mercredi, mai 11, 2005

Once de mayo de mil doscientos diecynueve: El Reino de los Cielos

Como ya dije ayer, tocaba ir a verla. Nos lo pidió el profesor, pero no negaré que tenía ganas; el trailer pintaba bien, el tema de las cruzadas me apasiona y los actores me parecían bastante decentes. He ido con el Elfito (la de tiempo que hacía que no íbamos él y yo solitos al cine... de hecho la de tiempo que hacía que no íbamos al cine... lo de ser pobre es muy duro) y la verdad es que dos horas después de haber salido de la película tengo las cosas un poco confusas. Me ha gustado quizá más de lo que esperaba, aunque cuando estábamos ahí la hemos puesto a parir... A favor debemos considerar en primer lugar al personaje de Saladino, muy bien retratado y muy elegante. Y lo visualmente bonitas que resultaban algunas escenas. En contra, esa maldita manía de atribuír a gentes de otra época pensamientos de finales del siglo XX. Y es que no es así, la gente de hace mil años tenía cosas en la cabeza que hacían que funcionaran de forma muy diferente a nosotros. Un tipo de la Edad Media no es un abogado con cota de malla, semper-warrens, que va por ahí a luchar porque sí, con la concepción capitalista de un americano de clase media. No es así. Y admito que quizá atribuir pensamientos tan actuales a el señor guarro en cuestión hace el producto mucho más masticado para toda la gente que va al cine a ver la película, director de cine y guionista incluidos. Y entiendo que traten de acercar el producto a la gente, pero señores ¿a costa de qué?. A veces se pasan un poco de la raya y muestran cosas completamente anacrónicas. En fin... es el sino.

Toda este asunto nos ha dado al Elfo y a mí un debate más que interesante para la vuelta a casa y la cena... y seguiríamos de no ser porque el pobre se me está quedando sobadito ya y no es para menos... es ya la una (¡la una y echándome ya a la cama! con lo que yo he sido... o tempora, o mores). Supongo que nos justifica el hecho de que mañana tenemos que levantarnos a las nueve y más nos vale estar descansados, porque las pastillas de momento no nos están haciendo mucho, por más ging-seng, vitaminas y jalea real que tengan.

¿Recomendación para esta noche? Un producto medieval de los de verdad, a ver si le echáis el guante... la canción se llama "Stella splendens in Monte", del Llibre Vermell. Es una canción de peregrinaje a Santiago, una auténtica maravilla de lo poco que se conserva del siglo XIV. Disfrutadla.

Buenas noches...

2 commentaires:

Eleder a dit…

Sigo sin tener claro si verla o no... sigh.

Bueno, quizás la deje para el DVD. La verdad es que ahora mismo me tienta bastante más gastarme 7 euros en varios libros a los que tengo echado el ojo que a ninguna película...

Por cierto, encantado de leerte, Azelaïs :)

Freelance a dit…

Lo que me sorprende es que, habiéndote bautizado como Azelaïs, no hayas caído en que "El Reino de los Cielos" toma muchos elementos de "El Unicornio". Estoy escribiendo una entrada sobre la película para mi bitácora y, buscando en Internet, he encontrado este artículo (por cierto, me gusta este blog). Si te fijas, el Balian de Ibelín que pintan en la película no tiene nada que ver con el verdadero, pero se parece mucho a Aiol, el joven bastardo de un señor (Ozil de Lusignan en la novela de Mújica; Godofredo Ibelín en la película) que regresa a Francia a recogerlo y, moribundo, lo arma caballero (en la novela, Ozil, ya muerto, da el espaldarazo a Aiol en memorable pasaje). En la película, es Balian el caballero que protege la caravana de refugiados contra el ejército de Saladino durante el asedio de Kerak; en realidad, esa hazaña fue obra de un caballero anónimo, y Mújica se la atribuye al novelesco Aiol.

Bueno, no sigo que entonces no me quedará nada que decir en el post. De todas formas, coincido contigo en buena parte en tu juicio sobre la película.