vendredi, février 24, 2006

Veinte y cuatro de febrero de mildoscientosveinte: Enemigos

Una de las virtudes que más cultivo es la de ser borde. Sí, sí, no leéis mal. Ser borde es una cosa la mar de práctica. Muy especialmente con la gente que no soportas, porque así te ahorras muchos malos ratos. Ya sabes, comprenden que no les tragas y empiezan a no tragarte ellos también, ahorrándote su conversación y esas cosas. Todo muy práctico. Además, así es justo porque también ellos pueden ponerte a caldo, que también es muy sano para desahogarse, descargar malas leches y todo eso.

El caso es que de ahí a que odie a tanta gente (como muy a menudo he oído decir...) va un trecho muy grande. Siempre he creído que para odiar a alguien, tiene que ser al menos un alguien que consideres a tu altura o superior. De lo contrario, lo que haces es despreciar, que es muy diferente (y también está recomendado en el "manual de la zorra perfecta" que un día escribiré).
En los últimos tiempos me he dado cuenta de que también soy capaz de odiar (no sólo despreciar) a personas que conozco mediocres como seres humanos, pero cuyo poder es muy superior al de cualquiera. Como podréis imaginar, me refiero a políticos varios. Sí, creo que definitivamente se puede considerar odio lo que siento por personajes como Rajoy, Zaplana... o la Porcina (para profanos, la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, una auténtica cerda).

Con todo esto, creo que un mundo en el que tu mayor nivel de odio está dirigido a la Porcina es una auténtica estafa. Me refiero a... ¿qué hay del enemigo como Dios manda? ese que es tan bueno como el bueno (o el malo, al gusto de los participantes) pero con peor suerte (o mejor, para regodearnos en nuestra desgracia). Ese que es tu alter-ego, tu némesis... ya sabéis, ese que sería tu mejor amigo de no ser porque lo odias. ¿Dónde está esa gente?. Toda tu vida sabiendo que Sherlock Holmes tenía a Moriarty, Jean Valjean a Jalabert o D'Artagnan al Cardenal Richelieu (al pobre, vaya mala fama le hizo Dumas, con lo cabal que era para su época). Hasta tuvieron que ascender al Diablo para que Cristo tuviera un enemigo en condiciones (no lo digo en serio, al principio era un mensajero de Dios, encargado de revisar las malas obras de la gente, pero tuvieron que ascender su categoría para que estuviera a la altura).

En fin... no estoy sugiriendo que alguien decida hacerse mi enemigo, que tampoco tengo tanto tiempo como para odiar a alguien concienzudamente (odiar es una cosa muy seria y si no te lo vas a tomar en serio no odies, que no haces más que desprestigiar el término) pero jo... te explican una cosa cuando eres un crío, lo lees en los libros, lo ves en los dibujos animados y luego llegas a mayor y descubres que eso no existe. Qué estafa. Te sientes igual de estúpido que cuando te das cuenta de que les han cambiado el nombre a los petit-suisse y que encima los fabrican grandes (cuando uno de sus principales atractivos era precisamente que se acababan en seguida y que ni te daban dos ni cuernos).

Decepciones que te da la vida.

Y con esto, un café con leche y a Franco Corelli (nunca otro) cantando "Ah sì ben mio..." de Il Trovatore... tapronto.

mercredi, février 22, 2006

Veinte y dos de febrero de mildoscientosveinte: Año Mozart

En mi último post recomendé una parte del Requiem de Mozart. Craso error, Quiero que quede claro que no tiene nada que ver con el Año Mozart y esas cosas. De hecho soy completamente antifan de los años tal. La verdad es que para una cosa cultural que se organiza a nivel internacional, deberíamos estar contentos... pero no puedo evitar que me parezca muy cutre. Además, lo de cultural, cultural... a fin de cuentas no deja de ser (o de ser tomado como) una estrategia comercial como otra cualquiera.

Ya se sabe. Señores, el año pasado era el Año del Quijote. Vamos, todo hijo de vecino se compró el
Quijote (padres míos incluidos, y la verdad es que era una edición muy mona que no me compré porque no llevaba dinero encima en ese momento y se me olvidó después, confieso) y dijo que se lo estaba leyendo (la mitad no pasaron del tercer capítulo). Esta vez es el año Mozart, así que hay que comprar todo lo que escribió Mozart rápidamente para estar culturalmente al día. Y claro, la tienen cruda, porque si algo hizo Mozart en su vida fue currar mucho (y firmar obras de su señor padre y de su señora hermana en sus primeros años, la verdad sea dicha) así que supongo que más de uno debe de estar rompiéndose la cabeza.

Pero no pasa nada, porque siempre hay ediciones recopilatorias baratas de "Lo Mejor de Mozart" para que puedas hacer ver por ahí que eres un tío muy instruido. Ediciones que olvidan algunas de las cosas que realmente son "Lo Mejor de Mozart" (como el canon "Mi Sol está escondido", que por favor, si alguien lo consigue, que me lo pasé, que rayé el cassette hace años y no lo tienen ni en la FNAC), y que por contra incluyen un montón de conciertos para piano y orquesta que yo creo que ni al propio Mozart le gustaban. Y eso que el señor Mozart era un genio, sí, pero nació en muy mala época. Y también tenía que comer. Lo de que tenía que comer también le pasaba a Bach, pero él sí nació en buenos tiempos (y tenía mejor gusto, ya de paso sea dicho).

El que no se compra esas colecciones porque no es rico, tampoco le pasa nada, siempre hay un alma caritativa que te lo ofrece a precio tirado para que no puedas evitar comprártelo. Así, hay que agradecer al diario "El País" que haya publicado una colección de CDs de Mozart a razón de uno por periódico. Eso sí, los muy majaderos no dicen cuándo sale cada número, así que estás atento o te fastidias. Y sí, confieso, lo digo porque me he perdido "Las Bodas de Fígaro" y "Don Giovanni" y me fastidia, jajaja (bueno, "Don Giovanni" algo menos porque me mangué un DVD estupendo en un sitio donde curraba. El Don Giovanni en cuestión hace honor a su personaje estupendamente). El resto... bueno, hay cosas buenas, sí (aún queda "La Flauta Mágica" y creo que uno de "Misas Masónicas" con buena pinta. Pero la mayoría... os podéis imaginar: conciertos para piano, piano y orquesta, obras de cámara... Vamos, cosas buenas mezcladas con mucha morralla. Con perdón pero sin borrarlo.


Y para final el programa-vacíate la cartilla Año Mozart, para mantener actualizada la cultura de uno, hay que ir por lo menos a una ópera o a un concierto, para saldar la cuenta. Y un montón de gente que odia la música no tendrá otra que gastarse el sueldo en ir a roncar durante dos horas. Y fastidiar a los vecinos de asiento, que poca culpa tienen (que no lo digo de broma, más de una vez me ha tocado uno de esos cerca...). Pero también podemos sacar tajada, no diré que no. El mes que viene tenemos a Sir Neville Marriner dirigiendo a Ainhoa Arteta (nada menos) y otras gentes en el auditorio, cantando el Requiem. Y claro, resulta tentador.

Abreviando, cultura sí, pero no de esa forma cutre-comercial-satisface-domingueros-culturales. Un poco más de cultura en los medios de comunicación y en los colegios, por favor, y menos tontería.

Y recomendando... un espidifén, que me duele la cabeza. Bueno, vale, no os gusta (a mí tampoco) pues una cervecita con limón. Y de música a Corelli, hala, que no tiene ni año ni nada. El "Concerto per la Notte di Natale", que me trae buenos recuerdos de cuando tocaba en la orquesta.

lundi, février 20, 2006

Veinte de febrero de mildoscientosveinte: Cine Oriental

No creáis que esto va a ser una honda reflexión sobre cine de autor vietnamita, ni nada por el estilo... que no tengo ni el conocimiento ni el tiempo para escribirlo, jejejeje. Es sólo que el otro día volví a ver "La Casa de las Dagas Voladoras" y sorprendentemente me ha impresionado aún más que la primera vez que la vi. Que ya es decir.

He visto únicamente tres películas de Zhang Yimou (ya es triste, porque no peca precisamente de breve) y son tres de mis películas favoritas con mucho: "El Camino a Casa", "Hero" y "La Casa de las Dagas Voladoras", así que debería ir pensando en ver el resto... El caso es que no trata de ser chinísimo (lógico, ya es chino, así que para qué más) y de hecho introduce mucho elemento europeo o personal suyo. El resultado es inigualable... unos guiones perfectos, una utilización de todos los recursos inmejorable (grandes actores, banda sonora, inmejorables escenarios) con un subrayado especial en la parte de la fotografía. Diría que no he visto mejor manera de utilizar los colores de no ser porque soy fan absoluta de Jean-Pierre Jeunet.

En contra de esto tenemos que la última vez que pisé el cine fue para ver la renombrada "Memorias de una Geisha" y el resultado fue muy diferente. Me hace mucha gracia que en Japón sentara tan mal que las actrices fueran chinas. ¿No les preocupó más que el director fuera americano? A mí, desde luego, sí. Y ni os cuento lo de "Del director de Chicago". Que no es que me disguste "Chicago", me lo paso muy bien viéndola (salvo cuando sale Catherine Z Jones, que lo paso de todo menos bien). El caso es que, contra todo lo que opinaban los japoneses las actrices son lo que salva una película inclementemente larga, aburrida y típica. Las actrices, la banda sonora y la fotografía.

Se salvaban los momentos en los que las geishas se odiaban "como mujeres". Pero claro, con una pedazo de actriz elegante como ella sola que es Michelle Yeoh... la batalla estaba ganada. A su lado, Zhang Ziyi amargándonos la existencia al género femenino, como siempre. Además de actuando bien, que también se valora. Y por último Gong Li, igualmente insuperable.

Sin embargo, el guión era condenadamente malo (¿alguien se tragó esa historia de amor empalagosa y pederasta?) y en general, no había nada que justificara una película taaaaan larga.

Comparando esto con la impresionante historia (tan bien narrada) que supone "La Casa de las Dagas Voladoras" sólo podemos concluir que en el cine, como en la literatura, deberían quemar todo lo que huela a "Best-Seller". En aras del buen hacer. Y del arte.


De postre... un té negro especiado, al gusto. De música... el "Confutatis" del Requiem de Mozart. Qué bueno.


Y para los más osados... jejejeje a ver quién se atreve a hacer un test sobre mi persona. Jejeje, me he pasado varios pueblos. Y qué. Es mío así que yo mando ¿no?

http://www.quizyourfriends.com/yourquiz.php?quizname=060220154625-480894&

¿Algún voluntario?

vendredi, février 17, 2006

Diezysiete de febrero de mildoscientosveinte: Volviendo, de una vez

Ya sé que ya no me esperabais por estas tierras, jeje... pero oñe, nunca dije que abandonaría. Además, circularon los rumores de que me lincharon por el último post, pero qué va, el que se haya dado por aludido no ha tenido a bien decir nada. Qué soso.

Para variar, me ha pasado lo de siempre, que seguimos sin internet y estoy muy vaga últimamente para pasarme por los ordeñadores de la universidad. Sobretodo porque tengo unas clases puestas muy a mala leche y cuando salgo de ellas no me queda mucha gana de seguir por el campus, la verdad.

En fin... véase que no me quejo de las clases, que están muy bien, sino de los horarios. En cualquier caso la semana que viene ya sólo tengo dos clases. Y un examen (brrrr). Y ya acabo. Salvo lo de los sábados en la academia de oposiciones, jeje, pero eso ya es harina de otro costal. No es muy sano levantarse a esas horas un sábado para cinco horas de clase, pero como te ponen correa para que estudies, la verdad es que son efectivas.

Y poco más. Ya veo que tengo que poner muchas cosas al día... la lista de libros leídos, sin ir más lejos (aunque para variar, me dejaré más de uno por el camino, que no me acuerdo de todo lo que he leído los dos últimos meses, jajaja) y varias cosas que tengo en la cabeza que quiero soltar por aquí. Además, tengo todos vuestros blogs abandonados. Los de amigos y los de enemigos (mucho más interesante que los de amigos, a menudo, transmiten información valiosísima, jajaja) y eso no puede seguir así. A ver si le compro funda al portátil (síííí, me he hecho con uno, mi tesssoro, y menudo invento) y me da menos pereza llevármelo a la uni para chupar internet gratuito de ahí, jeje. Siempre será mejor que esperar largas colas en la sala de ordeñadores.

Muchos besitos a todos. Os iré leyendo poco a poco, aunque da pereza actualizarse en todos los blogs, por Júpiter.

Para terminar os recomiendo un capuccino caramelo de marca Hacendado (baratos e insuperables) y para los oídos "Hold at all costs" de Iced Earth. Hasta pronto.