samedi, décembre 03, 2005

Tres de diziembre de mildoscientosdiezynueve: "Ir de"

El ser humano, así, en general, está lleno de defectos. O mejor dicho, de "rasgos de su personalidad que pueden chocar con la personalidad ajena". Por otra parte todos tenemos un determinado nivel de tolerancia que nos hace tolerar determinados rasgos ajenos y detestar otros. Vamos, que hay cosas ajenas que no tragamos ni con salsa de curry...

Quizá el tipo de persona que menos tolero últimamente es esa gente que se considera poco interesante a ojos de los demás y decide enmascararse para mostrar una personalidad metida con loctite. Todos conocemos una buena cantidad de esta gente. Esos que tratan de comprarte como persona mostrándose lo ufanos que se sienten con su manera de vestir, con su docta cultura en materias extrañas a las que tú nunca tendrás acceso o con lo simpáticos y sociables que son. Esos que a los tres minutos te empiezan a escamar, porque te vas dando cuenta de que sus personalidades son bastante "de pega" y te empiezan a poner nerviosos. Los hay que las camuflan mejor que otros, todo sea dicho, pero tarde o temprano se les nota. Se les nota cuando te restriegan que tienen una enorme colección de música clásica en la que no saben distinguir una composición barroca de una romántica, o cuando aseguran que jamás se pondrían ropa que no sea gótica (que conste que no me meto con la gente que viste gótica porque le gusta y porque se siente identificada con esa ropa en concreto) o cuando les dejas un libro de Oscar Wilde (porque se supone que les encanta la literatura inglesa romántica) y te lo devuelven sin siquiera comentarte qué piensan de lo que han leído (suponiendo que lo hayan hecho).

Algunos de ellos encima tienen la desfachatez de imitarte. Los hay que incluso me imitan a mí... hay que estar acabado para tomarme a mí de ejemplo, pero esa gente generalmente no tiene muy buen sentido crítico y se afilian a lo primero que pillan. Seguro que los habéis notado... son esa gente que te exige que les dejes música, que le enseñes a hacer eso que haces tú, que les digas qué libros te lees... esa gente con la que te das cuenta de que las últimas tres horas de conversación han consistido en lo que haces tú desde que te levantas por la mañana hasta que te acuestas, la música que escuchas y los libros que has leído en los últimos tres años... pero que a su vez no te han aportado nada. Excepto el "ah, sí, me gustaría leerme eso" o el "no tengo nada de ese grupo ¿me dejarás algo?. Y es que una cosa es dejarse asesorar por gente que tiene intereses similares a los tuyos y otra cosa es reproducirla como persona.

¿Y luego qué? El Elfo hablaba el otro día (con respecto a otro tema) de esa gente que mitifica a otra gente para luego acabar mitificándose a sí mismos. Efectivamente, es lo que termina por suceder. Es un cambio gradual... primero te mitifican (a saber por qué... quizá porque ven que te llevas bien con determinada gente o por algo similar, no sé), deciden plagiarte y cuando te han plagiado lo suficiente (generalmente a tí y a otros, otras veces a tí en exclusiva) se automitifican y ahí llega cuando se vuelven más insoportables. Ya conocéis a esos que se creen Elfos y se sienten entusiasmados cuando alguien se lo dice (ya que han entregado largos años de su vida a parecerlo, mediante clases de actividades "élficas", dejándose largas melenas o adoptando lánguidas posturas), los hay todavía más divertidos, que se creen trágicos personajes extraídos del siglo XIX. También están esos que van de góticos provocadores, que son los más góticos, los más provocadores (incluyendo esas que son tan liberales que se dedican a poner las tetas en la cara de los amigos de su novio, que ya tiene aguante). O esos que simplemente van de seres "perfectos" y divinos y no pueden salir de casa si les ha salido un grano por si se nos derrumba la concepción sobrenatural que tenemos de ellos.

Todos tenemos una máscara, cierto, pero la de la mayoría es lo suficientemente frágil como para poder quitárnosla en presencia de los amigos o como para saber que lo que llevamos es una máscara y sirve para cosas concretas. El resto... es insoportable y poco creíble.

Si alguien se da por aludido en este blog que no se preocupe, efectivamente me he referido a varias personas concretas y creo haber sido bastante explícita, así que es normal, jejeje.

Al resto... os recomiendo un café con baileys mientras escucháis "A Kingdom for a Heart" de Sonata Arctica.

lundi, novembre 28, 2005

Veinte y ocho de noviembre de mildoscientosdiezynueve: Un Ri Poter (Xabi Pota)

Ahí estábamos el viernes a las diez y media, en el supuesto estreno de Harry Potter. Supuesto, claro está, porque la película la estrenan a las cinco y media, pero esas no son horas de ir al cine. En cualquier caso sigue siendo una enorme estupidez la que llevamos a cabo con cierto número de películas, en las que "hay que ir al estreno". ¿Para qué cuando el miércoles y el domingo por la mañana sale más barato? Vete tú a saber, para hacer la tontería, ir todos juntos y sentirnos muy ufanos de haber estado en el estreno. Aunque también por tener la posibilidad de ser el primero en opinar, jeje. Bien, pues opinemos. Y sí, claro que hay spoiler, el que no se quiera enterar de nada, que no lea.

Nada más terminar la película se disparó la controversia. El Elfo y yo nos miramos entusiasmados: "ha sido la mejor de las cuatro" y cuando nos dimos la vuelta todo ufanos a comentárselo a los de atrás, ahí estaba Tuor diciendo que era "la peor de todas, mucho peor que la tercera y mucho más infantil" ¿?. Como vemos, opiniones para todos los gustos, en gran medida condicionados por circunstancias anteriores. El caso de Tuor era que no se había leído los libros, así que se dedicó a acusar cosas que directamente estaban ya en el libro, como el hecho de que la copa transporte a Harry y a Cedric ese alegre y folklórico lugar.

Mis circunstancias son las de "personaquesehaleídotodosloslibrosmenoselsexto-porqueleeralgoeninglésvacontramireligión". Al menos cuando puedo esperar a que lo saquen en castellano, quiero decir. En cualquier caso, me leí el cuarto libro cuando todavía moraba yo en Madrid... así que debe de hacer al menos tres años, que se dice pronto. Y que he leído muchas cosas después, aunque no tantas como debería. Por otra parte esta última semana hemos aprovechado para volver a ver la segunda y la tercera, que el Elfo no las había visto ni ha leído aún los libros y quería estar ambientado. Y sinceramente, volver a ver el basilisco de plástico de la segunda acompañado de ese Tom Marvolo Riddle, el peor actor del mundo le pone a uno bastante triste. La tercera es mucho mejor, sin duda, al menos en el aspecto visual (salvo en el hecho de ¿por qué esos puñeteros críos van correteando por el campo sin túnica y con unos vaqueros que no vienen a cuento?) y en el auditivo, puesto que la banda sonora es muy buena. Sin embargo, es lógico que se recorten cosas para meter todo en dos horas. Pero que justamente todo lo que se recorta al final sea una forma de infantilizar la película y quitar escenas truculentas... escama. Señora, si su niño se asusta, mejor, así se espabila (otro día tengo que hablar de la pedagogía, jeje). Reconozco que cuando la vi el otro día me gustó bastante más que cuando la vi en el cine. Pero no sé. ¿Dónde está Voldemort? Queremos a Voldemort!.

Uno de los principales aciertos de los libros de Harry Potter es la manera en que cada libro está hecho para niños "más mayores". Amos, que Harry y los niños crecen a la vez y pasan de curso a la vez y tal. Hecho que produce que cada libro sea (además de más grueso) más oscuro y más duro de leer que en los anteriores. Por eso me indigné mucho ante la infantilización que llevan a cabo en la tercera y tenía miedo de encontrarme con algo similar en esta última. Afortunadamente no. Cedric se muere (algunos lloramos y todo), Voldemort reaparece y los mortífagos decoran. Escenas duras, calificación para mayores de 13, ambiente sombrío y buenas interpretaciones. Salí del cine muy satisfecha. Recortaron muchas cosas, sin duda, pero muchas de estas cosas no las recuerdo y otras muchas las considero justificables para ajustarse al tiempo de la película, así que me quedé muy contenta.

Me gusta Harry Potter, qué pasa. Me hubiera encantado leerme los libros con ocho años, pero qué le vamos a hacer, el no habérmelos leído entonces no implica no poder disfrutarlos ahora. Es cierto que no son las mejores novelas del mundo. Ni siquiera están bien escritas. Ni siquiera lo intentan. Pero oñe, que son libros para críos, no hay que buscarles más vueltas. La idea es original, la trama engancha y soy de Slytherin, por si quedaban dudas.

Digo todo esto por la polémica que siempre aparece entre los supuestos eruditos (y mucha gente de a pie) sobre si hay que leer o no Harry Potter, si es bueno para los niños, si es bueno para los mayores, si los best-sellers son cosas muy malas... etc. Respecto a si es adecuado para mayores... menuda imbecilidad. Cada cual se lee lo que le parece. Si los "mayores" no acostumbramos a leer libros de niños es porque normalmente son una basura.

En cualquier caso a mí me fascina especialmente esa gente que dice que no es muy apropiado para niños porque no adquieren enseñanzas éticas al leérselo y que es fantasía barata. Bien, ¿y qué?. Tampoco enseñan conductas amorales. En cualquier caso, me parece encomiable que un libro para niños sea elevado a la categoría de "best-seller" (y que conste que esa etiqueta da pánico en libros para mayores). Me refiero a que el hecho de que un libro enganche a millones de niños en este mundo en el que los críos ni leen ni nada... es todo un logro. La función de un libro para niños no tiene por qué ser docente. De hecho, aunque a menudo cueste creérselo, los críos no son tontos del todo. Vamos, que cuando tratan de adoctrinarles por medio de la lectura, generalmente se mosquean y se niegan a leer. Los libros para críos tienen que cumplir una función básica: divertir. Así al menos es como se enganchan a la lectura y consiguen con el tiempo terminar por leer cosas realmente constructivas. A ver qué conductas le vas a enseñar a un crío de diez años por medio de un libro. Y digo un libro bueno y entretenido. Y escrito para niños. Y no busquéis casos concretos, que todos los conocemos, pero son escasos.

En fin... que no me enrollo más, que me vuelvo a la biblioteca a seguir con el gótico francés.

Recomendando... "The Seas of the Sun" de Bruce Dickinson, acompañado de un té pakistaní. En tetera de barro, jajaja.

lundi, novembre 07, 2005

Siete de noviembre de mildoscientosdiezynueve: "Cómo escribir una novela histórica"

Es curioso como por deformación profesional se consigue llegar a coger mucha tirria a cosas que antes le gustaban a uno. Me refiero en mi caso a la narrativa histórica, en general. Incluyendo aquí como otro tipo de narrativa al cine, sobretodo porque incurre en los mismos errores, que no son pocos. El caso es que un género que durante años me apasionó, ahora no puedo evitar mirarlo con bastante pánico. Todo sea dicho, cuando encuentro algo que me parece realmente bueno históricamente hablando, posiblemente lo disfrute mucho más de lo que lo habría disfrutado antes.

Lo cierto es que ahora mismo no suelo leer apenas libros históricos de no ser que me lo recomiende alguien mínimamente "de fiar". Pero es gracioso cómo la narrativa histórica de un tiempo a esta parte se ha vuelto de lo más prestigiosa y toda la gente de "pro" que quiere quedar bien delante de sus colegas les dice que se han leído "Los Pilares de la Tierra" para demostrar su elevado intelectualismo. Por Dios. No voy a cebarme con "Los Pilares de la Tierra" porque llevo años poniéndolo verde. Y de paso ofreciendo el ejemplar que me compré que me está ocupando un precioso lugar en la estantería, por si alguien lo quiere. Debo de llevar como siete años ofreciéndolo y nadie me lo pide, no es justo. A estas alturas de todas formas el que mola y está de moda entre los "pros" es "El Código da Vinci". Otra sinsustancia del mismo nivel histórico y literario.

En cualquier caso, salvo excepciones muy notorias (ahí tenemos a Umberto Eco) hoy en día, para escribir una novela histórica basta con echarse un vistazo a una cronología cualquiera para darle una cierta base histórica y poco más... ah sí, y decir que se ha estado investigando largos años, porque no recuerdo cuánto tiempo se tiró el petardo de "Los Pilares de la Tierra" pero puedo asegurar que fue mucho. La cronología sirve para ese capítulo en el que te hablan de que "en aquel día fue cuando el rey Cualquiera IV desembarcó en Londres mismamente (no sé si os habéis fijado, pero todos los reyes se pasan el día desembarcando en cualquier parte) y poco más. El resto del argumento es sencillo... basta con vestir de época a una familia de clase media americana (que sólo les falta desayunar tortitas y tener una canasta en el jardín para ser clavaditos en pensamiento y modus operandi que los de "Blossom" o lo que quiera que se vea ahora) , que todos los personajes sean unos cerdos menos los protagonistas (que aunque suelen ser pobres al principio de la novela, son limpios y muy educados, algunos incluso saben leer o poseen mágicos conocimientos médicos heredados de su abuela druida) y que que tengan tortuosas vidas sexuales. Luego hay varios elementos a elegir que suelen ser: "uno o todos los miembros de la Iglesia son muy malos y nos tratan mal", "uno o todos los miembros de la nobleza local son malos y nos tratan mal" (aunque en ese caso es fácil salir ganando cuando el hijo menor venga a su familia quemando la casa del noble y quedándose todos sus bienes y el gobierno del pueblo, que para eso es el más justo, guapo y sabio), "el protagonista se enamora de una mujer casada y noble, o viceversa" (viceversa en cuanto a quién es el protagonista, la mujer siempre es casada y noble y se enamora de un pobre miserable pero justo, guapo y sabio. Y bien educado, no nos olvidemos), "el protagonista es rico y le mandan casarse con una mujer a la que no ama y que generalmente es feúcha, cuando él realmente está enamorado de la bella y noble y casada mujer de su mejor amigo, que además, le corresponde" (esto se viene explotando ya desde lo de Lancelot y Ginebra, cada vez con peores resultados). Y así hasta la saciedad.

Lo que más me sigue conmocionando no es sin embargo la escasa originalidad a la hora de buscar tramas, sino la mentalidad actual que se les pone a los personajes. ¿Por qué no se les ocurre pensar que las ocupaciones, el modo de vida o la estructura social de estas personas venía determinada por la mentalidad de la época y que esta metalidad estaba igualmente modelada por el medio de vida?

Que conste que todos estos improperios no provienen de haberme leído el libro de "Leonor de Aquitania" que me acabé el otro día y he apuntado en la lista (y me lo dejó Celebcita), que al menos tiene algunos puntos nada desdeñables, como son la introducción de textos muy bien elegidos de Bernart de Ventadorn o unas descripciones de la vida social de la nobleza que van más allá de la cacería o la guerra (¡¡¡sí, había algo más!!!). Aparte, resulta ser un libro bastante entretenido, aunque no estoy de acuerdo con la forma en que refleja a algunos personajes, como es el caso de la propia Leonor. Pero vamos... que la ira no iba contra él, sino con que me he leído una pequeña noticia en el "Qué!" sobre el incremento de los índices de venta de narrativa histórica y no puedo evitar que se me lleven las Furias, juaz.

En fin... de postre... un batido de fresas con yogur, acompañado de algo de música medieval: "Quand vey la lauzeta" de Bernart de Ventadorn... si podéis conseguir la versión de Sinfonye, mejor que la de las Mediaeval Baeves, que es muy buena, pero no tiene nada que ver con la original.

lundi, octobre 31, 2005

Treinta y uno de octubre de mildoscientosdiezynueve: Del castellano y su deleite

Últimamente andamos dando vueltas a si una lengua debe asumir los evidentes cambios que tienen lugar en su seno con el paso del tiempo o por el contrario, debería ser normalizado. Esto deriva de la eterna discusión sobre si la RAE sirve de algo... porque llevo muchos años dudándolo mucho. Me refiero a... ¿es la misión de la RAE delimitar qué es y qué no es correcto en el lenguaje castellano y cuál es el verdadero o los verdaderos significados de cada palabra o simplemente debe limitarse a anotar las palabras cuyo uso es considerablemente extendido?.

El otro día tuvimos un minidebate en nuestro talan (también llamado Menegroth, por eso de ser un bajo de laaargos pasillos) sobre si debemos asumir que la lengua, como todo en esta vida, sufre una evolución. Ardaleth decía que deberíamos aceptar que a fin de cuentas nuestro bienamado (o no tan bienamado) y al mismo tiempo masacrado castellano no es más que una terrible deformación del latín que hablaron nuestros antepasados (al cual, por cierto, se le incorporaron influencias de varios idiomas, creando una mezcolanza la mar de curiosa). Sí, es cierto, pero qué queréis que os diga... lo que ha podido deformarse una lengua hablada durante ab urbe condita hasta nuestros días no es nada comparable con lo que puede llegar a pasar ahora, en plena época de la hiper comunicación, la inmigración abundante en nuestro país, o la inminente destrucción de la ortografía gracias a los móviles y la aplicación del "castellano para móvil" a internet en general. Vamos, que a este paso, en unos cuantos años abriremos el periódico y nos encontraremos lo siguiente: "El Bush (seguro que dentro de 50 años también habrá un Bush) propon xa l tribunal supr al cndidat q mola a ls/las conservadores/as (eso sí, que no falte la d".

Sin ponernos tan tremendistas (aunque no veo por qué no) no sé cómo lo veréis vosotros, pero a mí me parece casi ofensivo que admitan términos como "setiembre", "almóndiga" o "güiski". Lo peor es que por lo visto admitieron todos ellos hace bastantes años. Lo que nos lleva a pensar en qué es realmente hablar mal. Por lo visto, todo lo que se utilice mucho ya es correcto, por "feo" que quede utilizarlo. Bien, si esto es así, no entiendo por qué no incluyen ya en el consabido diccionario palabras como "Encanna" "Finstro" o "Cuñau", ya que a estas alturas han sido utilizadas ya por medio país, han marcado hitos en la historia de la lengua española y todo el mundo sabe su significado. Vamos, que tampoco entiendo qué hace que algo sea aceptado en la RAE y qué no, porque no me parece peor decir "torrpedo" en la acepción de "dícese de aquel a quien uno se está dirigiendo. 1. Qué pacha ____ Saludo, equiparable a Qué pacha neng 2. Ke patxa ____ Vasquismo, su significado es similar al anterior.... etc. que decir "almóndiga".

Es cierto que el lenguaje no deja de ser una codificación semiótica de ideas que queremos transmitir a un oyente o lector. Visto así, la única función de una real academia de la lengua debería ser constatar la presencia de todos los términos utilizados y todas sus acepciones. Sin embargo, qué queréis que os diga, a mí me gusta el castellano con toda su sonoridad, sus verbos irregulares (de los cuales usamos casi todos los tiempos) y su curiosa ortografía. Así que... desde mi punto de vista la RAE queda suspendida. A partir de ahora consideraremos bien dicho todo aquello que en los años 50 estaba bien. El resto lo consideraremos licencias lingüísticas que nos tomábamos, jajajaja.

En fin... os voy dejando. Recomendando... "Send me a Sign" de Gamma Ray (Bamarrai). Y para beber un lassi refrescante con limón y menta, que hace calorcito.

mercredi, octobre 26, 2005

Veinte y seys de octubre de mildoscientosdiezynueve: Retornando a las viejas costumbres

Ante la aclamación popular (vale, cuatro o cinco personas me lo habéis pedido, quizá seis, jajaja), he re-abierto el blog. No es que lo cerrara, ni mucho menos, sino que me tomé un tiempo de alejamiento prudencial de los ordeñadores. Y aún no tenemos internet en casa, sigh.

En fin... desgracias aparte... solamente escribo este mail para saludar, porque empezar poniendo verde a Ratzinger me parece un poco gore. Pero que conste que lo tengo guardado, jeje. Tengo que hacer también algún post sobre la maravillosa música que escuché este verano en horribles emisoras de radio y todavía tengo pecados capitales sin nombrar, no estoy hablando de practicar.

Por lo demás, sigo como siempre... al final me he animado con las oposiciones (miedoooo), tenemos un nuevo inquilino en casa (Byron, el gatito de Celeb) y sigo también con el doctorado. Este año me toca ya hacer tesinas, y la verdad es que las he cogido con muchas ganas... como tenía que hacer dos, he decidido hacerlas sobre dos aspectos diferentes de la muerte en la Edad Media; por una parte voy a hacer un estudio sobre testamentos para investigar actitudes y rituales frente a la muerte, por otra, voy a estudiar iconografía esculpida referente al infierno. Amos, eso que vas a la biblioteca con las fichitas de "Satán, el adversario", "El Demonio en la Edad Media" o "Iconografía del mal" y claro, no sabes qué cara ponerle al bibliotecario.

En los últimos tiempos, esa ha sido más o menos mi vida. Esa, salvo que he tenido que sobrevivir a una oleada de invasiones bárbaras. O élficas, ahora que lo pienso, a cargo de Keleb-Dûr (Zipidûr, pichiocha... aunque cada vez más Zapedûr), Lothiriel (prima, tú sí eres de la famiglia, guapetona, jeje) y Eleder, el apañero cañero (y también guapetonísimo, faltaría). Muchas gracias por vuestras visitas, que esperamos que a partir de ahora sean abundantes y tan propicias (o más) que estas últimas. Gracias a vosotros hemos disfrutado de sanas conversaciones, insanas juergas y mucha diversión, sighs.

Y de momento os dejo, que tengo unos testamentos esperándome sobre la mesa. Prometo para la próxima vez algún temita interesante, aunque no puedo prometer que bien desarrollado, jeje.

Para ir abriendo boca... un té ahumado chino como el que nos trajo Lothi (gracias guapísima, no sabes qué adicta me has hecho) y para escuchar "The Eldar", de Blind Guardian.

lundi, août 29, 2005

Veinte y nueve de agosto de mildoscientosdiezysiete: De vuelta al mundo

Parecía que iba a volver a escribir después de los exámenes ¿eh? Pues no ha podido ser... he tenido la suerte o desgracia de tener que volverme a mis lejanas tierras un mes a trabajar en donde está mi padre. No es que sea un lujo de trabajo, pero al menos me permitirá sobrevivir al principio de curso sin suplicar ayuda económica familiar, jaja... ya sabéis, matrícula de una cosa y de otra... cambio de piso (¡con compañera nueva!)... la ruina. Pero bueno... todo va poco a poco. El piso ya está más o menos localizado (hasta que no firme no me lo quiero creer), lo malo es que no sé cómo haremos para tener conexión... a ver si hay suerte y tenemos auna. Igual sí, porque es una zona bastante céntrica. Las matrículas (el CAP y el periodo investigador del doctorado), las tengo que hacer este mes y ya he empezado con el papeleo. El paro y las oposiciones los empiezo a mirar más en serio mañana y el Elfo ha mirado un gimnasio con muy buena pinta donde seguramente nos apuntaremos a Kung-Fu (estábamos decidiéndonos entre Aikido y Tai-chi-chuang, pero ver que te enseñan sable chino y abanico nos ha convencido de pleno). Y eso que muchos sabéis que andamos preparando va mucho mejor de lo que podría... así que sin agobios, pero sin parar.

Por lo demás, tenía ganas de volver por aquí. He dejado muchas cosas de lado, echaba de menos al personal y tenía al Elfo abandonado y eso no es nada waki.

En fin... en todo este tiempo he pensado muchas cosas absurdas para llenar el blog y las iré soltando poco a poco. Algunas, las había dejado colgadas de antes. Otras, se me han ocurrido trabajando un mes con gente "normal". He convivido con "los otros", con los que, como dice mi hermanito, "pertenecen a otro estrato social". Y dan para pensar un rato. Dior, me estoy volviendo separatista convencida, jajajaa.

Y eso es todo por hoy... así voy calentando (todo sea que en la próxima casa no me pueda calentar y tenga que desconectar, jajaja.

Os recomiendo una caña con limón mientras escucháis "Out of the Silent Planet" de Iron Maiden. Buenas noches príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra...

vendredi, juillet 29, 2005

Veinte i nueve de julio de mildoscientosdiezynueve: De la Fantasía y sus realidades

Interesante el giro que está tomando el debate del post anterior. Todavía tengo que contestar algo al señor Ukyo, aunque con lo que se curra las respuestas este elfo, casi da hasta cosa añadir algo ahí, como bien dice la señora Zipidûr.

Pensando más en el hecho de que la mayoría de los aquí presentes, si no todos, tenemos unas aficiones poco comunes, últimamente he pensado en que hay muchos puntos que nos distancian de "los otros": Leemos libros a menudo sin dibujos, o leemos libros con muuuchos dibujos y repudiamos cosas como "El código da Vinci", cuando todo el mundo sabe que esa es una de las mayores joyas de literatura histórica. Literatura e histórica, nada menos. Creo que no obedece a ninguna de las dos acepciones. Escuchamos música peculiar, jugamos a rol, vemos y leemos manga o cine experimental, o cine serio, contamos y nos gusta que nos cuenten historias, podemos pasar horas tirados en nuestra habitación resolviendo temas personales... para qué seguir. Sin embargo, el nexo de unión de la mayoría de las cosas que nos distinguen del resto está relacionado con la Fantasía. Aceptar la Fantasía en nuestras vidas nos hace extraños antes los demás y no sólo extraños, sino además, infantiles. Infantiles porque la Fantasía, actualmente, está valorada como un "mundo" al que sólo los niños tienen acceso. Pero no siempre ha sido así, sino que es fruto de una infantilización y progresivo desprecio de la Fantasía que se desarrolló en el siglo XX. Los motivos son variados, los hechos están a la luz. Esta circunstancia no sólo ataca a una tendencia natural del Hombre a desarrollar el campo de la Fantasía, sino que además se ha atacado directamente a esta. Convirtiéndola en un mundo condenado a los niños (esas execrables criaturas que gritan, lloran, moquean y estropean cosas), cualquiera tiene derecho a adulterarla. Y es más, encima ha sido deliberadamente infantilizada, ya sabéis, eso de: "Es un cuento para niños, cómo va a haber muertos"... como si además de niños tuvieran que ser protegidos mentales. No sé... yo crecí viendo mucha barbarie televisiva y no he salido taaaaan mal.

Además, es realmente gracioso cómo durante años se molestan en instruirte sobre cosas trascendentales, como qué son las brujas, quién es el conde Drácula, qué hacen con su vida los fantasmas, cómo son los dragones... esas cosas. Te dan para leer libros en los que salen hadas, bellas hechiceras, zarevitzs Ivanes o duendes furiosos. Y luego resulta que cuando creces pretenden que lo dejes todo tirado por los supercantantes de O.T.. En cierto modo, sí, es otro tipo de fantasía (imaginar que los que salen en O.T. son interesantes desde luego supone mucho desgaste mental). ¿Y si los dragones y los duendes te parecían más interesantes que O.T.?. Mala suerte, se te ha pasado la edad, majete, confórmate con O.T. y si no estás satisfecho en el cine ponen muchas películas de George Clooney.

Pero es evidente que la Fantasía es una necesidad mental. De hecho, ¿quién determina qué es realmente más importante? Cuando la mente humana se dedica a crear constantemente (algunas mentes humanas al menos) o cuando la dejamos hacer lo que le da la gana, esto es, soñar, la mente imagina cosas realmente sorprendentes. Además, a lo largo de la Historia el Hombre ha destinado una gran parte de su escaso tiempo de ocio a imaginar y a jugar con la Fantasía. Si esta es una necesidad humana, no entiendo esta búsqueda de la eliminación absoluta de esta y la suplantación por una "fantasía suavizada" a lo largo del XX. Con fantasía suavizada me refiero, evidentemente, a los "cuentos para adultos": "El Código da Vinci", "Falcon Crest" o las letras de las canciones de "El Canto del Loco". Es decir, fantasía porque refleja un mundo o unas historias en mayor o menor medida irreales, pero suavizada porque es una fantasía pobre, enmarcada en los límites de lo real.

No estoy diciendo que debamos ceñirnos a la literatura, a la música o al cine con connotaciones fantásticas, pero tampoco creo que tengamos que ceñirnos a la fantasía limitada. ¿Por qué negar una parte de la mente humana que es consustancial al Hombre?

Pos eso. Seguiré hablando de esto. O igual no. O puede.

Escuchad todos y cada uno de vosotros (hacedme caso por un día) "Evenfall" de Tristania. Es una canción de vampiros, de verdad, lo juro. Para acompañar una ensalada cesar con pasas, nueces y piñones y para beber todo y en grandes cantidades. Con y sin alcohol, con y sin gas, con y sin hielos, con y sin cafeína, pero sin parar. Maldito verano.

mercredi, juillet 20, 2005

Veinte de julio de mildoscientosdiezynueve: Diferentes obligados

Tras una larga conversación antropológica de esas que tenemos el Elfo y yo a eso de las tres de la mañana el día anterior a tener que madrugar (somos lo peor), he estado pensando sobre ese hecho que nos tiene tan orgullosos que es el de "ser diferente a los demás". Supongo que en cierta medida todo el mundo se siente diferente al resto, por muy normal que sea, a fin de cuentas, yo siempre suelo decir que todos somos muy raros por dentro, pero nos conocemos sólo a nosotros mismos, así que nos sentimos más raros que el resto.

En cualquier caso, todos somos conscientes de que hay una especie de grupo global de gente normal al que estamos encantados de no pertenecer. Bueno, no estoy segura de quién me va a leer, pero desde luego, los que dejáis comentarios habitualmente no sois muy normales.

¿Qué es entonces lo que nos diferencia de "la masa ingente" esa? Principalmente tenemos aficiones diferentes: leemos más y mejor (porque entre la masa ingente está muy bien visto haberse leído "Los Pilares de la Tierra" y mierditeratura similar), escuchamos música más elaborada que la suya (porque para componerle algo a Bisbal hay que ser bastante avispado, pero no saber mucho de música) o empleamos nuestro tiempo libre en cosas como jugar a rol, escribir o cosas similares (y peor vistas, incluso). Sabéis a qué me refiero. A ese tipo de cosas que tienes que ocultar ante "los otros" si no quieres que la conversación derive en "por qué haces eso", "eso no es muy normal" y todo eso. A veces es divertido sacarlas a colación porque te puedes reír bastante.

La gran pregunta es ¿cuándo deja uno de ser normal?. Porque cuando yo era pequeñita me acuerdo que decía que quería ser poeta de mayor y me miraban exactamente igual que a la que decía que quería ser peluquera. Pero dices por ahí que te has pegado una tarde entera en casa encerrada escribiendo y resulta que ya no eres normal. Cuando eres pequeño, el niño que mola es el que más imaginación tiene: organiza juegos para sus compañeros, inventa historias y todos lo miran con respeto y tal. A mí me pasaba en el cole. Tenía mi grupito de petardas que jugaban a lo que yo decía, porque molaba.

Un buen día jugar es para niños, supongo. Por esas fechas yo seguía jugando con los playmobil, confieso. Además, heredé los de mi primo, que ya se había normalizado y nos los regaló todos a mi hermano y a mí. Claro que jugaba, eran instrumentos perfectos para contar historias. Historias que ya no eran tan para críos como las anteriores, pero historias. Son tan pequeñitos y se pueden manejar tan fácil que son geniales para eso. Siempre he dicho que si me dejaran una tarde sóla con un montón de playmóbil me lo pasaría en grande.

Luego intenté normalizarme. Tenía amigas normales que hacían cosas normales. Ya no veía dibujos animados porque era mayor. Incluso fui una vez con ellas a una discoteca en sesión de críos de 14 años. No sé cómo lo soporté, jajaja. Poco a poco me volví más yo. El volverse más uno supongo que tiene que ver más con la búsqueda de la identidad. El Elfo dice que el que es diferente, muy habitualmente es porque ve que no encaja con el resto de la gente y busca sus propios signos de identidad, de manera que no es una diferenciación o marginación buscada, sino obligada. En cambio, no puedo evitar ver este hecho como que quien ha tenido que construirse esa personalidad, la tiene más rica que una persona que se ha aplicado a sí misma todo lo que la sociedad espera de ella: forma de vestir, gustos musicales, aficiones, incluso gustos en el otro sexo (el otro día le dije a una del trabajo que Baute no me parece ni siquiera atractivo y no se lo podía creer la muchacha, no digamos cuando le dije que no me gustaba nada cómo cantaba).

El ser diferente proporciona además ciertas ventajas sobre "los otros". Por el simple hecho de que al estar fuera de la dinámica, nos hemos dedicado a observarlos y los conocemos muy bien. Especialmente los observábamos en lo que yo llamo "los años de soledad". La mayoría de los que somos raritos a ojos de los demás hemos tenido una etapa inicial en la que no encajábamos con nadie. ¿Cuándo empieza esa etapa? no podría determinarlo. Recuerdo que a finales de la EGB me llevaba mal con gran parte de la gente de mi clase, quizá sea ese el punto de partida... hacia los 12, 13 años. Entonces debí de empezar a ser "diferente". Sin embargo, ¿cuál es el punto que marca esa diferencia? ¿Me comportaba de una forma diferente al resto? No lo sé, no lo recuerdo.

En el instituto sí que era rarita. Y eso que fui a Artes y Oficios, que ahí no era normal nadie. O no debía serlo, porque el grupo de pijos campaba libremente en todas las clases, junto a los raros. Sin embargo, yo debía de ser especialmente rara, porque me aburría en clase y me dedicaba a leer. Sí, libros sin dibujos ni nada. El resto se quedaban impactados. También se comían el tarro con qué música escuchaba. Una vez me dijo una petarda "seguro que escuchas Mozart y Beethoven, como todos los cerebritos" (sépase que me tildaba de cerebrito por su evidente incultura, quizá encumbrando mi inteligencia conseguía levantar un poco la suya, jajaja), como estaba hasta las narices contesté "pues mira, no, eso escuchaba de pequeña, ahora prefiero Stravinsky y Shostakovich". Todavía debe de estar pensando quiénes son. La verdad es que el Réquiem de Mozart me gusta más que cualquier cosa de Shostakovich.

Y ahí estamos. ¿Cuándo abandona la gente el mundo de lo interesante? Cuando eres pequeño te regalan cuentos de hadas, brujas, dragones. Pero cuando eres mayor no es normal que dibujes esas cosas en los apuntes de clase. Es normal que hagas una ingeniería, pero no que escojas hacer un trabajo sobre los monstruos en el gótico. Puedes ir al cine a ver una comedia romántica, está bien visto incluso, pero te miran raro cuando dices que te cogiste "Los Increíbles" a la una de la mañana.

La verdad es que no me quejo, me parece en cierto modo hasta divertido. En gran medida porque comparto esas cosas con "más gente rara". A veces es molesto que te miren como "el raro", pero siempre tiene un punto divertido.

Por primera vez he escrito un post por la mañana... pero es que por la noche vengo cansadilla del trabajo. ¿Recomendación? "Mi sol está escondido", de Mozart. El que la encuentre que me la pase, que la tengo en un cassette muy rayado y llevo años buscándola.

dimanche, juillet 17, 2005

Diez i siete de julio de mildoscientos diezynueve: sigo viva, sigo viva

Sigo viva. Es todo lo que digo por el momento, a ver si mañana ya os doy la vara más en serio con algún tema de lo que tengo pendientes. Me faltan seis pecados capitales, poner verde a Ratzinger, contestar al Elfo en mi blog (no sé si habéis leído el suyo últimamente, pero se está poniendo muy interesante, aunque el muy majadero escribe una vez al siglo)... pero hoy me conformaré con poneros un poco al día para que veáis que no he abandonado el blog por aburrimiento, sino por necesidad, sigh.

Casi un mes hace que dejé de escribir (joerse, Bardo, decir tú que no dejo de escribir y se ve que me han entrado las ganas de llevarte la contraria). La verdad es que ha sido un mes malo-malísimo. Había dejado de trabajar para poder terminar todos los trabajos de clase, que no eran poca cosa. Y por eso andaba agobiadilla pero tenía tiempo. Pero claro, llega un momento en el que tus padres ya te miran demasiado mal cuando les pides más dinero y como ya me quedaba poco para acabar, volví a trabajar. Os podéis imaginar que este último mes ha sido malo malísimo. La última semana especialmente. Pero bueno, mañana entrego el último trabajo y hala, a disfrutar un poquito del verano, lo más que pueda, porque como no sé estarme quieta tampoco sé si tendré demasiado tiempo.

De momento sólo me faltan dos notas por salir (una es del trabajo que estoy acabando ahora, que evidentemente está sin puntuar aún) y no me ha ido nada mal, así que bueno, al menos ya que me deslomo, veo que se está notando. ¡Menos mal!

Por lo demás... me temo que hasta septiembre ni vacaciones ni nada que se le asemeje. O bueno, estoy pensando ir al rol en vivo que preparan Bardo, Boca y esas gentes. A ver si hay tiempo y dinero, pero bueno, en principio sí espero poder ir (¿alguien más se apunta?). El Elfo y yo además teníamos ganas de escaparnos algún fin de semana a Madrid o así, pero la verdad es que lo veo complicadillo. Qué le vamos a hacer... habrá que esperar. Y eso que cuando fuimos en noviembre pensamos que a fin de cuentas no salía tan caro y lo haríamos más a menudo. Qué dura es la vida del estudiante.

Y poco más. Pasamos mucho calor, hemos descubierto unos cuantos bares interesantes en la zona ebi de por aquí y los estamos colonizando últimamente (jeje, Morme, Felfo, gran noche la de ayer, a ver cuándo repetimos), estoy viendo bastantes películas últimamente en DVD y ayer el awe y yo hicimos el hallazgo del siglo: en la tetería a la que vamos siempre que quedamos hacen unos granizados de té impresionantes y bastante baratitos. Así que me temo que vamos a pasar gran parte del verano ahí dentro. Además, hay aire acondicionado ¿qué más se puede pedir?.

Pues eso es todo. Mañana (o así) más. Recomiendo "Commute" de Theatre of Tragedy, grupo del que últimamente me estoy tragando muchos comentarios. Míos, además, jajajja. Para acompañar... qué tontería, granizado de té a la menta. Entra de maravilla.

Buenas noches y soportad el calor como podáis...

jeudi, juin 23, 2005

Veinte i Tres de Junio de mildoscientos diezynueve

No me había dado cuenta de que hoy era San Juan hasta que me lo ha dicho Celeb, qué penita... con el cariño que le tenía yo de siempre a la noche de San Juan... Me acuerdo cuando era pequeñita y me llevaban a ver las hogueras (el barrio en el que he vivido toda la vida se llama San Juan y era el barrio donde más se celebraban... eran fiestas y todo... desafortunadas, por cierto, porque siempre tocaban en exámenes y acabada la EGB no pudimos disfrutarlas mucho nunca más, sigh).

Curioso tema el de la fiesta de San Juan. El tema del solsticio de verano debió de ser muy atrayente en todas las religiones antiguas, porque prácticamente todas celebraban rituales diversos con motivo del solsticio. En muchas culturas se decía que en el solsticio el Sol combatía con la noche y era derrotado, porque a partir de este momento las noches eran más cortas. Se solía decir que el reino de la noche derrotaba al Sol y por eso se liberaban todas las criaturas temidas por el Hombre: las hadas, los duendes, los demonios... (un día os amargaré la existencia contándoos cómo las criaturas fantásticas en gran medida se gestan por el miedo a la Muerte y el deseo de explicar la existencia de otros mundos, buenos y malos). Es así que se convirtió en tradición repetir lo que los celtas celebraban en la noche de Beltaine (el 1 de mayo), que consistía en purificar sus espíritus mediante hogueras que tenían que atravesar (los que se atrevían, claro). Lo que era la fiesta de las Puertas del Verano en muchos lugares pasó a celebrarse en la noche del solsticio (aunque se este era la noche del 21, no la del 23).

Bien, si tuvo un acierto claro el cristianismo al propagarse fue que los primeros evangelizadores comprendieron que no podrían cambiar unas tradiciones que se habían desarrollado durante siglos. Si la gente celebraba los solsticios, por mucho que les dijeran que era una fiesta pagana, seguirían teniendo miedo de los espíritus y de toda su familia, así que seguirían realizando las fiestas a escondidas. En consecuencia, la religión cristiana aprovecha los dioses y las festividades paganas superponiendo otras con similares características y simbología cristiana. Los dioses celtas pasan a ser santos, como es el caso de Santa Brígida, cuyas características encajan con las de la diosa madre Dana. De la misma manera, las festividades pasan a tener un significado cristiano. El solsticio de verano pagano pasa a ser la fiesta de San Juan, de la misma maera que el de invierno se convierte en Navidad (por cierto, particularmente acertada y bella esta superposición, porque si para los celtas y demás paganos de a pie el solsticio de invierno simbolizaba el triunfo del Sol que vencía a la noche, el nacimiento de Cristo venía a simbolizar la llegada de la Luz que vencería a Satán).

Me acuerdo cuando muchos años más tarde tuve una racha de obsesión Shakespeariana y cogí de la biblioteca con gran mosqueo por mi parte "Un sueño en la Noche de San Juan". En aquel día me pareció terrible que se pusiera ese título y no el clásico "Sueño de una Noche de Verano" (bueno, lo cierto es que no ha dejado de parecerme terrible, como en aquel Hamlet en el que leí "existir o no existir, ese es el problema" o en ese "Lo que el Viento se llevó que en lugar de terminar con el "Francamente querida, no me importa" el traductor inspirado decidió acabar con "De verdad, cariño, me importa un frijol", graciosillo el chaval, léete 1000 páginas para llegar a eso, brrrr). Concretamente me pareció terrible lo de "Un Sueño en la Noche de San Juan" porque los protagonistas de la obra; hadas, duendes y griegos (y ese gran señor Oberon) poco interés podían tener por la noche de San Juan, que para ellos no existía aún. Sin embargo, la razón que daba el traductor era que no era una noche cualquiera de verano, sino la de San Juan, por lo que se entendía la presencia de los duendes y las hadas en la obra. Y de hecho en el título en inglés se incide en este hecho, pues se titula "A Midsummer Night's Dream", no "A Summer Night's Dream". Eso sí, el erudito traductor habría hecho un favor al mundo y a su editorial titulándolo "Un Sueño en el Solsticio de Verano", que queda más pagano y tal. Aunque ahora que lo pienso era un libro bastante cascadillo, seguramente publicado en pleno franquismo... y no sé yo si esas alusiones paganas quedaban muy elegantes en los títulos, jajaja.

En fin, esta lúgubre ciudad ha decidido celebrar la noche mágica de San Juan con una señora tormenta, mucha lluvia, relámpagos, truenos y todas esas cosas que aquí son más raras que encontrarte a Elvis por la calle y un cambio de tiempo a un agradable fresquito que no me creo que vaya a durar... sigh... lástima. Y ayer tuvimos ese pedazo de Luna tan grande que vamos a tardar eones en volver a ver. Para que luego digan que no hay magia en la noche de San Juan.

En fin... respecto al concurso de canciones... no me acertáis nadie, jejeje, iba a ganar Dream Theater (tengo mucho cariño a esa canción, sigh), pero weno, yo considero que tengo voto doble y no triple, así que vale, me ganáis... gana Blind Guardian... total, también la recomendé yo, así que también me gusta mucho, jajaja).

Canción dedicada de hoy... "The Phantom of the Opera", de Nightwish. Acompáñese con una buena ración de tarta al whisky. ¿Qué? Es el cumple de nuestro apañero de piso y nos ha invitado, así que hala, os lo recomiendo también (la tarta, no al compañero. Bueno, que si queréis el teléfono del apañero os lo paso con su consentimiento ¿eh? juaz).

Buenas noches...

mercredi, juin 22, 2005

Lista de candidatas a canción de la semana

Ello mismo, participad mortales y vuestros ojos podrán contemplar una obra inmortal (evidentemente no hecha por mí, no soy tan cruel, jijiji). Bien, esta semana está la cosa difícil, pero a ver... ¿cuál creéis que es la canción de la semana?:

- "Endless Sacrifice", de Dream Theater
- "Awaking the Centuries", de Haggard
- "Somewhere Far Beyond", de Blind Guardian

El resultado... mañana

mardi, juin 21, 2005

Veinte i uno de junio de mildoscientos diezynueve: De la nostalgia de las cosas que nunca han sucedido

Hacía tiempo que no os atacaba con mis apasionantes comentarios ¿eh?. No es por mal motivo. En parte es porque estoy como loca acabando los trabajos, que mis esfuerzos me están contando. Y eso que el profesor de ecdótica se ha portado y me ha dado hasta el 15 de julio para entregar un trabajo que en principio era para este lunes, así que... contenta puedo estar. Por lo demás, ya tengo trabajo. No creo que me dure mucho, pero oye... menos es nada. A ver si hay suerte y no tengo que pedir dinero a mis padres el mes que viene. La verdad es que con el lío que tenía con los trabajos de clase me era imposible tener un horario de trabajo normal... y no me llamaban para nada "anormal". Pero bueno... ya estoy más liberada y puedo coger cualquier horario... así que estoy de mañana. No está mal, pero me tengo que levantar a las seis y los que me conocéis ya sabéis que va contra mi religión, sigh (esas son mis horas de irme a dormir, no las de levantarme).

Por lo demás... siguiendo con el tema de los pecados capitales, hoy me tocaba hablar de lo envidiosa que soy. Pero no me apetece, así que lo aplazo para otro día. Lo que me viene hoy a la cabeza es hablar de un pequeño acontecimiento cotidiano que me ha pasado hoy. Ayer me trajo el Elfo unos cuantos discos porque le dije que estaba harta de escuchar siempre los mismos. Así que le dije que trajera lo que quisiera. Me trajo uno de Gamma Ray (no he escuchado nunca nada de ellos ¿qué pasa? que soy rarita y oigo lo que me encuentro... y con ellos aún no me he encontrado de frente), uno de Ed Guy (de los cuales he oído cosas sueltas que me han gustado y cosas que no, pero que el Elfo está empeñado en que les pille el gusto, a ver...), uno de Ayreon que nos compramos a medias y hasta ahora lo había tenido él (bueno, que nos lo compramos hace poquito... es "The Human Equation", del que ya os he recomendado alguna canción y os diría que os bajéis el disco doble enterito porque es de esas cosas extraordinarias que se crean una vez cada mil años) y un disco de Blind Guardian, "Somewhere Far Beyond". Lo siento por todos los demás discos, pero témome que tardaré un tiempo en escucharlos, porque me he amarrado a este y no lo suelto.

El caso es que de Blind Guardian tengo los dos discos que tenemos todos y un montón de canciones bajadas por internet. No todas, que estos muchachos no paran, pero sí muchas. De hecho tenía varias de este disco. Sin embargo hacía tanto tiempo que no los escuchaba que me hizo darme cuenta de por qué me gustan tantísimo. Para empezar, porque son muy buenos, qué le vamos a hacer (¿habéis visto esas instrumentaciones? ¿y cómo canta ese capullo? ¿y lo buenísimas que son todas sus canciones, a excepción de las que sólo son "muy buenas"?), para seguir, porque de alguna forma creo que saben aprovechar esa maravillosa condición de la música de tocar fibras que no se pueden tocar de ninguna otra forma. O al menos a mí me pasa. Es fácil que me emocione por la belleza de un cuadro, o por la sensación que siento dentro de una catedral, pero volver a pisarla no me hace revivir recuerdos de la última vez que estuve ahí. La música sí. A veces inlcuso lo he forzado... por ejemplo, cuando estuve en Venecia por segunda vez me llevé un cassette con cuatro conciertos de Vivaldi que me encargué de oír sin parar, sobretodo cuando íbamos en el vaporetto. Desde entonces procuro no escucharlos casi nunca para no perder el efecto (una lástima, pero bueno, Vivaldi tiene cientos de conciertos, así que es una lástima superable), pero de vez en cuando lo pongo y por sistema me vienen a la mente las olas, el olor del mar (soy la única persona del mapa que considera que Venecia huele bien ¿verdad?, la niebla y al fondo San Marco. Y me muero de pena porque a saber cuándo puedo volver... pero de vez en cuando me encanta hacerlo.

Otras veces pasa sin querer. No he podido evitar echar la lagrimilla al volver a escuchar después de hace mucho tiempo "The Bard Song" (posiblemente una de las mejores cancioens del mundo ¿no?). Y me han venido a la cabeza cientos de momentos en los que esa canción ha sido importante. Y sin embargo, lo que más me ha conmovido escuchar este disco no ha sido escuchar las canciones que más he oído tiempo atrás, sino escuchar las que rara vez había escuchado. ¿Por qué? Pues... por una curiosa sensación que no sé cómo explicar... no sé si a vosotros también os pasa o es una paranoia extraña de mi cabecita.

¿Nunca habéis tenido una sensación de nostalgia, de pérdida, por algo que nunca ha sucedido? Es como si os hubierais imaginado un "futuro" en vuestra infancia que no se ha cumplido. No sé, no es que sienta que he perdido algo mejor que lo que tengo, pero sí algo diferente... una "yo" diferente a la que quizá echo de menos. Complicado ¿eh? y como encima es sólo una sensación de nostalgia, sin definición de ningún tipo... no tengo muy claro ni a qué me refiero yo misma. El caso es que a veces, escuchar determinada música me hace sentir eso (de hecho creo que sólo me sucede con la música). Siempre he dicho que la canción que más me remite ese sentimiento es "Stairway to Heaven", de Led Zeppelin (otra de las mejores canciones del mundo), hoy me ha pasado con varias de Blind Guardian. De hecho suele sucederme con Blind Guardian, son unos capullos.

He llegado a la conclusión de que lo que he echado de menos en mi vida durante bastante tiempo (¿toda la adolescencia y hasta la universidad?) quizá sea compartir esa... llamémoslo "magia", hablo de la fantasía que sólo se encuentra en los libros, en esas películas que hemos visto cien veces, como "Labrynth" o "El Cristal Oscuro" y en las cabezas retorcidas como las nuestras (que sí, hombre, que sé quiénes me leéis y estáis tan mal como yo). De esa fantasía hermosa, pero oscura, no de esa bonita de los cuentos de hadas que les gustaban al resto de los niños y que cuando crecen la dejan de lado. De la fantasía de las mitologías nórdicas o las sagas artúricas, llena de criaturas extrañas, bosques tenebrosos, sangre, dragones, brujos y hondas tristezas. Esa decadencia mezclada con lirismo y oscuridad. Esa que les sobra a los chicos de Blind Guardian en casi todas sus canciones, tanto por las letras como por la atmósfera que crean con la música. Esa.

Quizá durante bastante tiempo eché de menos compartirlo de verdad con alguien. Hasta que encontré a Ture y a Cecilia, allá en tiempos de la universidad, supongo. No sé, ahora sí tengo formas de compartir eso... están las partidas de rol, el vivir lejos de casa rodeado de personas (algunas de ellas muy importantes para mí) con quienes puedo compartir cosas que hace años hubiera considerado imposible (sí, yo también era la "margi" del instituto. Y lo más gracioso de todo es que creo que me lo buscaba yo solita... porque la gente de clase me parecía muy poco interesante)... no sé... quizá sea una mezcla de muchas cosas que ya no tengo por qué echar de menos pero que han dejado ahí su huella... o quizá incluso estén reclamando más espacio, no lo sé.

Muchas gracias a todos vosotros... los que leéis esos libros, esos cómics, veis esas películas, escribís esas historias, jugáis a rol, dirigís partidas... soñáis y sabéis compartirlo.

Y ya... me he puesto tonotita ¿eh? en fin... anda, escuchad esa canción, "Somewhere Far Beyond", escuchadla una vez por muchas veces que la hayáis escuchado antes. Con poca luz, dejándoos empapar por la música... y disfrutadla.

Buenas noches...

samedi, juin 18, 2005

Canción de la semana

Casi se me olvida... la canción de esta semana era la de Conan. Así que señorita Zirbeth, necesito su dirección de correo electrónico para enviársela. Uhmmm envíamela si quieres.

Buenas noches...

Diez y ocho de junio de mildoscientosdiezynueve: De avaritia

Dije que hablaría sobre los pecados capitales y discutiré incluso con todo el que tenga ganas. Así que me dispongo a empezar y para no dejarme ninguno en el tintero, lo haré por orden alfabético, así que el primer puesto va para la avaricia.

Interesante pecado. La avaricia, el deseo desmedido por la tenencia de placeres o posesiones. Como dije el otro día, el vicio no debería encontrarse en el uso de la avaricia sino el abuso. Poniéndome a mí por ejemplo yo soy avariciosa y por todos los demonios, no me avergüenzo de ello. Claro que aspiro a tener riquezas y no únicamente riquezas económicas. Me gustaría tener riquezas de todo tipo, qué pasa ¿y a quién no? ¿qué hay de malo en aspirar a más de lo que se tiene? No vivo mal, no puedo quejarme. Más o menos con lo que gano en un trabajo u otro me da para vivir y no tengo que pedir por las calles. Hay meses peores que otros, porque lo tengo que compaginar con la universidad y no es fácil, aunque todo sea dicho, en esos meses mendigo un poco a mis padres. No me gusta hacerlo (y a ellos tampoco, nos imaginamos), pero si no hay otra cosa, de algún sitio hay que tirar ¿no?.

Pero claro que me gustaría tener más... mucho más ¿a vosotros no? A mí me encantaría tener una casa y no tener que pagar todos los meses por el piso que tenemos alquilado, que es mono, sí, pero nos sale caro. Me gustaría tener un coche para poder moverme por donde quiera sin tener que depender de horarios y combinaciones y sobretodo me encantaría tener mucho, mucho dinero para poder viajar y veros a todos. Sí, de verdad. Y ver sitios donde no estáis también. Me quiero ir a Italia desde hace mucho tiempo y no lo hago porque no me llega el capital. Quiero ver Egipto, Inglaterra, mucho más de Francia de lo que he visto, Praga, San Petersburgo, Viena, Berlín, Varsovia, Atenas, Estambul y Amsterdam. Así, a botepronto. Y obviamente bastantes más sitios que no me han salido tan rápido, jajaja.

Y quiero tener muchas cosas. Sí, sí, igualito que vosotros. Todos queremos tener la casa empapelada de libros y comics. Y no me vendría nada mal tener mucha más ropa, la verdad.

Y quiero tener dinero para gastarme en actividades lúdicas como ir más a menudo a comer al japonés... pero al Sakura, el de los ocho euros no, qué va, al Kokura, que vale entre quince y veinte y te hacen la comidita ahí mismo. Y poder ir más a menudo al cine, que cada vez lo dejo más de lado porque se está poniendo impagable (y no precisamente por calidad).

Claro que quiero tener tanto dinero como para no tener que trabajar, pero oñe, soy realista. Quiero otra cosa, un trabajo de verdad, que me guste. Y gracias a que quiero eso, me estoy pensando muy en serio el tema de estudiar oposiciones para el año que viene. Claro que sí, porque también quiero (obsérvese con cuántas ganas pronuncio esa palabra) tener un buen sueldo y tres meses de vacaciones. ¿Y quién no?

No veo dónde está el pecado. No quiero irme de viaje yo solita, ni ir al cine, ni comer en el japonés solita. Me encantaría poder dejaros todos mis libros y tener mucho dinero para hacer muchos regalos a mis amigos (que ellos también puedan disfrutar de los libros, los CDs y todo lo que buscan). No es una avaricia cerrada, de esas de TODO PARA MÍ, NO OS DEJO NADA. No hombre, yo quiero tener todo eso para compartirlo. Claro que no con todo el mundo, a los robertos por ejemplo no les diría ni hola (como ahora, vamos) y me encantaría restregarles indirectamente mis viajes a San Petersburgo, claro que sí. Pero eso no es ser pecadora, sino hijaputa y yo de eso tengo mucho, jajaja.

La avaricia sería mala si por ambicionar esos comics voy y le robo a Santiago todo el material que tiene en Saga. Una lástima, porque tiene mucho y variadito, jajaja. O si investigara una forma de falsificar billetes de avión. Aunque no estoy segura de que timar a las compañías de viaje sea pecado, porque es robar al ladrón y tiene los mil años de perdón y todo eso. O si fuera con una navaja robando por la calle. Eso sí sería pecado ¿no? Como poco porque hago daño psicológico a esa gente, o porque le arruino la existencia a Santiago. Pero ¿qué mal hace mi inocente avaricia? Si a lo único que me empuja es a estudiar unas oposiciones para conseguir un trabajo decente y mal pagado... vaya pecado de pacotilla. Bueno y a veces timo a mi madre y le digo que la matrícula de la universidad cuesta más de lo que le dije, confieso. Pero oye, tampoco soy mala hija, por lo demás... de verdad.

Abreviando... mi avaricia no me hunde la vida. No me tiro horas reflexionando cómo conseguir lo que deseo, no. Sólo me lleva al "jos... pena no tener dinero para hacer tal o cual". Y ya... y subsistiendo.

Haceos un favor y escuchad "Awaking the Centuries" de Haggard, con una cerveza fresquita, que entra muy bien... ainssss.

Buenas noches...

jeudi, juin 16, 2005

Candidatas a canción de la semana

No creáis que me olvidaba... ayer tocaba elegir la canción de la semana y no me apeteció mucho después de que se me borrara el post, juaz, pero no se me olvida. Eso sí, esta semana hay poquitas. La lista es:

- B.S.O. de "Conan" de Basil Poledouris. La recomendé enterita, pero así para votación ponemos el corte num.2: "Battle of Steel/Riders of Doom". Así me da opción a proponer más votaciones de esta B.S.O. tan buenísima, juaz.
- "When the lights are down" de Kamelot, que no son nuevos en mi sorteo propio y personal.
- "Dies Irae" del Requiem de Mozart.

Desde luego... os podéis quejar de lo que queráis menos de variedad. ¿Alguien se anima a participar? Siempre hay premio. Infinitos premios, Eleder, tranquilamente repartibles, jajaja.

Los resultados... mañana por la noche

Un poco más sobre política...

Pretendía seguir poniendo un poco a caldo a los del PP, que tan dispuestos deben de estar a juzgar por su lamentable estilo, pero Celebrinlas me ha tomado la delantera y creo que su post resume todo lo que yo pensaba escribir, así que os aconsejo que le echéis un vistazo en http://www.livejournal.com/users/celebrinlas/45414.html

Diez y seys de junio de mildoscientosdiezynueve: De los pecados capitales y su deleite

Podéis quejaros de que os tengo abandonados, pero que conste que este post lo escribí ayer y por problemas técnicos no llegó a la luz (sigh). ¿Os he contado que ODIO escribir en poco rato dos veces lo mismo? Sí, supongo que la otra vez que me pasó. En fin, quién sabe, igual es en parte positivo para el post en cuestión, porque a menudo cuando escribes algo por segunda vez lo haces mejor que la primera. Sobretodo porque yo soy de esas petardas que escriben compulsivamente y no se molestan en releer (no como cierto Elfo que escribe una vez al mes y después de releer setenta veces su post... ejem) (y que por cierto, informo a los lectores comunes que tenemos que lo acaba de actualizar, hasta yo me he enterado por casualidad, jajaja). Y claro, cuando releo algunos de los que he puesto me estremezco ante mi escasez de línea argumental, jajaja.

En fin. Ya de paso perdonad mi pedantería... uhm es que mientras estoy haciendo un trabajo y a veces es complicado alternar "lenguaje lo más elevado que soy capaz de escribir en un trabajo" por lenguaje de "hola, soy un poco pedante, pero tampoco es para tanto" jajaja.

Bueno, tonterías aparte... quería hablar sobre los pecados capitales. Sí, tal cual. Y su deleite, que no es poco. Y del hecho que no termino de comprender por qué son denominados "pecados capitales" esos y no otros. Cuando era pequeñita fui a un cole de monjas muy progres y cuando fui más mayor estuve metida en grupos de parroquia también bastante progres. De todos ellos nunca he extraido otra cosa que la de que "pecar" era hacer daño a alguien o contra Dios. En ese caso, no es el uso sino el abuso de los pecados capitales lo que se puede considerar dañino, para los demás, para Dios o incluso para uno mismo. Yo no veo que por tirarme la tarde del domingo tirada delante de la tele, haciendo comentarios injuriosos sobre la bazofia de programación que echan y poniéndome hasta arriba de las guarreridas compradas en la tienda de abajo haga daño a nadie, ni a mí misma. Y eso que ahí se aglutinan como poco tres pecados capitales (fácilmente aumentables si el que sale en la tele es Valo, mientras lo contemplo con deleite tengo puesta una mascarilla de pepino y encima la tele se estropea y me cabreo). No creo que los pecados capitales sean en sí pecados, lo que sí creo es que dejarse llevar desmedidamente por ellos puede llevar a pecar. No veo nada de malo en envidiar el abrigo de cuero de Celeb. Sería malo si mi envidia me lleva a robárselo (oye, si te desaparece a mi no me mires ¿eh?), como tampoco creo que sea mala una lujuria sana. Malo es que la lujuria empuje a abusos.

Es por esto que me gustaría hacer "monográficos" sobre los pecados capitales, sus usos, abusos y el deleite de tenerlos siempre en la agenda de asuntos pendientes, jajaja. Lo cierto es que últimamente me tienen tan fascinada que no me importaría nada tratar de publicar un articulillo sobre los pecados capitales en el arte medieval navarro. Tema complicado de estudiar y de publicar, pero que oye, como poco puede ser una experiencia interesante aunque se nieguen a publicármelo, jejeje.

En fin... os dejo, que me temo que antes de pensar en artículos futuros debería ir pensando en acabar los trabajos que tengo que presentar en cosa de semana y media.

Como recomendación... la misma que puse ayer... "Endless Sacrifice" de Dream Theater. Recomendada con muuucho cariño a mi Elfo que fue el que me regaló el disco (y el que está empeñado en que soy satánica dadas mis ideas cristianas tildadas por él de herejes, jajaja). Acompáñese de esencia de almizcle, luz de velas y un delicioso té verde con pedacitos de frutas (en "the tea shop" está de novedad veraniega y se llama "Caprice". No, no me pagan por esto, jajaja).

Buenas noches...

samedi, juin 11, 2005

Once de junio de mildoscientosdiezynueve: El PP y la manipulación social

Todos los que me conocen saben que no me gusta discutir sobre política. Que no quiere decir que no me guste hablar. Lo que no me gusta es tener que defender mi opinión ante alguien en temas de política porque me suelo poner de muy mala leche, jeje. Tampoco es un tema que me guste para hablar en el blog (en el mío, vamos, que cada cual ponga en el suyo lo que le plazca).

El caso es que me he puesto de muy, muy, mala leche viendo el telediario hace un ratillo. ¿El motivo? Brrr odio la política de oposición del PP. En realidad odio la política en este país en general, más que políticos parecen un patio de vecinas. Se preocupan más por desacreditar al contrario que por buscar soluciones a los problemas. Pero concretamente el PP se lleva la palma. Lleva muchos años llevándosela, pero últimamente ya es insostenible. Buscan desacreditarles sin motivo, fastidiando y manipulando la opinión social, que como somos una panda de borregos influenciables, pues somos fastidiados y manipulados, claro.

Hoy concretamente me ha cabreado ver el tema del archivo de Salamanca. El asunto es el siguiente: 80.000 personas de toda España se manifiestan en la plaza mayor de Salamanca porque ¡el PSOE les quiere robar el archivo!. Hombre, es para preocuparse. ¿Qué hace el PSOE llevándose patrimonios de un lado para otro? Sería interesante que las 80.000 personas (una gran cantidad de las cuales venía de diferentes puntos de España) se molestaran en hacerse esa pregunta. Vamos a ver ¿para qué rayos va a llevarse el PSOE el patrimonio de Salamanca? Qué barbaridad.

Bien, el punto primero es que el archivo que está en Salamanca NO es el archivo de Salamanca, sino que es patrimonio del estado español. Así es, señoras y señores. Por supuesto, si lleva tantos años plácidamente instalado, no hay ningún problema en que siga estando ahí. Sobretodo porque hay mucha gente trabajando dentro, gente estudiando legajos de ese archivo... esas cosas. ¿Entonces? Entonces el asunto es muy sencillo: una pequeña (pequeñísima) cantidad de las carpetas del archivo son importantes para la historia de Cataluña, así que llevan décadas reclamándolas (curiosamente no han preguntado por las calles de Barcelona qué piensa la gente). Bien ¿qué problema hay en que los catalanes tengan a su alcance los documentos que les pueden resultar útiles para estudiar su Historia? Máxime cuando se pretende dejar copia de todos los documentos en Salamanca por si alguien desea estudiarlos también ahí (cosa bastante improbable, porque lo habitual es estudiar la Historia de tu región o moverte a la región que quieres estudiar... imaginaos el chasco de alguien que va a Cataluña a estudiar un periodo y lo mandan a Salamanca).

Y lo más gracioso de todo es que la gente que está ahí manifestándose seguramente nunca habrá pisado un archivo. Los archivos no son "patrimonio histórico" sin más, sino centros de documentación para el estudioso. Y cuanto más cerca estén para quien los necesita estudiar, desde luego, mejor (en Francia tienen toda una central donde están pasando a microfilms toda la documentación francesa, así que todo el que desea consultar un archivo puede ir ahí, donde encuentra todo tipo de facilidades para estudiar los microfilms sin dañar los documentos ni tener que recorrer kilómetros para poder estudiar todos los textos que necesitan. Pero claro, eso es Francia y la gente conoce el valor del patrimonio y valora la utilidad de un archivo).

Aquí resulta que no, que la gente se entera de que tiene un archivo cuando sale Rajoy en la tele diciendo que Zapatero se lo quiere quitar. No cuando el archivo necesita un desembolso monetario para mejorar las instalaciones (ayer me enteré del dineral de "todos" que se destina a reparar desperfectos de los partidos de fútbol... pero ¿eso no era privado? oñe, pues si no lo reparan con lo que sacan de los socios y las entradas, que les den exactamente el mismo dinero que se destina a cualquier otro deporte... pero no, para eso sí que hay dinero). La gente se echa a las calles porque Rajoy les dice que les van a robar el archivo, pero qué pocos se manifiestan porque quieren quitar las carreras de letras de la oferta pública (otro asunto del que se ha acusado al gobierno y a la sede europea y ha resultado que ni uno ni otro). Ahí, dando ejemplo, quejándose todo el mundo del "mío, mío" mientras les roban el patrimonio intelectual, que es el que cuente. Sí, que el archivo esté ahí, lleno de moho, que no se de dinero para mantenerlo que hay otras necesidades y que en las universidades se quiten las letras, que son feas y no sirven de nada. Que no está de moda estudiar ya y a los niños no les gusta, que decía una compañera mía de curro.

Hipócritas, más que hipócritas.

Un poco de Mozart, por favor. El Dies Irae del Requiem

vendredi, juin 10, 2005

Diez de iunio de mildoscientosdiezynueve: Del origen de la palabra "mamón" y su más directa acepción

Quien no llora, no mama, se suele decir. Supongo que de ahí sale el término "mamón". Es ese que ha mamado lo que le correspondía por llorar y lo que no le correspondía, también. El caso es que por un par de asuntos diferentes me he dado cuenta de lo útil que es quejarse de una situación hasta la saciedad. Al público en general o a las personas que te pueden solucionar el problema. Enormemente útil, desde luego. Sin embargo, algunas personas tenemos un orgullo excesivo que no nos sirve para nada, la verdad. Pero ahí está. Y no nos permite hacer determinadas cosas y eso nos mata de rabia, a veces. Aunque por otra parte nos permite dormir con la conciencia tranquila. A veces, claro.

Por ejemplo en la universidad... me sorprende la de gente que va por ahí de "despachos" tratando de subir su nota tras una "conveniente" charla con el profesor de turno. Y lo lamentable es que muchos profesores no sólo lo consideran normal, sino que encima lo apoyan. En mi facultad hay un tipo, llamado Mario (hola Mario, si estás ahí este post va dedicado para tí con todo mi cariño: ¡¡¡no te soporto!!!), que además de ser imbécil y un prepotente, va de despacho en despacho, hablando con tal o cual profesor y llevándose bien con todos. Le caigan bien o no, tenga algo que decirles o no. La gente piensa que es un tipo inteligentísimo, pero cuando llevas un par de minutos hablando con él te das cuenta de que tiene la cabeza llena de... verborrea. Y poco más.

Cuando estudié la carrera teníamos otro similar. Roberto, se llamaba. Otro imbécil. Otro imbécil que ahora está haciendo tranquilamente su tesis con una señora beca que le patrocina. Bien, el tal Roberto se tiró toda su carrera sin estudiar una miseria. ¿Cómo conseguía sacar una media tan alta como para tener ahora esa estupenda beca? Muy fácil... yendo de despacho en despacho... tratando de extraer información. Y consiguiéndola, por cierto. Pero me pregunto yo... ¿ese tipo será un buen historiador? Una persona que no se ha molestado apenas en estudiar en toda la carrera... ¿puede ser un buen profesional? Seguramente no.

Es el momento en el que se puede introducir esa gran frase de "pero el tiempo se encarga de poner a cada uno en su lugar". Pues no. Es decir: sí, el tiempo pone a cada uno en su lugar. Pero siempre hay "almas caritativas" o llamémoslas mejor "descerebradas y ciegas" que ponen su brazo caritativo para ayudar al desgraciado y apoyarle en todo lo que necesite. Dice Eleder que la caridad hay que concederla desinteresadamente. Se lo merezca el agraciado o no, porque nuestro deber es dar caridad desinteresada, no juzgar quién la merece. Desde luego, no le falta razón, pero Eleder es un santo varón (aunque trate de ir de todo lo contrario... no cuela) y los demás no solemos ser tan buenas personas. Al menos no yo. ¿Por qué ayudar a alguien que hace mal al personal en lugar de alguien que puede hacer mucho bien?. Quizá para que aprendan del momento en el que se les ha ayudado, pero no lo creo. Esa gente no aprende, sino que cree que se le ha dado lo que es justo y honradamente le corresponde por sus méritos.

En fin. Lo que no entiendo es que la gente sea tan ciega de creer que tienen esos méritos. Los profesores creían que Roberto era un chico encantador y estudioso de estudioso. Yo puedo atestiguar que no, porque el tipo encima alardeaba de todo lo contrario (y doy fe de que no mentía). Y lo de encantador sí, de serpientes. En cuanto lo conocías un poco mejor te dabas cuenta de que todo él era una estafa. Y lo digo yo, que durante un tiempo lo consideré mi mejor amigo (qué engañada estaba). Me llegó a repatear tanto la deferencia especial con la que le llegaron a tratar que un día incluso escribí en la pizarra de Gótico Español "No es oro todo lo que reluce... lo que reluce demasiado suele ser baratija". Y hombre, la profesora hizo algún comentario y tal, pero no debió de ser motivo para reflexión alguna por parte de la mujer porque no cambió en absoluto su trato especial hacia "la criatura".

Bien. El "amigo" Roberto terminará la tesis y publicará libros y serán malos. Pero desplegará su encanto, llorará y mamará y múltiples personas quedarán hechizadas por su verborrea y no sabrán darse cuenta de que el muchacho no es un buen profesional. Porque sabrá estar en el lugar exacto con la cara exacta (la de buen chico, no os equivocáis) hablando con las personas concretas. Y triunfará, mientras múltiples mentes brillantes quedarán encerradas en las cuatro paredes de un humilde despacho. Trabajando para "la criatura" y para los otros Robertos. No me refiero a mí misma como "mente brillante", por si estáis tratando de ver un alto grado de resentimiento en toda esta historia. Algo de resentimiento tengo, toma, como todos. Pero me da más pena ver cómo profesores que he tenido, excelentes profesionales, están relegados a un segundo plano por Robertos incompetentes.

Lo malo no es eso. Allá él, que con su pan se lo coma. Lo malo es que el mundo está lleno de Robertos y Marios en el campo de la historia, en el de la música y en el de los juegos de cartas. Usted mismo puede tener un Roberto en casa. Dicen que el cucal es efectivo contra criaturas de especie semejante... aunque necesitará uno de tamaño industrial. De hecho ayer me di de morros con un Roberto y es lo que me ha llevado a escribir este post.

Cuando os hartéis de repasar a vuestros propios Robertos, os aconsejo relax absoluto. Coca cola light (¿qué?, engancha más que la normal), luz de velas y un poco de Kamelot, con el "When the lights are down" de ese gran último disco. Y a disfrutar.

Buenas noches...

mercredi, juin 08, 2005

Ocho de junio de mildoscientosdiezynueve: De Clio, Erato y Melpómene

Es curioso cómo la selección natural (y artificial, por cierto) de amistades, o símplemente del círculo en que te mueves te lleva a relacionarte con gente que es tan parecida a tí mismo en tantos aspectos. Ahora mismo estoy pensando concretamente en la de gente que me rodea que escribe. Escriben cuentos, poesía, una gran novela (o tres), cómics o micro-relatos. Pero todos ellos consideran escribir una parte esencial de su vida. Y pocas veces me paro a pensar con cuánta gente de la que conozco comparto esa afición en relación a la que conocía antes.

La primera vez que coincidí con un grupo de gente que escribía fue en COU. Estábamos lo que mi amigo Alberto llamaba "la generación del 96". Nos metimos en un aula de literatura y todo y al principio fue una gran experiencia. Principalmente por conocer a gente con nuestra misma afición. Aunque todo sea dicho... lo que empezó muy bien terminó por resultarme cada vez menos interesante. Al principio me proporcionó mucha confianza en lo que escribía (poesía era principalmente lo que llevábamos ahí), pero con el tiempo deja de tener gracia que sólo digan lo bueno que tienen tus poemas y que escuches que digan cosas similares de otros poemas que a tu modo de ver son bastante malos. Reconozco que mejoré bastantes cosas de mi estilo, pero llegó un punto en el que sencillamente me cansó. Además, se empeñaban en que llevara cosas "más explícitas" y lo siento, pero no. La poesía es demasiado personal y no me apetecía nada llevar allí cosas demasiado explícitas sobre mi vida, si ustedes me entienden. Si algo me gusta de escribir poesía es que puedes transmitir sentimientos sin llegar a concretar situaciones.

En cualquier caso... pasando página sobre esa etapa de mi vida, me doy cuenta con qué naturalidad hablo ahora con unos y otros sobre "lo que escribo", "el cuento que ha escrito ese" o "a ver si me enseñas algo de eso que has escrito". Como si fuera lo más normal del mundo y todo hijo de vecino escribiera.

Y me viene a la cabeza hacer un sondeo sobre fuentes de inspiración, porque no dejan de tener su gracia. ¿Cómo escribís? Enga, soltadlo, hombre, que no nos comemos a nadie. En mi caso llevo toda la vida conviviendo con demasiadas personas que viven en mi cabeza. Algunas bastante lamentables, por cierto, ejem. Otras, podrían haber sido unos personajes interesantes, por qué no... pero me harté de lo que escribía y los dejé de lado. Así se quedaron abandonados para siempre Richard Werther y Odette Milhaud, unos señores bailarines que sobrevivieron como pudieron a la Segunda Guerra Mundial. O Théséo, uno de mis personajes favoritos; medio autista pero encantador. O Maitea, una pastorcilla de Aralar que se pasa los días haciendo queso y poco más, de desgraciada que tiene la vida la pobre. Y Adina, quizá uno de los mejores personajes que he creado: neurótica, maniática, inestable y varias cosas más... pero en cierto modo fascinante. Tanto, que me gustaría recuperarla para algo. O el príncipe Iván, nacido en plena época "Guerra y Paz" de mi vida.

Otros, han tenido mejor éxito. La novela más antigua que escribo (de cuando en cuando... porque últimamente está muy aparcada, sigh) es mi novela de vampiros. Comenzó siendo la historia de Azelaïs, mi primer personaje de rol, del que ya os he hablado. Y terminó por ser más una historia de vivos que de no muertos. O quizá todo lo contrario. La vida de Aleiks, el sire de Azelaïs, ha terminado por ser prácticamente toda la trama. Y es que llevo media vida obsesionada con mi propio personaje. Qué pasa. Para eso lo creé ¿no?.

Y me doy cuenta de que gran parte de lo que escribo es metiéndome en la cabeza de mis personajes, para ver cómo pensarían en tal o cuál momento de la historia. Generalmente suele ser cuando me voy a dormir, o cuando paseo por la calle. De repente "yo" soy Azelaïs, voy paseando por la calle y pienso sobre qué voy a hacer al respecto de tal o cual problema que tengo. Supongo que todos haremos algo similar ¿no? No sé... como nunca me he puesto a comentarlo con nadie...

Últimamente estoy más metida en mi novela gráfica. He tenido bastantes buenas ideas, de hecho. Empezó siendo una novelilla típica, típica sobre Elfos, Orcos y demás. Pero con el tiempo me he dado cuenta de que los personajes no se corresponden demasiado con el concepto de Orcos o Elfos, así que he decidido llamarlos de otra forma. Tampoco invento nada: ahora son Dríades, Nereidas y tal. Pero no sé... ahora que El Señor de los Anillos se ha convertido en bombazo cinematográfico es como si nos hubieran robado una gran parte del patrimonio de lo fantástico y nos hubieran pervertido hasta las palabras. Así que he decidido tomar otras que no son tan frecuentes en el vocabulario "universal". También he inventado algún "bicho" ¿eh?. Mi gran invención son los Srynks (vale, bien, la palabra derivó de Syrinx... pero ellos no podrían pronunciar eso en su lenguaje...).

Me gustaría hablaros de ellos y también contar historias como hacéis algunos de vosotros pero... ¿no tenéis un poquito de miedo? Es que... sinceramente... yo sé que quizá no escribo demasiado bien y que muy posiblemente todo lo que escribo nunca saldrá de mi ordenador y seré mi única lectora. Pero aunque no escriba bien... mis ideas son buenas, por todos los demonios. Y me da un poco de mal rollo que algún desaprensivo decida plagiármelas y hacer con ellas algo decente. ¡O peor! algo horrible y que aún así se llegue a publicar. ¡¡¡Y me mancille a mis muchachos!!! Jajajaa... vale, soy celosona de lo mío... pero no puedo evitar tener un cierto temor de que me pase algo así.

En fin... para variar he vuelto a escribir todo lo que me ha pasado por la cabeza sin pararme a pensar que queda un tanto inconexo, ejem. Y releer me da mucha pereza, así que lo siento por la parrafada, jajaja...

Recomendando... la B.S.O. de Conan. Así, toda entera. Porque yo lo valgo. Para acompañar, un té helado con menta (me la han servido antes en una cafetería y estaba de muerte, jejeje).


Buenas noches...

mardi, juin 07, 2005

Lista de candidatas a canción de la semana

No me voy a la cama sin cumplir con lo prometido, que una es mujer de principios, jejeje. A veces hasta de finales, pero eso es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

Bien, las candidatas a "mejor canción de la semana" son:
- "Flesh of Gods", de Therion
- "III Ways to Epica", de Kamelot
- "El Acuario", de Camile Saint-Saëns
- "The Unforgiven", de Metallica

Damas, caballeros, les invito a votar, ya que habrá un estupendo premio para quien acierte la canción de la semana.

Y ahora sí, buenas noches, que Sandman me aguarda y está feo dejarle esperar...

Siete de Junio de mildoscientosdiezynueve: Más historias del síndorme de Stendhal

En mi último post comentaba que tal vez el hecho de hacer tan cotidianas cosas que podrían sorprendernos brutalmente si sólo las escucháramos (o viésemos) una vez cada cien años. Sin embargo, es un post con trampa. Efectivamente, algo que jamás hemos eschuchado nos puede impresionar, y mucho, pero ¿no amamos infinitamente más algo que conocemos?.

La primera vez que anoté en mi vida los síntomas del síndrome de Stendhal (antes de saber que eso tenía nombre y de que podía pasar, pero sin recordar si alguna vez lo había experimentado previamente...) fue cuando estudiaba en Artes y Oficios, in illo tempore, ejem, ejem. La profesora de Historia del Arte nos mandó hacer un estudio en profundidad sobre una pequeña arqueta árabe que estaba en el museo. Había que acompañar el trabajo con una serie de dibujos y esquemas de la arqueta.

Ya antes había estado en el museo varias veces, pero no recordaba mucho la arqueta, así que decidí hacer un "acercamiento progresivo". Empecé a leer todo lo referente a arquetas árabes de ese periodo, sobre técnica artística, sobre historia de este tipo de artesanía... Cuando ya era una pequeña "experta" en la materia, empecé a leer artículos sobre la arqueta e incluso un libro que había publicado sobre esta. Por fin llegó el "gran día". Ya me había leído todo lo que estaba a mi alcance, así que fui al museo, a ver a "mi niña" y dibujarla. Podía haberlo hecho a partir de las fotografías, por supuesto, pero quién va a comparar... Como ya os vais imaginando, fue entrar, verla ahí, a lo lejos, en su vitrinilla... y echarme a llorar. Me tiré como tres horas ahí, pasmada, la arqueta y yo (y el libro de dibujo), un largo rato llorando pasmada y otro largo rato dibujando (había que cumplir, que para algo habíamos ido allí).

Como ya os he dicho, había estado ya en el museo y no había experimentado emoción alguna por la arqueta en cuestión, lo que debería concluir que el hecho de ser un "pequeño experto" en la materia permite apreciar el alto valor que tiene el objeto en cuestión.

Pude comprobar este mismo hecho cuando fui por primera vez a la Alhambra, la primera vez que fui al Museo Vaticano con el instituto (venga a llorar al ver todas la escultura grecorromana... no os quiero ni contar cuando entré a ver la Capilla Sixtina) o la primera vez que pisé Santa Maria dei Fiori y no os gustaría haberme visto el día que me llevaron al museo Rodin, ejem. El pobre chico que me llevó yo creo que se murió de vergüenza, jajaja. Y eso que intentó sacarle partido, de verdad que incluso llegaron a gustarle algunas cosas (ayyy David, casi diez años viviendo en Paris y tuve que llevarte yo a ver un ciento de cosas que no habías osado pisar, qué poca... poca, vamos).

Pero (y aquí va cuando se derrumban los prejuicios) ¿entonces por qué también tengo recuerdos de haberme emocionado con cosas que nunca antes había visto?. Todo el mundo conoce la Torre de Pisa, pero una vez que vas allí, también vas a ver el Battisterio, del que nadie se molesta en hablar después. Craso error. Lo considero uno de los lugares más bellos jamás creados y no tenía la suerte de haberlo estudiado antes de meterme ahí dentro. Y fue para mí uno de esos momentos que, como dice Menelvantar, se quedan grabados para siempre y sabes que dentro de treinta años lo seguirás recordando exactamente igual.

Como también me emocioné hasta las lágrimas la primera vez que escuché el primer movimiento del Requiem de Brahms (tírese el resto a la basura o mézclese con otro CD, no porque sea malo, sino porque no está a la altura) aunque nunca antes lo había escuchado y como también me emocioné cuando vi aquel fresco de Guirlandaio que ya te conté, Celeb.

Y es que a veces el síndrome de Stendhal te sorprende sin que te lo esperes. Desde luego, tienes bastantes más posibilidades si ves o escuchas algo en directo que en foto o CD, pero nunca se sabe. Así me eché yo ayer mis lagrimitas con Saint-Saëns y siempre recordaré esa vez que el Elfo y yo escuchamos enterito, enterito, casi sin decir palabra el "Scenes from a Memory" de Dream Theater (salvo explicaciones del tipo de "y aquí el tío se está dando cuenta de que tal y cual" que oye, son imprescindibles para situarse.

Y sin embargo, también he vivido eso que dice Celeb de ir a un concierto y volver a casa como si hubiera pasado simplemente "una agradable tarde". Quién me lo hubiera dicho a mí la primera vez que ví una ópera "de verdad", que fue "La Traviata", con Eteri Lamoris en el papel de Violeta, (lo recordaré siempre) y volví a casa en una nube pensando que "siempre sería así".

Abreviando, la mente humana, en esto y en otras cosas, es impredecible. Las dirija el lado derecho del cerebro, el izquierdo, o se pongan en huelga en vista de lo incontrolable de las situaciones.

Y dicho esto, os dejo, tengo a Sandman esperándome en el lecho y unas velitas para acompañarme. No me negarán que es un gran plan.

Como postre... "The Unforgiven" de Metallica. Otra de mis canciones fetiche.

Buenas noches...

dimanche, juin 05, 2005

Cinco de junio de mildoscientosdiezynueve: Historias del síndrome de Stendhal

Lo primero de todo es que no me gusta Saint-Saëns. ¿Habéis escuchado a Saint-Saëns? Yo os aseguro que sí (hasta el trivial ese de PC de hace mil años ponía algún pedacito del Carnaval de los Animales en las preguntas con música). El que no me guste es un hecho bastante destacable, porque como no me gusta, no me interesa y siempre que veo un disco que tiene algo suyo, lo ignoro. Sana actividad. Como cuando era jovencita y me empeñé y me empeñé en que no me gustaba Chopin y me negaba a escuchar algo suyo... y un buen día dejé la radio grabando (era adicta a eso en mis majos tiempos) y se me grabó algo que consideré una de las cosas más bellas que jamás había tenido la suerte de escuchar. Cuando la locutora dijo "hemos escuchado la Balada num.1 de Chopin" se me cayó el techo (el mundo no, no fue tan grave) encima. Pero una sabe admitir sus errores y dijo: bueno, pues igual sí me gusta, al menos esto sí me gusta. Y oye, me grabé más cosas suyas, compré alguna partitura, le mangué alguna otra a mi padre (no, no tocamos el piano... bueno, mi padre sí y yo cuando está solo y no mira nadie, pero eso es otra historia) y bien, decidí que es uno de mis compositores favoritos.

Pero Saint-Saëns no me gusta.

Por otra parte... ¿recordáis esa horrible sensación de escuchar algo que hacía años que no escuchabais y saber que es algo que algún día os gustó muchísimo pero como no sois capaces de situarlo no podéis disfrutarlo? Sí, hombre, sí... eso de ¿¿¿¿¿¿qué es esto????? ¿¿¿¿¿pero qué es????? yo lo conocía y no lo sitúo!!!!.

Eso me pasa desde hace semanas con la música del anuncio de un coche, me tiene obsesionada... y no era capaz de localizarla.

Tres de la mañana. Buscando fotos para terminar el trabajo de la muerte. Aburrida. He escuchado tres veces la BSO de Conan, un par de veces el último disco de Haggard, algo de Bach, algo de Iron Maiden, Hedningarna... ya no sé qué más escuchar. Y en esto me he acordado de que el año pasado nos mangamos en la editorial donde trabajábamos unos CDs de música clásica variadita que venían con unos libros de niños y jamás los hemos escuchado. Me pongo el de quatre anys (¿qué pasa? sólo los encontramos en catalán, juaz) y como sé que son variaditos lo pongo sin ver los títulos, para ver si me sorprendo. Y tanto que me he sorprendido. De repente la música del anuncio, así, surgiendo tímidamente, bajita (nada que ver con lo de Vivaldi que está sonando ahora a doscientos violines) (¿os he dicho que me encanta Vivaldi?)... y claro, me he abalanzado sobre el disco a ver qué rayos era. Bueno, ahí estaba: num.11, Saint-Saëns, C. El carnaval dels animals. "L'aquàrium". (1,32). Tan ricamente. Y yo esquivando a Saint-Saëns durante años.

Un miserable minuto y medio dura la obrita, suficiente para echarme a llorar por el puro placer de escuchar algo realmente maravilloso. Envidiadme mortales, a las 3 de la mañana, aburrida en mi cuarto, disfrutando de un minuto y medio que no se puede comprar con la visa mastercard (y menos mal... porque sería demasiado caro para mi bolsillo). Y entonces me acuerdo de una conversación que tuvimos el otro día sobre las Crónicas Vampíricas de Anne Rice y la gracia que me hizo cuando Lestat decía encantado que una de las cosas que adoraba del siglo XX es la invención de los aparatos de música y cómo se podían escuchar las variaciones Goldberg directamente en tu cabeza mientras andas en moto (o bici, no me acuerdo). Y sí, le doy toda la razón del mundo. Soy de las que echa mano a la música en cuanto se levanta de la cama (ay, pobre Juanki... dos aparatos de música que se trajo y que no tenga nunca ni uno ni otro porque se los tenemos permanentemente secuestrados), pero a veces tengo la sensación de que es tan sencillo darle al botón y escuchar exactamente lo que se desea oír en ese momento, que no somos capaces de disfrutarlo de verdad. Sí, cantamos mientras nos duchamos y tal... pero no es lo mismo. El Miserere de Allegri se escuchaba una vez al año en San Pedro. Una vez, ni una más. Se suponía que era la música más hermosa creada por el ser humano y sólo se permitía escuchar una vez al año. Imaginaos qué vez. Ahora cualquiera puede escucharla en su casa, comprarse la partitura y quedar con unos colegas para cantarla en versión jebi metal (recomendaría adaptarla, por cierto, porque si no, o uno se codea con amigos muy jovencitos o tendrían que haberse abreviado una de sus nobles partes en su infancia para poder cantar eso, si ustedes me entienden). Por supuesto, nunca será lo mismo que si escuchamos un concierto, pero quizá tampoco somos capaces de disfrutar de un concierto como se disfrutaba cuando no había aparatos de música caseros.

A lo que me refiero es a que si todos los días escuchas música, aunque un día escuches música en directo, la sensación no será tan maravillosa como si escuchas música una vez al mes ¿no? Claro que no pienso excluirme del mundo y escuchar música una vez al mes, para hacer la prueba (lo siento, llevo demasiados años enganchada... creo que moriría instantáneamente, juaz), pero de alguna manerá, quizá estemos amordazando al síndrome de Stendhal. Claro, que igual casi que mejor, porque si escuchando un CD en casa ya me saltan las lagrimitas (lagrimitas, qué graciosa...) como para sacarme en público. Hala, una vez al año, el miserere de Allegri... Sería una vergüenza pasearme así, jajajja.

Esto es una opinión, no una crítica, que conste en acta. Me da pena pensar que a veces no somos capaces de disfrutar de verdad de la música, pero desde luego, poder apretar un botón para escuchar lo que queramos es uno de los mejores inventos del mundo, qué duda cabe.

Recomendación... lógicamente, "El Acuario" del "Carnaval de los Animales" de Saint-Saëns... y si alguien busca una versión más sibarita, aderécese con un buen té de cereza y un esenciero con unas gotitas de madreselva. Y a disfrutar, que no es tan difícil como nos empeñamos en pensar.