lundi, novembre 24, 2008

Veynte et quatro de nobiembre de mildoscientosvint y dos: Reyno de Pamplona

No tenía la menor gana de salir de viaje el viernes pasado por la tarde. Sobre todo porque después de toda las semana agobiada, me apetecía tumbarme en mi sofá, hacerme un té, ver una película... esas cosas. No tenía humor para hacer la maleta y salir a toda prisa para Pamplona. Sin embargo, mereció muchísimo la pena.

-"Esta es la Pamplona que me produce nostalgia" -decía Santi, mientras tomábamos un café en el Vienés. Y tanto que nostalgia. Podía hacer tranquilamente siete años que no nos veíamos y sin embargo fue una gozada estar ahí sentados los cuatro, completando anécdotas que, por separado, llevábamos años recordando fragmentariamente. Sólo faltaban Nico, Paula y Cecilia, para tener todas las piezas. Pero ya habrá otros momentos y otros escenarios.


No le faltaba razón a Santi. No fue sólo ese café de un par de horas y la larga conversación en el tren hacia Zaragoza. Supongo que a él, a Cecilia o a mí (entre tantos otros) se nos pasa por la cabeza pocas veces la posibilidad de volver a Pamplona. En cierto modo, muchas cosas serían infinitamente más sencillas. Sin embargo, en parte por interés profesional, en parte por el deseo de crearnos nuestra propia vida fuera del nido, hace años que decidimos voluntariamente coger nuestras cosas y marcharnos fuera. Al menos temporalmente, claro, a saber en dónde acabaremos. Aunque unos más, otros menos, ya no contamos con volver. O contamos pocas veces. Y de alguna manera, tengo la impresión de que aprovechamos poco el tiempo que vivimos ahí.

Este era un fin de semana de esos que realmente me dolió vivir alejada de lo que, de forma irreemplazable, sigue siendo mi hogar. Me siento "en casa" en Zaragoza, llegué a sentirlo en Madrid y en Siena, e incluso un poquito en París, pero no de una manera tan intensa como en Pamplona. Pamplona es, y siempre será, por alejada que viva de ella, mi lugar. El lugar donde siempre se puede regresar. De alguna manera lo siento, en algún momento, en todas mis estancias. Pero como dijo Santi el domingo... no es lo mismo ir en Sanfermines o en verano. La Pamplona "de verdad", la que viene a nuestras cabezas siempre que pensamos "en casa", es esa ciudad otoñal, donde las hojas de los árboles caen continuamente y no para de llover. Esa donde los lugares lógicos para quedar con los amigos (o donde salir a tomar un café mientras se lee un libro) son la tetería de la Mañueta, la cervecería Internacional o el café Vienés, situado en los Jardines de la Taconera. Donde para llegar, hay que atravesar los jardines, llenos de charcos con hojas secas.


Recomendando... un té moruno en el árabe de Carlos III (o en casa de uno, a falta del recomendado). Para escuchar, el capricho vasco de Sarasate, tocado por él mismo, para qué andarnos con tonterías.

samedi, novembre 08, 2008

Ocho de diziembre de mildoscientos vint y dos: "Tempus transit gelidum II (aunque parezca lo contrario)"

Pues nada, creía yo, inocentemente, que cuando terminara con el DEA (o el DEA terminara conmigo), tendría más tiempo para escribir, pero tampoco pasa, jaja. Bueno, confieso que tiempo hay, pero ganas pocas. Soy una bloggeadora errática, como dice Keleb Dûr.

He de decir que al menos he aprovechado el tiempo para "volver al mundo" y retomar la vida social y de qué forma. Tanto, que este fin de semana he decidido hacer reclusión. O más bien semi reclusión, porque mi plan de ayer de té y película se vio frustrado porque me fui a tomar un café laaargo por ahí y esta noche nos vamos a jugar a la wii a casa de Danny y Miryan, juaz.

Pero bueno... así, como resumen, llevo un mes que no paro. Entre el Pilar (con la visita de Bardete), Allogüin con la visita de mis primos y el conciertazo de los Valalos, el cumple de Lameri y el finde que vino Ariencita (que coincidió con dos conciertos Valalos y llegamos a parecer grupis de pro)... os podéis imaginar. En medio cayó una visita a mis tierras, donde pude aprovechar para ver a mi hermano y panda en las semifinales del Encuentros de Pamplona. Últimamente, entre los Espíritu de Contradicción y los Valhalla llevo un tiempo la mar de grupi y propagandística, pero me alegro, porque es señal de que van acumulando conciertos y la cosa está tirando para adelante con los dos grupos. ¡A ver cuándo dan un concierto juntos! jaja. También estuve en Madrid, confieso para que más de uno me mire fatal por no avisar, pero la verdad es que fue nada más acabar el DEA y sólo me apetecía vegetaaaarrrr y no hacer nada de vida social (y ver la exposición del Prado, por cierto, que me daba una rabia increible quedarme sin verla, como me pasó con la de Mucha). De todas formas, es más que muy posible que me estire un finde de diciembre y me pase por ahí, esta vez con mayor intención de socializarme, así que ya hablaremos...

Pondría fotos de lo uno y lo otro, pero estoy un tanto vaga... la verdad es que sólo me apetecía saludar a la gente maja que aún se pasa por aquí y todo y poco más. Un año de estos (mañana, la semana que viene o dentro de tres años) retomaré la sana costumbre de escribir de todo un poco, porque no creáis que no me apetece y no se me ocurren cosas, pero luego pongo internet y pierdo el tiempo en cualquier otra subnormalidad, jajaja.

En fin, besitos y recomiendo... una buena taza de té negro con naranja de sangre... (ese té que compramos por el nombre y veneramos por el sabor, jaja) y para escuchar, "Question of Heaven" de Iced Earth, dedicada a la Ariencita, porque no conozco a mucha gente que decida que es buena idea cantar eso a pleno pulmón a eso de la una de la mañana un sábado vegetoso en casa, jaja (estando afónicas, para más inri).

mercredi, septembre 24, 2008

Veintiquatro de settiembre de mildoscientos vint i dos: "Tempus transit gelidum"

Ah, personas de poca fe, que creíais que no ibais a volver a tener noticias mías por aquí, jaja. La verdad es que los últimos meses han sido cuando menos, acelerados. Exceso de trabajo es poco decir para lo que he tenido. Pero todo sea dicho, con estupendo resultado. Pero vienen tiempos diferentes y de momento puedo decir que tengo más tiempo libre. Sólo de momento, claro.

Tenía la impresión de que tras presentar el DEA vendría un parón en la vida académica, como quien dice. Sin embargo, después del lunes, la sensación es completamente la contraria. Expuse mis investigaciones, no me morí de miedo ni se me trabó la lengua e incluso podría decir que durante cierto tiempo (lo largos que llegan a hacerse quince minutos), estuve considerablemente tranquila. No me puse nerviosa cuando sacaron punta a ciertos aspectos del trabajo. A fin de cuentas, sabía que sería así. La labor del tribunal es sacar fallos y coñe, mi tema era mucho más "jugoso" (como quien dice) que los otros, a la hora de opinar. Quien más y quien menos había leído algo acerca de la muerte y tenía cosas que comentar. Pero tampoco fue nada terrible, jaja. Sobre todo porque las sugerencias de uno de los miembros del tribunal (imposibles de incluir en un trabajo para el DEA, porque habría sido inabarcable) son más que interesantes a la hora de hacer tesis. Además, me sopló Carmina que, a puerta cerrada, le comentaron que mis trabajos les habían gustado bastante, así que la celebración posterior en el Kokura fue más que justificada, jajaja.

Hubo más y lo dicho, parece que el DEA supone un parón y de repente resulta parecer todo lo contrario. Más que un "cese de actividades" parece una "presentación en sociedad" al más puro estilo victoriano, jaja. Conocía a Laura, una de las alumnas de Carmina, del "ensayo general", a Paula la conocí ahí mismo y resultó ser también una tipa majísima. Supongo que los nervios unen y tal, pero la verdad es que son las dos un par de tías encantadoras. Recibí felicitaciones de gente que no conocía de nada. Alguien, cuyo libro he leído como tres veces por el doctorado, se me presentó y me dio la enhorabuena además de su tarjeta porque estaba interesada en leer mi trabajo. Otro alguien, que también se me presentó y me felicitó, me ofreció ayuda para todo lo que necesite en cuestión de paleografía o métodos informáticos. Considerando que volvió a insistir en el tema mientras nos almorzábamos unas patatas y unas cervezas por cortesía de Paula, no diré que no tengo plan de tomarle la palabra. Sobre todo porque no se bromea con un tema tan serio como son los índices, jajaja. Hubo más: sólo unas horas después de las celebraciones (las patatas, el japonés y esas cosas), me llamó Carmina toda acelerada desde Alcañiz para quedar conmigo el lunes mismo y que tomáramos un café (Dios mío, quedar con Carmina sin tener toneladas de documentos y texto por revisar, eso sí que es inusitado, jaja) y habláramos de la tesis y de buscar becas, financiación o lo que se ajuste (temas más que interesantes, por cierto).

Y eso no es todo... he decidido tomarme algún tiempo de descanso (un par de meses o asíp) antes de empezar la tesis aunque claro, si hay potra y conseguimos esa financiación... puesssh habrá que ajustarse, jaja. De todas formas no parece muy viable hasta 2009, así que con calma. Lo que no quiere decir "de brazos cruzados". El mes que viene tengo que enviar a los del IEA (mis "encantadores patrocinadores", que los llamo yo), el trabajo, y tengo intención de pegarle una buena revisión. Ya sé que lo revisé antes de entregarlo al tribunal peeero siempre hay cosas que se pueden mejorar, jaja. Por otra parte, considerando que mi beca llega a su fin el mes que viene y que entre septiembre y diciembre es condenadamente difícil encontrar alumnos... (aunque sigo teniendo a Álvaro dos horas al día, es genial), pues el martes empecé nuevo trabajo. De teleoperdora otra vez, pero bueno... mientras no sale nada mejor, ni tan mal. El sitio está bien y las que trabajan ahí son majísimas. No sé si están a la altura de las sitelianas pero está por verse, jeje.

En fin... y ese es el resumen del becario precario. A ver en qué paran las cosas. De momento, toca descansar en la medida de lo posible. Últimamente no paro de leer y ver películas y ufff si cunde el tiempo.

Recomendando té, mucho té. Y un poco de música de los Guardian. Sé que la había recomendado otras veces pero sólo una canción me parece más apropiada que esta para recomendar y resulta bastante difícil de localizar, así que escuchen ustedes "Precious Jerusalem"

mercredi, août 13, 2008

Treçe de agosto de MCCXXII: Requiem Aeternam

Ayer, de forma totalmente casual, me enteré de una noticia que me dejó una amarga sensación: hace más de año y medio que murió José Luis Ochoa de Olza, mi profesor de música medieval. Creo que de la gente con la que trato habitualmente nadie, salvo Cecilia -y está ahora mismo en Edimburgo, así que se lo contaré a su vuelta-, sabe hasta qué punto este vacío es importante. Excelente comunicador, músico excepcional y grandísima persona.

Lo recordé ayer por la tarde mientras escuchaba el "Viderunt Omnes" de Leonin y me asaltó ese comentario suyo en el que afirmaba que la gente no tiene ni idea de lo qué es la música medieval y por eso ponen esas pseudoimitaciones de las películas, que nunca están a la altura ni tienen nada que ver con la verdadera música de ese tiempo. Fue por eso por lo que decidí buscar en internet qué era de él y me encontré con la triste noticia. Lo recuerdo a menudo, cuando hablaba así refiriéndose al "Llibre Vermell" de Montserrat. Lo recuerdo también cuando decía que no debíamos dejarnos engañar por esos instrumentistas que interpretan obras clásicas a gran velocidad. Solía decir que la música de otros tiempos se hacía para ser escuchada con calma, porque en la Edad Media, en el barroco o en el clasicismo, la gente no vivía con la prisa que vivimos ahora y no tenía reproductores de música, de manera que cuando podían escuchar música, se lo tomaban con toda la calma y atención del mundo.
Es el hombre que nos hizo amar la música gregoriana, tema arduo difícil, porque si mal no recuerdo, yo solía decir que podía gustarme cualquier cosa de música antigua salvo el gregoriano. Bastó una clase con él para que todos los asistentes nos convirtiéramos en devotos. Puedo recordarlo dibujando neumas, puncta y virga en la pizarra, diciéndole a quien le parecía "vamos a cantar "O Virgo", a ver, usted, cante lo que pone en la pizarra", y el pobre chaval decir "no, oiga, que yo lo de cantar...", "empieza, te digo. Tu compañero el de al lado va a empezar cuando yo le de la vez". Nos hizo cantar "O Virgo". Puede parecer poco excepcional, pero lo es, sin lugar a dudas. Hace cincuenta o sesenta años se consideraba que era completamente imposible de interpretar. Había teorías que afirmaban con total convencimiento que era una música hecha para el intelecto, pero no para ser interpretada. Él no quiso creer semejante patraña y fue el primero en este país que lo hizo cantar a un coro. La primera grabación que se registra es suya. Hizo cantar, para una grabación, a las monjas de clausura de las Huelgas -pasándoles el instrumental de grabación para que ellas se encargaran de instalarlo... haciendo mucha paciencia, como ustedes supondrán-, aunque también supo ver que si para las monodías no había mejores voces que las de las monjas, era mejor que de las polifonías se encargaran cantantes educadas. Pero solía referirse al hecho de que en la Edad Media nadie había dado clases de canto lírico. Los monjes y las monjas cantaban como buenamente podían y esa era la forma más pura de interpretación del gregoriano. Fue uno de los pioneros en considerar que hay mucha más música en este país que Granados y Falla. El tiempo de gloria de la música española tiene una fecha muy anterior.
Nos hizo comprender las bases del Ars Antiqua y cómo eran las mismas que justificaban el arte gótico. Nos hizo amar el Ars Nova y la música culta profana. Cecilia quería suplicarle que le diera clases particulares y yo le decía que estaba loca, que Ochoa de Olza era una eminencia y nosotras tristes gusanas. Aunque vayan ustedes a saber, supongo que si no lo consiguió fue porque no puso empeño alguno... a fin de cuentas, a ella le debo mis clases con en gran Sergio Barcellona.

En cierto modo, es difícil explicar por qué tengo esta sensación amarga. No fue un familiar, ni un amigo. No lo tuve como profesor demasiado tiempo, pero aún así, es de esa clase de profesores, de personas que dejan una huella muy marcada. Tanto por sus explicaciones, por lo que nos hizo conocer como por lo que nos hizo amar.

Siento una extraña impotencia al darme cuenta de que hace año y medio ya que falleció. Quizá, como dice Marías, porque no somos capaces de soportar que alguien no está en este mundo sin que nosotros lo sepamos. Porque nos parece horrible creer que alguien esta vivo cuando hace ya tiempo que ha muerto.

No dejo de pensar que a fin de cuentas vivió bien los años que pasó. No llegó a cumplir los ochenta, también es cierto, pero fue amado por mucha gente, tuvo una existencia placentera y consagró todo su trabajo a lo que más deseaba: la música.

Quizá lo que más pesa es la triste sensación de que con su marcha, este mundo merece un poco menos la pena. Gracias por todo, profesor Ochoa de Olza. Espero que allá donde esté, la música le acompañe.

A quien quiera recordarlo, le recomiendo que escuche el
Stella Splendens del Llivre Vermell de Montserrat. Lo escuché por primera vez en una clase suya y pensé que jamás se había escrito nada tan hermoso. Lástima que no haya en youtube una versión más digna... por el Ares, E-mule y demases pueden descargarse la grabación del propio Ochoa de Olza. La de Jordi Savall con Hespèrion XXI, quizá más fácil de localizar, poco tiene que envidiar.

lundi, juillet 21, 2008

Veinte y uno de junii de MCCXXII: Que quiten el Sol, por favor

Pues sí, debería haber pensado que el día de hoy iba a ser apocalíptico cuando he puesto la tele esta mañana y no ponían "La mirada crítica". ¿Cómooooo? ¿No bastó con la despedida de ayer de Iker Jiménez? Jos, entiendo que esta gente quiera irse de vacaciones, pero ¿no pueden poner un suplente? ¡¡¡que una tiene sus rutinas!!!. Claro, luego he ido a coger el bus de las diez y resulta que ha tenido un problema y no ha aparecido... amos, que hemos tenido que esperar al de las diez y media. Menuda gracia. En esa media hora podía haber desayunado, coñe, que aviseeeen.

En fin, por lo demás no se ha destruido el multiverso ni nada parecido... de hecho me han llamado de la París para decirme que ya me ha llegado "Corazón tan blanco" (weee igual consigo leérmelo a tiempo y todo) y me estoy haciendo una merlucita con nata, que hacía días que no caía y me estaba apeteciendo.

¿Veis? por eso no escribo a menudo, porque tampoco hago nada más con mi vida, jajajaja. Podría hacer largas disertaciones sobre la muerte y tal, pero ya tengo un DEA que cada día que pasa abulta más y bastantes horas le dedico al día. Afortunadamente me ha entrado una diarrea verbal más que efectiva y cuando hace un mes el trabajo abultaba 80 páginas en neto (amosss sin las 200 de apéndice, todas las gráficas, fotos, bibliografía, separaciones entre capítulos y tal), y pensaba que no iba a poder subir de ahí... pues oye, que ahora son 130 y considerablemente mejor escritas. Pero aún queda tema y apenas un mes y medio, arfssss!!!. Lameriiiii ¿cómo lo hicisteeeeeee? jajaja

En cuanto al más bien escaso ocio... supongo que ya estáis todos informados de la cuestión "Metalway", brrrr. Para quien no esté al corriente, poco antes del concierto de Twisted Sister durante el Monsters cayó una señora tormenta que duró en torno a un cuarto de hora. El resultado fue desastroso: el escenario destrozado y el equipo inutilizable, así que ahí acabó el Monsters y pese a que tuvieron doce horas para arreglar los desperfectos antes de que empezaran los primeros conciertos del día siguiente (los más prescindibles, para la mayoría), "no se pudo hacer nada". Entiendo que la tormenta fuera impresionante pero llevaban una semana anunciando tormentas para ese día ¿qué clase de previsión tuvo la organización? ¿y qué clase de escenario de festival se destroza por una tormenta, por gorda que fuera? Y sobre todo ¿cómo pueden no arreglar los desperfectos y encontrar un equipo para sustituir el dañado en todas las horas que hubo desde la suspensión del monsters al inicio programado del Metalway en todo ese tiempo? La verdad es que la mala leche que hicimos el sábado fue monumental y no me quiero imaginar la que hizo la gente que vino de fuera. Menos mal que os rajasteis todos los que habíais amenazado con colonizar mi casa, majos, porque me habría sentido fatal por vosotros. Y eso que nos lo habríamos pasado guay, hubo gente que había pagado por acampar en la feria de muestras y no tuvo lugar donde dormir, pese a que pidieron que se abrieran los pabellones vacíos. En fin... un cero absoluto a la organización del Monsters. Después de las pérdidas que van a tener este año (eso sí, por lo menos nos devuelven el precio de la entrada, pero ¡sólo faltaría!), no creo que vuelvan a celebrar un festival de este tipo en Zaragoza durante una buena temporada, pero si el año que viene se hiciera, no me atrevería a recomendar a nadie que se anime a venir.

"Caravinagre". Ni se sabe los años que lleva inspirando terror a los infantes pamplonicas

Pero bueno, hemos tenido más cositas este mes y los Sanfermines se han llevado la palma. ¡Por fin cinco días de no trabajar nada! Fui un par de días antes y pude aprovechar para... ehm... salir, jajajaja (-"oye, que dice Jaione que la llamemos si salimos" -"¿¿¿Hoy???" -"Ehmm sí" -"Bueno"...), pero además pude quedar con Ariencita, hacer alguna compra, ver a mis tíos y otras muchas cosas porque el domingooooo estábamos en directo, jajaja. De la misma forma que hice el año pasado, intenté aprovechar para hacer un poco de todo: juerga, mucha, claro, pero también estuve en el chupinazo (aunque lejos, que a mí me da pánico meterme ahí dentro), en la procesión, en las danzas de la plaza de los fueros (y sí, bailé la era, hubo bebos, jaja), de pintxos y txarangas con mis padres y mi hermano... y aproveché también para quedar con Álvaro ¡que hacía año y medio que no nos veíamos y ahora no paramos! jaja. Hubo algún episodio memorable en las fiestas, pero no sé si es plan de contarlo por aquí o ya no me miraréis igual, jajajajaa. Eso sí, sobreviví por aquello que contaba mi hermano por teléfono a nosequién el martes por la mañana cuando me estaba despertando... "Pues sí, yo creo que el capotico de San Fermín te protege... en el encierro no sé, porque ahí no puedo opinar, pero no es normal beber de la manera que bebimos ayer y oye, que hoy estoy como una rosa... y claro, dentro de tres horas voy a estar con el jarro en la mano otra vez" jajaja. Pos eso... intensos y sin desaprovechar un sólo momento.

Por algo ponía en esta foto que ahora sí que Mikel es el más grande

Y sobre conciertos... estuvo MUY bien el de Espíritu de Contradicción en Sanfermines. Y eso que no sé cómo se las apañó Jaione, porque llevaba dos días sin parar de trabajar y estuvo realmente bien en directo. Y bueno, el resto también estuvieron sobradamente a la altura. No los veía desde el año pasado y desde luego mereció mucho la pena. A ver si no vuelvo a tardar tanto en veros y es más... a ver si venís a Zaragoza, también.

No saqué fotos muy monas del concierto... pero en esta de la prueba de sonido están bien majos ¿que no? Sin maquear, pero tan majos.

No puedo decir lo mismo del concierto de Gates of Valhalla en Zuera, pero no por cómo lo hicieron ellos, sino por cómo lo oímos nosotros. Hubo serios problemas en sonorizarlos desde la mesa de sonido y el resultado fue bastante confuso. Vamos, que no sé si lo hicieron bien o mal (aunque seguro que estuvieron muy bien!), pero desde abajo los escuchamos muy embarullados... sigh... una penita, la verdad, porque no sólo llevábamos desde noviembre sin escuchar un concierto de Gates (salvo las cuatro canciones del mes pasado en Reset) sino que además en este presentaban dos canciones nuevas: una versión de "Infinite Dreams" de Maiden y ¡una canción propia!: "Kingdom", que pintó muy bien pero tuvo la mala suerte de ser la segunda que tocaron y las primeras fueron las que peor se escucharon, sigh. A ver si en el próximo la podemos apreciar como se merece.

Disfruten ustedes de un buen té rojo con vainilla. Y para escuchar... como el otro día puse una de los Valhallos, esta vez recomiendo una de los Contradictorios. En su myspace vienen tres (todas ellas grandes), así que escuchen ustedes la que les parezca. Yo recomiendo "Cuesta Arriba".

jeudi, juillet 03, 2008

Tres de julii de MCCXXII: "Temporada festiva, temporada de conciertos"

Por fin hace fresquito en Zaragoza. Ya sé que en todo el país ha estado lloviendo de buena manera, pero bueno... al menos aquí ha bajado un poco ese calor asesino que quería acabar con nosotros, ya es hora.

Esta noche me toca trabajar duro porque a partir de mañanaaaaa me cojo unos días de vacaciones. Así, con todo mi morro. A fin de cuentas, he enviado el informe a Huesca, he corregido prácticamente todo el DEA (aunque aún hay cosas que añadir) y de vez en cuando toca cambiar de aires. No se puede estar enclaustrado todo el día y no se podían dejar pasar de largo unos importantes: SANFERMÍN!. Así que mañana hago las maletas y me largo para mis tierras. Así entre el viernes y el sábado hago vida familiar y del domingo al martes, Dios dirá, jaja. El miércoles, eso sí, me toca volver. Aplazo una clase de Álvaro y cancelo una de Clara, más no puedo aplazar ni cancelar. La verdad es que tengo muchas, muchas ganas de pasármelo bien y no paro de hacer planes y eso que ya se sabe... en Sanfermines hacer planes es ridículo, porque nunca se sabe cómo se va a acabar. En cualquier caso tengo dos cosas que no me pienso saltar: quedar con Álvaro el domingo (¡hace año y medio que no nos vemos!) y el concierto de Espíritu de Contradicción del lunes. Y es que hace ya un año desde la primera y única vez que los he visto en concierto y tengo muchísimas ganas de repetir. Si alguien está por ahí y tiene un hueco, no se arrepentirá de ver directo que se montan estos chicos el lunes a las 20:00 en el Labrit. Jaione, Mikel, Pedro y compañía... ¡¡¡tengo un montonazo de ganas de veros!!!.

Ganassss de ver cómo han mejorado y ¡juro que no sólo es orgullo de hermana y cuñada!

Y es que la temporada de conciertos se abrió con gloria el viernes pasado, porque por sorpresa Gates of Valhalla tuvieron un mini concierto en la Reset. Por sorpresa incluso para ellos, porque se enteraron de un día para otro, pero como no les falta nivel a los muchachos, lo hicieron estupendamente. Cuatro canciones, eso sí, pero suficientes para abrir boca e ir preparándonos para lo que harán este verano. Por fin vuelve a haber batería (el pobre Luis, que se tuvo que estrenar así, de repente... y no le faltaron "baquetas" para hacerlo) y toca volver a los escenarios para retomar la antigua gloria. El nuevo batería sin lugar a dudas promete ser un valhallo en toda regla y del resto... ¿qué deciros? más de lo de siempre.

Danny y Pil, dándole al tema. A lo lejos Dani (también conocido como Tecloide). Aproveché para llevar la cámara nueva, que con la otra no se podían hacer fotos en sitios oscuros, jeje. Eso sí, no fue nada fácil sacarlos a todos.

Que cada vez que los veo me siento más orgullosa de apoyar a un grupo tan grande, que hacen tan buena música y que suenan así de bien. Que quizá ellos se ven siempre este fallo o aquel otro, pero desde abajo sólo se les ve mejorar de una vez para la siguiente. Lo hablé con Tas después del concierto... el nivelazo no para de crecer de concierto en concierto ¡no sé hasta dónde piensan llegar!. La única pena del concierto del viernes fue que la acústica no les acompañó y en algún momento sonaron un poco confusos, además de que faltaron los coros de Jesús y Danny en canciones donde eran más que necesarios. Supongo que es lo que tiene que tuvieran que apañar el sonido de tantos grupos. Bueno, el otro gran problema fue que sólo pudieran ofrecer cuatro canciones, pero no queda nada para el próximo concierto el 18 de julio en Zuera... así que quien tenga ganas de buena música, que se vaya planteando el viajecito. Aunque sin lugar a duda, a este concierto le van a seguir otros muchos (algunos ya se están cocinando).

El felfo en primer plano y Jesús un poco más atrás. Un Moonchild difícil de olvidar.

Para mientras... nos viene ¡nada menos que el Monsters! y eso que me he cansado de despotricar con la "relación calidad/precio" del Monsters de este año y de que si no estuvieran Maiden, me habría subido al Kobeta sin lugar a dudas y al Monsters le iban a dar para ir pasando. Bueno, Monsters no, que ese no llevo ni plan de pisarlo... yo iré directa al Metalway a ver a los Maiden y ya de paso no me parecerá nada mal ver a Iced Earth y a Avantasia. Y nos espera una buena juerga, Lameri! aunque te aviso que yo estaré sobria durante el concierto de Maiden, así que espero que te aguante el cuerpo para la juerga posterior, que va a ser fina. Para un sábado que salgo, va a temblar el Trilogy, jaja.


Pero bueno, de momento toca lo que toca y tengo muchas ganas de ir a Pamplona, porque hay muchos planes y todos son buenos... muuuchas ganas de ver a la Ariencita y de paso de renovar la juerga del año pasado (¿la convenceré para ingerir otro "amor perfecto"?), ganas también de ver a Marcos, de visitar a cierto camarero que hará barra en el Anaita, de ver a Manuel Mari, que hace ya tiempo que no lo veo también, de renovar la juerga del año pasado con Banune y Diego, de tomar chupitos con la Jaione y mi hermano (también conocido como "cierto camarero").... y claro, a eso se suman las comidas y cenas familiares, la procesión de San Fermín (¡oñe, que estoy el día siete!), algún encierro, las danzas (¿habrá narices para bailar la Era o qué?) y hasta los gigantes que pienso ver. Arfs! ¿dará tiempo en sólo tres días? Mucho me temo que tendrán que ser como los dos del año pasado... ¡nada de dormir!

Bufff habrá que trabajar una barbaridad para compensar todo este programa festivo, pero no me voy a arrepentir, precisamente.

Recomendando... puesss con este ambiente... os iba a recomendar kalimotxo y la cinta de las peñas, jajaja. Pero no soy tan cruel, así que buena cerveza y el "Moonchild" a cargo de Gates of Valhalla... que me puso la carne de gallina en el concierto del otro día.

dimanche, juin 22, 2008

Veinte i dos de junii de MCCXXII: "De fiducia"

"Desconfía de quienes afirman ser buenas personas" le comentaba el otro día a Marcos. No Marcos-felfo, sino Marcos-Indûr, el de Pamplona. "La mayoría de los que dicen ser buenas personas son mucho peores que los que aseguramos no serlos", le dije con toda mi tranquilidad. También lo comentaba con Lameri hace sólo unas horas... lo fascinante que es ese conjunto de gente que creyéndose ejemplos para la humanidad son algunas de las peores personas que conocemos. "Ya sabes, dime de qué careces...", decía ella, alabando al refranero popular, jaja.

El caso es que Marcos quería sonsacar en qué sentido afirmo no ser buena persona y yo me reía diciéndole que ni hablar, que no es bueno tirar piedras contra el propio tejado. Pero que una cosa es segura, a estas alturas de la película, he corregido o al menos intento corregir los defectos que no me gustan de mí misma. Al resto de mis defectos los cuido con especial dedicación. Y es que dicen más de uno mismo los defectos y las debilidades que las costumbres implantadas por la sociedad en que nos ha tocado vivir. Como también suelo decir yo (anda que no me molo, venga a citarme a mí misma), "yo no soy mala, pero practico algunas actividades mal vistas por la sociedad actual", jaja.

Como el mozo insistía en saber detalles truculentos, tuve que decirle que en favor de mi salud mental y obedeciendo al imperativo categórico no tengo por costumbre hacer cosas que me molestaría que hicieran otras personas y esto me libra de muchos quebraderos de cabeza y me facilita poder dormir a pierna suelta. Verdaderamente hace muchos, muchos años que no paso las horas pensando en si debería haber hecho esto o aquello o si debería hablar con tal persona para solucionar tal asunto. Volviendo al tema kantiano, acostumbro decir que no exijo de mis amigos una moral depurada. Me da igual que sean buenas o malas personas, pero sí exijo una fidelidad absoluta. No hay cosa que más me toque las narices que la infidelidad en cualquiera de sus formas. Con la pareja, sí, pero también con los amigos. Y es que creo que es lo único que no soy capaz de perdonar. Ya saben... el "sé un hijoputa si quieres, pero no me vengas ocultándomelo. No seas a la cara de una forma y a la espalda de otra". Como decía también Ariencita hace unos días (más o menos, tengo buena memoria pero no logeo conversaciones desde hace también unos años, jaja) "si una persona a la que considero amiga le da por mentirme, no la vuelvo a considerar como tal. No le voy a retirar la palabra, pero no voy a volver a confiar en ella".

Y así son las cosas. Los años pasan y a diferencia de Lothi, no tengo la sensación de vivir un eterno retorno. Más bien al contrario. Voy viviendo en un lugar y en otro, cambio escenarios, costumbres, ocupaciones y compañías. Tengo la sensación de vivir capítulos diferentes de historias inconexas y que resultan difíciles de conectar entre sí. Y sin embargo, algunas personas -las que de verdad importan- permanecen año tras otro. En un episodio y en el siguiente. A veces desaparecen un tiempo, unos años, unas décadas.. a saber, pero quienes de verdad importan, vuelven. Y los que no vuelven, igual da, siguen siendo amigos. Nunca traicionan. Es como si nunca se hubieran movido de aquí. Por eso volví a hablar con Ce -¿a quién cuernos le preocupaba por qué dejamos de hablarnos? eso fue agua pasada y había cosas mucho más importantes. La amistad por encima de todo- y por eso le pedí que me enviara la dirección de Alberto. Ahí la tengo. Sin tocar. Esperando a tener más tiempo para poder decirle algo más que las cuatro chorradas de siempre. Debe hacer como seis años que no sabemos nada el uno del otro y hay que preparar el reencuentro como quien se arregla para cenar con un amigo reencontrado. Habiendo tantos kilómetros de por medio, tendremos que "cenar" por mail, pero la preparación tiene que ser la misma.

"Amigos, los justos", le dije a Marcos. "Eso sí, hacia ellos y de su parte, fidelidad absoluta". Y quien demuestre lo contrario ya sabe lo que hay. Si alguien no me demuestra que puedo confiar en él, se acabó nuestra amistad sin segunda oportunidad alguna.

Al final del camino, quedamos los mismos de siempre. La Rata, Banune, Ce, Nico, el abuelo, Lothi, Ariencita, Lameri, el Felpo y varios más que espero que no os molestéis por no ser nombrados porque no es plan de ponerse a hacer listas, ¡mejor dejar a varios intencionadamente que a uno por descuido!, jaja. Los que vinieron de atrás y otros que se han ido sumando con los años. Personas en las que se puede confiar, que da igual ver todos los días o una vez por década porque se sabe que para ellos, aunque vayan de malotes, la traición es un personaje literario.

Recomendando... a ver, yo me he puesto un té negro con chocolate en el congelador y pretendo bebérmelo bien fresquito en cosa de una hora. Quien no tenga tiempo de esperar tanto, que se lo tome caliente, pero está el tiempo para pocas bromas. Para el tímpano... una mis obras favoritas, el Madrigalesco de Vivaldi. Pena de grabación, que se escucha bastante mal y no he pillado un vídeo mejor. Me tuvo obsesionada durante años.

dimanche, juin 08, 2008

Siete de junio del anyo que se contara de MCCXXII: Diario becario

Pos no me prodigo mucho por aquí, no. Casi se me había olvidado hasta la contraseña, jeje. En fin... dicen que estar ocupado es bueno, aunque me gustaría probar un poco lo contrario, ¡para variar! Estoy en periodo de cuenta atrás para presentar el DEA. En principio la fecha límite es el 15 de junio, pero evidentemente aún quedarán muchas cosas pendientes en ese momento... y es que últimamente no paro de leer, de revisar los testamentos que tengo, de aplazar un más que necesario viaje a Huesca y cada vez salen más y más cosas y estoy muy contenta. Creo que va a quedar un trabajo muy interesante. Aunque siempre van a quedar cabos sueltos de los que habrá que tirar si al final hago la tesis sobre testamentos en Huesca. La verdad es que me gustaría tirar por ahí ahora que la cosa se pone interesante, jaja. Eso sí... me gustaría ampliar el campo y no quedarme sólo en Huesca ciudad (con lo que mola, con sus Gurrea y sus Urriés y esas cosas), sino hacer de toda la provincia. O al menos de la Hoya de Huesca. Y ampliar también el contexto cronológico. La segunda mitad del XV está bien, pero hay documentos desde el XIV y hay que aprovecharlos, jeje.

Me gusta lo que estoy sacando porque es diferente a lo que veo que se ha estudiado en otros sitios. Al principio me costó darme cuenta. Me daba cuenta de que a mis testamentos les faltaban cosas que veía en otros de otros sitios. Apenas se habla del cortejo fúnebre ni de las comidas que se hacían por el alma del muerto. Hay datos, pero justitos, justitos. En cambio, me he ido dando cuenta de que a cambio de eso, tengo bastantes cosas interesantes... sobre todo referidas a las relaciones personales de los testadores con familiares, amigos y algún amante. Y también respecto a las herencias, a las opciones de transmitirlas y a las causas de que algunos decidieran legar todo a una persona mientras otros repartían sus bienes a partes iguales. Ains.. es obsesivo esto, oigan. Me comentó mi tutora que una chica que conozco del departamento de Medieval de la Universidad de Navarra, le dijo hace poco que a ella no le gustaban los testamentos. ¡Me dejó de piedra! Si no hay documento más marujo, por favor... te enteras de cosas morbosísimas (¿verdad Lothi?) y puedes estudiar temas de lo más variado. Ufff algo peor tiene que ser estudiar comandas, ventas o albaranes. Y las bibliotecas están llenas de estudios que se han sacado de esas documentaciones. De hecho hablo en primera persona, porque para terminar la carrera hice un trabajo de créditos (una investigación que se convalidaba por créditos) sobre el vino en Navarra en la Baja Edad Media a partir de ventas, donaciones y demases. Y hombre... los documentos son siempre adictivos, pero no hay color, jajajja.

En fin... la cosa es que el tiempo aprieta y no paro de escribir. Bufff ya llevo 200 páginas de documentos transcritos y unas 100 de trabajo... pero no es suficiente, claro, no debería quedar por debajo de las 500 páginas en total y desde luego, hay información para rato. Lo malo es que readactar un trabajo tan largo se hace inabarcable. Pensar que lo más largo que había escrito hasta ahora rondaba las 50 páginas... Ahora no sé por dónde organizarme. He pensado dividir los capítulos en diferentes archivos pero eso también resulta complicado. Arfs. Y no veáis cómo está mi habitación... una mesa llena de testamentos y la otra llena de ordenador, libros, testamentos, testamentos transcritos, texto impreso, papelitos, post-it, señaladores, hojas en sucio, fotocopias de artículos, guía telefónica de Huesca (es una larga historia y oye, no sabéis lo útil que es), planta carnívora, taza de té vacía y chocolate, mucho chocolate (bendito Montignac que nos ha enseñado a comer chocolate y poder mirar la báscula sin terror, jajajaja). En fin... la cosa saldrá adelante porque tiene que salir, así que bueno... con calma pero sin parar. Eso sí, creo que cuando lo presente me voy a tomar unas laaargas vacaciones mentales, jajaja.

Por lo demás... hago poca vida social últimamente. Quedé con Lameri para tomar un café, quedé con Paula, fuimos a ver Indiana Jones con Alberto y Paula... pero jos, estamos todos hasta arriba de curro y no es fácil apañar horarios. Y eso que tengo ganas de correrme una juerga en condiciones con Rosa y las de Sitel, que ya vale de hablarnos por el messenger y no quedar ni para un café. En fin, cuando pase el día 15 me plantearé muy en serio quedar a tomar como poco dos cafés por semana. Lameri, tronca, que vives aquí al lado, no tenemos perdón de Diooox, jajaja.

Y luego está el trabajo, trabajo. Ese que da de comer, si ustedes me entienden. Dejar sitel fue una de las mejores ideas que he podido tener. No se estaba mal, pero eso de que me timaran dos meses seguidos con la nómina no me terminó de sentar bien, así que bueno... decidí no trabajar de momento y centrarme en el doctorado, con el apoyo de la beca, de Marcos, de las encuestas que algunos tanto conocéis y de intentar dar clases particulares con las academias con las que estuve trabajando antes.

La cosa es que contra todo pronóstico, lo de las clases no va nada mal, hasta el punto de que si la cosa sigue así, este verano no voy a necesitar buscar otra cosa. Principalmente por el tema de las clases (el de las encuestas no creo que lo pueda alargar mucho más tiempo, las cosas como son). Cada vez me salen más alumnos y con mejores precios. Con los que tengo ahora mismo, mi sueldo es mayor al que tenía en sitel habitualmente, además de que lo hago trabajando menos horas y en algo que me gusta. La parte mala es que de los cuatro que tengo, tres terminan el curso en breves y sólo una está para todo el verano (claro, que "una" es de segundo de bachiller y necesita tres clases de hora y media a la semana... lo que equivale a un cuarto del sueldo de ocho horas en sitel, jeje... con tres más así estaría el cupo cubiertísimo), así que a ver qué pasa después. Espero que la cosa vaya bien porque las de las academias están contentas conmigo y están dispuestas a mandarme a más alumnos. Además, estoy ampliando mis posibilidades, jajaja. A los de bachiller sigo dándoles sólo asignaturas de letras, pero aquí donde me veis, he estado dando matemáticas, física o tecnología a chavales de secundaria y primaria. Y oye, que aprueban, jajajaja. ¡Impresionada me hallo!. El objetivo ahora es arrastrar a chavales a darles clase en casa, aprovechando los consejos y la experiencia de Rosa, que tenemos sitio para dar a grupos y que Marcos también se quiere apuntar al carro. La semana que viene empezamos a anunciarnos por ahí.... a ver si hay suerte y nos salen unos cuantos, jeje, porque entonces sí que se acabaron los trabajos de otra clase.

Y eso viene a ser todo... seguiremos informando.

Recomendando... pues yo me estoy tomando un té de varios hierbajos que tenía por ahí. Uhmmm creo que lleva menta, ortiga y no sé qué más. Así que bueno... cualquiera del estilo vale, jajaja. Y de escuchar... "Empty Walls" de Serj Tankian. Pelín gore el vídeo, por así decirlo. Soberbia la canción.

dimanche, mai 04, 2008

Quatro de maio de mildoscientos vint i dos: Another brick in the Wall

Hace tiempo que tengo pendiente escribir una entradita acerca del viaje a Berlín, pero estoy un poco perezosa, jeje. Me apetece más cotillear qué escribe el personal y contestar, pero tampoco estáis actualizando demasiado los blogs que están en la columna de la derecha. Malditos, jaja. A ver si de aquí a un rato y ya que me he estirado, hago un par de cambios en esa columnilla, que hay algún blog que me gustaría tener enlazado y quiero mantener el número 13, jaja.

La verdad es que estas cosas... o las escribes al día siguiente de que te pasen, o te da mucha pereza y es que el viaje fue de una semanita, pero hicimos y vimos tantas cosas que es imposible resumirlas en una entradilla sin que me odiéis por la parrafada (además de la pereza que me daría escribirla, por cierto, jaja). Así que bueno... dejaré unas pequeñas impresiones.

La primera es que estando ahí me di cuenta de que tengo que volver a esa ciudad. Pero TENGO que volver, así, con mayúsculas. Me daría igual no volver a París, y eso que me encanta. Pero a fin de cuentas lo he recorrido varias veces, he visto todo lo que quería ver y algunas cosas que no sabía que quería ver. He amanecido ahí muchas mañanas y hasta he llegado a quedarme una mañana en la cama porque tenía catarro y no quería ver cosas. Creo que ya he cumplido con esa ciudad. O con Roma. Roma está bien... está plagada de cosas, pero lo mismo... he visto todo lo que quería (menos Bomarzo, pero aquí no me pilláis... esto no es Roma sino sus alrededores, jeje) y estuvo bien también. Pero Berlín se me ha quedado a medias y tengo muy claro que quiero volver y pasar ahí unos cuantos días. Es una ciudad fascinante, de esas que no te apetece visitar, sino vivir. Vas paseando por las calles y no puedes evitar pensar lo que ha pasado en esta ciudad durante todo el siglo XX. Y se te ponen los pelos de punta.

Parece un dibujo de Escher ¿eh? Pues no, es la impresionante construcción en homenaje a las víctimas judías.

Como se puede imaginar, toda la parte antigua de la ciudad está más que reconstruida. A saber cuánto del antiguo Berlín queda en lo que ahora podemos ver. Aunque a favor hay que decir que tienen un magnífico gusto y rigurosidad a la hora de reconstruir cosas, los malditos. Cosa que ya me gustaría poder decir de los españoles. En cualquier caso, todo lo que vimos anterior a los destrozos de la Segunda Guerra Mundial fue bastante impresionante. A destacar el palacio de Charlottenburg... una gozada (y recomiendo si alguien tiene plan de ir que no se pierda el concierto que hacen ahí dentro el viernes y el sábado por la noche vestidos de época... todo un lujo).

Pues así se las gastaban los emperadores prusianos. Las arcas, quiero decir. Y conste que esto es una foto de la entrada principal... el palacio era impresionantemente más grande. Sin contar con los jardines claro. Y los edificios en los jardines. Y el lago, claro. Arfs...

De lo demás... quisimos ver de todo un poco y para orientarnos un poquito tuvimos la suerte de enterarnos de una agencia de guías que hacían las visitas en español. Así que para abrir boca, nos apuntamos a una visita histórica por la ciudad con un guía español más majo que las pesetas (pese a mí enooorme reticencia a los guías turísticos). Nos enseñó todo lo que uno quiere ver cuando va para allá, ya os imagináis: el muro, todo lo que queda de las construcciones de Hitler (que es bien poco, por cierto, entre los bombardeos y la URSS no quedó bien cosa), los edificios barrocos... esas cosas. La verdad es que fue toda una gozada, porque aparte de que el chico era majísimo, nos contó toda clase de historias la mar de interesantes (y luego nos llevó a un sitio a desayunar café y buena tarta alemana y después nos recomendó un sitio para comer buenas salchichas alemanas y beber buena cerveza alemana y al final se vino con nosotros y otros petardos que habían pedido la visita, jaja). Si tenéis plan de ir, os recomiendo mucho que pidáis esta visita.

Muro, graffitis y edificios de Sony. Curiosa combinación. Y felfo y Alberto en primer plano, jeje.

Museos cayeron, cómo no. Además del palacio de Charlottenburg, vimos cómo no, el museo de Pérgamo, que me moría de ganas por ver y había que ir también al de Historia Antigua para ver a Akhenaton y a Nefertiti una y otra vez. Había ganas, desde luego y mereció mucho la pena. Si el de Historia Antigua fue una gozada, el de Pérgamo os lo recomiendo incluso mucho más. Yo me moría por verlo porque sabía que estaba el Altar de Zeus y sólo eso habría sido razón suficiente para tirarse ahí horas (y de hecho nos tiramos un buen rato delante del altar y paseándonos por cada una de las esculturas), pero es que estaban también las puertas de Ishtar de Babilonia, y la verdad es que toda la zona de Babilonia en general fue impresionante. El de Historia Antigua... os podéis imaginar... creo que no he visto más veces la cara de Akhenaton nunca y eso es una razón imperiosa para visitar el museo (además vimos muchos gatos que pondré en el gatoblog un día de estos, jeje).

Clase y distinción, señores... tantos siglos de Historia posterior y qué pocos mortales llegan a su altura.

Por lo demás, paseamos mucho. Es una ciudad tremendamente grande y hay mucho por ver. Está el barrio judío... toda la zona nueva del parlamento (que es impresionante), el parque central, el centro de Sony (impresionante como arquitectura, merece muchísimo la pena) y hasta un cementerio, que vimos un poco sin querer, pero que ahí está.

Los impresionantes edificios gubernamentales. Siempre ha habido clases y la nuestra no queda muy bien colocada en vista de esto, gente

Además del concierto del palacio fuimos a la Deutsche Oper para ver "Carmina Burana". Y para descubrir, de paso, que en Berlín hay opera todos los días en los tres teatros de opera oficiales (no hablemos de aficionados, compañías de viaje y cosas así, porque no podemos parar) y que encima cuesta ir a la opera más o menos lo que aquí ir al cine y comerte un bocata en el bar de enfrente, son un país superior, no hay duda. Tampoco quisimos dejarnos el zoo, porque nos enteramos de que era uno de los más grandes del mundo y os puedo asegurar que fue una visita imprescindible también (conocimos a
Paulen, el LEÓN con mayúsculas y vimos bichos que no sabíamos ni que existían).

Estaba bueno el tío ¿que no? Mmmm esa melena, esos ojos rasgados, esas fauces manchadas de sangre... quién fuera trozo de carne para estar entre sus patas, nenas, jeje.

Como os podéis imaginar, no era plan de dejar de lado el turismo gastronómico. Y eso que es completamente absurdo pedir una carta en alemán cuando nadie tenemos ni idea. El primer día que nos pusieron la carta delante cogimos las cosas al buen tuntún. Cuando nos trajeron unas jarras de cerveza bien espumosa y unos tenedores y unos cuchillos supimos que todo iba bien, jeje (ya dijo Marcos... si en vez de los tenedores y tal nos llegan a traer unas cucharas y unos palillos nos habríamos dado un susto majo, jeje). Descubrimos además (gracias a LA GUÍA) una cafetería especializada en tartas. En cienes de tartas. En tantas tartas que no sabías qué pedir, fue terrible. Y tuvimos que ir un par de veces. La cafetería en cuestión estaba en un palacio barroco impresionante. Así. Por las buenas. Ibas al baño y sentías vergüenza de estar ahí, jaja (hasta hicimos fotos del baño) (y volvimos al día siguiente y vimos a unas chicas que también estaban sacándose fotos en el baño, muy fuerte).

A todo esto, fue una gozada el plan que montamos de viaje... cogimos un apartamento que no fue tan chulo como parecía en las fotos, pero que no estuvo nada mal. Y lo que no estuvo nada mal de verdad, fue la compañía, cómo no. En principio íbamos a ir Marcos y yo, pero engañamos vilmente a Paula y Alberto y fue una gran idea. La verdad es que los cuatro organizamos el viaje estupendamente y nos lo pasamos de maravilla. Da gusto tener amigos con los que se puede contar para todo, jeje. No hubo ningún problema a la hora de elegir ver tal o cual cosa, creo que todos salimos satisfechos y habiendo visitado todo (o casi todo) lo que esperábamos ver en tan pocos días y en las pocas cosas donde no todos estábamos de acuerdo, hicimos división de personas (y de bote, jaja) y cada cuál fue por libre.

El último día, Marcos y yo fuimos a visitar el campo de concentración de Sachsenhausen, visita que nos apetecía muchísimo hacer, pero que resulta realmente dura. Aunque actualmente se ha musealizado mucho, había partes que se conservaban casi intactas (concretamente las salas de disección, la enfermería y la morgue). La verdad es que no se le queda a uno muy buen cuerpo después de visitar eso, pero supongo que es de esas cosas que hay que ver. Entre otras cosas para tener presente lo animal que puede llegar a ser el "ser humano". A unos cuantos habría que obligarles a dar un paseo por ahí, para que les queden claras unas cuantas cosas. Lo dicho, la visita fue dura, pero estuvo realmente bien. A todo esto la hicimos con otro guía español. Este fue menos majete que el otro, pero igualmente una gozada ir con alguien que te explica un poco todo. Aunque bueno... os podéis imaginar qué te explican en un campo de concentración. Vienen a ser todo diferentes formas de morir. Y de verdad os digo que la gente que acabó ahí los debía de tener exageradamente bien puestos, porque yo me habría tirado el primer día contra la valla electrificada.

"El trabajo te hace libre". Encima cínicos

Y eso fue más o menos todo. Como os digo... es impresionante pasear por un lugar tan cargado de Historia. No puedes evitar pensar que en este sitio pasó tal cosa o que esa gente que pasea por la calle es en su mayoría descendiente de nazis, o que este o aquel seguramente estuvo a un lado u otro del muro y que eso marcó su vida. Y es una ciudad que no sabe si olvidar o recordar, porque por una parte intenta tapar determinadas cosas para evitar renacer antiguas ideologías, pero por otra parte se quiere enseñar. Quedan partes del muro (casi todo está derribado, la gente que ría hacer vida normal y tal...) edificios bombardeados sin restaurar y queda el campo de prisioneros, a la vista de todo el mundo. Con objeto de enseñar lo que puede llegar a pasar.

Bueno... al final me he alargado tanto que me da pereza releer, así que habré dejado un montón de cosas a trozos y tal... en fin, es lo que hay. Recomiendo una buena currywurst de las que venden por la calle y una buena cerveza negra berlinesa. Y de escuchar, algo que no paramos de repetir en los siete días que estuvimos, el "Another brick in the wall" de Pink Floyd.

samedi, avril 12, 2008

Doze de avril de mildoscientos vint e dos: "Versailles"

Sabíamos que venían "Versailles" y no teníamos nada claro si ir o no. La entrada era más cara de lo que suelen ser estas cosas (claro, en esos tiempos no valorábamos el hecho de que ver a Matenrou Opera en el mismo viaje tuviera interés) y encima era un martes y en Barcelona... Para colmo de males, a nosotras lo que nos gustaba es "Hizaki Grace Project", no "Versailles". ¿Qué tienen que ver? Pues muy fácil: los dos guitarras y el bajo, que son los mismos, jeje. La diferecia es que en "Versailles" el cantante tiene mucha parte a la hora de hacer canciones mientras que en "Hizaki Grace Project" el compositor es obviamente Hizaki, jeje, uno de los guitarras. En general, la música de Hizaki nos gusta más, aunque desde el concierto lo estamos poniendo un poco en duda.

El caso es que Arien y yo empezamos a picarnos. Vale que no fuera el grupo que más nos gustaba, pero a sab
er cuándo íbamos a poder ver "Hizaki Grace Project", cuando para colmo de males, el cantante, Juka, está retirado temporalmente y a saber hasta cuándo. Vamos, que venían desde Japón y a saber cuándo íbamos a tener la oportunidad de verlos otra vez. Así que entre un pique y otro, el lunes descubrimos para nuestro regocijo que quedaban entradas, así que las compramos. Entradas y billetes de bus (a Ariencita los del avión se le habían multiplicado un poco de precio... la buena fue que el bus pasaba por Zaragoza y pudimos ir juntas).


Ese mismo lunes me enteré de que unas horas antes del concierto hacían sesión de firmas y no íbamos mal de tiempo para llegar. Con otro grupo cualquiera nos habría dado igual que nos firmaran o no, pero en este caso concreto nos intrigaba lo nuestro verlos de cerca, a ver si son de verdad u hologramas. Para que os hagáis una idea de nuestras intrigas... ahí tenéis las fotos. TODOS ellos son hombres. Queríamos comprobar si los que van de mujeres lo siguen pareciendo de cerca. Para nuestra desgracia, sí. Hizaki es una mujer y encima preciosa. Eso sí, con voz de señor, como demostró cuando nos dijo tranquilamente "holaaaa". Nos quisimos morir un poco a raíz de todo esto. No somos nada, jajaja.

Todas queremos ser Hizaki de mayores

Finalizado el tema, con nuestras fotos firmadas, nos fuimos a tomar un café y flipar un poco. Y es que todos son exactamente iguales vistos de cerca que en las fotos perfectamente trucables con photoshop excepto... el cantante, Kamijo. Para desgracia de la horda de fans que tiene el tipo (a las que no pareció importar mucho el cambio), visto de cerca no parece ni primo del señor vampiro de las fotos, jajaja.

Lo dicho, creed lo que queráis, pero este señor no se parece en nada a Kamijo. Una lástima, por cierto. Eso sí, el Kamijo de verdad es un señor jefe y nosotras ya somos fans devotas.

Lo bueno de ver un concierto de estas características es que no hay que hacer cola ni nada parecido para llegar a coger un buen sitio. Había gente que estaba ahí desde las siete de la mañana, según nos dijo la señora de la cafetería. Nosotras fuimos a las siete de la tarde, conseguimos nuestras firmas, nos fuimos a tomar un café y volvimos para cuando abrieran las puertas. Poca gente vino detrás de nosotras y en el concierto nos pusimos donde quisimos estar.

Una vez dentro, en pocos minutos salieron los teloneros "Matenrou Opera", grupo promocionado por Kamijo que no nos causaba el menor interés. Arien había visto vídeos suyos bastante lamentables por internet y yo no tuve ni siquiera interés por verlos, jaja. El caso es que oh, sopresa. O los vídeos no les hacen justicia o han mejorado mucho (a fin de cuentas, son jovencitos), pero en dos minutos estábamos todo el mundo como locos. Tanto, que aunque la inmensa mayoría habíamos ido por Versailles, no nos cansamos de aplaudir hasta conseguir un bis. Eso sí, los mozos no tenían más repertorio que el que ya habían to
cado, así que nada, repitieron la primera canción "Honey Dropp" y tan contentos. Ellos y nosotros, por cierto, porque la canción es chulísima y el resto del día no paré de bajar cosas suyas hasta localizarla. De lo demás, tienen cosas mejores y peores, pero prometen bastante.

Entonces llegó el "momento Versailles". Aparecieron molándose como sólo ellos saben y pueden y tardamos como dos segundos en hacernos absolutos devotos de ellos (joer, si hubieran venido como "Hizaki... " qué habría sido de nosotras, jaja. Los tipos son impresionantes en directo y sorprendentemente, canciones que no nos habían llamado especialmente la atención, se convirtieron en lo mejor que habíamos oído en años. A esto, sin duda, ayuda el buen hacer de estas gentes. En primer lugar porque son muy buenos músicos, en segundo, por su forma de interactuar y mover al público. Impresionante.

Con Hizaki o Teru se rompió el hielo en cuanto aparecieron por el escenario. El uno porque no puede desprender más carisma y el otro porque no puede ser más majo. Lo que hizo Kamijo merece tema aparte. Apareció quizá molándose demasiado. Le va mucho el rollo vampiro, así que se dedicó a hacer como que chupaba la sangre de sus compis ("qu
e nos los rompeeee" llegamos a decir) e ir de estupendo. El caso es que de primeras no nos gustó ni a Arien ni a mí demasiado el estilo, pero el muy capullo supo adaptarse al público. Las gentes empezaron a tirarle rosas y él empezó a hacer cosas... cuando menos curiosas ("Kamijo come floreeeees"), generalmente relacionadas con destrozar rosas y tirar pétalos por todo. Aunque no lo creáis, consiguió que eso molara y mucho. Luego ya dejó completamente el rollo de "me estoy molando" y pasó a ser el tipo más majo del mundo. Puede que en Japón triunfe mucho ese estilo o que creyera que era lo que se vendía aquí, pero nada, en poco tiempo vio que si cambiaba de actitud le funcionaría mucho mejor y no se equivocó (y eso que insisto, sus fans de las primeras filas aceptaban que no fuera nada agraciado, que se molara y lo que hiciera falta). Empezó a interactuar muchísimo con el público (y eso que no habla otra cosa que japonés y cuatro palabras de un inglés muyyy malo) y con sus compañeros. En poco rato hacíamos lo que él nos dijera, nos reíamos de coñas que hacía en japonés y que misteriosamente conseguía que entendiéramos (todo sea dicho, tener a Arien al lado, ayuda un rato, jaja, pero mucha gente no tenía Árienes a su lado y se lo pasó en grande con los comentarios del mozo) y todos estábamos convencidos de que era nuestro ídolo supremo, jaja. A riesgo de que alguna fan suya me lea, diré que como cantante me parece bastante del montón, pero a carisma pocos lo superan.

El momento cumbre de devoción por Kamijo debió de ser cuando cantó una canción de su grupo anterior, "Lareine" y le entró la llorera. Claro, todo el mundo conmovido. Y eso que al principio pensábamos que eran efectos del Kabuki, sin más, jajaja.

Desde luego, puestos a molar, no hay quien les gane ¿eh?

El concierto tuvo muchos buenos momentos más. Yuki hizo el primer solo de batería que veo en mi vida y no me parece un coñazo y yo fui la persona más feliz de la sala (que venga alguien a discutírmelo si no) cuando Hizaki, Teru y Jasmine You (alias "la cortesana") (qué pasa, no siempre nos supimos sus nombres y les poníamos mote a todos), tocaron una canción instrumental de "Hizaki Grace Project" que además me encanta: "Réquiem". Lagrimitas. Sigh.
En fin, los tipos majísimos. Teru, Hizaki, Jasmine y Kamijo se tiraron medio concierto en primera fila para que todo el mundo les pudiera echar la mano encima (un desgraciado incluso estuvo tirando de la mano de Teru mientras el pobre hombre tocaba, qué cruz) y Yuki no lo hizo porque no podía traerse la batería, jajaja.

Tuvimos suerte además porque era el último concierto de la gira y coincidía con el cumpleaños de Teru (el denominado "la guitarrista fea", pobrete, que es más majo que otra cosa), así que además estaban especialmente animados, los mozos. Sacaron una tarta para Teru y aparecieron de nuevo los Matenrou Opera para unirse al fiestorro. Hizaki incluso repartió chocolate de la tarta entre las primeras filas.
Después hicieron bises y no les dejábamos que se fueran, jaja. Y tampoco parecía que ellos tuvieran muchas ganas. En un momento dado Kamijo debió de decir "a ver, majos, que esta ya es la última, que nos tenemos que ir a Japón" y como lo dijo en japonés, la gente gritó encantada "bieeeeeen" jajaja. Tuvo que decir "this is the last song" para que nos quedara bien clarito que se iban, jajaja. La última fue la canción principal de su último disco, "The ravenant choir", que dura como unos ocho minutos, así que dentro de lo malo, cuando la empezaron, sabíamos que quedaba un ratillo, jajaja.

En fin, luego hubo muchos aplausos y gran frustración. Aunque la gente estaba tan emocionada que fue genial estar ahí. A destacar además el ambiente que había entre la gente, el mejor que he visto en mi breve experiencia conciertera (junto con el del concierto de Iron Maiden, pero coñe, eso eran 18000 personas y es otro rollo... ahí estábamos como 300). La gente tenía en general unas ganas locas de hablar con el de al lado. Haciendo cola hicimos amistad con unos tipos de Cantabria, con los que estuvimos el resto de la noche y después del concierto con unas mozas de Madrid y Granada. Con todos ellos además seguimos en contacto vía messenger y myspace. Una gozada.

Terminado el concierto, nadie se quería ir, así que todo el mundo recogió sus cosas y se plantó en el suelo, en la puerta de la sala. Ya que estábamos ahí y no teníamos grandes planes para pasar la noche, nos quedamos hasta que salieron ellos. También una gozada. Como ya imaginábamos, se nos prohibió sacar fotos (los japoneses llevan unos contratos de exclusividad muy chungos), pero la verdad es que nadie intentó hacer ninguna barbarie. Total, todo el mundo los había toquiteado en el concierto... jajaja. Así que nada, también fue chulo, porque cuando salieron, la gente no les gritó nada, ni intentaron conseguir firmas, ni fotos, ni nada. Sencillamente todos aplaudimos en silencio. Del resto de la noche y cómo sobrevivimos hasta las siete de la mañana se podría contar mucho acerca de camareros pirados, cuervos sobre pivotes u hoteles de mala muerte, pero eso es otra historia y tendrá que ser contada en otra ocasión. Sí os revelaré algunas de las grandes verdades que nos fueron reveladas y los grandes temas que se plantearon:

- El batería de Matenrou Opera es un orco-guerrero-saiyan y no sé cuántas cosas más
-

- Este grupo no suena mal, pero son como muy típicos. Uhmm... bien pensado, que esto nos suene muy típico no debe decir nada en favor de nuestra salud mental.

- "El guitarra de Matenrou no está nada mal"

- "A mí no me gusta nada"

- "Es porque está maquillado demasiado femeninamente y tiene mucha cara de tío"
-"Pues vas a tener razón, sí que tiene cara de tío. Pero bah, tampoco me gusta. Tiene una cara demasiado masculina para mis perversos gustos" (después de esta declaración supuse que los de al lado debieron pensar que estaba locamente enamorada de Hizaki, jajjaa)

- "Es difícil encontrar una púa entre pétalos de rosa"

- "Jurl, eso te ha quedado como gótico-romántico-decimonónico, tía"


Había más, pero no me acuerdo ahora mismo. Ariencitaaaaa, aportaaaa.
En fin... recomendando una cervecita con limón y claro, algo de Versailles. Me cuesta elegir una canción, porque la verdad es que ya nos demostraron que no hacen música para escuchar "de pasada", como supongo que debimos de hacer, para deducir que nos gustaban pero no nos tirábamos de los pelos (y eso que prácticamente conocíamos todo lo que tocaron). En fin, os dejo "The red carpet day", que es una de las que me gustaron desde el principio. Disfrútenla ustedes y si no les gusta... den más oportunidades a la canción y al grupo. De verdad que lo merecen.

mercredi, avril 09, 2008

Nueve de avril de mildoscientos vint y dos: Mereth del Bosque

Bueno, bueno, el tiempo pasa y se me acumulan los acontecimientos. Ya se sabe... o se tira una meses sin salir de casa o no hay forma de meterla dentro. Menuda temporada llevo (y cómo está repercutiendo en mi venerado índice de horas de sueño, jeje).

Como todo el mundo anda ahora pululando de blog en blog para ver crónicas de la mereth, empezaré por ahí. En un par de días seguiré con el conciertazo de Versailles que tuvimos la suerte de ver ayer mismo y ya más adelante ya haré una mini crónica de lo de Berlín (o es mini o hay que crear un blog sólo para ese viaje, jaja). Lo dejo para el final porque es lo que más tema lleva y lo que más llevaba aplazado...

Volvamos a la mereth. Después de leer las listas de correo y los blogs ajenos no se me ocurre gran cosa que pueda decir que no esté ya dicha. Sí me queda simplemente comentar que después de la Estelcon se me quitaron completamente las ganas de leer a Tolkien y por eso, principalmente, me distancié un poco de la STE. Me parecía mal seguir en la sociedad si no tenía muchas ganas de leer al profesor. Además, seguramente seguir ahí no me animaría mucho a retomar la lectura con ganas. También hay otros motivos que me han llevado a dejar incluso de ser socia, pero esos motivos no me habrían tenido alejada de merith y demases, sino que ahí pesaban más los otros motivos citados.

Llevaba peor no ver a determinada gente, aunque a algunas pe
rsonas más y a otras menos las he ido viendo o al menos hablando por internet. El caso es que el año pasado me picó un poco no ir a la mereth linnegrina. El programa tenía una pinta muy interesante y por supuesto, tenía plena confianza en que los organizadores la montarían muy bien. Además, había mucha gente con la que me apetecía reencontrarme. El caso es que por unas y otras cosas (principalmente porque cuando hay tiempo no hay dinero y al revés), al final me tuve que quedar en casita. Este año me apetecía hacer una conferencia y le pregunté a Eleder si pensaban hacer mereth y si habría hueco para semejante perversión y me dijo que en ello estaban. Con la tontería he ido siguiendo la organización de la mereth desde el principio, porque a raíz de aquello (y de pasarme por la reunión que se hizo en Gondolin por miembros del smial hace algunos meses), Fiondil me metió en la lista de la organización y aunque dije que no pensaba mover un dedo (jajaja, no se me malinterprete, si hay que echar un cable, se echa, pero los organizadores han sido más que eficientes y oye, me hacía ilusión ir a una mereth en la que yo no era organizadora que ya ni recordaba qué era eso).

Conforme se acercaban las fechas, me fueron entrando más y más ganas. No sólo de ver a la gente, que de eso ya tenía ganas desde el principio... sino también de poder participar en actividades chulas, de la cena de gala, de cantar canciones... de volver a disfrutar de una mereth en condiciones, vamos. Elegir la mereth del Bosque como "vuelta al ruedo" no ha podido ser mejor opción. Llevaba un planteamiento sencillo de pasarlo bien, hacer algunas actividades... nada pretencioso y al mismo tiempo más ambicioso de lo que parece, puesto que en una mereth así es necesario que la gente tenga disposición de implicarse en todo y crear ambiente.


Por otra parte también fue una gran opción para mí porque había un grupo de gente a la que conocí (o fue una de las primeras veces que vi) en la segunda mereth-e-Daur (anda que no ha llovido desde entonces) y con la que en algunos casos, como Eleder o Fiondil, he seguido teniendo mucho trato. En otros, como con Katoren o Darkwarf, apenas he visto en los últimos años, o Keleb Dûr, a la que he visto más, pero no lo suficiente, jeje. Volver a encontrarme con ellos me ha traído muchos y buenos recuerdos. Y tanto estar con esta gente, como con otros a los que he conocido por otros lados y no suelo ver habitualmente (Rhiwen, Elro, Lell ¡qué majos sois!), otros a los que sí tengo la suerte de ver de vez en cuando (coñe, Ariencita, últimamente nos estamos viendo más que en los últimos años, casi, jajaja)

Piñaaaa (también podía haber puesto unas fotos raras relacionadas con botellas de sidra, pero me da que no se entenderían bien.

y otros a los que he conocido estos días (¡esa Altáriel guapa!) me han devuelto las ganas de volver a aparecer por eventos varios. Y es que cuando uno lleva tiempo sin ver a determinada gente o sin participar en determinadas actividades, se va acostumbrando y no lo echa de menos, pero es volver y pensar "¿cuándo hay otra cosa?" jaja.

Me dejo de lado a mucha gente. Algunos por descuido y seguro que me doy cuenta dentro de unos días y me arrepiento de no haber me
ncionado, así que inclúyase en el lugar correspondiente quien no haya citado, jaja. A otros no los nombro porque apenas he tenido tiempo de estar con ellos aunque sea gente por la que siento gran aprecio. Por último, con otros que no conocía, ni siquiera he tenido tiempo de cruzarme más de cinco o seis frases, asunto que debería solucionar lo antes posible, porque por lo poco que hemos hablado me ha quedado claro que es gente que merece (y mucho) la pena. Espero poder ver pronto a unos y otros y poder disfrutar de su compañía como he disfrutado de la del resto.

En fin, qué lío de personas y circunstancias. En general, agradezco mucho a los organizadores por la paciencia que han tenido (sobre todo con los del albergue... qué sitio tan chulo y qué mal llevado) y por su buen hacer. Agradezco lo interesantes y bien planteadas que fueron las actividades. Me da penita no haber asistido a las de la primera tarde, pero entre unas cosas y otras a todo no se puede llegar. Tampoco asistí a los talleres del sábado porque no podía parar de marujear con el personal, qué vergüenza. Eso sí, no me perdí ningún taller de marujeo en el baño, no se puede decir que vuelva mal informada de la mereth, jeje.

Taller de marujeo en el baño con banco y todo. ¡Eso es infraestructura!

Sí asistí a esa excursión en la que encontramos un charco en vez de un lago pero donde pudimos apreciar un paisaje que no se encuentra por tierras mañas, con todos los respetos de Lameri, si me lee... A los orko kirolak, como a los torneos del día siguiente asistí encantada como espectadora, que hacía sol, había dormido pocas horas y una es bastante vaga, jajaja. Además, me lo pasé estupendamente cotilleando el desarrollo de las pruebas. Asistí también al concierto, que fue una auténtica gozada. Fuimos por ver un par de canciones y no pudimos levantarnos de la silla. La cena de gala fue genial y la noche intemporal fue... demasiado intemporal, jajaja.
Una noche muy intemporal con unas intervenciones "atemporales". ¡Gracias a bardos, bardas, hacedores de canciones, bailarines e intérpretes de musicales varios!.

Así que llegamos todos a la conferencia del Dr. Eleder con los ojos pegados, pero él se encargó de despegárnoslos. Me lo pasé genial... el muy capullo se las compuso para dar realmente una clase sobre etimología quenya mientras hacía el pata. El resto lo pusieron los asistentes y fue fácil unirse: tiramos avioncitos, quemamos barcos, nos pasamos notitas y caricaturas, contestamos absurdeces y nos reímos a placer. ¿Cuándo otra de esas, apañero?.
¿Alguna vez habéis sacado una foto al profesor en mitad de clase? Miedoooo

Agradezco también la posibilidad que se me ha ofrecido de dar mi primera conferencia y agradezco que tanta gente que había dormido en torno a un par de horas se molestara en ir, atender e incluso plantear cuestiones interesantísimas. Algunas dan para hacer una segunda parte, jejeje. Gracias sobre todo por el debate post-conferencia. ¡Qué majos sois!. La verdad es que me tienta preparar otra cosa, pero como todo... tendrá que ser con calma (y yo que decía que haría cualquier actividad en la STE salvo preparar una conferencia...).

Pues lo dicho... que tengo muchas ganas de volver a veros el pelo a unos cuantos y mejor si es con un marco tan estupendo como el que se nos ha ofrecido estos días. Aunque eso sí, el listón está muy alto.


Recomendando... un vasito de limpë, que sienta estupendamente y no da positivo en el test de alcoholemia (sobre todo si te has bebido un chupito hace dos horas... yo no tentaría la suerte variando estas cifras, jeje) y de música... un "Gondolin" del señor Eleder, que se cantó con ganas el sábado noche y no por falta de razones.