jeudi, mai 27, 2010

Vint y siete de mayo de MCCXXIIII: "Sweet home Barcelona"

¡Sigo viva! Mi invasión a Barcelona se ha completado con éxito, así que me asomo para dar el parte de los acontecimientos, jeje.

Llevo casi un mes instalada en mi nuevo hogar, también conocido como el piso de los euskolegas. Tenemos al giputxi, al bilbaino (Ortzi es también donostiarra, pero como dice que los bilbainos nacen en donde les sale de los huevos, pues ha sido adjudicado) y a mí, que soy la navarra. Estamos haciendo casting para conseguir al vitoriano.

Barcelona mola. Es demasiado grande y demasiado “mediterránea” para mí, pero no está nada mal para pasar una temporada. Me gusta muchísimo más que Zaragoza, sin lugar a dudas. Y eso que aún no he sacado tiempo para hacer turismo en condiciones, porque, las cosas como son: cuando vives en un sitio siempre piensas que ya sacarás tiempo para ver las cosas que te gustaría. Total, que realmente las acabas viendo cuando viene alguien de visita y lo tienes que sacar por ahí. En cualquier caso y ya que estamos, a ver cuándo voy sacando tiempo para ir viendo todo lo que pretendo. Y es que se me han pasado volando las semanas que llevo aquí. Entre la instalación, el trancazo que estuvo a punto de destruirme y que aquí hacen los días más cortos o algo... parece que vine ayer y no es así.

Eso nos lleva al siguiente punto: hice una “lista de buenos propósitos” cuando me cambié de ciudad. Algo así como lo de “año nuevo, vida nueva”, pero en “ciudad nueva, vida nueva”. Ya saben: hice repaso de todas mis malas costumbres y busqué formas de mejorarlas. Así, hubo varias cosas que me propuse y que buenamente he conseguido. Otras siguen en la lista de pendientes:

1. Leo más. No es difícil, porque en los últimos tiempos de mi curro anterior, no tenía tiempo ni de existir, y cada vez leía menos. Aún tengo que buscar más tiempo para leer, porque sobre todo leo en el metro y no lo uso mucho tiempo al día. A ver si me camb io a un curro que esté más lejos o vuelvo a instituir lo de leer antes de dormir, jaja. En cualquier caso, tengo mi ratillo para leer y me estoy leyendo un libro bastante majo de egipcios. Y me espera la continuación de la saga de Ender, que sólo he leído el primero.

2. Me he apuntado a un gimnasio. Quiero ir cuatro o cinco días a la semana, pero de momento sólo he conseguido ir dos de esos cuatro. A ver si la semana que viene pongo más de mi parte en los madrugones. La verdad es que estaba (y sigo estando) muy oxidada y tenía ganas de hacer ejercicio de una vez. Desde que fui a Zaragoza, había abandonado el tema.

3. Quería cocinar más y comer mejor. Esto también va poco a poco. Cocinar para dos o para tres siempre mola más que para uno. Además, se puede tener el frigorífico más repletito. Lo malo es que estoy con pocas ideas últimamente y que a veces estamos muy vagos y nos da por tirar de telepizza, ejem. A eso se añade que Yazston es el mal y que trae cantidades ingentes de palomitas, chocolates, donetes y lo de más allá. Y luego se sorprende de que lo miremos mal...

4. Me falta ponerme con las oposiciones. Muy mal, porque es mi intención principal. Aunque hayan recortado el sueldo de los funcionarios, sep. A ver si hay suerte y desanima a las cienes de tropas que se quieren presentar ahora que no hay trabajo para nadie... Pero bueno, ahora que ya estoy instalada y todo eso, a ver si me centro y me pongo con ellas.

Y hasta aquí el primer avance de progresos. Seguiremos informando. Se me pasan las recomendaciones del día. No puedo dejar de recomendar algo del tan llorado Dio. Como le comenté a Marcos-Indûr, igual yo soy muy macarra, pero las muertes de famosos no me afectan. Y menos la de alguien que ha vivido tantos años y que ha producido tan buena música. Otros mueren antes y no hacen nada por lo que merezca la pena recordarlos ¿no?. Lo mismo pensé cuando lo de Paul Newman... Pero bueno, nunca es mal momento para recordar grandes canciones y mi favorita de Dio es "Don't talk to strangers", así que ahí queda. Acompáñese de un colacao fresquito, que vienen tiempos duros.

mercredi, avril 21, 2010

Veynte i uno de avril de MCCXXIIII: "Fin de etapa"

Empecé este blog hace casi, casi cinco años. Por aquel tiempo llevaba poquito en Zaragoza y vivía en una casa distinta un par de calles más arriba de mi casa actual, con dos compañeros de piso con los que actualmente no tengo trato alguno (en el caso de Juanki, porque no lo he vuelto a ver desde que se volvió a Pamplona, no por ninguna historia rara en particular). Tenía a Metal, sí, pero Nualita aún no había nacido. Tenía un novio que ya no tengo (a la par que ahora tengo uno que antes no tenía) y consideraba amigos a personas que no lo merecían, mientras que aún no conocía lo suficiente a otras que han demostrado serlo con creces. Estaba empezando el periodo docente del doctorado y aún solía pintar y tocar la guitarra (algún año retomaré ambas cosas).

He vivido mucho y muchas cosas en Zaragoza. He aprendido mucho. He conocido gente que vale muchísimo la pena y que sé, o al menos espero, que sigan conmigo siempre. Pero, como puede verse, son muchas, demasiadas, las cosas que han cambiado y a estas alturas, seguir en Zaragoza ha dejado de tener sentido.

En algo más de una semana recojo mis bártulos (es un decir, llevo días recogiéndolos, menuda broma, brrr) y me largo a Barcelona. El motivo principal es obvio: dormir solo no mola, jajaja. El motivo de que sea ahora y no antes o después es una mezcla de varios factores laborales y de estudios que han tenido a bien coincidir el último mes. No me entretengo en explicarlos porque son un latazo, el que quiera saberlo (y no esté informado ya), ya sabe dónde ando, jajaja.

En parte pienso que tenía que haberme ido antes de Zaragoza, que no tenía que haber estado este último año aquí. Habría sido mucho más cómodo en muchos sentidos. Sin embargo, quien me conoce sabe que no soy persona que tenga por costumbre arrepentirme. Prefiero considerar que de todo se extrae un aprendizaje y este último año de vivir solitas Metal, Nuala y yo en una casita creo que me ha servido para aprender muchas cosas sobre mí misma. Y para quitarme unas cuantas tonterías de encima. Y para ver las cosas con otra perspectiva. Pero el periodo de aprendizaje ya ha terminado y ahora toca cambiar de aires y empezar una nueva etapa.

Supongo que con los cambios tendré unas cuantas cosas más que contar, así que supongo que iré metiendo más cositas por aquí, más fotos, más historias... Aunque a saber, que ya sabemos todos que me propongo cosas y luego... ejem.

Pos eso... que muchas, muchas gracias a todas las gentes de bien que he conocido por estas tierras. Os deseo a todos lo mejor y no dudéis de que nos volveremos a ver veces y veces. Tengo intención de visitaros cuando me sea posible, como también me dejo caer de vez en cuando por Madrid a dar la lata a los que tuve la suerte de conocer cuando viví por ahí (y a los navarros y giputxis que se han afincado ahí, malditos).

Pos eso, que muchas gracias. Que han sido años estupendos. Que han tenido cosas buenas y malas, sí, pero sobre todo priman las buenas y, aunque no me guste ni ver esta ciudad, venir aquí fue un acierto. Me vienen a la cabeza cienes y cienes de cosas que hemos compartido... las tardes en el Balmoral, las comidas en el Sakura, las sesiones de series en casa de Lameri o las de wii en casa de Danny y Miryan, las juergas con las chicas de sitel, las cervezas en el Trilogy, las películas en la filmoteca, las clases del profesor García Guijarro y, por supuesto, por encima de todo en lo referente a estudios... los consejos y las tardes con Carmina. Los desayunos con Lameri en el Lago Ness o los de la Trufa con Maya, Irene y Clara. Las meriendas con Alberto y Paula (y el roscón de Reyes, no lo olvidemos). Los ensayos y los conciertos de los Valhalla. Los cafés y últimamente las comidas con el abuelo (aún tengo la tripota llena de la comilona de antes), el Amandil guía turístico que me enseñó a vivir en Zaragoza antes de largarse, jaja. Mis sesiones autistas en el archivo de Huesca (me da que esas sólo quedan aplazadas), el profesor Utrilla, las sesiones temáticas de pelis con Juanki, las partidas de rol en casa de Tuor y en la mía, las visitas de Edurne y Diego con juerga posterior. Son muchas cosas las que han merecido la pena, así que gracias, muchas gracias a quienes las han hecho posibles.

Os recomiendo un té negro especiado con cítricos y vainilla que tengo por ahí en cierta lata... y de música... uhmmm ahora mismo estoy escuchando "Laztana" de Latzen. Así que eso me parece bien.

mardi, mars 23, 2010

Veinte y tres de março de MCCXXXIIII: "Rhiwen e Isilwen: the Road Movie"

Como ya comenté en el post anterior, he sido violentamente coaccionada por Rhiwen y Yazston para ir de visita a Barcelona, jaja. Y he de decirles a ambos que se lo agradezco muchísimo, porque la verdad es que el fin de semana ha merecido mil la pena, aunque se nos han quedado un montón de cosas en el tintero y me da a mí que vamos a tener que repetir.

Como a la mayoría de mis dos o tres lectores os tenemos agregados en el feisbúc, supongo que ya habéis visto las fotos y os hemos puesto los dientes largos ¡y no es para menos! Tal y como nos prometió, Yazston nos ha tratado a las dos como reinas. Así da gusto viajar, jaja.
Nos plantamos en su casa el jueves, pese a que él trabajaba al día siguiente (y yo tuve que meter datos en el portátil, aunque cuando se levantó Rhiwen me empezó a poner difícil el tema de currar, jaja). Nos vino a buscar a la estación, nos enseñó su casita y seguidamente nos llevó a cenar a un pedazo de restaurante japo que tiene debajo de casa. ¡Nos pusimos hasta las orejas de sushi!.

El viernes, en agradecimiento, Rhiwen y yo decidimos hacerle la comida por sorpresa mientras él estaba currando. Eso sí, a mí Rhiwen sólo me dejó cortar cebollas y poco más, por eso de que yo estaba mientras con lo mío, jaja. Luego nos dio por marujear y se acabó el curro. La pasta a la bolognesa a la Rhiwen estaba buenísima, por no hablar de las fresas con fondue de chocolate. Y encima, Yazston aprovechó para traer una botellita de homenaje, para ayudar a pasar la comida, jaja.


Rhiwencita afanándose con la comida ¡gracias guapa! nos pusimos las botas

Por la tarde nos llevó a hacer un poco de turismo para que no nos quejemos de que no nos ha enseñado Barcelona. Más tarde, nos llevó a otro rest
aurante estupendo, donde nos pusimos hasta arriba de comer tapas elaboradas (y más vino de la cuenta, me temo). Después continuamos la juerga por Marina, donde nos juntamos con Marc, Héctor y otras gentes y digamos que aquello degeneró lo suyo. Eso sí, nos lo pasamos de miedo, las fotos lo dejan más que claro.

En el Samsara, dándonoslas de guarrillas del averno y poniéndonos hasta las orejas de vino y buena comida.

Horas después, de juerga en buena compañía

Al día siguiente estábamos molidos, así que nos levantamos a las mil y, aunque dijimos que haríamos la comida... al final dejamos al pobre Yazston encargado de todo el trabajo duro, ejem. Nos hizo una pedazo de ensalada y un pollo marinado buenísimo y después, mientras fregó todo, nos mandó a las dos a vegetar, como lo oís. Yo me di un baño como una señora y Rhiwen se cascó una pedazo siesta de largas horas. Al final, incluso tuvimos que acompañarla. No veáis el careto que se le quedó al pobre compañero de piso de Yazston cuando llegó y nos vio a los tres ahí abrazaditos en el futón, jajaja.

Macrosiesta en el futón. Yazston señala a Rhiwen y dice "haz el favor de volver aquí ahora mismo" jajaja

Con las fuerzas repuestas... Yazston nos llevó de nuevo a otro sitio estupendo para cenar (según Rhiwen, en algún momento se le acabarán las cartas de molonaje y nos llevará al McDonalds, aunque él insiste en que su mazo es muy grande, jaja).

Disponiéndonos a ponernos las botas en el Citrus. Vaya un fin de semana gastronómico...

Después, juerga de nuevo. Primero nos llevó a una chupitería donde se empeñó en emborracharnos, según él para luego aprovecharse de nosotras. La verdad es que salimos casi a cuatro patas, jaja. Después, nos juntamos con Marc y nos llevaron a ver el Bharma, el bar de Lost, porque somos turistas compulsivas y queríamos beber cerveza Dharma y sacarnos fotos con la avioneta. El sitio estaba muy chulo e incluso la música era aceptable.

Después, volvimos al bar del viernes y luego Marc nos consiguió unas entradas para la Razzmatazz. Madre mía, qué sitio más grande. Están locos esos catalanes. Eso sí, aunque nos enseñaron todo, nos quedamos la mayor parte de la noche en la sala pop, que es pequeñita y estaba llena de modernas, jaja. Por lo demás, en la situación en que nos hallábamos, creo que nos daba igual una cosa que otra.


Bharma te necesita! Namaste!

Considerando que llegamos a casa de día (después de llamar a Bardito y gritarle unas cuantas burradas por teléfono), os podéis imaginar que nos levantamos a las mil el domingo y quedó tiempo para pocas fiestas. Ducha... recogida de maletas y... con toda la coña del McDonalds, al final fuimos al McDonalds a comer. Y luego, de vuelta, después de llorar un poco a los conductores del autobús, que pretendían hacernos ir en autobuses diferentes a Rhiwen y a mí, jaja.


La vuelta a casa fue dura y ahora estamos tremendamente tristonas, que conste en acta. Nuevamente, gracias, Rhiwen, por haberme puesto los dientes largos para ir... y gracias mil, Yazston, por tener siempre planes que molan, jaja. Después de tanto remolonear, al final ya ves que te he hecho caso y te he ido a visitar, jeje. Espero no remolonear tanto para mi próxima visita, aunque, como tarde... ¡tenemos cita pendiente para el concierto de Kiss en junio!

Agradeciendo a nuestro anfitrión todas sus atenciones, y contribuyendo, desde nuestra modesta posición, a engrandecer su leyenda, como dice él, jajaja. ¡Gracias mil por todo!

Para ir soportando la semana... recomiendo café instantáneo con leche entera y miel. Va bien para empezar el día con menos disgusto, jaja. Para escuchar, el "I was made for loving you" de Kiss. Esto es demasiado ochentero para mis gustos, pero qué leches, mola y va muy bien con el tono general del finde.