dimanche, mai 22, 2005

Veinte y dos de mayo de mildoscientosdiezynueve: Soleadas tardes de domingo

En qué breve frase se pueden decir dos cosas horribles: soleado y domingo. Estoy apática. Llevo unos días ya. He probado a tomar pastillas de jalea real y toda su familia, se ha gastado la caja y no me han hecho nada, o eso creía, porque la verdad es que hoy estamos especialmente tirados el Elfo y yo. De todas formas mañana iré a la farmacia y le diré que nos de algo más fuerte, que somos muy duros y con eso no nos basta, jajaja. La verdad es que la perspectiva de hacer un trabajo de prosopografía cuando todos los demás que tengo que hacer son tan interesantes es bastante poco alentadora. A ver si lo termino de una condenada vez y me puedo poner con el de la Muerte... que es bastante más interesante.

Odio los domingos, casi como el 90% de la población mundial. Es ese típico día al que has destinado la mitad del trabajo de la semana y que cuando llega te resulta completamente imposible tomarte en serio... Hoy mismo me he levantado a las nueve y media. Mis intenciones eran acabar el trabajo, leerme los textos de las Cruzadas para la clase del martes y recoger mi habitación. A las nueve de la noche la habitación está hecha un Cristo, aún no me he duchado, al trabajo le faltan unas tres páginas que ya no sé de dónde rascar (no parece mucho ¿verdad? es que llevo rascando desde hace seis... y de verdad que la labia se acaba.... quiero terminarlo de una vez) y ninguna gana de hacer nada. Para mejorar el estado anímico me he puesto un CD de esos de canciones de toda la vida y me estoy poniendo de un nostálgico que sólo me falta la botella de patxaran, glups (y tengo una en el armario, así que voy a procurar no acordarme, juaz).

El caso es que... ¿por qué se puede llegar a ser tan vago? Vamos a ver... yo QUIERO tener el trabajo acabado, y la habitación recogida y haberme dado una buena ducha de agua fresquita y poder descansar con la conciencia tranquila del trabajo bien hecho y la habitación limpita. Entonces... ¿por qué rayos no lo hago? Es como cuando era pequeña y me echaban la bronca en clase por no haber hecho la tarea. Perdón, por "haberme dejado olvidada en casa la tarea"... decir que no la había hecho quedaba feo. ¿Por qué no la hacía? A fin de cuentas era un miserable cuarto de hora lo que costaría hacer eso... sigh. Resumiendo, no tengo constancia. Soy muy, muy vaga. Y lo peor es que no me siento bien por ello, no lo disfruto. No me he tirado todo el día viendo películas y dejando lo que tenía que hacer de lado... qué va. Ójala lo hubiera hecho, porque oye, al menos habría disfrutado del día ¿no?. Pues no. A las nueve y media he puesto el ordenador y llevo todo el día yendo y viniendo... he visto un trozo de película con el Elfo, he merendado con él, he jugado un poco con Metal, he fregado parte de la cena de ayer (el resto lo ha fregado el Elfo, qué majo eeeees), he manoseado los apuntes y poco más... no consigo avanzar. Y luego van los objetivos para mañana: levantarme pronto (no me lo creo ni yo), ir a la biblioteca a por los libros que necesito (pfff seguro que me levanto tarde y no hay quien me arrastre a la biblio para volver a clase a comer), ir a hablar con el profesor de Ecdótica, ese cuya clase me he saltado sin decirle nada por ir a la de Cruzadas (es que... para decirle algo tenía que localizarle en su departamento, y paso poco por ahí, y ya que estamos, ir a su clase. Claro, que si no hablo con él antes no voy a ir a su clase... después de faltar a tres o cuatro clases da bastante mal rollito... pffff... ainsfl... ¿por qué a mí?

En fin... a ver si consigo estirar un poquito el trabajo, veo Siete Vidas con el Elfo y el apañero y luego trasnocho un poquito y termino el condenado trabajo.

Odio las tardes de domingo... te hacen pensar en todo lo que no has hecho en toda la semana. Y claro, como te sientes agobiado, no las haces el domingo. En consecuencia te sientes mal. En fin. Mañana no sé si cumpliré los objetivos que tengo planteados, pero al menos iré a la farmacia. A ver si me aumentan la dosis. Señoraaaaa que esto no sube nada.

Lo único que tienen de grande las tardes de verano, son ese pedazo de atardeceres...

Recomendando... "Pan Duro" de Marea. Viendo... la última luz del día.

Buenas noches...

6 commentaires:

eleder a dit…

Hace poco estuve discutiendo sobre si la Pereza era el peor o el menos malo de los pecados capitales.

Yo defendía que era el peor, porque era el que más daño causaba, tanto a uno mismo como a otros, y sin reportar nada a cambio: es un pecado que roba la misma vida, sin devolver absolutamente nada a cambio.

Sin embargo, mi contertulio defendía que era el menos malo, porque, a fin de cuentas, la pereza te impide tomarte nada tan en serio como para cometer otros pecados más graves :D (la típica paradoja hobbit, usted sabe)

No sé. Pero la verdad es que es una puta mierda. ¿Hacemos un Grupo de Autoapoyo contra la pereza, o algo así?

Azelaïs de Poitiers a dit…

Sííííí por favooooor

Lily Maid a dit…

Yo soy hipervaga también. Debería estar ahora mismo haciendo un trabajo (EL trabajo para EL profesor) sobre la Dama de Shalott, y estoy deprimiendome por haber visto una película triste que me augura más años de Dama en mi Torre.
Claro que también he planchado todo lo planchable, he recogido la cocina, he hecho tarta de crema de limón y merengue, he puesto lavadoras, he visto la F-1 (por cierto, no ha sido en este orden XDDD)...

Azelaïs de Poitiers a dit…

Psé, no vale, tú has hecho muchas cosas, no das el pego para vaga.

Ulmo Vailimo a dit…

Uhm...vagancia vagancia , domingos...yo no se lo que es eso , llevo miles de años viendo como sube y baja la marea...y ya...XD

O:P

Ulmo Vailimo a dit…

Pd: Pero claro , eso es mi "trabajo"...;P