mercredi, octobre 31, 2007

Treinta i uno de octubre de mildoscientos veinte i uno: Pedantería, marujeos y cintas de DVD

La "vuelta al cole" tras las vacaciones ha sido muy dura. Ayer casi me da un yuyu en sitel-city (mi cavernos particular). Conforme avanzaba la tarde cada vez estaba más desesperada por salir y eso que no sé cómo he logrado hacer dos ventas que sumadas a las otras seis del lunes y el martes han dado como resultado que me den un cheque de 60 buretes para gastar en lo que quiera en el Corte Inglés. Joer, qué nervios. No soy nada fan del Corte, pero si me tengo que gastar 60 euros, lo hago sin pestañear, desde luego. Lo que no sé es qué sección atacar: ¿perfumería? ¿lencería?. Arfs, casi hubiera sido mejor que no me lo dieran, jaja.

Por lo demás, lo dicho... la vuelta a sitel-city ha sido un asco estos tres días y cuando grito "¡¡¡Me quiero ir a mi casaaaaa!!! ¡¡¡o mejor a Japóóóóón!!!" creo que no me entienden lo suficiente, jajaja. Y eso que Carmen dice que nadie lo dice con tanta desesperación como yo (lo de querer irse a casa, se entiende, lo de Japón lo ven como más exótico y supongo que prefieren irse al Caribe en realidad).

En resumidas cuentas, me lo he pasado tan bien estos días en Madrid que estoy frustradísima con mi vuelta.
Y es que cada vez que vuelvo de Madrid me da la misma paranoia de que debería ir más a menudo. A fin de cuentas está a 24 euros de distancia de aquí y cuatro horitas de viaje que se pasan tranquilamente durmiendo y escuchando música. Y una vez allí hay infinidad de cosas por hacer, sobretodo por la oportunidad de ver a toda esa gente que no hay forma de ver fuera del messenger. Aunque también podíais venir vosotros, marrajos, que siempre hay que suplicaros, jajaja.

Me lo pasé genial en casa de Ariencita. Hacía mil que no sabía nada de Bombur (más majo él...) y eso que lo tengo en el messenger, pero ya se sabe... a fin de cuentas se acaba por usar el messenger siempre para hablar con los mismos. En todo hay rituales. Laura es una tipa majérrima y está tan loca como nosotras (el sábado nuit lo confirmó... esa noche basada en EL DEUVEDÉ, vodka, chocolate y una larga sesión de youtube protagonizada por el "momento micrófono") y sobre Ariencita ya me extendí recientemente: es de lo más majo que hay en este mundo. No me quiero dejar de lado al otro gran inquilino que reside en esa casa... el que otrora fue el pequeño Motita (hijo de Dana, la gatita que se quedó la madre de Marcos... todo queda en familia) ahora se ha convertido en señor Mota; un gato precioso y enorme. El condenado se ha puesto guapísimo y está de un mimoso que no os podéis imaginar. Os pongo aquí una foto para que veáis lo guapo que está, pero haré un post en condiciones en el blog felino para que veáis lo bien que decoran el señor gato y su mamá.

El "pequeño" Mota dedicándose a una actividad importante: el reposo felino

La noche del concierto fue memorable, como ya relato en el post anterior. Después sólo hablábamos de suicidio, de haber vivido ya suficiente, de irnos a vivir a Japón y de que si no cumplíamos nada de eso y no volvían a España, al menos iríamos a París en su próxima gira, jaja. ¿Qué? El concierto merece la pena y cualquier excusa es buena para darse un paseo por la Sainte-Chapelle ¿no?. Las
largas horas de vídeos y de conversaciones absurdas tampoco tuvieron precio. Chicaaas, tengo que volver a Madrid a hacer terapia con vosotras. La mayor parte de la gente de mi entorno habitual no me entiende, jajaja.

Así de tristes estábamos al día siguiente del concierto

Por lo demás... pasó lo de siempre: tenía muchas ganas de ver a mucha gente, pero luego hay poco tiempo y no se puede ver a todo el mundo ni hacer la mitad de las cosas que se pretenden. Me fastidió mucho no ver a Dûriner y tampoco he visto esta vez a Rúmil y a la Arien-Ra (para que ustedes distingan y tal). Con Eleder estuve poquito. La próxima vez tengo que hacer el encaje de bolillos con otro dibujo para estar más con esta gente y menos con los que he estado esta vez... a ver si lo consigo. De la que no puedo prescindir mucho si voy es de Cecilia, que a fin de cuentas no la leo nunca por el messenger (aunque la última vez que estuve no pude quedar con ella... qué lío). El caso es que fueron geniales las largas horas de conversación con Cecilia, con Cecilia y Eleder después y con Eleder finalmente. Todo esto mientras digeríamos porquerías (el aguante que tiene esta gente no lo sabe nadie, porque a mí me sentaron muy fatalmente el pedazo sandwich del vips y el brownie que me zampé un buen rato después... mientras Cecilia se ventilaba sin pestañear dos sandwich que seguro que le sentaron de maravilla). En fin... nos extendimos en pedanterías, en la hermosa arte de poner a caldo a determinados personajes (que no personas) y a recordar con cariño a otras que poníamos verdes antes (en el fondo siempre han estado ahí).

Con Lothi pude disfrutar de un señor paseo por el Prado, seguido de un café y un paseíllo de tiendas (que me llevó a pensar que en lugar de comprar ropa debería comprarme una máquina de coser y dejarme de tonterías, ejem). El paseo por el Prado empezó mal, porque no habíamos desayunado y encima "decidimos" empezar por las salas del barroco español, así que nos dimos de morros con Rivera, Murillo y Zurbarán. Huelga decir que no nos placen demasiado (aunque la última vez que estuve en el Thyssen sí que encontré a Rivera bastante interesante, lo que son las cosas), así que empezamos la visita con un tono bastante cínico. Ya os podéis imaginar: que si este cuadro es chungo, que si tal de allí era muy feo... Después procedimos a hablar de reyes, princesas y demás retratados como si fueran colegas de toda la vida: esa era una víbora y aquel tuvo mucha suerte con aquello que hizo. Ya se sabe, demasiado Carlos Fisas, jajaja. Eso y que siempre nos ha gustado el marujeo, pero con clase.

Lo bueno de que el Prado esté tan cerca, sin embargo, es que te puedes permitir eso. No es como si vas a Paris, que más te vale estar despejado para ver el
Louvre, porque de aquí a que vuelvas... Ir al Prado en cambio supone que te puedes dejar sin visitar el tesoro porque tienes hambre y te empiezan a dar mareos, jaja. Te puedes haber saltado un cuadro que te encanta porque no has cogido el plano para guiarte en condiciones y te has pasado la sala de largo y no te da ningún yuyu (bueno sí, uno pequeñito igual sí, dependiendo del cuadro, claro), porque sabes que no tardarás mucho en volver. Sin embargo, hay cuadros que independientemente de las veces que se vean, lo poco que se haya dormido y el sueño que se tenga, siempre impactan. Yo siempre tengo dos motivos fundamentales para pensar que es una buena idea visitar el Prado: "El Jardín de las Delicias" del Bosco y las "Pinturas Negras" de Goya. Qué maravilla. Además, tuvimos la suerte de que por lo visto últimamente no están de moda ni uno, ni otras, así que los pudimos ver con total calma y desde sitios preferenciales. Cabe decir que cuando llevábamos un rato comentándonos la una a la otra El Jardín de las Delicias, se fue llenando de gente, pero nosotras seguíamos en nuestra posición preferencial.

Espacio pequeño para cuadro grande, porque no se pueden ver las menudencias, jaja. Y yo que siempre he dicho que este cuadro inspiró al creador de Wally...

Al margen de estas dos maravillas, siempre es un placer volver a ver la sala de pinturas del Greco, cuyas composiciones deben de ser las mejores de la historia de la pintura. Sus retratos están bien, pero las obras de gran tamaño son pe
rfectas. Nadie salvo él ha podido permitirse durante siglos realizar esta clase de composiciones y muchos de los que lo han intentado habrían hecho bien en quedarse con el triángulo o la perspectiva central, en pro del buen gusto. Por supuesto, la utilización de esos colores que sólo él supo utilizar (ese rosa y ese azul característicos) o las expresiones de los ojos, también contribuyen a que sea uno de los pintores más grandes de la historia. Y cosa curiosa, es un pintor que no me hizo mucha gracia cuando empecé a estudiar arte y que ahora es sin lugar a dudas uno de mis favoritos.

La escasa pintura renacentista italiana también nos tuvo entretenidas un buen rato. Y es que cuesta comprender qué hacen en España obras tan importantes como son las tres partes que se exponen del Nastagio degli Onesti de Botticelli o una de las anunciaciones de Piero de la Francesca que nunca recuerdo que está en el Prado y siempre me sorprendo cuando la veo. Del Nastagio poco se puede decir. Salvo "¿qué pensaba Botticelli cuando los pintó"? (la respuesta "en el Decamerón" no me vale).

De Velázquez ni hablamos. Diría que es siempre un placer contemplar "Las Meninas", de no ser porque había gente a patadas, para variar, delante del cuadro. Como si no hubiera nada más expuesto en todo el condenado museo. Frente a "Las Hilanderas", sin embargo, siempre suele haber menos gente, así que lo disfrutamos más tranquilamente. Curiosamente, Velázquez es uno de los pocos pintores cuyas mejores obras sí son las más conocidas. Entre "Las Lanzas" y "Las Hilanderas", desde luego me quedo con este último. No sólo estéticamente, sino porque su composición es bastante más interesante. En cualquier caso, tampoco encuentro mal que "Las Lanzas" sea uno de los más conocidos, salvo por el detalle de que la gente también se amontona delante del susodicho cuadro. Me temo que la película del "Alaquetriste" hizo mucho daño a los visitantes habituales de la sala, jur.

Por último un capricho personal... me encanta "El Triunfo de la Muerte" de Brueghel el Viejo. Es una pintura que no acostumbra a salir en las guías de viajes y que sin embargo tiene una modesta cantidad de seguidores. Me sorprendí cuando llegué a casa y hablando con el elfo al respecto, le enseñé el cuadro, que identificó en segundos y dijo "¡Brueghel el Viejo!". Curioso, considerando que Marcos no ha estudiado arte ni nada similar. El mozo justifica el conocimiento como "no sé, Javi y yo lo conocíamos" (¿?) jaja. En fin... cuadro curioso que recoge la tradición bajomedieval del Triunfo de la Muerte, tema que me interesa también desde el plano profesional, claro, jajaja. Me parece una maravilla desde la primera vez que lo vi y eso que entonces no creo que entendiera muy bien su significado.

En fin... no me explayo más porque ya me vale. De postre un café de Starbucks de esos de caramelo, aunque sepan dulzones y te los den en vasos de plástico, jurjur. De música, el aria "Blute nur du liebes Herz" de la Pasión según San Mateo de Bach.

vendredi, octobre 26, 2007

Veinte i seys de ottubre de mildoscientos veinte i uno: El día después

Bufff, si hace unas semanitas pudimos disfrutar del conciertazo de Héroes, ayer tuvimos la inmensérrima suerte de poder estar (por fiiiin) en el concierto que dieron Moi Dix Mois en Madrid. Si del concierto de Héroes me costó decir cosas coherentes, de este no tengo palabra alguna. Fue absolutamente espectacular y me quedo muy corta.

Teníamos el vídeo de la gira de 2005 y prometían ser muy buenos en el escenario, pero teníamos en contra que gran parte del grupo había cambiado (sólo quedan Mana y K, de los antiguos componentes) y que no nos terminaba de convencer el nuevo cantante, después del listón tan alto dejado por Juka. Lo que nos encontramos no tuvo precio: en escenario son muy buenos todos ellos. Musicalmente fue perfecto: todos estuvieron impresionantes. Su carisma se multiplica por diez, por lo menos (salvo el de el bajista, que no entendíamos muy bien por qué se paseaba por el escenario, cuando se podía quedar quietecito en una esquina) y los nuevos componentes (salvo el susodicho bajista) son muy dignos herederos de los anteriores. El batería de hecho me gusta bastante más que el anterior y el cantante, Seth, merece mención aparte. No es mejor que Juka; es completamente diferente y toda comparación resulta absurda. El tío cantaba brutalmente bien, su voz sonaba preciosa en directo (mucho mejor que en los discos) y el carisma que destilaba el maldito hijo de... no tuvo nombre. Pero no se quedaba ahí el muchacho; se tiró todo el concierto haciendo los movimientos más lascivos que hemos visto en nuestra vida. No nos podíamos creer lo que hacía el tío con la lengua y con el micrófono. Y las poses que hacía cuando no cantaba. Pufff aquello no tenía nombre, aunque hay varias palabras que le van bien: están lujuria, lascivia, concupiscencia... y varias del mismo tipo (Ariencita, aquí a mi lado, puntualiza: babas... babas... muchas). No nos podemos explicar nada, considerando que cuando apareció era un japonés pequeñito con un parche y cuyo interés se contaba en números negativos.


Este no es Seth, es su representación fotográfica. ¡En directo es otra persona! (o vampiro, semidios, representación de la lujuria, ¡algo!)

El público estaba un poco frío al principio, pero los capullos se las apañaron para mover al escaso personal (para nue
stra inmensa alegría, la sala tenía aforo limitado y estábamos sólo 500 afortunadas personas ahí dentro). Al principio, además, no podíamos dejar de mirarlos impactados de que esa gente esté viva y se paseen, pero luego empezaron a meter muchísima caña y todos tuvimos que bailar a sus órdenes, jaja. Todo hijo de vecino gritó ahí cual poseso y todos estábamos encantados. Además y en contra de la opinión popular, se mostraron increíblemente cercanos, no sé si porque son así de serie o porque al ser una sala tan pequeñita les dio pie para ello. No paraban de acercarse a la gente, de tirar púas que no conseguimos coger (brrr) y de hacer gestos majetes. K hablaba en ese inglés tan raro que hablan los japoneses y nos convenció para que hiciéramos una coreografía rara que al principio parecía demasiado japonesa para Europa, pero mientras tocaban "Dispell Bound" quedaba brutal, jajaja, vaya jefes. Curioso fue ver cómo Mana, aún más en contra de la opinión general, no hacía ningún empeño en acaparar atención alguna. Los solos más interesantes los tocaba K (Mana es un gran compositor, pero como guitarrista es bastante normalito, el mozo lo sabe y aprovecha al máximo a los componentes del grupo) y en gran medida el protagonismo recaía en Seth y K. Especialmente porque K era el único que se comunicaba en algo lejanamente comprensible (Seth decía muchas cosas en japonés que nos parecían estupendas, por otra parte).

Estaba absolutamente prohibido sacar fotos en el concierto, pero weno, nos sacamos unas fuera. ¿A que estamos monas?

Respecto al set list, era más o menos lo que cabía esperar... le dieron y bien al "Dixanadu", que prácticamente tocaron entero. Me dio un poco de penita que no tocaran más de discos anteriores pero bueno, tampoco puse pegas porque la verdad es que me pareció un set list más que bien elegido (no tocaron "Solitude", sigh, pero no contábamos con ello porque ya no la tocaban en la última gira que hizo Juka). No puedo recordar en qué orden se fueron sucediendo las canciones, pero sí que sé que "Exclude" fue la segunda o la tercera y a partir de ahí nos volvimos absolutamente locas, jajaja. Nos encantó que tocaran "Pessimiste" aunque sea en la nueva versión (a fin de cuentas la otra es más de Juka), "Vizard" (se volvieron locos en el escenario) o "Lamentfull Miss". Mención aparte quizá "Lilac of Damnation", que además de que salió muy bien, hicieron todo un numerito, pese a lo pequeño que era el escenario.

Os preguntaréis si encontramos respuesta a los grandes enigmas que nos formulábamos últimamente. La respuesta es sí, somos conocedoras de grandes verdades que no tenemos ningún empacho en transmitiros: Mana-sama SÍ es un dios. Mucho más grande de lo que imaginábamos, de hecho. Y tiene tres dimensiones... lo hemos visto incluso de espaldas... muy fuerte. Y todo el rato es monísimo y muy pichu. También hemos sabido que todos ellos son vampiros y semidioses
(salvo Mana, que es un dios, claro), que K puede ver el infinito y alimentarse de tiempo (se comió como una hora de concierto... no entendemos cómo pudo durar dos horas el concierto cuando estábamos todo indignadas pensando que había sido muy corto) y que Seth es una representación terrena de la lujuria.

Arien, Laura y yo poniendo en práctica la coreografía de Dispell Bound

En fin... no podemos más, como podéis imaginaros. Estamos sin palabras y muy tristes porque vemos condenadamente chungo verlos en una buena temporada, sigh... tomarse quien pueda un pocholate con menta. Y disfruten de "Lilac of Damnation". Y lloren, lloren...

lundi, octobre 22, 2007

Veinte y dos de octubre de mildoscientosveinte y uno: Apostemos por el rock and roll

Ya sé que el tema está un poco pasado ya, pero estos días he andado mal para conectarme a internet y no puedo dejar de lado mi pretensión de escribir algo acerca del conciertazo de Héroes del día 10 de octubre (no tengo ni idea de qué tal estuvieron los otros y la verdad es que poco me importa... el del día 10 fue sencillamente brutal). La verdad es que quiero hacer referencia al concierto, pero no sabría por dónde empezar, dada esa sensación de "¿qué ha pasado?" que suelo tener después de cada concierto al que voy... y que ya han pasado unos días. En cualquier caso, lo primero de todo es que hace tanto tiempo que teníamos las entradas que ni siquiera tenía el cuerpo de concierto. Y eso que hicimos una quedada de preparación al uso. Como el concierto era en Zaragoza y teníamos plan de ir con Alberto y Paula quedamos en mi casa los cuatro para ponernos a tono: escuchar algo de música de Héroes, ver algún vídeo de youtube (esa presentación de Sonic en el Smash Bros, jaja), jugar un rato a la wii y comernos unas pizzas. Pero no sé, no tenía la sensación de que en unas horas íbamos a estar ahí, en el concierto. Además, como sabíamos que habría tanta gente, que había zona preferencial y gente haciendo cola desde las diez de la mañana, pensábamos que no veríamos nada del bendito concierto. Pero mira tú que nos confundimos. Fuimos tarde, porque después de las típicas deliberaciones de si vamos a ir antes o después y de si iba a llover o no (nos compramos unos paraguas plegables en un chino que actualmente están sin estrenar...) salimos a las mil de casa y aún tuvimos que esperar a Migui para ir para allá y luego a unos amigos de Paula. Entre unas cosas y otras no entramos en la Romareda antes de las ocho, pero oh sorpresa: nada más entrar dimos con una grada desde la que se vería perfectamente el escenario, en situación "de lux".

Marcos y Migui, enfrascados en plena conversación político-filosófica.
No se les podía enfocar mejor porque no paraban quietos, los tíos

Más suerte no pudimos tener... me pregunto dónde se metió la gente que fue a las diez de la mañana. Aún pudimos sentarnos un rato antes de que empezara el concierto (luego ya lo vimos todo de pie y dando saltos cuando tocaba; exactamente igual que abajo pero sin empujones y sin cabezas delante, cosa que Paula y yo, que tenemos pánico a las aglomeraciones salvajes agradecimos un rato) y de bajar a la barra a asustarnos con los precios prohibitivos (¿alguien pidió aquel litro de cubata por 18 euros? la gente está loca) y conformarnos con una cañita y un botellín de agua.

Alberto y Paula "estando ahí", jeje

Después de decir tonterías varias, sacarnos fotos para demostrar que "habíamos estado ahí" y aplaudir a los tíos de sonido, porque como dijo un tío que andaba por ahí "no son los técnicos de sonido... son los putos amos", el concierto empezó a eso de las nueve y cuarto. A pelo. Sin teloneros ni nada, porque ellos lo valen. Y la verdad es que lo demostraron: ellos lo valieron. Dos horas y media de concierto absolutamente brutales. Parece mentira que haga tantos años de su última gira: no pudieron realizar mejor demostración de saber hacer, tanto musicalmente como a la hora de mover a la gente. Y ese grandísimo Bunbury al que nunca había visto en directo resultó no ser lo que imaginaba. Siempre lo había tenido por un divino (cosa que tampoco me parecía mal;

Así estaba de lleno a eso de las ocho, miedoooo

el tío es grande y tenía derecho a ir de máxima divinidad, jaja), pero resultó todo lo contrario, aunque nos tratara de usted, jaja. Es posible que el tipo sea divino en sus ratos libres, pero en el escenario tuvo muy claro lo que tenía que hacer y cómo compartirlo con la gente. Por cierto, que debe de adelgazar tres o cuatro kilos por concierto, porque no para quieto.

"Los putos amos", que demostraron serlo, jugándose la vida, en pro de la buena música, jurjur

No sólo fue un gran espectáculo a nivel musical, con lo que la mayoría nos habríamos visto más que satisfechos, sino que visualmente fue una maravilla. Dos pantallas gigantes para proyección de diapositivas, tres pantallas móviles que proyectaban imágenes varias, dos para proyectarlos a ellos, siete para los señores enanos (ah no, que esto no iba aquí, jaja), focos, un escenario con un pasillo que se introducía entre las filas del público y un segundo escenario más adelante desde el que hicieron gran parte del concierto, confetis

Valeee también podía haber enfocado mejor ¿no? pero es que estaba nerviosa y tenía otras cosas en qué pensar. Juro que son ellos y como podéis ver, los teníamos a "tiro piedra"

plateados que salieron del suelo al terminar uno de los bises (que por cierto, fue imposible "cazar" alguno cual presa de caza) y para acabar el concierto, fuegos artificiales. Ahí quedó eso. Nos sablearon con las entradas, pero invirtieron bien el dinero y no lo destinaron sólo a drogas, como pensábamos, jajaja.

Pero como siempre, lo más importante no fueron las luces, ni los confetis, ni lo mayores que están todos ni si Bunbury va o no de divino. Lo importante fue darnos cuenta de cómo los Héroes habían marcado indeleblemente largos años de nuestra vida. Mientras lloraba apaciblemente, no pude evitar acordarme de la semana que tuve varicela y me convencieron de que Héroes del Silencio no eran sólo "Entre dos Tierras" (canción que siempre me había parecido indiferente y que el otro día me di cuenta de que realmente me encanta), las noches de campamento cantando "Apuesta por el rock and roll", las noches chateando en el irc de Tierra Media escuchando "Iberia Sumergida", las borracheras desgañitándonos con "Oración" o las noches escuchando la radio y pidiendo "Sirena Varada" dedicada a un tal "Gorka de Vitoria" o de este para "Melusina". Me hinché a llorar con "Sirena Varada", aunque dos petardos que estaban delante de nosotros decidieron aprovechar para liarse a puñetazos (¿? hay gente rara, rara) y lloré también lo mío con "Maldito Duende", canción que siempre he considerado que puede reflejar cualquier situación de tu vida, en serio, incluso situaciones completamente dispares.

Y cosa curiosa fue descubrir que conocía todas las canciones y que por arte de magia las letras me venían a la cabeza sin gran esfuerzo (supongo que haber estado haciendo repaso en el omaycar el año pasado tuvo algún fruto, jaja), eso sí, hubo una canción que todo el mundo conocía y por lo visto consideraban grande excepto Marcos y yo, que nos miramos muy desconcertados, jajajaja. Yo creo que no me cabía en las cintas piratas que tenía y nunca la tuve o algo. Muy raro, jaja.
En general el concierto estuvo perfecto, como veis, aunque no tocaron "Sangre hirviendo" y me fastidió bastante.

Podría extenderme sobre qué canciones me gustaron más, cuáles nos conmovieron de forma especial o las risas que nos echamos cuando Bunbury dijo que "Con nombre de guerra" se basaba en hechos reales, sin embargo esto se alargaría indefiniblemente, jaja. Aparte de las citadas, me emocioné mucho con canciones como "La Herida", "El mar no cesa", "La carta", "Héroe de Leyenda" o "La chispa adecuada" y nos volvimos locos con canciones como "Avalancha", de la que Alberto dijo "joer, es que esa la hicieron para molarse en los conciertos, se tuvieron que correr de gusto pensando en cómo quedaría en directo cuando la compusieron", jajaja.
Terminado el concierto, después de haber pasado frío, de haber cantado, llorado y gritado y de estar seriamente convencidos de que al , día siguiente estaríamos completamente afónicos (hecho que no entiendo por qué no se cumplió), nos comimos unos kebabs donde siempre (es que el camarero nos cae muy bien), porque necesitábamos algo calentito y hablar de lo muy felices que éramos todos, jaja. Fue una gran noche, en resumidas cuentas, pero qué os voy a contar con los que estuvisteis o habéis visto otro de los conciertos de la gira. Como dijo Alberto antes de empezar el concierto "tened en cuenta que esta noche vamos a presenciar un momento histórico. Los niños estudiarán este concierto en los libros de Historia de bachiller".

A ver si hay suerte y le han cogido el gustirrinín a esto de tocar ante miles de personas que corean sus canciones y... sacan otro disco y hacen otra gira. Por pedir, que no quede. Ahí estaremos.


Tómense ustedes algo calentito, como un colacao calentito con leche de soja. Y escuchen plácidamente "Héroe de Leyenda". Y echen una lagrimita o dos.

dimanche, octobre 07, 2007

Siete de ottubre de mildoscientosveinte i uno: De vuelta a la vida

Bueno, bueno... ya estoy completamente liberada. No es del todo cierto, aún tengo que ordenar unos archivos y entregárselos a Pilar. No estuvieron preparados para el viernes porque tuve algunos problemas con el condenado ordenador del curro (sipcamán, para los enemigos), pero la verdad es que no me he molestado en solucionar el tema en todo el fin de semana y eso que sólo es trabajillo de un rato. Qué queréis que os diga, tenía plan de tocarme las narices este fin de semana y al final lo he hecho. Como una señora. Si no le entregué a Pilar el informe el viernes, no creo que me mire mal por hacerlo el miércoles. Además, nos ha dado como fecha tope el 19 y pretendo entregarlo mucho antes para poder deshacerme del tema definitivamente.

Y como decía... al fin me he tocado las narices este fin de semana. ¡Ha sido grande! He hecho en un par de días todo lo que me he quedado sin hacer en una buena temporada. O que si he hecho, ha sido en plan escapada. He tenido tiempo hasta de aburrirme. Dios, qué placer.

El viernes para entrar bien con el tema salí de juerga con las del curro con la vil excusa de que una se ha marchado a currar en otro sitio. Vamos, que como nos lo pasamos tan bien en los descansos teníamos ganas de corrernos una juerga. Y menuda triunfada, nos lo pasamos estupendamente bien las dos Rosas, la Patri y yo, jaja. Y eso que la Patri plegó prontito (la próxima vez no tiene excusa). Cenamos bien, bebimos bien, bebimos más y luego quizá bebimos demasiado. Como dijo Rosica... no es que saliéramos mucho, es que salimos intenso. Para qué más... (para qué más, pero volvimos a casa a las mil, jajajaja y eso después de currar).

El sábado vegeté tanto que hasta me eché siesta. Jugué un montón con mis chicas, vi la tele, invertí buen rato en ver Full Metal Alchemist y luego me puse Cuentos de la Luna Pálida de Agosto para tener el ratillo cultural del fin de semana, jaja. He leído, he hecho el autista (porque Marquitos se fue por ahí el sábado y me quedé solita toda la tarde y toda la noche y la verdad es que me vino estupendamente también). Hoy me he levantado a las diez después de haberme echado a las dos (no sabía que había horas tan tempranas un domingo... y menos sin fichas de por medio, jaja), he visto más Full Metal y he puesto fin a mi autismo. Han venido Alberto y Paula a casa con un amigo suyo y hemos estado jugando a la wii (cómo mola el Brain trainning!!!). Y luego hemos salido de casa y todo y hemos comido crepes cual cerdos, jajaja. Hasta hemos limpiado la casa a fondo, que con todas las movidas de últimamente, estaba todo higiénico, pero nada en su sitio, jajaja. Al fin se está bien en mi guaridita. Mmmmm

Como veis, el fin de semana ha sido todo un contrapunto al finde pasado... con la lluvia, la música y las condenadas fichas. De verdad que mantengo lo de que los fines de semana los necesito para trabajar, peeeero este lo necesitaba para no hacer nada y vaya que si lo he llevado a cabo.

En cualquier caso me encanta haber vuelto a la normalidad. Tengo mucho que trabajar con el doctorado y poco tiempo por el curro, pero espero poder compaginarlo con un poco de todo lo que he hecho este fin de semana y sin tener que esperar tanto tiempo para disfrutar de todo eso junto...

Me encantan los principios de curso, siempre tan llenos de buenos propósitos.

Recomendando... un té blanco calentito y una granada para acompañar. Hacen buena pareja, de verdad. Y de música algo de Héroes, que nos tenemos que preparar para el miércoles y mi canción favorita de Héroes siempre ha sido "Sirena Varada".

mardi, octobre 02, 2007

Dos de octubre de mildoscientos veinte i uno: Sobreviviendo a la catástrofe

Ya lo decía en el otro blog... llevo unos días que estoy hasta las orejitas de las condenadas fichas que nos quedan de la beca de patrimonio. Lo malo es que no he tenido descanso: en verano estuve hasta arriba de clases, después tuve que preparar la memoria para la beca del I.E.A. y claro... las fichas se acumulaban. Total, que no salgo de casa más que para ir a currar. Vamos: del curro a casa a trabajar más y vuelta a lo mismo, ains. Tenemos que entregar las fichas el viernes y la verdad es que se presenta complicado, porque tenemos un ordenador para las dos y la aplicación de patrimonio ha muerto en el portátil del curro, jurjur. Pero muerto, muerto... ahora mismo el ordenador está siendo intervenido por un tipo desde Huesca. Tiene su gracia. Pero no pasa nada, porque hay mucho curro que todavía podemos hacer en nuestros propios portátiles. Trabajo no falta, sigh.

Pero bueno, en el fondo algo de bueno tiene que tener. Este año me tengo que centrar más en el doctorado. No a este ritmo, claro. También quiero tomar cafés con los amigos, jugar a la wii, leer, dormir, salir los sábados... (brrr que llevo como tres semanas sin salir y ya tengo ganas), pero tengo que ir asumiendo que no todos los días puedo venir a casa a descansar. Por tarde que sea y cansada que esté... más me vale avanzar, porque si no, a mi tutora le da un mal, jajaja. Además, le prometí que este año acababa el DEA o no me vuelvo a matricular.

Así que pese al agobio y la falta de tiempo libre para hacer cosas entretenidas (salvo un par de cervecitas con Lameri para hacer el trasvase del ordenador cual ejecutivas y la cena de cumple de Maya, no saco las narices del ordenador... gracias guapa, me lo pasé genial aunque tuve que volverme pronto para seguir dándole al tema), tampoco está tan mal. Además, poco a poco va llegando el otoño y viene bien. Los dos últimos fines de semana hasta ha llovido ¡en Zaragoza! y tiene su perspectiva romántica esto de estar trabajando con la música a todo volumen mientras miro lo que está cayendo por la ventana. Respecto a la música... estoy redescubriendo el Bara no Seidou, que me pareció muy bueno cuando lo descubrí, pero que lo había dejado de lado a favor de descubrimientos posteriores. Es curioso, viene a ser una mezcla entre Danny Elfman, Bach y unas cuantas películas de miedo, a la japonesa. Aderezadas por la voz de Klaha, que mientras se observa la lluvia fuera, suena curiosamente atemporal y nostálgica. Quizá no sea el mejor cantante del mundo, pero su estilo recuerda de alguna manera a un galán de cine de los años 30. A mí al menos me lo recuerda y combinar la lluvia y el trabajo con este disco ha sido una idea estupenda. No sé cuántas veces he podido escuchar este disco durante este fin de semana y el pasado...

En tiempos tenía música "para escuchar cuando llueve". Estaba el "East of the sun" de A-Ha o las variaciones Goldberg de Bach (tocadas en piano, con clave no resultaba tan acuático, uhmm), la banda sonora de "Entrevista con el vampiro" o las "Gymnopedies" de Satie. Hasta la tenía separada en la estantería de los CDs y hacía mezclas de discos para disfrutar de la lluvia en condiciones. Aquí resulta bastante estúpido tener música para este fin, porque no llueve casi nunca. En cualquier caso, el "Bara no Seidou" de Malice pasa a engrosar las filas de la música lluviosa.

Las horas de trabajo también han servido para dedicarme al culto al cuerpo (haciendo excursiones al if a por mascarillas), jugar con mis gatas (compré una rata enorme de peluche que hace ruido si la mueves, ¡es genial!), que supongo que me echan de menos de normal y pedir pizza... que ya ni me acordaba de que se podía hacer. Y uno se siente curiosamente superior cuando alguien le trae comidita a casa, jaja. Pediría comida japonesa, pero no aceptan pedidos por menos de 20 euros y tampoco es plan de almacenar sushi. O bueno... uhmmm tampoco estaría tan mal. Me lo pensaré para el próximo fin de semana de trabajo.

De momento... recomiendo la penúltima canción del "Bara no Seidou", que me tiene obsesionada: "Shiroi hada ni kuruai to kanashimi no wamai" (ahí queda eso) Mejor con lluvia de fondo y con un té verde recién hecho.

vendredi, septembre 14, 2007

Quatorze de settiembre de mildoscientos veinte i uno: De Amicitia II

Me consta haber escrito un post dedicado a la amistad hace bastante. No sé si he escrito algún otro después y debería llevar este el capítulo III o el IV, pero como es mi blog y me lo f(ah, no, que esto no iba aquí) pues hago lo que me parece, jiji.

Últimamente está muy de moda otra vez reflexionar sobre la amistad. Ninguna novedad, por cierto, supongo que es otro de los grandes temas de la existencia humana: ser sociable, no serlo, ese es o no mi amigo... esas cosas. El caso es que últimamente he visto cómo mucha gente pone en cuestión su amistad o su no amistad con determinadas personas. O se da cuenta de que sus amigos son unos petardos y se busca otros, que también está bastante de moda.

Hace algunos años, en mi inocencia juvenil, yo tenía dos grandes ideas sobre la amistad: los amigos están a tu lado y los amigos saben estar contigo cuando estás pasando por un mal momento.

Últimamente pienso que las cosas son justamente al revés...

Carmen, mi tutora, me hizo darme cuenta hace cosa de un año de algo que tendemos a no pensar. El amigo no es el que sabe estar en las situaciones difíciles, sino el que sabe acompañar en las alegrías. Acompañar en las penas es muy fácil. Ya sabéis: "puedes contar conmigo", "llámame cuando quieras"... todo frases bonitas y esperanzadoras que todos nos sabemos de carrerilla y utilizamos a placer. Pero ¿cuántos de vuestros amigos se alegran en vuestras alegrías? ¿quién sonríe de verdad cuando le das una buena noticia y no lo hace como gesto reflejo? o lo qué es peor ¿cuántas de las alegrías de vuestros amigos os hacen felices? y digo felices.

La primera es todavía más divertida. ¿El verdadero amigo sabe estar a tu lado? Venga ya. No hay cosa más sencilla. Es como la amistad con el compañero de trabajo. ¿Cómo no va a estar a tu lado si se sienta frente a tí? ¿Cómo no va a estar a tu lado alguien con quien quedas todos los días? qué estupidez. Con los años (más historias de la abuela cebolleta) he llegado a la conclusión de que el verdadero amigo sabe estar en la distancia. Se acuerda de tí mucho más de lo que te hace saber y siempre, absolutamente siempre, defiende tu persona delante de otros que osan vilipendiarla en sus narices. El buen amigo, por cierto, sabe perfectamente que tú eres exactamente igual que él aunque lleve tiempo sin verte. Lo defiendes ante cualquiera y antes que nada, sabe que jamás harías algo en su contra.

Y cuidado, digo que te defiende y que te recuerda. No que es un petardo que siempre te dice que tienes razón en todo. No quiero esbirros, gracias.

No me gustan los apoyos de personas que simplemente quieran que siga pensando que son encantadoras. Eso son precisamente los malos amigos. No me gustan los esbirros. No los quiero para mí, gracias. Aquel cuya autoestima necesite ser alimentada todos los días con el beneplácito ajeno, que se haga con unos cuantos. Abundan bastante.

Tampoco me gustan los victimismos. No hay nada que deteste más que acusar a alguien de algo y que diga "¿cómo puedes pensar eso de mí? yo que siempre he hecho las cosas lo mejor que he sabido..." Lo siento, pero las falsedades, para otros, a mí me resultan bastante aburridas.

Por eso tampoco intento arreglar lo que no tiene solución. No discuto con víctimas porque son aburridos. Es tragar un mal rato para no extraer nada a cambio. No merece la pena discutir para no resolver nada ni recuperar amistades que nunca debieron tener lugar. O que si tuvieron su momento, ya está caducado.

En cualquier caso tampoco suelo guiarme por el victimismo. A mí no "me pasan" las cosas. O al menos no estas. "Me puede" hacer sol cuando voy a trabajar y que esto me haga morirme del asco, pero no "me salen" amigos malos. Esos problemas se los busca uno solito. Si escogí a tal persona por amiga y luego me entero de esto y esto otro, la que ha obrado mal soy yo por considerarla amiga. La culpa es mía, por imbécil. Pero ninguna solución llega tarde mientras cumpla con su cometido.

No sé si alguien se tomará esto como algo personal. Evidentemente, cuando uno habla de esta clase de cosas, se basa en experiencias y éstas se refieren a dos o tres personas, al menos. Incluso a mí misma en uno de los casos, que considero recíproco.

Pero no he escrito este post para desahogar mis rencores y decir en oculto cosas terribles de una persona en concreto a la cual no me atrevo a decírselas a la cara. No me gusta utilizar el blog para eso, la verdad, no soy tan rastrera, si ustedes me entienden. Es simplemente una colección de reflexiones acerca de experiencias vividas. Reflexiones que se derivan además de lecturas de otros blogs y de conversaciones con personas que también han tenido experiencias varias. Claro, que si alguien se quiere dar por aludido, como dijo aquel, el problema es consigo mismo, ya que se siente identificado con tales barbaries, no mío.

Recomendando... una de esas cervezas sin alcohol y con manzana. Les he acabado por pillar el gusto, jaja. Mira que al principio me sabían como a trina, pero es que son parecidas pero menos dulzonas. Están muy ricas como refresco. Y de música y por cambiar de aires o quizá más bien por subrayarlos... "Les Rois du Monde" de Romeo et Juliette... (ainx, qué recuerdos de París, de alcohol y de antiguas y actuales amistades me trae esta canción)

mercredi, septembre 12, 2007

Doze de diciembre de mildoscientos veinte i uno: ¿Tiene Mana-sama tercera dimensión? ¿y primera?

La complicada búsqueda de la fecha de salida de entradas para el concierto de Moi Dix Mois ha llegado a su término y... por fin tenemos los anhelados papelitos en nuestro paua, jajaja. Bueno, en el nuestro no, sino en el de una chica que vive en Madrid y a la que no conocemos de nada (aunque conocemos simples detalles de su vida, como que es compañera de piso de Arien y que también necesitaba ir a ese concierto). En cualquier caso, ahí nos están esperando las entraditas, en los Madrides, ¡dispuestas para que las utilicemos!


Es toda una suerte que el grupo de Mana pise suelo español. Descubriremos si Mana tiene corporeidad, si lleva o no una máscara (¿cómo hace para no cambiar jamás de gesto salvo cuando le entrevistan periodistas estúpidos y se ve en la obligación de poner cara de desprecio?) y si tiene tercera dimensión. O puede que no descubramos respuesta a ninguna de esas grandes cuestiones de la historia de la humanidad transtornada. Pero puede que sí investiguemos cómo se las arregla el nuevo cantante, Seth, en concierto, que aún no hemos visto ningún directo de los últimos tiempos. En su contra pesa que Juka dejó el listón más alto de la cuenta, así que... que no le pase nada al pobre. Todo sea dicho, lo he estado escuchando últimamente y no pinta nada mal. La diferencia es amplia, pero seguro que se las compone bien el muchacho.

En cualquier caso tengo ganas posesas de ir al concierto, con o sin Juka (y con y sin Kazuno... porque de la primera formación sólo queda Mana y de la segunda sólo Mana y K). Ver a Mana en directo tiene que ser toda una experiencia, aunque esté de brazos cruzados, jaja.

Habíamos pensado cardarnos el pelo y pintarnos al uso por eso de hacer el idiota en condiciones... si ustedes me entienden, ya que nos ponemos, nos lo pasamos bien, que cuesta lo mismo, jajajja. Pero el caso es que con el tema del pelo estamos empezando a rajarnos... no sé cómo se peina esta gente por las mañanas (¿cómo es Mana cuando se levanta de la cama? ¿tiene cara?). Pero bueno, algo haremos. Desde luego, el "dix" en la frente no nos lo quita nadie. Haremos lo posible por ir de los Eternos, que una vez al año no hace daño, jajaja. Más noticias a finales de octubre, acompañadas de la crónica del fin de semana en las tierras mandrileñas. O no. Depende de las ganas que tenga, como siempre, ejem.

Estoy escuchando bastante el "Dixanadu", que casi no me lo había puesto aún. Así no me pilla por sorpresa, porque me imagino que caerán muchas canciones de ahí. Recomiendo una de las canciones que me están resultando más interesantes de este disco... "Exclude". Acompáñese de Bloody Mary. Le pega. No sé por qué.

samedi, septembre 08, 2007

Ocho de settiembre de mildoscientos veinte i uno: Arien Ancalimë

Pamplona, sábado, doce de la noche, plan perfecto: había quedado con Ariencita para hacer un intercambio bastante "inusual": un bote de champú "de lux" de la peluquería de la mamá de Arien (el cual hace maravillas con el pelo maltratado, por cierto) por el DVD de Moi Dix Mois que encargué para ella al honkonés (con el "para ella" quiero recalcar que yo sigo estando en uso y disfrute del mío, claro, ejem).

Mientras las gentes circulaban por la ciudad emborrachándose de bar en bar nosotras hemos estado disfrutando de una laaarga charla en una mesita en la calle, hasta que nos hemos pasamado de frío (esto sí es un clima decente, por todos los cuervos de Odín). Después hemos trasladado el campo de batalla a un kebap, donde nos han aguantado un buen rato y por fin hemos acabado en la parada de la villavesa de la Ariencita, donde con toda calma hemos dejado que pasara algún autobús por eso de continuar la conversación, que tan pronto trataba de clases de filosofía, como de las relaciones sociales, el infinito (sí, hombre, que es tema en boga) o de las ganas que tenemos de ver a los japoneses el mes que viene (aaaarrrrrr), por no hablar de malévolos planes futuros que siempre giran en torno a la pantalla de televisión, unos dvds decentes y mucho chocolate de cadbury. A veces se habla de vodka también, jaja.

Alguna vez he pensado hacer un largo post sobre lo que pienso de la STE. No de la STE, no me maliterpreten, sino de algunos personajes que se hallan ahí insertos. Sin embargo, Arien es el caso opuesto. Es una de esas personas que de verdad te hacen recordar que los largos años pasados en la STE tuvieron mucho de encuentro con gente que de verdad merece la pena, a diferencia de esos otros muchos sujetos que aportan material para largas sesiones de despelleje (que tampoco es mal plan).

A la Ariencita la conozco desde que ella tenía unos 16 años y era una tierna criatura a la que daba miedo, jajajaa. ¡Menos mal que se le ha pasado! A lo largo de todos estos años hemos tenido pocos encuentros, porque el tiempo y vivir en ciudades diferentes no da para más. Sin embargo, de alguna manera hemos ido afianzando una amistad que ya va para largo... y que dure.

Segunda vez consecutiva que paso por Pamplona y tengo la suerte de poder quedar contigo, guapa... a ver si hay suerte y te puedes pasar el mes que viene por Zaragoza, pero si no, ya sabes... el mes que viene tenemos algo que hacer en Madrid (habrá que ir haciendo el encargo a cadbury porque lo vamos a necesitar, jajaja).

En cuanto a recomendación musical... procuro no repetir canción nunca y tardar en repetir grupo, pero esta vez no podía ser otra canción que "Solitude" de Moi Dix Mois, dedicada a Arien, sin lugar a dudas. Quien quiera disfrutarla como se merece, que pinche el vídeo, que no tiene precio (y Juka y Mana son Sandman y Muerte sin lugar a dudas... apropiado cuando la canción habla de los sueños). De beber el chocolate calentito que nos habría entrado estupendamente y no hemos encontrado un sitio donde nos dieran... sigh

jeudi, septembre 06, 2007

Seys de settiembre de mildoscientos veinte i uno: La palabra es la palabra

No me queda otra que seguir los pasos de Rhiwencita (Persona, hola). El asunto es bien sencillo: por su culpa y la de mi avaricia supina no me queda otro remedio que el de tener que hacer tres regalos, a las tres primeras personas que firmen en este post. Eso sí, a cambio de que esas tres personas ofrezcan lo mismo en su blog (si no, no se vale, no se puede jugar a engañar ¿eh?). Como podéis imaginar Rhiwen ofreció regalitos en su blog y claro, yo quería uno, jajaja. Lamento comentaros que no soy tan mañosa como ella (igual todavía tenéis tiempo de firmar en el suyo, jiji), y es que el regalo tiene que ser necesariamente hecho con las manitas. O con los muñoncitos. Cada cual, con lo que pueda. Eso sí, el regalo no puede tardar en llegar al destinatario más de un año.

¿Alguien se siente tentado por la avaricia?

samedi, septembre 01, 2007

Uno de settiembre de mildoscientos veinte i uno: Ad Infinitum

Estimados lectores, me he dado cuenta de que llevamos media vida engañados. Sin duda recordarán el tema ese del infinito, el ocho ese tirado, eso que nos contaban en el cole. Eso que era el todo absoluto... pues bien. Me he dado cuenta recientemente de que el infinito como tal no existe, puesto que no es capaz de soportar las tremendas leyes de la lógica. Entiendo que siendo de letras me resulta más complicado porque tengo sólo medio cerebro y tal, pero oye, yo me he dado cuenta de esto y los de ciencias no. Hala, jijiji.

Me di cuenta al observar un hecho que en el cole nos contaban con total tranquilidad. Decían que entre un número natural y el siguiente hay un número infinito de números ¿no?. Por el tema ese de los decimales y tal. Se pueden poner infinitos números decimales y blablabla. Bien. Tomemos como hecho entonces que entre el tres y el cuatro hay infinitos números. Entonces entre el cuatro y el cinco hay infinitos nuevamente. Pero... ¿y entre el tres y el cien? ¿hay también infinitos?. Uhmmm. Sin embargo, entre el tres y el cien está el número 73, por poner un caso. Ahí tan majo y tan hermoso. El número 73 no está entre el tres y el cuatro y sí entre el otro infinito. El infinito que comprende del 3 al 100 incluye todos los números entre el 3 y el 4 ¿no?. Entonces ¿qué está pasando? ¿se trata de un infinito más pequeño?. Podría ser. Pero nadie nos habló de diferencias entre los tamaños del infinito. Y es preocupante.

Hay algo oculto en esas relaciones y me he aventurado a darme cuenta. ¿Qué pasa si tienes un infinito y lo divides entre dos? ¡Te salen dos infinitos! ¿No os quedáis estremecidos? El infinito no responde a las leyes de las matemáticas. Es el único elemento conocido que dividiéndolo, se multiplica. De igual manera sucede si uno tiene un infinito y por casualidad decide juntarlo con otro. El resultado será... infinito. Oh desgracia, señores buscadores de gallinas de oro. Juntando dos infinitos resulta uno solo. Vamos, una estafa. Aquel que quisiere tener muchos infinitos debería dividirlos una y otra vez. Y si quiere andar más despacio, que los reste. Pero que nunca se le ocurra juntarlos porque se queda con uno solo y todo el esfuerzo no sirve para nada.

Sin embargo... ¿dónde puede uno encontrar sus infinitos para cortar y pegar? Recordaréis sin lugar a dudas que en el cole siempre nos decían que el espacio exterior era infinito. Pues resulta que no, que por lo visto Newton ya se dio cuenta de que se tenía que acabar. Y luego está el rollo ese de que el universo se expande (debe de estar dividiendo sus infinitos). Y uno se pregunta... si el espacio es finito... ¿qué leches hay detrás del espacio? Debe de ser el ex-finito exterior ¿no? eso o algo así. A mí me tiene muy preocupada. Me comentaron encima que por lo visto si uno llega al final del espacio, se encuentra con el principio. Esto es todavía más preocupante, claro... porque a fin de cuentas eso quiere decir que el espacio es una bola. Diorrr!!! Estamos viviendo dentro de una bola ¿a nadie le preocupa? ¿dónde está puesta esa bola? y es más ¿y si alguien le diera una patada?. Es como para preocuparse, de verdad.

Reflexionen, reflexionen estimados lectores.

Claro que me ha dado el sol.

Y bébanse un kalimotxo con mora, como en el insti. Acompáñenlo, eso sí, con música elegante, como "Les cloches", de "Notre Dame de Paris".

Buenas noches...

lundi, août 27, 2007

Veinte y siete de agosto de mildoscientos veinte y uno: Recuerdos lluviosos

La lluvia me pone contenta, es un hecho. Un hecho particularmente doloroso, por cierto, porque en esta ciudad no llueve nunca. Ya veis, toda España inundada y aquí el agua se acercó de pasada. Ya es triste. Pero el caso es que el viernes y el sábado llovió y de alguna manera cuando me estaba calando el sábado noche cuando iba, cerveza en mano, camino a donde habíamos quedado para salir pensé que era preludio de una gran noche, jaja. Quizá porque acertadamente no me puse rimmel, jajaja. Aunque bien pensado, hay quien se pinta intencionadamente con el maquillaje corrido, juaz.

En fin... el caso es que pensé que sería una gran noche porque no pude evitar recordar las lluvias veraniegas pamplonesas. Es habitual por esos lares que en pleno agosto te caiga una tormenta de no te menees cuando menos te lo esperabas. Ante esas situaciones, lo mejor que puede hacer uno es seguir andando con toda la dignidad que pueda. No hay nada peor que correr a esconderse debajo de una cornisa porque a fin de cuentas te mojas igual y haces el lamentable bastante. No nos solíamos reír ni nada en mi casa cuando caía la gran tromba y mirábamos por la ventana a los pobres corredores de fondo. Algunos hasta se caían. Ay... inocentes criaturillas. Alberto y yo solíamos salir a pasear cuando diluviaba. A fin de cuentas la lluvia en verano se agradece bastante y ver la cara que ponía el personal cuando nos miraban no tenía precio. Qué tiempos aquellos... Por no hablar del largamente recordado día en que Cecilia y yo salimos de un examen en plena tormenta con los apuntes en la mano. Llovía tanto que conseguí hacer una pelota con los apuntes. Ehmmm menos mal que aprobé, claro, si no me habría salido cara la broma. Pero habría merecido la pena. Las risas que nos echamos y el careto con el que nos miraba la gente desde la biblioteca también fueron finos.

Sin embargo la lluvia del otro día es de esa que te va calando poco a poco. Esa que la gente asegura que "moja más" que la otra. Lo que me parece una solemne estupidez. Si cae más agua, te mojas más y punto. Supongo que la gente que dice eso no ha salido nunca a pasear en un diluvio.

Era, como decía, una de esas lluvias que te van calando. De esas que cuando hace calor parece que las ha patrocinado el ayuntamiento (y doy fe de que con lo habituales que son en Pamplona por estas fechas, el ayuntamiento no está de por medio, no acostumbra a gastar capital en nada útil). De esas que precisamente en verano suelen caer de noche, después de haber hecho calor durante el día. De esas que refrescan el ambiente, te dejan abrir la ventana y pensar que no todo está perdido aunque sea verano, jajja. Aunque ahora que lo pienso, cuando caen en otro lugar del mundo suele oler a lluvia y es bonito... aquí por alguna mística razón cuando llueve así aparece ese olor a berza cocida que no es nada agradable. Pero bueno, prescindiendo de ese "pequeño detalle", la lluvia fue una gozada.

Y el caso es que me di cuenta de por qué me parecía preludio de una buena juerga. Por el recuerdo de todas las juergas veraniegas que tenía en mis majos tiempos, que habitualmente venían acompañadas de la misma lluvia. De hecho las juergas veraniegas en Pamplona se caracterizan por un par de detalles: suele llover y hacer fresco aunque la gente sale en tirantes (lo que produce muchos catarros, ejem) y suele estar la ciudad bastante vacía por las fiestas de los pueblos y tal, con lo que te las tienes que ingeniar para encontrar un sitio abierto a según qué horas. Y ya de paso convencerle al portero de que no te vas a chivar a nadie si te deja entrar. Y de que te vas a portar muy ma... digo bien, estupendamente bien. La mezcla de estos ingredientes deriva en que pasas un buen rato borracha y mojándote mientras deambulas de un lado a otro. Pero tiene su gracia... No pude evitar acordarme de esos fiestorros que nos montábamos Edurne y yo en el piso de la calle Mayor, cuando salíamos empapadas cantando canciones varias (petarda ¿te acuerdas cuando nos dio por cantar Avantasia a grito pelado? ¿y Notre Dame de Paris? jajaja), o los ratos en los que vegetábamos Inma y yo en el kiosko de la plaza del castillo (cuando aún se podía pisar esa plaza sin tener ganas de vomitar), viendo llover, bebiendo vodka y hablando de libros. Y de la consabida y siempre veraniega "Noche del Tequila". Noche en la que alguna vez ni siquiera llegamos a probar el tequila, pero conseguimos que todo el vecindario nos odiara por ir cantando a grito pelado "¡Tequila!". Vaya panda. O cuando aporreábamos la puerta del Viana diciendo "queremos entraaaaaaaaar" "a de la almenaaaaa" "b de Barcelonaaaaaa". O aquel día en que Nico y yo nos quedamos solos con Arbu que estaba convencida de que le estaba dando una hipotermia por el cambio de temperatura y el frío, jajaja. Y cuando estábamos acabados... a casa. A ser posible a la paterna no, "es que llovía mucho"... para eso estaban los pisos francos de Nico, en "abejorros" y de Edurne-Banune en la calle Mayor, donde nos parecía una idea estupenda ver Friends mientras nos secábamos un poco antes de dormir (por eso de saltarnos algún catarro) y ver cómo los capítulos de Friends tenían la misteriosa habilidad de ponernos en evidencia. Por aquella máxima que decía que "si hay algo de lo que te tengas que arrepentir, saldrá en el capítulo de Friends", jaja. Pero bah, no solíamos arrepentirnos de mucho. Como mucho nos lo echábamos en cara, que era más divertido. Momento puñaladas.

En fin... me puse la mar de nostálgica, ¡qué mal! a ver si conseguimos coincidir una noche antes de que acabe el verano, Banune, que quiero aporrear el Viana y beber vodka en la puerta de la catedral. Sigh.

Recomendamos vodka o tequila, según lo que el estómago pueda asimilar, jaja. Y de postre una canción de Gackt, "Returner: yami no shuuen", pero tiene que ser acompañada por el vídeo de samurais, que si no, no mola igual, jaja.

Buenas noches...

vendredi, août 24, 2007

Veinte y quatro de agosto de mildoscientosveinte y uno: de la muert corporal

Volviendo al tema central de este blog... la verdad es que tengo una suerte enorme de estar estudiando un tema como la Muerte y ya de paso de haber encontrado una tutora como la que tengo. Lo digo porque estoy preparando el papeleo para pedir una beca y me doy cuenta de que aunque llevo el tema despacio, he aprendido mucho a lo largo de todos estos años y eso que me queda un mundo por delante. Lo gracioso es que aunque era un tema que siempre me había interesado, no fue mi primera idea al escoger un doctorado acerca de la cultura medieval. El caso es que de repente me encontré haciendo todo el periodo docente como si fuera un estudio multidisciplinar sobre la Muerte: en la música, la imaginería, la representación del infierno o incluso dentro de las cruzadas. Y es que si nos paramos a pensar es fácil, enormemente fácil, encararse con el tema de la Nuerte cuando se estudia la cultura de una determinada sociedad. A fin de cuentas es el tema más constante y reiterativo dentro de todos los modelos culturales.

Sin embargo, decía Ariès acertadamente que se ha convertido en el gran tabú de nuestra época como en otra época lo fue el sexo. Lo realmente divertido es que no somos conscientes de esto y todavía pensamos que el tabú de la sociedad sigue siendo el sexo, qué inocentes somos. A fin de cuentas estamos atestados de publicidad de imágenes sexuales en todas partes y todo el mundo hablamos con total desparpajo del tema, pero ¿alguien habla alguna vez de la Muerte?. La verdad es que yo ni siquiera suelo comentar el tema de mi tesis si no me lo preguntan directamente. El motivo es sencillo, la mayoría de la gente te mira con cara de "qué rara es esta tía" (eso si no habían puesto esa cara ya cuando les dices que estás estudiando doctorado) y te dicen cosas del estilo de "¿no pudiste hacer sobre otro tema mejor?". ¿Mejor? Eso sí que tiene su gracia. No somos conscientes de la manera que afecta a nuestra vida el hecho de que esta tiene un límite y no sabemos realmente qué pasa cuando se supera el límite, independientemente de la fe de cada cuál. Nadie ha vuelto, que se sepa, para contar qué pasa cuando uno muere.

Nos vemos totalmente coaccionados por el tiempo de vida, de tal manera que todos intentamos evitar el paso del tiempo. Intentamos hacer como que el tiempo no pasa, no deja huella. Todos "somos" exactamente iguales que hace diez años y consideramos un ideal de vida aferrarnos a nuestra juventud. Nos pasamos la vida rememorando la infancia y los tiempos pasados, sin tener muchas narices de mirar hacia adelante. Y no digo buscando metas, sino pensando en los malos momentos que quedan por delante: la muerte de nuestros seres queridos y nuestra hora, quizá precedida por una larga agonía. Y lo mejor son los continuos comentarios alusivos a lo limitado del tiempo de vida: "Tenía que haber aprendido a hacer eso de joven, ahora ya es tarde", "ya te va llegando el momento de tener hijos, que se te va a pasar el arroz" (¿?), "una vez cumplidos los treinta ya se ha pasado lo mejor de la vida", etc. etc. Tenemos miedo a que el tiempo pase cada vez más deprisa. Tememos envejecer y tememos encontrarnos con la muerte directamente. En otra época y en otros lugares resulta habital no esperar a envejecer, ya que la Muerte puede llegar en cualquier momento.

Se piensa habitualmente que en la Edad Media había una visión pesimista de la Vida porque la Muerte siempre extendía su sombra sobre el ser humano. Sin embargo, de alguna manera, esa continua presencia de la Muerte en la Vida convertía esta en algo mucho más interesante. El tiempo es limitado, por lo que no se pueden dejar pasar los días como si fueran a repetirse una y otra vez. Qué pocas veces nos damos cuenta de esto y de qué poco nos sirve...

Lo dejo por el momento. No sin un par de recomendaciones... un té de menta y una canción de London After Midnight: "Sacrifice".

Buenas noches...

dimanche, août 19, 2007

Diez y nueve de agosto de mildoscientosveinte y uno: Malos tiempos para la lírica

Bueno, para la lírica igual no, para la prosa de aficionadilla que escribo yo deben de ser tiempos nefastos, porque mira que tengo el blog abandonado.

La verdad es que no tenía internet a mano. Estaba entre semana fuera de casa, la vecina bloqueó el acceso de mi ordenador a su red (la muy rancia, uhmm) y cuando me iba con el ciber a la cafe de al lado generalmente tenía otras urgencias. Aparte de lo mucho que me distraéis por el messenger, petardos. Si no escribo también es culpa vuestra, hala.

En fin. Ahora no tengo excusa alguna. Hemos puesto internet en el elfo hogar, así que tengo conexión todo el día, qué lux, jaja. Conste que si no pusimos antes fue porque estaba entre semana fuera de casa y me llevaba el ordenador... nos iba a salir poco rentable. En resumidas cuentas, si sigo sin escribir será que hay que dejar el blog definitivamente. Aunque creo que de momento le queda tiempo de vida. No prometo nada, jaja.

Volviendo al hecho de que he estado fuera de Zaragoza entre semana... la verdad es que a la vuelta, al terminar definitivamente la beca, me doy cuenta de que he dejado muchas cosas de lado durante este tiempo. Bueno, no sólo durante este tiempo, también durante el tiempo que estuve en el casino. Como trabajaba a las horas a las que la gente normal suele quedar para echar el cafecillo, a lo tonto he ido dejando muchas cosas de lado. Y a mucha gente. Y me he cerrado a estar siempre con la misma gente y a hacer las mismas cosas. Y empiezo a cansarme... ¡necesitaba un cambio de aires urgente!

El caso es que me hallo en etapa de autorreconstrucción vital, por así decirlo, jaja. En parte por eso ando tan ilocalizable últimamente. Bueno, también es porque no suelo hacer caso al móvil (no me gusta y llevaba una temporada llevándolo encima más de lo que me gusta), así que espero que nadie se ofenda si no atiendo sus llamadas ni respondo a sus mensajes. El móvil es una porquería, se gasta mucho dinero y te tiene todo el día encadenado.

Mi reconstrucción vital no va mal. Estoy recuperando antiguas amistades. Sobretodo gente con la que no he tenido ningún problema pero que un día perdí contacto y luego nos dio vergüenza retomarlo. O pereza. O lo que sea. Y programa de recuperación va estupendamente. Tanto con los de cerca (Rosa y Mar o con Iván y demás gente de la que no sabía nada) como con los que viven lejos (Nico, Paulatxa, Bardete y demás... arl, cuántos tiempos). Y aún me quedan otros que tengo en lista, jajaja. Y también ando conociendo gente nueva y haciendo cosas distintas. Amos, que entre eso y que aún tengo una pila de fichas pendiente y la memoria de la beca y los testamentos y... ehmm ando liada, jajaja. Y también paso tiempo en casa, que es gratis y mis gatitas lo agradecen. Además, ya que me pago el piso, debería invertir tiempo dentro de él, jeje.

Estoy leyendo mucho, escuchando mucha música nueva, estoy indagando por internet (por donde también he encontrado alguna cosa bastante entretenida donde invertir tiempo, jeje) y mis próximas metas son retomar la guitarra y la pintura. Pero eso lo dejaremos para cuando termine lo de las fichas, por lo menos, porque aún no han inventado los días de 50 horas y encima este lunes empiezo a trabajar. ¿Dónde? En un If... aguantando a pesadas compradoras, jajajja. Menos mal que como soy clienta habitual de esos supermercados de la vanidad, estoy muy familiarizada con el género. Podría escribir un tratado, casi. Así que a ver si me informo más y de paso recojo un buen surtido de muestras antes de encontrar algo en donde cobre mejor y trabaje de lunes a viernes (¡trabajar el sábado debería estar prohibido!).

Para celebrar el cambio de aires he cambiado un par de cosas de la plantilla del blog. Bueno qué pasa, ya sé que son pocas, pero es que me gusta cómo está, jajaja. Refleja perfectamente lo que yo quería hacer. Ya sé que hay muchas opciones, que se pueden poner fondos bonitos y tal, pero no le pegan. Queda mejor así, en rojo y negro, a lo Stendhal, jajaja. Pero bueno, algún cambio he hecho. Más que suficiente. ¡Y nunca había hecho tantos cambios!

Y con esto y las recomendaciones acostumbradas, os dejo por el momento. Para escuchar un poco de Moi Dix Mois (¡menudo descubrimiento!)... la canción "Solitude" y para tomar una leche calentita con canela, que por fin refresca por las noches y entra de maravilla.

Buenas noches...

jeudi, mai 10, 2007

Diez de maio de mildoscientosventeiuno: Sobreviva como pueda

Un año de estos igual hasta me saco el carnet de conducir. Será el año en el que me sobre el dinero para hacerlo, todo sea dicho. Mientras, tengo varias cosas que pagar que me interesan más. Y por cierto, que sí me lo quiero sacar. No dudo de que sea la mar de útil, pero oñe, es que lo ponen muy caro, oiga. Y si encima te quieres hacer con un coche una vez sacado el carnet no te quiero ni contar. Todo para lo mucho que lo utilizaría yo, que ya ves tú.

En cualquier caso, con esto del curro con Lameri sí que estoy haciendo callo en el culete de ir en coche últimamente. En el suyo, evidentemente. Os parecerá mentira, pero hacía muchos meses que no me subía en un coche para nada. Bueno, salvo algún taxi en alguna urgencia que habré tenido y poco más. El caso es que para la vida que llevo yo en Zaragoza no es que no necesite el coche para nada, es que no cojo ni siquiera el autobús. Vivo tan cerquita de todos los sitios donde necesito ir que prácticamente voy a todos los sitios andando. Toda una ventaja, no lo dudo.

Volviendo al tema del coche, una vez que se necesita para currar, pues se necesita y punto. Lameri llevaba años sin conducir y en un par de días se lo curró para conducir como toda una pro. El caso es que sobretodo en las idas y venidas de Zaragoza a la comarca donde trabajamos, no podemos flipar más con la forma de conducir del personal. La autovía marca como límite 100, nosotras vamos a 110 y la gente nos adelanta a lo bestia. Es más, nos pitan para que vayamos más rápido. Y no es por nada, pero si algo agradezco a María es que pasa del personal como de la mierda, si ustedes me entienden. Me parece impresionante el entusiasmo que tiene la gente por correr para nada. Total, para llegar un cuarto de hora antes, quizá media hora al destino. ¿Para eso te juegas la vida, anormal? Sal antes y de paso disfruta del viaje. Ponte música y esas cosas.

En fin, sensibilizadas como andamos con el tema, de repente nos sale el "amigo" Aznar el otro día en la tele con esas brillantes declaraciones que quiso compartir con el mundo: "A mí no me gusta que nadie me diga cuántas copas me tengo que beber" refiriéndose a las leyes de tráfico. ¿Perdóóóón? Pues a mí sí me gustaría que no le dejaran salir a usted por la misma carretera por la que pretendo ir yo, porque desde luego no me fío de sus posibilidades como conductor bebido. Me parece altamente irresponsable que alguien que sabe que su opinión es muy valorada por un amplio sector de población (incomprensible, sí, pero la gente lo valora, es lo que hay) salga diciendo esa clase de burradas cuando se sabe que en este país uno de los problemas sociales más serios que hay ahora mismo son los accidentes de coche. No sé si se da cuenta el "señor" Aznar de que a estas alturas hay más muertes por accidentes de coche que por terrorismo. Y de paso, que sus palabras pueden ser esgrimidas por un ciento de críos (y menos críos) descerebrados como excusa para beber lo que les salga de las narices antes de coger el coche. Y que conste en acta que a mí me da igual que la gente se empeñe en matarse, allá cada cuál. Pero lo dicho, no tengo ninguna gana de encontrarme de frente con alguien con ganas de morir, porque generalmente esa gente no termina por morir sola.

Pero bueno, no pasa nada, porque mientras soltó todas esas burradas la gente le reía las gracias. Qué majo. Parecía "el club de la comedia". El tío diciendo animaladas y la gente riéndose. En fin... "y ese señor fue presidente de España" que dijo Gabilondo. Reverencias una vez más para el grande. Deberían obligar a los niños a ver su telediario, por todos los cuervos de Odín.

En fin... de postre un zumito de naranja y pomelo. Y de música la última de Kamelot, "Ghost Opera", de la que os recomiendo que os bajéis el vídeo, que no tiene precio.

mardi, mai 01, 2007

Uno de maiio de mildoscientosveinte i uno: Trabajo de campo

Tarááá... nadie pensaba que fuera a escribir algún día ¿eh? Bueno, bueno... ah, gentes de poca fe. Sigo viva. Lo único que ando trabajando fuera de Zaragoza y como estoy fuera de casa de lunes a viernes cuando llego tengo muchas cosas que hacer antes de escribir. Imaginaos: vegetar, ver la tele, quedar con amigos, salir hasta las tantas... no es fácil ¿eh?. En fin, últimamente andamos más liberadas de trabajo, preparándonos para la que nos viene encima y como esta semanita no salimos de viaje, pues hala, me paso por mi propio blog aunque sea para saludar, qué barbaridad. Todo sea dicho... gracias a los que me habéis insistido en que vuelva a escribir, en persona o por internet... jo, casi me siento mal por no hacerlo. Hace ilu que la gente se lea el blog de una y esas cosas, sigh.

Algunos me habéis preguntado dónde ando metida últimamente. Bueno, Lameri me abdujo para currar con ella cuando su compañera se sacó otro currete, así que... ahora soy becaria de la universidad gracias a ella. Una gozada, por cierto. Nuestro curro, aunque cobramos más bien escaso, está muy bien. Trabajamos en el catálogo de patrimonio industrial de Aragón, vamos, nos dedicamos a patear pueblos y pedirles que nos enseñen todo lo que tienen de industria antigua. Viajamos, vemos sitios chulos, hablamos con el personal, sacamos fotos de muchas cosas y como encima Lameri y yo somos amigas, nos lo pasamos estupendamente. Además, es toda una novedad (y muy placentera, por cierto) estar en un trabajo en el que de verdad aprendes cosas interesantes. Eso sí, que nadie se lleve a error, la moza y yo curramos y mucho. Nos ponemos en pie a las ocho y media de la mañana y hasta las nueve o así no hay más relax que el ratito de comer y poco más. Todo va según días, claro... el día que llueve hay que cambiar de actividad. Pero bueno, de una u otra manera estamos bastante ocupadas.

Ahora mismo estamos acabando la comarca de Matarraña. Eso es lo que hacía en Valderrobres, Keleb-Dûrcita. Por cierto, que os recomiendo a todos los que tengáis unos días de vacaciones que vayáis para allá, porque la zona es preciosa. Para que me creáis, ahí os dejo una foto de El Salt... un sitio precioso que está cerquita de La Portellada. Eso sí... si tenéis pensado ir aprovechad para pedirme información, porque a lo tonto estamos enteradísimas de sitios para dormir, para comer y para visitar. Así que... a ver si os animáis. Nosotras desde luego tenemos muchas ganas de estar por ahí tocándonos las naricillas, que tiene que ser todo un cambio, jeje.


Y como no me siento muy inspirada... pues hala, otro día más. Si me estiro igual esta semana hago algún comentario majo o menos majo.

De postreeee una de Simphony X, "Journey to Ithaca", y un batido rico de yogur, fresas y naranja. Yo que vosotros lo haría. Buenas noches...