vendredi, mai 19, 2006

Diezynueve de mayo de mildoscientosdoce: Amneris

Vergüenza me da darme cuenta de los años que hace que no iba a la opera. Ni siquiera recuerdo cuál fue la última, aunque creo que fue "La Walkyria", en Bilbao. En serio que lo creo, jajajajja, no es coña. Además fue una grandísima representación. Algunos de mis cantantes wagnerianos favoritos estaban ahí. Y es que en cuestión de opera Bilbao es mundo aparte. Ríete tú de Pamplona y Zaragoza.

En Zaragoza la cosa está fea. El auditorio es una cosa monísima, todo de madera y con una construcción muy original, pero con un escenario diminuto. Supongo que es por eso por lo que apenas se animan a organizar cosas decentes y por lo que las compañías decentes que andan de gira suelen pasar de largo. Por Dios, si en Pamplona en los gloriosos tiempos del "Gayarre" (R.I.P) venía más gente. No necesariamente buena, por cierto (llegamos a tragarnos a los peores cantantes del mundo, cada vez que me acuerdo de esa vez que vimos "Il Trovatore"...), pero sí frecuente y en el anfiteatro a precio asequible para el estudiante medio (medio arruinado, mejor dicho). Un año de estos tengo que escribir un post sobre las gloriosas tardes del Gayarre para hacerme la pedante, que es algo que a todos nos encanta hacer y yo no soy menos, jajajaja.

En definitiva, se nos presentó la oportunidad en bandeja. Media Zaragoza estaba atestada de carteles anunciando la representación y por una vez en nuestra vida nos movilizamos para algo más que echar un café en el Balmoral o ir a la filmoteca. Vamos, que ahí nos plantamos, sin saber
ni quiénes la representaban. Y nos daba lo mismo, porque íbamos a ir de todas formas... Eso sí, en el último momento alguien (creo que fue la Celebcita) soltó la coña de que nos podía salir Plácido Domingo y pasamos mucho miedo. Pero no fue así. Disfrutamos de un tenor realmente bueno, lo que no es nada fácil de encontrar. Cuando cantó "Celeste Aida" a más de una nos saltaron las lagrimitas. La soprano no estaba mal, y la mezzo, aunque algo corta de voz (lo que también puede achacarse a la acústica del local) tenía una voz preciosa. Y bueno, el hecho de que representar el papel de Amneris siempre le da caché a una. Y es que no sé a quién moños se le ocurrió titular a esa opera Aida, cuando el personaje de Amneris tiene mucha más categoría. Qué grande cuando se mosquea merecidamente con Radames ("Chi ti salva, sciagurato... "que los que pusieron los sobretítulos tradujeron por "desdichado", cuando "desgraciado" suena mucho más contundente, jeje).

Aida no es mi opera favorita, todo sea dicho. No es ni Verdi ni Wagner. Sin embargo tiene cosas más que destacables: las mezclas entre música árabe con otra que tiende casi al gregoriano o la importancia que tiene el arpa (especialmente en la primera escena del acto II...) o las músicas de los ballets (las coreografías dependen del coreógrafo de la compañía y en nuestro caso deberían haberlo asesinado tras lenta tortura... ¡vaya desastre!. A lo tonto es la opera que más veces he visto. Culpa de los que las organizan, por supuesto. Yo sigo prefiriendo las grandes de Wagner ("El Anillo...", "Parsifal", "Lohengrin", "Tristan e Isolda" o "Los Maestros Cantores de Nüremberg"), mi triada favorita de Verdi ("Il Trovatore"-"Rigoletto"-"Un Ballo in Maschera") o alguna de Bellini ("La Sonnambula" o "I Puritani") y Mozart, claro ("La Flauta Mágica" o "Don Giovanni"), pero hay que plegar a lo que te ponen y "Aida" no es precisamente una opción de relleno.

Por lo demás, lo pasamos muy bien, lo que nos hace replantearnos por qué somos tan vagos para hacer cosas que realmente nos gustan a muchos, llevamos demasiado tiempo de vagos vaguísimos. El caso es que últimamente parece que estamos recuperando ganas de hacer cosas y parece que se multiplican. El concierto de Barcelona, la exposición de arte persa, Aida, el ciclo de Bergman en la filmoteca y ahora viene un ciclo de música antigua. Si no nos espabilamos es porque no queremos, así que manos a la obra.

Escuchen ustedes el acto IV de Aida. Amneris contra Radamés en el turno I y Amneris contra los sacerdotes en el II. Metal del bueno. Tómense un granizado de menta o lima mientras. Es necesario. Que maten al Sol, por favor, que sale por el otro lado (es decir, sobre nuestras cabezas).

mercredi, mai 17, 2006

Diezyocho de mayo de mildoscientosveinte: Gatos del Valala

Por petición del propio propio elfito y su grupo voy a retirar el último post. Realmente lo he guardado como borrador, de modo que desaparecido del todo no está... jajaja. El asunto en cuestión es que hablaba de cosillas sin concluir, y por unos y otros motivos de alto secreto es mejor no mentar todavía...

En cualquier caso hemos pensado que lo mejor será cortar por lo sano y retomar el tema cuando sí sea apropiado. Por supuesto, ¡la oferta pack mërëndolas sigue en pie! Así que quiero veros aquí a todos cualquiera de sus conciertos.

jeudi, mai 04, 2006

Cuatro de mayo de mildoscientosveinte: Dana

Hoy hace una semana que encontramos a la gatita abandonada en la puerta de mi casa. La pobre estaba en los huesos, tenía las orejas mordidas por otros felinos poco amables y estaba lamiendo en el suelo unos restos de la comida que le había dejado una vecina. Me dio penita y fui a por una lata de comida. Celeb se vino conmigo. La pobre gata tenía más ganas de mimos que de comida, pese a lo esquelética que estaba.

Para cuando nos quisimos dar cuenta tuvimos que meterla en la terraza de casa (para enorme disgusto de nuestros mininos, que por una vez y sin que sirva de precedente se aliaron contra el enemigo y la contemplaban desde las ventanas). Tras empapelar el barrio con carteles de "encontrada gatita perdida o abandonada..." por el barrio, por fin se la quedó el Elfo. Hacía tiempo que su madre quería tener un gatito, y pretendíamos regalarle un hijo del Metal, pero jos... es que esta era tan mona.

Y así fue como acabamos lavando a la gata en la bañera (para su enorme disgusto esta vez) y secándola con el calefactor que echa aire (Marcos casi se nos muere asfixiado) y hala, empaquetamos a la bicha en el transportín de Metal y le pusimos nombre. Se llama Dana, por la diosa celta, por Dana Scully y por Sonata Arctica. Y porque tiene cara de Dana, oñe.

Y ahí nos quedamos Celeb y yo tristérrimas tiradas en el sofá cuando el felfo se la llevó (sigh). Aunque menos mal, porque hacía mucho aire y no era plan de que la pobre pasara otra noche en la terraza.

Y eso. Que ya sé que no hemos salvado a un poblado africano de la malaria, pero jos... hace ilusión ayudar a una pobre bichilla que tiene toda la pinta de haber sido abandonada por algún anormal cretino que se habrá ido de vacaciones. Vamos, que si no quieres cuidar a un animal, cómprate un peluche. Los hay muy monos y que decoran muy bien. Pero los pobres bichos sufren mucho en estas circunstancias. Y lo dicho... eso cuando no tienen rápido fin. No están acostumbrados a evitar coches y eso, y por otra parte, también pueden caer en manos de otro tipo de imbéciles que deberían no existir.

No tenemos pruebas de que a Dana la hayan abandonado. Pero oñe, no deja de pedir mimitos, no se ha sabido buscar la vida (los gatos callejeros no suelen estar tan escuálidos porque espabilan rápido), no paraba de seguir a las personas, hacía sus cosas en la bandeja de piedras que le pusimos y se mostró bastante más disgustada cuando vio a nuestros gatos (y eso que el Byroncete sólo quería jugar con ella...).

Vamos, que nos toca mucho la moral que exista gente tan hija de puta como para coger un animal y luego abandonarlo por las buenas.

Y ya.

Por cierto, este finde vamos a Barcelona al concierto de Sonata Arctica y Doro. Ya que estamos aprovecharemos para ver la exposición de arte mesopotámico (bien, bien, bien) y para comprar ropa al elfo, que en nada tendrá ya conciertos (id reservando fecha en vuestros calendarios, que estos chicos son grandes del Metal), se quiere amoñoñar al uso y nosotras nos adjudicamos el papel de asesoras. ¿Alguna recomendación en cuanto a tiendas de ropa jebi o gótica por Barcelona? Por narices tiene que ser mejor plan que en Zaragoza.

Para ir terminando os recomiendo una de Sonata Arctica, así nos vamos preparando, jeje: "Letter to Dana". Adecuada y tal. Buenas noches...

mercredi, avril 26, 2006

Veinte y seys de avril de mildoscientosveinte: Gaiman, Amano y la pintura

Me he acabado "The Sandman: Los Cazadores de Sueños". Sí, vale, me ha costado una eternidad, pero es que me ha coincidido con la operación de ojos y me daba mal rollo leer al principio, así que lo hacía como suelo hacer con Sandman: un capítulo por noche. Es duro racionarlo, pero merece la pena.

No es que me sorprenda que Neil Gaiman sea brutalmente bueno como escritor, porque aparte de haberme leído casi todo Sandman, también he ingerido con gran entusiasmo Stardust. Gran novela que recomiendo a todo ser con un poco de gusto.


Sin embargo, este libro me ha impactado de forma especial. Cosa difícil, después de lo ya leído y después de saber sobradamente que Sandman no es una serie que se caracterice por la uniformidad narrativa o gráfica. Cada tomo y a veces cada capítulo son miles de formas diferentes de ofrecer la misma historia. El muy capullo ha encontrado la forma perfecta de mostrar el mundo de los sueños, puesto que a fin de cuentas cada cual accede a él de manera diferente. Las diferentes historias de Sandman pueden ser simbólicas, oníricas (obviamente), periodísticas o de intriga. Y curiosamente siempre consigue mantener una sensación unitaria, por imposible que parezca. Pero en este libro ha conseguido dar un giro totalmente inesperado a lo que sabemos como "el mundo de Sandman": la elección de un cuento oriental en el que se hablaba del "Rey de los Sueños de todas las Noches". La narración, como siempre, perfecta, la historia, preciosa y como premio especial, los dibujos de Amano.

Aprovechando que por fin me he enterado de que han puesto más accesible lo de poner fotos (que no os pase nada) no me queda otra que hacer muestrario de uno de los dibujos que más obsesionada me tiene. Por Dios, este cretino tiene un manejo de las acuarelas que ya quisiéramos todos. Así que ahí me veis... reflexionando por qué él pinta tan bien y yo no. Y claro, la respuesta inmediata es la de: "lo de los grados es importante, pero es que tú ni siquiera pintas". Y es cierto. Salvo una racha que me dio por dibujar a Loki y a Sig compulsivamente (una es de naturaleza obsesiva, supongo que no sorprendo a nadie) la verdad es que desde que vivo en Zaragoza lo de pintar es una afición que únicamente me ocupa espacio. Y me da mucha rabia, porque en Madrid bien o mal, pintaba muchísimo.

Así que he puesto manos a la obra. Llevo semanas dándole vueltas a lo de volver a pintar e incluso tenía un anuncio de una academia fichado. Por fin, después de acabar ayer el libro he dicho "se acabó la tontería". Y nada. Ahí estaba yo esta tarde. Resulta que el sitio está al lado de mi casa y la verdad es que tiene muy buena pinta. Me han convencido, así que me he apuntado sin contemplaciones. Lo gracioso es que cuando se lo he contado al elfo se ha muerto de envidia y ha decidido apuntarse él también. Qué bien, qué bien, así no voy solita, jajaja. Además, yo siempre he dicho que puede pintar muy bien. Le falta técnica, pero no buenas ideas, que es lo que no te pueden enseñar.

Empezamos en mayo. El tipo nos ha dicho que si queremos podemos empezar ya esta semana, pero da un poco de mal rollo aprovechar. Di que dame tiempo, lo mismo nos plantamos ahí el viernes el felfo y yo. Ganas... todas. Ya os contaré.

Y con esto y un cola-cao, una canción de Dio: "Don't talk to strangers" y a la cama. Buenas noches y que se os aparezca Sandman...


vendredi, avril 21, 2006

Vente y uno de avril de mildoscientosveinte: La Edad de un Reyno

En mi vegetar por Pamplona a causa del postoperatorio de los ojillos, mi madre, mi tía y yo fuimos por fin a la exposición sobre el Reino de Navarra que lleva desde enero y por una cosa o por otra jamás podemos ir.

Ahí estábamos. Tres horas de exposición, nada menos, porque ya que te pones a ir, lo haces en serio, para qué andarte con tonterías. Además, la exposición era como para pararse a verla con detalle. Si podéis acercaros, os la recomiendo sin lugar a dudas, aunque todo cielo nublado tiene sus claros (ehmmm... a mí es que el Sol no me gusta) y me explico: Además de cosas que cualquiera puede ver sin moverse demasiado de Pamplona, exponen cosas que son dificilillas de ver. Lo típico: fondos privados, fondos del archivo de Pamplona... Y luego cosas realmente interesantes traidas de otros museos y archivos: de Amiens, de Augsburgo... una gozada. Y se trata de piezas realmente buenas.

Sin embargo, ahora llega la parte mala. Por alguna condenada razón la mayoría de las cosas patrocinadas por el gobierno de Navarra tienden a pecar de lo mismo. Esto es: se gastan un dineral en aportar los últimos avances en tal y cual, de manera que se arruinan en el envoltorio para no prestar atención alguna al contenido. Vayamos por partes : nada más entrar nos encontramos con una presentación audiovisual con seis pantallas en las que hacen un breve resumen de la historia de Navarra (muchas luces, altavoces y una sala con dos miserables hileras de asientos, de manera que mucha gente estaba de pie y otros nos animamos a sentarnos en el suelo). Y breve habría estado bien, pero más que breve la cosa fue inconexa y sin las explicaciones necesarias. Como comprobación, al salir pregunté a mi madre y a mi tía qué les había parecido. A las dos les había gustado mucho. Pero a la pregunta de "¿y qué os ha parecido lo que decían?" las respuestas de "bueno... estaba un poco confuso", "con tantas pantallas no me he enterado mucho, pero las imágenes y la música eran bonitas" y cosas similares. Por las preguntas que me hicieron después ("¿y quién era Sancho el Mayor?") me quedó claro que no se habían enterado absolutamente de nada.

Comenzada la exposición, nos encontramos con el auténtico desastre del tema: miles de pantallas, audiovisuales, explicaciones y demás. La luz... inexistente. Cuando todo museógrafo tiene claro que la luz sobre las obras debe ser indirecta y clara, aquí no se habían enterado. Al lado de cada objeto había una especie de minifoquillo con una luz miserable que deslumbraba, se reflejaba y no iluminaba el documento. Lo irónico era que determinadas obras que tenías en tus narices acababas viéndolas en la pantalla porque el ejemplar era imposible de ver. En resumidas cuentas, si en vez de tanto gasto y tanta tontería (que habrían sido muy de agradecer, por cierto, si lo realmente importante hubiera tenido similar trato) se hubieran esmerado en contratar gente que entienda de lo que se le pone delante... la exposición habría sido impresionante. De hecho, una de las mejores exposiciones temporales que he visto en tema medieval. Pero ya se sabe, cada cual valora lo que le parece. En Navarra se valora la cultura como un negocio. Es decir: se sabe que hay mucho y muy bueno por explotar. El problema es que los que pueden invierten dinero y tratan la materia como si fuera un cultivo: hala, a sacar rendimiento al gasto. Y sí, rendimiento hay que sacar, pero por favor, con un poco de clase. Que contraten a alguien que sepa un poquito de museos, hombre. Y no me refiero a los señores de turismo (carrera de la que me encanta despotricar, por cierto), sino museólogos, museógrafos o historiadores entendidos, leñe.

Recomendando... "Locust" de A-Ha (¿es que sólo Zipo y yo pensamos que es un gran grupo? incultos, más que incultos). Y un café con nata montada (no lo llamemos capuccino, que eso es otra cosa). Buenas noches...

dimanche, avril 16, 2006

Diezysiete de abril de mildoscientos veinte: "Seguridad Social"

Muy buenas.

Como podréis imaginar... ehmmm sigo sin internet. El plan del wi-fi no funcionó. Lo típico, tus vecinos son unos carcas y nadie tiene internet que mangonear. Sigh. Cuánta tristeza. Y como sigo siendo muy vaga no voy al ciber ni a los ordenadores de la Universidad. Pero bueno. Un día tendré internet a mano y actualizaré esto como in illo tempore. Lo juro, jejeje.

En los últimos tiempos, para quien ande lejos, no me puedo quejar de gran cosa (salvo que los del paro me han reducido cien euros nada menos lo que cobraba... impíos, herejes asquerosos). Amaia (que no soy yo, por si quedan dudas) y yo hemos aprobado el CAP con todos los honores (o sea, aptas, porque calificaciones no hay, jajaja), así que ya podemos torturar legalmente adolescentes. No todo el mundo puede decir eso, jejeje. Todo sea dicho, esfuerzo, lo que es esfuerzo no pusimos demasiado. Pero somos majas y eso también cuenta, jeje.

Y por lo demás, el martes me operé de miopía. Seguro que la mitad lo sabéis ya porque llevo meses más contenta que unas pascuas contándoselo a todo el que se me acerca, pero vamos, que ya está hecho. Vamos, que tras los nervios, la pupita del primer día (y los tres nolotiles para no tener que acusarla) y eso... pos que ya veo ferpectamente sin lentillas ni gafas ni nada de nada. Considerando que soy miope desde los siete años... os imaginaréis que no me lo puedo ni creer. Miopes del mundo, creedme si digo que es una de las mejores cosas que he hecho en mi santa vida. La he hecho con el patrocinio de mi señora madre, todo sea dicho, porque es caro de narices. Cosa que toca la moral bastante, porque si algo me quema de este puñetero sistema es que la Seguridad Social está para lo que les parece.

Vamos, que haya un programa para dejar el tabaco gratuito para todo el que lo solicite tiene su gracia, con el capital que cuesta. Como también es gracioso que todos los jubilados tengan un descuento brutal en los medicamentos, cuando algunos de ellos están forrados. Que lo hagan según rentas y no según edad.

Mientras, el que lleva gafas o lentillas, que no se lo ha buscado como el fumador, las tiene que pagar toda su santa vida porque no hay seguro que te ahorre unos durillos. Si te quieres operar no hablemos ya (mientras la operación de cambio de sexo sí entra en la Seguridad Social). Lo mismo toca al que tiene caries (que menudo disgusto da al bolsillo) y no digamos si encima tiene que llevar aparato de dientes. Y no hablo de estética, sino de la gente que lo lleva por necesidad. ¿Cómo es posible que esas cosas no estén cubiertas por la Seguridad Social? ¿Por qué con el dinero de todos se pagan unas cosas sí y otras no?. Misterios de este país, que da para un rato.

Pos con esto me voy despidiendo. Os recomiendo una infusión de tiramisú (arregláoslas para encontrarla que existir existe y esta pero que muy buena) y de música una de Rammstein, para variar un poco: Stirb nicht vor mir ( Don't die before I do), del último disco. Me tiene obsesionada. Además, canta Sharleen Spiteri de Texas. Esa asquerosa a la que envidio toro, toro y toro jajajaa (lo mona que es, lo bien que compone y lo bien que canta, la tía... brrrr). Buenas noches...

lundi, mars 06, 2006

Seys de março de mildoscientosveinte: De malitia

El post anterior, el de los enemigos, nos ha llevado a largas jornadas de reflexión. Me he dado cuenta de que el concepto que tengo yo de odio, el que uso como tal, debe de ser un concepto demasiado elevado, jejeje.

A lo que me refiero es a que quizá mucha gente emplea como odio lo que yo considero ira. En este sentido, podemos considerar la existencia de dos tipos de odio. El primero es el odio-ira, un sentimiento mucho más habitual y en cierto modo más animal. La mala hostia, vamos. La que como bien dice el elfo, experimento yo con alegre entusiasmo, pero no dejo que me destruya (de hecho me desahogo bastante con ella, jajajaja). La otra es el odio más humano. El odio literario, vamos. El que se siente por el contrario y todo eso. Mucho más bonito y elaborado cuando hay maldad suficiente para llevarlo a cabo.

Pensar en esto me ha hecho pensar en algo que siempre me ha causado un enorme interés: el increíble atractivo que ejerce el mal sobre el ser humano.

¿Os habéis planteado por qué siempre lo "malo" tiene mucho más interés que lo "bueno"?.

Hay momentos en los que ese interés por lo malo llega a ser incluso cutre. Siempre me ha hecho gracia la trascendencia que han tenido dos personajes de la Biblia: Caín y Judas. Una birria de malos (el otro es el Demonio, pero ese trae más tela). ¿Os dais cuenta de que su triunfo literario se basa sólo en que hacen algo malo?. Venga, pero si Judas hasta se arrepiente después, el pobre (ver Jesucristo Superstar, que ofrece una interesante visión del personaje, mucho más humana que la tradicional) Y Caín ¿qué hace? Mata a su hermano, bien. Pero ¿acaso tiene una personalidad interesante? Joerse si simplemente es un tío que se cabrea y el tema se le va de las manos. De perverso conspirador tiene poco tema. Y encima sale tan escarmentado que no vuelve a hacer experimentos.

Pero son los malos y eso tiene cierto interés.

Lo realmente curioso es que literariamente los malos siempre se presentan como gente chunguísima. Pero luego se le acaba sacando gusto y se convierten en seres de enorme atractivo. Lo gracioso es que su atractivo viene ligado a una maldad muy superior que la que les fue otorgada en principio. Y aún así nos gustan más.

Un caso evidente es la figura de los vampiros. El Dracula de Stoker es un monstruo, directamente. Un ser monstruoso del tipo primigenio. Vamos: mata porque vive de ello.

Los vampiros que han conquistado la fama, los que nos molan a todos resulta que son mucho más malos. Pero son malos por malignidad, no únicamente por supervivencia. Véase Lestat, la viva imagen del personaje malo de narices que a todos nos encanta. Consideremos pues que tiene una maldad "secundaria". El del malo que reflexiona.

Vamos, el que es malo sabiendo lo que se hace. Con conocimiento de causa, vamos. No es malo porque tiene un arrebato, ni por necesidad. Sino porque conoce el bien y el mal y opta por el segundo porque le gusta más.

¿Y por qué releches nos tienen que gustar especialmente los personajes que tienen esa curiosa tendencia? Mira que está chungo lo de hacer el mal. Anda que no ponían portadas horribles con calderos y monstruos en la Edad Media en las paredes (y en los libros) y la gente sigue ahí, dale que te pego. En la propia Edad Media de hecho se quemaban cientos de supuestas brujas mientras que la gente que realmente se dedicaba a "artes oscuras" de cualquier índole era precisamente de alta clase social (y a esos no los quemaba nadie). Las brujas de a pie eran curanderas cutroncillas. O pícaras que oye, se hacían pasar por brujas por echarse unas monedas al bolsillo.

En fin, no me extiendo porque se me acaba el saldo, pero supongo que en definitiva este interés por el reverso tenebroso y tal se relaciona con el mito del niño y la caja cerrada, jajaja. El "nene, caca" y el nene se lanza como loco en cuanto lo dejan sólo. En fin. Nos enseñan mal y el mal es tentador siempre.

Y hasta aquí por hoy. Recomiendo... "Sleeping Sun" de Nightwish.

Y un vaso de leche y a dormir, que es sano.

FELICIDADES WAKI!!!!

Pues eso, que ya sé que me va a matar y eso, pero que sepáis que hoy es el cumpleaños de Ukyo, así que ya le estáis felicitando. Se nos hace viejo. Cualquier día de estos nos alcanza y todo.

Muchas felicidades felfito y gracias cienes por todo. Eres el mejor. Y ya.

vendredi, février 24, 2006

Veinte y cuatro de febrero de mildoscientosveinte: Enemigos

Una de las virtudes que más cultivo es la de ser borde. Sí, sí, no leéis mal. Ser borde es una cosa la mar de práctica. Muy especialmente con la gente que no soportas, porque así te ahorras muchos malos ratos. Ya sabes, comprenden que no les tragas y empiezan a no tragarte ellos también, ahorrándote su conversación y esas cosas. Todo muy práctico. Además, así es justo porque también ellos pueden ponerte a caldo, que también es muy sano para desahogarse, descargar malas leches y todo eso.

El caso es que de ahí a que odie a tanta gente (como muy a menudo he oído decir...) va un trecho muy grande. Siempre he creído que para odiar a alguien, tiene que ser al menos un alguien que consideres a tu altura o superior. De lo contrario, lo que haces es despreciar, que es muy diferente (y también está recomendado en el "manual de la zorra perfecta" que un día escribiré).
En los últimos tiempos me he dado cuenta de que también soy capaz de odiar (no sólo despreciar) a personas que conozco mediocres como seres humanos, pero cuyo poder es muy superior al de cualquiera. Como podréis imaginar, me refiero a políticos varios. Sí, creo que definitivamente se puede considerar odio lo que siento por personajes como Rajoy, Zaplana... o la Porcina (para profanos, la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, una auténtica cerda).

Con todo esto, creo que un mundo en el que tu mayor nivel de odio está dirigido a la Porcina es una auténtica estafa. Me refiero a... ¿qué hay del enemigo como Dios manda? ese que es tan bueno como el bueno (o el malo, al gusto de los participantes) pero con peor suerte (o mejor, para regodearnos en nuestra desgracia). Ese que es tu alter-ego, tu némesis... ya sabéis, ese que sería tu mejor amigo de no ser porque lo odias. ¿Dónde está esa gente?. Toda tu vida sabiendo que Sherlock Holmes tenía a Moriarty, Jean Valjean a Jalabert o D'Artagnan al Cardenal Richelieu (al pobre, vaya mala fama le hizo Dumas, con lo cabal que era para su época). Hasta tuvieron que ascender al Diablo para que Cristo tuviera un enemigo en condiciones (no lo digo en serio, al principio era un mensajero de Dios, encargado de revisar las malas obras de la gente, pero tuvieron que ascender su categoría para que estuviera a la altura).

En fin... no estoy sugiriendo que alguien decida hacerse mi enemigo, que tampoco tengo tanto tiempo como para odiar a alguien concienzudamente (odiar es una cosa muy seria y si no te lo vas a tomar en serio no odies, que no haces más que desprestigiar el término) pero jo... te explican una cosa cuando eres un crío, lo lees en los libros, lo ves en los dibujos animados y luego llegas a mayor y descubres que eso no existe. Qué estafa. Te sientes igual de estúpido que cuando te das cuenta de que les han cambiado el nombre a los petit-suisse y que encima los fabrican grandes (cuando uno de sus principales atractivos era precisamente que se acababan en seguida y que ni te daban dos ni cuernos).

Decepciones que te da la vida.

Y con esto, un café con leche y a Franco Corelli (nunca otro) cantando "Ah sì ben mio..." de Il Trovatore... tapronto.

mercredi, février 22, 2006

Veinte y dos de febrero de mildoscientosveinte: Año Mozart

En mi último post recomendé una parte del Requiem de Mozart. Craso error, Quiero que quede claro que no tiene nada que ver con el Año Mozart y esas cosas. De hecho soy completamente antifan de los años tal. La verdad es que para una cosa cultural que se organiza a nivel internacional, deberíamos estar contentos... pero no puedo evitar que me parezca muy cutre. Además, lo de cultural, cultural... a fin de cuentas no deja de ser (o de ser tomado como) una estrategia comercial como otra cualquiera.

Ya se sabe. Señores, el año pasado era el Año del Quijote. Vamos, todo hijo de vecino se compró el
Quijote (padres míos incluidos, y la verdad es que era una edición muy mona que no me compré porque no llevaba dinero encima en ese momento y se me olvidó después, confieso) y dijo que se lo estaba leyendo (la mitad no pasaron del tercer capítulo). Esta vez es el año Mozart, así que hay que comprar todo lo que escribió Mozart rápidamente para estar culturalmente al día. Y claro, la tienen cruda, porque si algo hizo Mozart en su vida fue currar mucho (y firmar obras de su señor padre y de su señora hermana en sus primeros años, la verdad sea dicha) así que supongo que más de uno debe de estar rompiéndose la cabeza.

Pero no pasa nada, porque siempre hay ediciones recopilatorias baratas de "Lo Mejor de Mozart" para que puedas hacer ver por ahí que eres un tío muy instruido. Ediciones que olvidan algunas de las cosas que realmente son "Lo Mejor de Mozart" (como el canon "Mi Sol está escondido", que por favor, si alguien lo consigue, que me lo pasé, que rayé el cassette hace años y no lo tienen ni en la FNAC), y que por contra incluyen un montón de conciertos para piano y orquesta que yo creo que ni al propio Mozart le gustaban. Y eso que el señor Mozart era un genio, sí, pero nació en muy mala época. Y también tenía que comer. Lo de que tenía que comer también le pasaba a Bach, pero él sí nació en buenos tiempos (y tenía mejor gusto, ya de paso sea dicho).

El que no se compra esas colecciones porque no es rico, tampoco le pasa nada, siempre hay un alma caritativa que te lo ofrece a precio tirado para que no puedas evitar comprártelo. Así, hay que agradecer al diario "El País" que haya publicado una colección de CDs de Mozart a razón de uno por periódico. Eso sí, los muy majaderos no dicen cuándo sale cada número, así que estás atento o te fastidias. Y sí, confieso, lo digo porque me he perdido "Las Bodas de Fígaro" y "Don Giovanni" y me fastidia, jajaja (bueno, "Don Giovanni" algo menos porque me mangué un DVD estupendo en un sitio donde curraba. El Don Giovanni en cuestión hace honor a su personaje estupendamente). El resto... bueno, hay cosas buenas, sí (aún queda "La Flauta Mágica" y creo que uno de "Misas Masónicas" con buena pinta. Pero la mayoría... os podéis imaginar: conciertos para piano, piano y orquesta, obras de cámara... Vamos, cosas buenas mezcladas con mucha morralla. Con perdón pero sin borrarlo.


Y para final el programa-vacíate la cartilla Año Mozart, para mantener actualizada la cultura de uno, hay que ir por lo menos a una ópera o a un concierto, para saldar la cuenta. Y un montón de gente que odia la música no tendrá otra que gastarse el sueldo en ir a roncar durante dos horas. Y fastidiar a los vecinos de asiento, que poca culpa tienen (que no lo digo de broma, más de una vez me ha tocado uno de esos cerca...). Pero también podemos sacar tajada, no diré que no. El mes que viene tenemos a Sir Neville Marriner dirigiendo a Ainhoa Arteta (nada menos) y otras gentes en el auditorio, cantando el Requiem. Y claro, resulta tentador.

Abreviando, cultura sí, pero no de esa forma cutre-comercial-satisface-domingueros-culturales. Un poco más de cultura en los medios de comunicación y en los colegios, por favor, y menos tontería.

Y recomendando... un espidifén, que me duele la cabeza. Bueno, vale, no os gusta (a mí tampoco) pues una cervecita con limón. Y de música a Corelli, hala, que no tiene ni año ni nada. El "Concerto per la Notte di Natale", que me trae buenos recuerdos de cuando tocaba en la orquesta.

lundi, février 20, 2006

Veinte de febrero de mildoscientosveinte: Cine Oriental

No creáis que esto va a ser una honda reflexión sobre cine de autor vietnamita, ni nada por el estilo... que no tengo ni el conocimiento ni el tiempo para escribirlo, jejejeje. Es sólo que el otro día volví a ver "La Casa de las Dagas Voladoras" y sorprendentemente me ha impresionado aún más que la primera vez que la vi. Que ya es decir.

He visto únicamente tres películas de Zhang Yimou (ya es triste, porque no peca precisamente de breve) y son tres de mis películas favoritas con mucho: "El Camino a Casa", "Hero" y "La Casa de las Dagas Voladoras", así que debería ir pensando en ver el resto... El caso es que no trata de ser chinísimo (lógico, ya es chino, así que para qué más) y de hecho introduce mucho elemento europeo o personal suyo. El resultado es inigualable... unos guiones perfectos, una utilización de todos los recursos inmejorable (grandes actores, banda sonora, inmejorables escenarios) con un subrayado especial en la parte de la fotografía. Diría que no he visto mejor manera de utilizar los colores de no ser porque soy fan absoluta de Jean-Pierre Jeunet.

En contra de esto tenemos que la última vez que pisé el cine fue para ver la renombrada "Memorias de una Geisha" y el resultado fue muy diferente. Me hace mucha gracia que en Japón sentara tan mal que las actrices fueran chinas. ¿No les preocupó más que el director fuera americano? A mí, desde luego, sí. Y ni os cuento lo de "Del director de Chicago". Que no es que me disguste "Chicago", me lo paso muy bien viéndola (salvo cuando sale Catherine Z Jones, que lo paso de todo menos bien). El caso es que, contra todo lo que opinaban los japoneses las actrices son lo que salva una película inclementemente larga, aburrida y típica. Las actrices, la banda sonora y la fotografía.

Se salvaban los momentos en los que las geishas se odiaban "como mujeres". Pero claro, con una pedazo de actriz elegante como ella sola que es Michelle Yeoh... la batalla estaba ganada. A su lado, Zhang Ziyi amargándonos la existencia al género femenino, como siempre. Además de actuando bien, que también se valora. Y por último Gong Li, igualmente insuperable.

Sin embargo, el guión era condenadamente malo (¿alguien se tragó esa historia de amor empalagosa y pederasta?) y en general, no había nada que justificara una película taaaaan larga.

Comparando esto con la impresionante historia (tan bien narrada) que supone "La Casa de las Dagas Voladoras" sólo podemos concluir que en el cine, como en la literatura, deberían quemar todo lo que huela a "Best-Seller". En aras del buen hacer. Y del arte.


De postre... un té negro especiado, al gusto. De música... el "Confutatis" del Requiem de Mozart. Qué bueno.


Y para los más osados... jejejeje a ver quién se atreve a hacer un test sobre mi persona. Jejeje, me he pasado varios pueblos. Y qué. Es mío así que yo mando ¿no?

http://www.quizyourfriends.com/yourquiz.php?quizname=060220154625-480894&

¿Algún voluntario?

vendredi, février 17, 2006

Diezysiete de febrero de mildoscientosveinte: Volviendo, de una vez

Ya sé que ya no me esperabais por estas tierras, jeje... pero oñe, nunca dije que abandonaría. Además, circularon los rumores de que me lincharon por el último post, pero qué va, el que se haya dado por aludido no ha tenido a bien decir nada. Qué soso.

Para variar, me ha pasado lo de siempre, que seguimos sin internet y estoy muy vaga últimamente para pasarme por los ordeñadores de la universidad. Sobretodo porque tengo unas clases puestas muy a mala leche y cuando salgo de ellas no me queda mucha gana de seguir por el campus, la verdad.

En fin... véase que no me quejo de las clases, que están muy bien, sino de los horarios. En cualquier caso la semana que viene ya sólo tengo dos clases. Y un examen (brrrr). Y ya acabo. Salvo lo de los sábados en la academia de oposiciones, jeje, pero eso ya es harina de otro costal. No es muy sano levantarse a esas horas un sábado para cinco horas de clase, pero como te ponen correa para que estudies, la verdad es que son efectivas.

Y poco más. Ya veo que tengo que poner muchas cosas al día... la lista de libros leídos, sin ir más lejos (aunque para variar, me dejaré más de uno por el camino, que no me acuerdo de todo lo que he leído los dos últimos meses, jajaja) y varias cosas que tengo en la cabeza que quiero soltar por aquí. Además, tengo todos vuestros blogs abandonados. Los de amigos y los de enemigos (mucho más interesante que los de amigos, a menudo, transmiten información valiosísima, jajaja) y eso no puede seguir así. A ver si le compro funda al portátil (síííí, me he hecho con uno, mi tesssoro, y menudo invento) y me da menos pereza llevármelo a la uni para chupar internet gratuito de ahí, jeje. Siempre será mejor que esperar largas colas en la sala de ordeñadores.

Muchos besitos a todos. Os iré leyendo poco a poco, aunque da pereza actualizarse en todos los blogs, por Júpiter.

Para terminar os recomiendo un capuccino caramelo de marca Hacendado (baratos e insuperables) y para los oídos "Hold at all costs" de Iced Earth. Hasta pronto.

samedi, décembre 03, 2005

Tres de diziembre de mildoscientosdiezynueve: "Ir de"

El ser humano, así, en general, está lleno de defectos. O mejor dicho, de "rasgos de su personalidad que pueden chocar con la personalidad ajena". Por otra parte todos tenemos un determinado nivel de tolerancia que nos hace tolerar determinados rasgos ajenos y detestar otros. Vamos, que hay cosas ajenas que no tragamos ni con salsa de curry...

Quizá el tipo de persona que menos tolero últimamente es esa gente que se considera poco interesante a ojos de los demás y decide enmascararse para mostrar una personalidad metida con loctite. Todos conocemos una buena cantidad de esta gente. Esos que tratan de comprarte como persona mostrándose lo ufanos que se sienten con su manera de vestir, con su docta cultura en materias extrañas a las que tú nunca tendrás acceso o con lo simpáticos y sociables que son. Esos que a los tres minutos te empiezan a escamar, porque te vas dando cuenta de que sus personalidades son bastante "de pega" y te empiezan a poner nerviosos. Los hay que las camuflan mejor que otros, todo sea dicho, pero tarde o temprano se les nota. Se les nota cuando te restriegan que tienen una enorme colección de música clásica en la que no saben distinguir una composición barroca de una romántica, o cuando aseguran que jamás se pondrían ropa que no sea gótica (que conste que no me meto con la gente que viste gótica porque le gusta y porque se siente identificada con esa ropa en concreto) o cuando les dejas un libro de Oscar Wilde (porque se supone que les encanta la literatura inglesa romántica) y te lo devuelven sin siquiera comentarte qué piensan de lo que han leído (suponiendo que lo hayan hecho).

Algunos de ellos encima tienen la desfachatez de imitarte. Los hay que incluso me imitan a mí... hay que estar acabado para tomarme a mí de ejemplo, pero esa gente generalmente no tiene muy buen sentido crítico y se afilian a lo primero que pillan. Seguro que los habéis notado... son esa gente que te exige que les dejes música, que le enseñes a hacer eso que haces tú, que les digas qué libros te lees... esa gente con la que te das cuenta de que las últimas tres horas de conversación han consistido en lo que haces tú desde que te levantas por la mañana hasta que te acuestas, la música que escuchas y los libros que has leído en los últimos tres años... pero que a su vez no te han aportado nada. Excepto el "ah, sí, me gustaría leerme eso" o el "no tengo nada de ese grupo ¿me dejarás algo?. Y es que una cosa es dejarse asesorar por gente que tiene intereses similares a los tuyos y otra cosa es reproducirla como persona.

¿Y luego qué? El Elfo hablaba el otro día (con respecto a otro tema) de esa gente que mitifica a otra gente para luego acabar mitificándose a sí mismos. Efectivamente, es lo que termina por suceder. Es un cambio gradual... primero te mitifican (a saber por qué... quizá porque ven que te llevas bien con determinada gente o por algo similar, no sé), deciden plagiarte y cuando te han plagiado lo suficiente (generalmente a tí y a otros, otras veces a tí en exclusiva) se automitifican y ahí llega cuando se vuelven más insoportables. Ya conocéis a esos que se creen Elfos y se sienten entusiasmados cuando alguien se lo dice (ya que han entregado largos años de su vida a parecerlo, mediante clases de actividades "élficas", dejándose largas melenas o adoptando lánguidas posturas), los hay todavía más divertidos, que se creen trágicos personajes extraídos del siglo XIX. También están esos que van de góticos provocadores, que son los más góticos, los más provocadores (incluyendo esas que son tan liberales que se dedican a poner las tetas en la cara de los amigos de su novio, que ya tiene aguante). O esos que simplemente van de seres "perfectos" y divinos y no pueden salir de casa si les ha salido un grano por si se nos derrumba la concepción sobrenatural que tenemos de ellos.

Todos tenemos una máscara, cierto, pero la de la mayoría es lo suficientemente frágil como para poder quitárnosla en presencia de los amigos o como para saber que lo que llevamos es una máscara y sirve para cosas concretas. El resto... es insoportable y poco creíble.

Si alguien se da por aludido en este blog que no se preocupe, efectivamente me he referido a varias personas concretas y creo haber sido bastante explícita, así que es normal, jejeje.

Al resto... os recomiendo un café con baileys mientras escucháis "A Kingdom for a Heart" de Sonata Arctica.

lundi, novembre 28, 2005

Veinte y ocho de noviembre de mildoscientosdiezynueve: Un Ri Poter (Xabi Pota)

Ahí estábamos el viernes a las diez y media, en el supuesto estreno de Harry Potter. Supuesto, claro está, porque la película la estrenan a las cinco y media, pero esas no son horas de ir al cine. En cualquier caso sigue siendo una enorme estupidez la que llevamos a cabo con cierto número de películas, en las que "hay que ir al estreno". ¿Para qué cuando el miércoles y el domingo por la mañana sale más barato? Vete tú a saber, para hacer la tontería, ir todos juntos y sentirnos muy ufanos de haber estado en el estreno. Aunque también por tener la posibilidad de ser el primero en opinar, jeje. Bien, pues opinemos. Y sí, claro que hay spoiler, el que no se quiera enterar de nada, que no lea.

Nada más terminar la película se disparó la controversia. El Elfo y yo nos miramos entusiasmados: "ha sido la mejor de las cuatro" y cuando nos dimos la vuelta todo ufanos a comentárselo a los de atrás, ahí estaba Tuor diciendo que era "la peor de todas, mucho peor que la tercera y mucho más infantil" ¿?. Como vemos, opiniones para todos los gustos, en gran medida condicionados por circunstancias anteriores. El caso de Tuor era que no se había leído los libros, así que se dedicó a acusar cosas que directamente estaban ya en el libro, como el hecho de que la copa transporte a Harry y a Cedric ese alegre y folklórico lugar.

Mis circunstancias son las de "personaquesehaleídotodosloslibrosmenoselsexto-porqueleeralgoeninglésvacontramireligión". Al menos cuando puedo esperar a que lo saquen en castellano, quiero decir. En cualquier caso, me leí el cuarto libro cuando todavía moraba yo en Madrid... así que debe de hacer al menos tres años, que se dice pronto. Y que he leído muchas cosas después, aunque no tantas como debería. Por otra parte esta última semana hemos aprovechado para volver a ver la segunda y la tercera, que el Elfo no las había visto ni ha leído aún los libros y quería estar ambientado. Y sinceramente, volver a ver el basilisco de plástico de la segunda acompañado de ese Tom Marvolo Riddle, el peor actor del mundo le pone a uno bastante triste. La tercera es mucho mejor, sin duda, al menos en el aspecto visual (salvo en el hecho de ¿por qué esos puñeteros críos van correteando por el campo sin túnica y con unos vaqueros que no vienen a cuento?) y en el auditivo, puesto que la banda sonora es muy buena. Sin embargo, es lógico que se recorten cosas para meter todo en dos horas. Pero que justamente todo lo que se recorta al final sea una forma de infantilizar la película y quitar escenas truculentas... escama. Señora, si su niño se asusta, mejor, así se espabila (otro día tengo que hablar de la pedagogía, jeje). Reconozco que cuando la vi el otro día me gustó bastante más que cuando la vi en el cine. Pero no sé. ¿Dónde está Voldemort? Queremos a Voldemort!.

Uno de los principales aciertos de los libros de Harry Potter es la manera en que cada libro está hecho para niños "más mayores". Amos, que Harry y los niños crecen a la vez y pasan de curso a la vez y tal. Hecho que produce que cada libro sea (además de más grueso) más oscuro y más duro de leer que en los anteriores. Por eso me indigné mucho ante la infantilización que llevan a cabo en la tercera y tenía miedo de encontrarme con algo similar en esta última. Afortunadamente no. Cedric se muere (algunos lloramos y todo), Voldemort reaparece y los mortífagos decoran. Escenas duras, calificación para mayores de 13, ambiente sombrío y buenas interpretaciones. Salí del cine muy satisfecha. Recortaron muchas cosas, sin duda, pero muchas de estas cosas no las recuerdo y otras muchas las considero justificables para ajustarse al tiempo de la película, así que me quedé muy contenta.

Me gusta Harry Potter, qué pasa. Me hubiera encantado leerme los libros con ocho años, pero qué le vamos a hacer, el no habérmelos leído entonces no implica no poder disfrutarlos ahora. Es cierto que no son las mejores novelas del mundo. Ni siquiera están bien escritas. Ni siquiera lo intentan. Pero oñe, que son libros para críos, no hay que buscarles más vueltas. La idea es original, la trama engancha y soy de Slytherin, por si quedaban dudas.

Digo todo esto por la polémica que siempre aparece entre los supuestos eruditos (y mucha gente de a pie) sobre si hay que leer o no Harry Potter, si es bueno para los niños, si es bueno para los mayores, si los best-sellers son cosas muy malas... etc. Respecto a si es adecuado para mayores... menuda imbecilidad. Cada cual se lee lo que le parece. Si los "mayores" no acostumbramos a leer libros de niños es porque normalmente son una basura.

En cualquier caso a mí me fascina especialmente esa gente que dice que no es muy apropiado para niños porque no adquieren enseñanzas éticas al leérselo y que es fantasía barata. Bien, ¿y qué?. Tampoco enseñan conductas amorales. En cualquier caso, me parece encomiable que un libro para niños sea elevado a la categoría de "best-seller" (y que conste que esa etiqueta da pánico en libros para mayores). Me refiero a que el hecho de que un libro enganche a millones de niños en este mundo en el que los críos ni leen ni nada... es todo un logro. La función de un libro para niños no tiene por qué ser docente. De hecho, aunque a menudo cueste creérselo, los críos no son tontos del todo. Vamos, que cuando tratan de adoctrinarles por medio de la lectura, generalmente se mosquean y se niegan a leer. Los libros para críos tienen que cumplir una función básica: divertir. Así al menos es como se enganchan a la lectura y consiguen con el tiempo terminar por leer cosas realmente constructivas. A ver qué conductas le vas a enseñar a un crío de diez años por medio de un libro. Y digo un libro bueno y entretenido. Y escrito para niños. Y no busquéis casos concretos, que todos los conocemos, pero son escasos.

En fin... que no me enrollo más, que me vuelvo a la biblioteca a seguir con el gótico francés.

Recomendando... "The Seas of the Sun" de Bruce Dickinson, acompañado de un té pakistaní. En tetera de barro, jajaja.

lundi, novembre 07, 2005

Siete de noviembre de mildoscientosdiezynueve: "Cómo escribir una novela histórica"

Es curioso como por deformación profesional se consigue llegar a coger mucha tirria a cosas que antes le gustaban a uno. Me refiero en mi caso a la narrativa histórica, en general. Incluyendo aquí como otro tipo de narrativa al cine, sobretodo porque incurre en los mismos errores, que no son pocos. El caso es que un género que durante años me apasionó, ahora no puedo evitar mirarlo con bastante pánico. Todo sea dicho, cuando encuentro algo que me parece realmente bueno históricamente hablando, posiblemente lo disfrute mucho más de lo que lo habría disfrutado antes.

Lo cierto es que ahora mismo no suelo leer apenas libros históricos de no ser que me lo recomiende alguien mínimamente "de fiar". Pero es gracioso cómo la narrativa histórica de un tiempo a esta parte se ha vuelto de lo más prestigiosa y toda la gente de "pro" que quiere quedar bien delante de sus colegas les dice que se han leído "Los Pilares de la Tierra" para demostrar su elevado intelectualismo. Por Dios. No voy a cebarme con "Los Pilares de la Tierra" porque llevo años poniéndolo verde. Y de paso ofreciendo el ejemplar que me compré que me está ocupando un precioso lugar en la estantería, por si alguien lo quiere. Debo de llevar como siete años ofreciéndolo y nadie me lo pide, no es justo. A estas alturas de todas formas el que mola y está de moda entre los "pros" es "El Código da Vinci". Otra sinsustancia del mismo nivel histórico y literario.

En cualquier caso, salvo excepciones muy notorias (ahí tenemos a Umberto Eco) hoy en día, para escribir una novela histórica basta con echarse un vistazo a una cronología cualquiera para darle una cierta base histórica y poco más... ah sí, y decir que se ha estado investigando largos años, porque no recuerdo cuánto tiempo se tiró el petardo de "Los Pilares de la Tierra" pero puedo asegurar que fue mucho. La cronología sirve para ese capítulo en el que te hablan de que "en aquel día fue cuando el rey Cualquiera IV desembarcó en Londres mismamente (no sé si os habéis fijado, pero todos los reyes se pasan el día desembarcando en cualquier parte) y poco más. El resto del argumento es sencillo... basta con vestir de época a una familia de clase media americana (que sólo les falta desayunar tortitas y tener una canasta en el jardín para ser clavaditos en pensamiento y modus operandi que los de "Blossom" o lo que quiera que se vea ahora) , que todos los personajes sean unos cerdos menos los protagonistas (que aunque suelen ser pobres al principio de la novela, son limpios y muy educados, algunos incluso saben leer o poseen mágicos conocimientos médicos heredados de su abuela druida) y que que tengan tortuosas vidas sexuales. Luego hay varios elementos a elegir que suelen ser: "uno o todos los miembros de la Iglesia son muy malos y nos tratan mal", "uno o todos los miembros de la nobleza local son malos y nos tratan mal" (aunque en ese caso es fácil salir ganando cuando el hijo menor venga a su familia quemando la casa del noble y quedándose todos sus bienes y el gobierno del pueblo, que para eso es el más justo, guapo y sabio), "el protagonista se enamora de una mujer casada y noble, o viceversa" (viceversa en cuanto a quién es el protagonista, la mujer siempre es casada y noble y se enamora de un pobre miserable pero justo, guapo y sabio. Y bien educado, no nos olvidemos), "el protagonista es rico y le mandan casarse con una mujer a la que no ama y que generalmente es feúcha, cuando él realmente está enamorado de la bella y noble y casada mujer de su mejor amigo, que además, le corresponde" (esto se viene explotando ya desde lo de Lancelot y Ginebra, cada vez con peores resultados). Y así hasta la saciedad.

Lo que más me sigue conmocionando no es sin embargo la escasa originalidad a la hora de buscar tramas, sino la mentalidad actual que se les pone a los personajes. ¿Por qué no se les ocurre pensar que las ocupaciones, el modo de vida o la estructura social de estas personas venía determinada por la mentalidad de la época y que esta metalidad estaba igualmente modelada por el medio de vida?

Que conste que todos estos improperios no provienen de haberme leído el libro de "Leonor de Aquitania" que me acabé el otro día y he apuntado en la lista (y me lo dejó Celebcita), que al menos tiene algunos puntos nada desdeñables, como son la introducción de textos muy bien elegidos de Bernart de Ventadorn o unas descripciones de la vida social de la nobleza que van más allá de la cacería o la guerra (¡¡¡sí, había algo más!!!). Aparte, resulta ser un libro bastante entretenido, aunque no estoy de acuerdo con la forma en que refleja a algunos personajes, como es el caso de la propia Leonor. Pero vamos... que la ira no iba contra él, sino con que me he leído una pequeña noticia en el "Qué!" sobre el incremento de los índices de venta de narrativa histórica y no puedo evitar que se me lleven las Furias, juaz.

En fin... de postre... un batido de fresas con yogur, acompañado de algo de música medieval: "Quand vey la lauzeta" de Bernart de Ventadorn... si podéis conseguir la versión de Sinfonye, mejor que la de las Mediaeval Baeves, que es muy buena, pero no tiene nada que ver con la original.

lundi, octobre 31, 2005

Treinta y uno de octubre de mildoscientosdiezynueve: Del castellano y su deleite

Últimamente andamos dando vueltas a si una lengua debe asumir los evidentes cambios que tienen lugar en su seno con el paso del tiempo o por el contrario, debería ser normalizado. Esto deriva de la eterna discusión sobre si la RAE sirve de algo... porque llevo muchos años dudándolo mucho. Me refiero a... ¿es la misión de la RAE delimitar qué es y qué no es correcto en el lenguaje castellano y cuál es el verdadero o los verdaderos significados de cada palabra o simplemente debe limitarse a anotar las palabras cuyo uso es considerablemente extendido?.

El otro día tuvimos un minidebate en nuestro talan (también llamado Menegroth, por eso de ser un bajo de laaargos pasillos) sobre si debemos asumir que la lengua, como todo en esta vida, sufre una evolución. Ardaleth decía que deberíamos aceptar que a fin de cuentas nuestro bienamado (o no tan bienamado) y al mismo tiempo masacrado castellano no es más que una terrible deformación del latín que hablaron nuestros antepasados (al cual, por cierto, se le incorporaron influencias de varios idiomas, creando una mezcolanza la mar de curiosa). Sí, es cierto, pero qué queréis que os diga... lo que ha podido deformarse una lengua hablada durante ab urbe condita hasta nuestros días no es nada comparable con lo que puede llegar a pasar ahora, en plena época de la hiper comunicación, la inmigración abundante en nuestro país, o la inminente destrucción de la ortografía gracias a los móviles y la aplicación del "castellano para móvil" a internet en general. Vamos, que a este paso, en unos cuantos años abriremos el periódico y nos encontraremos lo siguiente: "El Bush (seguro que dentro de 50 años también habrá un Bush) propon xa l tribunal supr al cndidat q mola a ls/las conservadores/as (eso sí, que no falte la d".

Sin ponernos tan tremendistas (aunque no veo por qué no) no sé cómo lo veréis vosotros, pero a mí me parece casi ofensivo que admitan términos como "setiembre", "almóndiga" o "güiski". Lo peor es que por lo visto admitieron todos ellos hace bastantes años. Lo que nos lleva a pensar en qué es realmente hablar mal. Por lo visto, todo lo que se utilice mucho ya es correcto, por "feo" que quede utilizarlo. Bien, si esto es así, no entiendo por qué no incluyen ya en el consabido diccionario palabras como "Encanna" "Finstro" o "Cuñau", ya que a estas alturas han sido utilizadas ya por medio país, han marcado hitos en la historia de la lengua española y todo el mundo sabe su significado. Vamos, que tampoco entiendo qué hace que algo sea aceptado en la RAE y qué no, porque no me parece peor decir "torrpedo" en la acepción de "dícese de aquel a quien uno se está dirigiendo. 1. Qué pacha ____ Saludo, equiparable a Qué pacha neng 2. Ke patxa ____ Vasquismo, su significado es similar al anterior.... etc. que decir "almóndiga".

Es cierto que el lenguaje no deja de ser una codificación semiótica de ideas que queremos transmitir a un oyente o lector. Visto así, la única función de una real academia de la lengua debería ser constatar la presencia de todos los términos utilizados y todas sus acepciones. Sin embargo, qué queréis que os diga, a mí me gusta el castellano con toda su sonoridad, sus verbos irregulares (de los cuales usamos casi todos los tiempos) y su curiosa ortografía. Así que... desde mi punto de vista la RAE queda suspendida. A partir de ahora consideraremos bien dicho todo aquello que en los años 50 estaba bien. El resto lo consideraremos licencias lingüísticas que nos tomábamos, jajajaja.

En fin... os voy dejando. Recomendando... "Send me a Sign" de Gamma Ray (Bamarrai). Y para beber un lassi refrescante con limón y menta, que hace calorcito.

mercredi, octobre 26, 2005

Veinte y seys de octubre de mildoscientosdiezynueve: Retornando a las viejas costumbres

Ante la aclamación popular (vale, cuatro o cinco personas me lo habéis pedido, quizá seis, jajaja), he re-abierto el blog. No es que lo cerrara, ni mucho menos, sino que me tomé un tiempo de alejamiento prudencial de los ordeñadores. Y aún no tenemos internet en casa, sigh.

En fin... desgracias aparte... solamente escribo este mail para saludar, porque empezar poniendo verde a Ratzinger me parece un poco gore. Pero que conste que lo tengo guardado, jeje. Tengo que hacer también algún post sobre la maravillosa música que escuché este verano en horribles emisoras de radio y todavía tengo pecados capitales sin nombrar, no estoy hablando de practicar.

Por lo demás, sigo como siempre... al final me he animado con las oposiciones (miedoooo), tenemos un nuevo inquilino en casa (Byron, el gatito de Celeb) y sigo también con el doctorado. Este año me toca ya hacer tesinas, y la verdad es que las he cogido con muchas ganas... como tenía que hacer dos, he decidido hacerlas sobre dos aspectos diferentes de la muerte en la Edad Media; por una parte voy a hacer un estudio sobre testamentos para investigar actitudes y rituales frente a la muerte, por otra, voy a estudiar iconografía esculpida referente al infierno. Amos, eso que vas a la biblioteca con las fichitas de "Satán, el adversario", "El Demonio en la Edad Media" o "Iconografía del mal" y claro, no sabes qué cara ponerle al bibliotecario.

En los últimos tiempos, esa ha sido más o menos mi vida. Esa, salvo que he tenido que sobrevivir a una oleada de invasiones bárbaras. O élficas, ahora que lo pienso, a cargo de Keleb-Dûr (Zipidûr, pichiocha... aunque cada vez más Zapedûr), Lothiriel (prima, tú sí eres de la famiglia, guapetona, jeje) y Eleder, el apañero cañero (y también guapetonísimo, faltaría). Muchas gracias por vuestras visitas, que esperamos que a partir de ahora sean abundantes y tan propicias (o más) que estas últimas. Gracias a vosotros hemos disfrutado de sanas conversaciones, insanas juergas y mucha diversión, sighs.

Y de momento os dejo, que tengo unos testamentos esperándome sobre la mesa. Prometo para la próxima vez algún temita interesante, aunque no puedo prometer que bien desarrollado, jeje.

Para ir abriendo boca... un té ahumado chino como el que nos trajo Lothi (gracias guapísima, no sabes qué adicta me has hecho) y para escuchar "The Eldar", de Blind Guardian.

lundi, août 29, 2005

Veinte y nueve de agosto de mildoscientosdiezysiete: De vuelta al mundo

Parecía que iba a volver a escribir después de los exámenes ¿eh? Pues no ha podido ser... he tenido la suerte o desgracia de tener que volverme a mis lejanas tierras un mes a trabajar en donde está mi padre. No es que sea un lujo de trabajo, pero al menos me permitirá sobrevivir al principio de curso sin suplicar ayuda económica familiar, jaja... ya sabéis, matrícula de una cosa y de otra... cambio de piso (¡con compañera nueva!)... la ruina. Pero bueno... todo va poco a poco. El piso ya está más o menos localizado (hasta que no firme no me lo quiero creer), lo malo es que no sé cómo haremos para tener conexión... a ver si hay suerte y tenemos auna. Igual sí, porque es una zona bastante céntrica. Las matrículas (el CAP y el periodo investigador del doctorado), las tengo que hacer este mes y ya he empezado con el papeleo. El paro y las oposiciones los empiezo a mirar más en serio mañana y el Elfo ha mirado un gimnasio con muy buena pinta donde seguramente nos apuntaremos a Kung-Fu (estábamos decidiéndonos entre Aikido y Tai-chi-chuang, pero ver que te enseñan sable chino y abanico nos ha convencido de pleno). Y eso que muchos sabéis que andamos preparando va mucho mejor de lo que podría... así que sin agobios, pero sin parar.

Por lo demás, tenía ganas de volver por aquí. He dejado muchas cosas de lado, echaba de menos al personal y tenía al Elfo abandonado y eso no es nada waki.

En fin... en todo este tiempo he pensado muchas cosas absurdas para llenar el blog y las iré soltando poco a poco. Algunas, las había dejado colgadas de antes. Otras, se me han ocurrido trabajando un mes con gente "normal". He convivido con "los otros", con los que, como dice mi hermanito, "pertenecen a otro estrato social". Y dan para pensar un rato. Dior, me estoy volviendo separatista convencida, jajajaa.

Y eso es todo por hoy... así voy calentando (todo sea que en la próxima casa no me pueda calentar y tenga que desconectar, jajaja.

Os recomiendo una caña con limón mientras escucháis "Out of the Silent Planet" de Iron Maiden. Buenas noches príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra...

vendredi, juillet 29, 2005

Veinte i nueve de julio de mildoscientosdiezynueve: De la Fantasía y sus realidades

Interesante el giro que está tomando el debate del post anterior. Todavía tengo que contestar algo al señor Ukyo, aunque con lo que se curra las respuestas este elfo, casi da hasta cosa añadir algo ahí, como bien dice la señora Zipidûr.

Pensando más en el hecho de que la mayoría de los aquí presentes, si no todos, tenemos unas aficiones poco comunes, últimamente he pensado en que hay muchos puntos que nos distancian de "los otros": Leemos libros a menudo sin dibujos, o leemos libros con muuuchos dibujos y repudiamos cosas como "El código da Vinci", cuando todo el mundo sabe que esa es una de las mayores joyas de literatura histórica. Literatura e histórica, nada menos. Creo que no obedece a ninguna de las dos acepciones. Escuchamos música peculiar, jugamos a rol, vemos y leemos manga o cine experimental, o cine serio, contamos y nos gusta que nos cuenten historias, podemos pasar horas tirados en nuestra habitación resolviendo temas personales... para qué seguir. Sin embargo, el nexo de unión de la mayoría de las cosas que nos distinguen del resto está relacionado con la Fantasía. Aceptar la Fantasía en nuestras vidas nos hace extraños antes los demás y no sólo extraños, sino además, infantiles. Infantiles porque la Fantasía, actualmente, está valorada como un "mundo" al que sólo los niños tienen acceso. Pero no siempre ha sido así, sino que es fruto de una infantilización y progresivo desprecio de la Fantasía que se desarrolló en el siglo XX. Los motivos son variados, los hechos están a la luz. Esta circunstancia no sólo ataca a una tendencia natural del Hombre a desarrollar el campo de la Fantasía, sino que además se ha atacado directamente a esta. Convirtiéndola en un mundo condenado a los niños (esas execrables criaturas que gritan, lloran, moquean y estropean cosas), cualquiera tiene derecho a adulterarla. Y es más, encima ha sido deliberadamente infantilizada, ya sabéis, eso de: "Es un cuento para niños, cómo va a haber muertos"... como si además de niños tuvieran que ser protegidos mentales. No sé... yo crecí viendo mucha barbarie televisiva y no he salido taaaaan mal.

Además, es realmente gracioso cómo durante años se molestan en instruirte sobre cosas trascendentales, como qué son las brujas, quién es el conde Drácula, qué hacen con su vida los fantasmas, cómo son los dragones... esas cosas. Te dan para leer libros en los que salen hadas, bellas hechiceras, zarevitzs Ivanes o duendes furiosos. Y luego resulta que cuando creces pretenden que lo dejes todo tirado por los supercantantes de O.T.. En cierto modo, sí, es otro tipo de fantasía (imaginar que los que salen en O.T. son interesantes desde luego supone mucho desgaste mental). ¿Y si los dragones y los duendes te parecían más interesantes que O.T.?. Mala suerte, se te ha pasado la edad, majete, confórmate con O.T. y si no estás satisfecho en el cine ponen muchas películas de George Clooney.

Pero es evidente que la Fantasía es una necesidad mental. De hecho, ¿quién determina qué es realmente más importante? Cuando la mente humana se dedica a crear constantemente (algunas mentes humanas al menos) o cuando la dejamos hacer lo que le da la gana, esto es, soñar, la mente imagina cosas realmente sorprendentes. Además, a lo largo de la Historia el Hombre ha destinado una gran parte de su escaso tiempo de ocio a imaginar y a jugar con la Fantasía. Si esta es una necesidad humana, no entiendo esta búsqueda de la eliminación absoluta de esta y la suplantación por una "fantasía suavizada" a lo largo del XX. Con fantasía suavizada me refiero, evidentemente, a los "cuentos para adultos": "El Código da Vinci", "Falcon Crest" o las letras de las canciones de "El Canto del Loco". Es decir, fantasía porque refleja un mundo o unas historias en mayor o menor medida irreales, pero suavizada porque es una fantasía pobre, enmarcada en los límites de lo real.

No estoy diciendo que debamos ceñirnos a la literatura, a la música o al cine con connotaciones fantásticas, pero tampoco creo que tengamos que ceñirnos a la fantasía limitada. ¿Por qué negar una parte de la mente humana que es consustancial al Hombre?

Pos eso. Seguiré hablando de esto. O igual no. O puede.

Escuchad todos y cada uno de vosotros (hacedme caso por un día) "Evenfall" de Tristania. Es una canción de vampiros, de verdad, lo juro. Para acompañar una ensalada cesar con pasas, nueces y piñones y para beber todo y en grandes cantidades. Con y sin alcohol, con y sin gas, con y sin hielos, con y sin cafeína, pero sin parar. Maldito verano.

mercredi, juillet 20, 2005

Veinte de julio de mildoscientosdiezynueve: Diferentes obligados

Tras una larga conversación antropológica de esas que tenemos el Elfo y yo a eso de las tres de la mañana el día anterior a tener que madrugar (somos lo peor), he estado pensando sobre ese hecho que nos tiene tan orgullosos que es el de "ser diferente a los demás". Supongo que en cierta medida todo el mundo se siente diferente al resto, por muy normal que sea, a fin de cuentas, yo siempre suelo decir que todos somos muy raros por dentro, pero nos conocemos sólo a nosotros mismos, así que nos sentimos más raros que el resto.

En cualquier caso, todos somos conscientes de que hay una especie de grupo global de gente normal al que estamos encantados de no pertenecer. Bueno, no estoy segura de quién me va a leer, pero desde luego, los que dejáis comentarios habitualmente no sois muy normales.

¿Qué es entonces lo que nos diferencia de "la masa ingente" esa? Principalmente tenemos aficiones diferentes: leemos más y mejor (porque entre la masa ingente está muy bien visto haberse leído "Los Pilares de la Tierra" y mierditeratura similar), escuchamos música más elaborada que la suya (porque para componerle algo a Bisbal hay que ser bastante avispado, pero no saber mucho de música) o empleamos nuestro tiempo libre en cosas como jugar a rol, escribir o cosas similares (y peor vistas, incluso). Sabéis a qué me refiero. A ese tipo de cosas que tienes que ocultar ante "los otros" si no quieres que la conversación derive en "por qué haces eso", "eso no es muy normal" y todo eso. A veces es divertido sacarlas a colación porque te puedes reír bastante.

La gran pregunta es ¿cuándo deja uno de ser normal?. Porque cuando yo era pequeñita me acuerdo que decía que quería ser poeta de mayor y me miraban exactamente igual que a la que decía que quería ser peluquera. Pero dices por ahí que te has pegado una tarde entera en casa encerrada escribiendo y resulta que ya no eres normal. Cuando eres pequeño, el niño que mola es el que más imaginación tiene: organiza juegos para sus compañeros, inventa historias y todos lo miran con respeto y tal. A mí me pasaba en el cole. Tenía mi grupito de petardas que jugaban a lo que yo decía, porque molaba.

Un buen día jugar es para niños, supongo. Por esas fechas yo seguía jugando con los playmobil, confieso. Además, heredé los de mi primo, que ya se había normalizado y nos los regaló todos a mi hermano y a mí. Claro que jugaba, eran instrumentos perfectos para contar historias. Historias que ya no eran tan para críos como las anteriores, pero historias. Son tan pequeñitos y se pueden manejar tan fácil que son geniales para eso. Siempre he dicho que si me dejaran una tarde sóla con un montón de playmóbil me lo pasaría en grande.

Luego intenté normalizarme. Tenía amigas normales que hacían cosas normales. Ya no veía dibujos animados porque era mayor. Incluso fui una vez con ellas a una discoteca en sesión de críos de 14 años. No sé cómo lo soporté, jajaja. Poco a poco me volví más yo. El volverse más uno supongo que tiene que ver más con la búsqueda de la identidad. El Elfo dice que el que es diferente, muy habitualmente es porque ve que no encaja con el resto de la gente y busca sus propios signos de identidad, de manera que no es una diferenciación o marginación buscada, sino obligada. En cambio, no puedo evitar ver este hecho como que quien ha tenido que construirse esa personalidad, la tiene más rica que una persona que se ha aplicado a sí misma todo lo que la sociedad espera de ella: forma de vestir, gustos musicales, aficiones, incluso gustos en el otro sexo (el otro día le dije a una del trabajo que Baute no me parece ni siquiera atractivo y no se lo podía creer la muchacha, no digamos cuando le dije que no me gustaba nada cómo cantaba).

El ser diferente proporciona además ciertas ventajas sobre "los otros". Por el simple hecho de que al estar fuera de la dinámica, nos hemos dedicado a observarlos y los conocemos muy bien. Especialmente los observábamos en lo que yo llamo "los años de soledad". La mayoría de los que somos raritos a ojos de los demás hemos tenido una etapa inicial en la que no encajábamos con nadie. ¿Cuándo empieza esa etapa? no podría determinarlo. Recuerdo que a finales de la EGB me llevaba mal con gran parte de la gente de mi clase, quizá sea ese el punto de partida... hacia los 12, 13 años. Entonces debí de empezar a ser "diferente". Sin embargo, ¿cuál es el punto que marca esa diferencia? ¿Me comportaba de una forma diferente al resto? No lo sé, no lo recuerdo.

En el instituto sí que era rarita. Y eso que fui a Artes y Oficios, que ahí no era normal nadie. O no debía serlo, porque el grupo de pijos campaba libremente en todas las clases, junto a los raros. Sin embargo, yo debía de ser especialmente rara, porque me aburría en clase y me dedicaba a leer. Sí, libros sin dibujos ni nada. El resto se quedaban impactados. También se comían el tarro con qué música escuchaba. Una vez me dijo una petarda "seguro que escuchas Mozart y Beethoven, como todos los cerebritos" (sépase que me tildaba de cerebrito por su evidente incultura, quizá encumbrando mi inteligencia conseguía levantar un poco la suya, jajaja), como estaba hasta las narices contesté "pues mira, no, eso escuchaba de pequeña, ahora prefiero Stravinsky y Shostakovich". Todavía debe de estar pensando quiénes son. La verdad es que el Réquiem de Mozart me gusta más que cualquier cosa de Shostakovich.

Y ahí estamos. ¿Cuándo abandona la gente el mundo de lo interesante? Cuando eres pequeño te regalan cuentos de hadas, brujas, dragones. Pero cuando eres mayor no es normal que dibujes esas cosas en los apuntes de clase. Es normal que hagas una ingeniería, pero no que escojas hacer un trabajo sobre los monstruos en el gótico. Puedes ir al cine a ver una comedia romántica, está bien visto incluso, pero te miran raro cuando dices que te cogiste "Los Increíbles" a la una de la mañana.

La verdad es que no me quejo, me parece en cierto modo hasta divertido. En gran medida porque comparto esas cosas con "más gente rara". A veces es molesto que te miren como "el raro", pero siempre tiene un punto divertido.

Por primera vez he escrito un post por la mañana... pero es que por la noche vengo cansadilla del trabajo. ¿Recomendación? "Mi sol está escondido", de Mozart. El que la encuentre que me la pase, que la tengo en un cassette muy rayado y llevo años buscándola.