Empecé este blog hace casi, casi cinco años. Por aquel tiempo llevaba poquito en Zaragoza y vivía en una casa distinta un par de calles más arriba de mi casa actual, con dos compañeros de piso con los que actualmente no tengo trato alguno (en el caso de Juanki, porque no lo he vuelto a ver desde que se volvió a Pamplona, no por ninguna historia rara en particular). Tenía a Metal, sí, pero Nualita aún no había nacido. Tenía un novio que ya no tengo (a la par que ahora tengo uno que antes no tenía) y consideraba amigos a personas que no lo merecían, mientras que aún no conocía lo suficiente a otras que han demostrado serlo con creces. Estaba empezando el periodo docente del doctorado y aún solía pintar y tocar la guitarra (algún año retomaré ambas cosas).
He vivido mucho y muchas cosas en Zaragoza. He aprendido mucho. He conocido gente que vale muchísimo la pena y que sé, o al menos espero, que sigan conmigo siempre. Pero, como puede verse, son muchas, demasiadas, las cosas que han cambiado y a estas alturas, seguir en Zaragoza ha dejado de tener sentido.
En algo más de una semana recojo mis bártulos (es un decir, llevo días recogiéndolos, menuda broma, brrr) y me largo a Barcelona. El motivo principal es obvio: dormir solo no mola, jajaja. El motivo de que sea ahora y no antes o después es una mezcla de varios factores laborales y de estudios que han tenido a bien coincidir el último mes. No me entretengo en explicarlos porque son un latazo, el que quiera saberlo (y no esté informado ya), ya sabe dónde ando, jajaja.
En parte pienso que tenía que haberme ido antes de Zaragoza, que no tenía que haber estado este último año aquí. Habría sido mucho más cómodo en muchos sentidos. Sin embargo, quien me conoce sabe que no soy persona que tenga por costumbre arrepentirme. Prefiero considerar que de todo se extrae un aprendizaje y este último año de vivir solitas Metal, Nuala y yo en una casita creo que me ha servido para aprender muchas cosas sobre mí misma. Y para quitarme unas cuantas tonterías de encima. Y para ver las cosas con otra perspectiva. Pero el periodo de aprendizaje ya ha terminado y ahora toca cambiar de aires y empezar una nueva etapa.
Supongo que con los cambios tendré unas cuantas cosas más que contar, así que supongo que iré metiendo más cositas por aquí, más fotos, más historias... Aunque a saber, que ya sabemos todos que me propongo cosas y luego... ejem.
Pos eso... que muchas, muchas gracias a todas las gentes de bien que he conocido por estas tierras. Os deseo a todos lo mejor y no dudéis de que nos volveremos a ver veces y veces. Tengo intención de visitaros cuando me sea posible, como también me dejo caer de vez en cuando por Madrid a dar la lata a los que tuve la suerte de conocer cuando viví por ahí (y a los navarros y giputxis que se han afincado ahí, malditos).
Pos eso, que muchas gracias. Que han sido años estupendos. Que han tenido cosas buenas y malas, sí, pero sobre todo priman las buenas y, aunque no me guste ni ver esta ciudad, venir aquí fue un acierto. Me vienen a la cabeza cienes y cienes de cosas que hemos compartido... las tardes en el Balmoral, las comidas en el Sakura, las sesiones de series en casa de Lameri o las de wii en casa de Danny y Miryan, las juergas con las chicas de sitel, las cervezas en el Trilogy, las películas en la filmoteca, las clases del profesor García Guijarro y, por supuesto, por encima de todo en lo referente a estudios... los consejos y las tardes con Carmina. Los desayunos con Lameri en el Lago Ness o los de la Trufa con Maya, Irene y Clara. Las meriendas con Alberto y Paula (y el roscón de Reyes, no lo olvidemos). Los ensayos y los conciertos de los Valhalla. Los cafés y últimamente las comidas con el abuelo (aún tengo la tripota llena de la comilona de antes), el Amandil guía turístico que me enseñó a vivir en Zaragoza antes de largarse, jaja. Mis sesiones autistas en el archivo de Huesca (me da que esas sólo quedan aplazadas), el profesor Utrilla, las sesiones temáticas de pelis con Juanki, las partidas de rol en casa de Tuor y en la mía, las visitas de Edurne y Diego con juerga posterior. Son muchas cosas las que han merecido la pena, así que gracias, muchas gracias a quienes las han hecho posibles.
Os recomiendo un té negro especiado con cítricos y vainilla que tengo por ahí en cierta lata... y de música... uhmmm ahora mismo estoy escuchando "Laztana" de Latzen. Así que eso me parece bien.
mercredi, avril 21, 2010
mardi, mars 23, 2010
Veinte y tres de março de MCCXXXIIII: "Rhiwen e Isilwen: the Road Movie"
Como ya comenté en el post anterior, he sido violentamente coaccionada por Rhiwen y Yazston para ir de visita a Barcelona, jaja. Y he de decirles a ambos que se lo agradezco muchísimo, porque la verdad es que el fin de semana ha merecido mil la pena, aunque se nos han quedado un montón de cosas en el tintero y me da a mí que vamos a tener que repetir.
Como a la mayoría de mis dos o tres lectores os tenemos agregados en el feisbúc, supongo que ya habéis visto las fotos y os hemos puesto los dientes largos ¡y no es para menos! Tal y como nos prometió, Yazston nos ha tratado a las dos como reinas. Así da gusto viajar, jaja. Nos plantamos en su casa el jueves, pese a que él trabajaba al día siguiente (y yo tuve que meter datos en el portátil, aunque cuando se levantó Rhiwen me empezó a poner difícil el tema de currar, jaja). Nos vino a buscar a la estación, nos enseñó su casita y seguidamente nos llevó a cenar a un pedazo de restaurante japo que tiene debajo de casa. ¡Nos pusimos hasta las orejas de sushi!.
El viernes, en agradecimiento, Rhiwen y yo decidimos hacerle la comida por sorpresa mientras él estaba currando. Eso sí, a mí Rhiwen sólo me dejó cortar cebollas y poco más, por eso de que yo estaba mientras con lo mío, jaja. Luego nos dio por marujear y se acabó el curro. La pasta a la bolognesa a la Rhiwen estaba buenísima, por no hablar de las fresas con fondue de chocolate. Y encima, Yazston aprovechó para traer una botellita de homenaje, para ayudar a pasar la comida, jaja.
Por la tarde nos llevó a hacer un poco de turismo para que no nos quejemos de que no nos ha enseñado Barcelona. Más tarde, nos llevó a otro restaurante estupendo, donde nos pusimos hasta arriba de comer tapas elaboradas (y más vino de la cuenta, me temo). Después continuamos la juerga por Marina, donde nos juntamos con Marc, Héctor y otras gentes y digamos que aquello degeneró lo suyo. Eso sí, nos lo pasamos de miedo, las fotos lo dejan más que claro.
En el Samsara, dándonoslas de guarrillas del averno y poniéndonos hasta las orejas de vino y buena comida.

Macrosiesta en el futón. Yazston señala a Rhiwen y dice "haz el favor de volver aquí ahora mismo" jajaja
Con las fuerzas repuestas... Yazston nos llevó de nuevo a otro sitio estupendo para cenar (según Rhiwen, en algún momento se le acabarán las cartas de molonaje y nos llevará al McDonalds, aunque él insiste en que su mazo es muy grande, jaja).
Después, juerga de nuevo. Primero nos llevó a una chupitería donde se empeñó en emborracharnos, según él para luego aprovecharse de nosotras. La verdad es que salimos casi a cuatro patas, jaja. Después, nos juntamos con Marc y nos llevaron a ver el Bharma, el bar de Lost, porque somos turistas compulsivas y queríamos beber cerveza Dharma y sacarnos fotos con la avioneta. El sitio estaba muy chulo e incluso la música era aceptable.
Después, volvimos al bar del viernes y luego Marc nos consiguió unas entradas para la Razzmatazz. Madre mía, qué sitio más grande. Están locos esos catalanes. Eso sí, aunque nos enseñaron todo, nos quedamos la mayor parte de la noche en la sala pop, que es pequeñita y estaba llena de modernas, jaja. Por lo demás, en la situación en que nos hallábamos, creo que nos daba igual una cosa que otra.
Considerando que llegamos a casa de día (después de llamar a Bardito y gritarle unas cuantas burradas por teléfono), os podéis imaginar que nos levantamos a las mil el domingo y quedó tiempo para pocas fiestas. Ducha... recogida de maletas y... con toda la coña del McDonalds, al final fuimos al McDonalds a comer. Y luego, de vuelta, después de llorar un poco a los conductores del autobús, que pretendían hacernos ir en autobuses diferentes a Rhiwen y a mí, jaja.
La vuelta a casa fue dura y ahora estamos tremendamente tristonas, que conste en acta. Nuevamente, gracias, Rhiwen, por haberme puesto los dientes largos para ir... y gracias mil, Yazston, por tener siempre planes que molan, jaja. Después de tanto remolonear, al final ya ves que te he hecho caso y te he ido a visitar, jeje. Espero no remolonear tanto para mi próxima visita, aunque, como tarde... ¡tenemos cita pendiente para el concierto de Kiss en junio!
Agradeciendo a nuestro anfitrión todas sus atenciones, y contribuyendo, desde nuestra modesta posición, a engrandecer su leyenda, como dice él, jajaja. ¡Gracias mil por todo!
Para ir soportando la semana... recomiendo café instantáneo con leche entera y miel. Va bien para empezar el día con menos disgusto, jaja. Para escuchar, el "I was made for loving you" de Kiss. Esto es demasiado ochentero para mis gustos, pero qué leches, mola y va muy bien con el tono general del finde.
Como a la mayoría de mis dos o tres lectores os tenemos agregados en el feisbúc, supongo que ya habéis visto las fotos y os hemos puesto los dientes largos ¡y no es para menos! Tal y como nos prometió, Yazston nos ha tratado a las dos como reinas. Así da gusto viajar, jaja. Nos plantamos en su casa el jueves, pese a que él trabajaba al día siguiente (y yo tuve que meter datos en el portátil, aunque cuando se levantó Rhiwen me empezó a poner difícil el tema de currar, jaja). Nos vino a buscar a la estación, nos enseñó su casita y seguidamente nos llevó a cenar a un pedazo de restaurante japo que tiene debajo de casa. ¡Nos pusimos hasta las orejas de sushi!.
El viernes, en agradecimiento, Rhiwen y yo decidimos hacerle la comida por sorpresa mientras él estaba currando. Eso sí, a mí Rhiwen sólo me dejó cortar cebollas y poco más, por eso de que yo estaba mientras con lo mío, jaja. Luego nos dio por marujear y se acabó el curro. La pasta a la bolognesa a la Rhiwen estaba buenísima, por no hablar de las fresas con fondue de chocolate. Y encima, Yazston aprovechó para traer una botellita de homenaje, para ayudar a pasar la comida, jaja.
Por la tarde nos llevó a hacer un poco de turismo para que no nos quejemos de que no nos ha enseñado Barcelona. Más tarde, nos llevó a otro restaurante estupendo, donde nos pusimos hasta arriba de comer tapas elaboradas (y más vino de la cuenta, me temo). Después continuamos la juerga por Marina, donde nos juntamos con Marc, Héctor y otras gentes y digamos que aquello degeneró lo suyo. Eso sí, nos lo pasamos de miedo, las fotos lo dejan más que claro.
Horas después, de juerga en buena compañía
Al día siguiente estábamos molidos, así que nos levantamos a las mil y, aunque dijimos que haríamos la comida... al final dejamos al pobre Yazston encargado de todo el trabajo duro, ejem. Nos hizo una pedazo de ensalada y un pollo marinado buenísimo y después, mientras fregó todo, nos mandó a las dos a vegetar, como lo oís. Yo me di un baño como una señora y Rhiwen se cascó una pedazo siesta de largas horas. Al final, incluso tuvimos que acompañarla. No veáis el careto que se le quedó al pobre compañero de piso de Yazston cuando llegó y nos vio a los tres ahí abrazaditos en el futón, jajaja.
Con las fuerzas repuestas... Yazston nos llevó de nuevo a otro sitio estupendo para cenar (según Rhiwen, en algún momento se le acabarán las cartas de molonaje y nos llevará al McDonalds, aunque él insiste en que su mazo es muy grande, jaja).
Después, juerga de nuevo. Primero nos llevó a una chupitería donde se empeñó en emborracharnos, según él para luego aprovecharse de nosotras. La verdad es que salimos casi a cuatro patas, jaja. Después, nos juntamos con Marc y nos llevaron a ver el Bharma, el bar de Lost, porque somos turistas compulsivas y queríamos beber cerveza Dharma y sacarnos fotos con la avioneta. El sitio estaba muy chulo e incluso la música era aceptable.
Después, volvimos al bar del viernes y luego Marc nos consiguió unas entradas para la Razzmatazz. Madre mía, qué sitio más grande. Están locos esos catalanes. Eso sí, aunque nos enseñaron todo, nos quedamos la mayor parte de la noche en la sala pop, que es pequeñita y estaba llena de modernas, jaja. Por lo demás, en la situación en que nos hallábamos, creo que nos daba igual una cosa que otra.
Considerando que llegamos a casa de día (después de llamar a Bardito y gritarle unas cuantas burradas por teléfono), os podéis imaginar que nos levantamos a las mil el domingo y quedó tiempo para pocas fiestas. Ducha... recogida de maletas y... con toda la coña del McDonalds, al final fuimos al McDonalds a comer. Y luego, de vuelta, después de llorar un poco a los conductores del autobús, que pretendían hacernos ir en autobuses diferentes a Rhiwen y a mí, jaja.
La vuelta a casa fue dura y ahora estamos tremendamente tristonas, que conste en acta. Nuevamente, gracias, Rhiwen, por haberme puesto los dientes largos para ir... y gracias mil, Yazston, por tener siempre planes que molan, jaja. Después de tanto remolonear, al final ya ves que te he hecho caso y te he ido a visitar, jeje. Espero no remolonear tanto para mi próxima visita, aunque, como tarde... ¡tenemos cita pendiente para el concierto de Kiss en junio!
Para ir soportando la semana... recomiendo café instantáneo con leche entera y miel. Va bien para empezar el día con menos disgusto, jaja. Para escuchar, el "I was made for loving you" de Kiss. Esto es demasiado ochentero para mis gustos, pero qué leches, mola y va muy bien con el tono general del finde.
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lundi, mars 15, 2010
Quinze de março de MIIXXXIIII: "esto, lo otro y lo de más allá"
Me da cosa escribir un nuevo post de "eh, sigo viva", pero así es, sigo viva aunque no lo parezca. Es más... últimamente incluso hago un poquito más de vida social y me dejo ver y quedo con cierta frecuencia con gente como Lameri, Paula o Fëanor. Mola, porque en los últimos tiempos me había vuelto una ermitaña de cuidado.
Sigo viva, pero agobiada por el curro. Estoy buscando otra cosa porque éste me tiene muy hartita, pero mientras no sale nada mejor, al menos doy gracias por seguir teniendo algo. Me fastidia porque me quita mucho tiempo del máster y no sé si lo terminaré o no, todo depende de la resolución de cierta beca y cierta ayuda. Si me los dan, continuaré y si no... igual va siendo hora de levantar el campamento antes de que los maños me linchen en vista de que cada vez estoy más cansada de vivir en sus tierras. Aquí tengo gente a la que quiero mucho, sí, pero en otros lugares también. Y hay lugares y personas que se echan mucho de menos.
No me quiero poner nostálgica. Es lunes, y como tal, al revés que todo el mundo, suelo trabajar menos que el resto de la semana. Me toca llamar más por teléfono y estar en mi casa. Se trabaja mucho mejor en pijama o en albornoz (como estoy ahora mismo) que haciendo el pingo de aquí para allá. De todas formas, esta semana se las va a traer, porque el viernes me voy a escaquear de trabajar, debido a un secuestro al que voy a ser sometida por culpa de cierto vasco y cierta madrileña que me arrastran a Barcelona (sí, parece chiste). A ver si me animo y os subo el parte de la visita. "Alguien" nos dijo que nos trataría como reinas, así que no le queda otra, jeje.
Pues eso... agobiada por el curro, pero bien. Con proyectos en mente pero a la espera de ver qué pasa con el máster, el curro y lo de más allá. Por lo demás... intentando pasarlo bien el mayor tiempo posible. Estos últimos meses había estado tan saturada que había dejado incluso de realizar funciones vitales (sí, me refiero a leer, escribir, ver películas o jugar a videojuegos). Últimamente he estado reponiendo de todo ello, con mejor o peor éxito, pero con ganas de continuar.
Ya sé que no cuento gran cosa, pero me da penita tener el blog ahí muerto de risa y no pasar ni a saludar. No diré que no me vienen a la cabeza tonterías varias sobre las que disertar, pero pasa como siempre, tengo el blog abandonado y me da cosa escribir de repente lo que me preocupa de esto o de lo otro. Así que al menos paso, saludo, compruebo que está todo en su sitio, investigo si aún queda algún insensato que me siga leyendo y dejo el terreno preparado por si algún día, quién sabe, me da por escribir algo.
Aprovecho para hacer un poco de limpieza en la columna de blogs amigos. Quito a todos los que llevan más de un año sin actualizarse y a los que han sido borrados por sus "padres". Espero que no se me ofenda nadie, si vuelven a utilizarlos, que me lo digan y los vuelvo a poner. De paso, añado el de Yazston, el de Eko, el de Bardo y el de Amandil, si a ellos no les parece mal (el de Amandil lo quité en su día porque no lo actualizaba). Espero que todos ellos escriban mucho y se conserven mucho tiempo, jeje.
Pos eso es un poco todo. Pasemos al terreno de las recomendaciones, que nadie nunca hace caso (creo que Arien toma nota de los tés y poco más). Para escuchar... uhmm el "Take me out" de Franz Ferdinand, que siempre es buena forma de empezar semana y para beber un té negro con esencia de amaretto que tengo por casa que... para qué contaros.
Sigo viva, pero agobiada por el curro. Estoy buscando otra cosa porque éste me tiene muy hartita, pero mientras no sale nada mejor, al menos doy gracias por seguir teniendo algo. Me fastidia porque me quita mucho tiempo del máster y no sé si lo terminaré o no, todo depende de la resolución de cierta beca y cierta ayuda. Si me los dan, continuaré y si no... igual va siendo hora de levantar el campamento antes de que los maños me linchen en vista de que cada vez estoy más cansada de vivir en sus tierras. Aquí tengo gente a la que quiero mucho, sí, pero en otros lugares también. Y hay lugares y personas que se echan mucho de menos.
No me quiero poner nostálgica. Es lunes, y como tal, al revés que todo el mundo, suelo trabajar menos que el resto de la semana. Me toca llamar más por teléfono y estar en mi casa. Se trabaja mucho mejor en pijama o en albornoz (como estoy ahora mismo) que haciendo el pingo de aquí para allá. De todas formas, esta semana se las va a traer, porque el viernes me voy a escaquear de trabajar, debido a un secuestro al que voy a ser sometida por culpa de cierto vasco y cierta madrileña que me arrastran a Barcelona (sí, parece chiste). A ver si me animo y os subo el parte de la visita. "Alguien" nos dijo que nos trataría como reinas, así que no le queda otra, jeje.
Pues eso... agobiada por el curro, pero bien. Con proyectos en mente pero a la espera de ver qué pasa con el máster, el curro y lo de más allá. Por lo demás... intentando pasarlo bien el mayor tiempo posible. Estos últimos meses había estado tan saturada que había dejado incluso de realizar funciones vitales (sí, me refiero a leer, escribir, ver películas o jugar a videojuegos). Últimamente he estado reponiendo de todo ello, con mejor o peor éxito, pero con ganas de continuar.
Ya sé que no cuento gran cosa, pero me da penita tener el blog ahí muerto de risa y no pasar ni a saludar. No diré que no me vienen a la cabeza tonterías varias sobre las que disertar, pero pasa como siempre, tengo el blog abandonado y me da cosa escribir de repente lo que me preocupa de esto o de lo otro. Así que al menos paso, saludo, compruebo que está todo en su sitio, investigo si aún queda algún insensato que me siga leyendo y dejo el terreno preparado por si algún día, quién sabe, me da por escribir algo.
Aprovecho para hacer un poco de limpieza en la columna de blogs amigos. Quito a todos los que llevan más de un año sin actualizarse y a los que han sido borrados por sus "padres". Espero que no se me ofenda nadie, si vuelven a utilizarlos, que me lo digan y los vuelvo a poner. De paso, añado el de Yazston, el de Eko, el de Bardo y el de Amandil, si a ellos no les parece mal (el de Amandil lo quité en su día porque no lo actualizaba). Espero que todos ellos escriban mucho y se conserven mucho tiempo, jeje.
Pos eso es un poco todo. Pasemos al terreno de las recomendaciones, que nadie nunca hace caso (creo que Arien toma nota de los tés y poco más). Para escuchar... uhmm el "Take me out" de Franz Ferdinand, que siempre es buena forma de empezar semana y para beber un té negro con esencia de amaretto que tengo por casa que... para qué contaros.
samedi, septembre 26, 2009
Vint i seys de setiembre de MCCXXIII: "A ver cuánto duramos esta vez"
Madre de Diox... lo abandonado que tengo el blog. Y es gracioso, porque suelo acordarme de él, no creáis.
Así son las cosas... yo que pensaba que había retomado la marcha blogera y de repente lo dejé más abandonado que nunca. Pues bueno. Lo cierto es que el abandono se debe en parte a que no quería escribir cosas nuevas sin haber hablado de las anteriores. Y las anteriores me daban una pereza de mil pares, porque había que poner fotos y de todo. En resumidas cuentas... que no voy a contar nada de lo anterior, y es una pena, porque quería narrar grandes crónicas sobre Encuentros Rúnicos, el ReV de Potter o los Sanfermines. Pero bueno... si recupero la costumbre de escribir cosas, a lo mejor llego a tiempo de hablar de Efeyl o colgar el tradicional mensaje de Nochevieja, jaja.
Pues aquí estamos de nuevo. El verano de Zaragoza ha sido el más infernal que se ha gestado sobre la faz de la tierra, y eso que este año tengo aire acondicionado en casa... que menos es nada. La verdad es que cada año que pasa me queda más claro que no quiero seguir viviendo en esta ciudad indefinidamente. No me iré mañana, ni pasado, de hecho tengo un mínimo de dos años por delante, que es lo que me va a costar hacer el máster del universo al que me he apuntado, pero después, a saber cuánto me quedará por aquí. Creo que me voy a exiliar a un sitio donde se pueda respirar todo el año, jajajaja.
Por lo demás, sigo siendo víctima de la adicción a series diversas. Si hace unos meses no paraba de ver películas, ya se me han acabado prácticamente las que tenía pendientes (o casi, porque las que he cogido últimamente encima han sido una señora basura), así que ahora me ha dado por ver series compulsivamente en los ratos que saco entre latín (me estoy poniendo al día a toda leche, entre dar clases a chavales este verano y lo que necesito para transcripción de textos medievales en latín... que ya pasamos a nivel dos, jaja) y la tesis, jajaa (¿qué? ¡si es que no se puede salir de casa!). Todo empezó con "Heroes", que me la tragué enterita pese a lo tristes que fueron las dos últimas temporadas... y lo peor es que, si siguen con la serie, seguiré viendo la basura que saquen, así de triste soy yo también. Luego, sin ninguna gana, me dio por ver "Galactica" y, oye, menos mal que la cogí sin ganas, porque me tragué las cuatro temporadas en cosa de dos o tres semanas (claro, que ayudó tener el Potter encima y muchas túnicas que coser...). Después han ido una tras otra... "Perdidos", "The Big Bang Theory", "Roma", "Los Tudor" (aún con una temporada pendiente, pero es que la tengo que ver con Lameri sí o sí, jajaja) o "True Blood". Unas mejores, otras peores, pero todas malditamente adictivas, jajaja.
Ay, Jonathan... aún tenemos una cita pendiente contigo. Lo gracioso es que al principio pensé que los que llevaron el casting de la serie estaban como cabras por haber elegido a Jonathan Rhys-Meyers para este papel (con lo feo que era Enrique VIII, por Diox... por mucho que en su época se dijera lo contrario). Tampoco llevaba plan de quejarme ¿eh?. En cualquier caso, ahora no puedo dejar de pensar que fue una elección perfecta... tanto él como el resto del reparto están impresionantes en sus papeles. Una auténtica gozada y lección de saber hacer.
Pero si de adicciones hablamos... lo que me está sorbiendo los escasos minutos libres del día (y robando horas de sueño, maldita sea) es el videojuego "The Witcher", que me instaló Bardito cuando estuvo por aquí. Llevaba mucho tiempo con ganas de jugar un RPG de los de "los viejos tiempos", al estilo del Baldur's y cosas similares... y lo cierto es que el Witcher cumple con creces. Una línea argumental muy buena, muchas quest con diferentes niveles de complicación y de extensión y una presentación insuperable: gráficos impresionantes y una banda sonora que es una auténtica gozada. Si tenéis ganas de condenar vuestra existencia, os lo recomiendo con creces, pero luego no me vengáis quejándoos de que no podéis dormir. De hecho, Fëanor también ha caído, jajaja.
Gracias, Bardo, por el descubrimiento... me quejo mucho, pero estoy disfrutando como hacía eones que no me pasaba con un juego no online, jajaja. ¡Y aún estoy pendiente de empezar las novelas!
Ahora me pudre la intriga leerme las novelas en las que está inspirado el juego, la saga de Geralt de Rivia de Andrej Sapkowsky. Hace años que me las está recomendando esta gente de Logroño y lo he ido aplazando miserablemente. Pero esto llega a su fin... el otro día pasé por la París para encargarme el primer tomo, en cuanto caiga en mis manos, pongo solución al asunto.
En cuanto a lo demás... el máster y la tesis ocupan el resto del tiempo (coser las vestimentas para Efeyl también, pero de eso ya hablaremos en otro momento... o puede que no, según se vea, ejem). Este año se han montado en la universidad un máster de Historia Medieval centrado en el Reino de Aragón y, considerando las pedazo de ayudas que se ofrecen para realizar másters (matrícula gratuita, subvenciones especiales... como para dejarlo de lado), ahí me he metido. La verdad es que, de cara a trabajar la tesis, el plan del máster es impresionante. Se trata de varias materias auxiliares para trabajar diferentes aspectos de la investigación histórica. Desde el trabajo con fuentes documentales materiales y escritas (desde el punto de vista de la arqueología, la paleografía, la diplomática o la traducción de textos latinos medievales) a la vida social y cultural dentro de este contexto. Además, sólo estamos inscritas tres personas y los tres estamos haciendo tesis... así que el trabajo va enfocado directamente a nuestras propias investigaciones. Trabajamos con lo que nos va a resultar útil: relaciones bibliográficas y documentales para nuestras tesis, transcripciones y análisis de nuestras fuentes... una gozada, la verdad.
Podría contar muchas cosas más de los últimos meses... pero, lo dicho... sería arduo y nunca lo escribiría. A ver cuánto duro esta vez. Para mientras... os recomiendo un buen té verde con flores diversas (os recomendaría una mezcla concreta que tengo en casa, pero con este nombre no lo vais a encontrar... y lleva de todo, maldita sea, jajaja) y acompañadlo de buena música. A mí me tienen más que obsesionada últimamente Amorphis, y es que llevaba mucho tiempo sin escucharlos... redescubrir "Silent Waters" ha sido impresionante. Supongo que, aunque me gustó en su día, no le hice el caso necesario. Últimamente vagaba por mi lista de reproducción, entre otras, la canción que da título al disco y el golpe de gracia ha sido cuando Lothi me ha descubierto que trata sobre Lemminkäinen. Madre de Diox. Y no sólo esa canción... sino el resto del disco... ¿a qué esperáis para descargarlo? ¿o al menos para escucharlo en Spotify? Sabía que era sobre el Kalevala, pero no que fuera un disco temático sobre Lemminkäinen. Pero qué majos son estos chicos, jajaja. Encima, las letras son impresionantes. Si no los conocéis y os gusta "Silent Waters", os recomiendo que dediquéis un ratillo al disco, porque no os arrepentiréis.
Así son las cosas... yo que pensaba que había retomado la marcha blogera y de repente lo dejé más abandonado que nunca. Pues bueno. Lo cierto es que el abandono se debe en parte a que no quería escribir cosas nuevas sin haber hablado de las anteriores. Y las anteriores me daban una pereza de mil pares, porque había que poner fotos y de todo. En resumidas cuentas... que no voy a contar nada de lo anterior, y es una pena, porque quería narrar grandes crónicas sobre Encuentros Rúnicos, el ReV de Potter o los Sanfermines. Pero bueno... si recupero la costumbre de escribir cosas, a lo mejor llego a tiempo de hablar de Efeyl o colgar el tradicional mensaje de Nochevieja, jaja.
Pues aquí estamos de nuevo. El verano de Zaragoza ha sido el más infernal que se ha gestado sobre la faz de la tierra, y eso que este año tengo aire acondicionado en casa... que menos es nada. La verdad es que cada año que pasa me queda más claro que no quiero seguir viviendo en esta ciudad indefinidamente. No me iré mañana, ni pasado, de hecho tengo un mínimo de dos años por delante, que es lo que me va a costar hacer el máster del universo al que me he apuntado, pero después, a saber cuánto me quedará por aquí. Creo que me voy a exiliar a un sitio donde se pueda respirar todo el año, jajajaja.
Por lo demás, sigo siendo víctima de la adicción a series diversas. Si hace unos meses no paraba de ver películas, ya se me han acabado prácticamente las que tenía pendientes (o casi, porque las que he cogido últimamente encima han sido una señora basura), así que ahora me ha dado por ver series compulsivamente en los ratos que saco entre latín (me estoy poniendo al día a toda leche, entre dar clases a chavales este verano y lo que necesito para transcripción de textos medievales en latín... que ya pasamos a nivel dos, jaja) y la tesis, jajaa (¿qué? ¡si es que no se puede salir de casa!). Todo empezó con "Heroes", que me la tragué enterita pese a lo tristes que fueron las dos últimas temporadas... y lo peor es que, si siguen con la serie, seguiré viendo la basura que saquen, así de triste soy yo también. Luego, sin ninguna gana, me dio por ver "Galactica" y, oye, menos mal que la cogí sin ganas, porque me tragué las cuatro temporadas en cosa de dos o tres semanas (claro, que ayudó tener el Potter encima y muchas túnicas que coser...). Después han ido una tras otra... "Perdidos", "The Big Bang Theory", "Roma", "Los Tudor" (aún con una temporada pendiente, pero es que la tengo que ver con Lameri sí o sí, jajaja) o "True Blood". Unas mejores, otras peores, pero todas malditamente adictivas, jajaja.
Ay, Jonathan... aún tenemos una cita pendiente contigo. Lo gracioso es que al principio pensé que los que llevaron el casting de la serie estaban como cabras por haber elegido a Jonathan Rhys-Meyers para este papel (con lo feo que era Enrique VIII, por Diox... por mucho que en su época se dijera lo contrario). Tampoco llevaba plan de quejarme ¿eh?. En cualquier caso, ahora no puedo dejar de pensar que fue una elección perfecta... tanto él como el resto del reparto están impresionantes en sus papeles. Una auténtica gozada y lección de saber hacer.
Pero si de adicciones hablamos... lo que me está sorbiendo los escasos minutos libres del día (y robando horas de sueño, maldita sea) es el videojuego "The Witcher", que me instaló Bardito cuando estuvo por aquí. Llevaba mucho tiempo con ganas de jugar un RPG de los de "los viejos tiempos", al estilo del Baldur's y cosas similares... y lo cierto es que el Witcher cumple con creces. Una línea argumental muy buena, muchas quest con diferentes niveles de complicación y de extensión y una presentación insuperable: gráficos impresionantes y una banda sonora que es una auténtica gozada. Si tenéis ganas de condenar vuestra existencia, os lo recomiendo con creces, pero luego no me vengáis quejándoos de que no podéis dormir. De hecho, Fëanor también ha caído, jajaja.
Gracias, Bardo, por el descubrimiento... me quejo mucho, pero estoy disfrutando como hacía eones que no me pasaba con un juego no online, jajaja. ¡Y aún estoy pendiente de empezar las novelas!
Ahora me pudre la intriga leerme las novelas en las que está inspirado el juego, la saga de Geralt de Rivia de Andrej Sapkowsky. Hace años que me las está recomendando esta gente de Logroño y lo he ido aplazando miserablemente. Pero esto llega a su fin... el otro día pasé por la París para encargarme el primer tomo, en cuanto caiga en mis manos, pongo solución al asunto.
En cuanto a lo demás... el máster y la tesis ocupan el resto del tiempo (coser las vestimentas para Efeyl también, pero de eso ya hablaremos en otro momento... o puede que no, según se vea, ejem). Este año se han montado en la universidad un máster de Historia Medieval centrado en el Reino de Aragón y, considerando las pedazo de ayudas que se ofrecen para realizar másters (matrícula gratuita, subvenciones especiales... como para dejarlo de lado), ahí me he metido. La verdad es que, de cara a trabajar la tesis, el plan del máster es impresionante. Se trata de varias materias auxiliares para trabajar diferentes aspectos de la investigación histórica. Desde el trabajo con fuentes documentales materiales y escritas (desde el punto de vista de la arqueología, la paleografía, la diplomática o la traducción de textos latinos medievales) a la vida social y cultural dentro de este contexto. Además, sólo estamos inscritas tres personas y los tres estamos haciendo tesis... así que el trabajo va enfocado directamente a nuestras propias investigaciones. Trabajamos con lo que nos va a resultar útil: relaciones bibliográficas y documentales para nuestras tesis, transcripciones y análisis de nuestras fuentes... una gozada, la verdad.
Podría contar muchas cosas más de los últimos meses... pero, lo dicho... sería arduo y nunca lo escribiría. A ver cuánto duro esta vez. Para mientras... os recomiendo un buen té verde con flores diversas (os recomendaría una mezcla concreta que tengo en casa, pero con este nombre no lo vais a encontrar... y lleva de todo, maldita sea, jajaja) y acompañadlo de buena música. A mí me tienen más que obsesionada últimamente Amorphis, y es que llevaba mucho tiempo sin escucharlos... redescubrir "Silent Waters" ha sido impresionante. Supongo que, aunque me gustó en su día, no le hice el caso necesario. Últimamente vagaba por mi lista de reproducción, entre otras, la canción que da título al disco y el golpe de gracia ha sido cuando Lothi me ha descubierto que trata sobre Lemminkäinen. Madre de Diox. Y no sólo esa canción... sino el resto del disco... ¿a qué esperáis para descargarlo? ¿o al menos para escucharlo en Spotify? Sabía que era sobre el Kalevala, pero no que fuera un disco temático sobre Lemminkäinen. Pero qué majos son estos chicos, jajaja. Encima, las letras son impresionantes. Si no los conocéis y os gusta "Silent Waters", os recomiendo que dediquéis un ratillo al disco, porque no os arrepentiréis.
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vendredi, mars 27, 2009
Vint y siete de março de MCCXXIII: "La Hora del Planeta"
Pensé publicar este comentario en mi blog para informar a todo posible visitante que, como yo, viva en la parra y no se haya enterado del apagón de mañana, pero increíblemente, esta vez estoy oyendo información por todas partes. Lo cierto es que yo me enteré hace cosa de una semana gracias al blog de Nienna, pero después de eso me ha sorprendido la campaña que he visto en Cuatro (aunque ya que lo apoyan, también se deberían plantear no emitir programación, coñe), así que supongo (espero) que también se habrá prodigado por otras cadenas, radios y periódicos. Y es que esta vez no es la típica propuesta de "apaga las luces cinco minutos por el cambio climático" que nadie sabe de dónde ha venido, sino que es una iniciativa mundial promovida por WWF en la que se espera la colaboración de 1000 millones de personas. Mucho número me parece a mí y como siempre, nunca se sabe si servirá de mucho, pero qué cuernos, es la única forma que tenemos de expresar que nos importa el planeta y que queremos que se lleven a cabo proyectos efectivos para frenar en la medida de lo posible el cambio climático. Para quien quiera más información del evento, que eche un vistazo a la web de WWF, que copio del blog de Nienna.
Así que... en vista de que todos estamos informados, poco más me queda que decir, salvo que este humilde blog también apoya la propuesta y en este humilde élfico hogar mañana estarán todos los aparatos eléctricos desconectados a partir de las 20:30 (y espero que no se me olvide nada en stand-by, que yo para eso soy fina). Os propongo que hagáis lo mismo... que aprovechéis la luz de las velas para reflexionar sobre qué podemos hacer desde nuestros pequeños agujeros para tomarnos en serio un verdadero cambio. Porque son muchas cosas las que tienen que cambiar y no sólo está en las manos de gobernantes y empresarios (aunque sí, ellos tienen en sus manos infinitas posibilidades más de hacer algo efectivo). Pensad en cómo a lo largo del día no paramos de consumir energía innecesaria y de generar residuos. Hacedlo por el planeta y, si creéis que no sirve de nada, al menos para hacerle un agujero este mes a Endesa, que malditos sean cien o doscientas veces.
Y mientras estáis con la luz apagada... os recomiendo que hayáis hecho previamente (de no ser que seáis hábiles haciendo fuego), un genmaicha calentito. Música no sé si recomendar, me da a mí que usar el mp3 con la batería es trampa, jajajaja. Así que cada uno que cante lo que mejor le parezca, jajaja.
Así que... en vista de que todos estamos informados, poco más me queda que decir, salvo que este humilde blog también apoya la propuesta y en este humilde élfico hogar mañana estarán todos los aparatos eléctricos desconectados a partir de las 20:30 (y espero que no se me olvide nada en stand-by, que yo para eso soy fina). Os propongo que hagáis lo mismo... que aprovechéis la luz de las velas para reflexionar sobre qué podemos hacer desde nuestros pequeños agujeros para tomarnos en serio un verdadero cambio. Porque son muchas cosas las que tienen que cambiar y no sólo está en las manos de gobernantes y empresarios (aunque sí, ellos tienen en sus manos infinitas posibilidades más de hacer algo efectivo). Pensad en cómo a lo largo del día no paramos de consumir energía innecesaria y de generar residuos. Hacedlo por el planeta y, si creéis que no sirve de nada, al menos para hacerle un agujero este mes a Endesa, que malditos sean cien o doscientas veces.
Y mientras estáis con la luz apagada... os recomiendo que hayáis hecho previamente (de no ser que seáis hábiles haciendo fuego), un genmaicha calentito. Música no sé si recomendar, me da a mí que usar el mp3 con la batería es trampa, jajajaja. Así que cada uno que cante lo que mejor le parezca, jajaja.
samedi, mars 21, 2009
Veinte y uno de março de MCCXXIII: "Madrid express"
Siempre que voy a Madrid me pasa lo mismo: me apetece quedar con todo el mundo y hacer una barbaridad de cosas y al final, más o menos, quedo con las mismas personas y hago lo mismo. No es que sea mal plan, ni muchísimo menos, quedar con Arien o con Lothi, después de las parrafadas que nos tiramos por internet es como necesario, pero me da penita la de años que hace que no veo a algunas gentes. Y eso que esta vez he aprovechado un poquito más el tiempo...
Me mandaron a hacer un curso del curro a Madrid. Ya sabéis, eso de "¿te importa hacer este curso en Madrid?" y yo "eh... ¿Madrid eh? creo que podré hacer algún apaño...", jajajaja. En teoría duraba semana y pico, pero los malditos traidores decidieron acortarlo y continuarlo dentro de dos meses (que tampoco es mala idea). Pues bueno. Una semana laboral en Madrid de lunes a viernes, más el fin de semana que fui a pedir asilo político a casa de Ariencita y Eleder, para no pedir la costumbre. Pensaba que tendría tiempo para todo teniendo tantos días, pero claro, el curso duraba sus horas y la gente que vive en Madrid también trabaja y eso, así que los primeros días, entre lo petada que salía y unas cosas y otras... me dediqué a vegetar plácidamente en el hotel.
Eso sí, el fin de semana ya me pude dedicar a lo que toca... ver al personal y, por supuesto, como siempre que me junto con Arien... comer sushi y comprar té. Esta vez por partida doble, porque fuimos a comprar té dos veces (una para ella y otra para mí, aunque claro, ya que estábamos ahí las dos veces... pues nada, me volví a Zaragoza con cinco bolsitas de té, no veáis qué drama, jaja... jos, que tenía que reponer mucho) y también a comer sushi dos veces! porque fui con Arien al Musashi (el Mushi-shi para los amigos) y luego resultó que cuando Cecilia "había reservado mesa en un restaurante" fue casualmente en el mismo, jaja. Sushi para comer, sushi para cenar. Y ¡mira que hay restaurantes en Madrid para que tuviéramos que acabar en el mismo!. La verdad es que es un gran sitio. Penita que estuviéramos cansados todos (creo que Lothi, Miguel y yo teníamos pinta de muerteeeee) después y no consiguiera triunfar la idea del bar que propuso Cecilia (jos, no nos mates, guapa!).
Por fin quedé con Nico y compañía. Fue en plan de "bueno, cenamos y luego plegamos pronto que estamos cansados" y acabamos en casa de Turete, montando lo que parecía una película de Almodóvar. Tengo fotos que lo atestiguan, pero no soy tan cruel de publicarlas. Además, en la mayoría salgo yo, jajaja. También quedé con Mornorë aunque sea un ratín el domingo. De todas formas, tanto a unos como a otra (y a la Ariencita y a Raziel) os veré en Rúnicos bien prontito, así que tendremos tiempo de sobra para hacer de todo (con un buen mazo de cartas o un buen tablero de por medio, jajaja).
Me gusta mucho pasarme por Madrid. Me gusta tanto ir que no puedo evitar hacer visitas cada nada de tiempo. A veces pienso que no me importaría pasar allí otra temporada y siempre digo que no lo descarto, la verdad, pero ahora mismo estoy muy bien en Zaragoza y no me veo moviendo el tenderete, jaja.
Me lo pasé muy bien estos días, gente, aunque no he podido descansar hasta este fin de semana arrrrrr (y encima este viernes también salí a tomar algo y para llegar a casa a las tantas bastante perjudicada, joer, soy lo peor). Por otra parte, podíais venir de visita, malditos, que siempre estoy yendo yo y no hay forma de quedar con todo el mundo.
Eeeeen fin... recomiendo té rojo chai especiado con cardamomo, jenjibre y esas cosas. Y el "Oberon" de Carl Maria von Weber, que siempre es una gozada tener de fondo (y así de paso lo escuchas, Lothi).
(En breves cuelgo fotos de la visitilla, que estoy en ordenador ajeno)
Me mandaron a hacer un curso del curro a Madrid. Ya sabéis, eso de "¿te importa hacer este curso en Madrid?" y yo "eh... ¿Madrid eh? creo que podré hacer algún apaño...", jajajaja. En teoría duraba semana y pico, pero los malditos traidores decidieron acortarlo y continuarlo dentro de dos meses (que tampoco es mala idea). Pues bueno. Una semana laboral en Madrid de lunes a viernes, más el fin de semana que fui a pedir asilo político a casa de Ariencita y Eleder, para no pedir la costumbre. Pensaba que tendría tiempo para todo teniendo tantos días, pero claro, el curso duraba sus horas y la gente que vive en Madrid también trabaja y eso, así que los primeros días, entre lo petada que salía y unas cosas y otras... me dediqué a vegetar plácidamente en el hotel.
Eso sí, el fin de semana ya me pude dedicar a lo que toca... ver al personal y, por supuesto, como siempre que me junto con Arien... comer sushi y comprar té. Esta vez por partida doble, porque fuimos a comprar té dos veces (una para ella y otra para mí, aunque claro, ya que estábamos ahí las dos veces... pues nada, me volví a Zaragoza con cinco bolsitas de té, no veáis qué drama, jaja... jos, que tenía que reponer mucho) y también a comer sushi dos veces! porque fui con Arien al Musashi (el Mushi-shi para los amigos) y luego resultó que cuando Cecilia "había reservado mesa en un restaurante" fue casualmente en el mismo, jaja. Sushi para comer, sushi para cenar. Y ¡mira que hay restaurantes en Madrid para que tuviéramos que acabar en el mismo!. La verdad es que es un gran sitio. Penita que estuviéramos cansados todos (creo que Lothi, Miguel y yo teníamos pinta de muerteeeee) después y no consiguiera triunfar la idea del bar que propuso Cecilia (jos, no nos mates, guapa!).
Por fin quedé con Nico y compañía. Fue en plan de "bueno, cenamos y luego plegamos pronto que estamos cansados" y acabamos en casa de Turete, montando lo que parecía una película de Almodóvar. Tengo fotos que lo atestiguan, pero no soy tan cruel de publicarlas. Además, en la mayoría salgo yo, jajaja. También quedé con Mornorë aunque sea un ratín el domingo. De todas formas, tanto a unos como a otra (y a la Ariencita y a Raziel) os veré en Rúnicos bien prontito, así que tendremos tiempo de sobra para hacer de todo (con un buen mazo de cartas o un buen tablero de por medio, jajaja).
Me gusta mucho pasarme por Madrid. Me gusta tanto ir que no puedo evitar hacer visitas cada nada de tiempo. A veces pienso que no me importaría pasar allí otra temporada y siempre digo que no lo descarto, la verdad, pero ahora mismo estoy muy bien en Zaragoza y no me veo moviendo el tenderete, jaja.
Me lo pasé muy bien estos días, gente, aunque no he podido descansar hasta este fin de semana arrrrrr (y encima este viernes también salí a tomar algo y para llegar a casa a las tantas bastante perjudicada, joer, soy lo peor). Por otra parte, podíais venir de visita, malditos, que siempre estoy yendo yo y no hay forma de quedar con todo el mundo.
Eeeeen fin... recomiendo té rojo chai especiado con cardamomo, jenjibre y esas cosas. Y el "Oberon" de Carl Maria von Weber, que siempre es una gozada tener de fondo (y así de paso lo escuchas, Lothi).
(En breves cuelgo fotos de la visitilla, que estoy en ordenador ajeno)
vendredi, février 27, 2009
Veinte y siet de febrero de MCCXXIII: "Ludopatía in extremo"
Suavizando un poco el tono del blog (y batiendo un montón de records personales en publicación de entradas por mes)... hablemos un poco de ludopatía. Son las seis de la mañana, acabo de volver de casa del abuelo Fëanor después de batirnos durante largas horas con el felfo, Nando y Clara en una gran batalla por dominar Italia. No había jugado nunca al Machiavelli (de hecho, de los cinco participantes, sólo Fëanor había jugado) y puedo asegurar que hacía la tira que no disfrutaba tanto con un juego de estos "tipo risk". De los muchos tipos de juegos de mapas que circulan, éste es de los que permiten periodo de diplomacia con los demás jugadores. Ya saben: pactos, alianzas, puñaladas traperas... esas cosas. El juego ofrece posibilidades de invasiones, diferentes tipos de ejércitos, guarniciones y perrerías varias a la hora de operar: se puede conspirar y sobornar a los ejércitos del enemigo. Se pueden pedir préstamos a la banca (malditos judíos usureros) y quedar completamente endeudado (y sufrir las consecuencias). Si a esto sumamos que prácticamente no hay tiradas de dados, el juego resulta muy original, porque las alianzas con otros jugadores resultan imprescindibles. Y claro, ningún jugador puede ser fiel a todos sus pactos, jajaja. Eso sí, habré de decir que la más trapera de la noche he sido yo, que he vendido a Clara de la peor de las maneras y encima, por un error de desconocimiento de reglas, me he metido con ella en unas guerras terroríficas que siempre quedaban en tablas, jajajaja. La próxima vez haré la puñeta mejor.
La cosa ha gustado, pese a que el desconocimiento de reglas nos ha llevado a todos a cometer gloriosas meteduras de pata. Sabiendo jugar, tiene que ser impresionante. El caso es que, como el juego ha triunfado, hemos decidido comenzar una partida por e-mail. Con juegos tan largos como este, la verdad es que jugar por correo puede ser más que interesante. En modo presencial es realmente chungo terminar sacar tiempo para terminar una partida, porque se pueden eternizar más que mucho. La de hoy ha tenido que ser abortada porque teníamos la cabeza ya espesísima. Nunca he jugado una partida de estrategia por mail, así que a ver si de verdad la llevamos a cabo, que como somos unos merluzos... o nos ponemos ya, mañana mismo o así, o no sé si llegará a buen puerto. ¡Espero que sí!
Como ya dije hace un par de post, últimamente la ludopatía friki puede conmigo. Sola o acompañada, igual da. El finde pasado vinieron Diego y Banune y volvimos a repetir el mismo esquema de siempre: viernes juerga, sábado Ikea por la tarde (¡por la mañana estuve con la guapetonísima de Altáriel!) y noche de juegos que tampoco estuvo nada mal. Aparte de una partida de zombies que no nos hizo mucho chiste a ninguno, el resto de la noche (y gran parte del domingo) fue invertido en jugar a un infierno llamado "Jungle Speed" que trajeron estos. Un maléfico y terriblemente adictivo juego de cartas de estos de velocidad y concentración que casi termina con nosotros. De hecho, juraría que se nos pegaron varios tics, jajaja. Si cae en vuestras manos, os lo recomiendo más que mucho. Nosotros tenemos plan de comprarlo en nada.
Pero como no siempre se disfruta de tan gratas compañías, descargo mis ansias ludópatas por otros lados y ahora mismo el que más tiempo me está haciendo invertir es el "Castlevania: Dawn of Sorrow" de la DS. Menuda gozada. No disfrutaba de un juego de arcade de semejante forma desde que nos hartamos de la Sega y me dediqué completamente a los juegos de aventura gráfica, rol o estrategia. Merece la pena un montón recuperar el género, la verdad, y es que los Castlevanias siempre han sido juegos de calidad asegurada.
Por lo demás, no paro de ver películas últimamente, me estoy poniendo al día con un montón que tenía pendientes. Aunque la verdad es que esta vez mi adicción peliculera viene de la mano de la necesidad (real y psicológica) de hacer punto como una abuela. Por Dios, no hacía punto desde que era criaja. De hecho ni me acordaba de cómo se hacía, pero nada, en un ratillo que me explicó mi madre las cuatro tonterías necesarias en Pamplona, ya me hice mis apaños y una semana después ya tenía terminada mi primera bufanda, jajaja. No veáis qué satisfacción y qué orgullo. Es mullidita, acolchadita y calentita. Me ha quedado majísima, así que la he estrenado y la he llevado unas cuantas veces. Es la mar de "ponible", como dice Sûl, jeje. Por supuesto, no se me habría pasado por la cabeza ponerme al tema de no ser porque necesitaba una bufanda Slytherin para el vivo de Hogwarts (así que sí, lo habéis adivinado, la bufanda es a franjas grises y verdes). Pero oye, resulta que hacer punto es toda una adicción y que por lo visto no se me da nada mal, así que, como he pactado también hacer las bufandas de Diego y Álvaro, tengo trabajo para rato (aunque no por mucho tiempo, la de Diego ya tiene unas cuantas franjas). Cuando termine con esto y con las túnicas que también les dije a Diego y Edurne que les haría (no, no soy tan solidaria, no creáis, a ver si pensáis que me voy a hacer yo la varita y el caldero, jeje), es posible que me plantee sacarle partido a mi recién descubierta habilidad y me plantee hacerme una chaqueta o algo. También es posible que no vuelva a coger unas agujas en la vida, que todos sabemos que vivo en la parra, pero bueno, ahístá la posibilidad.
Y dicho esto, me voy a la camita, que no he puesto la calefacción al llegar y estoy empezando a tener bastante freshko y tal. Y sueño, todo sea dicho. Recomiendo un buen traguillo de aguardiente de hierbas, como el que nos ha ofrecido el patriarca (y vive Dios que ha hecho falta para acompañar ciertos "amargos tragos", ejem) y de música la "Marcia alla turca" de Mozart, que también ha sonado y me he puesto tierna. Buenas noches...
La cosa ha gustado, pese a que el desconocimiento de reglas nos ha llevado a todos a cometer gloriosas meteduras de pata. Sabiendo jugar, tiene que ser impresionante. El caso es que, como el juego ha triunfado, hemos decidido comenzar una partida por e-mail. Con juegos tan largos como este, la verdad es que jugar por correo puede ser más que interesante. En modo presencial es realmente chungo terminar sacar tiempo para terminar una partida, porque se pueden eternizar más que mucho. La de hoy ha tenido que ser abortada porque teníamos la cabeza ya espesísima. Nunca he jugado una partida de estrategia por mail, así que a ver si de verdad la llevamos a cabo, que como somos unos merluzos... o nos ponemos ya, mañana mismo o así, o no sé si llegará a buen puerto. ¡Espero que sí!
Como ya dije hace un par de post, últimamente la ludopatía friki puede conmigo. Sola o acompañada, igual da. El finde pasado vinieron Diego y Banune y volvimos a repetir el mismo esquema de siempre: viernes juerga, sábado Ikea por la tarde (¡por la mañana estuve con la guapetonísima de Altáriel!) y noche de juegos que tampoco estuvo nada mal. Aparte de una partida de zombies que no nos hizo mucho chiste a ninguno, el resto de la noche (y gran parte del domingo) fue invertido en jugar a un infierno llamado "Jungle Speed" que trajeron estos. Un maléfico y terriblemente adictivo juego de cartas de estos de velocidad y concentración que casi termina con nosotros. De hecho, juraría que se nos pegaron varios tics, jajaja. Si cae en vuestras manos, os lo recomiendo más que mucho. Nosotros tenemos plan de comprarlo en nada.
Pero como no siempre se disfruta de tan gratas compañías, descargo mis ansias ludópatas por otros lados y ahora mismo el que más tiempo me está haciendo invertir es el "Castlevania: Dawn of Sorrow" de la DS. Menuda gozada. No disfrutaba de un juego de arcade de semejante forma desde que nos hartamos de la Sega y me dediqué completamente a los juegos de aventura gráfica, rol o estrategia. Merece la pena un montón recuperar el género, la verdad, y es que los Castlevanias siempre han sido juegos de calidad asegurada.
Por lo demás, no paro de ver películas últimamente, me estoy poniendo al día con un montón que tenía pendientes. Aunque la verdad es que esta vez mi adicción peliculera viene de la mano de la necesidad (real y psicológica) de hacer punto como una abuela. Por Dios, no hacía punto desde que era criaja. De hecho ni me acordaba de cómo se hacía, pero nada, en un ratillo que me explicó mi madre las cuatro tonterías necesarias en Pamplona, ya me hice mis apaños y una semana después ya tenía terminada mi primera bufanda, jajaja. No veáis qué satisfacción y qué orgullo. Es mullidita, acolchadita y calentita. Me ha quedado majísima, así que la he estrenado y la he llevado unas cuantas veces. Es la mar de "ponible", como dice Sûl, jeje. Por supuesto, no se me habría pasado por la cabeza ponerme al tema de no ser porque necesitaba una bufanda Slytherin para el vivo de Hogwarts (así que sí, lo habéis adivinado, la bufanda es a franjas grises y verdes). Pero oye, resulta que hacer punto es toda una adicción y que por lo visto no se me da nada mal, así que, como he pactado también hacer las bufandas de Diego y Álvaro, tengo trabajo para rato (aunque no por mucho tiempo, la de Diego ya tiene unas cuantas franjas). Cuando termine con esto y con las túnicas que también les dije a Diego y Edurne que les haría (no, no soy tan solidaria, no creáis, a ver si pensáis que me voy a hacer yo la varita y el caldero, jeje), es posible que me plantee sacarle partido a mi recién descubierta habilidad y me plantee hacerme una chaqueta o algo. También es posible que no vuelva a coger unas agujas en la vida, que todos sabemos que vivo en la parra, pero bueno, ahístá la posibilidad.
Y dicho esto, me voy a la camita, que no he puesto la calefacción al llegar y estoy empezando a tener bastante freshko y tal. Y sueño, todo sea dicho. Recomiendo un buen traguillo de aguardiente de hierbas, como el que nos ha ofrecido el patriarca (y vive Dios que ha hecho falta para acompañar ciertos "amargos tragos", ejem) y de música la "Marcia alla turca" de Mozart, que también ha sonado y me he puesto tierna. Buenas noches...
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Costura,
Frikismo,
Juegos de mesa,
Videojuegos
lundi, février 23, 2009
Vint i tres de febbrero de MCCXXIII: "Camino"
Soy una de las muchas personas que no supimos de la película "Camino" cuando fue estrenada en el cine, sino bastante más tarde, con objeto de sus nominaciones -y posteriores premios- en la ceremonia de los Goya. En un principio, todo cuanto había leído acerca de la película era que trataba sobre una niña cuya serenidad frente a su propia muerte impresiona a un centro médico. Me pareció una temática considerablemente atractiva y poco común, así que tenía bastante interés en verla. Poco antes de ir al cine me dijeron que la niña era del opus y tal. No me pareció una cuestión relevante, pensaba que el modo de afrontar la muerte era el tema central de la película, lo que no termina de ser cierto. El tema central es, sin lugar a dudas, el opus dei y sus formas de manipular a sus adeptos. Para quien no haya visto la película, aviso que pienso destripar algunas escenas.
Se ha acusado a la película de malversar y manipular verdades pero qué quieren que les diga, refleja perfectamente la realidad de todas y cada una de las personas pertenecientes al opus que he conocido en mi vida. Desde luego, he intentado en todo momento mantenerme al margen de todo contacto con esa gente, pero haber estudiado y trabajado en instituciones del opus creo que me han dejado las ideas bastante claras. Ese control de la madre de Camino sobre las actividades extraescolares de la niña me recordaron más que demasiado cómo cuando yo era catequista los chavales del opus jamás venían a las convivencias que celebrábamos. Ya no digo apuntarse a grupos de teatro y cosas parecidas (fuente de pecado, ya ven), sino convivencias parroquiales. Recuerdo especialmente cuando la madre de Rosario le prohibió terminantemente venir a la celebración de la Pascua (obligatoria para los chavales de confirmación) porque, según nos dijo a los catequistas "ya sabéis a qué colegio va mi hija, su educación religiosa es más que suficiente y no necesita ir a esos sitios". Por su parte, Rosario se moría de ganas por venir, pero no tenía narices de pedírselo a sus padres. De sobra sabía que no le iba a servir de nada.
Cosas peores se reflejan en la película, y si bien la historia de Camino es dura, a fin de cuentas es una niña cuyas creencias religiosas la ayudan a afrontar la muerte con mayor serenidad. Habría muerto más feliz con las cartas de su chico y el vestido de tirantes y falda corta, todo sea dicho, pero aparte de la manipulación que lleva a cabo su madre con la adolescente, la chica muere feliz, que tiene su mérito. Más dura se presenta la perspectiva de la madre -sola, al final de la película- y de un modo más duro la hermana mayor, numeraria. Ser numerario viene a ser algo así como dejar de pensar por cuenta propia y ceder la voluntad de uno en manos de un tutor. No lo digo porque salga en la película, lo digo porque lo he visto. Me recuerda en todo momento a Cristinita y a comentarios del tipo de "a mí no me prohíben hacer nada, pero yo sé que hay cosas que no puedo hacer, como por ejemplo mirar a ningún chico, no vaya a ser que me guste alguno". Me pareció especialmente ilustrativa esa conversación entre la hermana y su tutora en la que ésta le advierte seriamente contra su familia y sus amigos, con comentarios del tipo de "el Diablo te tienta con lo que más quieres, con tu propia familia, así que tienes que asumir que tu familia de verdad somos nosotros". Lamentablemente eso también lo he visto: gente que pierde todo contacto con su familia y con la gente que lo quiere por entrar como numerarios. Huelga decir que cuando necesitan de verdad el apoyo de una familia o de seres queridos, digamos que no lo encuentran.
Visto desde fuera, pueden parecer -o se suelen comparar- con conventos o monasterios que viven integrados en el mundo laico. En teoría, con objeto de poder hacer un mayor servicio para la sociedad. Quien haya tenido la suerte de estar en un monasterio y haya conversado con frailes y monjas y luego haya estado en un colegio mayor de numerarias puede dar fe de que poco tiene que ver lo uno con lo otro. En el primer caso se nota una atmósfera de felicidad absoluta, de gente que ha renunciado a un modo de vida para optar por otro de servicio a Dios que no cabe duda de que les satisface y les llena de serenidad. Por contra, un colegio mayor de numerarias (de numerarios no puedo hablar, obviamente, aunque no creo que haya grandes diferencias, salvo que ellos no limpian ni cocinan, eso que se ahorran), es el lugar donde se puede encontrar mayor número de tensiones sin resolver camufladas por sonrisitas ficticias. Hagan la prueba y tiemblen. Desde luego, no resulta nada cómodo estar ahí y creo que lo pensamos todas las personas que estuvimos en Goroabe y lo comentamos después. Desde luego, no creo que nadie volviéramos a pisar ese antro después de cuatro o cinco visitas.
Esas y otras cosas se reflejan en la película de un modo que al menos yo no había visto jamás en el cine, así que agradezco mucho a Fesser haber llevado a cabo semejante peliculón, que además está narrado de una forma más que brillante, muy bien dirigido y muy bien llevado a cabo por un grupo de actores que realizan un trabajo realmente bueno.
Al llegar a casa, un tanto impactada por lo que había visto, eché un vistazo por internet, a ver qué contaban sobre la película en un sitio y en otro. Aparte de los esperados comentarios en las páginas de la cope y del opus dei (no os recomiendo mirar esa página, pero vosotros mismos... a las tantas de la madrugada se hacen cosas muy raras), terminé por llegar a la web de la niña en la que se había inspirado -que no basado- la película, Alexia González Barros. Aparte de una breve historia sobre la niña donde no se cuenta nada especialmente relevante para excusar la causa de su beatificación (no se dedicó a expulsar demonios por ahí, ni se le apareció la Virgen ni se bilocaba ni se realizó ninguna clase de acciones que hacen santo a uno... esa clase de cosas que ilustra pefectamente Santiago de la Vorágine en la "Leyenda Dorada", lo normal), hay un apartado especialmente llamativo donde se pide dinero "para la causa de la beatificación". Curioso. Ahora, para hacer santo a uno, resulta que hay que pagar. Eso justifica muchas cosas, no crean ustedes, vean si no la canonización express del amigo Escrivá de Balaguer. Eso sí, la compra de cuestiones espirituales con bienes materiales es pecado, de simonía concretamente, que ha sido condenado y practicado reiteradamente por la Iglesia a partes iguales. Miren, si no, los Hechos de los Apóstoles, donde hay una frase bastante ilustrativa al respecto. No es otro que San Pedro quien reprende a Simón el Mago (padre de la simonía, como ustedes supondrán): "Vaya tu dinero a la perdición y tú con él, pues has pensado que el don de Dios se compra con dinero" (Hechos 8, 20).
Se podría hablar de esto durante bastante más tiempo, pero ya es bastante largo y tampoco es plan de seguir... quien tenga ganas, que se deleite con un "ponche nórdico" del tea shop, que no se merecen la propaganda que les hago. Para escuchar, recomiendo "Scheherezade", de Rimskiy Korsakov. Buenas noches...
Se ha acusado a la película de malversar y manipular verdades pero qué quieren que les diga, refleja perfectamente la realidad de todas y cada una de las personas pertenecientes al opus que he conocido en mi vida. Desde luego, he intentado en todo momento mantenerme al margen de todo contacto con esa gente, pero haber estudiado y trabajado en instituciones del opus creo que me han dejado las ideas bastante claras. Ese control de la madre de Camino sobre las actividades extraescolares de la niña me recordaron más que demasiado cómo cuando yo era catequista los chavales del opus jamás venían a las convivencias que celebrábamos. Ya no digo apuntarse a grupos de teatro y cosas parecidas (fuente de pecado, ya ven), sino convivencias parroquiales. Recuerdo especialmente cuando la madre de Rosario le prohibió terminantemente venir a la celebración de la Pascua (obligatoria para los chavales de confirmación) porque, según nos dijo a los catequistas "ya sabéis a qué colegio va mi hija, su educación religiosa es más que suficiente y no necesita ir a esos sitios". Por su parte, Rosario se moría de ganas por venir, pero no tenía narices de pedírselo a sus padres. De sobra sabía que no le iba a servir de nada.
Cosas peores se reflejan en la película, y si bien la historia de Camino es dura, a fin de cuentas es una niña cuyas creencias religiosas la ayudan a afrontar la muerte con mayor serenidad. Habría muerto más feliz con las cartas de su chico y el vestido de tirantes y falda corta, todo sea dicho, pero aparte de la manipulación que lleva a cabo su madre con la adolescente, la chica muere feliz, que tiene su mérito. Más dura se presenta la perspectiva de la madre -sola, al final de la película- y de un modo más duro la hermana mayor, numeraria. Ser numerario viene a ser algo así como dejar de pensar por cuenta propia y ceder la voluntad de uno en manos de un tutor. No lo digo porque salga en la película, lo digo porque lo he visto. Me recuerda en todo momento a Cristinita y a comentarios del tipo de "a mí no me prohíben hacer nada, pero yo sé que hay cosas que no puedo hacer, como por ejemplo mirar a ningún chico, no vaya a ser que me guste alguno". Me pareció especialmente ilustrativa esa conversación entre la hermana y su tutora en la que ésta le advierte seriamente contra su familia y sus amigos, con comentarios del tipo de "el Diablo te tienta con lo que más quieres, con tu propia familia, así que tienes que asumir que tu familia de verdad somos nosotros". Lamentablemente eso también lo he visto: gente que pierde todo contacto con su familia y con la gente que lo quiere por entrar como numerarios. Huelga decir que cuando necesitan de verdad el apoyo de una familia o de seres queridos, digamos que no lo encuentran.
Visto desde fuera, pueden parecer -o se suelen comparar- con conventos o monasterios que viven integrados en el mundo laico. En teoría, con objeto de poder hacer un mayor servicio para la sociedad. Quien haya tenido la suerte de estar en un monasterio y haya conversado con frailes y monjas y luego haya estado en un colegio mayor de numerarias puede dar fe de que poco tiene que ver lo uno con lo otro. En el primer caso se nota una atmósfera de felicidad absoluta, de gente que ha renunciado a un modo de vida para optar por otro de servicio a Dios que no cabe duda de que les satisface y les llena de serenidad. Por contra, un colegio mayor de numerarias (de numerarios no puedo hablar, obviamente, aunque no creo que haya grandes diferencias, salvo que ellos no limpian ni cocinan, eso que se ahorran), es el lugar donde se puede encontrar mayor número de tensiones sin resolver camufladas por sonrisitas ficticias. Hagan la prueba y tiemblen. Desde luego, no resulta nada cómodo estar ahí y creo que lo pensamos todas las personas que estuvimos en Goroabe y lo comentamos después. Desde luego, no creo que nadie volviéramos a pisar ese antro después de cuatro o cinco visitas.
Esas y otras cosas se reflejan en la película de un modo que al menos yo no había visto jamás en el cine, así que agradezco mucho a Fesser haber llevado a cabo semejante peliculón, que además está narrado de una forma más que brillante, muy bien dirigido y muy bien llevado a cabo por un grupo de actores que realizan un trabajo realmente bueno.
Al llegar a casa, un tanto impactada por lo que había visto, eché un vistazo por internet, a ver qué contaban sobre la película en un sitio y en otro. Aparte de los esperados comentarios en las páginas de la cope y del opus dei (no os recomiendo mirar esa página, pero vosotros mismos... a las tantas de la madrugada se hacen cosas muy raras), terminé por llegar a la web de la niña en la que se había inspirado -que no basado- la película, Alexia González Barros. Aparte de una breve historia sobre la niña donde no se cuenta nada especialmente relevante para excusar la causa de su beatificación (no se dedicó a expulsar demonios por ahí, ni se le apareció la Virgen ni se bilocaba ni se realizó ninguna clase de acciones que hacen santo a uno... esa clase de cosas que ilustra pefectamente Santiago de la Vorágine en la "Leyenda Dorada", lo normal), hay un apartado especialmente llamativo donde se pide dinero "para la causa de la beatificación". Curioso. Ahora, para hacer santo a uno, resulta que hay que pagar. Eso justifica muchas cosas, no crean ustedes, vean si no la canonización express del amigo Escrivá de Balaguer. Eso sí, la compra de cuestiones espirituales con bienes materiales es pecado, de simonía concretamente, que ha sido condenado y practicado reiteradamente por la Iglesia a partes iguales. Miren, si no, los Hechos de los Apóstoles, donde hay una frase bastante ilustrativa al respecto. No es otro que San Pedro quien reprende a Simón el Mago (padre de la simonía, como ustedes supondrán): "Vaya tu dinero a la perdición y tú con él, pues has pensado que el don de Dios se compra con dinero" (Hechos 8, 20).
Se podría hablar de esto durante bastante más tiempo, pero ya es bastante largo y tampoco es plan de seguir... quien tenga ganas, que se deleite con un "ponche nórdico" del tea shop, que no se merecen la propaganda que les hago. Para escuchar, recomiendo "Scheherezade", de Rimskiy Korsakov. Buenas noches...
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mardi, février 17, 2009
Diez y siete de febrero de mildoscientos vint i tres: El amor de nuestros abuelos
Supongo que con este post me voy a ganar unos cuantos antifans, pero bueno, hace tiempo que no lo hago y eso no puede ser. Me estoy volviendo floja o algo con mis comentarios, jajaja. Nadie se los puede tomar mal ni nada, qué asco, dónde vamos a parar, el mundo está desgobernado y tal.
Mi odio de los últimos tiempos va dirigido letalmente contra lo que yo llamo el "amor made in Hollywood". Y si hace muchos años que le tengo una tirria considerable, últimamente me están llegando noticias o comentarios de personas que por uno u otro motivo están siendo víctimas propiciatorias de algo que se está convirtiendo en un mal endémico en esta sociedad.
Cuando hablo del "amor made in Hollywood" me refiero a todas esas historias de "enamoramientos a primera vista" o de "siempre que nos encontramos tengo mariposas en el estómago" (muerte a las mariposas en el estómago). A esas historias y sensaciones que todo el mundo siente al inicio de una relación (o de un calentón de un día) y pueden durar desde un par de horas a cosa de año y pico. No dura más, es lo que hay. Aunque en el cine se molestan en introducir música de violines y a todo el mundo le parece muy bonito y muy mágico, en realidad, debe de ser la parte del amor que menos magia tiene. Es cuestión química y poco más. Finalizado ese plazo es cuando a media humanidad le da por decir eso de "es que ya no siento lo mismo que antes". Nos ha fastidiado, pues claro que no se siente lo mismo que antes. De hecho, yo no siento lo mismo que antes por mi hermano, ni por mis gatas, ni por mis amigos. Las cosas cambian, las experiencias le cambian a uno y cambian sus relaciones con el entorno.
Cuando dos personas deciden estar juntas, se conocen, se respetan y se comprenden, el amor, necesariamente debe ir a más porque aumentan las experiencias juntos y se han compartido muchas más cosas. No digo que por narices tenga que durar siempre, ni muchísimo menos. De hecho, la experiencia dice que en la mayoría de los casos, tarde o temprano, las cosas se van al cuerno. Hay miles de motivos por los que las cosas pueden estropearse: por problemas de convivencia, por desavenencias en las formas de ver el mundo, por proyectos de vida incompatibles (que pueden ser desde que uno quiera tener hijos y al otro no le haga la menor gracia a que uno sienta la necesidad de largarse a vivir a otra parte y al otro no le apetezca y no se vean posibilidades de seguir), por millones de cosas, pero la mayor sandez es dejar a alguien "porque no se sienten las mariposillas del principio". Me parece de un infantilismo salvaje. ¿Que no se sienten las mariposillas? ¿y qué hay de TODO lo demás?
En cierto modo es un error de la sociedad de los últimos decenios. De la seguridad de poder conseguir fácilmente lo que deseamos aquí y ahora. Se aplica a todos los campos. La gente no quiere estudiar, prefiere aprobados fáciles copiando al de al lado. No se quiere adelgazar comiendo sano, sino con dietas express. No se quiere leer para estar informado, para conocer, sino ver de pasada revistas o magazines televisivos de caca. Se quiere máxima satisfacción al mínimo precio. Desgraciadamente, la satisfacción no es nunca equiparable a la que se consigue con trabajo. Lo que hace unas décadas se consideraba normal, ahora se considera un absurdo. Ya se sabe "los abuelos se quieren porque se han tenido que acostumbrar, tantos años viviendo juntos...", pero la gente no se plantea eso de "los abuelos han tenido sus más y sus menos, pero tenían claro que querían estar juntos y afrontaron todos los problemas que se les presentaron por delante, y aprendieron a quererse" (ojo, que nadie se equivoque, que no hablo de TODOS los abuelos ni alabo la ideología de principios de siglo... que también se podría comentar un buen rato, simplemente alabo la vida que han llevado las personas concretas y que la sociedad ha apoyado).
El problema del amor es que cada cuál otorga ese nombre a algo diferente. Hay quien considera que es el calentón del principio. Otros, de los que también se puede hablar largamente, piensan qué clase de pareja quieren y adaptan la suya a sus deseos. O la manipulan, o viven amargados, que también los hay. Yo soy más afín a la teoría antigua de que es algo que debe construirse día a día, que cuesta lo suyo, que el otro no es un ser perfecto al que se deba idolatrar, sino una persona con las mismas virtudes y defectos que cualquier otra, pero que por el motivo que sea se ha elegido para compartir un tiempo de vida, quién sabe si toda.
Recomendando... un té blanco aromatizado como el que me voy a preparar ahora mismo. Para escuchar prueben con la BSO de "la novia cadáver", que también se las trae. Buenas noches...
Mi odio de los últimos tiempos va dirigido letalmente contra lo que yo llamo el "amor made in Hollywood". Y si hace muchos años que le tengo una tirria considerable, últimamente me están llegando noticias o comentarios de personas que por uno u otro motivo están siendo víctimas propiciatorias de algo que se está convirtiendo en un mal endémico en esta sociedad.
Cuando hablo del "amor made in Hollywood" me refiero a todas esas historias de "enamoramientos a primera vista" o de "siempre que nos encontramos tengo mariposas en el estómago" (muerte a las mariposas en el estómago). A esas historias y sensaciones que todo el mundo siente al inicio de una relación (o de un calentón de un día) y pueden durar desde un par de horas a cosa de año y pico. No dura más, es lo que hay. Aunque en el cine se molestan en introducir música de violines y a todo el mundo le parece muy bonito y muy mágico, en realidad, debe de ser la parte del amor que menos magia tiene. Es cuestión química y poco más. Finalizado ese plazo es cuando a media humanidad le da por decir eso de "es que ya no siento lo mismo que antes". Nos ha fastidiado, pues claro que no se siente lo mismo que antes. De hecho, yo no siento lo mismo que antes por mi hermano, ni por mis gatas, ni por mis amigos. Las cosas cambian, las experiencias le cambian a uno y cambian sus relaciones con el entorno.
Cuando dos personas deciden estar juntas, se conocen, se respetan y se comprenden, el amor, necesariamente debe ir a más porque aumentan las experiencias juntos y se han compartido muchas más cosas. No digo que por narices tenga que durar siempre, ni muchísimo menos. De hecho, la experiencia dice que en la mayoría de los casos, tarde o temprano, las cosas se van al cuerno. Hay miles de motivos por los que las cosas pueden estropearse: por problemas de convivencia, por desavenencias en las formas de ver el mundo, por proyectos de vida incompatibles (que pueden ser desde que uno quiera tener hijos y al otro no le haga la menor gracia a que uno sienta la necesidad de largarse a vivir a otra parte y al otro no le apetezca y no se vean posibilidades de seguir), por millones de cosas, pero la mayor sandez es dejar a alguien "porque no se sienten las mariposillas del principio". Me parece de un infantilismo salvaje. ¿Que no se sienten las mariposillas? ¿y qué hay de TODO lo demás?
En cierto modo es un error de la sociedad de los últimos decenios. De la seguridad de poder conseguir fácilmente lo que deseamos aquí y ahora. Se aplica a todos los campos. La gente no quiere estudiar, prefiere aprobados fáciles copiando al de al lado. No se quiere adelgazar comiendo sano, sino con dietas express. No se quiere leer para estar informado, para conocer, sino ver de pasada revistas o magazines televisivos de caca. Se quiere máxima satisfacción al mínimo precio. Desgraciadamente, la satisfacción no es nunca equiparable a la que se consigue con trabajo. Lo que hace unas décadas se consideraba normal, ahora se considera un absurdo. Ya se sabe "los abuelos se quieren porque se han tenido que acostumbrar, tantos años viviendo juntos...", pero la gente no se plantea eso de "los abuelos han tenido sus más y sus menos, pero tenían claro que querían estar juntos y afrontaron todos los problemas que se les presentaron por delante, y aprendieron a quererse" (ojo, que nadie se equivoque, que no hablo de TODOS los abuelos ni alabo la ideología de principios de siglo... que también se podría comentar un buen rato, simplemente alabo la vida que han llevado las personas concretas y que la sociedad ha apoyado).
El problema del amor es que cada cuál otorga ese nombre a algo diferente. Hay quien considera que es el calentón del principio. Otros, de los que también se puede hablar largamente, piensan qué clase de pareja quieren y adaptan la suya a sus deseos. O la manipulan, o viven amargados, que también los hay. Yo soy más afín a la teoría antigua de que es algo que debe construirse día a día, que cuesta lo suyo, que el otro no es un ser perfecto al que se deba idolatrar, sino una persona con las mismas virtudes y defectos que cualquier otra, pero que por el motivo que sea se ha elegido para compartir un tiempo de vida, quién sabe si toda.
Recomendando... un té blanco aromatizado como el que me voy a preparar ahora mismo. Para escuchar prueben con la BSO de "la novia cadáver", que también se las trae. Buenas noches...
vendredi, février 13, 2009
Treze de febrero de mildoscientos vint i tres: "Hammmmbre de rol"
Últimamente me veo rodeada de fanatismo friki. De unos meses a esta parte no paran de salirme propuestas para apuntarme a vivos y quedadas para jugar a cartas y juegos de mesa (maldita sea, Nando, Clara, abue... cuando quiera es hora de que nos organicemos, sigh...). La gente que me rodea no para de hablar de rol, de apuntarse a esto y a lo otro y por Dios que de repente tengo unas ganas fanáticas de apuntarme a lo que sea, jajaja. Casi ni hago distinción.
El hambre de rol en vivo se va a ver solucionado dentro de un par de meses con el vivo de Hogwarts. Es el tercer año consecutivo que se organiza y en los dos anteriores he pasado una maldita envidia cochina por no poder asistir. Considerando que buena parte de los masters son amigos míos y más majos que las pesetas, que tengo amigos que también se han apuntado en otras ocasiones (y renuevan) y lo bien que se lo han pasado los jugadores de ediciones anteriores... este año he decidido que se acabó, y ya tengo a mi pequeña Slytherin dando mal. Por cierto, enhorabuena tanto a la organización como a los jugadores por la actividad que hay en las listas de correo. Quedan dos meses para la partida y todo el mundo está ya roleando (a mí ya me han retado a duelo y nos hemos comido una bronca gorda de los profesores por insultarnos en los pasillos...). La lista de correo parece el foro de un instituto de secundaria. Impresionante.
Más complicado se presenta el de rol de mesa. Por unas cosas y por otras (en general, por lo difícil que es quedar con jugadores que tengan la decencia de aparecer el día que se queda o de avisar a tiempo para cambiar la fecha...), hace la tira que no juego a rol de mesa. Tras las últimas intentonas de vampiro y de ánima, hace mucho que no tengo un grupete decente para jugar y me fastidia bastante, la verdad. Eso sí, hace unos meses y gracias a feisbúc (hay que fastidiarse) reencontramos a nuestro primer master, Santi, "el master primigenio" y tanto él como nosotros tenemos bastantes ganas de hacer partida de reencuentro. Por verse está si la partida será en Zaragoza, Pamplona o Barcelona (porque no nos hemos dispersado ni nada, eso sí, yo insisto en que ofrezco casa grandota y estoy en el medio!), pero en cuanto consigamos compatibilizar agendas nos veremos las caras. Se espera un fin de semana de la muerte, jajaa. Por otra parte, el felfo hace tiempo que quiere organizar otra partida con jugadores de otras tierras. La cosa está difícil, pero si conseguimos regularizar las partidas, puede ser chulo. Total, Nune y Diego están aquí como mínimo una vez al mes, jajaja...
A la vista también quedan los rúnicos, que no tengo claro poder ir, pero la verdad es que me apetece bastante. Hace años y años que no voy y esto también se va a acabar. Y pasado abril, si no se me ha calmado un poquito el hambre rolero que llevo en el cuerpo, empezaré a mirar otras partidas en vivo que haga otra gente (o la misma), a ver si podemos coincidir unos cuantos y nos lo pasamos piño. Yo ya estoy desempolvando el neceser de costura para tenerlo preparado cuando haga falta, jajaja. ¿Alguien se apunta?
Recomendando... "Ash" de Gackt, y un buen té verde con aroma de champán con fresas (por Dios, qué descubrimiento). Tanto lo uno como lo otro lo estoy saboreando en estos mismos momentos.
El hambre de rol en vivo se va a ver solucionado dentro de un par de meses con el vivo de Hogwarts. Es el tercer año consecutivo que se organiza y en los dos anteriores he pasado una maldita envidia cochina por no poder asistir. Considerando que buena parte de los masters son amigos míos y más majos que las pesetas, que tengo amigos que también se han apuntado en otras ocasiones (y renuevan) y lo bien que se lo han pasado los jugadores de ediciones anteriores... este año he decidido que se acabó, y ya tengo a mi pequeña Slytherin dando mal. Por cierto, enhorabuena tanto a la organización como a los jugadores por la actividad que hay en las listas de correo. Quedan dos meses para la partida y todo el mundo está ya roleando (a mí ya me han retado a duelo y nos hemos comido una bronca gorda de los profesores por insultarnos en los pasillos...). La lista de correo parece el foro de un instituto de secundaria. Impresionante.
Más complicado se presenta el de rol de mesa. Por unas cosas y por otras (en general, por lo difícil que es quedar con jugadores que tengan la decencia de aparecer el día que se queda o de avisar a tiempo para cambiar la fecha...), hace la tira que no juego a rol de mesa. Tras las últimas intentonas de vampiro y de ánima, hace mucho que no tengo un grupete decente para jugar y me fastidia bastante, la verdad. Eso sí, hace unos meses y gracias a feisbúc (hay que fastidiarse) reencontramos a nuestro primer master, Santi, "el master primigenio" y tanto él como nosotros tenemos bastantes ganas de hacer partida de reencuentro. Por verse está si la partida será en Zaragoza, Pamplona o Barcelona (porque no nos hemos dispersado ni nada, eso sí, yo insisto en que ofrezco casa grandota y estoy en el medio!), pero en cuanto consigamos compatibilizar agendas nos veremos las caras. Se espera un fin de semana de la muerte, jajaa. Por otra parte, el felfo hace tiempo que quiere organizar otra partida con jugadores de otras tierras. La cosa está difícil, pero si conseguimos regularizar las partidas, puede ser chulo. Total, Nune y Diego están aquí como mínimo una vez al mes, jajaja...
A la vista también quedan los rúnicos, que no tengo claro poder ir, pero la verdad es que me apetece bastante. Hace años y años que no voy y esto también se va a acabar. Y pasado abril, si no se me ha calmado un poquito el hambre rolero que llevo en el cuerpo, empezaré a mirar otras partidas en vivo que haga otra gente (o la misma), a ver si podemos coincidir unos cuantos y nos lo pasamos piño. Yo ya estoy desempolvando el neceser de costura para tenerlo preparado cuando haga falta, jajaja. ¿Alguien se apunta?
Recomendando... "Ash" de Gackt, y un buen té verde con aroma de champán con fresas (por Dios, qué descubrimiento). Tanto lo uno como lo otro lo estoy saboreando en estos mismos momentos.
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