lundi, décembre 31, 2012

Treinta i uno de diziembre de MCCXVI: Feliz Navidad, próspero año nuevo!!!

Estoy más liada que Don Pimpón en una cama de velcro, compañeros. De ahí que no dé ninguna señal de vida por ésta, mi comunidad y poca por el mundo real. El blog que más activo tengo a día de hoy es el de Ropinajes y Pertrechos, por eso de que el 80% de mi actividad vital últimamente es coser. El otro 20% creo que es dormir, así que bueeeeeno... Tengo dos encargos bastante grandes para dos comparsas de carnavales, así que eso... estoy contenta porque es mucho curro, pero me gustaría tener también algo de tiempo libre... aunque todo llega.

Por lo demás, me he venido un par de días de relax y farra a Pamplona, a terminar el año como está mandado. Los que me conocéis, bien sabéis que para mí la Nochevieja se debe pasar por estas tierras. Se puede estar en otro sitio, sí, pero no va a molar tanto. Nochevieja en Pamplona es mejor que cualquier día de Sanfermines. A fin de cuentas, en Nochevieja estamos básicamente los de aquí (que ya es gente, pero no tanta como hay en Sanfermines, claro), salimos todos disfrazados y la gente sale a pasarlo bien. Es el día con mejor ambiente. Diré que este año ando flojilla de ganas. He estado algo malita estos días y además estoy cansada pero ya se sabe... no hay nada como salir sin ganas, jajaja. Vamos, que espero desayunar antes de llegar a casa.

Así que, con todo, feliz Navidad con retraso. Un año más, feliz Navidad para todos los que lo celebráis. Para el resto, espero que haya sido lo más llevadero posible. Feliz año para todos. Para mí, para mi entorno en general, el 2012 ha sido un año de mierda, así que sin hacer muchas cábalas, auguro que el 2013 tiene que ser mejor por narices. Recordemos las cosas buenas que ha tenido este año (que también las ha habido), superemos las malas y oye, que el próximo sea mejor para todos. Feliz año, urte berri on (urte barrigón).

dimanche, novembre 25, 2012

Vint i seis de novienbre de MCCXXVI: "Nominada para la Red Liebster"

Bueno, pues me ha nominado Seler para ese asunto extraño de la Red Liebster. La verdad es que me gusta, sobre todo porque me parece una buena forma de activar la frecuencia de visitas a blogs, que por estas fechas están muy dejados por culpa de las redes sociales y es una pena. Para quien se pregunte en qué consiste este asunto...

Si alguien te nomina, debes:
Seguir a quien te ha nominado.
Compartir 11 cosas sobre ti mismo.
(Servidora elimina de aquí la arroba, me niego a poner arroba para expresar el neutro cuando para esa función ya existe una forma de neutro en castellano)
Responder a las 11 preguntas del blogger que te ha nominado.
Nominar 11 blogs que tengan menos de 200 seguidores.
Escribir 11 nuevas preguntas para los bloggers que has nominado.
Seguir a los blogs que acabas de nominar.
Dejar un comentario en cada blog que nomines avisándoles del premio. 


Así que hala, me pongo al tema que se ve que hay material.

¡¡¡11 Cosas sobre mí misma!!! Madre mía, con todo lo que largo por aquí, no sé si queda algo por contar, pero vayamos viendo...

1. Soy una persona condenadamente casera. Me gusta mucho pasear, y conocer sitios, y quedar con gente, pero me gusta tantísimo estar en mi casa con una mantita, el ordenador, un buen libro, la máquina de coser, los gatos, el mozo... no sé... hay tantas cosas para hacer en casa que estoy muy a gusto y me cuesta cambiar de plan, jajaja.

2. Siempre tengo sueño. Parece ser que tener anemia crónica tiene cierta relación, pero tardé mucho en enterarme de que era la causa y la verdad es que llegué a estar bastante preocupada pensando que tenía principios de narcolepsia o algo, porque me quedaba frita en cualquier parte y no era gracioso. Me refiero a que me quedaba dormida en el cine, no me despertaba cuando sonaba el despertador (llegué más de una vez tarde a trabajar porque no enterarme de que sonaba el despertador) y, lo que es peor, dormitaba en una clase que tenía yo sola con una profesora :S. Ahora que sé cuál es el problema, le pongo remedio, soy una drogadicta de las pastillas de hierro, ejem. Sigo teniendo mucho sueño y soy absolutamente inmune a la cafeína (y no, no es por haberme acostumbrado, nunca me he despertado gracias a un café o una cocacola), pero al menos ya no me quedo dormida sin querer :S.

3. Me gusta testear cosas. Todas. Me refiero a que tengo que cambiar frecuentemente de champú, de gel, de té, de desayuno, de desodorante. De todo. Hasta de pañuelos de papel. Sólo soy fiel a las personas, a los gatos y a los perfumes, me temo, jajaja. Curiosamente, puedo comer todos los días lo mismo y no tengo ningún inconveniente. Podría alimentarme de cuencos de arroz o de ensaladas de tomate. Bueno, no podría porque moriría de anemia, pero mi sentido del gusto y mi cerebro no se han enterado y opinan que si lo que comí y cené ayer estaba rico, por qué no comer y cenar hoy lo mismo.

4. Considero que toda casa tiene dos lugares sacrosantos donde una JAMÁS puede ser molestada (y digo molestada): la ducha y la cama. Me pone de muy mala leche que me toquen la moral cuando estoy en uno de estos sitios. Muy por detrás de la cama y la ducha va el baño, pero muy por detrás.

5. Mucha gente (la mayoría) asegura que tengo muy mala leche y que es peligroso cabrearme. Hay gente que hasta me tiene cierto miedo y que se lo piensan mucho antes de decirme algunas cosas, lo que me resulta bastante divertido. En realidad sí, tengo muy mala leche y no tengo ningún problema en arremeter contra lo que sea cuando estoy cabreada. Curiosamente, me cabreo muy poco. Creo que está relacionado con que hace mucho que no me rodeo de gente que tenga a bien tocarme la moral.

6. Soy condenadamente optimista. Considero que de todo se puede aprender, incluso de lo peor. Pienso que todo es susceptible de mejorar y en gran medida depende de la actitud de cada uno, porque nada es gratis. Es decir... sí, hay gente que tiene potra y parece que le viene todo regalado, pero eso no hace que esa gente sea feliz ni que realmente tenga lo que quiere. Hay quien es feliz con un pedazo de pan y quien lo tiene todo y no lo disfruta. Yo creo que hay que cada uno tiene que saber valorar y apreciar lo que tiene y, al mismo tiempo, tiene que poner de su parte para mejorar y hacer que las vidas de los seres cercanos mejoren igualmente (me ha quedado como sentimentalón, pero de verdad que lo veo así).

7. Tengo cienes de aficiones y cienes de cosas que me gustaría aprender y me doy cuenta de que no se puede llegar a todo. Eso me frustra mil. Duermo poco y paso la mayor parte del día haciendo esto y lo otro (y eso que nada me gusta más que dormir y considero que soy una persona muy vaga), pero aún así, no me da tiempo para hacer ni aprender la mitad de las cosas que me gustaría y me gustaría saber de dónde demonios saca la gente tiempo para aprender todas esas cosas. Supongo que es porque tienen menos aficiones y se especializan o yo que sé. Pero odio a todo el mundo que sabe mucho más de las cosas que me encantaría saber más, jajaja. Ya os vale.

8. He cambiado de orientación profesional y creo que ha sido una decisión muy acertada. He trabajado de lo mío y he cobrado mal (y encima he tenido que aguantar lo de "pero es bonito trabajar de lo tuyo"), también he trabajado muchas horas sin cobrar y sí, oye, me gusta trabajar "de lo mío", pero también me gusta comer todos los meses y vivir bajo un techo, llámenme caprichosa. He tenido que rechazar trabajos chulos por condiciones infrahumanas y en cambio, aceptar otros que no me han gustado nada sólo por tener unas condiciones mucho más aceptables. He escuchado cienes de veces que soy muy buena en lo mío, que escribo muy bien, que transcribo mejor y que soy muy buena extrayendo conclusiones. Los temas que a mí me ha interesado estudiar no mueven pasta, si hubiera aceptado las dos primeras propuestas que tuve, seguramente habría acabado trabajando de historiadora, pero eran temas que no me gustaban un cuerno y no quise tirar por ahí. No me arrepiento. Tampoco me arrepiento de haber estudiado Historia, de haberme especializado en Medieval ni en haber invertido todos estos años en investigar. Creo que todo me ha servido de muchísimo y que, de hecho, me sirve de mucho para el campo profesional al que quiero dedicarme ahora. Eso sí, ha llegado un punto en el que he decidido plantarme, más ahora que no se invierte un duro de dinero público en nada relacionado con cultura. He decidido que, si no puedo trabajar de lo que he estudiado, estudiaré y trabajaré de una de mis principales aficiones, que es la costura. Estoy estudiando el grado superior en Patronaje y Moda, me estoy formando y al mismo tiempo, parece que me van saliendo trabajillos bastante chulos, así que estoy muy contenta. Espero que la cosa siga así.

9. De pequeña creía que había un ovni encima de casa de mis abuelos y pasaba un miedo por las noches que para qué. Nos fuimos inventando una historia entre mis primos y yo y se iba retroalimentando por lo que decíamos unos y otros. Me dijeron que el color azul es protector y el amarillo llama la atención de todo lo paranormal y peligroso y me tiraba la vida pidiéndole a mi madre que me pusiera unas sábanas azules de flores para estar protegida la noche. Posiblemente es el origen de mi odio al amarillo, a saber. Esto es una completa chorrada, pero es cierto y no se me ocurren muchas más cosas, jajaja.

10. Pese a lo que adoro dormir por encima de todas las cosas, me cuesta una auténtica barbaridad irme a la cama y más si me voy yo sola. De verdad os lo digo. Me da igual irme con otra persona o con gatos o lo que sea, cuando tengo que irme sola, remoloneo un montón hasta que me meto en la cama y, para facilitar el proceso, me suelo llevar el ordenador, lo que resulta una auténtica subnormalidad por mi parte porque cuando decido dormir, tardo como cinco minutos en hacerlo (si tardo más, me preocupo, jajaja). Mi pereza para dormir sola llega al punto que, cuando alguien se queda a dormir en mi casa, si no está Rober, le acabo engañando subrepticiamente para que duerma conmigo. Así he dormido con la mayoría de mis colegas, no sé... con mi prima, con Bardo, con la Patuca... con todo hijo de vecino.

11. Uff por fin, joer, cuántos puntos. No sé... las uñas, mismo. No me gustan mis uñas sin pintar. Con las de los demás no tengo ningún problema, como tampoco tengo ningún problema en salir de casa con la legaña en el ojo y sin peinar (aunque creo firmemente que todos deberíamos arreglarnos un poco más y hace una buena temporada que salgo peinada y maquillada diariamente, de mejor o peor manera... pero no se crean, en realidad es por frikismo, me tragué demasiadas películas de los años cuarenta hace unos meses y ahora me siento escoria ante esa gente que tenía tanta clase y tanta dignidad y hoygan, cada cual hace lo que puede, jajaja, tampoco me preocupa salir sin arreglarme, la verdad), pero sin pintarme las uñas no. Es más, prefiero llevarlas cascadas y con todo el esmalte a cachos que sin pintar. Es que no me gustan ni ver, jajaja.


Terminado esto, paso a contestar a las preguntas que deja la Selerkalilla:

1.- ¿En una escala del 1 al 10, cómo de importante consideras la lealtad en una amistad? ¿Por qué?
Pues 10. Puedo perdonar muchas, muchísimas cosas, pero la lealtad lo siento, pero no. Yo la doy al 100% y la exijo al 100%. Si me entero de que alguien puede haberme traicionado, lo investigo. Si lo confirmo, corto lazos definitivamente con esa persona y ni siquiera me molesto en dar explicaciones ¿Para qué?

2.- Si tuvieses que desaparecer del mapa una temporada, dónde irías? Si lo dijera, menuda porquería de desaparición, pero vamos... por cercar un poco en el mapa, sería en Navarra.

3.- ¿Qué posees en este momento de tu vida que no cambiarías por nada del mundo? Pocas cosas, pero importantes: un buen novio, unos buenos amigos (pocos, como debe ser, pero buenos), una buena familia y un par de buenos gatos. El resto es secundario y sustituible.

4.- ¿Qué es eso que te gustaría preguntarle a ese personaje histórico del que tanto sabes? Pues preguntar no sé, me hubiera gustado más verlos en su salsa. No tengo nada que preguntar a Alejandro Magno o a Raymond Roger de Trencavel, pero mataría por verlos un ratillo, a ver cómo se las componían.

5.- Si te dieran a elegir, ¿qué preferirías: una máquina del tiempo, un teletransportador, o una nave espacial? Ahí sin duda una máquina del tiempo, para ir de aquí para allá... que si vacaciones en Egipto, una visita a la Edad Media... lo normal. A ver qué pasa antes, que me ajustician en cualquier hoguera por bruja o que me pillo una enfermedad letal ya extinguida hace la tira de años, jajaja.

6.- ¿De qué te gustaría hablar en tu blog pero siempre te ha dado "nosequé" publicarlo? Ufff de nada. Yo hablo de todo, sin ninguna vergüenza. Si no publico algo es más por pereza que por "noséqué"

7.- Si pudieras elegir vivir una aventura en un mundo imaginario, ¿cuál sería ese mundo que elegirias? La Tierra Media habrá que decir ¿no? Al menos tenemos mapas y ya nos conocemos el percal...

8.- Dime ese rincón del planeta que te gustaría visitar antes de dejar este plano de existencia. ;P Muchos, pero tengo pendiente desde hace muchos años visitar Jerusalén. Me gustaría mucho, mucho, mucho. Espero poder hacerlo algún siglo de estos.

9.- Apunta un par de ideas que crees que mejorarían la convivencia social de los seres humanos. La mayoría de la gente se echa los trastos a la cabeza porque son incapaces de asumir que cada cual tiene su manera de pensar y de ser y no se pueden ni se deben cambiar. O al menos no por alguien externo. Antes de mandar a alguien a la mierda, gritarle cuatro burradas y decir que es imbécil, hay que intentar entender por qué hace o piensa de tal manera y pensarlo dos veces antes de mandarlo a la mierda. Que no es por no mandar a la mierda, que yo soy una auténtica profesional en la materia, sino en pensarlo dos o tres veces antes de tener claro que hay que mandarlo. Ésa es una. La otra está relacionada y es que hay que decir lo que se piensa, independientemente de cómo le vaya a sentar al vecino (aunque procurando hacerlo con educación y eso). Mejor hablar de más que quedarse uno con las ganas.

10.- ¿Te gustan los animales? Si es así, ¿cuál es tu favorito y qué te hace sentir? Claro. Mi animal favorito es el guepardo, hoygan, esto es así. Los veo y se me cae la baba, pero vamos... me parece más práctico convivir con gatos y eso ¿Qué me hacen sentir? Pues no sé... ¿Qué me hacen sentir las personas? Pues depende de cuáles.

11.- ¿Cuál crees que es el mejor invento de la humanidad? ¿Y el peor? Pufff no sé, yo no soy muy de elegir el mejor o el peor. Ni idea, vamos, jajajaja.

Bueno, pues nah, me queda elegir a los candidatos. Como ya son unas horas, les informaré mañana de lo que les ha tocado, pero adelanto que serán los siguientes:

- Adanost
- Lothíriel
- Joel
- Eko
- Nuria
- Raziel
- Amandil
- Gaueko
- Yazston
- Altáriel
- Bardito

Los motivos son obvios: son los blogs que tengo agregados en los enlaces de ahí al lado, que vienen a ser los blogs que más me gusta leer. Leo otros cuantos, pero son de gente desconocida y me parece un poco incómodo esto de ir a darles mal. Además, son blogs de cocina, o de costura, o de cualquier otra cosa, no se trata de blogs personales.

Preguntas que les hago... pues a verrrr qué se me ocurre así en un pispas, que lo dicho, ya son horas:

1. ¿Qué te llevó a abrir un blog?
2. ¿Alguna vez has pensado en cerrar tu blog? ¿por qué?
3. ¿Qué cosas te suelen molestar en el resto de las personas?
4. ¿Hay algo que te dé mucha vergüenza reconocer?
5. Si tuvieras un día para hacer lo que te diera la gana, sin límites de espacio ni de capital, ni de nada... ¿qué harías?
6. ¿Hay algo que siempre te hubiera gustado aprender y no sacas tiempo o ganas?
7. ¿Qué periodo histórico es tu favorito?
8. ¿Qué película, libro, cómic o lo que sea consideras que ha influido más en tu vida?
9. ¿Dónde te irías de vacaciones ya, mañana mismo?
10. ¿En qué inviertes más tiempo cuando usas internet?
11. ¿Hay algo que te gustaría saber de una servidora? (si queda algo después de las 22 confesiones de hoy)

Joer si me ha costado pensar preguntas, jajaaja.

Pues hala, lo dicho, el que lo lea hoy, ya sabe lo que le toca. El resto, serán debidamente informados. Buenas noches!

mercredi, novembre 14, 2012

Qatorze de nobienbre de MCCXXVI: "Consideraciones sobre una Huelga"

Hoy, catorce de noviembre, esta servidora ha hecho huelga. No me considero mejor ni peor persona por haberla hecho, ni considero que "todo el mundo debería hacerla" ni que nadie sea mala gente por ir a trabajar. Considero que cada cual es (o debería ser, que ésa es otra) muy libre de tomar sus propias decisiones y actuar de manera coherente con ellas. De hecho, ayer a estas horas no tenía claro qué haría al final y es que, a fin de cuentas, uno debe pensar por lo que pone en juego y de qué va a servir.

El hecho de que yo haga huelga, pese a no estar trabajando, puede parecer bastante descafeinado, sin embargo, gracias a que estoy estudiando y gracias también al maravilloso Plan Bolonia, resulta que mis faltas de asistencia cuentan para mis notas, por no hablar de algo más importante... quien falta a su trabajo pierde dinero, mucho y no es tontería que esa sea la causa de que considere que no se lo pueden permitir. Los estudiantes, a nuestra vez, perdemos la oportunidad de formarnos, pues a fin de cuentas, si hubiéramos hecho todas las huelgas que nos han comunicado en lo que va de año, ya llevaríamos cuatro y llevamos dos meses de clase. Supone perder un tiempo muy valioso. Sin embargo, teniendo en cuenta todo esto, hoy he considerado conveniente hacer huelga e ir a la manifestación.

Como digo, entiendo que uno pueda valorar la situación y preferir ir a trabajar. Considero que no todo el mundo puede permitirse llegar a fin de mes con el recorte de nómina que supone hacer huelga. Considero también que esa gente debería plantearse que a este paso su nómina se va a recortar de todas maneras y no está haciendo nada por impedirlo, pero entiendo que en un determinado momento alguien necesite pensar más en el fin de mes que en lo que va a pasarle mañana. Hay quien sabe que el "derecho" a la huelga es muy bonito, pero su puesto de trabajo se tambalea por culpa de un contrato infame o por estar en periodo de prueba, o por estar a punto de finalizar su contrato, y sabe de sobra que ir a la huelga no supone únicamente una pérdida económica, sino también que en su empresa consideren que es mejor no renovar el contrato a alguien que decide renunciar a un día laboral para reclamar derechos. Entiendo también, faltaría, que mucha gente piense que ir a la huelga no sirve de nada, porque de sobra está demostrado que aquí no paramos de desgañitarnos para que sigan haciendo lo que les parece. También entiendo a quien está molesto con los sindicatos convocantes. Considero que, independientemente de lo que uno piensa de los sindicatos, son ellos quienes convocan las huelgas y que una huelga sólo tiene sentido si hay una respuesta masiva, pero entiendo a quien está hasta las narices de seguirles el juego o quien está bastante cabreado con que ni siquiera entre sindicatos tengan lo que hay que tener para dejarse de rencillas y actuar conjuntamente por una causa común, ya es triste que ni para manifestarnos nos podamos poner de acuerdo.

También entiendo a quien considera que una huelga no sirve para nada porque hay que llevar a cabo acciones "más gordas" de uno u otro tipo. Sin embargo, quien dice esto, generalmente tampoco emprende otras acciones. Yo, personalmente, no hago mucho más allá de quejarme, así que considero que mi deber, si soy coherente conmigo misma, es unirme a la huelga. Y he pensado, tras darle muchas vueltas, que hoy estaba en mi mano hacerlo.

Lo que no entiendo y lo que me está poniendo de una mala leche bastante fina es que entre ayer y hoy he visto a más de un exaltado y a más de dos haciendo alarde en el feisbúc (afortunadamente no se trata en general de gente cercana a mí) de que han ido a trabajar porque alguien tiene que levantar el país. Lo que me molesta no es que alguien no haga huelga, me cabrea que esa gente opine que no hay motivos para hacerla y que incluso son mejores ciudadanos por "cumplir con su deber" e ir a ocupar su puesto de trabajo. Y es que espero de todo corazón que toda esa gente sean políticos o hijos de políticos, o ricos empresarios o similar, pero lo más triste de todo es que la mayoría serán pobres trabajadores que cumplen su horario y que están viendo cómo recortan sus derechos día a día. Y son tan cretinos que no ven motivo para quejarse y que consideran que "es mejor trabajar para levantar el país". Levantar el país, qué bonito engaño. Levantar el bolsillo de unos cuantos aprovechados que no ven la manera de seguir chupando del bote y que sí, se ven obligados a extorsionarnos, a hacernos perder nuestros derechos, a obligarnos a apretarnos más y más el cinturón para no tener que apretárselo ellos. Algunos, además, cuando se les pregunta si no creen que hay motivos para hacer huelga, aseguran que "más había antes, con otros Gobiernos". Nos ha fastidiado, como si criticar la lamentable actividad del Gobierno que nos ha tocado en gracia supone considerar que los anteriores han sido jauja para este país. Porque éstos son unos desgraciados, pero los otros lo fueron tanto y más. Y de noche se van de copas juntos.

Y es que no entiendo que alguien, sea de derechas o de izquierdas, tenga un buen puesto de trabajo o malo, trabaje o no, viva bien o viva mal, no sea consciente del recorte de derechos que nos están haciendo a todos los ciudadanos, a modo de decretos ley, los viernes, para que no podamos discutir. De cómo no se están firmando los convenios y en centenares de empresas se van a quedar con el sueldo mínimo interprofesional. De que igual uno puede vivir estupendamente, pero está rodeado de gente que no tiene trabajo, que se ha quedado sin tarjeta de la Seguridad Social, que le han quitado las ayudas o que le han dejado sin piso y endeudado por no poder pagar, que no por no querer. Y no sé si está gente son anormales, ignorantes o malnacidos, supongo que de todo hay. Porque quien está de acuerdo con los recortes que está aplicando el Gobierno, una de dos: o es un ignorante, o le sale a cuenta.

Y esto es todo por hoy. No tenía mucha gana de seguir haciendo post sobre política, porque hago mala sangre y total, no tengo mucho nuevo que contar. Pero lo dicho, unas cuantas visitas al feisbúc entre ayer y hoy han conseguido ponerme de mala gaita.

Difruten de un té de chocolate (kusmi a poder ser) con leche, calentico. Está bueno, pero bueno, bueno, de flipar. Y de música, "The State" de los Poisonblack, que siempre es un placer. De hecho, yo misma me lo pongo ahora.

dimanche, novembre 04, 2012

Quatro de nobienbre de MCCXXVI: "Semana del Cine Fantástico y de Terror"

Hace ya unos añazos que tenía ganas de pisar el Festival de Cine Fantástico y de Terror que se celebra siempre en Donosti por estas fechas, pero nunca terminaba de irme bien... y viviendo fuera es de esperar, pero viviendo aquí ya es triste, maldita sea. El año pasado, con mis famosos horarios, la posibilidad de ir era inexistente y este año, aunque lo pensé, no terminaba de ser buen plan porque ahora andamos de exámenes y entregas de trabajos (la primera evaluación es el cinco de diciembre) y tampoco es buen plan. El caso es que Yazston sí pilló abono para todas las sesiones, pero no pudo asistir a las del día 31 ni a la primera del día 1, así que me pasó a mí las entradas y por fin puse mis patitas en el festival y se me han quedado muchas ganas de repetir.

Hay mucha gente que asegura que el festival está de capa caída, que ya no es lo que era, que el nivel de las películas ha caído bastante, que se ha vendido la idea de festival "gamberro" y se está perdiendo la oportunidad de ver buen cine más allá del cine gamberro. En mi caso, he de decir que tuve la suerte de asistir a algunas de las mejores películas que se han proyectado estos días (o eso aseguran quienes han estado en todas las proyecciones), así que no tengo esa sensación, aunque sí reconozco que me hubiera gustado ver más cine de "terror", de verdad. Vi varias películas (y cortos) en clave de comedia, de género fantástico o raro a secas, pero apenas vi nada de terror propiamente dicho, salvando únicamente la última proyección del día 31, "Shawney, flesh of man", una película irlandesa de bajo presupuesto pero con muy buen resultado. Un claro ejemplo en el que se refleja cómo se puede hacer una buena película con bajo presupuesto y que, pese a todo, no sea una cutrez suprema. Desgraciadamente, el miércoles noche ya tenía yo mucho sueño acumulado a esas horas y no la pude disfrutar como me hubiese gustado. Tres cuartos de lo mismo me sucedió en la película que más esperábamos, "Ace Attorney", del mítico Takashi Miike. En ambos casos tenía demasiado sueño para disfrutarlas como es debido. Eso sí, en el caso de la de Miike, la película fue divertida con saña y mira que es difícil tener a un porrón de expectadores pendientes de una película de juicios de dos horas y pico. Eso sí, no era una película de juicios al uso... con estética anime, ambiente futurista y muchos puntos referentes al videojuego en el que está basada, la película fue una bizarrada de cuidado, pero merece mucho la pena verla y ya los quiero ver a ustedes descargándosela en sus casas.

 Risas aseguradas y una trama muy buen llevada en este filme de Miike que, como sucede siempre con este director, no deja a nadie indiferente.

Contra todo pronóstico, me quedó buen sabor de boca con el concurso de cortos españoles. Hubo mierda, como era de esperar, pero bastante menos de lo que uno puede imaginarse. Muy recomendable el ganador, "El ultimo onbre bibo", una versión humorística de la setentera "El último hombre vivo". No quedaron atrás otros cortos como "Defeated", con un sorprendente final que recibió buenos y merecidos aplausos o la divertida "Shoot for the Moon", sobre la teoría de la conspiración de la llegada del hombre a la Luna o "Voice Over", en la que el storyboard iba a cargo... nada menos que de Raziel (ponía Xabier Huici, no preguntéis cómo supimos que es él, jajaja).

Respecto a los cortos extranjeros... me resultó bastante sin más la ganadora, "Nostalgic Z". Nos reímos algo, pero me resulta ya demasiado trillado todo el tema zombie y tampoco es que aportara nada del otro jueves. Más me reí con "Banana Motherfucker", película que no se puede expresar con palabras, de verdad, era absurda a más no poder, con unos efectos especiales de serie B finos, finos. Eché de menos un cameo de las bananas en "Dead Sushi", que vimos justo después. El resto de cortos, bastante ignorables, algunos, como "Zombirama", dieron ganas de tirar cosas contra la pantalla. Mención aparte merece el que se presentó fuera de concurso para que nos echáramos unas risas la noche del 31 "Donosti Creepshow". Tremendo. Con decir que salían el Borja de "Qué vida más triste" y Joxepo, el de "la Cuadrilla" de "Vaya Semanita" pueden ustedes imaginarse el percal...

Sobre el resto de películas que vi... muy absurda y muy divertida "Dead Sushi", bastante mejor de lo que esperábamos del creador de "Robogeisha" (película muy esperada tras el impresionante tráiler pero que, según quienes la han visto, es un auténtico truño). Nosotros nos reímos bastante, cosa que no sucedió con "Tulpa", una película que se puede resumir en "de mal gusto". No sé... intentaba enseñar tripas, un asesino sádico (y creativo, porque mira que era creativo), suspense, tensión, erotismo, sectas... no sé, intentaba sacar de todo y sacó... "de todo" y todo mediocre. Sin más. Dentro de dos meses ni recordaremos haberla visto. No puedo decir lo mismo de "Antiviral" de Brandon Cronemberg, como lo leen, el hijo de Cronemberg también dirige aunque le falta rodaje para seguir los pasos de papá. La película fue muy original, con una estética muy bonita (blanca, futurista, minimalista), un protagonista con un papel muy complicado y que resultó ser un actorazo... pero le sobró metraje por todas partes y resultó muy lenta. Pena, porque la idea era muy buena.

Una estética impresionante y una idea muy buena para una película que terminó siendo demasiado lenta. Una lástima. Habrá que vigilar lo que vaya haciendo este hombre más adelante en cualquier caso.

Finalmente, compré la última entrada que estaba a la venta para "Tai Chi Zero" el jueves por la noche y les puedo asegurar que no pude tener mejor idea. Me hice con ella porque andaba todavía por el centro y porque había muchas esperanzas puestas en la peli y todas fueron pocas. Para mí fue la mejor sin lugar a dudas de todas las que vi (seguida de "Ace Attorney", sí, pero para mi gusto, mejor que la de Miike). Original con saña, mezcla con mucho gusto la China antigua con Steam Punk (ojipláticos nos quedamos) y mucho de estética RPG. La película empieza como un videojuego y seguidamente hace un flashback para contarnos a modo de película muda la vida del protagonista, a partir de ahí, epicismo del bueno, risas, buen cine de artes marciales y mucha originalidad. ¿El único problema? la película no termina, está hecha en dos partes y el final de ésta es bastante seco. Tanto, que todo el mundo nos quedamos como "¿¿¿¿¿QUÉ?????" cuando salieron los títulos de crédito. Ya en estos se anunciaba la segunda parte para este mismo año así que, a ver de dónde se puede descargar semejante maravilla.

 Impresionados nos quedamos con esta original película. El Steam Punk mezclado con artes marciales, videojuegos y antigua China es un combo impresionante para ambientar una buena película de aventuras.

Y dicho ésto, voy dejándoles por hoy. Como ya dije en mi entrada anterior, tenía varias cositas pendientes que tenía ganas de subir, después de una época de barbecho, es lo que toca.

Recomendando... un petit suisse me acabo de zampar yo. Y buena música, como el "Nothing else matters" que escuchamos ayer de caminito a casa y que hacía añísimos que no escuchaba yo. Y siempre es un placer.

vendredi, novembre 02, 2012

Tres de nobiembre de MCCXVI: "La Butterfly"

La cruda realidad es que a mí Puccini no me convence. Ya sé que más de uno me retirará la palabra después de estas tajantes declaraciones, pero esto es así, Puccini, en general, se me hace denso y aburrido. Y no es que no lo haya escuchado suficiente, no crean, tuve Il Trittico y tuve Tosca y ésta última la escuché bastante. Sin embargo, y aunque Tosca no me desagrada, il Trittico se me hace pesado y confuso, aunque no tan denso como La Bohéme ni tan aburrido como otras, como La Fanciulla del West y, qué quieren que les diga, sé que me mirarán mal, pero yo siempre he dicho que Puccini es como un Wagner malo. Está muy bien lo del continuo musical, evitar arias (aunque Puccini las mantiene mucho más que Wagner) y el leitmotiv, pero Puccini no maneja la orquesta como la lleva Wagner o, más bien, considero que tardó en hacerla funcionar no igual, pero sí de manera igualmente impactante, así que suelo decir que es un Wagner malo y si mi tío Martín o mi amiga Cecilia leen mis palabras, me dejan de hablar, seguro. Afortunadamente, dudo que se pasen por aquí.

Y el caso es que, como digo, tampoco lo odio como a Mahler. Admito que tiene piezas bonitas, me encanta el aria del tenor de Tosca y "Nessun Dorma" fue mi aria de tenor favorita hasta que descubrí el "Ah sí, ben mio" del Trovatore pero, en general, cuando leo que van a hacer algo de Puccini suelo escaparme por patas. Aquí haré dos únicas excepciones: "Madame Butterfly" y "Turandot". Y es que considero que la instrumentación de las últimas obras de Puccini es considerablemente mejor que la anterior, por no hablar de que me encanta cómo va tomando temas orientales y los introduce en sus obras. En "Butterfly" es más que evidente, en "Turandot" es tan impresionante que considero que, de haberla terminado, habría sido la mejor de sus obras (considerando que no está terminada, no me decido, hoygan, ambas andan a la par). En cualquier caso, así como no es complicado ver "Madame Butterfly", "Turandot" es una de esas obras que no hay manera de que representen en ningún lado, maldita sea, y aunque el "Nessun Dorma" lo conocen hasta los críos de veces que se ha repetido, es una obra que, en general, debe de dar mucha pereza representar, así que nunca he tenido la oportunidad de verla.

El caso es que este sábado la AGAO montó una representación de "Madame Butterfly". Fue mi primera visita al Baluarte y, para mi desgracia, acerté plenamente en todas mis sospechas. La cultura en Navarra se ha privatizado y exclusivizado de manera vergonzosa. Antaño, cuando se representaban obras en el teatro Gayarre, era más difícil que se ocuparan las 2000 plazas que tenía (el Baluarte tiene unas cuantas más), la gente iba arreglada, a veces, menos arreglada entre semana. En el anfiteatro teníamos montado un grupete de gente a la que nos gustaba tanto ir, que preferíamos ocupar las entradas más baratas para poder permitirnos ir más a menudo. A día de hoy, el Baluarte es mucho más grande, mucho más pijo, mucho más caro... y no es mejor. Eso sí, para deleite de quien quiere ir "a aparentar", aquí se puede aparentar mucho más, señores. Ya saben: grandes escaleras, grandes pasillos, barandillas desde donde contemplar quién va más divino y con quién va Fulanita. Y sí, no niego que tenga cierto encanto piji eso de ir divino de la muerte y de cotilleo, y no negaré que eso me gustaba cuando solíamos ir a ver las operas de la ABAO pero, a diferencia de lo que se nos ofrecía en Bilbao, al margen de pasillos molones y lo de más allá, el auditorio en sí es bastante mediocre.

Se trata de un auditorio de este estilo moderno que se lleva ahora, ya saben, maderas de colores claros, minimalismo... Sin embargo, la acústica era bastante sin más y los asientos condenadamente incómodos, antes del primer descanso ya tenía un dolor de espalda infernal. Si siempre nos hemos quejado del escenario del Gayarre, por pequeño, aquí no se han esforzado en ampliarlo y, aunque he de reconocer que la visibilidad es bastante buena y se diría que lo es prácticamente en cualquier zona, el escenario es pequeño y ahí no cabe mucha cosa. Para colmo de males, añadiremos que tuvieron la gracia de hacer la obra "semiescenificada", esto es, metieron la orquesta en mitad del escenario y se quedaron más anchos que Blas. Encima, lo vendieron como si fuera algo extraordinario o algo así. Extraordinario las narices, o quizá sí, mira, más ordinario de la cuenta sí que fue. La orquesta ahí en medio entorpecía la visión del escenario y el paso de los cantantes. De la situación del coro ya ni hablamos, no tenían ni donde meterse los pobres. Menos mal que es una obra con poco de coro y mucho de solistas.

En fin, aparte de todos estos males que me hicieron arrugar la nariz bastante nada más llegar, he de decir que asistimos a una Butterfly correcta, bien representada, con una Cio Cio San bastante digna (tampoco diremos espectacular... se le notaba un cierto tono metálico en los agudos y al principio parecía que no los definía bien... ya al final del primer acto había mejorado bastante y en los siguientes cumplió con creces) y una Suzuki mejor todavía. Bien en el caso de los secundarios, salvo en el caso de Pinkerton, que resultaba un poco gangoso y nada claro en la vocalización. La orquesta estuvo, como suele ser en estos casos, estupenda y los decorados y escenografía muy buenos pese al desastre que les hicieron poniendo a la orquesta en medio. Mención especial para el vestuario, los kimonos de Cio Cio San eran preciosérrimos. Dónde leches han conseguido esas telas o directamente comprado esos kimonos... no lo sabemos, pero nos gustaría, vaya que sí.

Y poco más, salvo que siempre es un placer volver a la opera, afición que, por desgracia, tengo bastante dejada de lado pero procuro mantener yendo al menos una vez al año. A ver si recupero de una vez la frecuencia de antaño, porque merece y mucho la pena. Pese al pijismo.

Y esto es todo por hoy, que estoy agotá por otras causas que ya comentaré en el próximo post, si eso, que se me acumulan los temas por falta de tiempo. Un saludillo, un té verde y un poco de la Butterfly, el mítico "Un Bel di vedremo" con el que me eché una buena llorera, hoygan, y bien a gusto. Pena que me había echado rímmel. Y que no llevé clínex. Se lo dejo con la Callas para que no puedan encontrar defecto alguno, no me digan que no soy generosa.

lundi, octobre 15, 2012

Quinçe de ottubre de MCCXXVI: Tempus Transit...

Septiembre de 2012 es el peor mes que recuerdo en años. El peor mes que recuerdo, quizá sería más adecuado decir. Los motivos... varios, pero no corresponde dejarlo por aquí, esto es más público incluso que el feisbuc y no es que sean motivos especialmente ocultos (de hecho, buena parte de los que pasáis por aquí estáis más que puestos al corriente), pero sí privados, de esa privacidad que una gusta de cerrar en su propia casa, a cal y canto. Curiosamente, septiembre iba a ser un mes bonito ¿saben? previo a empezar el nuevo curso, con ganas y, al mismo tiempo, disfrutando de los últimos días de inactividad absoluta, recogiendo fuerzas para empezar algo que tenía muchas ganas de comenzar. En cualquier caso y, como suelo decir habitualmente (y todos sabemos que me encanta citarme a mí misma)... todo pasa, de todo se aprende. Está bien pasarlo mal una temporada pero mal revolcarse en las propias miserias, así que poco a poco hay que ir

El curso ha empezado, en cualquier caso, y la verdad es que todo va muy bien. Nos meten mucha caña, cosa que se agradece mucho, a fin de cuentas ya somos mayorcitos y no compensa perder tiempo en tonterías. Al menos en mi caso, ni siquiera me he matriculado por el título, no creo que sirva de demasiado tener el título de Patronaje y Moda, sobre todo porque hay mucha gente que ha aprendido de manera no reglada y trabaja muy bien. A lo que me refiero es a que no importa tanto el título como demostrar que se sabe trabajar y eso es lo que nos enseñan: confección, patronaje, materiales textiles, modos de trabajo... el grado en sí es una auténtica gozada que recomiendo a todo friki de la aguja que suele pasearse por aquí. Se trabaja duro ¿eh? y exigen lo suyo, pero merece la pena.

Por lo demás... tenemos un nuevo inquilino en casa, el pequeño Kyubi, un personaje de cuenta que ahora mismo está durmiendo en mi regazo. Vino "en suplencia" de mi pequeña Metal, en suplencia física, se entiende, no dejo de decir que no buscamos un sustituto ni algo que nos haga olvidar a mi peluda... pero en esta casa consideramos que podemos ocuparnos de dos felinos y que es un buen número para que uno no se sienta solo. Y hacía falta un poquito de alegría en casa cubil. Y vaya si nos echamos risas con este pequeño delincuente, no se hace querer ni nada. Algún día hablaré de Metal, porque era algo que tenía pendiente tiempo ha y porque creo que se lo merece. Un pequeño homenaje para una bola de pelo que me acompañó mucho tiempo y que me dio mucho cariño.

¿Más cosas? En los últimos tiempos he decretado que esta humilde servidora, que lleva una buena temporadilla haciendo ropa para sí misma y para sus amigos, también puede aceptar encargos de ropa para recreaciones, teatro, etc. He dado de alta una cuenta de correo para encargos (azescrovegni@yahoo.es) y también he abierto un nuevo blog para todos los temas relacionados con costura. Posiblemente incluso corte y pegue algún post de este blog para ponerlo en el otro. En el blog hablaré de proyectos, de patronaje, de moda, de confección... etc., aunque hasta la fecha sólo he ido subiendo algunos ejemplos de lo que cosía antes. En principio aquí no volveré a tratar estos temas. Sobre todo porque me gustaría extenderme más y para eso es mejor dejarlo en un lugar aparte para quien pueda interesar. El blog es: www.ropinajesypertrechos.blogspot.com. En cuanto haga cuatro cambios que tengo pendientes en la lista de blogs, lo enlazo.

Y eso es todo, por de momento. Siempre que dejo de escribir un tiempo me cuesta arrancar y me parece que tengo que justificar mi ausencia o dejar constancia de lo que he hecho estos tiempos y qué novedades hay. Esto tiene bastante coña, porque un blog, a fin de cuentas, es una cuestión bastante personal pero ya saben, es como si de alguna manera cobrara vida propia o algo. Y porque una es educada y le gusta serlo con quien se moleste en pasarse por aquí.

Dejaré una canción recomendada, como siempre, en este caso "Navigate the seas of the Sun" de Bruce Dickinson, que últimamente está sonando bastante en mi lista de spotify. Prueben un té de chocolate de kusmi y añándanle "una nube de leche". Dior, lo he probado antes y no tengo palabras para describirlo... mejor incluso que solo, que ya es decir.

dimanche, août 19, 2012

Dieç i nuebe de agosto de MCCXXVI: "Pan para hoy"

En estos tiempos en los que todo lo relacionado con hacer cosas uno mismo está muy de moda, y que muchos de mis amigos son bastante fans de la cocina, no me cabe la menor duda de que buena parte de los que asomáis por esta humilde morada conocéis de sobra, o al menos habéis pasado alguna vez por los blogs de Ibán Yarza y Dan Lepard; "señores que hacen pan". Si no los habéis fichado hasta la fecha y el tema os interesa, os lo recomiendo más que mucho. Hablan sobre tipos de pan, sobre cómo hacer masa madre, harinas, etc.

Hace un par de meses, fisgoneando el blog de Yarza, me enteré de que tenían intención de montar un proyecto temporal nada menos que en Donosti; se trataba de una panadería donde querían hacer y vender pan artesanal, pero también querían hacer cursos, proyectos, intercambios, traer panaderos de distintos lugares para que dieran charlas... La ubicación elegida era frente a la estación del Norte, en unos contenedores. La idea es muy buena y, por lo que hemos ido viendo estos días, funciona estupendamente. Para más información, tenéis la página (aquí) donde cuentan lo que hacen y van poniendo al día el calendario de charlas y actividades de todo tipo.

Durante el mes pasado hemos estado más liados de la cuenta entre preparar el Drachen, largarnos para allá, volver, arreglar el tinglado que teníamos montado en casa... etc. así que, aunque había ganas de bajar a cotillear, hasta la fecha no habíamos tenido opción. El otro día bajamos por fin a echar un vistazo y comprar pan. Compramos un pan hecho con masa madre y harina y no podéis imaginar lo condenadamente bueno que estaba, así que nos picamos y ayer nos apuntamos los dos a uno de los cursos a cargo de Dan Lepard.

El pan que compramos el primer día, culpable de que al final fuéramos al curso. Hay que reconocer que tiene mejor pinta que los que amasamos nosotros, pero los nuestros tienen su encanto, jajaja (y están riquísimos). En cualquier caso, me temo que nos vamos a pasar unas cuantas veces más por "The Loaf" para probar más material.

Me daba un poco de yuyu la idea de apuntarme al curso de Lepard porque los da en inglés y mi inglés es un poco lamentable pero los cursos de Yarza ya no tenían plazas y, como Yazston también se animó a apuntarse y el tipo que nos vendió pan el día que fuimos me aseguró que a Dan Lepard se le entiende estupendamente, allí nos plantamos el viernes, a aprender a hacer pan con uno de los grandes.

Si la idea os suena bien, os recomiendo que os apuntéis, aprovechando que vuelve a impartir el mismo curso el día 31. Lo cierto es que a Lepard se le entiende estupendamente (o eso creo... luego probaré a poner en práctica lo aprendido en casa y fijo que la lío parda... aunque lo bueno es que Yazston se apaña en inglés bastante mejor que yo y espero que tenga las cosas más claras, jajaja), el tipo es un encanto de persona y el curso está realmente bien. Nada más llegar amasamos cada uno un par de panes con una masa que ya tenía preparada. Empezamos por el final, pero con la idea de poder llevarnos nuestros panes a casa. Una vez dejamos nuestros panes reposando antes de entrar en el horno, Dan nos estuvo explicando cómo hacer masa madre y cómo conservarla. Nos enseñó la masa madre de la que habían salido nuestros futuros panes para que apreciáramos la pinta que tiene que tener cuando está hecha (maldita sea, cuando hice yo masa madre al principio del verano, la tiré pensando que estaba mal, cuando la pobrecita tenía una pinta bastante parecida, ejem... creo que maté a mi chiquitina, habrá que volver a intentarlo), nos aconsejó sobre tipos de harina, etc. Después puso nuestros panes a hornear, nos explicó cómo hacerlo y, al ratillo, ahí estaban calentitos nuestros panes recién hechos. Cada uno nos llevamos un par de panes y un poquito de masa madre en un tupper (sí, nosotros nos hicimos con cuatro panes y dos tuppers de masa madre, pero es que somos muy mala gente) y hala, todos para casa. Como os podéis imaginar, tanto ayer como esta mañana nos hemos dado un desayuno de marqueses con los panes del viernes... Ayer ni siquiera comimos a mediodía y hoy tenemos la misma pinta.


Nuestros panes, recién sacados del horno ¡Los nuestros son los del fondo!

 Supongo que muchos habréis probado buenos panes pero cada vez es algo más complicado y más aún en ciudad, donde las mafias de las cadenas de panaderías y el pan barato de supermercado se están cargando el negocio y mantener una panadería tradicional no es precisamente sencillo. Aparte, cada vez vemos más panaderías gourmets en las que, salvo gloriosas excepciones, el pan no es lo que promete. En muchos de estos sitios aseguran hacer pan con masa madre, pero luego resulta que no es cierto. Abusan de nuestro desconocimiento para vendernos algo que ya no recordamos cómo tiene que saber, y por eso les creemos cuando lo ponen y estamos dispuestos a pagar algo más por esos panes. A veces, además, le ponen pasas, nueces, mantequilla o queso y puede saber muy rico de primeras, pero habitualmente todas esas cosas sirven para ocultar un pan mediocre al que nos tienen acostumbrados. A menudo nos lo sirven calentito, "recién hecho" (de recién nada, lo tienen congelado y lo hornean a las horas en las que viene más gente), con la corteza crujiente y la miga consistente, pero a las horas, incluso ese pan gourmet por el que nos cobran una cantidad bastante seria, está como la goma. El buen pan está rico recién hecho, pero está más rico a las horas, incluso se dice que al día siguiente.


Dan Lepard haciéndonos entrega  de nuestros propios panes y de un poquito de su masa madre para que podamos hacer más en casa. Seguiremos informando...

El pan de verdad tiene un aroma increíble, mucho sabor y un punto de acidez. Tiene un fuerte sabor a cereal y a fermento, un sabor al que no estamos acostumbrados, por no hablar de que cada pan es distinto... puede salir mejor o peor, puede estar más ácido o más sabroso, pero es imposible hacer que el pan tenga todos los días el mismo sabor y textura. Creo recordar que fue en el blog de Yarza donde leí que algunas personas que se apuntan a sus cursos de pan se sienten decepcionadas al probar el pan "de verdad", les resulta demasiado fuerte y no les gusta, al igual que suele pasar cuando uno prueba leche "de verdad", o cuajada "de verdad" y lo de más allá. Estamos demasiado acostumbrados a tomar alimentos insípidos. Sin embargo, el pan de verdad tiene un sabor impresionante. Está tan condenadamente rico que se lo puede comer uno sin nada más.

Yazston enseñando orgulloso uno de sus panes  

Sin embargo el pan de verdad es más incómodo de elaborar, hacer una masa madre cuesta unos días y no siempre sale bien, sobre todo si uno quiere que su masa madre sólo tenga harina y agua (aunque una vez hecha, con guardar un poquito de cada pan basta para hacer el del día siguiente, no es necesario repetir el proceso). El pan tiene sus tiempos: hay que amasarlo, dejar reposar, volver a amasar, dejar fermentar... pasan tiempos largos en los que uno tiene que andar pendiente del pan y eso es mucho más trabajo de lo que supone para una panadería hacer un pan precocinado. Hay ratos en los que el pan sencillamente tiene que reposar y entonces ¿qué hace el panadero? ¿se va a su casa? ¿descansa? En los tiempos en los que estamos acostumbrados a vivir no está bien visto que uno tenga que dejar su trabajo reposar para volver a hacerle caso más tarde. Al menos eso piensan en las cadenas de panaderías. Los supermercados sencillamente reciben su caja de pan precocinado, condenadamente barato para ellos, hecho con harinas de mala calidad y, según cuenta cierta leyenda popular (supongo que no será cierta, pero a saber...), con cierto producto que potencia la obsolescencia que ya tiene de por sí un pan mal hecho, que no ha respetado sus tiempos y que para colmo, se ha congelado cuando tenía que estar tranquilamente fermentando. Ese pan que se hace con máquinas, con levadura de mediocre calidad y deprisa y mal, sale muy barato. No tiene al señor panadero sentado, perdiendo el tiempo mientras su pan leuda, sino que tiene a un montón de tipos mal pagados que echan la mezcla en la máquina y controlan que todo vaya bien. Y se hace en gran cantidad.

Ricos panes que se ofertan en "The Loaf". Hay amplia variedad de pan, pastas y productos varios todos ellos de fabricación artesanal. Si lo de los cursos y las charlas no os llama, sí os recomiendo al menos pasar a comprar alguna cosilla por ahí, porque merece la pena (además, suelen tener bandejas con cosillas para probar, para valorar el producto antes de comprar... aviso que nadie sale de ahí sin su bolsa de compras)

Y este, señores, es el tiempo que nos ha tocado vivir. Sucede con el pan, con la comida y con la vida en general. Cada vez se respeta menos el trabajo del artesano, del que invierte su tiempo en hacer que las cosas salgan bien porque, no se engañen, las cosas buenas tienen su tiempo y ese tiempo se debe respetar. Se debe respetar el tiempo para hacer una buena sopa, un buen cocido (yo me sigo negando a comprar una olla exprés... si no tengo tiempo para hacer unas patatas cocidas con chorizo, me frío un filete o me hago una ensalada rápida, pero no hago cocidos en una olla, que se hace rápido, pero el caldo no sabe a lo que tiene que saber y está líquido, hoygan), se debe respetar el tiempo para escribir un condenado artículo en un periódico, aunque se desee que salga rápido, hay que respetar el tiempo para ponerse moreno (quien quiera hacer semejante cosa, que lo haga bien), para hacer una dieta equilibrada, para hacer ejercicio, hay que respetar el tiempo para conocer a una persona, para conservar a un amigo o a una pareja. Pero estamos acostumbrados a hacer todo aquí y ahora, a no invertir tiempos en cocinar ni en ponernos morenos, pero el cocido hecho en la olla no sabe igual que el que está una hora hirviendo a fuego lento, una dieta express es de todo menos sana y no tenemos ni idea de quién es buena parte de la gente que tenemos en el feisbuc, aunque comentemos sus fotos y nos hagan gracia sus actualizaciones de estado.

Y con esto me despido, que huele a pan calentito en la cocina y eso es que el desayuno está en curso. Y voy a dedicarle a mi desayuno el tiempo que se merece, hoygan.

Recomendando... comer buen pan y beber una buena cerveza natural como la almogàver que nos tomamos antes de curso. Y de música... el verano de Vivaldi bien tocado, en una versión de Trevor Pinnock o de alguien con sentido musical. Ayer nos lo destriparon en los fuegos de despedida de Semana Grande y todavía me estoy acordando de los ancestros de los que le hicieron eso a Vivaldi.

jeudi, août 02, 2012

Dos de agosto de MCCXVI: "DrachenFest 2012"

Después de muchos preparativos, echarle muchas ganas y envidiar mucho a toda esta panda de desarrapados que fueron el año pasado, por fin hemos ido (y hemos vuelto, sigh) de Alemania, de ese pedazo de evento que supone la DrachenFest. El año pasado fueron como Tercios españoles, con Elro como capitán. Este año (y los sucesivos) la intención era repetir la misma estética y plan de juego. La idea mola, pero a la vez es una forma de dar rendimiento a la inversión de tiempo y dinero que cada cual ha hecho en sus vestimentas y pertrechos.

Buena parte de la Primera Escuadra del Tercio, a órdenes del Cabo Llamazares. A la izquierda, el portaestandarte, el alférez Ancizu.

Tenemos la suerte de que el año pasado gustó mucho el juego que los españoles dieron en el Campamento Azul, campamento que tradicionalmente había sido poco o nada combatiente y que se consideraba uno de los campamentos facilones para atacar. Se quería dar un cambio a esta idea y esta panda apareció en un momento en que se buscaba gente organizada y que jugara limpiamente para las batallas. Dieron buen juego y no os podéis imaginar cómo lo valoraron los alemanes, que cuando se enteran de que uno es "de los Tercios del campamento azul" es casi recibido como héroe de guerra, por no hablar de que los Tercios ya cuentan con una escuadra de alemanes ¡y una milicia!, un grupete de chavalillos que decidieron participar como levas junto a los Tercios. Unos campeones, no os podéis imaginar.

Este año me alegra decir que hemos podido mantener la buena fama del pasado haciendo lo mismo: jugar limpiamente, respetar las normas y combatir de una manera organizada. A esto se añade el buen juego que hizo el campamento Azul (pese a que una de las primeras decisiones no nos hizo ninguna gracia y decidimos pasárnosla por el forro, nosotros y unos cuantos más... y resultó salirnos muy bien la jugada). Tuvimos suerte y buen juego en los combates, se hicieron pactos que nos dieron muy buen resultado (los tradicionales pactos con el Gris y con el Verde, pero también los Enanos y los Lansquenetes colaboraron con nosotros) y se tuvo éxito en los rituales mágicos y en varias cosas más de las que no nos enteramos gracias a nuestro nivel de alemán y a que pasan tantas cosas y hay tanta gente en los campamentos que es difícil enterarse de todo lo que sucede. Al final y, contra todo pronóstico, gracias a la suma de todas estas cosas, ganó el Campamento Azul. No íbamos al Drachen con intención de ganar ni nada parecido, pero sigue siendo un subidón haber contribuido a la primera victoria del campamento Azul. Y vaya si fue festejado...

Eneko y yo pertrechados como los hermanos Petrikorena, una panda de cazurros norteños y carlistas (al parecer veníamos de futuro, éramos Tercios de ciencia-ficción). Ains... perdí mi txapela blanca. Diré que la txapela me queda como cien patadas, pero tenía su coña que la escuadra vasca lleváramos txapela en lugar de sombrero.


 
Instrucción en el propio campamento. Aprendiendo a usar la pica como está mandado. Diré que la pica es un arma espectacular para alguien que, como yo, no tenga por costumbre coger personajes combatientes y encima sea tirando a torpe. Es fácil de manejar, da una buena distancia con respecto al enemigo y proporciona mucha jugabilidad. Lo dicho, aún no habiendo cogido una en mi vida, le saqué mucho partido y creo que di mucho más de lo que recibí, cosa que me sorprendió enormemente porque yo ya me veía pasándome el vivo en manos de los curanderos (que mi rato pasé, todo sea dicho, pero bastante menos del esperado).

De caminito a la ceremonia de clausura tras la victoria del campamento Azul. Limpitos, arreglados y bien vestidicos. Cansados por la batalla, pero con ganas de farrote. 
  
Quien no haya pisado un vivo en país extranjero no se hace a la idea de qué es el Drachen, de verdad. A nosotros nos parece una barbaridad que en un rol en vivo se junten 300 personas, no os podéis imaginar lo que suponen las 6000 aproximadas que andan por el Drachen (los rumores dicen que el año pasado fueron más de 6000 y este año menos, ni idea, no he visto datos oficiales por ningún lado y es imposible hacer cuentas). No os podéis imaginar lo que supone en cuanto a ambientación, porque al ser tanta gente y ser gestionado el evento por una empresa, el DrachenFest mueve mucho capital y eso se refleja en cientos de cosas: la ambientación de las murallas, el atrezzo, la existencia de puestos de comida, tabernas, etc... la ciudad estaba compuesta por un montón de tiendas impresionantemente ambientadas, con toda suerte de cosas, desde hidromiel a armas para rol en vivo, pasando por ropa, pieles e incluso pasamanerías, botones y demás para confeccionar ropa. Para flipar. Todo esto proporciona unas escenas imposibles de ver en ningún vivo que conozcamos: participar en una batalla con tantísima gente es impresionante

Herrería en el pueblo. Ríete de cualquier feria medieval en la que hayamos estado. La ambientación se cuida al detalle, tanto por parte de la organización como por buena parte de los jugadores que llevan pabellones. 
Tienda de hidromiel. El dependiente era un señor muy amable y muy empeñado en dar a probar todas sus variedades. Después de una pequeña cata, me hice con un hidromiel de cerezas que está de muerte. El año que viene creo que pillaré varias botellas más, jajaja.

Por otra parte, teníamos la idea de que el DrachenFest era básicamente una batalla, que los alemanes eran "muy burros" jugando, muy dados a hacer cargas y demás y que no tenían por costumbre interpretar mucho. El año pasado ya quedó claro que no podíamos estar más equivocados. Aunque nosotros vayamos de combatientes (en gran medida porque la barrera idiomática no facilita tirar por otros derroteros), hay toda suerte de tramas que no implican en absoluto participar en combates. Muchísimos de los participantes en el Drachen no son combatientes. Hay tramas para magos y además, se cuelgan quest de todo tipo en las tabernas y hay gente que simplemente va de camping... se monta un personaje, se pertrecha y se dedica a ver lo que hacen los otros, hacer guardia, pasarse por la taberna y darse una vuelta por las tiendas. De verdad que, incluso para eso, merece mucho la pena pasarse por ahí.

Gente que mola. De verdad que no os imagináis lo bien que se maquea el personal. Los orcos son lo más llamativo, pero podríamos tirarnos horas hablando de faunos, de topos artilleros, de gólems o de los lupinos que curaban heridas lamiéndolas. Impresionante.

Respecto a la interpretación... nada que ver con la idea inicial, todo lo contrario. Allí el personal se toma las cosas muchísimo más en serio que nosotros, quizá también porque, al haber tanta gente y tantas opciones de juego, cada cual se toma en serio su campo. Así, los rituales que hacen los magos están a años luz de los que nosotros hacemos por estos lares, los gremios de oficios enseñan especialidades a cada uno de sus miembros, pero lo que sí que resulta fascinante es ver cómo se lo toman en serio los curanderos, todo el paripé que organizan y lo bien que lo hacen. Y coñe, si el señor que te cura se limita a romper un papelito y decir "hala, ya estás curado" como pasa por aquí, pues te levantas y te vas. En el Drachen, la gente te lleva en volandas a la enfermería de campaña, los curanderos inspeccionan la supuesta herida, retiran la ropa que la cubre (polainas y botas incluidas si es en la pierna, por poner un ejemplo... o partes de corazas si es en otras zonas), limpian la herida, sacan "supuestas esquiras o puntas de lanza" con pinzas, "cosen" la herida (a veces haciendo una falsa herida con látex, otras veces simplemente haciendo el paripé y la cauterizan. Impresionante. Resultado: mientras el curandero hace su trabajo, el herido grita como si le fuera la vida en ello, le llama "hijo de puta", se acuerda de sus muertos y lo de más allá. Y una vez más vemos cómo, el hecho de que la gente que nos rodea se tome en serio sus personajes,  ayuda a que todos interpretemos mejor y disfrutemos más del juego.

El mago-jefe del campamento Azul, Pei Pei. También clasificable como "gente que mola mucho".

He hablado un par de veces acerca de la barrera idiomática pero he de decir que esa barrera no es tan grande en el sentido de que los alemanes están más que dispuestos a traducir todo al inglés en cuanto ven que no entendemos, pero es lo que hay... la mayoría de nosotros no hablamos un inglés muy elaborado y mucho me temo que la mayoría de los alemanes tampoco lo hacen, así que cada cual acaba hablando con quien mejor se puede entender y eso, a fin de cuentas, nos limita. Un par de las chicas que vinieron, Isa y María, se apañaban bastante bien en alemán y nos hicieron muy bien de intérpretes, así como alguno de los alemanes que estaban permanentemente con nosotros, sobre todo Jürgen (Jorge el Rubio), nos tradujeron toda clase de cosas con mucha paciencia, pero es lo que hay, no se tiene la misma libertad que tenemos en un vivo en castellano.

Ambientazo en la taberna: músicos profesionales, buena bebida y farrote continuo. Si me dicen que esta misma gente frecuentaba el Pony Pisador, me lo creo.

Agotados en la taberna. La iluminación era toda natural tanto en la taberna como en la ciudad, donde incluso fue avistado un farolero por la mañana...

Podría contar más y más cosas pero, como le ha pasado a la mayoría de la gente que hemos estado ahí, no tenemos nada claro qué fue cuándo y cómo, jajaja. Todos prescindimos de relojes y demás y nadie tenía nada claro qué hora era ni qué día. El nivel de desconexión del mundo exterior fue bastante serio. Sí que tengo que agradecer a todo el grupete que vinimos desde España el buen rollo en el campamento. Desde el Leinad que trajo jamón hasta el Ancizu bailando "esta no es mi vieja yegua gris" en la taberna. Somos gente que, en general, nos conocemos de hace muchos años, que hemos podido tener roces o diferentes posiciones en algún momento y que hemos ido con la intención principal de pasarlo bien y que el resto también lo pasen bien con nosotros. Gracias a los que nos animaron a ir el año pasado (a Elro y a Yazston, sobre todo, por lo que a mí respecta...), pero también a los que hemos hecho grupo este año. Los Tercios del Drachen 2012 hemos sido un gran grupete.

Grupete de los Tercios al completo, después de la batalla final. Triunfantes pero hechos unos trapos.

Podría hablar de muchas otras cuestiones, como reglamento, caracterización del personal o inmersión en el juego. Me gustaría, de hecho, hablar de todas estas cosas, pero la verdad es que no sé ni por dónde empezar, así que quizá vaya contando cositas poco a poco. De momento creo que las fotos se acercan bastante a transmitir lo que hemos vivido estos días, aunque lo cierto es que recomiendo a todo el mundo que se acerque a vivirlo en persona. Creo que al menos una vez en la vida puede ser una gran experiencia para cualquiera, independientemente de si ha jugado antes a rol o de su nivel de frikismo.

 Beban hidromiel, compañeros, miren qué cara de felicidad se queda. Ah, y cósanse las cosas antes de ir ahí, ajustar tirantes a bola es muy complicado y ocultar los imperdibles más aún.


Recomiendo una buena jarra de hidromiel (met) semidulce, de ese que ponían en la taberna del campamento Azul (que teóricamente no era del campamento pero, considerando que el Avatar estaba felizmente ahí instalado...) y de música lo que más cantamos en los días que estuvimos ahí, incluso inventándonos la letra, que fue "Aussatz" de Cultus Ferox, pero escúchenla cantada por Rochus der Barde, el bardo del Azul, un grande (la tipa que hace los coros sobra mil veces, pero no he encontrado una versión mejor)

dimanche, juillet 22, 2012

Domingo vint i dos de iulio de MCCXXVI: "¡Todo a punto para el Drachenfest (y lo que se tercie)!"

Después de varios meses de preparativos por fin en unas horas salimos para el Drachenfest. Para quien no sepa de qué hablamos, el tema es que vamos a plantarnos aquí para pasárnoslo como hicieron el año pasado y Yazston narraba a su vuelta por aquí. La diferencia es que el año pasado fueron veinte personas desde estas tierras y este año ya somos sesenta. Las últimas semanas han sido de locura: planificando todo lo que teníamos que llevar, cosiendo, comprando partes varias de atrezzo y útiles (como las polainas, la bota, txapelas...), y con la casa hecha un campamento de guerra. Mientras, Yazston ha metido horas intensivas en preparar unas armas que yo no había visto hasta hoy y la verdad es que son chulísimas. Pena no haber llevado la cámara o el móvil esta tarde, pero la verdad es que tiene una pintaza todo lo que tienen preparado en el local. Se ponen los pelos como escarpias de pensar que vamos a ser un buen montón los que venimos desde aquí, ataviados como tercios y armados con las picas y los arcabuces. No os quepa la menor duda de que habrá fotos en grandes cantidades.

Maleta casi a punto... ¡Nos vamos!

Por lo demás, os podéis imaginar que andamos ultimando todos los preparativos, como siempre a última hora, y héme aquí terminando de poner corchetes o cintas a varias prendas. Afortunadamente, de mejor o peor manera, he conseguido terminar todo lo que me había propuesto excepto una casaca que me hubiera gustado hacerle a Yazston. Lo gracioso es que al final la descarté, no por falta de tiempo, sino por falta de telas decentes en Donosti. La próxima vez haré más compras a telas.es, y que les zurzan a las tiendas de aquí, que son caras, sí, pero lo peor de todo ni siquiera es eso, sino que no tienen nada.

Taller de camisas en casa. "Se puede hacer este tipo de cuello, o éste que es más sencillo... y luego están las mangas que se pueden hacer de varios tipos y... joer, qué montón de camisas hemos organizado" 

Turno de camisas y pantalones. Sí, señores y señoras, tenemos la casa hecha un desastre.

Por mi parte, he constatado que quien mucho abarca, poco aprieta, porque de haber hecho menos cosas, no me cabe la menor duda de que hubiera conseguido mejores resultados. Sin embargo, para mí no tenía absolutamente nada que pudiera utilizar en esta ambientación y son cinco días, así que no me servía de mucho hacerme una camisa chulísima y una cuera ideal de la muerte... a ver qué me ponía el resto de los días. A esto se suma que me da rabia hacerme cosas para mí sola y, aunque Rober tenía una buen suministro de ropa entre la que reaprovechó el año pasado y lo que pude hacerle, he aprovechado para hacerle un par de pantalones y otra camisa. Para mí he conseguido terminar de mejor o peor manera tres camisas, un corset, una falda, una cuera y dos pantalones. Obviamente, si no hubiera estado en paro, supongo que me habría hecho las camisas, un pantalón y contenta.

 Corset y falda que me hice por puro interés investigativo en modalidad "foto tuenti": "porque todas tenemos derecho a tener nuestro momento Ana Bolena", o algo. Hoygan, que me saco fotos a mí misma porque me paso el día sola en casa mientras el Bicho anda hacieno armas ¿qué pasa? jajaja. Pensaba que no tendría mucha excusa para ponerme de largo cuando voy de soldado, pero mira, resulta que han hecho un baile de Máscaras y la que me hizo mi prima para el Makimura me va que ni hecha adrede con este traje. Mola.

Sin embargo, lo de "quien mucho abarca poco aprieta" no parece haber convencido a mi pobre máquina de coser, que se considera altamente abarcada y apretada y a día de hoy, digamos que ya no es la que fue. El viernes por la tarde-noche empezó a coser considerablemente despacio. Al menos ha cumplido con gloria y me ha permitido terminar todo lo que quería. A la vuelta, habrá que practicarle cuidados intensivos.

Y poco más, caballeros, una tiene que terminar la maleta, recoger un poquito la casa y partir hacia Alemania. Nos vemos a la vuelta.


 Recomendando un poco de música de la época, la "March pour la cérémonie des Turcs" de Lully, a cargo de Savall, como debe ser. De beber un colacao y hala, en marcha.

vendredi, juillet 13, 2012

Treçe de iulio de MCCXXVI: "Política y Suciedad"

Dice mi madre que hablo demasiado alegremente de política, que no debería poner mis opiniones por ahí, a disposición popular por internet. Es lo que hay, ella es de una época en la que hablar de política y más aún, contra el Gobierno, podía traerle a uno muchos problemas. A día de hoy uno todavía puede poner a caldo al Gobierno en privado, en público tiene que tener muchos amigos para poder permitirse decir lo que piensa. Sin embargo, cualquier día de estos, nuestros comentarios en internet nos pueden terminar por pasar factura. A fin de cuentas todo queda registrado y no sabemos cuánto va a durar esa "libertad" en la "vida privada". Pero bueno, sobre la privacidad de internet ya hablaré en otro momento.

El caso es que a mí no me gusta hablar de política, de verdad. Me pone de muy mala leche discutir con alguien que tenga opinión diferente a la mía y me pone también de muy mala leche hablar con alguien cuya opinión sea idéntica, básicamente porque está la cosa tan mal que hay que tener los nervios muy templados para no querer ahogar a alguien (con nombre y apellidos) para ir relajando tensiones.

Hasta fecha relativamente reciente, yo no hablaba habitualmente de política, ni en público ni en privado y he de decir que, hasta fecha relativamente reciente, tampoco era frecuente que la gente lo hiciera. Que la gente no hable de política no quiere decir que no piense de política. La política, a fin de cuentas, nos incumbe a todos, nos guste o no. Incluso a esos felices que dicen "no, yo de política es que no entiendo nada, no me gusta". Ya, no te gustará, no sabrás quién es el ministro de exteriores o qué hace el Senado (espera ¿esto lo sabe alguien?), pero seguramente te interesará por qué no se firma el convenio de tu empresa, qué impuestos tienes que pagar o qué te cubre la Seguridad Social.

En cualquier caso, no se hablaba tan habitualmente como se hace hoy en día y motivos no nos faltan.

Como la mayoría de la gente que usa internet, una es muy dada a utilizar el feisbúc. De vez en cuando me autopropongo un alejamiento pero ¿qué quieren que les diga? antes lo usaba porque me aburría en el trabajo y ahora que paso tantas horas en casita, por socializar un poco, tan malo no será. El caso es que al principio, cuando lo empecé a usar, se veían comentarios sobre política, pero se veían de cuando en cuando. A estas alturas, lo más habitual es que uno de cada tres (si no más) de los comentarios que una se encuentra en su feisbúc se refieren a política. Hoy había centenares de post (vídeos, comentarios indignados o incluso chistes varios) sobre la anormal ésa de la Fabra, la que nos faltaba, el vivo ejemplo de la clase política que nos dirige. Y es que el verdadero drama al que nos enfrentamos no es el de ser gobernados por malnacidos, que también, sino el de estar siendo gobernados por ignorantes, por incultos y por mediocres. La ministra de trabajo no ha trabajado en su vida, el de economía estuvo de por medio en la crisis de Lehman Brothers y el de cultura era un follonero televisivo. ¿Qué podemos esperar de esta gente? Hijos de papá, gente negada que ha crecido entre algodones y en su puñetera vida ha tenido que hacer una entrevista de trabajo, coger un autobús urbano o plantearse si se puede permitir estudiar un curso o sacarse un carnet. Este país está a reventar de gente muy preparada, que se ha dejado los cuernos por estudiar una carrera o un FP, que ha hecho prácticas, que tiene experiencia acumulada durante años y ahora está en el paro, mientras el Gobierno está plagado de mediocres con buenos amigos. Así nos va.

Manifestaciones, escritos, protestas varias, comentarios que saturan las redes sociales no sirven para nada. Tenemos un Gobierno que se ampara en una mayoría absoluta para hacer lo que les da la gana, pasándose por donde les parece todas las promesas electorales. Y mira que estamos acostumbrados a que nos mientan, pero chico, creo que no había visto semejante cambio tan rápido de lo dicho a lo hecho en mi santa vida. Y lo que nos queda por delante. Vivimos gobernados por una panda de ignorantes y malnacidos, la oposición no hace nada que merezca la pena porque a fin de cuentas, también se están beneficiando del sistema y poco mejor podemos decir del resto de los políticos que se supone que nos representan. No hablemos ya de los sindicatos, esa gente que vive cómodamente en sus despachos y que, aparte de ir vestidos "como si fueran obreros o algo" y llenarse la boca de palabras bonitas, no parece que tengan ganas de hacer algo de verdad y de hacerlo, no en el momento adecuado.

El caso es que, de no hablar de política, ahora quien más y quien menos, no calla. Las redes sociales están a reventar, en las cenas con los colegas sale el tema sí o sí y, maldita sea, hasta las señoras que te encuentras en el autobús o en haciendo la compra están escandalizadas de las medidas que se aplican. Antes no se hablaba de política y ahora se habla y cada vez más, y cada vez es menos raro que la gente hable de "al final habrá que hacer algo" o de "cómo estamos consintiendo esto" y se habla de quemar cosas, y de liarla parda, y de "si hacen oídos sordos a las protestas, tendremos que hacer algo para que les quede claro". Hasta se habla de guillotinas y francotiradores. Y lo más seguro es que al final no se haga nada y sigamos subsistiendo como podamos, con nuestros sueldos mermados, nuestro IVA subido y nuestros derechos sociales exterminados. Eso sí, como se haga algo... va a ser gordo. Y no nos apetece a nadie, de verdad... pero ¿que nos queda?

Pues nah, una tiene mucho que coser que nos queda poco más de una semanilla para el Drachen, así que les dejo con un buen té verde tropical con piña y esas cosas que refrescan, que incluso aquí arriba tenemos más calor del que nos tienen acostumbrados. Para escuchar, les recomiendo a Rockell Blake cantando "Tranquile Sommeil" del Persée de Lully. Buena música para tiempos complicados.

mardi, juillet 10, 2012

Dieç de iulio de MCCXXVI: "De los sanfermines y el respeto al prójimo"

Voz destrozada, pies hechos polvo, cansancio generalizado. Es el parte que registra una servidora después de mi breve paso por los Sanfermines 2012. Un año más me he podido asomar por ahí pero no he podido alargar la fiesta tanto como me hubiera gustado. Este año no me puedo quejar de distancia, ni de incompatiblidad laboral, y reconozco que me había planteado bastante quedarme un par de días más. Sin embargo, con el Drachenfest encima y mucho curro por delante, después de una honda reflexión, no me ha quedado otra que asumir que era mejor volver a Donosti para seguir cosiendo. Además, todo sea dicho, hay que tener buen bolsillo para aguantar la fiesta todos los Sanfermines y me gustaría reservar algo para el Drachen y para alguna escapadilla en agosto. También es cierto que cuando se va para todos los días, se suele llevar otro plan... se come más en casa de los padres o en las de colegas, se compran bocatas y bebida en sitios civilizados... esa clase de cosas. Y es que se le queda a uno buena cara de póker cuando va a pagar dos katxis de cerveza y una cocacola y le dicen que "veinte cincuenta".

En cualquier caso un año más no me he querido dejar de disfrutar un par de días por ahí. Es un asco ir en fin de semana porque todo está mucho más saturado pero, por otra parte, supone una gozada aprovechar para ver a la gentuza que anda viviendo fuera y a la que es difícil dver durante el año. Son los días de "los exiliados", como dijo aquél. Además, este año ha tocado que el día seis y el siete han sido viernes y sábado, y son los mejores días. El mismo jueves a mediodía llegué a Pamplona y nos volvimos el domingo después de comer, tras un par de días de mucha tralla.

Y es que, como suele suceder, ha habido de todo.

Lo bueno ha sido lo de siempre: por encima de todo, disfrutar de la fiesta con las personas importantes. Siempre queda en el tintero quedar con éste o con éste otro, o se echa de menos a aquél que no ha podido venir, pero este año, en concreto, he tenido la suerte de disfrutar de la compañía de mucha gente que llevaba tiempo sin ver, así como compartir la fiesta con los que sí tengo la suerte de ver habitualmente (a alguno todos los días, jajaja). Muchos nos hemos juntado y nos lo hemos pasado realmente bien: de pintxos, de farra o de desayuno, cualquier opción ha sido buena.

Ha sido tremendo, además, como decía, poder participar en los actos de los días seis y siete, que siempre son los mejores. Desde el almuerzo sanferminero hasta la procesión del día siete, pasando por el txupinazo, las dantzas de la plaza de los Fueros o la farra a la salida de las peñas. A todo trapo aprovechando todo lo que se celebra de día (aunque también hubo farrote nocturno, claro), que es lo que más mola.

Sin embargo y, como digo, desafortunadamente no todo ha sido bueno, aunque dentro de lo que cabe, nos lo hemos tomado con humor y no hemos permitido que nos fastidie la fiesta. El día seis se pretendió, una vez más, recuperar una parte de la fiesta que por desgracia lleva muchos años sin poder llevarse a cabo como debe, que es el Riau Riau. Para los profanos, el Riau Riau viene a ser simplemente el acto de acompañar a la corporación desde el ayuntamiento hasta la iglesia de San Lorenzo, donde van a escuchar la misa de la víspera de San Fermín. Esta tontería tan tremenda pasó, de ser el acto solemne que debió de ser en su día, a la fiesta del milenio, puesto que se les acompaña cantando y bailando, en plena farra total, mientras desfila la banda de música de la Pamplonesa, la comparsa de Gigantes y lo de más allá. Una fiesta bonita en la que van desde el abuelo con el nieto hasta el que lleva empinando el codo desde el almuerzo de por la mañana (a menudo incluso iban juntos los unos con los otros), independientemente de edades, intereses o ideas políticas. Pero hete aquí que por lo visto eso molesta a mucha gente y hace ya varios años que se empezó a suspender por culpa de cuatro imbéciles que impedían la salida de la corporación del ayuntamiento, reventando todo el acto. Dadas las circunstancias, en un momento dado, directamente pasó a ser eliminado del programa. Triste, cuando posiblemente debió de ser uno de los actos más bonitos de las fiestas, pero así de incivilizado es el ser humano.

En los últimos tiempos ha habido varios intentos de recuperación del Riau Riau, primero a cargo de grupos de jubilados y después, además, con la participación de la banda de música en un acto que, se seguía llevando a cabo fuera de programa, por iniciativa popular y sin la participación de la corporación (que iban a la misa en coches y por otro camino). Pues bien, el actual alcalde de Pamplona, el "señor" Maya, dijo ya hace un tiempo que su intención era recuperar el acto. Tristemente, del dicho al hecho...

El seis de julio a las cinco y media de la tarde estaba congregada ahí una cantidad de gente similar a la del txupinazo, con la diferencia de que había un ambiente mucho menos "movidito", hasta el punto de que la gente se animó a ir con abueletes, críos y de todo. La gente estaba cantando como si no hubiera un mañana, había un ambiente impresionante. Cuando salió la banda de la Pamplonesa, la gente cantaba tan fuerte que ni se les oía, así que la banda intentaba seguir la canción cuando la gente la cantaba a su bola. Impresionante, de verdad. Aplausos a la Pamplonesa, muchísimos aplausos a los Gigantes cuando aparecieron... parecía que, a lo mejor, incluso podríamos disfrutar de un acto que hacía mucho que no existía. Pues no, señores, en un momento dado, una panda de imbéciles (porque no se les puede llamar de otra manera), que eran cuatro o cinco, porque no eran más, decidieron arremeter contra el cordón policial que rodeaba a la banda y liarla parda, tirando cosas, a puñetazos y lo de más allá. Y así es como bastan diez minutos para que se vaya todo a tomar vientos. La banda se metió adentro y veinte minutos después, se anunció por megafonía la suspensión del Riau Riau debido a los altercados.

Y ¿qué quieren que les diga? mi cabreo es, sobre todo, para los anormales que decidieron cargarse la fiesta porque les daba la gana, pero no dejaría fuera de castigo al Ayuntamiento de Pamplona. Una vez que la gentuza fue dispersada no hicieron mayor ademán de salir ni por ver qué pasaba. En tiempos se suspendió varias veces, sí, pero al menos intentaban salir tres o cuatro antes de confirmar que no se podría. Y yo creo que el otro día podía haber salido adelante. Por otra parte, han sido muchas las cartas en los periódicos de gente que no entiende cómo se pueden dispersar broncas mucho más gordas en partidos de fútbol y demases y en cambio cuatro imbéciles se pueden cargar una celebración acordonada por policías. Si queremos pensar bien, podemos hablar de falta de previsión. De fíjate, es que no se les había ocurrido que se podía armar bronca. Claro, se montaba con Chourraut, pero con el señor Maya no se iba a montar. Cabe esperar que, a día de hoy, en plena crisis (no en tiempos de bonanza como antaño), con la gente muy descontenta por la pésima gestión del Ayuntamiento de Pamplona, con UPN gobernando en minoría, resulta que a nadie se le iba a pasar por la cabeza liarla. No justifico a los que la liaron, Dios me libre, pero si los señores de protocolo y el señor Maya tienen dos dedos de frente, se les podía haber ocurrido desarrollar una estrategia que impidiera que se reventara la fiesta. Tristemente, esto nos lleva a pensar (pensando mal, sí) que en cierto modo no les parecía tan mal que se interrumpiera el Riau Riau, para poner de manifiesto que en Pamplona sigue habiendo mucho subnormal suelto y erigirse en salvadores del Reyno y todo eso. Por la noche ya se comentaba eso de "a saber si hay más de un policía infiltrado entre los que reventaron el Riau Riau. Yo he de decir que tristemente conozco de tercer oído a uno de los imbéciles que la liaron y no era precisamente policía, sino que ya arrastra varios juicios por kale borroka, además de ser un anormal reconocido en Pamplona. Pero nada de esto quita que poco empeño puso el Ayuntamiento en prevenir altercados y en intentar continuar con la celebración.

Sin embargo, y por encima de todas las cosas, mi cabreo va por esos subnormales que tardaron unos minutos en mandar a tomar vientos una celebración en la que estábamos participando todos, como antaño, independientemente de ideas políticas, edades o posición social, maldita sea. Dejando de un lado odios y tonterías por el mero hecho de pasarlo bien. Que es un día, malditos sean, un miserable día. Que tienen todo el año para manifestarse, dar alaridos o tirar tres tartas a la Porcina, como hicieron aquéllos que fueron tan aplaudidos (y que ahora parece ser que igual van a la cárcel por tan tremendísimo delito). Que una cosa es que aprovechen para gritar mierda contra el ayuntamiento aprovechando las circunstancias, pero de hacer gritos jocosos a entrar en acciones violentas hay un trecho.

Lo que más me revienta de esta gente es que monten ahí su discurso de libertad. De libertad para los presos, para los navarros, para los oprimidos y todas esas mierdas. Anormal, si no sabes respetar la voluntad de tus conciudadanos, si no sabes respetar que a lo mejor hay gente en el mundo que quiere disfrutar de la fiesta de la que, paradójicamente, es la tierra que tanto dices defender, si tienes que imponer tu opinión a costa de todos los demás (de tus amigos, de tu familia, que quizá estaban ahí metidos, con críos y de todo), plantéate cuál es tu concepto de libertad y no nos toques las narices con toda tu mierda.

Añadiré que no he vuelto a ver las fotos y no me fijé en el momento, pero me dijeron que uno de esos cretinos llevaba un blusón de la peña Alegría. Es MUY gore que ostentes el blusón de una de las peñas de esta ciudad a la hora de reventarnos la fiesta. Oí decir el sábado "ójala lo cojan entre todos los de la peña y le den una somanta de hostias". Y chico, no lo harán porque, a diferencia de ese sujeto, afortunadamente, la mayoría de la gente tiene mucho civismo, pero el muy cerdo casi lo pide a gritos.

Lo dicho... aunque el nivel de cabreo a eso de las seis era supremo, afortunadamente, no le dimos muchas vueltas y hoygan, disfrutamos como enanos el resto del tiempo que estuvimos por esas tierras.

En fin... recomendando una buena cerveza (no paguen 10 euros por ella, hagan el favor) y el vals de Astráin, a ver si hay suerte y algún año llegamos a bailarlo durante cuatro o cinco horas a lo largo de todo el recorrido del Riau Riau, como se hacía antes que, por lo visto, la gente era más civilizada o algo.