dimanche, mai 04, 2008

Quatro de maio de mildoscientos vint i dos: Another brick in the Wall

Hace tiempo que tengo pendiente escribir una entradita acerca del viaje a Berlín, pero estoy un poco perezosa, jeje. Me apetece más cotillear qué escribe el personal y contestar, pero tampoco estáis actualizando demasiado los blogs que están en la columna de la derecha. Malditos, jaja. A ver si de aquí a un rato y ya que me he estirado, hago un par de cambios en esa columnilla, que hay algún blog que me gustaría tener enlazado y quiero mantener el número 13, jaja.

La verdad es que estas cosas... o las escribes al día siguiente de que te pasen, o te da mucha pereza y es que el viaje fue de una semanita, pero hicimos y vimos tantas cosas que es imposible resumirlas en una entradilla sin que me odiéis por la parrafada (además de la pereza que me daría escribirla, por cierto, jaja). Así que bueno... dejaré unas pequeñas impresiones.

La primera es que estando ahí me di cuenta de que tengo que volver a esa ciudad. Pero TENGO que volver, así, con mayúsculas. Me daría igual no volver a París, y eso que me encanta. Pero a fin de cuentas lo he recorrido varias veces, he visto todo lo que quería ver y algunas cosas que no sabía que quería ver. He amanecido ahí muchas mañanas y hasta he llegado a quedarme una mañana en la cama porque tenía catarro y no quería ver cosas. Creo que ya he cumplido con esa ciudad. O con Roma. Roma está bien... está plagada de cosas, pero lo mismo... he visto todo lo que quería (menos Bomarzo, pero aquí no me pilláis... esto no es Roma sino sus alrededores, jeje) y estuvo bien también. Pero Berlín se me ha quedado a medias y tengo muy claro que quiero volver y pasar ahí unos cuantos días. Es una ciudad fascinante, de esas que no te apetece visitar, sino vivir. Vas paseando por las calles y no puedes evitar pensar lo que ha pasado en esta ciudad durante todo el siglo XX. Y se te ponen los pelos de punta.

Parece un dibujo de Escher ¿eh? Pues no, es la impresionante construcción en homenaje a las víctimas judías.

Como se puede imaginar, toda la parte antigua de la ciudad está más que reconstruida. A saber cuánto del antiguo Berlín queda en lo que ahora podemos ver. Aunque a favor hay que decir que tienen un magnífico gusto y rigurosidad a la hora de reconstruir cosas, los malditos. Cosa que ya me gustaría poder decir de los españoles. En cualquier caso, todo lo que vimos anterior a los destrozos de la Segunda Guerra Mundial fue bastante impresionante. A destacar el palacio de Charlottenburg... una gozada (y recomiendo si alguien tiene plan de ir que no se pierda el concierto que hacen ahí dentro el viernes y el sábado por la noche vestidos de época... todo un lujo).

Pues así se las gastaban los emperadores prusianos. Las arcas, quiero decir. Y conste que esto es una foto de la entrada principal... el palacio era impresionantemente más grande. Sin contar con los jardines claro. Y los edificios en los jardines. Y el lago, claro. Arfs...

De lo demás... quisimos ver de todo un poco y para orientarnos un poquito tuvimos la suerte de enterarnos de una agencia de guías que hacían las visitas en español. Así que para abrir boca, nos apuntamos a una visita histórica por la ciudad con un guía español más majo que las pesetas (pese a mí enooorme reticencia a los guías turísticos). Nos enseñó todo lo que uno quiere ver cuando va para allá, ya os imagináis: el muro, todo lo que queda de las construcciones de Hitler (que es bien poco, por cierto, entre los bombardeos y la URSS no quedó bien cosa), los edificios barrocos... esas cosas. La verdad es que fue toda una gozada, porque aparte de que el chico era majísimo, nos contó toda clase de historias la mar de interesantes (y luego nos llevó a un sitio a desayunar café y buena tarta alemana y después nos recomendó un sitio para comer buenas salchichas alemanas y beber buena cerveza alemana y al final se vino con nosotros y otros petardos que habían pedido la visita, jaja). Si tenéis plan de ir, os recomiendo mucho que pidáis esta visita.

Muro, graffitis y edificios de Sony. Curiosa combinación. Y felfo y Alberto en primer plano, jeje.

Museos cayeron, cómo no. Además del palacio de Charlottenburg, vimos cómo no, el museo de Pérgamo, que me moría de ganas por ver y había que ir también al de Historia Antigua para ver a Akhenaton y a Nefertiti una y otra vez. Había ganas, desde luego y mereció mucho la pena. Si el de Historia Antigua fue una gozada, el de Pérgamo os lo recomiendo incluso mucho más. Yo me moría por verlo porque sabía que estaba el Altar de Zeus y sólo eso habría sido razón suficiente para tirarse ahí horas (y de hecho nos tiramos un buen rato delante del altar y paseándonos por cada una de las esculturas), pero es que estaban también las puertas de Ishtar de Babilonia, y la verdad es que toda la zona de Babilonia en general fue impresionante. El de Historia Antigua... os podéis imaginar... creo que no he visto más veces la cara de Akhenaton nunca y eso es una razón imperiosa para visitar el museo (además vimos muchos gatos que pondré en el gatoblog un día de estos, jeje).

Clase y distinción, señores... tantos siglos de Historia posterior y qué pocos mortales llegan a su altura.

Por lo demás, paseamos mucho. Es una ciudad tremendamente grande y hay mucho por ver. Está el barrio judío... toda la zona nueva del parlamento (que es impresionante), el parque central, el centro de Sony (impresionante como arquitectura, merece muchísimo la pena) y hasta un cementerio, que vimos un poco sin querer, pero que ahí está.

Los impresionantes edificios gubernamentales. Siempre ha habido clases y la nuestra no queda muy bien colocada en vista de esto, gente

Además del concierto del palacio fuimos a la Deutsche Oper para ver "Carmina Burana". Y para descubrir, de paso, que en Berlín hay opera todos los días en los tres teatros de opera oficiales (no hablemos de aficionados, compañías de viaje y cosas así, porque no podemos parar) y que encima cuesta ir a la opera más o menos lo que aquí ir al cine y comerte un bocata en el bar de enfrente, son un país superior, no hay duda. Tampoco quisimos dejarnos el zoo, porque nos enteramos de que era uno de los más grandes del mundo y os puedo asegurar que fue una visita imprescindible también (conocimos a
Paulen, el LEÓN con mayúsculas y vimos bichos que no sabíamos ni que existían).

Estaba bueno el tío ¿que no? Mmmm esa melena, esos ojos rasgados, esas fauces manchadas de sangre... quién fuera trozo de carne para estar entre sus patas, nenas, jeje.

Como os podéis imaginar, no era plan de dejar de lado el turismo gastronómico. Y eso que es completamente absurdo pedir una carta en alemán cuando nadie tenemos ni idea. El primer día que nos pusieron la carta delante cogimos las cosas al buen tuntún. Cuando nos trajeron unas jarras de cerveza bien espumosa y unos tenedores y unos cuchillos supimos que todo iba bien, jeje (ya dijo Marcos... si en vez de los tenedores y tal nos llegan a traer unas cucharas y unos palillos nos habríamos dado un susto majo, jeje). Descubrimos además (gracias a LA GUÍA) una cafetería especializada en tartas. En cienes de tartas. En tantas tartas que no sabías qué pedir, fue terrible. Y tuvimos que ir un par de veces. La cafetería en cuestión estaba en un palacio barroco impresionante. Así. Por las buenas. Ibas al baño y sentías vergüenza de estar ahí, jaja (hasta hicimos fotos del baño) (y volvimos al día siguiente y vimos a unas chicas que también estaban sacándose fotos en el baño, muy fuerte).

A todo esto, fue una gozada el plan que montamos de viaje... cogimos un apartamento que no fue tan chulo como parecía en las fotos, pero que no estuvo nada mal. Y lo que no estuvo nada mal de verdad, fue la compañía, cómo no. En principio íbamos a ir Marcos y yo, pero engañamos vilmente a Paula y Alberto y fue una gran idea. La verdad es que los cuatro organizamos el viaje estupendamente y nos lo pasamos de maravilla. Da gusto tener amigos con los que se puede contar para todo, jeje. No hubo ningún problema a la hora de elegir ver tal o cual cosa, creo que todos salimos satisfechos y habiendo visitado todo (o casi todo) lo que esperábamos ver en tan pocos días y en las pocas cosas donde no todos estábamos de acuerdo, hicimos división de personas (y de bote, jaja) y cada cuál fue por libre.

El último día, Marcos y yo fuimos a visitar el campo de concentración de Sachsenhausen, visita que nos apetecía muchísimo hacer, pero que resulta realmente dura. Aunque actualmente se ha musealizado mucho, había partes que se conservaban casi intactas (concretamente las salas de disección, la enfermería y la morgue). La verdad es que no se le queda a uno muy buen cuerpo después de visitar eso, pero supongo que es de esas cosas que hay que ver. Entre otras cosas para tener presente lo animal que puede llegar a ser el "ser humano". A unos cuantos habría que obligarles a dar un paseo por ahí, para que les queden claras unas cuantas cosas. Lo dicho, la visita fue dura, pero estuvo realmente bien. A todo esto la hicimos con otro guía español. Este fue menos majete que el otro, pero igualmente una gozada ir con alguien que te explica un poco todo. Aunque bueno... os podéis imaginar qué te explican en un campo de concentración. Vienen a ser todo diferentes formas de morir. Y de verdad os digo que la gente que acabó ahí los debía de tener exageradamente bien puestos, porque yo me habría tirado el primer día contra la valla electrificada.

"El trabajo te hace libre". Encima cínicos

Y eso fue más o menos todo. Como os digo... es impresionante pasear por un lugar tan cargado de Historia. No puedes evitar pensar que en este sitio pasó tal cosa o que esa gente que pasea por la calle es en su mayoría descendiente de nazis, o que este o aquel seguramente estuvo a un lado u otro del muro y que eso marcó su vida. Y es una ciudad que no sabe si olvidar o recordar, porque por una parte intenta tapar determinadas cosas para evitar renacer antiguas ideologías, pero por otra parte se quiere enseñar. Quedan partes del muro (casi todo está derribado, la gente que ría hacer vida normal y tal...) edificios bombardeados sin restaurar y queda el campo de prisioneros, a la vista de todo el mundo. Con objeto de enseñar lo que puede llegar a pasar.

Bueno... al final me he alargado tanto que me da pereza releer, así que habré dejado un montón de cosas a trozos y tal... en fin, es lo que hay. Recomiendo una buena currywurst de las que venden por la calle y una buena cerveza negra berlinesa. Y de escuchar, algo que no paramos de repetir en los siete días que estuvimos, el "Another brick in the wall" de Pink Floyd.

samedi, avril 12, 2008

Doze de avril de mildoscientos vint e dos: "Versailles"

Sabíamos que venían "Versailles" y no teníamos nada claro si ir o no. La entrada era más cara de lo que suelen ser estas cosas (claro, en esos tiempos no valorábamos el hecho de que ver a Matenrou Opera en el mismo viaje tuviera interés) y encima era un martes y en Barcelona... Para colmo de males, a nosotras lo que nos gustaba es "Hizaki Grace Project", no "Versailles". ¿Qué tienen que ver? Pues muy fácil: los dos guitarras y el bajo, que son los mismos, jeje. La diferecia es que en "Versailles" el cantante tiene mucha parte a la hora de hacer canciones mientras que en "Hizaki Grace Project" el compositor es obviamente Hizaki, jeje, uno de los guitarras. En general, la música de Hizaki nos gusta más, aunque desde el concierto lo estamos poniendo un poco en duda.

El caso es que Arien y yo empezamos a picarnos. Vale que no fuera el grupo que más nos gustaba, pero a sab
er cuándo íbamos a poder ver "Hizaki Grace Project", cuando para colmo de males, el cantante, Juka, está retirado temporalmente y a saber hasta cuándo. Vamos, que venían desde Japón y a saber cuándo íbamos a tener la oportunidad de verlos otra vez. Así que entre un pique y otro, el lunes descubrimos para nuestro regocijo que quedaban entradas, así que las compramos. Entradas y billetes de bus (a Ariencita los del avión se le habían multiplicado un poco de precio... la buena fue que el bus pasaba por Zaragoza y pudimos ir juntas).


Ese mismo lunes me enteré de que unas horas antes del concierto hacían sesión de firmas y no íbamos mal de tiempo para llegar. Con otro grupo cualquiera nos habría dado igual que nos firmaran o no, pero en este caso concreto nos intrigaba lo nuestro verlos de cerca, a ver si son de verdad u hologramas. Para que os hagáis una idea de nuestras intrigas... ahí tenéis las fotos. TODOS ellos son hombres. Queríamos comprobar si los que van de mujeres lo siguen pareciendo de cerca. Para nuestra desgracia, sí. Hizaki es una mujer y encima preciosa. Eso sí, con voz de señor, como demostró cuando nos dijo tranquilamente "holaaaa". Nos quisimos morir un poco a raíz de todo esto. No somos nada, jajaja.

Todas queremos ser Hizaki de mayores

Finalizado el tema, con nuestras fotos firmadas, nos fuimos a tomar un café y flipar un poco. Y es que todos son exactamente iguales vistos de cerca que en las fotos perfectamente trucables con photoshop excepto... el cantante, Kamijo. Para desgracia de la horda de fans que tiene el tipo (a las que no pareció importar mucho el cambio), visto de cerca no parece ni primo del señor vampiro de las fotos, jajaja.

Lo dicho, creed lo que queráis, pero este señor no se parece en nada a Kamijo. Una lástima, por cierto. Eso sí, el Kamijo de verdad es un señor jefe y nosotras ya somos fans devotas.

Lo bueno de ver un concierto de estas características es que no hay que hacer cola ni nada parecido para llegar a coger un buen sitio. Había gente que estaba ahí desde las siete de la mañana, según nos dijo la señora de la cafetería. Nosotras fuimos a las siete de la tarde, conseguimos nuestras firmas, nos fuimos a tomar un café y volvimos para cuando abrieran las puertas. Poca gente vino detrás de nosotras y en el concierto nos pusimos donde quisimos estar.

Una vez dentro, en pocos minutos salieron los teloneros "Matenrou Opera", grupo promocionado por Kamijo que no nos causaba el menor interés. Arien había visto vídeos suyos bastante lamentables por internet y yo no tuve ni siquiera interés por verlos, jaja. El caso es que oh, sopresa. O los vídeos no les hacen justicia o han mejorado mucho (a fin de cuentas, son jovencitos), pero en dos minutos estábamos todo el mundo como locos. Tanto, que aunque la inmensa mayoría habíamos ido por Versailles, no nos cansamos de aplaudir hasta conseguir un bis. Eso sí, los mozos no tenían más repertorio que el que ya habían to
cado, así que nada, repitieron la primera canción "Honey Dropp" y tan contentos. Ellos y nosotros, por cierto, porque la canción es chulísima y el resto del día no paré de bajar cosas suyas hasta localizarla. De lo demás, tienen cosas mejores y peores, pero prometen bastante.

Entonces llegó el "momento Versailles". Aparecieron molándose como sólo ellos saben y pueden y tardamos como dos segundos en hacernos absolutos devotos de ellos (joer, si hubieran venido como "Hizaki... " qué habría sido de nosotras, jaja. Los tipos son impresionantes en directo y sorprendentemente, canciones que no nos habían llamado especialmente la atención, se convirtieron en lo mejor que habíamos oído en años. A esto, sin duda, ayuda el buen hacer de estas gentes. En primer lugar porque son muy buenos músicos, en segundo, por su forma de interactuar y mover al público. Impresionante.

Con Hizaki o Teru se rompió el hielo en cuanto aparecieron por el escenario. El uno porque no puede desprender más carisma y el otro porque no puede ser más majo. Lo que hizo Kamijo merece tema aparte. Apareció quizá molándose demasiado. Le va mucho el rollo vampiro, así que se dedicó a hacer como que chupaba la sangre de sus compis ("qu
e nos los rompeeee" llegamos a decir) e ir de estupendo. El caso es que de primeras no nos gustó ni a Arien ni a mí demasiado el estilo, pero el muy capullo supo adaptarse al público. Las gentes empezaron a tirarle rosas y él empezó a hacer cosas... cuando menos curiosas ("Kamijo come floreeeees"), generalmente relacionadas con destrozar rosas y tirar pétalos por todo. Aunque no lo creáis, consiguió que eso molara y mucho. Luego ya dejó completamente el rollo de "me estoy molando" y pasó a ser el tipo más majo del mundo. Puede que en Japón triunfe mucho ese estilo o que creyera que era lo que se vendía aquí, pero nada, en poco tiempo vio que si cambiaba de actitud le funcionaría mucho mejor y no se equivocó (y eso que insisto, sus fans de las primeras filas aceptaban que no fuera nada agraciado, que se molara y lo que hiciera falta). Empezó a interactuar muchísimo con el público (y eso que no habla otra cosa que japonés y cuatro palabras de un inglés muyyy malo) y con sus compañeros. En poco rato hacíamos lo que él nos dijera, nos reíamos de coñas que hacía en japonés y que misteriosamente conseguía que entendiéramos (todo sea dicho, tener a Arien al lado, ayuda un rato, jaja, pero mucha gente no tenía Árienes a su lado y se lo pasó en grande con los comentarios del mozo) y todos estábamos convencidos de que era nuestro ídolo supremo, jaja. A riesgo de que alguna fan suya me lea, diré que como cantante me parece bastante del montón, pero a carisma pocos lo superan.

El momento cumbre de devoción por Kamijo debió de ser cuando cantó una canción de su grupo anterior, "Lareine" y le entró la llorera. Claro, todo el mundo conmovido. Y eso que al principio pensábamos que eran efectos del Kabuki, sin más, jajaja.

Desde luego, puestos a molar, no hay quien les gane ¿eh?

El concierto tuvo muchos buenos momentos más. Yuki hizo el primer solo de batería que veo en mi vida y no me parece un coñazo y yo fui la persona más feliz de la sala (que venga alguien a discutírmelo si no) cuando Hizaki, Teru y Jasmine You (alias "la cortesana") (qué pasa, no siempre nos supimos sus nombres y les poníamos mote a todos), tocaron una canción instrumental de "Hizaki Grace Project" que además me encanta: "Réquiem". Lagrimitas. Sigh.
En fin, los tipos majísimos. Teru, Hizaki, Jasmine y Kamijo se tiraron medio concierto en primera fila para que todo el mundo les pudiera echar la mano encima (un desgraciado incluso estuvo tirando de la mano de Teru mientras el pobre hombre tocaba, qué cruz) y Yuki no lo hizo porque no podía traerse la batería, jajaja.

Tuvimos suerte además porque era el último concierto de la gira y coincidía con el cumpleaños de Teru (el denominado "la guitarrista fea", pobrete, que es más majo que otra cosa), así que además estaban especialmente animados, los mozos. Sacaron una tarta para Teru y aparecieron de nuevo los Matenrou Opera para unirse al fiestorro. Hizaki incluso repartió chocolate de la tarta entre las primeras filas.
Después hicieron bises y no les dejábamos que se fueran, jaja. Y tampoco parecía que ellos tuvieran muchas ganas. En un momento dado Kamijo debió de decir "a ver, majos, que esta ya es la última, que nos tenemos que ir a Japón" y como lo dijo en japonés, la gente gritó encantada "bieeeeeen" jajaja. Tuvo que decir "this is the last song" para que nos quedara bien clarito que se iban, jajaja. La última fue la canción principal de su último disco, "The ravenant choir", que dura como unos ocho minutos, así que dentro de lo malo, cuando la empezaron, sabíamos que quedaba un ratillo, jajaja.

En fin, luego hubo muchos aplausos y gran frustración. Aunque la gente estaba tan emocionada que fue genial estar ahí. A destacar además el ambiente que había entre la gente, el mejor que he visto en mi breve experiencia conciertera (junto con el del concierto de Iron Maiden, pero coñe, eso eran 18000 personas y es otro rollo... ahí estábamos como 300). La gente tenía en general unas ganas locas de hablar con el de al lado. Haciendo cola hicimos amistad con unos tipos de Cantabria, con los que estuvimos el resto de la noche y después del concierto con unas mozas de Madrid y Granada. Con todos ellos además seguimos en contacto vía messenger y myspace. Una gozada.

Terminado el concierto, nadie se quería ir, así que todo el mundo recogió sus cosas y se plantó en el suelo, en la puerta de la sala. Ya que estábamos ahí y no teníamos grandes planes para pasar la noche, nos quedamos hasta que salieron ellos. También una gozada. Como ya imaginábamos, se nos prohibió sacar fotos (los japoneses llevan unos contratos de exclusividad muy chungos), pero la verdad es que nadie intentó hacer ninguna barbarie. Total, todo el mundo los había toquiteado en el concierto... jajaja. Así que nada, también fue chulo, porque cuando salieron, la gente no les gritó nada, ni intentaron conseguir firmas, ni fotos, ni nada. Sencillamente todos aplaudimos en silencio. Del resto de la noche y cómo sobrevivimos hasta las siete de la mañana se podría contar mucho acerca de camareros pirados, cuervos sobre pivotes u hoteles de mala muerte, pero eso es otra historia y tendrá que ser contada en otra ocasión. Sí os revelaré algunas de las grandes verdades que nos fueron reveladas y los grandes temas que se plantearon:

- El batería de Matenrou Opera es un orco-guerrero-saiyan y no sé cuántas cosas más
-

- Este grupo no suena mal, pero son como muy típicos. Uhmm... bien pensado, que esto nos suene muy típico no debe decir nada en favor de nuestra salud mental.

- "El guitarra de Matenrou no está nada mal"

- "A mí no me gusta nada"

- "Es porque está maquillado demasiado femeninamente y tiene mucha cara de tío"
-"Pues vas a tener razón, sí que tiene cara de tío. Pero bah, tampoco me gusta. Tiene una cara demasiado masculina para mis perversos gustos" (después de esta declaración supuse que los de al lado debieron pensar que estaba locamente enamorada de Hizaki, jajjaa)

- "Es difícil encontrar una púa entre pétalos de rosa"

- "Jurl, eso te ha quedado como gótico-romántico-decimonónico, tía"


Había más, pero no me acuerdo ahora mismo. Ariencitaaaaa, aportaaaa.
En fin... recomendando una cervecita con limón y claro, algo de Versailles. Me cuesta elegir una canción, porque la verdad es que ya nos demostraron que no hacen música para escuchar "de pasada", como supongo que debimos de hacer, para deducir que nos gustaban pero no nos tirábamos de los pelos (y eso que prácticamente conocíamos todo lo que tocaron). En fin, os dejo "The red carpet day", que es una de las que me gustaron desde el principio. Disfrútenla ustedes y si no les gusta... den más oportunidades a la canción y al grupo. De verdad que lo merecen.

mercredi, avril 09, 2008

Nueve de avril de mildoscientos vint y dos: Mereth del Bosque

Bueno, bueno, el tiempo pasa y se me acumulan los acontecimientos. Ya se sabe... o se tira una meses sin salir de casa o no hay forma de meterla dentro. Menuda temporada llevo (y cómo está repercutiendo en mi venerado índice de horas de sueño, jeje).

Como todo el mundo anda ahora pululando de blog en blog para ver crónicas de la mereth, empezaré por ahí. En un par de días seguiré con el conciertazo de Versailles que tuvimos la suerte de ver ayer mismo y ya más adelante ya haré una mini crónica de lo de Berlín (o es mini o hay que crear un blog sólo para ese viaje, jaja). Lo dejo para el final porque es lo que más tema lleva y lo que más llevaba aplazado...

Volvamos a la mereth. Después de leer las listas de correo y los blogs ajenos no se me ocurre gran cosa que pueda decir que no esté ya dicha. Sí me queda simplemente comentar que después de la Estelcon se me quitaron completamente las ganas de leer a Tolkien y por eso, principalmente, me distancié un poco de la STE. Me parecía mal seguir en la sociedad si no tenía muchas ganas de leer al profesor. Además, seguramente seguir ahí no me animaría mucho a retomar la lectura con ganas. También hay otros motivos que me han llevado a dejar incluso de ser socia, pero esos motivos no me habrían tenido alejada de merith y demases, sino que ahí pesaban más los otros motivos citados.

Llevaba peor no ver a determinada gente, aunque a algunas pe
rsonas más y a otras menos las he ido viendo o al menos hablando por internet. El caso es que el año pasado me picó un poco no ir a la mereth linnegrina. El programa tenía una pinta muy interesante y por supuesto, tenía plena confianza en que los organizadores la montarían muy bien. Además, había mucha gente con la que me apetecía reencontrarme. El caso es que por unas y otras cosas (principalmente porque cuando hay tiempo no hay dinero y al revés), al final me tuve que quedar en casita. Este año me apetecía hacer una conferencia y le pregunté a Eleder si pensaban hacer mereth y si habría hueco para semejante perversión y me dijo que en ello estaban. Con la tontería he ido siguiendo la organización de la mereth desde el principio, porque a raíz de aquello (y de pasarme por la reunión que se hizo en Gondolin por miembros del smial hace algunos meses), Fiondil me metió en la lista de la organización y aunque dije que no pensaba mover un dedo (jajaja, no se me malinterprete, si hay que echar un cable, se echa, pero los organizadores han sido más que eficientes y oye, me hacía ilusión ir a una mereth en la que yo no era organizadora que ya ni recordaba qué era eso).

Conforme se acercaban las fechas, me fueron entrando más y más ganas. No sólo de ver a la gente, que de eso ya tenía ganas desde el principio... sino también de poder participar en actividades chulas, de la cena de gala, de cantar canciones... de volver a disfrutar de una mereth en condiciones, vamos. Elegir la mereth del Bosque como "vuelta al ruedo" no ha podido ser mejor opción. Llevaba un planteamiento sencillo de pasarlo bien, hacer algunas actividades... nada pretencioso y al mismo tiempo más ambicioso de lo que parece, puesto que en una mereth así es necesario que la gente tenga disposición de implicarse en todo y crear ambiente.


Por otra parte también fue una gran opción para mí porque había un grupo de gente a la que conocí (o fue una de las primeras veces que vi) en la segunda mereth-e-Daur (anda que no ha llovido desde entonces) y con la que en algunos casos, como Eleder o Fiondil, he seguido teniendo mucho trato. En otros, como con Katoren o Darkwarf, apenas he visto en los últimos años, o Keleb Dûr, a la que he visto más, pero no lo suficiente, jeje. Volver a encontrarme con ellos me ha traído muchos y buenos recuerdos. Y tanto estar con esta gente, como con otros a los que he conocido por otros lados y no suelo ver habitualmente (Rhiwen, Elro, Lell ¡qué majos sois!), otros a los que sí tengo la suerte de ver de vez en cuando (coñe, Ariencita, últimamente nos estamos viendo más que en los últimos años, casi, jajaja)

Piñaaaa (también podía haber puesto unas fotos raras relacionadas con botellas de sidra, pero me da que no se entenderían bien.

y otros a los que he conocido estos días (¡esa Altáriel guapa!) me han devuelto las ganas de volver a aparecer por eventos varios. Y es que cuando uno lleva tiempo sin ver a determinada gente o sin participar en determinadas actividades, se va acostumbrando y no lo echa de menos, pero es volver y pensar "¿cuándo hay otra cosa?" jaja.

Me dejo de lado a mucha gente. Algunos por descuido y seguro que me doy cuenta dentro de unos días y me arrepiento de no haber me
ncionado, así que inclúyase en el lugar correspondiente quien no haya citado, jaja. A otros no los nombro porque apenas he tenido tiempo de estar con ellos aunque sea gente por la que siento gran aprecio. Por último, con otros que no conocía, ni siquiera he tenido tiempo de cruzarme más de cinco o seis frases, asunto que debería solucionar lo antes posible, porque por lo poco que hemos hablado me ha quedado claro que es gente que merece (y mucho) la pena. Espero poder ver pronto a unos y otros y poder disfrutar de su compañía como he disfrutado de la del resto.

En fin, qué lío de personas y circunstancias. En general, agradezco mucho a los organizadores por la paciencia que han tenido (sobre todo con los del albergue... qué sitio tan chulo y qué mal llevado) y por su buen hacer. Agradezco lo interesantes y bien planteadas que fueron las actividades. Me da penita no haber asistido a las de la primera tarde, pero entre unas cosas y otras a todo no se puede llegar. Tampoco asistí a los talleres del sábado porque no podía parar de marujear con el personal, qué vergüenza. Eso sí, no me perdí ningún taller de marujeo en el baño, no se puede decir que vuelva mal informada de la mereth, jeje.

Taller de marujeo en el baño con banco y todo. ¡Eso es infraestructura!

Sí asistí a esa excursión en la que encontramos un charco en vez de un lago pero donde pudimos apreciar un paisaje que no se encuentra por tierras mañas, con todos los respetos de Lameri, si me lee... A los orko kirolak, como a los torneos del día siguiente asistí encantada como espectadora, que hacía sol, había dormido pocas horas y una es bastante vaga, jajaja. Además, me lo pasé estupendamente cotilleando el desarrollo de las pruebas. Asistí también al concierto, que fue una auténtica gozada. Fuimos por ver un par de canciones y no pudimos levantarnos de la silla. La cena de gala fue genial y la noche intemporal fue... demasiado intemporal, jajaja.
Una noche muy intemporal con unas intervenciones "atemporales". ¡Gracias a bardos, bardas, hacedores de canciones, bailarines e intérpretes de musicales varios!.

Así que llegamos todos a la conferencia del Dr. Eleder con los ojos pegados, pero él se encargó de despegárnoslos. Me lo pasé genial... el muy capullo se las compuso para dar realmente una clase sobre etimología quenya mientras hacía el pata. El resto lo pusieron los asistentes y fue fácil unirse: tiramos avioncitos, quemamos barcos, nos pasamos notitas y caricaturas, contestamos absurdeces y nos reímos a placer. ¿Cuándo otra de esas, apañero?.
¿Alguna vez habéis sacado una foto al profesor en mitad de clase? Miedoooo

Agradezco también la posibilidad que se me ha ofrecido de dar mi primera conferencia y agradezco que tanta gente que había dormido en torno a un par de horas se molestara en ir, atender e incluso plantear cuestiones interesantísimas. Algunas dan para hacer una segunda parte, jejeje. Gracias sobre todo por el debate post-conferencia. ¡Qué majos sois!. La verdad es que me tienta preparar otra cosa, pero como todo... tendrá que ser con calma (y yo que decía que haría cualquier actividad en la STE salvo preparar una conferencia...).

Pues lo dicho... que tengo muchas ganas de volver a veros el pelo a unos cuantos y mejor si es con un marco tan estupendo como el que se nos ha ofrecido estos días. Aunque eso sí, el listón está muy alto.


Recomendando... un vasito de limpë, que sienta estupendamente y no da positivo en el test de alcoholemia (sobre todo si te has bebido un chupito hace dos horas... yo no tentaría la suerte variando estas cifras, jeje) y de música... un "Gondolin" del señor Eleder, que se cantó con ganas el sábado noche y no por falta de razones.

vendredi, mars 07, 2008

Siete de mardi de mildoscientos vint i dos: "Objeción de conciencia"

Supongo que ya os habréis enterado del caso de la madre que decidió objetar "de conciencia" con la asignatura famosa de "Educación para la Ciudadanía" y un tribunal le ha dado la razón (aunque el caso está recurrido y ya veremos qué pasa). Bueno, y ahí está Esperanza Aguirre (la Caponata), alentando a faltar a clase y objetar contra la asignatura.

En fin... ayer salió la "heroína" de la objeción en La Mirada Crítica y la estuvieron entrevistando. Impresionada me hallo con los motivos que dio la mujer. Ante la pregunta de "¿cuándo pensó que la asignatura atentaba contra la moral del niño?" la mujer dijo "cuando le pusieron la asignatura no nos pareció mal, pero claro, luego vimos la nota de la coferencia episcopal y no queremos que el niño curse una asignatura que está en contra de la Iglesia". ¿Os podéis creer que la tía no se ha molestado en leer el libro? ¿Lo habéis hecho vosotros? Yo personalmente sí que me he mirado los contenidos de la asignatura y me parece pasmoso que suscite tanta polémica. A fin de cuentas es una asignatura principalmente de ética. Se habla de tolerancia, de los derechos humanos, del código civil e incluso de la declararación de la renta. Personalmente, me preocupa y mucho, que la Iglesia considere dañino que se estudien estos conceptos, que no valores, en el instituto. Y por otra parte, me parto de la risa cuando precisamente los sectores más alarmistas de la sociedad no paran de dar voces sobre violencia en las aulas, son los que se están quejando también de la "imposición" de esta asignatura. Asignatura que, por cierto, está asesorada por la Unesco, de la misma manera que las asignaturas similares que se están estudiando en toda Europa sin que a los sectores locales de la Iglesia les moleste lo más mínimo. Posiblemente hasta les parece estupendo (como a algunos obispos españoles que han manifestado que la asignatura no atenta en absoluto contra la moral).

En cualquier caso, vergüenza me produce que un tribunal apoye la decisión de esta madre. Con este precedente, no veo qué problema hay en que otras madres consideren completamente inmoral que en Filosofía se estudie la obra de Nietzsche o la de Marx, que en Historia se estudien las causas de las guerras o que en literatura se estudie la obra de poetas homosexuales. Qué vergüenza, leer en clase "Si el hombre pudiera decir", de Cernuda.

Pues eso, que cada cual piense lo que le parezca. Recomendando... "Angeles" de Elliott Smith y un ruso blanco. Si no es inmoral, claro, jaja.

samedi, mars 01, 2008

Uno de marzo de mildoscientos vint i dos: Yoshida Brothers

Sin comerlo ni beberlo nos hemos encontrado hoy en el concierto de unos hermanos japoneses que tocan el shamisen. El otro día me dijo Arien que le daba pena no poder venir a verlos (por exceso de planes) y le dije que no los conocía y que prefería no saber si eran buenos porque yo también andaba un poco agobiadilla. Pero mira tú que sí que vi el vídeo que me pasó y decreté que no había planes suficientes que me impidieran ver semejante maravilla, jaja. El caso es que se los puse a Marcos y también se le salieron los ojos y esta mañana le he mandado un mensaje a Paula y también se ha apuntado (hecho que nos ha congratulado, no sólo por su estupenda compañía, sino porque encima al ser de la CAI, sacaba las entradas a mitad de precio, cosa con la que no contábamos, jajaja). Si en el vídeo que me pasó Arien y en alguno más que vi nos gustaron bastante, vistos de cerca eran otro mundo. Es impresionante el sonido que sacan esos malditos a ese instrumento, por no hablar de la habilidad que tienen. Musicalmente llevan un estilo bastante peculiar: por un lado hacen música tradicional japonesa, por otra parte, en algunas canciones, principalmente las propias, introducen esquemas occidentales, lo que hace que sea en parte más fácil de oír por nosotros, miserables europeos. En cualquier caso, cuando tocan música más tradicional utilizan temas muy rítmicos que se hacen mucho más agradables al oído que el típico "tirurííííííu..... ..... ... ti ... ... ... tatata.... tiruuuuuuu" que suele salir de fondo en las películas de Kurosawa y demases de la época. No se preocupen, yo me entiendo, de verdad, jajaja. El caso es que hay música demasiado japonesa para los que hemos nacido tan lejos, jajaja. No es el caso de la que tocan los Yoshida Brothers.

A nivel de técnica eran absolutamente impresionantes. Nunca había visto un concierto de shamisen, por lo que no tenía ni idea de que se podía sacar tanto partido a un instrumento de tres cuerdas. Claro que lo había escuchado, pero en directo tiene unos matices completamente diferentes a lo que se registra en las grabaciones. Nos ha resultado un completo descubrimiento y hemos decidido comprarnos uno e ir a Japón a buscarnos un profesor que nos enseñe, jajaja. Aunque todo sea dicho, creo que hace falta practicar durante toda otra vida para llegar a hacer algo parecido a lo que hacen estas gentes. Hemos decidido que eran samurais de la música y que debían estar rompiendo unas siete cuerdas por cabeza y canción. Y eso que son sólo dos. Luego hemos pensado que igual no las rompían porque estaban hechas con tendones de demonio japonés o con bigotes de dragón.

La única pega que ponemos al concierto de hoy va dirigida a los asistentes. En un primer momento hemos flipado de que se hubieran vendido ya unas trescientas entradas antes de que compráramos las nuestras (y yo creo que si después no se han terminado las 400 que había, habrá andado cerca). Una vez ahí, nos hemos quedado totalmente trastocados con el personal que había comprado las entradas en cuestión. ¿Qué publico se imaginan para un concierto de música japonesa? Pues digamos que la media de edad rondaría los cuarenta y pico años y que todo el mundo andaba absolutamente apijotado. Casi nos hemos sentido mal yendo de calle. Bueno, pues lamentablemente, una parte considerablemente mayor de lo esperado de ese "respetable" público se ha tirado medio concierto de cháchara. Y si ya es triste no poder esperar a que termine una canción para poder ilustrar a tu acompañante con brillantes comentarios, más triste es que la gente no conozca el significado del verbo "susurrar". Hemos hecho bastante mala leche y de paso hemos pasado una señora vergüenza ajena. ¿Por qué en este condenado país no se tiene ningún respeto por la gente que representa cosas? El comportamiento del personal en un concierto, en teatro o en cualquier representación es similar al que tienen cuando van al cine. Y no es, ni muchísimo menos, lo mismo. Supone una falta brutal de respeto contra quienes están representando y contra el resto de los asistentes.


En fin... en cualquier caso... muchísimas gracias, Ariencita, por semejante descubrimiento. Ya nos estamos bajando toda la discografía. Por cierto, que es una penita que a veces tiran de música más comercialota y más tipo "chill out" o "new age" o lo que cuernos sea. Decididamente nos gusta más cuando tocan ellos dos solitos y se dejan de ambientes misteriosos, jajaja. Pero bueno, de eso también tienen buena selección, así que no nos quejamos lo más mínimo. Ya me veo escuchando shamisen los próximos meses a piñón fijo. Arigatou!

Y para el resto... bébanse un sake quienes tengan cuerpo para ello (a mí no me ha gustado nunca, así que debo debo de estar corruptísima por dentro, según el maestro de Kenshin), los demás un té verde, que sabe bien bueno. De música, obviamente algo de los Yoshida... "Kodo", mismamente, que es bien maja y ya nos hemos puesto las botas de escucharla.

mardi, février 19, 2008

Diez i nueve de febrero de mildoscientos vint i dos: Tomate medieval

Supongo que me empecé a preocupar por mi salud mental cuando llegaba a casa después de un montón de horas de archivo y no tenía mejor cosa que hacer que ponerme a clasificar los suculentos testamentos, o cuando cada vez que voy al archivo y me gasto más dinero que la vez anterior en fotocopias, me parece que ha sido un gran día (por cierto, que hoy he superado todos los records, jeje y eso que he llevado el portátil para hacer fichas de algunos testamentos que no necesito transcribir). Pero creo que me hice a la idea de que estaba definitivamente perdida cuando, leyendo un artículo sobre la vida en Huesca en tiempos de los Reyes Católicos, me enteré de que a una de mis testadoras la habían condenado por judaizante y pensé "menudo escándalo, qué fuerte". Llegados a este punto, creo que estoy más inmersa en la vida social oscense bajomedieval que en la de ahora mismo y encima he abducido a Lothiriel, que por ahí está buscando artículos por la red.

Y es que Huesca en la segunda mitad del XV tenía de todo: peste, judíos que fueron expulsados, inquisición, pugnas eclesiásticas por controlar el capital de la zona, intrigas, coaliciones de nobles y hasta dos familias rivales enfrentadas al más puro estilo de Montescos y Capuletos (los Gurrea y los Urriés) pero, digamos... algo más estratégico. En lugar de matarse entre ellos, más bien jugaban al ajedrez. Esto es, antes de matar al rey, se iban comiendo los peones, los alfiles... que llevado a la práctica venía a ser plantarse en un pueblo, propiedad del contrincante y cargarse a un par de subordinados. A esto se sumaban broncas callejeras la mar de truculentas, como cuando el Urriés y sus secuaces fueron a buscar a Gurrea y los suyos donde se supone que estaban reunidos y al no encontrarlos, fueron a montar bronca en la puerta de la catedral. Parece que lograron reducir a los Gurrea en un callejón, donde gritaban "¡a muerte! ¡a muerte!", cuando fueron detenidos por las autoridades oscenses, que buena paciencia tenían. Por cierto, nosotras somos partidarias de los Urriés, una vez que se mete una a esto, se tiene que posicionar.

Total, que voy a por testamentos y acabo leyéndome las cartas públicas, presa del morbo rosa. De todas formas, los testamentos no tienen tampoco desperdicio. A estas alturas creo que ya estoy informada de todos los lazos sociales del momento, los evidentes y los "no tan evidentes", porque Lothi está conmigo en que Violant de Santángel (la judía) era muy infiel a su esposo con su concuñado. No era la única, ahí está también el que dice que deja sus bienes a su esposa si esta es honrada. Este testamento está inconcluso. El tío volvió a testar varios días después y no vuelve a mencionar a la citada esposa. A mí me da que alguno de los testigos le debió de soplar que muy honrada no era.

En fin... entre la baja laboral que he conseguido gracias a una afonía importante y las vacaciones que me he cogido después, la verdad es que he podido meterme mucho más en el trabajo y es que es apasionante y variado. Porque lo mismo estoy visitando iglesias que archivos, leyendo artículos sobre vida social, que transcribiendo testamentos, leyendo libros sobre la historia de la construcción de las principales dependencias eclesiásticas y sociales o revisando libros de cuentas. ¿Quién da más? ¿Alguien gusta de hacerse unas transcripciones? Presentamos al señor Juan La Fuente. Notario y hombre de armas:


Recomendando un cafecito con leche. Y para escuchar, una del rey Teobaldo, "Li rois de Navarre": "Deus est ensi conme li pellicanz" (el título no tiene precio, pero la canción es preciosa)

lundi, février 11, 2008

Onze de febbraio de mildoscientos veinte i dos: "Sit tibi terra levis"

Hay abierta en el museo de Navarra una exposición acerca de la muerte. A diferencia de la que estuve viendo hace meses en el Baluarte, en este caso se nota que los que la han organizado no lo hacen por aparentar que gastan bien el dinero de los contribuyentes, sino por mostrar, además de parte del inmenso patrimonio que se encuentra en las excavaciones, una forma diferente de aprender Historia. A fin de cuentas, de restos de cosas están los museos llenos. Resulta mucho más interesante poder ver el encuadre que tienen determinados objetos dentro de un contexto. Este tipo de exposiciones temáticas resultan especialmente interesantes porque aportan perspectiva sobre la Historia.

Por otra parte, si algo no entiendo del Museo de Navarra, es que realicen tan poca variación en su exposición permanente. Llevan anclados en lo mismo que hace treinta años. Siguen enseñando al público como gran joya del museo, un retrato de Goya bastante normalito. Las cosas como son... no tenemos Picassos ni Van Goghs para mostrar en el museo. Ni siquiera Goyas más interesantes. Pero coñe, en Navarra se trabaja mucho en arqueología (siempre la misma gente y con una importante costumbre de abusar del enchufismo... pero eso es otro tema) y material arqueológico hay de sobra. Deberían darle más vida. Pero bueno... al menos de vez en cuando hacen exposiciones temáticas tan interesantes como esta y se salvan un poco.

La exposición trata sobre los ritos en torno a la Muerte desde la Prehistoria hasta la Baja Edad Media. Eso sí, todo sea dicho, no sé si porque lo vimos en visita guiada (otro día haremos visita libre) o porque realmente es así, me dio la impresión de que se extendían mucho más en la parte prehistórica y en la romana y que la medieval quedaba un poco escasa. Quizá es deformación profesional, todo sea dicho. Quizá también por deformación profesional me sentí un poco molesta con algunas de las afirmaciones de la guía. Tengo que reconocer, que a diferencia de otros guías que me resultan incultos y petardos licenciados en turismo (aunque cuando tuve que rechazar un trabajo de guía en vista de lo escaso que pagan, dejé de molestarme por el detalle de que trabajaran en museos y edificios históricos varios), en este caso la mujer había estudiado Historia y se la veía más docta en el tema. Reconocía su ignorancia en tal o cual aspecto, lo que se agradece mucho. Y, tema importante, había hablado con los arqueólogos que habían realizado las excavaciones, para informarse sobre la función de unos y otros elementos. En resumidas cuentas, era una guía excepcional, en comparación con lo que se mueve por ahí.

Sin embargo, hubo un par de cosas que me resultaron molestas. En primer lugar, me resulta completamente estúpida la manía de no hacer estudios multidisciplinares. De nada sirve conocer tal forma de enterramiento y distinguir los diferentes ajuares
si no se investiga qué se pensaba de la muerte en ese momento. Un cadáver enterrado con un óbolo en la boca no tiene el mismo sentido en el siglo III que en el XIII y el hecho de que este señor fuera enterrado con una moneda para pagar a Caronte no quiere decir que no haya realizado testamento y haya encargado un aniversario perpetuo por su alma en la catedral. En algo con tantas lagunas como la Historia, ninguna ciencia o técnica es suficiente para comprender un determinado comportamiento. Hace falta tirar de todos los estudios posibles.

Lo otro que me chirrió de forma terrible fue cuando la guía explicó la primera vitrina diciendo que "al principio, se dejaban los cadáveres tirados, después, como ya empezaron a pensar que había vida después de la muerte, se pusieron a realizar más ritos" ¿¿¿Cómo??? ¿En dónde ponía que habían abandonado el cadáver por ahí porque no sabían que podía tener otra vida? Rellenar huecos con suposiciones es peligroso aunque todos lo utilizamos más de la cuenta, sin embargo, aquí creo que la mujer patinó de mala manera. Si algo caracteriza al ser humano es su actitud frente a la muerte, y de hecho, de algunas culturas sólo conocemos sus ritos en torno a la muerte. El Hombre, desde que empieza a pensar -y por tanto, a ser considerado como tal- ha intentado encontrarle un sentido. Las evidencias son muchas; no sólo las obtenemos a través de los enterramientos, sino también a través de culturas que han sobrevivido hasta tiempo bastante reciente y que han sido estudiadas por antropólogos. No hay cultura que no tenga su propia interpretación de la muerte: espíritus, otra vida, reencarnación... En resumidas cuentas, no creo que nunca haya sido un cadáver abandonado "porque no se piensa que vaya a poder tener otra vida". Además, para más datos, el cadáver en cuestión se encontró enterrado con una pequeña cuchilla de sílex. ¿Para que necesitaría objeto alguno un despojo?.

En fin... por lo demás... lo dicho. La exposición es estupenda, así que si os pasáis por Pamplona os recomiendo que le echéis un vistazo. Quien quiera más información, aquí tiene el enlace.

Por lo demás, recomiendo un vaso de leche calentita con miel, que es por la mañana y entra de maravilla para templar la voz. Claro, que yo la he perdido del todo... lo que me condena a estar de baja (qué drama, no puedo dormir ni comer). Para escuchar... "Photographic", de Depeche Mode.

vendredi, janvier 18, 2008

Diez y ocho de marzo de mildoscientos vint i dos: Espíritu de Contradicción

Acostumbro a hacer "propaganda" por aquí de Gates of Valhalla, porque al margen de lo majos que son y de que el cantante me suena de algo... ¡son grandes! Esta vez me toca hablar de otro gran grupo con el que me pasa algo parecido... les tengo mucho cariño; entre otras cosas porque es el grupo de mi hermano, porque la cantante es su moza y porque al batería lo conozco desde que hacían merendolas de cumple en mi casa, se pringaban las manos de ganchitos, me enguarraban cosas y me cabreaba con ellos. Pero aparte del cariño personal, hay que dejar claro que son muy buenos músicos, que hacen canciones realmente buenas y que no sólo su música es buena, sino que las letras están más que a la altura.

Se llaman "Espíritu de Contradicción" y son el resultado de muchos años de trabajo por parte de Pedro y Mikel en los que han evolucionado desde el antiguo grupo, "Blood in your Garden", hasta lo que son ahora, con las consiguientes idas y venidas de unas y otras personas que no han tenido tiempo o no han querido dedicar tanto trabajo al grupo como ellos dos. Por fin han despegado. Consiguieron reunir una formación con gente llena de ganas de trabajar, se pusieron en marcha de verdad y últimamente ya no paran. Han hecho un montón de conciertos en el último año. No sólo en Navarra, sino que también han hecho sus pequeñas incursiones por Calatayud y Alcalá de Henares. Tuvieron además la enorme suerte de tocar con "Los Ronaldos" en Pamplona en Sanfermines (no por tocar con esos energúmenos, que sólo consiguieron que la gente considerara que irse a beber por ahí era mucho más interesante que escucharles, sino por haber conseguido un concierto gratis en mitad de Pamplona y en un pedazo de escenario, que hizo que mucha gente se acercara a escucharlos). Además, por fin se han montado una maqueta que como no podía ser menos, suena de maravilla.

Respecto a qué tipo de música hacen... mi hermano suele decir que a él no le pueden pedir que se defina, porque a fin de cuentas siempre hay gente que se dedica a definir al resto. Por ahí se publica que hacen pop-rock, aunque él dice que no cree que hacen pop-rock, porque si eso es lo que hace "El canto del loco", quiere que quede claro que no tienen nada que ver, jaja. Empezaron haciendo algo de rock urbano, del estilo de "Marea" o "Extremo Duro", pero han terminado por encontrar un estilo diferente, a lo que ha aportado sin duda la voz y la forma de cantar de Jaione, que les da un aire distinto. Como se suele decir en estos casos, lo mejor que podéis hacer es comprobarlo vosotros mismos entrando en su página de myspace, donde se pueden escuchar tres canciones: "Cuesta arriba", "Al Mirarte" y "Bala perdida". ¡Ah! y si a alguien le gusta cómo suena y se anima a hacerse con la maqueta, el finde que viene paso por Pamplona y tenía plan de recoger unas cuantas para distribuirlas convenientemente por las Zaragozas, jeje. Son a cinco euros, vienen cinco canciones (una por euro, jaja) y realmente merecen la pena (aunque los muy... al final no pusieron "Rayando al Alba", que era una de las que más me gustaban). Si alguien está interesado y me lo quiere decir antes de la semana que viene, mejor que mejor, porque entonces traeré más.

Y poco más... hoy recomiendo una pinta de Grimbergen y una canción de estos mozos, "Cuesta arriba".

dimanche, janvier 13, 2008

Treze de ianuario de mildoscientos vint i dos: Yo fui Mana-sama por una noche

Bueno, se me han reclamado fotos de las pintas que llevábamos Arien y yo en Nochevieja y me veo en la obligación de ponerlas, jaja. Pues ahí estábamos las dos, tan majas. Que sepáis que una se viste de Mana y de repente el espíritu del propio Mana se adueña de ella, porque me dio por mirar mal a la gente un buen rato y la gente se sentía un tanto incómoda, jeje. Y luego a otra gente le dio por sacarme fotos a escondidas, muy surrealista. No sé si me las sacaban por las pintas que llevaba o porque tuve los mismísimos de salir de casa en tirantes a tres grados bajo cero, soy muy dura (eso sí, a la vuelta no sabéis cuánto agradecí que volviéramos Arien y yo bajo su capita de piel). En cualquier caso, al segundo vodka el espíritu de Mana hizo las maletas y se fue, porque acabamos bailando encima de la mesa, como todos los años... aunque esta vez vino el camarero, (¡vestido de Mr Increíble!) y nos dijo amablemente que él en nuestro lugar bailaría encima de los bancos, porque la mesa no era muy estable.

Heme aquí imitando malamente la divinidad de Mana cuando se pone a ello (y haciendo alarde de tirantes, por cierto, porque los guantes esos de dos euros casi daban más frío que calor... ¡y además eran sin dedos!).
Aquí Ariencita dándoselas de divina también. Penita que su mami no se las apañó muy bien para hacer fotos con la cámara de vídeo y que no llevábamos más cámaras, sigh. La muy... ¡estaba muy apa!

Y henos aquí las dos... ¿a que parecemos de un grupo visual chungo haciendo el idiota en una sesión de fotos? jaja. Pos eso es todo... dicho y hecho. La verdad es que en Nochevieja se suelen sacar pocas fotos porque de normal se tiene la cabeza a otra cosa. Luego siempre nos arrepentimos de no haber hecho una sesión, pero es lo que hay. Pues hala... beban ustedes un lassi de frutos secos bien fresquito y acompáñenlo de música de Sarasate. Concretamente de "Aires Húngaros".

lundi, janvier 07, 2008

Siete de januario de mildoscientos vint i dos: Feliz año y esas cosas

Es un poquito tarde para felicitar las fiestas, pero bueno, espero que todas las personas de bien (considerando este como un concepto muy relativo que no me voy a molestar en explicar largamente, que se den por felicitados los habituales y los allegados majos, jajaja) hayan tenido unas estupendas fiestas, hayan festejado lo que su religión personal les permita y aconseje y no se hayan encontrado con toneladas de carbón en sus casas, jajaja. También deseo un buen año para todo el mundo, aunque un año es un tiempo demasiado largo y de todo tiene que haber. En cualquier caso, espero que cada cual disfrute de muchas oportunidades de aprovechar este año y de la voluntad de disfrutarlo. Lo mismo pido para mí. Eso y que al menos este año sea tan estupendo como el pasado y de momento se presentan oportunidades para lo que sea: dos viajes en preparación, una mereth que por primera vez en mucho tiempo me apetece de verdad, el fin del trabajo para el DEA (a Dios pongo por testigo que este año sí lo presento... que con la beca no tengo excusa) y en general muchos planes y todos ellos buenos. Eso sí, hará falta fuerza de voluntad para llevar todo a buen término, creo que los que estudiáis y trabajáis me entendéis de sobra, jaja (¿quién nos habrá mandado ser tan masoquistas?).

Las navidades, como muchos sabéis, me encantan. Para mí son unas fechas estupendas en el calendario, de hecho para mí es uno de los mejores momentos del año. No porque se suponga que nos tiene que invadir el sentimiento navideño y todo eso, ni porque se suponga que tenemos que ser felices, buenos y generosos, sino porque todos los festejos de estas fechas me encantan. Me encantan las cenas y las reuniones familiares. Sobretodo las que tocan con la familia de mi padre, aunque este año fui el foco de las puñaladas por el pelucón que llevaba en Nochevieja (me tuve que cardar el pelo horas antes para el disfraz de Nochevieja, jeje). Si ya me gustaban cuando vivía en Pamplona, mucho más me gustan ahora, porque a fin de cuentas no tengo mucho tiempo cuando voy a Pamplona de ver a toda mi familia. En estas fechas nos reunimos todos y me parece genial. Me gustan los regalos. Como ya dije el año pasado, me encanta que una vez al año nos dediquemos a buscar para los demás lo que más les puede gustar. Claro que resulta consumista, pero ¿y qué? no nos volvemos más capitalistas que el resto del año, sólo que estas fechas gastamos el dinero en otra gente. Hay quien insiste en dejarse más dinero del que se puede permitir, pero eso es problema de cada cual... no hace falta quedarse en la ruina para tener un detalle con los seres queridos.

Me encanta hasta límites insospechados la Nochevieja. Y es que ser de Pamplona asegura el disfrute en esta fecha, porque es indudablemente la mejor fecha del año. La gente viene a Pamplona en Sanfermines pensando que son la gran fiesta. No se equivocan. Los Sanfermines son, para mi gusto al menos, la mejor fiesta local en la que nunca he estado y puedo asegurar que he estado en varias (por cierto, la verbena de la Paloma en Madrid ha quedado como la más cutre de todas, sintiéndolo por los madrileños de pro, aunque no creo que muchos me visiten, jeje). En cualquier caso Nochevieja es muchísimo mejor. Después de la cena con la familia, las uvas, el beber durante la cena todo el vino y todo el champán que puedas sin que tu madre te diga que te estás pasando, maquillarse y disfrazarse todos los primos (y algún tío macarra) hacen que cuando se pisa la calle (a eso de la una y media ya) las ganas de pasárselo bien estén por las nubes. Es sólo una noche, pero la mejor del año, jaja.

Este año salí con la Ariencita y no tuvimos mejor invento que el de salir de Mana. Muy fuerte. Salimos monísimas de la muerte y hasta nos sacaron unas cuantas fotos, cosa del todo desconcertante, porque como todo el mundo va disfrazado a nadie le suele dar por sacar fotos a los demás. Hubo quien pensó que de monas no teníamos nada. Ahí queda esa frase de Aitor de "con lo guapísimas que sois, mira que estáis feas" jajaja. No sabíamos si tomárnoslo como un piropo o mosquearnos, pero nos reímos bastante. Estuvimos bailando encima de las mesas del alemán, no nos encontramos con nadie de la gente con la que habíamos quedado y nos encontramos con muchos otros que no esperábamos encontrar. Y creo que me tiré toda la noche diciendo "Da iguaaaal". Todo muy raro pero todo bien. Lástima que no pongan dos nochesviejas al año, que una se queda pequeña.

El resto de las fiestas... igualmente bien. Me tocó trabajar tres días porque ya había gastado mis vacaciones entre pilares (sobretodo por el concierto de Héroes) y el viajecito a Madrid, así que tuve que pringar cuando casi todos mis compañeros estaban de fiestón. Pero bueno, tres días se pasaron rápido y estaban enmarcados por dos puentes de cuatro días a los que saqué punta (aunque gran parte del segundo estuvo dedicado a la costura, jaja). El resto del tiempo... tocó de todo un poco: películas, siestas, alguna juerga y cantidades ingentes de comida, qué barbaridad, jajaja. Habrá que relajar el tema un poco ahora que si no, pasa lo que pasa, jajaja. Si no, que se lo pregunten a Marcos y a Alberto y les mencionen la palabra "oyakodon", jajaja. Y es que celebramos cena de Navidad en el Sakura y Alberto, que nunca había comido en un japonés y no entendemos cómo cuernos manejaba con total tranquilidad y destreza los palillos, se ha hecho fan absoluto y tuvimos que hacer otra cena de Reyes. Y... hmm... digamos que tal vez pedimos demasiada comida y algunos se empeñaron en comérsela, jajaja. Fue genial, de todas formas. Por cierto, que tengo la nevera llena de rosco que determinadas personas tienen que venir a comer, jajaja.

Y poco más. Debería escribir más a menudo y en menos cantidad, ya lo sé, pero raciónense los post y léanselos por capítulos que no se sabe cuándo me voy a volver a arrancar. De todas formas, cuando Ariencita me envíe fotos de nuestra pinta en Nochevieja las colgaré. Espero que se vean bien, porque no tengo plan de volver a cardarme el pelo así para hacerme una sesión, jajaja (lo llevaba tan cardado que me eché a dormir y me levanté con el peluco igual... fueron necesarios cuarenta minutos para devolverlo a su aspecto anterior, arfs, en algún momento creo que pensé seriamente lo de desesperar y hacerme unas rastas o algo, jaja).

Recomendando... las variaciones Goldberg de Bach con Glenn Gould al piano. Esto último es importante. Y si tienen tiempo pónganse un vídeo del muchacho en youtube. Yo llevaba años oyéndolo y no tenía ni idea de que el tío estaba tan pirado. De hecho, pensaba que las vocecillas que se oyen de fondo eran mala calidad de las grabaciones. Muy fuerte, muy fuerte. Ah! y para beber una infusión de manzanilla y anís, que va bien para reconciliarse con el estómago después de las fiestas...