Ya sé que el tema está un poco pasado ya, pero estos días he andado mal para conectarme a internet y no puedo dejar de lado mi pretensión de escribir algo acerca del conciertazo de Héroes del día 10 de octubre (no tengo ni idea de qué tal estuvieron los otros y la verdad es que poco me importa... el del día 10 fue sencillamente brutal). La verdad es que quiero hacer referencia al concierto, pero no sabría por dónde empezar, dada esa sensación de "¿qué ha pasado?" que suelo tener después de cada concierto al que voy... y que ya han pasado unos días. En cualquier caso, lo primero de todo es que hace tanto tiempo que teníamos las entradas que ni siquiera tenía el cuerpo de concierto. Y eso que hicimos una quedada de preparación al uso. Como el concierto era en Zaragoza y teníamos plan de ir con Alberto y Paula quedamos en mi casa los cuatro para ponernos a tono: escuchar algo de música de Héroes, ver algún vídeo de youtube (esa presentación de Sonic en el Smash Bros, jaja), jugar un rato a la wii y comernos unas pizzas. Pero no sé, no tenía la sensación de que en unas horas íbamos a estar ahí, en el concierto. Además, como sabíamos que habría tanta gente, que había zona preferencial y gente haciendo cola desde las diez de la mañana, pensábamos que no veríamos nada del bendito concierto. Pero mira tú que nos confundimos. Fuimos tarde, porque después de las típicas deliberaciones de si vamos a ir antes o después y de si iba a llover o no (nos compramos unos paraguas plegables en un chino que actualmente están sin estrenar...) salimos a las mil de casa y aún tuvimos que esperar a Migui para ir para allá y luego a unos amigos de Paula. Entre unas cosas y otras no entramos en la Romareda antes de las ocho, pero oh sorpresa: nada más entrar dimos con una grada desde la que se vería perfectamente el escenario, en situación "de lux".
Marcos y Migui, enfrascados en plena conversación político-filosófica.
No se les podía enfocar mejor porque no paraban quietos, los tíos
Más suerte no pudimos tener... me pregunto dónde se metió la gente que fue a las diez de la mañana. Aún pudimos sentarnos un rato antes de que empezara el concierto (luego ya lo vimos todo de pie y dando saltos cuando tocaba; exactamente igual que abajo pero sin empujones y sin cabezas delante, cosa que Paula y yo, que tenemos pánico a las aglomeraciones salvajes agradecimos un rato) y de bajar a la barra a asustarnos con los precios prohibitivos (¿alguien pidió aquel litro de cubata por 18 euros? la gente está loca) y conformarnos con una cañita y un botellín de agua.
Alberto y Paula "estando ahí", jeje
Después de decir tonterías varias, sacarnos fotos para demostrar que "habíamos estado ahí" y aplaudir a los tíos de sonido, porque como dijo un tío que andaba por ahí "no son los técnicos de sonido... son los putos amos", el concierto empezó a eso de las nueve y cuarto. A pelo. Sin teloneros ni nada, porque ellos lo valen. Y la verdad es que lo demostraron: ellos lo valieron. Dos horas y media de concierto absolutamente brutales. Parece mentira que haga tantos años de su última gira: no pudieron realizar mejor demostración de saber hacer, tanto musicalmente como a la hora de mover a la gente. Y ese grandísimo Bunbury al que nunca había visto en directo resultó no ser lo que imaginaba. Siempre lo había tenido por un divino (cosa que tampoco me parecía mal;
Así estaba de lleno a eso de las ocho, miedoooo
el tío es grande y tenía derecho a ir de máxima divinidad, jaja), pero resultó todo lo contrario, aunque nos tratara de usted, jaja. Es posible que el tipo sea divino en sus ratos libres, pero en el escenario tuvo muy claro lo que tenía que hacer y cómo compartirlo con la gente. Por cierto, que debe de adelgazar tres o cuatro kilos por concierto, porque no para quieto.
"Los putos amos", que demostraron serlo, jugándose la vida, en pro de la buena música, jurjur
No sólo fue un gran espectáculo a nivel musical, con lo que la mayoría nos habríamos visto más que satisfechos, sino que visualmente fue una maravilla. Dos pantallas gigantes para proyección de diapositivas, tres pantallas móviles que proyectaban imágenes varias, dos para proyectarlos a ellos, siete para los señores enanos (ah no, que esto no iba aquí, jaja), focos, un escenario con un pasillo que se introducía entre las filas del público y un segundo escenario más adelante desde el que hicieron gran parte del concierto, confetis
Valeee también podía haber enfocado mejor ¿no? pero es que estaba nerviosa y tenía otras cosas en qué pensar. Juro que son ellos y como podéis ver, los teníamos a "tiro piedra"
plateados que salieron del suelo al terminar uno de los bises (que por cierto, fue imposible "cazar" alguno cual presa de caza) y para acabar el concierto, fuegos artificiales. Ahí quedó eso. Nos sablearon con las entradas, pero invirtieron bien el dinero y no lo destinaron sólo a drogas, como pensábamos, jajaja.Pero como siempre, lo más importante no fueron las luces, ni los confetis, ni lo mayores que están todos ni si Bunbury va o no de divino. Lo importante fue darnos cuenta de cómo los Héroes habían marcado indeleblemente largos años de nuestra vida. Mientras lloraba apaciblemente, no pude evitar acordarme de la semana que tuve varicela y me convencieron de que Héroes del Silencio no eran sólo "Entre dos Tierras" (canción que siempre me había parecido indiferente y que el otro día me di cuenta de que realmente me encanta), las noches de campamento cantando "Apuesta por el rock and roll", las noches chateando en el irc de Tierra Media escuchando "Iberia Sumergida", las borracheras desgañitándonos con "Oración" o las noches escuchando la radio y pidiendo "Sirena Varada" dedicada a un tal "Gorka de Vitoria" o de este para "Melusina". Me hinché a llorar con "Sirena Varada", aunque dos petardos que estaban delante de nosotros decidieron aprovechar para liarse a puñetazos (¿? hay gente rara, rara) y lloré también lo mío con "Maldito Duende", canción que siempre he considerado que puede reflejar cualquier situación de tu vida, en serio, incluso situaciones completamente dispares.
Y cosa curiosa fue descubrir que conocía todas las canciones y que por arte de magia las letras me venían a la cabeza sin gran esfuerzo (supongo que haber estado haciendo repaso en el omaycar el año pasado tuvo algún fruto, jaja), eso sí, hubo una canción que todo el mundo conocía y por lo visto consideraban grande excepto Marcos y yo, que nos miramos muy desconcertados, jajajaja. Yo creo que no me cabía en las cintas piratas que tenía y nunca la tuve o algo. Muy raro, jaja. En general el concierto estuvo perfecto, como veis, aunque no tocaron "Sangre hirviendo" y me fastidió bastante.
Podría extenderme sobre qué canciones me gustaron más, cuáles nos conmovieron de forma especial o las risas que nos echamos cuando Bunbury dijo que "Con nombre de guerra" se basaba en hechos reales, sin embargo esto se alargaría indefiniblemente, jaja. Aparte de las citadas, me emocioné mucho con canciones como "La Herida", "El mar no cesa", "La carta", "Héroe de Leyenda" o "La chispa adecuada" y nos volvimos locos con canciones como "Avalancha", de la que Alberto dijo "joer, es que esa la hicieron para molarse en los conciertos, se tuvieron que correr de gusto pensando en cómo quedaría en directo cuando la compusieron", jajaja. Terminado el concierto, después de haber pasado frío, de haber cantado, llorado y gritado y de estar seriamente convencidos de que al , día siguiente estaríamos completamente afónicos (hecho que no entiendo por qué no se cumplió), nos comimos unos kebabs donde siempre (es que el camarero nos cae muy bien), porque necesitábamos algo calentito y hablar de lo muy felices que éramos todos, jaja. Fue una gran noche, en resumidas cuentas, pero qué os voy a contar con los que estuvisteis o habéis visto otro de los conciertos de la gira. Como dijo Alberto antes de empezar el concierto "tened en cuenta que esta noche vamos a presenciar un momento histórico. Los niños estudiarán este concierto en los libros de Historia de bachiller".
A ver si hay suerte y le han cogido el gustirrinín a esto de tocar ante miles de personas que corean sus canciones y... sacan otro disco y hacen otra gira. Por pedir, que no quede. Ahí estaremos.
Tómense ustedes algo calentito, como un colacao calentito con leche de soja. Y escuchen plácidamente "Héroe de Leyenda". Y echen una lagrimita o dos.
Bueno, bueno... ya estoy completamente liberada. No es del todo cierto, aún tengo que ordenar unos archivos y entregárselos a Pilar. No estuvieron preparados para el viernes porque tuve algunos problemas con el condenado ordenador del curro (sipcamán, para los enemigos), pero la verdad es que no me he molestado en solucionar el tema en todo el fin de semana y eso que sólo es trabajillo de un rato. Qué queréis que os diga, tenía plan de tocarme las narices este fin de semana y al final lo he hecho. Como una señora. Si no le entregué a Pilar el informe el viernes, no creo que me mire mal por hacerlo el miércoles. Además, nos ha dado como fecha tope el 19 y pretendo entregarlo mucho antes para poder deshacerme del tema definitivamente.Y como decía... al fin me he tocado las narices este fin de semana. ¡Ha sido grande! He hecho en un par de días todo lo que me he quedado sin hacer en una buena temporada. O que si he hecho, ha sido en plan escapada. He tenido tiempo hasta de aburrirme. Dios, qué placer. El viernes para entrar bien con el tema salí de juerga con las del curro con la vil excusa de que una se ha marchado a currar en otro sitio. Vamos, que como nos lo pasamos tan bien en los descansos teníamos ganas de corrernos una juerga. Y menuda triunfada, nos lo pasamos estupendamente bien las dos Rosas, la Patri y yo, jaja. Y eso que la Patri plegó prontito (la próxima vez no tiene excusa). Cenamos bien, bebimos bien, bebimos más y luego quizá bebimos demasiado. Como dijo Rosica... no es que saliéramos mucho, es que salimos intenso. Para qué más... (para qué más, pero volvimos a casa a las mil, jajajaja y eso después de currar).El sábado vegeté tanto que hasta me eché siesta. Jugué un montón con mis chicas, vi la tele, invertí buen rato en ver Full Metal Alchemist y luego me puse Cuentos de la Luna Pálida de Agosto para tener el ratillo cultural del fin de semana, jaja. He leído, he hecho el autista (porque Marquitos se fue por ahí el sábado y me quedé solita toda la tarde y toda la noche y la verdad es que me vino estupendamente también). Hoy me he levantado a las diez después de haberme echado a las dos (no sabía que había horas tan tempranas un domingo... y menos sin fichas de por medio, jaja), he visto más Full Metal y he puesto fin a mi autismo. Han venido Alberto y Paula a casa con un amigo suyo y hemos estado jugando a la wii (cómo mola el Brain trainning!!!). Y luego hemos salido de casa y todo y hemos comido crepes cual cerdos, jajaja. Hasta hemos limpiado la casa a fondo, que con todas las movidas de últimamente, estaba todo higiénico, pero nada en su sitio, jajaja. Al fin se está bien en mi guaridita. MmmmmComo veis, el fin de semana ha sido todo un contrapunto al finde pasado... con la lluvia, la música y las condenadas fichas. De verdad que mantengo lo de que los fines de semana los necesito para trabajar, peeeero este lo necesitaba para no hacer nada y vaya que si lo he llevado a cabo.En cualquier caso me encanta haber vuelto a la normalidad. Tengo mucho que trabajar con el doctorado y poco tiempo por el curro, pero espero poder compaginarlo con un poco de todo lo que he hecho este fin de semana y sin tener que esperar tanto tiempo para disfrutar de todo eso junto...Me encantan los principios de curso, siempre tan llenos de buenos propósitos.Recomendando... un té blanco calentito y una granada para acompañar. Hacen buena pareja, de verdad. Y de música algo de Héroes, que nos tenemos que preparar para el miércoles y mi canción favorita de Héroes siempre ha sido "Sirena Varada".
Ya lo decía en el otro blog... llevo unos días que estoy hasta las orejitas de las condenadas fichas que nos quedan de la beca de patrimonio. Lo malo es que no he tenido descanso: en verano estuve hasta arriba de clases, después tuve que preparar la memoria para la beca del I.E.A. y claro... las fichas se acumulaban. Total, que no salgo de casa más que para ir a currar. Vamos: del curro a casa a trabajar más y vuelta a lo mismo, ains. Tenemos que entregar las fichas el viernes y la verdad es que se presenta complicado, porque tenemos un ordenador para las dos y la aplicación de patrimonio ha muerto en el portátil del curro, jurjur. Pero muerto, muerto... ahora mismo el ordenador está siendo intervenido por un tipo desde Huesca. Tiene su gracia. Pero no pasa nada, porque hay mucho curro que todavía podemos hacer en nuestros propios portátiles. Trabajo no falta, sigh.Pero bueno, en el fondo algo de bueno tiene que tener. Este año me tengo que centrar más en el doctorado. No a este ritmo, claro. También quiero tomar cafés con los amigos, jugar a la wii, leer, dormir, salir los sábados... (brrr que llevo como tres semanas sin salir y ya tengo ganas), pero tengo que ir asumiendo que no todos los días puedo venir a casa a descansar. Por tarde que sea y cansada que esté... más me vale avanzar, porque si no, a mi tutora le da un mal, jajaja. Además, le prometí que este año acababa el DEA o no me vuelvo a matricular.Así que pese al agobio y la falta de tiempo libre para hacer cosas entretenidas (salvo un par de cervecitas con Lameri para hacer el trasvase del ordenador cual ejecutivas y la cena de cumple de Maya, no saco las narices del ordenador... gracias guapa, me lo pasé genial aunque tuve que volverme pronto para seguir dándole al tema), tampoco está tan mal. Además, poco a poco va llegando el otoño y viene bien. Los dos últimos fines de semana hasta ha llovido ¡en Zaragoza! y tiene su perspectiva romántica esto de estar trabajando con la música a todo volumen mientras miro lo que está cayendo por la ventana. Respecto a la música... estoy redescubriendo el Bara no Seidou, que me pareció muy bueno cuando lo descubrí, pero que lo había dejado de lado a favor de descubrimientos posteriores. Es curioso, viene a ser una mezcla entre Danny Elfman, Bach y unas cuantas películas de miedo, a la japonesa. Aderezadas por la voz de Klaha, que mientras se observa la lluvia fuera, suena curiosamente atemporal y nostálgica. Quizá no sea el mejor cantante del mundo, pero su estilo recuerda de alguna manera a un galán de cine de los años 30. A mí al menos me lo recuerda y combinar la lluvia y el trabajo con este disco ha sido una idea estupenda. No sé cuántas veces he podido escuchar este disco durante este fin de semana y el pasado...En tiempos tenía música "para escuchar cuando llueve". Estaba el "East of the sun" de A-Ha o las variaciones Goldberg de Bach (tocadas en piano, con clave no resultaba tan acuático, uhmm), la banda sonora de "Entrevista con el vampiro" o las "Gymnopedies" de Satie. Hasta la tenía separada en la estantería de los CDs y hacía mezclas de discos para disfrutar de la lluvia en condiciones. Aquí resulta bastante estúpido tener música para este fin, porque no llueve casi nunca. En cualquier caso, el "Bara no Seidou" de Malice pasa a engrosar las filas de la música lluviosa.
Las horas de trabajo también han servido para dedicarme al culto al cuerpo (haciendo excursiones al if a por mascarillas), jugar con mis gatas (compré una rata enorme de peluche que hace ruido si la mueves, ¡es genial!), que supongo que me echan de menos de normal y pedir pizza... que ya ni me acordaba de que se podía hacer. Y uno se siente curiosamente superior cuando alguien le trae comidita a casa, jaja. Pediría comida japonesa, pero no aceptan pedidos por menos de 20 euros y tampoco es plan de almacenar sushi. O bueno... uhmmm tampoco estaría tan mal. Me lo pensaré para el próximo fin de semana de trabajo.De momento... recomiendo la penúltima canción del "Bara no Seidou", que me tiene obsesionada: "Shiroi hada ni kuruai to kanashimi no wamai" (ahí queda eso) Mejor con lluvia de fondo y con un té verde recién hecho.
Me consta haber escrito un post dedicado a la amistad hace bastante. No sé si he escrito algún otro después y debería llevar este el capítulo III o el IV, pero como es mi blog y me lo f(ah, no, que esto no iba aquí) pues hago lo que me parece, jiji.Últimamente está muy de moda otra vez reflexionar sobre la amistad. Ninguna novedad, por cierto, supongo que es otro de los grandes temas de la existencia humana: ser sociable, no serlo, ese es o no mi amigo... esas cosas. El caso es que últimamente he visto cómo mucha gente pone en cuestión su amistad o su no amistad con determinadas personas. O se da cuenta de que sus amigos son unos petardos y se busca otros, que también está bastante de moda.Hace algunos años, en mi inocencia juvenil, yo tenía dos grandes ideas sobre la amistad: los amigos están a tu lado y los amigos saben estar contigo cuando estás pasando por un mal momento.Últimamente pienso que las cosas son justamente al revés...Carmen, mi tutora, me hizo darme cuenta hace cosa de un año de algo que tendemos a no pensar. El amigo no es el que sabe estar en las situaciones difíciles, sino el que sabe acompañar en las alegrías. Acompañar en las penas es muy fácil. Ya sabéis: "puedes contar conmigo", "llámame cuando quieras"... todo frases bonitas y esperanzadoras que todos nos sabemos de carrerilla y utilizamos a placer. Pero ¿cuántos de vuestros amigos se alegran en vuestras alegrías? ¿quién sonríe de verdad cuando le das una buena noticia y no lo hace como gesto reflejo? o lo qué es peor ¿cuántas de las alegrías de vuestros amigos os hacen felices? y digo felices.La primera es todavía más divertida. ¿El verdadero amigo sabe estar a tu lado? Venga ya. No hay cosa más sencilla. Es como la amistad con el compañero de trabajo. ¿Cómo no va a estar a tu lado si se sienta frente a tí? ¿Cómo no va a estar a tu lado alguien con quien quedas todos los días? qué estupidez. Con los años (más historias de la abuela cebolleta) he llegado a la conclusión de que el verdadero amigo sabe estar en la distancia. Se acuerda de tí mucho más de lo que te hace saber y siempre, absolutamente siempre, defiende tu persona delante de otros que osan vilipendiarla en sus narices. El buen amigo, por cierto, sabe perfectamente que tú eres exactamente igual que él aunque lleve tiempo sin verte. Lo defiendes ante cualquiera y antes que nada, sabe que jamás harías algo en su contra.Y cuidado, digo que te defiende y que te recuerda. No que es un petardo que siempre te dice que tienes razón en todo. No quiero esbirros, gracias.
No me gustan los apoyos de personas que simplemente quieran que siga pensando que son encantadoras. Eso son precisamente los malos amigos. No me gustan los esbirros. No los quiero para mí, gracias. Aquel cuya autoestima necesite ser alimentada todos los días con el beneplácito ajeno, que se haga con unos cuantos. Abundan bastante.Tampoco me gustan los victimismos. No hay nada que deteste más que acusar a alguien de algo y que diga "¿cómo puedes pensar eso de mí? yo que siempre he hecho las cosas lo mejor que he sabido..." Lo siento, pero las falsedades, para otros, a mí me resultan bastante aburridas.Por eso tampoco intento arreglar lo que no tiene solución. No discuto con víctimas porque son aburridos. Es tragar un mal rato para no extraer nada a cambio. No merece la pena discutir para no resolver nada ni recuperar amistades que nunca debieron tener lugar. O que si tuvieron su momento, ya está caducado.En cualquier caso tampoco suelo guiarme por el victimismo. A mí no "me pasan" las cosas. O al menos no estas. "Me puede" hacer sol cuando voy a trabajar y que esto me haga morirme del asco, pero no "me salen" amigos malos. Esos problemas se los busca uno solito. Si escogí a tal persona por amiga y luego me entero de esto y esto otro, la que ha obrado mal soy yo por considerarla amiga. La culpa es mía, por imbécil. Pero ninguna solución llega tarde mientras cumpla con su cometido.No sé si alguien se tomará esto como algo personal. Evidentemente, cuando uno habla de esta clase de cosas, se basa en experiencias y éstas se refieren a dos o tres personas, al menos. Incluso a mí misma en uno de los casos, que considero recíproco.Pero no he escrito este post para desahogar mis rencores y decir en oculto cosas terribles de una persona en concreto a la cual no me atrevo a decírselas a la cara. No me gusta utilizar el blog para eso, la verdad, no soy tan rastrera, si ustedes me entienden. Es simplemente una colección de reflexiones acerca de experiencias vividas. Reflexiones que se derivan además de lecturas de otros blogs y de conversaciones con personas que también han tenido experiencias varias. Claro, que si alguien se quiere dar por aludido, como dijo aquel, el problema es consigo mismo, ya que se siente identificado con tales barbaries, no mío.Recomendando... una de esas cervezas sin alcohol y con manzana. Les he acabado por pillar el gusto, jaja. Mira que al principio me sabían como a trina, pero es que son parecidas pero menos dulzonas. Están muy ricas como refresco. Y de música y por cambiar de aires o quizá más bien por subrayarlos... "Les Rois du Monde" de Romeo et Juliette... (ainx, qué recuerdos de París, de alcohol y de antiguas y actuales amistades me trae esta canción)
La complicada búsqueda de la fecha de salida de entradas para el concierto de Moi Dix Mois ha llegado a su término y... por fin tenemos los anhelados papelitos en nuestro paua, jajaja. Bueno, en el nuestro no, sino en el de una chica que vive en Madrid y a la que no conocemos de nada (aunque conocemos simples detalles de su vida, como que es compañera de piso de Arien y que también necesitaba ir a ese concierto). En cualquier caso, ahí nos están esperando las entraditas, en los Madrides, ¡dispuestas para que las utilicemos!
Es toda una suerte que el grupo de Mana pise suelo español. Descubriremos si Mana tiene corporeidad, si lleva o no una máscara (¿cómo hace para no cambiar jamás de gesto salvo cuando le entrevistan periodistas estúpidos y se ve en la obligación de poner cara de desprecio?) y si tiene tercera dimensión. O puede que no descubramos respuesta a ninguna de esas grandes cuestiones de la historia de la humanidad transtornada. Pero puede que sí investiguemos cómo se las arregla el nuevo cantante, Seth, en concierto, que aún no hemos visto ningún directo de los últimos tiempos. En su contra pesa que Juka dejó el listón más alto de la cuenta, así que... que no le pase nada al pobre. Todo sea dicho, lo he estado escuchando últimamente y no pinta nada mal. La diferencia es amplia, pero seguro que se las compone bien el muchacho.En cualquier caso tengo ganas posesas de ir al concierto, con o sin Juka (y con y sin Kazuno... porque de la primera formación sólo queda Mana y de la segunda sólo Mana y K). Ver a Mana en directo tiene que ser toda una experiencia, aunque esté de brazos cruzados, jaja. Habíamos pensado cardarnos el pelo y pintarnos al uso por eso de hacer el idiota en condiciones... si ustedes me entienden, ya que nos ponemos, nos lo pasamos bien, que cuesta lo mismo, jajajja. Pero el caso es que con el tema del pelo estamos empezando a rajarnos... no sé cómo se peina esta gente por las mañanas (¿cómo es Mana cuando se levanta de la cama? ¿tiene cara?). Pero bueno, algo haremos. Desde luego, el "dix" en la frente no nos lo quita nadie. Haremos lo posible por ir de los Eternos, que una vez al año no hace daño, jajaja. Más noticias a finales de octubre, acompañadas de la crónica del fin de semana en las tierras mandrileñas. O no. Depende de las ganas que tenga, como siempre, ejem.Estoy escuchando bastante el "Dixanadu", que casi no me lo había puesto aún. Así no me pilla por sorpresa, porque me imagino que caerán muchas canciones de ahí. Recomiendo una de las canciones que me están resultando más interesantes de este disco... "Exclude". Acompáñese de Bloody Mary. Le pega. No sé por qué.
Pamplona, sábado, doce de la noche, plan perfecto: había quedado con Ariencita para hacer un intercambio bastante "inusual": un bote de champú "de lux" de la peluquería de la mamá de Arien (el cual hace maravillas con el pelo maltratado, por cierto) por el DVD de Moi Dix Mois que encargué para ella al honkonés (con el "para ella" quiero recalcar que yo sigo estando en uso y disfrute del mío, claro, ejem).Mientras las gentes circulaban por la ciudad emborrachándose de bar en bar nosotras hemos estado disfrutando de una laaarga charla en una mesita en la calle, hasta que nos hemos pasamado de frío (esto sí es un clima decente, por todos los cuervos de Odín). Después hemos trasladado el campo de batalla a un kebap, donde nos han aguantado un buen rato y por fin hemos acabado en la parada de la villavesa de la Ariencita, donde con toda calma hemos dejado que pasara algún autobús por eso de continuar la conversación, que tan pronto trataba de clases de filosofía, como de las relaciones sociales, el infinito (sí, hombre, que es tema en boga) o de las ganas que tenemos de ver a los japoneses el mes que viene (aaaarrrrrr), por no hablar de malévolos planes futuros que siempre giran en torno a la pantalla de televisión, unos dvds decentes y mucho chocolate de cadbury. A veces se habla de vodka también, jaja.Alguna vez he pensado hacer un largo post sobre lo que pienso de la STE. No de la STE, no me maliterpreten, sino de algunos personajes que se hallan ahí insertos. Sin embargo, Arien es el caso opuesto. Es una de esas personas que de verdad te hacen recordar que los largos años pasados en la STE tuvieron mucho de encuentro con gente que de verdad merece la pena, a diferencia de esos otros muchos sujetos que aportan material para largas sesiones de despelleje (que tampoco es mal plan). A la Ariencita la conozco desde que ella tenía unos 16 años y era una tierna criatura a la que daba miedo, jajajaa. ¡Menos mal que se le ha pasado! A lo largo de todos estos años hemos tenido pocos encuentros, porque el tiempo y vivir en ciudades diferentes no da para más. Sin embargo, de alguna manera hemos ido afianzando una amistad que ya va para largo... y que dure. Segunda vez consecutiva que paso por Pamplona y tengo la suerte de poder quedar contigo, guapa... a ver si hay suerte y te puedes pasar el mes que viene por Zaragoza, pero si no, ya sabes... el mes que viene tenemos algo que hacer en Madrid (habrá que ir haciendo el encargo a cadbury porque lo vamos a necesitar, jajaja). En cuanto a recomendación musical... procuro no repetir canción nunca y tardar en repetir grupo, pero esta vez no podía ser otra canción que "Solitude" de Moi Dix Mois, dedicada a Arien, sin lugar a dudas. Quien quiera disfrutarla como se merece, que pinche el vídeo, que no tiene precio (y Juka y Mana son Sandman y Muerte sin lugar a dudas... apropiado cuando la canción habla de los sueños). De beber el chocolate calentito que nos habría entrado estupendamente y no hemos encontrado un sitio donde nos dieran... sigh
No me queda otra que seguir los pasos de Rhiwencita (Persona, hola). El asunto es bien sencillo: por su culpa y la de mi avaricia supina no me queda otro remedio que el de tener que hacer tres regalos, a las tres primeras personas que firmen en este post. Eso sí, a cambio de que esas tres personas ofrezcan lo mismo en su blog (si no, no se vale, no se puede jugar a engañar ¿eh?). Como podéis imaginar Rhiwen ofreció regalitos en su blog y claro, yo quería uno, jajaja. Lamento comentaros que no soy tan mañosa como ella (igual todavía tenéis tiempo de firmar en el suyo, jiji), y es que el regalo tiene que ser necesariamente hecho con las manitas. O con los muñoncitos. Cada cual, con lo que pueda. Eso sí, el regalo no puede tardar en llegar al destinatario más de un año.¿Alguien se siente tentado por la avaricia?
Estimados lectores, me he dado cuenta de que llevamos media vida engañados. Sin duda recordarán el tema ese del infinito, el ocho ese tirado, eso que nos contaban en el cole. Eso que era el todo absoluto... pues bien. Me he dado cuenta recientemente de que el infinito como tal no existe, puesto que no es capaz de soportar las tremendas leyes de la lógica. Entiendo que siendo de letras me resulta más complicado porque tengo sólo medio cerebro y tal, pero oye, yo me he dado cuenta de esto y los de ciencias no. Hala, jijiji.Me di cuenta al observar un hecho que en el cole nos contaban con total tranquilidad. Decían que entre un número natural y el siguiente hay un número infinito de números ¿no?. Por el tema ese de los decimales y tal. Se pueden poner infinitos números decimales y blablabla. Bien. Tomemos como hecho entonces que entre el tres y el cuatro hay infinitos números. Entonces entre el cuatro y el cinco hay infinitos nuevamente. Pero... ¿y entre el tres y el cien? ¿hay también infinitos?. Uhmmm. Sin embargo, entre el tres y el cien está el número 73, por poner un caso. Ahí tan majo y tan hermoso. El número 73 no está entre el tres y el cuatro y sí entre el otro infinito. El infinito que comprende del 3 al 100 incluye todos los números entre el 3 y el 4 ¿no?. Entonces ¿qué está pasando? ¿se trata de un infinito más pequeño?. Podría ser. Pero nadie nos habló de diferencias entre los tamaños del infinito. Y es preocupante.Hay algo oculto en esas relaciones y me he aventurado a darme cuenta. ¿Qué pasa si tienes un infinito y lo divides entre dos? ¡Te salen dos infinitos! ¿No os quedáis estremecidos? El infinito no responde a las leyes de las matemáticas. Es el único elemento conocido que dividiéndolo, se multiplica. De igual manera sucede si uno tiene un infinito y por casualidad decide juntarlo con otro. El resultado será... infinito. Oh desgracia, señores buscadores de gallinas de oro. Juntando dos infinitos resulta uno solo. Vamos, una estafa. Aquel que quisiere tener muchos infinitos debería dividirlos una y otra vez. Y si quiere andar más despacio, que los reste. Pero que nunca se le ocurra juntarlos porque se queda con uno solo y todo el esfuerzo no sirve para nada.Sin embargo... ¿dónde puede uno encontrar sus infinitos para cortar y pegar? Recordaréis sin lugar a dudas que en el cole siempre nos decían que el espacio exterior era infinito. Pues resulta que no, que por lo visto Newton ya se dio cuenta de que se tenía que acabar. Y luego está el rollo ese de que el universo se expande (debe de estar dividiendo sus infinitos). Y uno se pregunta... si el espacio es finito... ¿qué leches hay detrás del espacio? Debe de ser el ex-finito exterior ¿no? eso o algo así. A mí me tiene muy preocupada. Me comentaron encima que por lo visto si uno llega al final del espacio, se encuentra con el principio. Esto es todavía más preocupante, claro... porque a fin de cuentas eso quiere decir que el espacio es una bola. Diorrr!!! Estamos viviendo dentro de una bola ¿a nadie le preocupa? ¿dónde está puesta esa bola? y es más ¿y si alguien le diera una patada?. Es como para preocuparse, de verdad.Reflexionen, reflexionen estimados lectores.Claro que me ha dado el sol.Y bébanse un kalimotxo con mora, como en el insti. Acompáñenlo, eso sí, con música elegante, como "Les cloches", de "Notre Dame de Paris".Buenas noches...
La lluvia me pone contenta, es un hecho. Un hecho particularmente doloroso, por cierto, porque en esta ciudad no llueve nunca. Ya veis, toda España inundada y aquí el agua se acercó de pasada. Ya es triste. Pero el caso es que el viernes y el sábado llovió y de alguna manera cuando me estaba calando el sábado noche cuando iba, cerveza en mano, camino a donde habíamos quedado para salir pensé que era preludio de una gran noche, jaja. Quizá porque acertadamente no me puse rimmel, jajaja. Aunque bien pensado, hay quien se pinta intencionadamente con el maquillaje corrido, juaz.En fin... el caso es que pensé que sería una gran noche porque no pude evitar recordar las lluvias veraniegas pamplonesas. Es habitual por esos lares que en pleno agosto te caiga una tormenta de no te menees cuando menos te lo esperabas. Ante esas situaciones, lo mejor que puede hacer uno es seguir andando con toda la dignidad que pueda. No hay nada peor que correr a esconderse debajo de una cornisa porque a fin de cuentas te mojas igual y haces el lamentable bastante. No nos solíamos reír ni nada en mi casa cuando caía la gran tromba y mirábamos por la ventana a los pobres corredores de fondo. Algunos hasta se caían. Ay... inocentes criaturillas. Alberto y yo solíamos salir a pasear cuando diluviaba. A fin de cuentas la lluvia en verano se agradece bastante y ver la cara que ponía el personal cuando nos miraban no tenía precio. Qué tiempos aquellos... Por no hablar del largamente recordado día en que Cecilia y yo salimos de un examen en plena tormenta con los apuntes en la mano. Llovía tanto que conseguí hacer una pelota con los apuntes. Ehmmm menos mal que aprobé, claro, si no me habría salido cara la broma. Pero habría merecido la pena. Las risas que nos echamos y el careto con el que nos miraba la gente desde la biblioteca también fueron finos.Sin embargo la lluvia del otro día es de esa que te va calando poco a poco. Esa que la gente asegura que "moja más" que la otra. Lo que me parece una solemne estupidez. Si cae más agua, te mojas más y punto. Supongo que la gente que dice eso no ha salido nunca a pasear en un diluvio.Era, como decía, una de esas lluvias que te van calando. De esas que cuando hace calor parece que las ha patrocinado el ayuntamiento (y doy fe de que con lo habituales que son en Pamplona por estas fechas, el ayuntamiento no está de por medio, no acostumbra a gastar capital en nada útil). De esas que precisamente en verano suelen caer de noche, después de haber hecho calor durante el día. De esas que refrescan el ambiente, te dejan abrir la ventana y pensar que no todo está perdido aunque sea verano, jajja. Aunque ahora que lo pienso, cuando caen en otro lugar del mundo suele oler a lluvia y es bonito... aquí por alguna mística razón cuando llueve así aparece ese olor a berza cocida que no es nada agradable. Pero bueno, prescindiendo de ese "pequeño detalle", la lluvia fue una gozada.
Y el caso es que me di cuenta de por qué me parecía preludio de una buena juerga. Por el recuerdo de todas las juergas veraniegas que tenía en mis majos tiempos, que habitualmente venían acompañadas de la misma lluvia. De hecho las juergas veraniegas en Pamplona se caracterizan por un par de detalles: suele llover y hacer fresco aunque la gente sale en tirantes (lo que produce muchos catarros, ejem) y suele estar la ciudad bastante vacía por las fiestas de los pueblos y tal, con lo que te las tienes que ingeniar para encontrar un sitio abierto a según qué horas. Y ya de paso convencerle al portero de que no te vas a chivar a nadie si te deja entrar. Y de que te vas a portar muy ma... digo bien, estupendamente bien. La mezcla de estos ingredientes deriva en que pasas un buen rato borracha y mojándote mientras deambulas de un lado a otro. Pero tiene su gracia... No pude evitar acordarme de esos fiestorros que nos montábamos Edurne y yo en el piso de la calle Mayor, cuando salíamos empapadas cantando canciones varias (petarda ¿te acuerdas cuando nos dio por cantar Avantasia a grito pelado? ¿y Notre Dame de Paris? jajaja), o los ratos en los que vegetábamos Inma y yo en el kiosko de la plaza del castillo (cuando aún se podía pisar esa plaza sin tener ganas de vomitar), viendo llover, bebiendo vodka y hablando de libros. Y de la consabida y siempre veraniega "Noche del Tequila". Noche en la que alguna vez ni siquiera llegamos a probar el tequila, pero conseguimos que todo el vecindario nos odiara por ir cantando a grito pelado "¡Tequila!". Vaya panda. O cuando aporreábamos la puerta del Viana diciendo "queremos entraaaaaaaaar" "a de la almenaaaaa" "b de Barcelonaaaaaa". O aquel día en que Nico y yo nos quedamos solos con Arbu que estaba convencida de que le estaba dando una hipotermia por el cambio de temperatura y el frío, jajaja. Y cuando estábamos acabados... a casa. A ser posible a la paterna no, "es que llovía mucho"... para eso estaban los pisos francos de Nico, en "abejorros" y de Edurne-Banune en la calle Mayor, donde nos parecía una idea estupenda ver Friends mientras nos secábamos un poco antes de dormir (por eso de saltarnos algún catarro) y ver cómo los capítulos de Friends tenían la misteriosa habilidad de ponernos en evidencia. Por aquella máxima que decía que "si hay algo de lo que te tengas que arrepentir, saldrá en el capítulo de Friends", jaja. Pero bah, no solíamos arrepentirnos de mucho. Como mucho nos lo echábamos en cara, que era más divertido. Momento puñaladas.En fin... me puse la mar de nostálgica, ¡qué mal! a ver si conseguimos coincidir una noche antes de que acabe el verano, Banune, que quiero aporrear el Viana y beber vodka en la puerta de la catedral. Sigh.Recomendamos vodka o tequila, según lo que el estómago pueda asimilar, jaja. Y de postre una canción de Gackt, "Returner: yami no shuuen", pero tiene que ser acompañada por el vídeo de samurais, que si no, no mola igual, jaja.Buenas noches...
Volviendo al tema central de este blog... la verdad es que tengo una suerte enorme de estar estudiando un tema como la Muerte y ya de paso de haber encontrado una tutora como la que tengo. Lo digo porque estoy preparando el papeleo para pedir una beca y me doy cuenta de que aunque llevo el tema despacio, he aprendido mucho a lo largo de todos estos años y eso que me queda un mundo por delante. Lo gracioso es que aunque era un tema que siempre me había interesado, no fue mi primera idea al escoger un doctorado acerca de la cultura medieval. El caso es que de repente me encontré haciendo todo el periodo docente como si fuera un estudio multidisciplinar sobre la Muerte: en la música, la imaginería, la representación del infierno o incluso dentro de las cruzadas. Y es que si nos paramos a pensar es fácil, enormemente fácil, encararse con el tema de la Nuerte cuando se estudia la cultura de una determinada sociedad. A fin de cuentas es el tema más constante y reiterativo dentro de todos los modelos culturales.Sin embargo, decía Ariès acertadamente que se ha convertido en el gran tabú de nuestra época como en otra época lo fue el sexo. Lo realmente divertido es que no somos conscientes de esto y todavía pensamos que el tabú de la sociedad sigue siendo el sexo, qué inocentes somos. A fin de cuentas estamos atestados de publicidad de imágenes sexuales en todas partes y todo el mundo hablamos con total desparpajo del tema, pero ¿alguien habla alguna vez de la Muerte?. La verdad es que yo ni siquiera suelo comentar el tema de mi tesis si no me lo preguntan directamente. El motivo es sencillo, la mayoría de la gente te mira con cara de "qué rara es esta tía" (eso si no habían puesto esa cara ya cuando les dices que estás estudiando doctorado) y te dicen cosas del estilo de "¿no pudiste hacer sobre otro tema mejor?". ¿Mejor? Eso sí que tiene su gracia. No somos conscientes de la manera que afecta a nuestra vida el hecho de que esta tiene un límite y no sabemos realmente qué pasa cuando se supera el límite, independientemente de la fe de cada cuál. Nadie ha vuelto, que se sepa, para contar qué pasa cuando uno muere.Nos vemos totalmente coaccionados por el tiempo de vida, de tal manera que todos intentamos evitar el paso del tiempo. Intentamos hacer como que el tiempo no pasa, no deja huella. Todos "somos" exactamente iguales que hace diez años y consideramos un ideal de vida aferrarnos a nuestra juventud. Nos pasamos la vida rememorando la infancia y los tiempos pasados, sin tener muchas narices de mirar hacia adelante. Y no digo buscando metas, sino pensando en los malos momentos que quedan por delante: la muerte de nuestros seres queridos y nuestra hora, quizá precedida por una larga agonía. Y lo mejor son los continuos comentarios alusivos a lo limitado del tiempo de vida: "Tenía que haber aprendido a hacer eso de joven, ahora ya es tarde", "ya te va llegando el momento de tener hijos, que se te va a pasar el arroz" (¿?), "una vez cumplidos los treinta ya se ha pasado lo mejor de la vida", etc. etc. Tenemos miedo a que el tiempo pase cada vez más deprisa. Tememos envejecer y tememos encontrarnos con la muerte directamente. En otra época y en otros lugares resulta habital no esperar a envejecer, ya que la Muerte puede llegar en cualquier momento.Se piensa habitualmente que en la Edad Media había una visión pesimista de la Vida porque la Muerte siempre extendía su sombra sobre el ser humano. Sin embargo, de alguna manera, esa continua presencia de la Muerte en la Vida convertía esta en algo mucho más interesante. El tiempo es limitado, por lo que no se pueden dejar pasar los días como si fueran a repetirse una y otra vez. Qué pocas veces nos damos cuenta de esto y de qué poco nos sirve...Lo dejo por el momento. No sin un par de recomendaciones... un té de menta y una canción de London After Midnight: "Sacrifice".Buenas noches...
Bueno, para la lírica igual no, para la prosa de aficionadilla que escribo yo deben de ser tiempos nefastos, porque mira que tengo el blog abandonado.La verdad es que no tenía internet a mano. Estaba entre semana fuera de casa, la vecina bloqueó el acceso de mi ordenador a su red (la muy rancia, uhmm) y cuando me iba con el ciber a la cafe de al lado generalmente tenía otras urgencias. Aparte de lo mucho que me distraéis por el messenger, petardos. Si no escribo también es culpa vuestra, hala. En fin. Ahora no tengo excusa alguna. Hemos puesto internet en el elfo hogar, así que tengo conexión todo el día, qué lux, jaja. Conste que si no pusimos antes fue porque estaba entre semana fuera de casa y me llevaba el ordenador... nos iba a salir poco rentable. En resumidas cuentas, si sigo sin escribir será que hay que dejar el blog definitivamente. Aunque creo que de momento le queda tiempo de vida. No prometo nada, jaja.Volviendo al hecho de que he estado fuera de Zaragoza entre semana... la verdad es que a la vuelta, al terminar definitivamente la beca, me doy cuenta de que he dejado muchas cosas de lado durante este tiempo. Bueno, no sólo durante este tiempo, también durante el tiempo que estuve en el casino. Como trabajaba a las horas a las que la gente normal suele quedar para echar el cafecillo, a lo tonto he ido dejando muchas cosas de lado. Y a mucha gente. Y me he cerrado a estar siempre con la misma gente y a hacer las mismas cosas. Y empiezo a cansarme... ¡necesitaba un cambio de aires urgente!El caso es que me hallo en etapa de autorreconstrucción vital, por así decirlo, jaja. En parte por eso ando tan ilocalizable últimamente. Bueno, también es porque no suelo hacer caso al móvil (no me gusta y llevaba una temporada llevándolo encima más de lo que me gusta), así que espero que nadie se ofenda si no atiendo sus llamadas ni respondo a sus mensajes. El móvil es una porquería, se gasta mucho dinero y te tiene todo el día encadenado. Mi reconstrucción vital no va mal. Estoy recuperando antiguas amistades. Sobretodo gente con la que no he tenido ningún problema pero que un día perdí contacto y luego nos dio vergüenza retomarlo. O pereza. O lo que sea. Y programa de recuperación va estupendamente. Tanto con los de cerca (Rosa y Mar o con Iván y demás gente de la que no sabía nada) como con los que viven lejos (Nico, Paulatxa, Bardete y demás... arl, cuántos tiempos). Y aún me quedan otros que tengo en lista, jajaja. Y también ando conociendo gente nueva y haciendo cosas distintas. Amos, que entre eso y que aún tengo una pila de fichas pendiente y la memoria de la beca y los testamentos y... ehmm ando liada, jajaja. Y también paso tiempo en casa, que es gratis y mis gatitas lo agradecen. Además, ya que me pago el piso, debería invertir tiempo dentro de él, jeje. Estoy leyendo mucho, escuchando mucha música nueva, estoy indagando por internet (por donde también he encontrado alguna cosa bastante entretenida donde invertir tiempo, jeje) y mis próximas metas son retomar la guitarra y la pintura. Pero eso lo dejaremos para cuando termine lo de las fichas, por lo menos, porque aún no han inventado los días de 50 horas y encima este lunes empiezo a trabajar. ¿Dónde? En un If... aguantando a pesadas compradoras, jajajja. Menos mal que como soy clienta habitual de esos supermercados de la vanidad, estoy muy familiarizada con el género. Podría escribir un tratado, casi. Así que a ver si me informo más y de paso recojo un buen surtido de muestras antes de encontrar algo en donde cobre mejor y trabaje de lunes a viernes (¡trabajar el sábado debería estar prohibido!).Para celebrar el cambio de aires he cambiado un par de cosas de la plantilla del blog. Bueno qué pasa, ya sé que son pocas, pero es que me gusta cómo está, jajaja. Refleja perfectamente lo que yo quería hacer. Ya sé que hay muchas opciones, que se pueden poner fondos bonitos y tal, pero no le pegan. Queda mejor así, en rojo y negro, a lo Stendhal, jajaja. Pero bueno, algún cambio he hecho. Más que suficiente. ¡Y nunca había hecho tantos cambios!Y con esto y las recomendaciones acostumbradas, os dejo por el momento. Para escuchar un poco de Moi Dix Mois (¡menudo descubrimiento!)... la canción "Solitude" y para tomar una leche calentita con canela, que por fin refresca por las noches y entra de maravilla.Buenas noches...
Un año de estos igual hasta me saco el carnet de conducir. Será el año en el que me sobre el dinero para hacerlo, todo sea dicho. Mientras, tengo varias cosas que pagar que me interesan más. Y por cierto, que sí me lo quiero sacar. No dudo de que sea la mar de útil, pero oñe, es que lo ponen muy caro, oiga. Y si encima te quieres hacer con un coche una vez sacado el carnet no te quiero ni contar. Todo para lo mucho que lo utilizaría yo, que ya ves tú.En cualquier caso, con esto del curro con Lameri sí que estoy haciendo callo en el culete de ir en coche últimamente. En el suyo, evidentemente. Os parecerá mentira, pero hacía muchos meses que no me subía en un coche para nada. Bueno, salvo algún taxi en alguna urgencia que habré tenido y poco más. El caso es que para la vida que llevo yo en Zaragoza no es que no necesite el coche para nada, es que no cojo ni siquiera el autobús. Vivo tan cerquita de todos los sitios donde necesito ir que prácticamente voy a todos los sitios andando. Toda una ventaja, no lo dudo.Volviendo al tema del coche, una vez que se necesita para currar, pues se necesita y punto. Lameri llevaba años sin conducir y en un par de días se lo curró para conducir como toda una pro. El caso es que sobretodo en las idas y venidas de Zaragoza a la comarca donde trabajamos, no podemos flipar más con la forma de conducir del personal. La autovía marca como límite 100, nosotras vamos a 110 y la gente nos adelanta a lo bestia. Es más, nos pitan para que vayamos más rápido. Y no es por nada, pero si algo agradezco a María es que pasa del personal como de la mierda, si ustedes me entienden. Me parece impresionante el entusiasmo que tiene la gente por correr para nada. Total, para llegar un cuarto de hora antes, quizá media hora al destino. ¿Para eso te juegas la vida, anormal? Sal antes y de paso disfruta del viaje. Ponte música y esas cosas. En fin, sensibilizadas como andamos con el tema, de repente nos sale el "amigo" Aznar el otro día en la tele con esas brillantes declaraciones que quiso compartir con el mundo: "A mí no me gusta que nadie me diga cuántas copas me tengo que beber" refiriéndose a las leyes de tráfico. ¿Perdóóóón? Pues a mí sí me gustaría que no le dejaran salir a usted por la misma carretera por la que pretendo ir yo, porque desde luego no me fío de sus posibilidades como conductor bebido. Me parece altamente irresponsable que alguien que sabe que su opinión es muy valorada por un amplio sector de población (incomprensible, sí, pero la gente lo valora, es lo que hay) salga diciendo esa clase de burradas cuando se sabe que en este país uno de los problemas sociales más serios que hay ahora mismo son los accidentes de coche. No sé si se da cuenta el "señor" Aznar de que a estas alturas hay más muertes por accidentes de coche que por terrorismo. Y de paso, que sus palabras pueden ser esgrimidas por un ciento de críos (y menos críos) descerebrados como excusa para beber lo que les salga de las narices antes de coger el coche. Y que conste en acta que a mí me da igual que la gente se empeñe en matarse, allá cada cuál. Pero lo dicho, no tengo ninguna gana de encontrarme de frente con alguien con ganas de morir, porque generalmente esa gente no termina por morir sola.Pero bueno, no pasa nada, porque mientras soltó todas esas burradas la gente le reía las gracias. Qué majo. Parecía "el club de la comedia". El tío diciendo animaladas y la gente riéndose. En fin... "y ese señor fue presidente de España" que dijo Gabilondo. Reverencias una vez más para el grande. Deberían obligar a los niños a ver su telediario, por todos los cuervos de Odín.En fin... de postre un zumito de naranja y pomelo. Y de música la última de Kamelot, "Ghost Opera", de la que os recomiendo que os bajéis el vídeo, que no tiene precio.
Tarááá... nadie pensaba que fuera a escribir algún día ¿eh? Bueno, bueno... ah, gentes de poca fe. Sigo viva. Lo único que ando trabajando fuera de Zaragoza y como estoy fuera de casa de lunes a viernes cuando llego tengo muchas cosas que hacer antes de escribir. Imaginaos: vegetar, ver la tele, quedar con amigos, salir hasta las tantas... no es fácil ¿eh?. En fin, últimamente andamos más liberadas de trabajo, preparándonos para la que nos viene encima y como esta semanita no salimos de viaje, pues hala, me paso por mi propio blog aunque sea para saludar, qué barbaridad. Todo sea dicho... gracias a los que me habéis insistido en que vuelva a escribir, en persona o por internet... jo, casi me siento mal por no hacerlo. Hace ilu que la gente se lea el blog de una y esas cosas, sigh.Algunos me habéis preguntado dónde ando metida últimamente. Bueno, Lameri me abdujo para currar con ella cuando su compañera se sacó otro currete, así que... ahora soy becaria de la universidad gracias a ella. Una gozada, por cierto. Nuestro curro, aunque cobramos más bien escaso, está muy bien. Trabajamos en el catálogo de patrimonio industrial de Aragón, vamos, nos dedicamos a patear pueblos y pedirles que nos enseñen todo lo que tienen de industria antigua. Viajamos, vemos sitios chulos, hablamos con el personal, sacamos fotos de muchas cosas y como encima Lameri y yo somos amigas, nos lo pasamos estupendamente. Además, es toda una novedad (y muy placentera, por cierto) estar en un trabajo en el que de verdad aprendes cosas interesantes. Eso sí, que nadie se lleve a error, la moza y yo curramos y mucho. Nos ponemos en pie a las ocho y media de la mañana y hasta las nueve o así no hay más relax que el ratito de comer y poco más. Todo va según días, claro... el día que llueve hay que cambiar de actividad. Pero bueno, de una u otra manera estamos bastante ocupadas.Ahora mismo estamos acabando la comarca de Matarraña. Eso es lo que hacía en Valderrobres, Keleb-Dûrcita. Por cierto, que os recomiendo a todos los que tengáis unos días de vacaciones que vayáis para allá, porque la zona es preciosa. Para que me creáis, ahí os dejo una foto de El Salt... un sitio precioso que está cerquita de La Portellada. Eso sí... si tenéis pensado ir aprovechad para pedirme información, porque a lo tonto estamos enteradísimas de sitios para dormir, para comer y para visitar. Así que... a ver si os animáis. Nosotras desde luego tenemos muchas ganas de estar por ahí tocándonos las naricillas, que tiene que ser todo un cambio, jeje.
Y como no me siento muy inspirada... pues hala, otro día más. Si me estiro igual esta semana hago algún comentario majo o menos majo.De postreeee una de Simphony X, "Journey to Ithaca", y un batido rico de yogur, fresas y naranja. Yo que vosotros lo haría. Buenas noches...
Volvimos el martes de Italia. Ya os podéis imaginar... diez días... tres ciudades (porque Milán y Bérgamo, igual que Poggibonsi no cuentan.. no las vimos), muchas agujetas y muchas cosas que sea frikismo o necesidad de arte... nos vimos en la obligación de ver. No me voy a meter en el apartado gastronómico porque me va a costar desengancharme. Hace unos días, para estas horas de la mañana mi cuerpo ya se había alegrado con dos fritelle y un trozo de pizza, menos mal que con tanto subir y bajar escaleras de puentes la balanza se equilibraba. Si no, ahora abultaríamos mucho más, qué vergüenza, jajaja.
Muchos son los temas que se podrían plantear sobre el viaje. Porque el cambio de aires, la visita a otras tierras y sobretodo diez días de visita y charlas dan para mucha, mucha reflexión personal. Sintiéndolo mucho, tengo la mala costumbre de escribir en los post deprisa y sin corregir demasiado (a veces releo algo y me estremezco por haber dejado una frase a medias o una idea buena miserablemente elaborada). Mea culpa. Y lo peor es que no suelo poner mucho de mi parte para solucionarlo. Es igual. El viaje ha sido largo y los temas que puedo exponer son muchos. A ver cuántos salen de las teclas.
Volví a ver la Basílica de San Marcos. Era la primera vez que Marcos (valga la redundancia) estaba ahí, pero mi cuarto viaje a Venecia, que sigue siendo mi ciudad favorita. Venecia es la ciudad más bonita del mundo. No hay casas feas (buenooo vale, alguna construcción nueva cerca de la estación, pero más bien escasas). Cualquier esquina tiene una escultura, un balcón impresionante, un grabado en la pared...
Pero el conjunto de San Marcos es especial. Toda la impresionante plaza, el palacio ducal y esa impresionante salida al mar, con sus dos columnas. Y todo enmarcando la edificación más impresionante que yo conozco (quizá las hay más impresionantes, pero he visto unas cuantas con las que ha tenido que competir muy duramente y sale ganando): San Marcos, representación perfecta de tantas y tan variadas cosas.
San Marcos de Venecia, para quien no lo sepa o para quien aun así le apetezca escuchar pedanterías de cualquier manera, es una iglesia realizada en un extraño estilo neo-bizantino. La elección de este estilo no es casual: los intercambios de Venecia con lo que todavía era el imperio bizantino la llevaron a buscar un lugar nada fácil de conseguir: Venecia quería ser la Bizancio de Occidente. Por encima de Roma o de cualquier otro lugar. Quería ser representación de lo que el imperio Bizantino había heredado de Roma y quería hacerlo en occidente.

Pero no sólo era eso. También se hace dueña de una tradición religiosa largamente buscada. Algo que funciona como un leit motiv a lo largo de toda la Edad Media. Se busca en la construcción de edificios, en miniaturas de miles de manuscritos, está en las paredes de los templos y las bocas de los filósofos y fue causa importante de la ideología que movió a las Cruzadas. Venecia quiere tener en su basílica la representación de la Jerusalen celestial, pero en la tierra. Quería ser una imagen espejada de lo que para el hombre medieval debía ser la Jerusalen del cielo, una especie de nuevo Paraíso terrenal.
El fundamento de búsqueda estaba servido y en distintos lugares quisieron encontrar diferentes soluciones. Venecia optó por la más ampulosa. "Esto es ya hasta obsceno" dijo Marcos al entrar en un interior todo realizado a base de pan de oro. Un interior complejo, una planta de cruz griega, al estilo bizantino y toda una decoración a base de mosaicos y pan de oro. Y el altar. Las estructuras que hay entre el asistente y el ritual de la eucaristía imposibilitan la visión completa de las cosas. El fiel está alejado de un misterio que no es digno de comprender. Tras el altar, la multiplicación de vanos en una iglesia por lo demás bastante oscura, hacen que un efecto de "luz mística" ilumine todos los ritos. Quien entra ahí, además de pensar que es obscena semejante concentración de lujo, no puede dejar de creer que ha entrado en un lugar sagrado.
Jerusalen, eterno motivo medieval. Objeto de toda clase de teorías y expresiones artísticas. Por fin, en un momento dado deciden que ya va siendo hora de recuperar la "verdadera" Jerusalen y arrebatársela a quienes la habían tomado. Cuántas vidas humanas, esperanzas, proyectos derrotados por un sólo sueño, un ideal que había tomado una forma excesivamente corpórea. Y de ahí la tan manida frase de "las ideas son las que matan".
Ha pasado ya semana y media desde que estuvimos ahí. De noche, suenan en mi ordenador los Blind Guardian con ese disco tan desprestigiado y tan aplastantemente bueno: A Night at the Opera. Canción primera: "Precious Jerusalem". El leit motiv sigue y sigue. Jerusalen, como un estandarte del pasado ha quedado hundido en el pozo de conciencia cultural colectiva. En tres culturas diferentes, casi nada. No ha quedado anclado en el pasado como tantos y tantos modelos referenciales antiguos. Jerusalen deja un poso plagado de significados, plagado de representaciones posteriores.
El informe de la ONU no deja lugar a otras opciones. La conclusión cae como un mazazo: El cambio climático es un hecho irreversible y la acción del hombre es la única culpable de esta situación.Mientras en Francia los posibles futuros presidentes han firmado un compromiso político mediante el cual la lucha por salvar el planeta se va a convertir en una prioridad para su gobierno, aquí seguimos viéndolas venir. Lo triste es que nuestro miserable país es uno entre los muchos donde ni siquiera la urgencia de la situación hace tomar medidas serias al gobierno.El cambio climático está en marcha y todos somos conscientes de ello. Pero hasta que no hemos visto que este año se ha retrasado exageradamente el frío no hemos querido tomárnoslo en serio. Nos llevamos las manos a la cabeza cuando muy posiblemente es demasiado tarde. Y esta vez no estamos hablando de salvar ballenas ni especies arbóreas al borde de la extinción, si esto sigue el curso que ha tomado, el desastre ecológico es global. Todos salimos perdiendo y el planeta se va a la mierda. ¿Cuánto tardarán los partidos políticos en hacer un compromiso serio? ¿en qué momento del desastre serán capaces de decir: "anda, pues al final es cierto que la cosa estaba muy mal y que el mundo se nos destruye en pedazos"?. Llevamos toda la vida hablando de cuándo se hundirá San Francisco, de que hay que visitar Venecia antes de que se hunda y de qué futuro le depara al mundo. Pero somos tan anormales que al ver que nuestro pequeño mundo no ha cambiado sustancialmente en los últimos veinte años, todo va a seguir igual. Un poco más cascado, quizá con más polución y tal y mayor necesidad de echarse crema solar al ir a la piscina. Por lo demás, igualito que siempre.Pero va a resultar que no. Y hasta que no nos han plantado "el año sin frío" en las narices no hemos sido capaces de creérnoslo. ¿Y qué hacemos ahora? Despertar como niños que se han quedado dormidos en el cine indignados de no haber venido a ver la película que querían. No nos han traído la película chupi, nos han traído la que acaba mal. Pero no hacemos nada más porque nos anclamos en la sucia decisión de que no podemos hacer nada.Desgraciadamente en el mayor de los casos es verdad. ¿Qué podemos hacer nosotros, pobres ciudadanos? Reciclar, gastar la justa cantidad de agua, procurar controlar la cantidad de basuras... Ah, inocentes criaturas, como si nuestra miserable basura pudiera competir con las toneladas de residuos que deja una planta industrial.Podemos hacer pequeñas cosas, pero necesitamos concienciación para que se conviertan en grandes soluciones y la mayoría de las personas no la tenemos. O la tenemos un día sí y otro no. Pero se necesita mucha, mucha concienciación. Y aún así, de nada sirven nuestros exiguos esfuerzos si no tenemos un gobierno que respalde un cambio de política medioambiental. Pero en nuestra mano está pedirlo. Y ya no pedirlo, sino exigirlo. Porque esos sujetos que están comiendo estupendamente gracias a nuestros votos tienen el deber de hacer algo, así como nosotros tenemos el deber de exigírselo.El problema es cómo, por supuesto. Los cinco minutos del 1 de febrero sin luz (mierda, no me enteré, soy lo peor) fueron una forma de protesta, pero nada al lado de lo que debemos hacer hasta conseguir el necesario cambio. Deberíamos manifestarnos, enviar firmas, lo que sea. Pero por favor, que se nos escuche de una vez. Y como momento ciberactivista os recuerdo que Greenpeace es una de las asociaciones que más duramente está luchando para proteger el medioambiente. Si queréis colaborar mediante voluntariado, cuota, aportación puntual o simplemente leer las noticias que circulan sobre este y otros temas igualmente alarmantes, os recomiendo que miréis su página: www.greenpeace.es. Y si no os convence, que actuéis de otra manera, pero algo hay que hacer y todas las colaboraciones son indispensables.Y de postre el primer movimiento del requiem de Brahms, del que siempre he dicho que es tan gore que raya el morbo y el mal gusto. Apropiado, vamos. Y un buen vaso de agua, ahora que aún podemos disfrutarla.
A Isabel la mandaron sus padres a estudiar a Estados Unidos el curso antes de la selectividad. Resultó que la tuvieron que traer de vuelta a Zaragoza porque aunque la niña tenía un programa de estudios diferente en EEUU no había una selectividad adaptada para ella. Qué contrariedad. Mira que no haber una selectividad especial para alguien que no estudiara durante un año lengua castellana, historia (más allá de la guerra de secesión y los presidentes de Estados Unidos, claro) o filosofía (los yankis no estudian de eso, no vaya a ser que les de por pensar).... El caso es que los papis querían mandarla un año a EEUU, pero querían que estudiara la carrera en España, así que no quedaron otras narices que traerla de vuelta (también intentaron que se estudiara allí las asignaturas extras que aquí no tiene, pero resultó imposible).Una vez aquí, a mitad de curso, ha sido necesario contratar a una profesora particular (o sea, yo) que tiene que dar a la niña clases de absolutamente todo: filosofía, lengua, literatura, historia del arte, historia y algo de dibujo artístico. Supondréis que una niña cuyos padres han decidido enviarla fuera a estudiar tendrá una media bastante maja en bachiller y será bastante autosuficiente. Nada más lejos de la realidad. La chica no tiene idea de nada. Es vaga y no tiene ni idea de cómo estudiar.La gran pregunta es cómo ha llegado hasta 2º de Bachiller con un nivel tan impresionantemente bajo. La chica no tiene idea de cosas como hacer un resumen (cuando le manden una recensión se morirá) o un esquema. No se entera de la mitad de lo que lee porque tiene carencias graves de vocabulario y además no le gusta leer. Bien, a una persona como esta ¿cómo se le puede enseñar filosofía? Es que ya le he dado clases sobre Platón, Aristóteles y Santo Tomás y no se entera de nada. Y eso que se lo tengo que reducir a su lenguaje y explicarle qué son cosas como "jerarquía". Que vale, no es una palabra que se use en el diccionario, pero hablamos de una chica que está en el curso previo a la universidad, así va el patio. Hace nada leí un reportaje sobre cómo España fracasa una y otra vez en el informe Pisa. Cómo no va a fracasar. Venía también un estudio sobre cómo funciona la educación en los países que aprueban con gloria el informe y claro, la situación es completamente inversa. Primero y por encima de todas las cosas porque los alumnos quieren estudiar. Quieren aprender, mejor dicho. Se sienten cómodos, nadie se ríe del vecino porque quiere atender en clase y es normal quedarse en la biblioteca estudiando o leyendo. Porque ahí leen. Y les gusta. ¿Por qué esos chicos tienen interés en aprender y los nuestros no? Las razones, como no podía ser menos son múltiples. Pero sin lugar a dudas el punto de partida está en casa. Los padres (que por otra parte tienen jornadas laborales mucho más benévolas) inculcan a sus hijos el amor por el estudio, se interesan por sus avances, tienen contacto directo con sus profesores (de hecho una parte importante del trabajo de los profesores es escribir diariamente a padres de alumnos para comentar sugerencias, formas de superar problemas, etc) y apoyan a los hijos. Aquí la mayoría de los padres dejan a los niños en el cole como quien los deja en el chiqui park. A ver si le cuidan al chaval. No sólo no les importa que el niño aprenda o no, sino que para ellos (para muchos, muchos padres, cada día más) prima por encima de todas las cosas que el chaval esté contento al precio que sea. Nada de suspenderle ni nada. Y "usted no es nadie para gritar a mi chico ni para castigarle". El profesor está privado de toda forma de autoridad por culpa de los padres y ante esta situación el niño se crece. Como nadie le ha inculcado ningún interés por el estudio y tiene que estar un montón de horas ahí dentro, pues hala, se divierte tocando las narices al vecino o al propio profesor. Total... No sólo los padres tienen la culpa, claro que no. La verdad es que la educación atraviesa un mal momento en España. No recuerdo el número de veces que se ha cambiado el plan de estudios en pocos años en este país. Por no hablar de los pequeños cambios que hay de un curso para otro (este año ya no damos "Historia Contemporánea de España" en 2º de Bachiller, ahora damos Contemporánea Europea. Hala. Los profesores se vuelven locos adaptándose a unos planes o a otros y curiosamente, los libros cada vez tienen más fotos y menos letra. Y por si alguien tiene ganas de datos de politiqueo, doy fe de que el PSOE engordó bastante los libros que había con el PP. Y no lo digo porque no soporte al PP, que también, sino porque en el cambio de gobierno coincidió con que estuve trabajando en una editorial y el cambio fue sustancioso. Lamentablemente esos datos no salen tanto a la luz como el careto de Rajoy y su horrible ceceo acusando a Zapatero de un montón de imbecilidades (con lo fácil que es acusar al contrincante de cosas verídicas). Dejando de un lado a Rajoy y otros engendros y volviendo a la situación escolar... ¿no es lamentable que se haya llegado a esta situación? ¿Cómo enderezar algo que cada vez se pone en peor situación? Recuerdo que cuando yo me fui de Erasmus teníamos la gloria de comprobar que la educación estaba en España mejor que en muchos otros sitios en Europa. Tenía carencias y mucho que aprender de cosas que se hacían en otros países y por supuesto los nórdicos siempre han estado muy por delante, pero teníamos puntos fuertes y aspectos educativos que estaban muy por encima de otros estudiantes con los que compartí largas conversaciones sobre esta cuestión. Lamentablemente esa situación ha ido cayendo poco a poco y ahora, según nuevamente el dichoso estudio Pisa, somos uno de los países con peor nivel educativo en Europa. A este paso, nos vamos a terminar por equiparar a los yanquis, como quería el del bigote. Mientras, padres ocupados hiperforrados como el de Isabel, chantajean a sus hijos con 500 euros a cambio de leer Harry Potter en inglés (fliparéis más cuando sepáis que la niña no lo hizo porque le parecía un coñazo). Muy educativo, sí señor, deberían adoptarlo en las escuelas. El plan de educación merece una revisión urgente, pero los padres... necesitan un curso especial urgente. Ainssss estoy espesa aunque indignada, así que os dejo en favor de los brazos de lord Morpheus. Recomendando... "Last drop falls" de Sonata Arctica. La de tiempo que hacía que no la escuchaba. Y de beber lo que sea que tengo mucha sed. Coca cola light estaría bien. Dije que la dejaría y en serio que lo he hecho. Pero qué queréis, estoy en Pamplona y mis padres la siguen comprando. Pero juro que ya no tengo una botella de dos litros caliente permanentemente debajo de la cama, jajaja.
Pero qué vaguísima estoy últimamente para escribir. Y eso que tengo cosas a medias, pero me da mucha pereza acabarlas y ponerlas, qué le vamos a hacer.Hice el famoso test del 2006 hace casi un mes, pero aún no lo había colgado, así que para mientras, cuelgo esto y ya escribiré un post en condiciones otro día, que tengo el blog (para variar) abandonado).- Una película: La casa de las dagas voladoras. No es de este año, claro, pero yo la he visto este año. Varias veces además, jajaja- Un cd: A matter of life and death, de Iron Maiden- Un libro: Uff pregunta difícil... me resultó muy interesante Tiempos de Arroz y Sal. Aunque el From Hell de Alan Moore se lleva la palma quizá por presentar toda una investigación en formato comic (¿qué pasará si presento así mi tesis? ¿me mirarán mal?). Como libro de ensayo me pareció alucinante "La comptabilité de l'au Delà" de Chiffoleau. Impresionante lo que hace este hombre con unos cuantos miles de testamentos. Algo así me encantaría que fuera mi tesis, por pedir, que no quede, jajaja. - Un concierto: El primero de los Gates of Valhalla, el 16 de junio en el Utopía.- Una canción: Dramatis Personae de los Valalas.- Un momento: El concierto de Iron Maiden en Barcelona. No nos lo podíamos creer. Y sí, fue un momento, ¡se pasó en nada! Jeje.- Una revelación: La emancipación definitiva, jajaja. En lo bueno y en lo malo es un gran invento. - Lo más especial: Traer a Nualita a casa, después de todos los disgustos que tuvimos y ver esa misma noche cómo Metal ya la había adoptado.- El último libro que leíste en 2006: La comptabilité de l'au delà, de Chiffoleau- El primer libro del 2007: Melocotones helados, de Espido Freire. Estaba en el curro, jajaja- El último cd que compraste en 2006: No sé! ¿Fue "Brave New World" de Maiden?- El primer cd del 2007: Comprado, ninguno. Escuchado, una mezcla de 100 canciones que hemos puesto en mp3 para no tener que cambiar de disco, la verdad. Tiene de todo un poco.- Lo último que leíste de poesía en 2006: A Tagore- Lo primero que has leído: Aún no he leído nada de poesía este año. Bueno, salvo un poema de Rimbaud que aparece en el libro de El Cuervo que me regaló el Elfo, y "Tigger, tigger" de san William Blake que apareció en el blog de los mininos. Pero me temo que no vale, jeje.- Última película vista en el 2006: No lo sé! En el cine creo que fue Los Fantasmas de Goya. Qué pena de película, jajaja.- Y primera película del 2007: "El truco final", una maravilla de película. Más miedo me da "Apocalipto", que será la próxima en caer. - Última visita al teatro: Pues creo que fue Aída. Qué frustración, no voy nada ya.- Lo más bonito del 2006: El pequeño mundo de la Elfa, recién estrenado (o restaurado, según se mire): Cuatro paredes, un elfo, dos gatas y algunos buenos amigos, jajaja- Te alegraste de: Poder seguir adelante con el doctorado. Miedo me daba. Y va estupendamente.- Últimos enganches frikies: Estoy poco friki últimamente. Por falta de tiempo ¿eh? No de ganas. Supongo que House, como todo el mundo. Y bueno, algunos juegos como el Ánima de figuritas y el Shogun... pero como los trae el Elfo no es tan friki, no invierto ni nada, jajaja.- El 2006 huele a: No huele. No identifico las cosas con olores, sino con colores. Es verde oscuro o así.- ¿Y el 2007?: Si eso azul- El mejor regalo que te hicieron el año pasado: Mis padres me regalaron una cámara de fotos estupenda, pero fue más especial cuando Marcos vino a casa con el disco de A Matter of Life and Death.- ¿Cuál fue tu último capricho del año?: ¡Reservar el viaje a Venecia! Hice la reserva el día 30 de diciembre y nos vamos el mes que viene. ¡Qué ganas!- ¿Y el primero del 2007?: Caprichos tengo varios, pero el viaje del mes que viene me quita perspectivas económicas, jajajaja. No sé... supongo que el primer capricho me lo compraré ahí.- El 2006 fue para ti: Un gran año- ¿Y una canción que marcara esa actitud?: Jajaja, no suelo escuchar música tan optimista, creo, jajaja. - El 2006 tuvo...: De todo, como las películas de los Oscars: risas, lágrimas, emociones, miedo, suspense... jajaja - Y el 2007: Está por llegar. Lo espero al menos a la altura- La más guapa del 2006 fue: Había una dura lucha entre Metal y Nualita. Menos mal que las queremos igual.- El más guapo del 2006: El Elfo, por supuesto. Sobretodo con los pantalones de cuerdas y el abrigo de cuero, con los ojos pintados encima de un escenario. ¡Es el jefe definitivo!- Un sueño: Eso, eso, dormir mucho, jajajaa. ¿No vale? Pues no sé... Supongo que aquí hay que ponerse solidario y tal. Sinceramente me da mucho miedo el calentamiento global. Bueno, todo tipo de destrucción ecológica me da miedo. El sueño sería poder vivir en este mundo de forma muy parecida todas nuestras vidas y legar un mundo enterito con sus animales, plantas y atmósfera para nuestros descendientes (de los que se pongan a tener descendientes, claro). Supongo que es un sueño demasiado utópico tal y como están las cosas.- Un deseo: Pues no sé. El mismo ¿no? Bueno y que todas las personas que quiero tengan suerte o justicia, dependiendo de cuál sea mejor en su caso, jajaja. A las que no quiero que les baste con la justicia, tampoco es plan de desear males a nadie (claro, que la justicia puede ser peor que cualquier mal, jajaja).
Me ha sorprendido últimamente encontrar algo muy divertido por internet con respecto a un comentario que colgué hace nada: el de la Navidad (dos comentarios más abajo). La verdad es que me pareció curioso que nadie comentara apenas nada, aparte de que le molaban las navidades y poco más, entre los comentarios que están colgados. Curiosamente, en el blog de Lothi vi cómo alguien que no se había molestado en leer bien el comentario (a juzgar por el resumen que hacía de él, diciendo que yo aseguraba que a todo el mundo le tenían que gustar las navidades de no ser que su familia hubiera sido secuestrada por los talibanes ????) . En fin, malos entendidos aparte (todo el mundo tiene derecho a "leer en diagonal", siendo optimistas), lo más divertido de todo es que me acusa de no aceptar respuestas.Bien, partiendo de esta base... ¿que he hecho mal para llegar a esto? jajjaja. Yo siempre he dicho que mi blog está para escribir lo que me de la gana. Como escribo lo que me da la gana, espero que cada cual conteste lo que le da la gana. Tomando estos principios, nunca, jamás, en el tiempo de vida que tiene este blog, he borrado un comentario ajeno (excepto el spam, claro). Eso sí, obviamente, si todo quien escribe un blog puede ser todo contestado, todo quien contesta, puede recibir respuesta. Sin embargo y pese a que jamás me opongo a que me respondan apenas recibo muchas respuestas contrarias a mis opiniones. Salvo en entradas que he hecho como la de Ratzinger (en la que aunque no me metí con Ratzinger muchos pensaron que sí, snif, snif) y alguna otra, pocos han sido quienes me han llevado la contraria. Y por cierto, que a veces lo he buscado, introduciendo temas bastante polémicos. La cosa es que siempre he pensado que la gente que tenía ideas tan diferentes a las mías como para hacer comentarios radicalmente opuestos simplemente no tenía el menor interés para leer mi blog, pero por lo visto me como a la gente y prefieren ponerme a parir a mis espaldas. Jo, qué sosos, no vale. Y desde luego no lo digo por este caso, pero la verdad es que no hay nada mejor que enfrentar ideas para llegar a soluciones interesantes, a mi modo de ver.En resumidas cuentas: no me como a nadie y no borro un miserable comentario (eso sí, el que venga aquí a insultar que se lo curre con un poco de clase, que si no, se desprestigia solito y no le sirve de nada, jajaja), así que quien quiera decir algo opuesto a mis opiniones, que ponga lo que le salga de las narices. Por supuesto, dando por sentado que yo contestaré también. No por nada, sino porque generalmente me gusta contestar a todo el mundo que me comenta. Por hacer toma y daca, principalmente y porque en cierto modo lo que más me gusta de tener un blog es leerme las opiniones de la gente sobre los temas que publico e intercambiar ideas con ellos.Y ya. Quien lo tenga a mano, que se tome un chocolatito caliente a la naranja con una ramita de canela. Y para acompañar la delikatessen, más delikatésenes: The Byronic Man, de los Craddle of Filth (donde degustarán ustedes delikatésenes: un gran grupo musical, una gran canción, un estupendo cantante y otras cosas como es Danny Filth y otro estupendo cantante y otras cosas como es Valo, el de Him, en una mezcla que curiosamente auna los estilos de los dos cantantes... ¿no os intriga?)
Feliz año a todo el mundo y esas cosas. Lo cierto es que rara vez me he puesto a hacer el clásico balance de fin de año. Este año no he podido evitarlo porque para mí creo que ha sido en todos los ámbitos un gran año. En mi pequeño mundo, claro. El pequeño mundo de cuatro paredes, un elfo, dos gatas, un doctorado genial y buenos amigos. En esas coordenadas creo que por primera vez en mi vida soy conscientemente feliz. Que nadie me mire mal ¿eh? mi vida no es perfecta ni muchísimo menos. Tengo problemas como todo hijo de vecino: tengo que currar en algo que ni me va ni me viene (aunque la gente es maja y se puede leer) y el sueldo es bastante exiguo, tengo que pagar alquiler por vivir porque como una inmensa cantidad de españoles tengo el panorama tan chungo que no me puedo plantear comprarme ni un miserable bajo de 50 m2 (donde yo estaría encantada, pero claro, con mi miserable sueldo es implanteable) y para colmo de males este año he estado bastante chunga por algo conocido como "el dolor de las tinipas de por las noches". Vamos, que mis tripillas se declaran en huelga por las noches y me hacen bastante pupita. A temporadas todos los días y a temporadas anda mejor la cosa, pero en el médico no me dan un buen futuro al tema. Menuda novedad.Pero a lo que voy es a que ya no considero, como lo he hecho toda mi vida, que la felicidad es imposible porque siempre van a haber cosas que no te van a gustar. Así que yo siempre he dicho que la felicidad es para los que se autoengañan.Últimamente tengo otra perspectiva. Creo que la felicidad se obtiene con una mezcla de aceptación, responsabilidad y rebeldía. Parece opuesto todo ello pero no es así: considero que nunca hay que estar conforme con lo que se tiene o se hace. Siempre hay que mejorar y buscar salidas a las cosas. Siempre se puede vivir mejor y hacer que quienes te rodean vivan mucho mejor. Sin embargo, de nada sirve estar siempre aspirando cosas mejores si no eres capaz de disfrutar de lo que tienes (arx, parezco el puñetero anuncio de Don Algodón). Y por otra parte, el haberme independizado del todo (llevo muchos años viviendo fuera de casa pero por primera vez vivo y dependo de mí misma... aunque el elfo siempre está ahí para echar una mano) me da una sensación de felicidad, de independencia y al mismo tiempo de responsabilidad, puesto que yo tengo que encargarme de todo en la casa, además de las gatitas (y volver a tener una gatita-bebé también es una enorme fuente de responsabilidades y tareas... aunque Metal la cuida estupendamente en última instancia el humano marca las directrices de lo que puede o no hacer el animalillo en casa para no desesperarte ni causar desgracias, jaja).En todos estos sentidos ha sido pues un buen año: he retomado el doctorado, que tan buena pinta tiene, he conseguido un trabajo que me permite leer y preparar parte de mi investigación ahí mismo, tengo otra gatita tan guapa y simpática como Metal y tengo un nuevo agujero donde morar. He recuperado antiguas amistades (Cecilia, guapérrima!) y conservado las nuevas, además de hecha alguna más (Lameriiiii, Chocheeee) y el elfito sigue ahí para lo bueno y lo malo. Y es el mejor (y este año se ha hecho estrella del Metal!) No me puedo quejar ¿eh?. Pero obviamente también tengo mis deseos y propósitos no para el 2007 ( no conozco a nadie que siga sus propias listas) sino para el día a día, como son tomarme más en serio la investigación, tratar de conseguir algún curro más relacionado con lo mío o no perder de vista a los colegas. En su mayor parte relacionado con no perder el tiempo. Carpe diem, vamos, pero para lo bueno.Desgraciadamente lo que yo llamo "mi pequeño mundo" es una anécdota dentro del mundo de verdad. El que sale en los parcializados periódicos y telediarios y el que de verdad importa para el transcurso de la Historia. Y si a "mi pequeño mundo" le ha ido muy bien este año, desgraciadamente el mundo de verdad una vez más está de luto. Un año más de mierda en todas partes, siendo la más reciente la que ha caído en nuestro país. Fin de año siniestro donde los haya, a tomar por culo una vez más con las esperanzas de todos. Mientras, los de arriba, como siempre, no se preocupan por las causas ni por cómo frenar lo que ahora nos espera, sino por quién tiene la culpa y por el "ya lo decíamos nosotros". Así poco se puede hacer. Desgraciadamente desde hacía un tiempo la cosa se veía venir, pero siempre queda un atisbo de esperanza hasta que te la tiran a la basura.Como ya he dicho en el blog de Lothi, no hay cosa que de más asco que ver la tele o leer el periódico y comprobar una vez más que da igual lo que piense todo el mundo, cuando los que tienen el poder o el arma en la mano van a hacer lo que les de la gana. Dice Eleder que los señores juegan a juego de tronos. No le falta razón. Mientras, los miserables mortales no podemos hacer nada más que llorar de rabia. En fin... a falta de otra cosa que poder hacer... tres deseos para el año que viene: para la gente que quiero, que supere sus problemillas (los tontos y los verdaderamente serios, que quiero a unos cuantos y cada "pequeño mundo" tiene sus alimañas...), para mí que las cosas sigan como siempre como poco, se agradecen los golpes de suerte e intentaré trabajar duro para no tener que esperarlos y para el mundo... ehm... que sea lo más opuesto posible a como es.Recomendando... el champán de Nochevieja, que es la única vez al año que lo recomendaré... y una canción muy especial de los Maiden que no sólo es preciosa, sino que habla de lo podrido que está el mundo: "Childhood's end".