Teníamos el vídeo de la gira de 2005 y prometían ser muy buenos en el escenario, pero teníamos en contra que gran parte del grupo había cambiado (sólo quedan Mana y K, de los antiguos componentes) y que no nos terminaba de convencer el nuevo cantante, después del listón tan alto dejado por Juka. Lo que nos encontramos no tuvo precio: en escenario son muy buenos todos ellos. Musicalmente fue perfecto: todos estuvieron impresionantes. Su carisma se multiplica por diez, por lo menos (salvo el de el bajista, que no entendíamos muy bien por qué se paseaba por el escenario, cuando se podía quedar quietecito en una esquina) y los nuevos componentes (salvo el susodicho bajista) son muy dignos herederos de los anteriores. El batería de hecho me gusta bastante más que el anterior y el cantante, Seth, merece mención aparte. No es mejor que Juka; es completamente diferente y toda comparación resulta absurda. El tío cantaba brutalmente bien, su voz sonaba preciosa en directo (mucho mejor que en los discos) y el carisma que destilaba el maldito hijo de... no tuvo nombre. Pero no se quedaba ahí el muchacho; se tiró todo el concierto haciendo los movimientos más lascivos que hemos visto en nuestra vida. No nos podíamos creer lo que hacía el tío con la lengua y con el micrófono. Y las poses que hacía cuando no cantaba. Pufff aquello no tenía nombre, aunque hay varias palabras que le van bien: están lujuria, lascivia, concupiscencia... y varias del mismo tipo (Ariencita, aquí a mi lado, puntualiza: babas... babas... muchas). No nos podemos explicar nada, considerando que cuando apareció era un japonés pequeñito con un parche y cuyo interés se contaba en números negativos.


Este no es Seth, es su representación fotográfica. ¡En directo es otra persona! (o vampiro, semidios, representación de la lujuria, ¡algo!)
El público estaba un poco frío al principio, pero los capullos se las apañaron para mover al escaso personal (para nuestra inmensa alegría, la sala tenía aforo limitado y estábamos sólo 500 afortunadas personas ahí dentro). Al principio, además, no podíamos dejar de mirarlos impactados de que esa gente esté viva y se paseen, pero luego empezaron a meter muchísima caña y todos tuvimos que bailar a sus órdenes, jaja. Todo hijo de vecino gritó ahí cual poseso y todos estábamos encantados. Además y en contra de la opinión popular, se mostraron increíblemente cercanos, no sé si porque son así de serie o porque al ser una sala tan pequeñita les dio pie para ello. No paraban de acercarse a la gente, de tirar púas que no conseguimos coger (brrr) y de hacer gestos majetes. K hablaba en ese inglés tan raro que hablan los japoneses y nos convenció para que hiciéramos una coreografía rara que al principio parecía demasiado japonesa para Europa, pero mientras tocaban "Dispell Bound" quedaba brutal, jajaja, vaya jefes. Curioso fue ver cómo Mana, aún más en contra de la opinión general, no hacía ningún empeño en acaparar atención alguna. Los solos más interesantes los tocaba K (Mana es un gran compositor, pero como guitarrista es bastante normalito, el mozo lo sabe y aprovecha al máximo a los componentes del grupo) y en gran medida el protagonismo recaía en Seth y K. Especialmente porque K era el único que se comunicaba en algo lejanamente comprensible (Seth decía muchas cosas en japonés que nos parecían estupendas, por otra parte).
Estaba absolutamente prohibido sacar fotos en el concierto, pero weno, nos sacamos unas fuera. ¿A que estamos monas?Respecto al set list, era más o menos lo que cabía esperar... le dieron y bien al "Dixanadu", que prácticamente tocaron entero. Me dio un poco de penita que no tocaran más de discos anteriores pero bueno, tampoco puse pegas porque la verdad es que me pareció un set list más que bien elegido (no tocaron "Solitude", sigh, pero no contábamos con ello porque ya no la tocaban en la última gira que hizo Juka). No puedo recordar en qué orden se fueron sucediendo las canciones, pero sí que sé que "Exclude" fue la segunda o la tercera y a partir de ahí nos volvimos absolutamente locas, jajaja. Nos encantó que tocaran "Pessimiste" aunque sea en la nueva versión (a fin de cuentas la otra es más de Juka), "Vizard" (se volvieron locos en el escenario) o "Lamentfull Miss". Mención aparte quizá "Lilac of Damnation", que además de que salió muy bien, hicieron todo un numerito, pese a lo pequeño que era el escenario.
Os preguntaréis si encontramos respuesta a los grandes enigmas que nos formulábamos últimamente. La respuesta es sí, somos conocedoras de grandes verdades que no tenemos ningún empacho en transmitiros: Mana-sama SÍ es un dios. Mucho más grande de lo que imaginábamos, de hecho. Y tiene tres dimensiones... lo hemos visto incluso de espaldas... muy fuerte. Y todo el rato es monísimo y muy pichu. También hemos sabido que todos ellos son vampiros y semidioses (salvo Mana, que es un dios, claro), que K puede ver el infinito y alimentarse de tiempo (se comió como una hora de concierto... no entendemos cómo pudo durar dos horas el concierto cuando estábamos todo indignadas pensando que había sido muy corto) y que Seth es una representación terrena de la lujuria.
En fin... no podemos más, como podéis imaginaros. Estamos sin palabras y muy tristes porque vemos condenadamente chungo verlos en una buena temporada, sigh... tomarse quien pueda un pocholate con menta. Y disfruten de "Lilac of Damnation". Y lloren, lloren...




