me hace pesado y confuso, aunque no tan denso como La Bohéme ni tan aburrido como otras, como La Fanciulla del West y, qué quieren que les diga, sé que me mirarán mal, pero yo siempre he dicho que Puccini es como un Wagner malo. Está muy bien lo del continuo musical, evitar arias (aunque Puccini las mantiene mucho más que Wagner) y el leitmotiv, pero Puccini no maneja la orquesta como la lleva Wagner o, más bien, considero que tardó en hacerla funcionar no igual, pero sí de manera igualmente impactante, así que suelo decir que es un Wagner malo y si mi tío Martín o mi amiga Cecilia leen mis palabras, me dejan de hablar, seguro. Afortunadamente, dudo que se pasen por aquí.
Y el caso es que, como digo, tampoco lo odio como a Mahler. Admito que tiene piezas bonitas, me encanta el aria del tenor de Tosca y "Nessun Dorma" fue mi aria de tenor favorita hasta que descubrí el "Ah sí, ben mio" del Trovatore pero, en general, cuando leo que van a hacer algo de Puccini suelo escaparme por patas. Aquí haré dos únicas excepciones: "Madame Butterfly" y "Turandot". Y es que considero que la instrumentación de las últimas obras de Puccini es considerablemente mejor que la anterior, por no hablar de que me encanta cómo va tomando temas orientales y los introduce en sus obras. En "Butterfly" es más que evidente, en "Turandot" es tan impresionante que considero que, de haberla terminado, habría sido la mejor de sus obras (considerando que no está terminada, no me decido, hoygan, ambas andan a la par). En cualquier caso, así como no es complicado ver "Madame Butterfly", "Turandot" es una de esas obras que no hay manera de que representen en ningún lado, maldita sea, y aunque el "Nessun Dorma" lo conocen hasta los críos de veces que se ha repetido, es una obra que, en general, debe de dar mucha pereza representar, así que nunca he tenido la oportunidad de verla.
El caso es que este sábado la AGAO montó una representación de "Madame Butterfly". Fue mi primera visita al Baluarte y, para mi desgracia, acerté plenamente en todas mis sospechas. La cultura en Navarra se ha privatizado y exclusivizado de manera vergonzosa. Antaño, cuando se representaban obras en el teatro Gayarre, era más difícil que se ocuparan las 2000 plazas que tenía (el Baluarte tiene unas cuantas más), la gente iba arreglada, a veces, menos arreglada entre semana. En el anfiteatro teníamos montado un grupete de gente a la que nos gustaba tanto ir, que preferíamos ocupar las entradas más baratas para poder permitirnos ir más a menudo. A día de hoy, el Baluarte es mucho más grande, mucho más pijo, mucho más caro... y no es mejor. Eso sí, para deleite de quien quiere ir "a aparentar", aquí se puede aparentar mucho más, señores. Ya saben: grandes escaleras, grandes pasillos, barandillas desde donde contemplar quién va más divino y con quién va Fulanita. Y sí, no niego que tenga cierto encanto piji eso de ir divino de la muerte y de cotilleo, y no negaré que eso me gustaba cuando solíamos ir a ver las operas de la ABAO pero, a diferencia de lo que se nos ofrecía en Bilbao, al margen de pasillos molones y lo de más allá, el auditorio en sí es bastante mediocre.
Se trata de un auditorio de este estilo moderno que se lleva ahora, ya saben, maderas de colores claros, minimalismo... Sin embargo, la acústica era bastante sin más y los asientos condenadamente incómodos, antes del primer descanso ya tenía un dolor de espalda infernal. Si siempre nos hemos quejado del escenario del Gayarre, por pequeño, aquí no se han esforzado en ampliarlo y, aunque he de reconocer que la visibilidad es bastante buena y se diría que lo es prácticamente en cualquier zona, el escenario es pequeño y ahí no cabe mucha cosa. Para colmo de males, añadiremos que tuvieron la gracia de hacer la obra "semiescenificada", esto es, metieron la orquesta en mitad del escenario y se quedaron más anchos que Blas. Encima, lo vendieron como si fuera algo extraordinario o algo así. Extraordinario las narices, o quizá sí, mira, más ordinario de la cuenta sí que fue. La orquesta ahí en medio entorpecía la visión del escenario y el paso de los cantantes. De la situación del coro ya ni hablamos, no tenían ni donde meterse los pobres. Menos mal que es una obra con poco de coro y mucho de solistas.
En fin, aparte de todos estos males que me hicieron arrugar la nariz bastante nada más llegar, he de decir que asistimos a una Butterfly correcta, bien representada, con una Cio Cio San bastante digna (tampoco diremos espectacular... se le notaba un cierto tono metálico en los agudos y al principio parecía que no los definía bien... ya al final del primer acto había mejorado bastante y en los siguientes cumplió con creces) y una Suzuki mejor todavía. Bien en el caso de los secundarios, salvo en el caso de Pinkerton, que resultaba un poco gangoso y nada claro en la vocalización. La orquesta estuvo, como suele ser en estos casos, estupenda y los decorados y escenografía muy buenos pese al desastre que les hicieron poniendo a la orquesta en medio. Mención especial para el vestuario, los kimonos de Cio Cio San eran preciosérrimos. Dónde leches han conseguido esas telas o directamente comprado esos kimonos... no lo sabemos, pero nos gustaría, vaya que sí.
Y poco más, salvo que siempre es un placer volver a la opera, afición que, por desgracia, tengo bastante dejada de lado pero procuro mantener yendo al menos una vez al año. A ver si recupero de una vez la frecuencia de antaño, porque merece y mucho la pena. Pese al pijismo.
Y esto es todo por hoy, que estoy agotá por otras causas que ya comentaré en el próximo post, si eso, que se me acumulan los temas por falta de tiempo. Un saludillo, un té verde y un poco de la Butterfly, el mítico "Un Bel di vedremo" con el que me eché una buena llorera, hoygan, y bien a gusto. Pena que me había echado rímmel. Y que no llevé clínex. Se lo dejo con la Callas para que no puedan encontrar defecto alguno, no me digan que no soy generosa.
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vendredi, novembre 02, 2012
jeudi, mai 17, 2012
Dieç i siete de maii de MCCXVI: "Last Prophecy y el orgullo de hermana"
Tengo muchos amigos y familiares que se dedican a diversas artes. Los suficientes como para echarme a temblar cuando alguien me dice "escucha mi grupo" o "lee mi novela". Tengo miedo porque que sean amigos no quiere decir que tengan talento alguno. Sin embargo, he de decir que soy muy afortunada, que la gente que me rodea y que invierte tiempo, ilusión y talento en arte, en general, es muy buena en lo que hace. Lo que me da rabia de todo esto es que me da miedo que cuando recomiendo algo, el personal piense que es por amistad y punto.
Cuando mi hermanito montó un grupo musical con Pedro, me alegré con ellos, pero la cosa tampoco parecía ir a tirar mucho. No parecía ir a tirar mucho hasta que lograron dar con gente que tenía talento, como ellos y que tenía intención de dedicar tiempo y ganas al grupo. Y de ahí salió Espíritu de Contradicción, grupo que estarán cansados de ver recomendado por aquí. De nada sirve que diga que me saltaron las lágrimas la primera vez que mi hermano me tocó una de las primeras canciones que estaba escribiendo para el grupo (y cuando me acuerdo, que por algo soy una sentimentalona) o que todavía se me ponen los pelos como escarpias recordando el primer día que me pasó vídeos por youtube de algunos conciertos que estaban haciendo. No sirve, básicamente, porque es mi opinión personal y puede haber algo de orgullo de hermana en todo esto. Sin embargo, no debe de ser sólo eso cuando Espíritu de Contradicción es un grupo tremendamente consolidado en el panorama navarro y con cierto reconocimiento exterior que va creciendo, cuando ganan o consiguen puestos principales en todos los concursos donde se presentan, cuando únicamente reciben muy buenas críticas o cuando músicos reconocidos (como el guitarra de Marea) les han apoyado y ayudado a tirar para adelante.
Cuando a Mikel le ofrecieron tocar en Last Prophecy me alegré mucho por él y qué leches, me llené también de orgullo. Por supuesto, ser coleguilla de Aitor, el cantante, jugó mucho en su favor, pero Last Prophecy fue un grupo que sonó mucho, que fueron muy reconocidos en el panorama jebi nacional y que tenían un nivel muy superior a la mayoría de los grupos de este estilo en este país. Si ofrecieron a mi hermano tocar en el grupo es porque lo reconocían como muy buen músico, y eso, hoygan, llena de orgullo a una hermana. A fin de cuentas, conocíamos a Last Prophecy porque mi hermano se había comprado sus discos antes de conocerlos en persona, maldita sea, porque eran un grupo muy grande (y todavía recuerdo con cariño haberlos visto en concierto... eran tremendos). Por razones varias el grupo se había disuelto después del "Sin mirar atrás" de 2005 (discazo) y tenían muchas ganas de volver a juntarse, pero tenían alguna vacante en el grupo y fue entonces cuando lo hablaron con mi hermano.
Me llenó de orgullo que se lo ofrecieran, pero también que no por ello dejara Espíritu de Contradicción, qué leches. Tocar en un muy buen grupo jebi era condenadamente tentador para mi hermano, pero Espíritu eran su grupo, su proyecto y coñe, sus amigos, y encima no les está yendo nada mal. Total, que ahí tenemos al hermano tocando la guitarra en Espíritu de Contradicción y el bajo en Last Prophecy, un jefazo.
Esto viene a raíz de que Last Prophecy ha sacado un muy esperado nuevo disco y me fastidiaría mucho, mucho recomendarlo y que alguien piense que se trata de amiguismo. Que no es que necesiten que yo les haga bombo, que es mucha la gente que tiene muchas ganas de volverlos a ver en el escenario y de tener ese disco en sus manos, pero igualmente me gustaría que aquellos que pasen por aquí y no tenían la suerte de conocerlos de antes, dediquen unos minutos a escuchar ese disco que produce semejante orgullo de hermana porque, si los anteriores de la banda ya eran realmente buenos, éste es mucho mejor. Es un disco sólido, grande, cuidado, que respeta el estilo original del grupo pero que muestra una evolución tremenda. Que no sé si es que han pasado estos seis años de paréntesis dándole vueltas a la cabeza a hacer canciones nuevas o qué plan, pero que han superado con mucho sus temas anteriores y ya eran de lo mejorcito que se podía escuchar por esas tierras. A esto se añade que no se han andado con tonterías y no han escatimado a la hora de producir y de grabar y si algo da al oído nada más ponerlo es que no parece "un grupo jebi español", sino que tiene un sonido mucho más trabajado, a la altura de cualquier buen grupo internacional. El disco está ya subido a Spotify, bajo el nombre 2.0.13. Lo he podido escuchar pocas veces entre ayer (que fue cuando lo sacaron) y hoy pero, tras las primeras impresiones, recomiendo escuchar "Reconcilio de Supresión", "Sentencio mis Azares" (¡¡¡no puedo dejar de escucharla!!!) y la canción que han sacado con un videoclip como presentación que podéis clicar aquí mismo: "Hoy Quizá". Aunque, por supuesto, es mucho mejor escuchar el disco de tirón, de principio a fin, porque vaya si compensa.
Acompáñenlo de una Judas, porque se abren tiempos de gloria para el Metal.
Cuando mi hermanito montó un grupo musical con Pedro, me alegré con ellos, pero la cosa tampoco parecía ir a tirar mucho. No parecía ir a tirar mucho hasta que lograron dar con gente que tenía talento, como ellos y que tenía intención de dedicar tiempo y ganas al grupo. Y de ahí salió Espíritu de Contradicción, grupo que estarán cansados de ver recomendado por aquí. De nada sirve que diga que me saltaron las lágrimas la primera vez que mi hermano me tocó una de las primeras canciones que estaba escribiendo para el grupo (y cuando me acuerdo, que por algo soy una sentimentalona) o que todavía se me ponen los pelos como escarpias recordando el primer día que me pasó vídeos por youtube de algunos conciertos que estaban haciendo. No sirve, básicamente, porque es mi opinión personal y puede haber algo de orgullo de hermana en todo esto. Sin embargo, no debe de ser sólo eso cuando Espíritu de Contradicción es un grupo tremendamente consolidado en el panorama navarro y con cierto reconocimiento exterior que va creciendo, cuando ganan o consiguen puestos principales en todos los concursos donde se presentan, cuando únicamente reciben muy buenas críticas o cuando músicos reconocidos (como el guitarra de Marea) les han apoyado y ayudado a tirar para adelante.
Cuando a Mikel le ofrecieron tocar en Last Prophecy me alegré mucho por él y qué leches, me llené también de orgullo. Por supuesto, ser coleguilla de Aitor, el cantante, jugó mucho en su favor, pero Last Prophecy fue un grupo que sonó mucho, que fueron muy reconocidos en el panorama jebi nacional y que tenían un nivel muy superior a la mayoría de los grupos de este estilo en este país. Si ofrecieron a mi hermano tocar en el grupo es porque lo reconocían como muy buen músico, y eso, hoygan, llena de orgullo a una hermana. A fin de cuentas, conocíamos a Last Prophecy porque mi hermano se había comprado sus discos antes de conocerlos en persona, maldita sea, porque eran un grupo muy grande (y todavía recuerdo con cariño haberlos visto en concierto... eran tremendos). Por razones varias el grupo se había disuelto después del "Sin mirar atrás" de 2005 (discazo) y tenían muchas ganas de volver a juntarse, pero tenían alguna vacante en el grupo y fue entonces cuando lo hablaron con mi hermano.
Actual formación de Last Prophecy. Muchas ganas de ver toda esa tralla de nuevo en directo.
Me llenó de orgullo que se lo ofrecieran, pero también que no por ello dejara Espíritu de Contradicción, qué leches. Tocar en un muy buen grupo jebi era condenadamente tentador para mi hermano, pero Espíritu eran su grupo, su proyecto y coñe, sus amigos, y encima no les está yendo nada mal. Total, que ahí tenemos al hermano tocando la guitarra en Espíritu de Contradicción y el bajo en Last Prophecy, un jefazo.
El nuevo disco, ya a la venta. También se puede escuchar en Spotify.
Esto viene a raíz de que Last Prophecy ha sacado un muy esperado nuevo disco y me fastidiaría mucho, mucho recomendarlo y que alguien piense que se trata de amiguismo. Que no es que necesiten que yo les haga bombo, que es mucha la gente que tiene muchas ganas de volverlos a ver en el escenario y de tener ese disco en sus manos, pero igualmente me gustaría que aquellos que pasen por aquí y no tenían la suerte de conocerlos de antes, dediquen unos minutos a escuchar ese disco que produce semejante orgullo de hermana porque, si los anteriores de la banda ya eran realmente buenos, éste es mucho mejor. Es un disco sólido, grande, cuidado, que respeta el estilo original del grupo pero que muestra una evolución tremenda. Que no sé si es que han pasado estos seis años de paréntesis dándole vueltas a la cabeza a hacer canciones nuevas o qué plan, pero que han superado con mucho sus temas anteriores y ya eran de lo mejorcito que se podía escuchar por esas tierras. A esto se añade que no se han andado con tonterías y no han escatimado a la hora de producir y de grabar y si algo da al oído nada más ponerlo es que no parece "un grupo jebi español", sino que tiene un sonido mucho más trabajado, a la altura de cualquier buen grupo internacional. El disco está ya subido a Spotify, bajo el nombre 2.0.13. Lo he podido escuchar pocas veces entre ayer (que fue cuando lo sacaron) y hoy pero, tras las primeras impresiones, recomiendo escuchar "Reconcilio de Supresión", "Sentencio mis Azares" (¡¡¡no puedo dejar de escucharla!!!) y la canción que han sacado con un videoclip como presentación que podéis clicar aquí mismo: "Hoy Quizá". Aunque, por supuesto, es mucho mejor escuchar el disco de tirón, de principio a fin, porque vaya si compensa.
Acompáñenlo de una Judas, porque se abren tiempos de gloria para el Metal.
lundi, octobre 24, 2011
Vint i quatro de ottubre de MCCXXV: "Una noche en la opera"
El pasado sábado fuimos a la opera a ver "L'Elisir d'Amore", opera de Donizetti a la que tenía bastantes ganas. Como no me canso de decir... siempre representan lo mismo. Y no es que "lo mismo" sea malo, pero es que hay cosas que son igualmente buenas y no hay manera de ver. En mi casa hemos escuchado "L'Elisir" hasta la saciedad. Lo hemos escuchado tantas veces que cuando mi hermano se enteró de que íbamos a ver ésa dijo que también le habría gustado, pero hasta la fecha no había tenido la suerte de pillarla. El caso es que allí nos plantamos.
Cartel de la obra. Tiene coña que destaquen la única aria famosilla en el cartel. Debe de ser para asegurarse que llenan el teatro con un título quizá menos conocido que otros. Lo cierto es que prácticamente hicieron lleno en nuestra sesión, en las otras no lo sé, pero generalmente hay que andar listo para no quedarse sin entradas.
Al parecer se hacían dos sesiones con diferente elenco y diferentes precios. Como en mi caso pensamos que sólo podría asistir el sábado, no hubo duda alguna y elegimos la sesión "barata" (la opera cada vez es más cara, dicho sea de paso), puesto que las otras eran el viernes y sábado. Curiosamente, la sesión "barata", la menos pro, es la opera que cada dos años monta la AGAO (Asociación Gayarre de Amigos de la Opera) con los ganadores del concurso bianual Julián Gayarre para cantantes. Como persona que se ha hartado de ir a ese concurso puedo asegurar que el nivel es tremendo y que los que se presentan no son precisamente aficionados. Suelen ser gente que, terminada la carrera, aún anda estudiando y haciendo cursos con tal y con Pascual, pero que ya tiene una carrera musical bastante aplastante. Hasta la fecha, yo siempre he dicho que es una gozada ir a esta representación. Sin embargo, esta vez, por motivos desconocidos, sólo se hace una sesión con los ganadores mientras que las otras dos son con cantantes supuestamente más profesionales (de esos que digo yo siempre que como te salga el tenor malo te dan ganas de pegar a alguien).
Como no vi a los "profesionales", no puedo cuestionar si merecía la pena pagar algo más para asegurar un mejor espectáculo. Sí que he de decir que a menudo he ido a espectáculos que valían un riñón para luego encontrarme con tenores malos y no tiene ni condenada gracia, mientras que generalmente la representación de ganadores siempre tiene buena calidad.
En este caso, como siempre, me eché a temblar en el momento en el que salió el tenor, Miguel Ángel Lobato. Y es que, aunque "L'Elisir" sea una opera buffa, soy fan absoluta de toda frase cantada por Nemorino en esta obra (incluso cuando está borracho, que es tremendo). Se trata de un palurdo de pueblo, pero la partitura que escribió Donizetti para este personaje es muy buena, tanto en las arias como en dúos y tercetos. Acostumbrada a que el tenor sea más malo que pedido de encargo (es lo que hay, Eneko, cuando hay alguien que canta como el pie, siempre es el tenor), pues una ya tiene cierta precaución cuando el susodicho va a abrir la boca. Pues bueno, el muchacho abrió la boca para cantar el "Quanto è bella" y resultó que lo hacía bastante bien. Tanto, que alguna emocionada gritó ya "bravo" nada más terminar el aria. Una voz muy bonita y con muy buena técnica. Eligieron además un tenor lírico-ligero, completamente adecuado para el papel, porque lo mismo te cascan uno dramático y te pegas un susto de tres pares. Me gustó mucho salvo por un detalle: en ocasiones la orquesta y el resto del coro lo tapaban porque no tenía mucha potencia. Comentando con mi tío al día siguiente (que de todo esto sabe un rato más que yo), me dijo que eso también es culpa de la orquesta, que no están tocando a Wagner, maldita sea, que Donizetti tiene una instrumentación bastante normalita. En cualquier caso, también he de decir que este problema fue mayor en el primer acto, no sé si en el segundo alguien le avisó de que más le valía subir el volumen o qué, pero no volví a tener ninguna queja.
La soprano, Elena Sancho, me disgustó algo al principio, me resultó algo chillona en "Benedette queste carte", pero no volví a quejarme al respecto en toda la obra porque mejoró lo suyo. No diré que fuera nada del otro jueves, pero sí correcta y con una voz bonita, así que más contentos que pitita. Más me falló Dulcamara, pero no fue por la técnica vocal, sino por la dicción, me pareció que se aturullaba un poco en algunos pasajes. Todo sea dicho, no tiene que ser nada fácil cantar semejantes parrafadas, cuidando la técnica y además consiguiendo que el público se eche unas risas. No diré que me pareciera malo, pero sí quizá un poco sosete y eso, que no se le entendía muy bien lo que cantaba.
Dándole por saco a Belcore en sus narices, pobre hombre. Aunque la foto está sacada de una noticia sobre esta representación, sospecho que es de archivo y de cualquier otra, a juzgar por las vestimentas. He de decir que la puesta en escena me encantó. El escenario del Gayarre es pequeñito y no da para mucha fiesta, pero en general estaba bien organizado... el vestuario, impecable. Una gozada.
Por lo demás... bien el coro y la orquesta salvo por algún desajuste, sobre todo también en el primer acto. Desajustes que ni mi prima ni mi madre detectaron, así que no debieron de ser muy escandalosos, pero a mí me chirriaron un poco, principalmente en "Andiam Belcore", finalizando el primer acto. Reconozco que soy un poco tiquismiquis porque encima es una opera que me encanta y que me he hinchado a escuchar. Y todos sabemos que cuando has escuchado algo cien veces en la misma versión, la tuya es la buena y todo lo demás es mejor o peor en la medida en que se aproxima a lo que se tiene. Y de ahí el "es que esta parte la han hecho demasiado deprisa" o el "es que han hecho unos gorgoritos al final que se han inventado" (esto es posible, pero también es posible que se los hayan inventado en la grabación propia, porque es un hecho que no nos molestamos en mirar partituras cuando queremos despotricar).
En cualquier caso, lo cierto es que me lo pasé MUY bien el sábado, la valoración en general fue bastante buena y he de decir además que trabajaron bastante la cuestión humorística, así que nos echamos buenas risas con unos y con otros. El libreto de por sí ya da para reírse un rato, pero una buena interpretación ayuda mucho y lo cierto es que trabajaron muy bien.
Momento final de la representación, durante los aplausos y todo eso, concretamente cuando la soprano está sacando al director de orquesta. Aquí podéis apreciar lo que os comentaba sobre las vestimentas... son una preciosidad. Creo que me haré algo así para Alemania el año que viene (porque por los mismísimos que pienso ir).
Por lo demás... siempre digo que hay que ir más a la opera, y de conciertos, y de exposiciones y de... demasiadas cosas. Tantas, que hay que hacer agenda y cotizar en bolsa, y todo no se puede. Pero sí es cierto que yo antes iba mucho más a estas cosas y ahora supongo que no lo hago principalmente porque no me entero de cuando hay algo interesante. Esta vez me comentó mi madre que lo hacían en el Gayarre, le dije que era una obra que me encantaba, y al poco me dijo que había cogido entradas para mi prima y para mí, así que a ella le debemos la velada, jajajaja. Pero lo dicho... cada vez se hacen más cosas en Pamplona y supongo que en Donosti también hay una buena oferta cultural que no solemos aprovechar porque no nos enteramos, no por falta de ganas. Habrá que ponerse al tema.
Con todo esto, me despido para desayunarme un té negro Irish Cream, que compré en Especialité el otro día antes de ir a la opera. No sé si recomendarlo porque todavía no lo he probado y he de decir que no es demasiado aromático, pero como me pirran los tés con aromas alcohólicos, no pude hacer otra que comprarlo. De música... me recomendó mi tío ayer a un tenor nórdico que yo no conocía, Jussi Bjorling. He escuchado varias cositas y la verdad es que me gusta bastante, aunque quizá demasiado "de época" para mis oídos, jajajja. En cualquier caso y ya puestos, aquí os dejo un enlace con "Una furtiva lagrima" cantada por él, ya que nos ponemos con "L'Elisir".
Cartel de la obra. Tiene coña que destaquen la única aria famosilla en el cartel. Debe de ser para asegurarse que llenan el teatro con un título quizá menos conocido que otros. Lo cierto es que prácticamente hicieron lleno en nuestra sesión, en las otras no lo sé, pero generalmente hay que andar listo para no quedarse sin entradas.Al parecer se hacían dos sesiones con diferente elenco y diferentes precios. Como en mi caso pensamos que sólo podría asistir el sábado, no hubo duda alguna y elegimos la sesión "barata" (la opera cada vez es más cara, dicho sea de paso), puesto que las otras eran el viernes y sábado. Curiosamente, la sesión "barata", la menos pro, es la opera que cada dos años monta la AGAO (Asociación Gayarre de Amigos de la Opera) con los ganadores del concurso bianual Julián Gayarre para cantantes. Como persona que se ha hartado de ir a ese concurso puedo asegurar que el nivel es tremendo y que los que se presentan no son precisamente aficionados. Suelen ser gente que, terminada la carrera, aún anda estudiando y haciendo cursos con tal y con Pascual, pero que ya tiene una carrera musical bastante aplastante. Hasta la fecha, yo siempre he dicho que es una gozada ir a esta representación. Sin embargo, esta vez, por motivos desconocidos, sólo se hace una sesión con los ganadores mientras que las otras dos son con cantantes supuestamente más profesionales (de esos que digo yo siempre que como te salga el tenor malo te dan ganas de pegar a alguien).
Como no vi a los "profesionales", no puedo cuestionar si merecía la pena pagar algo más para asegurar un mejor espectáculo. Sí que he de decir que a menudo he ido a espectáculos que valían un riñón para luego encontrarme con tenores malos y no tiene ni condenada gracia, mientras que generalmente la representación de ganadores siempre tiene buena calidad.
En este caso, como siempre, me eché a temblar en el momento en el que salió el tenor, Miguel Ángel Lobato. Y es que, aunque "L'Elisir" sea una opera buffa, soy fan absoluta de toda frase cantada por Nemorino en esta obra (incluso cuando está borracho, que es tremendo). Se trata de un palurdo de pueblo, pero la partitura que escribió Donizetti para este personaje es muy buena, tanto en las arias como en dúos y tercetos. Acostumbrada a que el tenor sea más malo que pedido de encargo (es lo que hay, Eneko, cuando hay alguien que canta como el pie, siempre es el tenor), pues una ya tiene cierta precaución cuando el susodicho va a abrir la boca. Pues bueno, el muchacho abrió la boca para cantar el "Quanto è bella" y resultó que lo hacía bastante bien. Tanto, que alguna emocionada gritó ya "bravo" nada más terminar el aria. Una voz muy bonita y con muy buena técnica. Eligieron además un tenor lírico-ligero, completamente adecuado para el papel, porque lo mismo te cascan uno dramático y te pegas un susto de tres pares. Me gustó mucho salvo por un detalle: en ocasiones la orquesta y el resto del coro lo tapaban porque no tenía mucha potencia. Comentando con mi tío al día siguiente (que de todo esto sabe un rato más que yo), me dijo que eso también es culpa de la orquesta, que no están tocando a Wagner, maldita sea, que Donizetti tiene una instrumentación bastante normalita. En cualquier caso, también he de decir que este problema fue mayor en el primer acto, no sé si en el segundo alguien le avisó de que más le valía subir el volumen o qué, pero no volví a tener ninguna queja.
La soprano, Elena Sancho, me disgustó algo al principio, me resultó algo chillona en "Benedette queste carte", pero no volví a quejarme al respecto en toda la obra porque mejoró lo suyo. No diré que fuera nada del otro jueves, pero sí correcta y con una voz bonita, así que más contentos que pitita. Más me falló Dulcamara, pero no fue por la técnica vocal, sino por la dicción, me pareció que se aturullaba un poco en algunos pasajes. Todo sea dicho, no tiene que ser nada fácil cantar semejantes parrafadas, cuidando la técnica y además consiguiendo que el público se eche unas risas. No diré que me pareciera malo, pero sí quizá un poco sosete y eso, que no se le entendía muy bien lo que cantaba.
Dándole por saco a Belcore en sus narices, pobre hombre. Aunque la foto está sacada de una noticia sobre esta representación, sospecho que es de archivo y de cualquier otra, a juzgar por las vestimentas. He de decir que la puesta en escena me encantó. El escenario del Gayarre es pequeñito y no da para mucha fiesta, pero en general estaba bien organizado... el vestuario, impecable. Una gozada. Por lo demás... bien el coro y la orquesta salvo por algún desajuste, sobre todo también en el primer acto. Desajustes que ni mi prima ni mi madre detectaron, así que no debieron de ser muy escandalosos, pero a mí me chirriaron un poco, principalmente en "Andiam Belcore", finalizando el primer acto. Reconozco que soy un poco tiquismiquis porque encima es una opera que me encanta y que me he hinchado a escuchar. Y todos sabemos que cuando has escuchado algo cien veces en la misma versión, la tuya es la buena y todo lo demás es mejor o peor en la medida en que se aproxima a lo que se tiene. Y de ahí el "es que esta parte la han hecho demasiado deprisa" o el "es que han hecho unos gorgoritos al final que se han inventado" (esto es posible, pero también es posible que se los hayan inventado en la grabación propia, porque es un hecho que no nos molestamos en mirar partituras cuando queremos despotricar).
En cualquier caso, lo cierto es que me lo pasé MUY bien el sábado, la valoración en general fue bastante buena y he de decir además que trabajaron bastante la cuestión humorística, así que nos echamos buenas risas con unos y con otros. El libreto de por sí ya da para reírse un rato, pero una buena interpretación ayuda mucho y lo cierto es que trabajaron muy bien.
Por lo demás... siempre digo que hay que ir más a la opera, y de conciertos, y de exposiciones y de... demasiadas cosas. Tantas, que hay que hacer agenda y cotizar en bolsa, y todo no se puede. Pero sí es cierto que yo antes iba mucho más a estas cosas y ahora supongo que no lo hago principalmente porque no me entero de cuando hay algo interesante. Esta vez me comentó mi madre que lo hacían en el Gayarre, le dije que era una obra que me encantaba, y al poco me dijo que había cogido entradas para mi prima y para mí, así que a ella le debemos la velada, jajajaja. Pero lo dicho... cada vez se hacen más cosas en Pamplona y supongo que en Donosti también hay una buena oferta cultural que no solemos aprovechar porque no nos enteramos, no por falta de ganas. Habrá que ponerse al tema.
Con todo esto, me despido para desayunarme un té negro Irish Cream, que compré en Especialité el otro día antes de ir a la opera. No sé si recomendarlo porque todavía no lo he probado y he de decir que no es demasiado aromático, pero como me pirran los tés con aromas alcohólicos, no pude hacer otra que comprarlo. De música... me recomendó mi tío ayer a un tenor nórdico que yo no conocía, Jussi Bjorling. He escuchado varias cositas y la verdad es que me gusta bastante, aunque quizá demasiado "de época" para mis oídos, jajajja. En cualquier caso y ya puestos, aquí os dejo un enlace con "Una furtiva lagrima" cantada por él, ya que nos ponemos con "L'Elisir".
mardi, juillet 05, 2011
Çinco de julio de MCCXXV: "Sun always shines on TV"
Últimamente me está molestando que pongan hasta en la sopa a A-ha, concretamente "Take on me" (parece que nunca han hecho otra canción). Me resulta molesto que este grupo haya permanecido en el olvido durante veinti tantos años y ahora lo sacan como si molara escucharlo, maldita sea.
Y es que en su día fueron condenadamente famosos, mucho. Pero "su día" fue allá por 1986, cuando sacaron su primer disco y triunfaron de mala manera con aquel vídeo musical que todos recordamos. No fue entonces cuando me enganché yo al grupete, sino bastante más tarde. No diré que no estuve fascinada como todo hijo de vecino con aquel pedazo de vídeo, con unos efectos dignos de admiración para ser hecho en plenos ochenta. Por aquel entonces, recordemos, la cultura del vídeo no estaba muy desarrollada y en general se veía bastante mierda. Había un programa llamado "Trash" en alguna televisión alemana dedicado en exclusiva a sacar a la luz algunas de estas joyas... pero no nos salgamos del tema. Me encantaba el vídeo cuando era una criaja, a quién no. Creo que me tiré tiempo mirando con suspicacia los cómics de X-Men (entonces "La Patrulla X") a ver si Long Shot también se salía de las viñetas. No lo hizo, por cierto.
Los conocimos por aquel entonces, pero los redescubrí algunos años después, no sé cuándo, creo que tendría trece o catorce años. Recuerdo cuando sacaron "Crying in the rain" e incluso se escucharon, algo, en la radio. No mucho, desde luego. Son un grupo que han conservado fans durante años, pero que no han vendido como churros ni han recibido una gran promoción. Al menos no en este país, en otros no me he molestado en saber. Recuerdo cuando salió esta canción porque conseguí grabarla en la radio, junto con un fragmento de la siguiente canción del disco, "Early Morning", una de mis favoritas, que se les debió de escapar o algo. Ah, esos tiempos en los que no existía internet y la paga de los domingos no nos daba para comprar todo lo que queríamos... tiempos en los que se guardaban en TDK la música buena y en Maxwell y otras marcas baratas, la menos importante. Recuerdo un día en el que estaba lloviendo de mala manera y nos metimos en el Supermercado del Casette (mítica tienda pamplonica) a refugiarnos. Se me ocurrió preguntar, "por preguntar" si tenían el primer disco de A-Ha y curiosamente lo tenían ahí todo polvoriento en algún armario de estos que tenían en esa tienda, era la última cinta que les quedaba. Llevaban como seis o siete años sin venderla, seguramente.
"Sun always shines on TV" me recuerda al verano, (debe de ser que me puse las botas de escucharla algún verano), a comer helados y a pasar horas escuchándola mientras jugaba al Prince of Persia en el ordenador.
Recuerdo cuando, por una vez en su vida, mis amigas acertaron con el regalo para mi cumpleaños y me regalaron un disco de A-Ha que acababan de sacar, "Memorial Beach" (y que, por cierto, no he vuelto a ver casi, no veáis lo difícil que es encontrar música de este disco por ahí. Recuerdo haber bailado durante horas (porque yo bailaba mucho, pero mucho, debía de parecer que estaba más loca de lo que estoy) "Locust" y "Lamb to the Slaugther", que me encantaban. Recuerdo cantar como una posesa "Cold as Stone", o susurrar por la noche, mientras me conectaba al IRC en el canal #Tierra_media "East of the Sun, West of the Moon", esperando no hacer más ruido de la cuenta por si mi madre me pillaba. Recuerdo, maldita sea, incluso los nombres de los tres componentes del grupo, pese a que rara vez me molesto en aprenderme o recordar los de ningún grupo. Básicamente porque hubo un tiempo, cuando era una criaja, en el que aquello debía de ser importante y Morten Harket era algo así como el hombre de mi vida. Qué majo él y qué voz tan portentosa tiene.
Recuerdo A-Ha a lo largo de toda mi vida, en pequeños fragmentos. Los escucho a temporadas y generalmente no es un grupo del que suela hablar, porque básicamente nadie suele escucharlos. Me sorprendió mucho y gratamente saber que Cipo y a Nienna también eran devotos. Odié a Nienna porque fue a verlos en Barcelona, todo sea dicho, pero la odié desde el respeto, que conste en acta. Quién sabe, quizá algún día vuelvan a pasearse. Ríanse ustedes de estas "giras de despedida". En cualquier caso, hasta la fecha, eran un grupo en general bastante olvidado. Hasta la fecha, hasta que resulta que ahora se ponen de moda y me los ponen en anuncios en la tele y en la emisora de radio que ponen en mi curro. ¿Y saben qué? que me molesta, pero me molesta tremendamente. Y el caso es que lo que me molesta no es que se les haga caso ahora o que gente que no los haya escuchado en su vida decida empezar a hacerlo. En general, eso me la refanfinfla, me da igual, que cada cual escuche en su casa lo que le salga del pie y si es malo, que no le ponga mucho volumen, gracias. No me molesta que cosas que me gustan se pongan de moda. Sin embargo, me he dado cuenta de qué es lo que me molesta de toda esta historia. Me molesta que a fin de cuentas tengo la impresión de haberlos escuchado sólo yo en todos estos años (bueno, y Cipo y Nienna, pero tampoco hemos hablado tanto del tema, jajaja), y los tengo unidos a cientos de miles de recuerdos de mi vida (y soy una friki, sí). Me molesta que me los expongan cuando les da la gana en cualquier circunstancia. ¿Se dan cuenta? Es como si me echaran mis recuerdos, mis pequeños tesoros a la cara, como poner el telediario y ver mi foto de la primera comunión o algo así. Maldita sea, ya sé que es ridículo, pero es condenadamente molesto.
Recomendando un té Earl Grey (sí, Lothi, a mí también me gusta y además tenemos ahora la lata de Kushmi en casa, jajaja) con algo de A-Ha, por supuesto (como ya he dicho, no estoy en contra de que los escuchéis, no me los guardo para mí ni nada parecido, jajajaa), quizá "East of the Sun, West of the Moon", que llevaba mil sin escucharla.
Y es que en su día fueron condenadamente famosos, mucho. Pero "su día" fue allá por 1986, cuando sacaron su primer disco y triunfaron de mala manera con aquel vídeo musical que todos recordamos. No fue entonces cuando me enganché yo al grupete, sino bastante más tarde. No diré que no estuve fascinada como todo hijo de vecino con aquel pedazo de vídeo, con unos efectos dignos de admiración para ser hecho en plenos ochenta. Por aquel entonces, recordemos, la cultura del vídeo no estaba muy desarrollada y en general se veía bastante mierda. Había un programa llamado "Trash" en alguna televisión alemana dedicado en exclusiva a sacar a la luz algunas de estas joyas... pero no nos salgamos del tema. Me encantaba el vídeo cuando era una criaja, a quién no. Creo que me tiré tiempo mirando con suspicacia los cómics de X-Men (entonces "La Patrulla X") a ver si Long Shot también se salía de las viñetas. No lo hizo, por cierto.
Los conocimos por aquel entonces, pero los redescubrí algunos años después, no sé cuándo, creo que tendría trece o catorce años. Recuerdo cuando sacaron "Crying in the rain" e incluso se escucharon, algo, en la radio. No mucho, desde luego. Son un grupo que han conservado fans durante años, pero que no han vendido como churros ni han recibido una gran promoción. Al menos no en este país, en otros no me he molestado en saber. Recuerdo cuando salió esta canción porque conseguí grabarla en la radio, junto con un fragmento de la siguiente canción del disco, "Early Morning", una de mis favoritas, que se les debió de escapar o algo. Ah, esos tiempos en los que no existía internet y la paga de los domingos no nos daba para comprar todo lo que queríamos... tiempos en los que se guardaban en TDK la música buena y en Maxwell y otras marcas baratas, la menos importante. Recuerdo un día en el que estaba lloviendo de mala manera y nos metimos en el Supermercado del Casette (mítica tienda pamplonica) a refugiarnos. Se me ocurrió preguntar, "por preguntar" si tenían el primer disco de A-Ha y curiosamente lo tenían ahí todo polvoriento en algún armario de estos que tenían en esa tienda, era la última cinta que les quedaba. Llevaban como seis o siete años sin venderla, seguramente.
"Sun always shines on TV" me recuerda al verano, (debe de ser que me puse las botas de escucharla algún verano), a comer helados y a pasar horas escuchándola mientras jugaba al Prince of Persia en el ordenador.
Recuerdo cuando, por una vez en su vida, mis amigas acertaron con el regalo para mi cumpleaños y me regalaron un disco de A-Ha que acababan de sacar, "Memorial Beach" (y que, por cierto, no he vuelto a ver casi, no veáis lo difícil que es encontrar música de este disco por ahí. Recuerdo haber bailado durante horas (porque yo bailaba mucho, pero mucho, debía de parecer que estaba más loca de lo que estoy) "Locust" y "Lamb to the Slaugther", que me encantaban. Recuerdo cantar como una posesa "Cold as Stone", o susurrar por la noche, mientras me conectaba al IRC en el canal #Tierra_media "East of the Sun, West of the Moon", esperando no hacer más ruido de la cuenta por si mi madre me pillaba. Recuerdo, maldita sea, incluso los nombres de los tres componentes del grupo, pese a que rara vez me molesto en aprenderme o recordar los de ningún grupo. Básicamente porque hubo un tiempo, cuando era una criaja, en el que aquello debía de ser importante y Morten Harket era algo así como el hombre de mi vida. Qué majo él y qué voz tan portentosa tiene.
Recuerdo A-Ha a lo largo de toda mi vida, en pequeños fragmentos. Los escucho a temporadas y generalmente no es un grupo del que suela hablar, porque básicamente nadie suele escucharlos. Me sorprendió mucho y gratamente saber que Cipo y a Nienna también eran devotos. Odié a Nienna porque fue a verlos en Barcelona, todo sea dicho, pero la odié desde el respeto, que conste en acta. Quién sabe, quizá algún día vuelvan a pasearse. Ríanse ustedes de estas "giras de despedida". En cualquier caso, hasta la fecha, eran un grupo en general bastante olvidado. Hasta la fecha, hasta que resulta que ahora se ponen de moda y me los ponen en anuncios en la tele y en la emisora de radio que ponen en mi curro. ¿Y saben qué? que me molesta, pero me molesta tremendamente. Y el caso es que lo que me molesta no es que se les haga caso ahora o que gente que no los haya escuchado en su vida decida empezar a hacerlo. En general, eso me la refanfinfla, me da igual, que cada cual escuche en su casa lo que le salga del pie y si es malo, que no le ponga mucho volumen, gracias. No me molesta que cosas que me gustan se pongan de moda. Sin embargo, me he dado cuenta de qué es lo que me molesta de toda esta historia. Me molesta que a fin de cuentas tengo la impresión de haberlos escuchado sólo yo en todos estos años (bueno, y Cipo y Nienna, pero tampoco hemos hablado tanto del tema, jajaja), y los tengo unidos a cientos de miles de recuerdos de mi vida (y soy una friki, sí). Me molesta que me los expongan cuando les da la gana en cualquier circunstancia. ¿Se dan cuenta? Es como si me echaran mis recuerdos, mis pequeños tesoros a la cara, como poner el telediario y ver mi foto de la primera comunión o algo así. Maldita sea, ya sé que es ridículo, pero es condenadamente molesto.
Recomendando un té Earl Grey (sí, Lothi, a mí también me gusta y además tenemos ahora la lata de Kushmi en casa, jajaja) con algo de A-Ha, por supuesto (como ya he dicho, no estoy en contra de que los escuchéis, no me los guardo para mí ni nada parecido, jajajaa), quizá "East of the Sun, West of the Moon", que llevaba mil sin escucharla.
lundi, juin 27, 2011
Veinte i siete de MCCXXV: "Té, Literatura y Música"
Ya que hace poquito hablé de películas, hoy toca dar el parte de otros vicios que procuro mantener pese a la falta de tiempo y hablaré de dos interesantes descubrimientos recientes y un redescubrimiento.
El otro día hice un viaje relámpago a Pamplona. Principalmente para ver a Álvaro, porque se va pasar un mes por esas tierras y prácticamente no íbamos a coincidir si no sincronizábamos agendas. Como acostumbro a ir a Pamplona como mínimo una vez al mes, aproveché ese finde aunque luego me volví a Donosti porque teníamos plan organizado. Centrémonos. Quedé con Álvaro, tomamos café en el Vienés, despellejamos gente, nos dimos un paseo y por fin visité una tienda que han abierto de té hace no demasiado en la calle Curia. Se llama "Especialité". Me dijeron que la había abierto la misma gente que lleva la tetería de la Mañueta y como ahí se toma un té estupendo y ya les había comprado en la propia tienda más de una vez, pensaba que tendrían más o menos lo mismo o parecido.
El caso es que no fue así. En la tienda tienen todo tipo de marranerías, adecuadas al nombre de la tienda. Dulces árabes y orientales, mermeladas de combinaciones raras, especias de buena calidad, pastas y toda clase de chocolates y demases para acompañar al té... etc., además de toda suerte de teteras y vajilla varia para tomar el té y para mi sorpresa tienen una carta que lleva muchísimos tipos que no tienen en la tetería. Mucha variedad y muy interesante. Yo iba con la intención de reponer las arcas domésticas que andaban un poco mermadas y me centré en comprar unas cuantas muestras de 50 gr. de té. Compré dos variedades de té negro aromatizado, porque es de lo que más escasos andábamos. Escogí "Bruma del Lago", que lleva castañas, pasas, nueces y cosas similares y "Bella Golosa", de pera y caramelo. El "Bella Golosa" es una mezcla que tenía fichada hace tiempo en otras tiendas y que al final no me animaba a comprar porque no le notaba mucho aroma y siento decir que después de probarlo confirmo mis sospechas. Tanto uno como otro son bastante buenos, pero no son tan originales ni tienen tanto sabor como prometen.
Estaba un poco decepcionada con mi compra cuando hoy he probado los otros dos que compré. En primer lugar, este mediodía he tomado un rooibos "Struddel", que lleva manzana, pasas, pistachos y no sé qué más. Aparte de una presentación monísima (tiene incluso pistachos en miniatura ahí dentro, da hasta pena hacerlo, jajaja), es muy aromático, muy original y tiene muchísimo sabor. Esta tarde he hecho el té verde "Caperucita Roja", con frutos rojos variados y nuevamente me ha dejado muy contenta. Aunque el té verde con frutos rojos no es una combinación original, la verdad es que sabe muy diferente al té con sakura, al de fresas con champagne y a cualquier otra variedad que haya probado. Está muy rico y tiene muchísimo sabor, igualmente. En resumidas cuentas, aunque los negros no me hayan entusiasmado, los otros dos me han dejado más que contenta. He de decir que además están muy bien de precio, así que habrá que repetir la visita una y otra vez, jaja. Me pusieron también un tríptico con la carta de tés, así que ya he ido fichando unas cuantas variedades...
Pasando a la cuestión lectura... en una visita relámpago a Logroño robé de la biblioteca arcana de Bardo el cuarto tomo de Geralt de Rivia. Bueno, en realidad me lo dejó el propio Bardo, pero así suena menos molón, jajaja.
Empecé a leer la saga de Geralt hace la tira y me había quedado en el tercero por "circunstancias de la vida", no por falta de interés. Aunque Bardito ya me lo había recomendado en alguna ocasión, he de reconocer que fue el videojuego "The Witcher" el que me empujó a leerlo. Como ya sabéis los lectores habituales (si hay de eso), miro con muchas reticencias la literatura de Fantasía por la tremenda cantidad de porquería que se publica. Aunque de cuando en cuando leo algo, en general lo considero un libro de paso de cara a leer algo mejor y más denso. Pues bueno, he de decir que en este caso concreto considero que la saga del Lobo Blanco sitúa a Sapkowski entre los más grandes del género, compartiendo espacio vital con Tolkien o Susanna Clarke. Su caracterización de los aldeanos y la cantidad de "mierda" literal que aparece en sus novelas puede ser lo más característico, pero no por ello queda libre de escenas de enorme lirismo, momentos épicos y escenas en las que echar la lagrimilla. Humor, ética, cuestiones morales, amistad, amor, conspiraciones, batallas así como guiños o adaptaciones de leyendas y cuentos populares aparecen narradas de una forma muy dinámica que convierte la lectura en ágil y rápida, lo que en primer lugar puede llevar a minusvalorarlo, lo que supone un error supremo.
Fantasía y buena literatura rara vez coinciden. La saga del Brujo de Rivia es una de esas raras excepciones.
Como ya digo, lo recomiendo a todo quien tenga ganas de leer buena literatura, mil veces más original y brillante que todo lo escrito por autores mucho más sobrevalorados como Martin.
Por último y obviamente no menos importante, os contaré que en una visitilla por casa de mi hermano estuvimos escuchando una "premiére" de lo que andan haciendo ahora mismo "Espíritu de Contradicción".
Para quien no lo sepa, hace unos mesecillos ya que Jaione decidió abandonar el grupo para dedicarse a hacer otro tipo de música. Considerando el buen hacer de Jaione, la pedazo de voz que tiene, el carisma y las tablas que tiene en el escenario, la pérdida se veía como algo peligroso. Y es que a fin de cuentas, un cambio de cantante es un momento muy chungo en cualquier grupo. Un cambio de cualquier componente es duro, un cambio de cantante puede ser mucho peor.
Hace unos meses me dijo Mikel que ya tenían nueva cantante y que estaban muy contentos y la verdad es que tenía muchas ganas de escucharla. Me he perdido varios conciertos que han hecho recientemente por mala sincronización de agendas... el otro día por fin pude escucharla aunque bueno, no en directo ni en una buena grabación de estudio, sino en un arreglo que ellos mismos habían hecho en una tarde inspirada en casa de uno del grupo. La verdad es que no me puede haber dejado mejor sabor de boca. Tiene un estilo y una voz muy diferente a Jaione lo que no puede sino ser bueno, a fin de cuentas no necesitan una "imitadora", sino alguien que aporte al grupo algo diferente. La chica canta realmente bien, tiene una voz muy bonita y un estilo que encaja muy bien con el grupo. Me falta eso... escucharla en una buena grabación y sobre todo verla en directo. Estoy segura de que no nos va a decepcionar. Empieza una nueva etapa para Espíritu de Contradicción y no me cabe la menor duda de que será una gran etapa. Y hay ganas de que vuelvan a encauzar el asunto.
Nueva formación y nuevas canciones. Una etapa nueva se abre para los Espíritu y promete no defraudar a sus seguidores.
Ni falta hace que diga que también le deseo lo mejor de lo mejor a Jaione, que tiene tablas, voz y talento para triunfar en lo que se proponga. Y tengo ganas de verla también en un escenario.
Y hasta aquí la disertación de hoy. Con este post ya van cuatro en junio, cumpliendo con mi propósito de hacer uno a la semana y que rara vez cumplo.
Recomendando obviamente una de las infusiones recién descubiertas: el rooibos Struddel, por su originalidad. Acompáñese de música de Espíritu de Contradicción, la que más se tenga a mano que toda es buena y no puedo recomendar lo que escuché el otro día que, por cierto... es un tema nuevo y está más que a la altura. Estoy segura de que nos van a dar muchas y buenas sorpresas este año.
El otro día hice un viaje relámpago a Pamplona. Principalmente para ver a Álvaro, porque se va pasar un mes por esas tierras y prácticamente no íbamos a coincidir si no sincronizábamos agendas. Como acostumbro a ir a Pamplona como mínimo una vez al mes, aproveché ese finde aunque luego me volví a Donosti porque teníamos plan organizado. Centrémonos. Quedé con Álvaro, tomamos café en el Vienés, despellejamos gente, nos dimos un paseo y por fin visité una tienda que han abierto de té hace no demasiado en la calle Curia. Se llama "Especialité". Me dijeron que la había abierto la misma gente que lleva la tetería de la Mañueta y como ahí se toma un té estupendo y ya les había comprado en la propia tienda más de una vez, pensaba que tendrían más o menos lo mismo o parecido.
El caso es que no fue así. En la tienda tienen todo tipo de marranerías, adecuadas al nombre de la tienda. Dulces árabes y orientales, mermeladas de combinaciones raras, especias de buena calidad, pastas y toda clase de chocolates y demases para acompañar al té... etc., además de toda suerte de teteras y vajilla varia para tomar el té y para mi sorpresa tienen una carta que lleva muchísimos tipos que no tienen en la tetería. Mucha variedad y muy interesante. Yo iba con la intención de reponer las arcas domésticas que andaban un poco mermadas y me centré en comprar unas cuantas muestras de 50 gr. de té. Compré dos variedades de té negro aromatizado, porque es de lo que más escasos andábamos. Escogí "Bruma del Lago", que lleva castañas, pasas, nueces y cosas similares y "Bella Golosa", de pera y caramelo. El "Bella Golosa" es una mezcla que tenía fichada hace tiempo en otras tiendas y que al final no me animaba a comprar porque no le notaba mucho aroma y siento decir que después de probarlo confirmo mis sospechas. Tanto uno como otro son bastante buenos, pero no son tan originales ni tienen tanto sabor como prometen.
Estaba un poco decepcionada con mi compra cuando hoy he probado los otros dos que compré. En primer lugar, este mediodía he tomado un rooibos "Struddel", que lleva manzana, pasas, pistachos y no sé qué más. Aparte de una presentación monísima (tiene incluso pistachos en miniatura ahí dentro, da hasta pena hacerlo, jajaja), es muy aromático, muy original y tiene muchísimo sabor. Esta tarde he hecho el té verde "Caperucita Roja", con frutos rojos variados y nuevamente me ha dejado muy contenta. Aunque el té verde con frutos rojos no es una combinación original, la verdad es que sabe muy diferente al té con sakura, al de fresas con champagne y a cualquier otra variedad que haya probado. Está muy rico y tiene muchísimo sabor, igualmente. En resumidas cuentas, aunque los negros no me hayan entusiasmado, los otros dos me han dejado más que contenta. He de decir que además están muy bien de precio, así que habrá que repetir la visita una y otra vez, jaja. Me pusieron también un tríptico con la carta de tés, así que ya he ido fichando unas cuantas variedades...
Pasando a la cuestión lectura... en una visita relámpago a Logroño robé de la biblioteca arcana de Bardo el cuarto tomo de Geralt de Rivia. Bueno, en realidad me lo dejó el propio Bardo, pero así suena menos molón, jajaja.
Empecé a leer la saga de Geralt hace la tira y me había quedado en el tercero por "circunstancias de la vida", no por falta de interés. Aunque Bardito ya me lo había recomendado en alguna ocasión, he de reconocer que fue el videojuego "The Witcher" el que me empujó a leerlo. Como ya sabéis los lectores habituales (si hay de eso), miro con muchas reticencias la literatura de Fantasía por la tremenda cantidad de porquería que se publica. Aunque de cuando en cuando leo algo, en general lo considero un libro de paso de cara a leer algo mejor y más denso. Pues bueno, he de decir que en este caso concreto considero que la saga del Lobo Blanco sitúa a Sapkowski entre los más grandes del género, compartiendo espacio vital con Tolkien o Susanna Clarke. Su caracterización de los aldeanos y la cantidad de "mierda" literal que aparece en sus novelas puede ser lo más característico, pero no por ello queda libre de escenas de enorme lirismo, momentos épicos y escenas en las que echar la lagrimilla. Humor, ética, cuestiones morales, amistad, amor, conspiraciones, batallas así como guiños o adaptaciones de leyendas y cuentos populares aparecen narradas de una forma muy dinámica que convierte la lectura en ágil y rápida, lo que en primer lugar puede llevar a minusvalorarlo, lo que supone un error supremo.
Fantasía y buena literatura rara vez coinciden. La saga del Brujo de Rivia es una de esas raras excepciones.
Como ya digo, lo recomiendo a todo quien tenga ganas de leer buena literatura, mil veces más original y brillante que todo lo escrito por autores mucho más sobrevalorados como Martin.
Por último y obviamente no menos importante, os contaré que en una visitilla por casa de mi hermano estuvimos escuchando una "premiére" de lo que andan haciendo ahora mismo "Espíritu de Contradicción".
Para quien no lo sepa, hace unos mesecillos ya que Jaione decidió abandonar el grupo para dedicarse a hacer otro tipo de música. Considerando el buen hacer de Jaione, la pedazo de voz que tiene, el carisma y las tablas que tiene en el escenario, la pérdida se veía como algo peligroso. Y es que a fin de cuentas, un cambio de cantante es un momento muy chungo en cualquier grupo. Un cambio de cualquier componente es duro, un cambio de cantante puede ser mucho peor.
Hace unos meses me dijo Mikel que ya tenían nueva cantante y que estaban muy contentos y la verdad es que tenía muchas ganas de escucharla. Me he perdido varios conciertos que han hecho recientemente por mala sincronización de agendas... el otro día por fin pude escucharla aunque bueno, no en directo ni en una buena grabación de estudio, sino en un arreglo que ellos mismos habían hecho en una tarde inspirada en casa de uno del grupo. La verdad es que no me puede haber dejado mejor sabor de boca. Tiene un estilo y una voz muy diferente a Jaione lo que no puede sino ser bueno, a fin de cuentas no necesitan una "imitadora", sino alguien que aporte al grupo algo diferente. La chica canta realmente bien, tiene una voz muy bonita y un estilo que encaja muy bien con el grupo. Me falta eso... escucharla en una buena grabación y sobre todo verla en directo. Estoy segura de que no nos va a decepcionar. Empieza una nueva etapa para Espíritu de Contradicción y no me cabe la menor duda de que será una gran etapa. Y hay ganas de que vuelvan a encauzar el asunto.
Nueva formación y nuevas canciones. Una etapa nueva se abre para los Espíritu y promete no defraudar a sus seguidores.
Ni falta hace que diga que también le deseo lo mejor de lo mejor a Jaione, que tiene tablas, voz y talento para triunfar en lo que se proponga. Y tengo ganas de verla también en un escenario.
Y hasta aquí la disertación de hoy. Con este post ya van cuatro en junio, cumpliendo con mi propósito de hacer uno a la semana y que rara vez cumplo.
Recomendando obviamente una de las infusiones recién descubiertas: el rooibos Struddel, por su originalidad. Acompáñese de música de Espíritu de Contradicción, la que más se tenga a mano que toda es buena y no puedo recomendar lo que escuché el otro día que, por cierto... es un tema nuevo y está más que a la altura. Estoy segura de que nos van a dar muchas y buenas sorpresas este año.
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vendredi, février 25, 2011
Veynte i cinquo de febbrero de MCCXXV: "La profecía se cumple..."
Seguramente, la mayoría de pamplonicas aficionados al metal recordarán un grupo que sonó mucho hace algunos años: "Last Prophecy". No son los únicos que lo recuerdan, pues pasaron de ser un "grupo local" a un grupo con muchos seguidores en el resto del panorama nacional. Se lo curraron bien, tocaron con Tierra Santa y en algún qué otro festival grande. Grabaron tres discos y un día dejaron de sonar. Se hablaba de si volverían o no, de si "habría cambios en el grupo pero pronto sacarían algo", pero no se sabía nada hasta hace bien poquito. Cinco años después vuelven a los escenarios y estoy segura de que el regreso va a merecer la pena. Si podéis acercaros a un concierto suyo, no dejéis de ir, porque si suenan tan bien como hace algunos años (y no me cabe la menor duda), disfrutaréis como enanos. Si queréis ir haciéndoos a la idea de cómo suenan, sus discos andan por spotify y podéis echar un vistazo a su recién estrenado myspace.
A esto se añade algo que a mí me causa un orgullo personal y es que estrenan bajista nuevo que no es otro que mi señor hermanito. Un grande, jajaja. De ahí que lleve yo varios meses mordiéndome la lengua y esperando a que la noticia fuera oficial y por fin, hace unos días, hicieron un comunicado. Que conste en acta que esto no supone que Mikel vaya a dejar Espíritu de Contradicción, ya veremos cómo se las compone para compaginar los dos grupos... pero, como se suele decir, sarna con gusto...
Pos nada, a ver si pronto empiezan a dar noticias de conciertos y de canciones nuevas, porque ya hay muchas ganas de escucharlos de nuevo.
Recomendando... "El odio rival", para que vayáis haciendo oído para los conciertos. Y de beber, una buena birra.
A esto se añade algo que a mí me causa un orgullo personal y es que estrenan bajista nuevo que no es otro que mi señor hermanito. Un grande, jajaja. De ahí que lleve yo varios meses mordiéndome la lengua y esperando a que la noticia fuera oficial y por fin, hace unos días, hicieron un comunicado. Que conste en acta que esto no supone que Mikel vaya a dejar Espíritu de Contradicción, ya veremos cómo se las compone para compaginar los dos grupos... pero, como se suele decir, sarna con gusto...
Pos nada, a ver si pronto empiezan a dar noticias de conciertos y de canciones nuevas, porque ya hay muchas ganas de escucharlos de nuevo.
Recomendando... "El odio rival", para que vayáis haciendo oído para los conciertos. Y de beber, una buena birra.
jeudi, juillet 22, 2010
Veynte i dos del mes de iulio de MCCXXIIII: "Gackt!"
Si ya flipamos lo nuestro cuando Moi Dix Mois y Versailles se pasearon por estas tierras, ni muy lejanamente podíamos imaginar que un día acabaríamos por ver a Gackt, y, en mi caso, sin tener que coger nada más que un metro (bueno, dos) para ir a verlo. Y es que, para quien no lo conozca, Gackt es, posiblemente, el tipo más famoso de Japón. Sus giras arrastran a millones de seguidores, sale en la tele todos los días y, maldita sea, incluso existe una tarjeta de crédito con su nombre ("pagará con visa o mastercard?" "con una Gackt"). Desde que se hizo famoso cantando en Malice Mizer allá por 1995 hasta ahora, ya con más de diez años de carrera en solitario, el compañero se ha hecho con todo el mercado musical de Japón. Y hace lo que le viene en gana.
Es por eso que, sabiendo que en Japón, pero también en China y varios otros países, está acostumbrado a celebrar conciertos multitudinarios, no nos entraba en la cabeza que opinara que era una buena idea pisar España para dar un concierto chiquitín para cuatro aficionados. Pues hala, resulta que al final, le compense o no, ha decidido poner sus patitas por aquí. Suponemos que el buen gusto que se llevaron Versailles del público español debió de convencerlo porque, seamos realistas, considerando lo formalitos que son los japoneses que van a ver conciertos, cuando estos grupos pasan por aquí, tienen que flipar.
El caso es que Gackt decidió incluir Barcelona en su gira europea y nosotras tuvimos que ir para verificarlo. Y ahí nos plantamos. Ariencita espectacularmente ataviada para el evento (pena que al final no sacamos fotos, sigh) y una servidora más como de salir cualquier sábado, que últimamente no he andado sobrada de tiempo y ganas de hacer ropita (pero prepárate, Arien, para cuando vengas a Barcelona, porque va a haber sesiones de costura de día y noche, jojo).
Y ahí estaba Gackt, presentando la gira más discreta de la que me queda constancia (parece ser que en Japón también la hizo en locales pequeños, a saber por qué le ha dado por ahí), con poca escenografía y menos vestuario. Nada que ver con giras espectaculares como el Diabolos o Requiem and Reminiscence. También he de decir que mataría por haber visto una de esas giras, antes que lo que vimos el martes, pero he de añadir que, oigan, no me quejo ¿eh?. De los conciertos de japoneses se puede decir, sin posibilidad de equivocación, que son una gente que cobra mucho por sus conciertos, pero que tienes un espectáculo asegurado. Gackt se curró un concierto impresionante. Decir que estuvo al 100% es quedarse muy atrás. Cantó espectacularmente, animó a la gente, demostró el pedazo de voz que gasta cantando sin instrumentos, no paró quieto en todo el concierto y en ningún momento bajó la calidad. Del resto del grupo no se puede decir menos, pese a las pintas que nos trajeron. Son grandes músicos y llevan con Gackt desde que empezó su carrera en solitario. Gackt es una figura, pero apoyada por un grupo importante de gente, y se nota que el tipo lo sabe y se lo curra para conservarlos.
Eso sí, por mi parte, hubo algunas cosas del concierto que quizá hicieron que saliera algo más fría que en los de Versailles o Moi Dix Mois y no me refiero a la horrorosa estética que trajeron ni al rollo misterioso que hizo que en los diez primeros minutos tuviéramos claro que aquello parecía una despedida de soltera. En primer lugar, me dejó bastante fría la duración del concierto. Entiendo el desgaste que tiene que suponer para él dar un concierto rindiendo a esos niveles, pero quizá habría estado bien que aflojara un poco la caña que se metía y que metiera más canciones, además de acortar el descanso entre una y otra. El concierto resultó cortito y se echó en falta que tocaran más cosas.
Y ahí llegamos al siguiente punto: me dio pena que el concierto se centrara básicamente en presentar su último disco. Entiendo que las giras son para promocionar el último trabajo y tal, pero, teniendo en cuenta que no hemos disfrutado de las promociones de los anteriores discos, habríamos agradecido escuchar algunas de las canciones más conocidas. Me pareció estupendo escuchar "Dybbuck" porque pensé que caería algo más del "Diabolos", pero no fue así. El caso es que le hicimos ver que aquello cojeaba de ahí, porque en un momento dado la gente empezó a pedir a gritos "Vanilla", cosa que me hizo bastante gracia porque, aunque "Vanilla" es una de mis canciones favoritas, reconozco que es peor que otras como "Lust for blood" o "White Eyes". En cualquier caso, los japoneses llevan siempre la gira cerradísima y no se admite ni media canción que no salga en el set list (posiblemente los contratos misteriosos que llevan con las discográficas también tienen que ver en esto), así que nos quedamos sin nada. Eso sí, mucho tuvo que flipar el compañero con los alaridos que dimos ahí, porque prometió que volverá a pisar estas tierras y que nos traerá "Vanilla". ¡Y lo prometió! Estaría feo que no lo hiciera.
Y así están las cosas. Dijo que volverá y tenemos la esperanza de que traiga algo más vistoso como gira. A fin de cuentas, vale que aquí no sea ni remotamente tan conocido como por sus tierras, pero se pusieron a la venta 800 entradas que se pulieron en dos días exactos. No digo que la próxima vez tenga que venir a un pabellón, pero sí al menos a la otra sala Salamandra, que es más grandota (aunque oye, fue todo un lujo ver a Gackt casi en petit comité). Eso sí, fue curioso ver cómo flipaban ellos a medida que todos nos poníamos como locos. Lo dicho, el público oriental es bastante más formalito.
Queda decir que Arien y yo, aunque muy posiblemente éramos la gente que estaba más formalita en la gira, gritamos como locas, e incluso chillamos "GACKTOOOOOOOO" con voz de japonesa histérica mientras nos tirábamos de los pelos. Qué queréis que os digamos, era algo que había que dejar hecho en la vida (y sí, Bardo, sé que, si hubieras estado ahí, tú también lo habrías hecho, jajaja).
En fin... bebiendo... un ruso blanco (no, ahora no, Arien, juro que me estoy quitando, llevo un par de días sin probarlos, jojo) y de escuchar... "Returner" de Gackt, claro (y disfruten del vídeo, que es precioso), que me hubiera encantado verla el martes noche (a ver si la próxima vez te estiras y la traes, Gackto).
Es por eso que, sabiendo que en Japón, pero también en China y varios otros países, está acostumbrado a celebrar conciertos multitudinarios, no nos entraba en la cabeza que opinara que era una buena idea pisar España para dar un concierto chiquitín para cuatro aficionados. Pues hala, resulta que al final, le compense o no, ha decidido poner sus patitas por aquí. Suponemos que el buen gusto que se llevaron Versailles del público español debió de convencerlo porque, seamos realistas, considerando lo formalitos que son los japoneses que van a ver conciertos, cuando estos grupos pasan por aquí, tienen que flipar.
El caso es que Gackt decidió incluir Barcelona en su gira europea y nosotras tuvimos que ir para verificarlo. Y ahí nos plantamos. Ariencita espectacularmente ataviada para el evento (pena que al final no sacamos fotos, sigh) y una servidora más como de salir cualquier sábado, que últimamente no he andado sobrada de tiempo y ganas de hacer ropita (pero prepárate, Arien, para cuando vengas a Barcelona, porque va a haber sesiones de costura de día y noche, jojo).
Y ahí estaba Gackt, presentando la gira más discreta de la que me queda constancia (parece ser que en Japón también la hizo en locales pequeños, a saber por qué le ha dado por ahí), con poca escenografía y menos vestuario. Nada que ver con giras espectaculares como el Diabolos o Requiem and Reminiscence. También he de decir que mataría por haber visto una de esas giras, antes que lo que vimos el martes, pero he de añadir que, oigan, no me quejo ¿eh?. De los conciertos de japoneses se puede decir, sin posibilidad de equivocación, que son una gente que cobra mucho por sus conciertos, pero que tienes un espectáculo asegurado. Gackt se curró un concierto impresionante. Decir que estuvo al 100% es quedarse muy atrás. Cantó espectacularmente, animó a la gente, demostró el pedazo de voz que gasta cantando sin instrumentos, no paró quieto en todo el concierto y en ningún momento bajó la calidad. Del resto del grupo no se puede decir menos, pese a las pintas que nos trajeron. Son grandes músicos y llevan con Gackt desde que empezó su carrera en solitario. Gackt es una figura, pero apoyada por un grupo importante de gente, y se nota que el tipo lo sabe y se lo curra para conservarlos.
Eso sí, por mi parte, hubo algunas cosas del concierto que quizá hicieron que saliera algo más fría que en los de Versailles o Moi Dix Mois y no me refiero a la horrorosa estética que trajeron ni al rollo misterioso que hizo que en los diez primeros minutos tuviéramos claro que aquello parecía una despedida de soltera. En primer lugar, me dejó bastante fría la duración del concierto. Entiendo el desgaste que tiene que suponer para él dar un concierto rindiendo a esos niveles, pero quizá habría estado bien que aflojara un poco la caña que se metía y que metiera más canciones, además de acortar el descanso entre una y otra. El concierto resultó cortito y se echó en falta que tocaran más cosas.
Y ahí llegamos al siguiente punto: me dio pena que el concierto se centrara básicamente en presentar su último disco. Entiendo que las giras son para promocionar el último trabajo y tal, pero, teniendo en cuenta que no hemos disfrutado de las promociones de los anteriores discos, habríamos agradecido escuchar algunas de las canciones más conocidas. Me pareció estupendo escuchar "Dybbuck" porque pensé que caería algo más del "Diabolos", pero no fue así. El caso es que le hicimos ver que aquello cojeaba de ahí, porque en un momento dado la gente empezó a pedir a gritos "Vanilla", cosa que me hizo bastante gracia porque, aunque "Vanilla" es una de mis canciones favoritas, reconozco que es peor que otras como "Lust for blood" o "White Eyes". En cualquier caso, los japoneses llevan siempre la gira cerradísima y no se admite ni media canción que no salga en el set list (posiblemente los contratos misteriosos que llevan con las discográficas también tienen que ver en esto), así que nos quedamos sin nada. Eso sí, mucho tuvo que flipar el compañero con los alaridos que dimos ahí, porque prometió que volverá a pisar estas tierras y que nos traerá "Vanilla". ¡Y lo prometió! Estaría feo que no lo hiciera.
Y así están las cosas. Dijo que volverá y tenemos la esperanza de que traiga algo más vistoso como gira. A fin de cuentas, vale que aquí no sea ni remotamente tan conocido como por sus tierras, pero se pusieron a la venta 800 entradas que se pulieron en dos días exactos. No digo que la próxima vez tenga que venir a un pabellón, pero sí al menos a la otra sala Salamandra, que es más grandota (aunque oye, fue todo un lujo ver a Gackt casi en petit comité). Eso sí, fue curioso ver cómo flipaban ellos a medida que todos nos poníamos como locos. Lo dicho, el público oriental es bastante más formalito.
Queda decir que Arien y yo, aunque muy posiblemente éramos la gente que estaba más formalita en la gira, gritamos como locas, e incluso chillamos "GACKTOOOOOOOO" con voz de japonesa histérica mientras nos tirábamos de los pelos. Qué queréis que os digamos, era algo que había que dejar hecho en la vida (y sí, Bardo, sé que, si hubieras estado ahí, tú también lo habrías hecho, jajaja).
En fin... bebiendo... un ruso blanco (no, ahora no, Arien, juro que me estoy quitando, llevo un par de días sin probarlos, jojo) y de escuchar... "Returner" de Gackt, claro (y disfruten del vídeo, que es precioso), que me hubiera encantado verla el martes noche (a ver si la próxima vez te estiras y la traes, Gackto).
mardi, juin 29, 2010
Veinte y nueve de junnio de MCCXXIII: "Kiss!!!"
Pues sí, gente, no recuerdo la última vez que fui a ver un concierto (aparte de los de Espíritu de Contradicción o Dream Walker, pero esos son tema aparte y más fáciles de ver, por razones obvias), si mal no recuerdo, debió de ser el de Versailles (grande, por otra parte... penita perderme el que dan el mes que viene, pero a todo no se puede).
El caso es que, aunque mucha gente me había contado lo grandes que son Kiss en directo, posiblemente nunca habría ido por mi propio pie a verlos. No tanto por falta de interés como de conocimiento. Y es que, aparte de las canciones que todo el mundo conocemos, no me había puesto nunca en serio a escucharlos.
Principalmente porque, como suelo decir, tocan géneros de música que a mí no me gustan. Pero bueno, que el género no me guste, no quiere decir que lo desprecie todo. Lo dicho, las canciones que conocía me gustaban, así que había fondo, jajaja. En cualquier caso estos últimos meses me he portado bien, he hecho la tarea y me he puesto las botas de escucharlos, así que para el día del concierto ya me sabía buena parte de las canciones. Y me encantaban. Así que el nivel de ganas era importante.
Y... por si alguien lo dudaba... cumplieron con creces. Creo que no hace falta que me deshaga en explicaciones sobre lo que hicieron o dejaron de hacer. Supongo que en un concierto de Kiss se va a lo que se va: maquillaje, sangre, fuego, pirotecnia y, por encima de una gran puesta en escena, una gran interpretación. Pues bien, eso esperábamos y eso tuvimos. Si tenéis oportunidad de verlos y no lo habéis hecho aún, no perdáis tiempo, que estos señores tienen una edad ya, aunque no lo aparenten en escena. Como ya dije yo (y sí, mola citarse a una misma)... la gente de su edad suele estar mirando las obras, la gente de la nuestra, en cambio, no les sigue el ritmo.
Por lo demás... me han prometido que me van a regalar a Gene Simmons y tengo toda la intención de colgarlo de la lámpara de la habitación. Martín dijo que moriremos por su lengua letal, pero no sé, compensa tanto a nivel estético que yo creo que es necesario. Eso sí, me han dicho que tengo que esperar hasta Navidad. Jooooooo.
En resumen... el concierto fue impresionante y, una vez más tengo que reconocer que tus planes siempre molan, Rober.
Y poco más, que hace mucho calor. Recomendando... líquido, mucho líquido. Yo últimamente no paro de ingerir agua, cerveza, cocacola, nestea, leche, colacao... ¡¡¡LO QUE SEA!!! VAMOS A MORIR!!! Y de música... algo de Kiss, por supuesto. Ya que hace no mucho recomendé "I was made for loving you" hoy le toca el turno a "Love Gun", que nos pusimos locos con ella en el concierto.
El caso es que, aunque mucha gente me había contado lo grandes que son Kiss en directo, posiblemente nunca habría ido por mi propio pie a verlos. No tanto por falta de interés como de conocimiento. Y es que, aparte de las canciones que todo el mundo conocemos, no me había puesto nunca en serio a escucharlos.
Principalmente porque, como suelo decir, tocan géneros de música que a mí no me gustan. Pero bueno, que el género no me guste, no quiere decir que lo desprecie todo. Lo dicho, las canciones que conocía me gustaban, así que había fondo, jajaja. En cualquier caso estos últimos meses me he portado bien, he hecho la tarea y me he puesto las botas de escucharlos, así que para el día del concierto ya me sabía buena parte de las canciones. Y me encantaban. Así que el nivel de ganas era importante.
Y... por si alguien lo dudaba... cumplieron con creces. Creo que no hace falta que me deshaga en explicaciones sobre lo que hicieron o dejaron de hacer. Supongo que en un concierto de Kiss se va a lo que se va: maquillaje, sangre, fuego, pirotecnia y, por encima de una gran puesta en escena, una gran interpretación. Pues bien, eso esperábamos y eso tuvimos. Si tenéis oportunidad de verlos y no lo habéis hecho aún, no perdáis tiempo, que estos señores tienen una edad ya, aunque no lo aparenten en escena. Como ya dije yo (y sí, mola citarse a una misma)... la gente de su edad suele estar mirando las obras, la gente de la nuestra, en cambio, no les sigue el ritmo.
Por lo demás... me han prometido que me van a regalar a Gene Simmons y tengo toda la intención de colgarlo de la lámpara de la habitación. Martín dijo que moriremos por su lengua letal, pero no sé, compensa tanto a nivel estético que yo creo que es necesario. Eso sí, me han dicho que tengo que esperar hasta Navidad. Jooooooo.
En resumen... el concierto fue impresionante y, una vez más tengo que reconocer que tus planes siempre molan, Rober.
Y poco más, que hace mucho calor. Recomendando... líquido, mucho líquido. Yo últimamente no paro de ingerir agua, cerveza, cocacola, nestea, leche, colacao... ¡¡¡LO QUE SEA!!! VAMOS A MORIR!!! Y de música... algo de Kiss, por supuesto. Ya que hace no mucho recomendé "I was made for loving you" hoy le toca el turno a "Love Gun", que nos pusimos locos con ella en el concierto.
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mercredi, août 13, 2008
Treçe de agosto de MCCXXII: Requiem Aeternam
Ayer, de forma totalmente casual, me enteré de una noticia que me dejó una amarga sensación: hace más de año y medio que murió José Luis Ochoa de Olza, mi profesor de música medieval. Creo que de la gente con la que trato habitualmente nadie, salvo Cecilia -y está ahora mismo en Edimburgo, así que se lo contaré a su vuelta-, sabe hasta qué punto este vacío es importante. Excelente comunicador, músico excepcional y grandísima persona.
Lo recordé ayer por la tarde mientras escuchaba el "Viderunt Omnes" de Leonin y me asaltó ese comentario suyo en el que afirmaba que la gente no tiene ni idea de lo qué es la música medieval y por eso ponen esas pseudoimitaciones de las películas, que nunca están a la altura ni tienen nada que ver con la verdadera música de ese tiempo. Fue por eso por lo que decidí buscar en internet qué era de él y me encontré con la triste noticia. Lo recuerdo a menudo, cuando hablaba así refiriéndose al "Llibre Vermell" de Montserrat. Lo recuerdo también cuando decía que no debíamos dejarnos engañar por esos instrumentistas que interpretan obras clásicas a gran velocidad. Solía decir que la música de otros tiempos se hacía para ser escuchada con calma, porque en la Edad Media, en el barroco o en el clasicismo, la gente no vivía con la prisa que vivimos ahora y no tenía reproductores de música, de manera que cuando podían escuchar música, se lo tomaban con toda la calma y atención del mundo.
Es el hombre que nos hizo amar la música gregoriana, tema arduo difícil, porque si mal no recuerdo, yo solía decir que podía gustarme cualquier cosa de música antigua salvo el gregoriano. Bastó una clase con él para que todos los asistentes nos convirtiéramos en devotos. Puedo recordarlo dibujando neumas, puncta y virga en la pizarra, diciéndole a quien le parecía "vamos a cantar "O Virgo", a ver, usted, cante lo que pone en la pizarra", y el pobre chaval decir "no, oiga, que yo lo de cantar...", "empieza, te digo. Tu compañero el de al lado va a empezar cuando yo le de la vez". Nos hizo cantar "O Virgo". Puede parecer poco excepcional, pero lo es, sin lugar a dudas. Hace cincuenta o sesenta años se consideraba que era completamente imposible de interpretar. Había teorías que afirmaban con total convencimiento que era una música hecha para el intelecto, pero no para ser interpretada. Él no quiso creer semejante patraña y fue el primero en este país que lo hizo cantar a un coro. La primera grabación que se registra es suya. Hizo cantar, para una grabación, a las monjas de clausura de las Huelgas -pasándoles el instrumental de grabación para que ellas se encargaran de instalarlo... haciendo mucha paciencia, como ustedes supondrán-, aunque también supo ver que si para las monodías no había mejores voces que las de las monjas, era mejor que de las polifonías se encargaran cantantes educadas. Pero solía referirse al hecho de que en la Edad Media nadie había dado clases de canto lírico. Los monjes y las monjas cantaban como buenamente podían y esa era la forma más pura de interpretación del gregoriano. Fue uno de los pioneros en considerar que hay mucha más música en este país que Granados y Falla. El tiempo de gloria de la música española tiene una fecha muy anterior.
Nos hizo comprender las bases del Ars Antiqua y cómo eran las mismas que justificaban el arte gótico. Nos hizo amar el Ars Nova y la música culta profana. Cecilia quería suplicarle que le diera clases particulares y yo le decía que estaba loca, que Ochoa de Olza era una eminencia y nosotras tristes gusanas. Aunque vayan ustedes a saber, supongo que si no lo consiguió fue porque no puso empeño alguno... a fin de cuentas, a ella le debo mis clases con en gran Sergio Barcellona.
En cierto modo, es difícil explicar por qué tengo esta sensación amarga. No fue un familiar, ni un amigo. No lo tuve como profesor demasiado tiempo, pero aún así, es de esa clase de profesores, de personas que dejan una huella muy marcada. Tanto por sus explicaciones, por lo que nos hizo conocer como por lo que nos hizo amar.
Siento una extraña impotencia al darme cuenta de que hace año y medio ya que falleció. Quizá, como dice Marías, porque no somos capaces de soportar que alguien no está en este mundo sin que nosotros lo sepamos. Porque nos parece horrible creer que alguien esta vivo cuando hace ya tiempo que ha muerto.
No dejo de pensar que a fin de cuentas vivió bien los años que pasó. No llegó a cumplir los ochenta, también es cierto, pero fue amado por mucha gente, tuvo una existencia placentera y consagró todo su trabajo a lo que más deseaba: la música.
Quizá lo que más pesa es la triste sensación de que con su marcha, este mundo merece un poco menos la pena. Gracias por todo, profesor Ochoa de Olza. Espero que allá donde esté, la música le acompañe.
A quien quiera recordarlo, le recomiendo que escuche el Stella Splendens del Llivre Vermell de Montserrat. Lo escuché por primera vez en una clase suya y pensé que jamás se había escrito nada tan hermoso. Lástima que no haya en youtube una versión más digna... por el Ares, E-mule y demases pueden descargarse la grabación del propio Ochoa de Olza. La de Jordi Savall con Hespèrion XXI, quizá más fácil de localizar, poco tiene que envidiar.
Lo recordé ayer por la tarde mientras escuchaba el "Viderunt Omnes" de Leonin y me asaltó ese comentario suyo en el que afirmaba que la gente no tiene ni idea de lo qué es la música medieval y por eso ponen esas pseudoimitaciones de las películas, que nunca están a la altura ni tienen nada que ver con la verdadera música de ese tiempo. Fue por eso por lo que decidí buscar en internet qué era de él y me encontré con la triste noticia. Lo recuerdo a menudo, cuando hablaba así refiriéndose al "Llibre Vermell" de Montserrat. Lo recuerdo también cuando decía que no debíamos dejarnos engañar por esos instrumentistas que interpretan obras clásicas a gran velocidad. Solía decir que la música de otros tiempos se hacía para ser escuchada con calma, porque en la Edad Media, en el barroco o en el clasicismo, la gente no vivía con la prisa que vivimos ahora y no tenía reproductores de música, de manera que cuando podían escuchar música, se lo tomaban con toda la calma y atención del mundo.
Es el hombre que nos hizo amar la música gregoriana, tema arduo difícil, porque si mal no recuerdo, yo solía decir que podía gustarme cualquier cosa de música antigua salvo el gregoriano. Bastó una clase con él para que todos los asistentes nos convirtiéramos en devotos. Puedo recordarlo dibujando neumas, puncta y virga en la pizarra, diciéndole a quien le parecía "vamos a cantar "O Virgo", a ver, usted, cante lo que pone en la pizarra", y el pobre chaval decir "no, oiga, que yo lo de cantar...", "empieza, te digo. Tu compañero el de al lado va a empezar cuando yo le de la vez". Nos hizo cantar "O Virgo". Puede parecer poco excepcional, pero lo es, sin lugar a dudas. Hace cincuenta o sesenta años se consideraba que era completamente imposible de interpretar. Había teorías que afirmaban con total convencimiento que era una música hecha para el intelecto, pero no para ser interpretada. Él no quiso creer semejante patraña y fue el primero en este país que lo hizo cantar a un coro. La primera grabación que se registra es suya. Hizo cantar, para una grabación, a las monjas de clausura de las Huelgas -pasándoles el instrumental de grabación para que ellas se encargaran de instalarlo... haciendo mucha paciencia, como ustedes supondrán-, aunque también supo ver que si para las monodías no había mejores voces que las de las monjas, era mejor que de las polifonías se encargaran cantantes educadas. Pero solía referirse al hecho de que en la Edad Media nadie había dado clases de canto lírico. Los monjes y las monjas cantaban como buenamente podían y esa era la forma más pura de interpretación del gregoriano. Fue uno de los pioneros en considerar que hay mucha más música en este país que Granados y Falla. El tiempo de gloria de la música española tiene una fecha muy anterior.
Nos hizo comprender las bases del Ars Antiqua y cómo eran las mismas que justificaban el arte gótico. Nos hizo amar el Ars Nova y la música culta profana. Cecilia quería suplicarle que le diera clases particulares y yo le decía que estaba loca, que Ochoa de Olza era una eminencia y nosotras tristes gusanas. Aunque vayan ustedes a saber, supongo que si no lo consiguió fue porque no puso empeño alguno... a fin de cuentas, a ella le debo mis clases con en gran Sergio Barcellona.
En cierto modo, es difícil explicar por qué tengo esta sensación amarga. No fue un familiar, ni un amigo. No lo tuve como profesor demasiado tiempo, pero aún así, es de esa clase de profesores, de personas que dejan una huella muy marcada. Tanto por sus explicaciones, por lo que nos hizo conocer como por lo que nos hizo amar.
Siento una extraña impotencia al darme cuenta de que hace año y medio ya que falleció. Quizá, como dice Marías, porque no somos capaces de soportar que alguien no está en este mundo sin que nosotros lo sepamos. Porque nos parece horrible creer que alguien esta vivo cuando hace ya tiempo que ha muerto.
No dejo de pensar que a fin de cuentas vivió bien los años que pasó. No llegó a cumplir los ochenta, también es cierto, pero fue amado por mucha gente, tuvo una existencia placentera y consagró todo su trabajo a lo que más deseaba: la música.
Quizá lo que más pesa es la triste sensación de que con su marcha, este mundo merece un poco menos la pena. Gracias por todo, profesor Ochoa de Olza. Espero que allá donde esté, la música le acompañe.
A quien quiera recordarlo, le recomiendo que escuche el Stella Splendens del Llivre Vermell de Montserrat. Lo escuché por primera vez en una clase suya y pensé que jamás se había escrito nada tan hermoso. Lástima que no haya en youtube una versión más digna... por el Ares, E-mule y demases pueden descargarse la grabación del propio Ochoa de Olza. La de Jordi Savall con Hespèrion XXI, quizá más fácil de localizar, poco tiene que envidiar.
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jeudi, juillet 03, 2008
Tres de julii de MCCXXII: "Temporada festiva, temporada de conciertos"
Por fin hace fresquito en Zaragoza. Ya sé que en todo el país ha estado lloviendo de buena manera, pero bueno... al menos aquí ha bajado un poco ese calor asesino que quería acabar con nosotros, ya es hora.
Esta noche me toca trabajar duro porque a partir de mañanaaaaa me cojo unos días de vacaciones. Así, con todo mi morro. A fin de cuentas, he enviado el informe a Huesca, he corregido prácticamente todo el DEA (aunque aún hay cosas que añadir) y de vez en cuando toca cambiar de aires. No se puede estar enclaustrado todo el día y no se podían dejar pasar de largo unos importantes: SANFERMÍN!. Así que mañana hago las maletas y me largo para mis tierras. Así entre el viernes y el sábado hago vida familiar y del domingo al martes, Dios dirá, jaja. El miércoles, eso sí, me toca volver. Aplazo una clase de Álvaro y cancelo una de Clara, más no puedo aplazar ni cancelar. La verdad es que tengo muchas, muchas ganas de pasármelo bien y no paro de hacer planes y eso que ya se sabe... en Sanfermines hacer planes es ridículo, porque nunca se sabe cómo se va a acabar. En cualquier caso tengo dos cosas que no me pienso saltar: quedar con Álvaro el domingo (¡hace año y medio que no nos vemos!) y el concierto de Espíritu de Contradicción del lunes. Y es que hace ya un año desde la primera y única vez que los he visto en concierto y tengo muchísimas ganas de repetir. Si alguien está por ahí y tiene un hueco, no se arrepentirá de ver directo que se montan estos chicos el lunes a las 20:00 en el Labrit. Jaione, Mikel, Pedro y compañía... ¡¡¡tengo un montonazo de ganas de veros!!!.
Y es que la temporada de conciertos se abrió con gloria el viernes pasado, porque por sorpresa Gates of Valhalla tuvieron un mini concierto en la Reset. Por sorpresa incluso para ellos, porque se enteraron de un día para otro, pero como no les falta nivel a los muchachos, lo hicieron estupendamente. Cuatro canciones, eso sí, pero suficientes para abrir boca e ir preparándonos para lo que harán este verano. Por fin vuelve a haber batería (el pobre Luis, que se tuvo que estrenar así, de repente... y no le faltaron "baquetas" para hacerlo) y toca volver a los escenarios para retomar la antigua gloria. El nuevo batería sin lugar a dudas promete ser un valhallo en toda regla y del resto... ¿qué deciros? más de lo de siempre.
Danny y Pil, dándole al tema. A lo lejos Dani (también conocido como Tecloide). Aproveché para llevar la cámara nueva, que con la otra no se podían hacer fotos en sitios oscuros, jeje. Eso sí, no fue nada fácil sacarlos a todos.
Que cada vez que los veo me siento más orgullosa de apoyar a un grupo tan grande, que hacen tan buena música y que suenan así de bien. Que quizá ellos se ven siempre este fallo o aquel otro, pero desde abajo sólo se les ve mejorar de una vez para la siguiente. Lo hablé con Tas después del concierto... el nivelazo no para de crecer de concierto en concierto ¡no sé hasta dónde piensan llegar!. La única pena del concierto del viernes fue que la acústica no les acompañó y en algún momento sonaron un poco confusos, además de que faltaron los coros de Jesús y Danny en canciones donde eran más que necesarios. Supongo que es lo que tiene que tuvieran que apañar el sonido de tantos grupos. Bueno, el otro gran problema fue que sólo pudieran ofrecer cuatro canciones, pero no queda nada para el próximo concierto el 18 de julio en Zuera... así que quien tenga ganas de buena música, que se vaya planteando el viajecito. Aunque sin lugar a duda, a este concierto le van a seguir otros muchos (algunos ya se están cocinando).
Para mientras... nos viene ¡nada menos que el Monsters! y eso que me he cansado de despotricar con la "relación calidad/precio" del Monsters de este año y de que si no estuvieran Maiden, me habría subido al Kobeta sin lugar a dudas y al Monsters le iban a dar para ir pasando. Bueno, Monsters no, que ese no llevo ni plan de pisarlo... yo iré directa al Metalway a ver a los Maiden y ya de paso no me parecerá nada mal ver a Iced Earth y a Avantasia. Y nos espera una buena juerga, Lameri! aunque te aviso que yo estaré sobria durante el concierto de Maiden, así que espero que te aguante el cuerpo para la juerga posterior, que va a ser fina. Para un sábado que salgo, va a temblar el Trilogy, jaja.
Pero bueno, de momento toca lo que toca y tengo muchas ganas de ir a Pamplona, porque hay muchos planes y todos son buenos... muuuchas ganas de ver a la Ariencita y de paso de renovar la juerga del año pasado (¿la convenceré para ingerir otro "amor perfecto"?), ganas también de ver a Marcos, de visitar a cierto camarero que hará barra en el Anaita, de ver a Manuel Mari, que hace ya tiempo que no lo veo también, de renovar la juerga del año pasado con Banune y Diego, de tomar chupitos con la Jaione y mi hermano (también conocido como "cierto camarero").... y claro, a eso se suman las comidas y cenas familiares, la procesión de San Fermín (¡oñe, que estoy el día siete!), algún encierro, las danzas (¿habrá narices para bailar la Era o qué?) y hasta los gigantes que pienso ver. Arfs! ¿dará tiempo en sólo tres días? Mucho me temo que tendrán que ser como los dos del año pasado... ¡nada de dormir!
Bufff habrá que trabajar una barbaridad para compensar todo este programa festivo, pero no me voy a arrepentir, precisamente.
Recomendando... puesss con este ambiente... os iba a recomendar kalimotxo y la cinta de las peñas, jajaja. Pero no soy tan cruel, así que buena cerveza y el "Moonchild" a cargo de Gates of Valhalla... que me puso la carne de gallina en el concierto del otro día.
Esta noche me toca trabajar duro porque a partir de mañanaaaaa me cojo unos días de vacaciones. Así, con todo mi morro. A fin de cuentas, he enviado el informe a Huesca, he corregido prácticamente todo el DEA (aunque aún hay cosas que añadir) y de vez en cuando toca cambiar de aires. No se puede estar enclaustrado todo el día y no se podían dejar pasar de largo unos importantes: SANFERMÍN!. Así que mañana hago las maletas y me largo para mis tierras. Así entre el viernes y el sábado hago vida familiar y del domingo al martes, Dios dirá, jaja. El miércoles, eso sí, me toca volver. Aplazo una clase de Álvaro y cancelo una de Clara, más no puedo aplazar ni cancelar. La verdad es que tengo muchas, muchas ganas de pasármelo bien y no paro de hacer planes y eso que ya se sabe... en Sanfermines hacer planes es ridículo, porque nunca se sabe cómo se va a acabar. En cualquier caso tengo dos cosas que no me pienso saltar: quedar con Álvaro el domingo (¡hace año y medio que no nos vemos!) y el concierto de Espíritu de Contradicción del lunes. Y es que hace ya un año desde la primera y única vez que los he visto en concierto y tengo muchísimas ganas de repetir. Si alguien está por ahí y tiene un hueco, no se arrepentirá de ver directo que se montan estos chicos el lunes a las 20:00 en el Labrit. Jaione, Mikel, Pedro y compañía... ¡¡¡tengo un montonazo de ganas de veros!!!.
Y es que la temporada de conciertos se abrió con gloria el viernes pasado, porque por sorpresa Gates of Valhalla tuvieron un mini concierto en la Reset. Por sorpresa incluso para ellos, porque se enteraron de un día para otro, pero como no les falta nivel a los muchachos, lo hicieron estupendamente. Cuatro canciones, eso sí, pero suficientes para abrir boca e ir preparándonos para lo que harán este verano. Por fin vuelve a haber batería (el pobre Luis, que se tuvo que estrenar así, de repente... y no le faltaron "baquetas" para hacerlo) y toca volver a los escenarios para retomar la antigua gloria. El nuevo batería sin lugar a dudas promete ser un valhallo en toda regla y del resto... ¿qué deciros? más de lo de siempre.
Que cada vez que los veo me siento más orgullosa de apoyar a un grupo tan grande, que hacen tan buena música y que suenan así de bien. Que quizá ellos se ven siempre este fallo o aquel otro, pero desde abajo sólo se les ve mejorar de una vez para la siguiente. Lo hablé con Tas después del concierto... el nivelazo no para de crecer de concierto en concierto ¡no sé hasta dónde piensan llegar!. La única pena del concierto del viernes fue que la acústica no les acompañó y en algún momento sonaron un poco confusos, además de que faltaron los coros de Jesús y Danny en canciones donde eran más que necesarios. Supongo que es lo que tiene que tuvieran que apañar el sonido de tantos grupos. Bueno, el otro gran problema fue que sólo pudieran ofrecer cuatro canciones, pero no queda nada para el próximo concierto el 18 de julio en Zuera... así que quien tenga ganas de buena música, que se vaya planteando el viajecito. Aunque sin lugar a duda, a este concierto le van a seguir otros muchos (algunos ya se están cocinando).
Para mientras... nos viene ¡nada menos que el Monsters! y eso que me he cansado de despotricar con la "relación calidad/precio" del Monsters de este año y de que si no estuvieran Maiden, me habría subido al Kobeta sin lugar a dudas y al Monsters le iban a dar para ir pasando. Bueno, Monsters no, que ese no llevo ni plan de pisarlo... yo iré directa al Metalway a ver a los Maiden y ya de paso no me parecerá nada mal ver a Iced Earth y a Avantasia. Y nos espera una buena juerga, Lameri! aunque te aviso que yo estaré sobria durante el concierto de Maiden, así que espero que te aguante el cuerpo para la juerga posterior, que va a ser fina. Para un sábado que salgo, va a temblar el Trilogy, jaja.
Pero bueno, de momento toca lo que toca y tengo muchas ganas de ir a Pamplona, porque hay muchos planes y todos son buenos... muuuchas ganas de ver a la Ariencita y de paso de renovar la juerga del año pasado (¿la convenceré para ingerir otro "amor perfecto"?), ganas también de ver a Marcos, de visitar a cierto camarero que hará barra en el Anaita, de ver a Manuel Mari, que hace ya tiempo que no lo veo también, de renovar la juerga del año pasado con Banune y Diego, de tomar chupitos con la Jaione y mi hermano (también conocido como "cierto camarero").... y claro, a eso se suman las comidas y cenas familiares, la procesión de San Fermín (¡oñe, que estoy el día siete!), algún encierro, las danzas (¿habrá narices para bailar la Era o qué?) y hasta los gigantes que pienso ver. Arfs! ¿dará tiempo en sólo tres días? Mucho me temo que tendrán que ser como los dos del año pasado... ¡nada de dormir!
Bufff habrá que trabajar una barbaridad para compensar todo este programa festivo, pero no me voy a arrepentir, precisamente.
Recomendando... puesss con este ambiente... os iba a recomendar kalimotxo y la cinta de las peñas, jajaja. Pero no soy tan cruel, así que buena cerveza y el "Moonchild" a cargo de Gates of Valhalla... que me puso la carne de gallina en el concierto del otro día.
vendredi, janvier 18, 2008
Diez y ocho de marzo de mildoscientos vint i dos: Espíritu de Contradicción
Acostumbro a hacer "propaganda" por aquí de Gates of Valhalla, porque al margen de lo majos que son y de que el cantante me suena de algo... ¡son grandes! Esta vez me toca hablar de otro gran grupo con el que me pasa algo parecido... les tengo mucho cariño; entre otras cosas porque es el grupo de mi hermano, porque la cantante es su moza y porque al batería lo conozco desde que hacían merendolas de cumple en mi casa, se pringaban las manos de ganchitos, me enguarraban cosas y me cabreaba con ellos. Pero aparte del cariño personal, hay que dejar claro que son muy buenos músicos, que hacen canciones realmente buenas y que no sólo su música es buena, sino que las letras están más que a la altura.
Se llaman "Espíritu de Contradicción" y son el resultado de muchos años de trabajo por parte de Pedro y Mikel en los que han evolucionado desde el antiguo grupo, "Blood in your Garden", hasta lo que son ahora, con las consiguientes idas y venidas de unas y otras personas que no han tenido tiempo o no han querido dedicar tanto trabajo al grupo como ellos dos. Por fin han despegado. Consiguieron reunir una formación con gente llena de ganas de trabajar, se pusieron en marcha de verdad y últimamente ya no paran. Han hecho un montón de conciertos en el último año. No sólo en Navarra, sino que también han hecho sus pequeñas incursiones por Calatayud y Alcalá de Henares. Tuvieron además la enorme suerte de tocar con "Los Ronaldos" en Pamplona en Sanfermines (no por tocar con esos energúmenos, que sólo consiguieron que la gente considerara que irse a beber por ahí era mucho más interesante que escucharles, sino por haber conseguido un concierto gratis en mitad de Pamplona y en un pedazo de escenario, que hizo que mucha gente se acercara a escucharlos). Además, por fin se han montado una maqueta que como no podía ser menos, suena de maravilla.
Respecto a qué tipo de música hacen... mi hermano suele decir que a él no le pueden pedir que se defina, porque a fin de cuentas siempre hay gente que se dedica a definir al resto. Por ahí se publica que hacen pop-rock, aunque él dice que no cree que hacen pop-rock, porque si eso es lo que hace "El canto del loco", quiere que quede claro que no tienen nada que ver, jaja. Empezaron haciendo algo de rock urbano, del estilo de "Marea" o "Extremo Duro", pero han terminado por encontrar un estilo diferente, a lo que ha aportado sin duda la voz y la forma de cantar de Jaione, que les da un aire distinto. Como se suele decir en estos casos, lo mejor que podéis hacer es comprobarlo vosotros mismos entrando en su página de myspace, donde se pueden escuchar tres canciones: "Cuesta arriba", "Al Mirarte" y "Bala perdida". ¡Ah! y si a alguien le gusta cómo suena y se anima a hacerse con la maqueta, el finde que viene paso por Pamplona y tenía plan de recoger unas cuantas para distribuirlas convenientemente por las Zaragozas, jeje. Son a cinco euros, vienen cinco canciones (una por euro, jaja) y realmente merecen la pena (aunque los muy... al final no pusieron "Rayando al Alba", que era una de las que más me gustaban). Si alguien está interesado y me lo quiere decir antes de la semana que viene, mejor que mejor, porque entonces traeré más.
Y poco más... hoy recomiendo una pinta de Grimbergen y una canción de estos mozos, "Cuesta arriba".
Se llaman "Espíritu de Contradicción" y son el resultado de muchos años de trabajo por parte de Pedro y Mikel en los que han evolucionado desde el antiguo grupo, "Blood in your Garden", hasta lo que son ahora, con las consiguientes idas y venidas de unas y otras personas que no han tenido tiempo o no han querido dedicar tanto trabajo al grupo como ellos dos. Por fin han despegado. Consiguieron reunir una formación con gente llena de ganas de trabajar, se pusieron en marcha de verdad y últimamente ya no paran. Han hecho un montón de conciertos en el último año. No sólo en Navarra, sino que también han hecho sus pequeñas incursiones por Calatayud y Alcalá de Henares. Tuvieron además la enorme suerte de tocar con "Los Ronaldos" en Pamplona en Sanfermines (no por tocar con esos energúmenos, que sólo consiguieron que la gente considerara que irse a beber por ahí era mucho más interesante que escucharles, sino por haber conseguido un concierto gratis en mitad de Pamplona y en un pedazo de escenario, que hizo que mucha gente se acercara a escucharlos). Además, por fin se han montado una maqueta que como no podía ser menos, suena de maravilla.Respecto a qué tipo de música hacen... mi hermano suele decir que a él no le pueden pedir que se defina, porque a fin de cuentas siempre hay gente que se dedica a definir al resto. Por ahí se publica que hacen pop-rock, aunque él dice que no cree que hacen pop-rock, porque si eso es lo que hace "El canto del loco", quiere que quede claro que no tienen nada que ver, jaja. Empezaron haciendo algo de rock urbano, del estilo de "Marea" o "Extremo Duro", pero han terminado por encontrar un estilo diferente, a lo que ha aportado sin duda la voz y la forma de cantar de Jaione, que les da un aire distinto. Como se suele decir en estos casos, lo mejor que podéis hacer es comprobarlo vosotros mismos entrando en su página de myspace, donde se pueden escuchar tres canciones: "Cuesta arriba", "Al Mirarte" y "Bala perdida". ¡Ah! y si a alguien le gusta cómo suena y se anima a hacerse con la maqueta, el finde que viene paso por Pamplona y tenía plan de recoger unas cuantas para distribuirlas convenientemente por las Zaragozas, jeje. Son a cinco euros, vienen cinco canciones (una por euro, jaja) y realmente merecen la pena (aunque los muy... al final no pusieron "Rayando al Alba", que era una de las que más me gustaban). Si alguien está interesado y me lo quiere decir antes de la semana que viene, mejor que mejor, porque entonces traeré más.
Y poco más... hoy recomiendo una pinta de Grimbergen y una canción de estos mozos, "Cuesta arriba".
samedi, novembre 10, 2007
Diez de noviembre de mildoscientos veinte i uno: "Lo que va de saber a no saber lavar"
Opinar, lo que es opinar, lo hacemos todos. Sin embargo, hay gente que en lugar de opinar, necesita comunicar al mundo sus grandes verdades reveladas acerca de temas que no tienen ni condenada idea.
Es un tema del que nos estamos riendo últimamente en distintos sitios... Arien me comentaba cómo estaba un poco hartita de ver cómo determinada gente alababa ciertos mangas asegurando que eran "lo mejorcito en el mundo del manga" cuando esa gente no había visto ni cuatro mangas más y no podían distinguir un dibujo bien hecho de otro lamentable. Luego están los que fagocitan manga sin aprender a diferenciar lo bueno de lo malo. Y es que eso último también abunda... esa gente que por digerir toneladas de una materia cree que sabe mucho, pero que realmente ni ha asimilado conocimiento, ni tiene espíritu crítico alguno. Tienen espíritu criticón, que es otra cosa muy diferente.
Lothi también anda candente con la gente que asegura estar haciendo grandes creaciones literarias, cuando lo único que hacen es escribir y mal. No se molestan en aprender de grandes escritores y qué demonios, no se molestan siquiera en aprender gramática española, que buena falta les haría.
A mí me "molesta" (y lo pongo entre comillas, porque más que molestarme, normalmente me produce risa), que gente que no tenga ni idea de dónde están los agujeros de la flauta del cole, se dedique a expandir e informar al mundo sobre sus grandes descubrimientos en el mundo de la música. Que nadie piense que me creo la máxima autoridad en la materia porque no puede estar más alejado de la realidad. Eso sí, asumo que mi conocimiento es considerablemente superior al de la mayoría de la gente que anda por la calle. Principalmente por un motivo: me he molestado en aprender. Al mismo tiempo no me he molestado en aprender otras materias. Asumo mi desconocimiento y generalmente suelo pedir consejo a gente que sí se ha molestado en aprenderlas: no tengo ni idea de matemáticas, si quisiera escribir un libro pediría consejo a Lothi, cuando quiero saber algo de informática se lo pregunto a Fëanor, mis dudas veterinarias se las hago a Paula, temas de ciencias, a Marcos, pregunto a Rosa cómo preparar unas oposiciones y a Alberto siempre que quiero saber algo de derecho y de economía entre otras muchas cosas. De paso, también pregunto a toda esa gente cuando algo me huele mal antes de ponerlo a parir. Por si me patino. Una cosa es mi opinión personal y otra las enormes burradas que puedo llegar a decir. Según dónde, no me gustaría criticar ni ensalzar cosas sobre las que no tengo ni idea. Nunca se sabe quién puede llegar a leerlo.
Decía que no tengo mucha idea de música y sin embargo he dedicado mucho tiempo a ello, por lo que sé bastante más que la mayor parte de la gente (lo que no es mucho decir... todo el mundo escucha música o ruido o algo, pero pocos saben diferenciar un acorde mayor de uno disminuido). En este país queda feo y pomposo hacer demostración de conocimientos cuando estos existen, mientras cualquiera puede sorprendernos con su espíritu criticón sobre aspectos en los que no tiene ni idea. El caso es que da mal rollo hablar de los conocimientos de uno mismo porque parece que está creyéndose la octava maravilla, pero igual me da. Quien prefiera que aporte datos sobre "mi curriculum musical", aquí los tiene:
Mi padre es músico y era profesor de música. Componía y tocaba varios instrumentos, unos mejor que otros (ahora me vienen a la cabeza la guitarra, el acordeón, el bajo, la trompeta, el trombón de varas y un piano que se compró recientemente y está empeñado en tocar). Aprendí antes las notas musicales que a leer y eso que aprendí a leer con tres años (mi padre se aburría y consideró que yo también lo hacía, ya veis). De pequeña digerí la mayor parte de sus clases de solfeo y acordeón y de algo más mayor (hasta los catorce años) seguí con solfeo y me pasé a guitarra. Estudié algo de armonía por aquella época. Si sus alumnos daban dos clases por semana, yo daba las de todos los alumnos. Estaba siempre ahí, vamos, jaja.
Dejé de estudiar música pero seguí escuchando casi exclusivamente música clásica. Sobretodo porque en aquellos tiempos no sabía que había mucha música interesante y con algo de complejidad musical en esta época y me parecía aburrido casi todo lo actual que escuchaba. A los 17 años volví a tocar la guitarra y al año siguiente unas amigas mías me convencieron para que tocara en la orquesta de plectro (una orquesta de plectro es una orquesta de cámara en la que los instrumentos de cuerda son de cuerda pulsada en lugar de frotada) donde que ellas tocaban la bandurria y el laúd, respectivamente. Me convencieron porque no se podían creer que tocara por afición piezas de Bach con la guitarra. De primeras me negué porque no me creía capaz (había ido a conciertos suyos y me parecían muy buenos), pero me trajeron unas partituras a casa y descubrí que sí lo era.
Estuve tocando en la orquesta "Paulino Otamendi" desde los 17 años hasta los 26, aproximadamente. Con un par de parones cuando me fui a Italia y cuando me fui a Madrid. La verdad es que echo de menos la orquesta por lo bien que nos llevábamos y porque era una maravilla hacer música todo el mundo a la vez y muy diferente a lo que hace en casa uno solo. Ahí conocí a gente que sí sabía muchísimo sobre música. Ahí estaba Araitz, esa chica que con 15 añitos tocaba "Recuerdos de la Alhambra" como quien se rasca la tripita y tocaba el piano a dos manos "de oído" (a la chica que tocaba el clave casi le da un chungo cuando la vio tocar "de oído") y Koldo Pastor, ese pedazo de compositor que hacía las obras más difíciles del mundo y que nos hacía parar a todos cabreadísimo porque "había oído un mi bemol que venía de esa zona", cuando todos pensábamos que estaba sonando todo increiblemente bien.
Con todo esto, no quiero decir gran cosa. A fin de cuentas no he terminado cursos superiores ni convalidé nunca nada en el conservatorio por vaga. Gente que había en mi orquesta, Javi, ese amigo de Marcos que vive en Madrid o mis tíos, que me han grabado cositas y dejado partituras desde que era pequeña saben infinitas cosas más que yo y me encanta, porque siempre que estoy con ellos y sale el tema aprendo un montón de lo que me explican y por cierto, aprovecho para preguntarles por determinados compositores, músicos o grupos musicales a ver qué les parecen. A fin de cuentas, lo que yo he aprendido únicamente me sirve para distinguir qué obra debe de ser difícil de interpretar o, cosa importante, qué pieza musical tiene una gran complicación armónica y cuál es una fantochada con muchas notas y complicación nula.
Por eso me resulta ridículo que alguien que no sabe medir un miserable compás de tres por cuatro, diga que está mal medido. Lo triste es que se amparan en declaraciones del tipo de "llevo toda mi vida escuchando buena música" (¿de verdad esa gente no paraba de escuchar a Bach? pues no aprendieron nada, jaja) para criticar la habilidad de tal guitarrista, la afinación de tal cantante o esa gran frase de "musicalmente es un grupo muy bueno" (o muy malo) que aparece en la boca de cualquier petardo que no termina de acordarse de cómo se dibujaba la clave de sol.
Recomendando la "Sinfonietta Concertante" (Op. 9) de Koldo Pastor, que ese sí que es un semidios de la música (del que se rumoreaba que era una de las pocas personas que tienen "oído absoluto muy fino", nadie tuvo narices nunca de preguntarle ni eso, ni casi nada, aunque algunas se empeñaron en ligárselo, jajaja). Para beber, moscatel y mosto, que era lo que tomábamos en los descansos de los ensayos.
Es un tema del que nos estamos riendo últimamente en distintos sitios... Arien me comentaba cómo estaba un poco hartita de ver cómo determinada gente alababa ciertos mangas asegurando que eran "lo mejorcito en el mundo del manga" cuando esa gente no había visto ni cuatro mangas más y no podían distinguir un dibujo bien hecho de otro lamentable. Luego están los que fagocitan manga sin aprender a diferenciar lo bueno de lo malo. Y es que eso último también abunda... esa gente que por digerir toneladas de una materia cree que sabe mucho, pero que realmente ni ha asimilado conocimiento, ni tiene espíritu crítico alguno. Tienen espíritu criticón, que es otra cosa muy diferente.
Lothi también anda candente con la gente que asegura estar haciendo grandes creaciones literarias, cuando lo único que hacen es escribir y mal. No se molestan en aprender de grandes escritores y qué demonios, no se molestan siquiera en aprender gramática española, que buena falta les haría.
A mí me "molesta" (y lo pongo entre comillas, porque más que molestarme, normalmente me produce risa), que gente que no tenga ni idea de dónde están los agujeros de la flauta del cole, se dedique a expandir e informar al mundo sobre sus grandes descubrimientos en el mundo de la música. Que nadie piense que me creo la máxima autoridad en la materia porque no puede estar más alejado de la realidad. Eso sí, asumo que mi conocimiento es considerablemente superior al de la mayoría de la gente que anda por la calle. Principalmente por un motivo: me he molestado en aprender. Al mismo tiempo no me he molestado en aprender otras materias. Asumo mi desconocimiento y generalmente suelo pedir consejo a gente que sí se ha molestado en aprenderlas: no tengo ni idea de matemáticas, si quisiera escribir un libro pediría consejo a Lothi, cuando quiero saber algo de informática se lo pregunto a Fëanor, mis dudas veterinarias se las hago a Paula, temas de ciencias, a Marcos, pregunto a Rosa cómo preparar unas oposiciones y a Alberto siempre que quiero saber algo de derecho y de economía entre otras muchas cosas. De paso, también pregunto a toda esa gente cuando algo me huele mal antes de ponerlo a parir. Por si me patino. Una cosa es mi opinión personal y otra las enormes burradas que puedo llegar a decir. Según dónde, no me gustaría criticar ni ensalzar cosas sobre las que no tengo ni idea. Nunca se sabe quién puede llegar a leerlo.
Decía que no tengo mucha idea de música y sin embargo he dedicado mucho tiempo a ello, por lo que sé bastante más que la mayor parte de la gente (lo que no es mucho decir... todo el mundo escucha música o ruido o algo, pero pocos saben diferenciar un acorde mayor de uno disminuido). En este país queda feo y pomposo hacer demostración de conocimientos cuando estos existen, mientras cualquiera puede sorprendernos con su espíritu criticón sobre aspectos en los que no tiene ni idea. El caso es que da mal rollo hablar de los conocimientos de uno mismo porque parece que está creyéndose la octava maravilla, pero igual me da. Quien prefiera que aporte datos sobre "mi curriculum musical", aquí los tiene:
Mi padre es músico y era profesor de música. Componía y tocaba varios instrumentos, unos mejor que otros (ahora me vienen a la cabeza la guitarra, el acordeón, el bajo, la trompeta, el trombón de varas y un piano que se compró recientemente y está empeñado en tocar). Aprendí antes las notas musicales que a leer y eso que aprendí a leer con tres años (mi padre se aburría y consideró que yo también lo hacía, ya veis). De pequeña digerí la mayor parte de sus clases de solfeo y acordeón y de algo más mayor (hasta los catorce años) seguí con solfeo y me pasé a guitarra. Estudié algo de armonía por aquella época. Si sus alumnos daban dos clases por semana, yo daba las de todos los alumnos. Estaba siempre ahí, vamos, jaja.
Dejé de estudiar música pero seguí escuchando casi exclusivamente música clásica. Sobretodo porque en aquellos tiempos no sabía que había mucha música interesante y con algo de complejidad musical en esta época y me parecía aburrido casi todo lo actual que escuchaba. A los 17 años volví a tocar la guitarra y al año siguiente unas amigas mías me convencieron para que tocara en la orquesta de plectro (una orquesta de plectro es una orquesta de cámara en la que los instrumentos de cuerda son de cuerda pulsada en lugar de frotada) donde que ellas tocaban la bandurria y el laúd, respectivamente. Me convencieron porque no se podían creer que tocara por afición piezas de Bach con la guitarra. De primeras me negué porque no me creía capaz (había ido a conciertos suyos y me parecían muy buenos), pero me trajeron unas partituras a casa y descubrí que sí lo era.
Estuve tocando en la orquesta "Paulino Otamendi" desde los 17 años hasta los 26, aproximadamente. Con un par de parones cuando me fui a Italia y cuando me fui a Madrid. La verdad es que echo de menos la orquesta por lo bien que nos llevábamos y porque era una maravilla hacer música todo el mundo a la vez y muy diferente a lo que hace en casa uno solo. Ahí conocí a gente que sí sabía muchísimo sobre música. Ahí estaba Araitz, esa chica que con 15 añitos tocaba "Recuerdos de la Alhambra" como quien se rasca la tripita y tocaba el piano a dos manos "de oído" (a la chica que tocaba el clave casi le da un chungo cuando la vio tocar "de oído") y Koldo Pastor, ese pedazo de compositor que hacía las obras más difíciles del mundo y que nos hacía parar a todos cabreadísimo porque "había oído un mi bemol que venía de esa zona", cuando todos pensábamos que estaba sonando todo increiblemente bien.
Con todo esto, no quiero decir gran cosa. A fin de cuentas no he terminado cursos superiores ni convalidé nunca nada en el conservatorio por vaga. Gente que había en mi orquesta, Javi, ese amigo de Marcos que vive en Madrid o mis tíos, que me han grabado cositas y dejado partituras desde que era pequeña saben infinitas cosas más que yo y me encanta, porque siempre que estoy con ellos y sale el tema aprendo un montón de lo que me explican y por cierto, aprovecho para preguntarles por determinados compositores, músicos o grupos musicales a ver qué les parecen. A fin de cuentas, lo que yo he aprendido únicamente me sirve para distinguir qué obra debe de ser difícil de interpretar o, cosa importante, qué pieza musical tiene una gran complicación armónica y cuál es una fantochada con muchas notas y complicación nula.
Por eso me resulta ridículo que alguien que no sabe medir un miserable compás de tres por cuatro, diga que está mal medido. Lo triste es que se amparan en declaraciones del tipo de "llevo toda mi vida escuchando buena música" (¿de verdad esa gente no paraba de escuchar a Bach? pues no aprendieron nada, jaja) para criticar la habilidad de tal guitarrista, la afinación de tal cantante o esa gran frase de "musicalmente es un grupo muy bueno" (o muy malo) que aparece en la boca de cualquier petardo que no termina de acordarse de cómo se dibujaba la clave de sol.
Recomendando la "Sinfonietta Concertante" (Op. 9) de Koldo Pastor, que ese sí que es un semidios de la música (del que se rumoreaba que era una de las pocas personas que tienen "oído absoluto muy fino", nadie tuvo narices nunca de preguntarle ni eso, ni casi nada, aunque algunas se empeñaron en ligárselo, jajaja). Para beber, moscatel y mosto, que era lo que tomábamos en los descansos de los ensayos.
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