dimanche, août 19, 2007

Diez y nueve de agosto de mildoscientosveinte y uno: Malos tiempos para la lírica

Bueno, para la lírica igual no, para la prosa de aficionadilla que escribo yo deben de ser tiempos nefastos, porque mira que tengo el blog abandonado.

La verdad es que no tenía internet a mano. Estaba entre semana fuera de casa, la vecina bloqueó el acceso de mi ordenador a su red (la muy rancia, uhmm) y cuando me iba con el ciber a la cafe de al lado generalmente tenía otras urgencias. Aparte de lo mucho que me distraéis por el messenger, petardos. Si no escribo también es culpa vuestra, hala.

En fin. Ahora no tengo excusa alguna. Hemos puesto internet en el elfo hogar, así que tengo conexión todo el día, qué lux, jaja. Conste que si no pusimos antes fue porque estaba entre semana fuera de casa y me llevaba el ordenador... nos iba a salir poco rentable. En resumidas cuentas, si sigo sin escribir será que hay que dejar el blog definitivamente. Aunque creo que de momento le queda tiempo de vida. No prometo nada, jaja.

Volviendo al hecho de que he estado fuera de Zaragoza entre semana... la verdad es que a la vuelta, al terminar definitivamente la beca, me doy cuenta de que he dejado muchas cosas de lado durante este tiempo. Bueno, no sólo durante este tiempo, también durante el tiempo que estuve en el casino. Como trabajaba a las horas a las que la gente normal suele quedar para echar el cafecillo, a lo tonto he ido dejando muchas cosas de lado. Y a mucha gente. Y me he cerrado a estar siempre con la misma gente y a hacer las mismas cosas. Y empiezo a cansarme... ¡necesitaba un cambio de aires urgente!

El caso es que me hallo en etapa de autorreconstrucción vital, por así decirlo, jaja. En parte por eso ando tan ilocalizable últimamente. Bueno, también es porque no suelo hacer caso al móvil (no me gusta y llevaba una temporada llevándolo encima más de lo que me gusta), así que espero que nadie se ofenda si no atiendo sus llamadas ni respondo a sus mensajes. El móvil es una porquería, se gasta mucho dinero y te tiene todo el día encadenado.

Mi reconstrucción vital no va mal. Estoy recuperando antiguas amistades. Sobretodo gente con la que no he tenido ningún problema pero que un día perdí contacto y luego nos dio vergüenza retomarlo. O pereza. O lo que sea. Y programa de recuperación va estupendamente. Tanto con los de cerca (Rosa y Mar o con Iván y demás gente de la que no sabía nada) como con los que viven lejos (Nico, Paulatxa, Bardete y demás... arl, cuántos tiempos). Y aún me quedan otros que tengo en lista, jajaja. Y también ando conociendo gente nueva y haciendo cosas distintas. Amos, que entre eso y que aún tengo una pila de fichas pendiente y la memoria de la beca y los testamentos y... ehmm ando liada, jajaja. Y también paso tiempo en casa, que es gratis y mis gatitas lo agradecen. Además, ya que me pago el piso, debería invertir tiempo dentro de él, jeje.

Estoy leyendo mucho, escuchando mucha música nueva, estoy indagando por internet (por donde también he encontrado alguna cosa bastante entretenida donde invertir tiempo, jeje) y mis próximas metas son retomar la guitarra y la pintura. Pero eso lo dejaremos para cuando termine lo de las fichas, por lo menos, porque aún no han inventado los días de 50 horas y encima este lunes empiezo a trabajar. ¿Dónde? En un If... aguantando a pesadas compradoras, jajajja. Menos mal que como soy clienta habitual de esos supermercados de la vanidad, estoy muy familiarizada con el género. Podría escribir un tratado, casi. Así que a ver si me informo más y de paso recojo un buen surtido de muestras antes de encontrar algo en donde cobre mejor y trabaje de lunes a viernes (¡trabajar el sábado debería estar prohibido!).

Para celebrar el cambio de aires he cambiado un par de cosas de la plantilla del blog. Bueno qué pasa, ya sé que son pocas, pero es que me gusta cómo está, jajaja. Refleja perfectamente lo que yo quería hacer. Ya sé que hay muchas opciones, que se pueden poner fondos bonitos y tal, pero no le pegan. Queda mejor así, en rojo y negro, a lo Stendhal, jajaja. Pero bueno, algún cambio he hecho. Más que suficiente. ¡Y nunca había hecho tantos cambios!

Y con esto y las recomendaciones acostumbradas, os dejo por el momento. Para escuchar un poco de Moi Dix Mois (¡menudo descubrimiento!)... la canción "Solitude" y para tomar una leche calentita con canela, que por fin refresca por las noches y entra de maravilla.

Buenas noches...

6 commentaires:

Eowyn Zirbêth a dit…

Anda que no te echaba de menos. Espero que no abandones el blog nunca (egoista que es una). Curioso lo de la reconstrucción vital, no eres la única afrontando con deleite ese proceso. Y los móviles... son una esclavitud, pero uno puede llevarlos y hacer caso sólo cuando le apetezca. Mucha suerte en todo.

Azelaïs de Poitiers a dit…

Jajaja pues sí que has sido rápida en enterarte... ¡yo pensaba que ya habría perdido a todos mis lectores habituales por vaga! Gracias por leerme todavía.

Selerkála a dit…

Ya era hora que volvieses por aqui, joder!
Estaba harta de entrar en tu blog y seguir leyendo que sigues siendo tan petarda como yo y aun no tenemos el carnet de condicir, jajajajaja!!

Cuando vuelva a Zaragotham: caféeeee!!!!


Besicos cuñaaaa!

Fiondil a dit…

Jejeje, bueno, ya era hora de que postearas :D
Suerte con la reconstrucción vital.
A veces hace falta cambiar de aires, y a la vez y sin ser contradictorio, retomar lo abandonado antes de sumirse en la desidia.
En lo del móvil estoy de acuerdo yo tampoco suelo coger las llamadas ultimamente, y mira que no me llama nadie, pero cuando lo hacen, pues no cojo xD Como dijo noséquién, el teléfono es un intruso que se introduce en tu vida cuando menos lo esperas, irrumpiendo con brutalidad en tu propio entorno de improviso.

Y bueno, que sepas que estás invitada al talan gondolinnegrino, pero vamos, por aquí tampoco hay mucho que hacer, si se hace alguna quedada alguna vez ya te avisaremos.

Lothi a dit…

... No sé que tenéis en contra de los móviles, la verdad.

Azelaïs de Poitiers a dit…

Vale, vale, Selerkalilla... pero ya sabes que no tenía internet y pasaba poco tiempo en Zaragoza... así que no se pueden hacer milagros. A ver si lo seguimos manteniendo al día.

Gracias por la invitación, Fiondil, ya sabes que según mi normativa actual en cuanto me invitéis a algo me veré en la obligación de ir si no tengo una buena excusa, así que...

Y Lothi, guapérrima... es muy feo estar todo el día pendiente de un cacharro de plástico que puede sonar o no... y prefiero hablar con la gente relajadamente con un café delante y una cita planeada, por eso de ir con ganas y disfrutar de la conversación. Con los que vivís lejos, prefiero coincidir por internet, la verdad. Es más divertido. Además, últimamente hablamos casi todos los días, cosa de la que me alegro, por cierto. En cambio a Fiondil no lo leo nada últimamente...